#Carter: Es un gran placer para nosotros visitar al pueblo cubano

Escrito por Sheyla Valladares y Jorge Legañoa

“Estamos aquí para visitar al pueblo cubano y a los representantes del gobierno. (…) Es un gran placer para nosotros visitar al pueblo cubano. Queremos mejorar las relaciones entre nuestros países a partir de estos encuentros también”, señaló Jimmy Carter, ex presidente de los Estados Unidos.

Al ser interrogado por la prensa cubana y extranjera que lo esperaba a las afueras del Convento de Belén en La Habana Vieja, Carter apuntó sobre el norteamericano Alan Gross: “Hemos hablado con algunas personas del caso. Yo no estoy aquí para sacarle del país”.

En su segundo día en Cuba el ex presidente visitó el Convento de Belén, acompañado por Eusebio Leal,  historiador de la ciudad y funcionarios del gobierno cubano y conoció de primera mano el proyecto comunitario de Belén, en el que se destaca la atención de residentes de la zona en edades avanzadas.

El visitante recorrió las instalaciones y apreció el centro de rehabilitación y fisioterapia, una óptica, talleres de artesanía, de canto, de poesía, entre otros, e interactuó con los abuelos de La Habana Vieja que cada día acuden al Convento y quienes le regalaron interpretaciones de piezas cubanas.

Antes de marcharse del Convento, escribió unas palabras en el libro de invitados: “A wonderful place for people as the same age as are we” (Un lugar maravilloso para gente de la misma edad que nosotros).

El ex-mandatario estadounidense estuvo acompañado de su esposa, la señora Rosalynn Carter, así como del Dr. John Hardman, Presidente del Centro Carter; y Jennifer McCoy, Directora del Programa de las Américas del referido Centro.

Carter llegó a Cuba el lunes cumplimentando una invitación del gobierno cubano y en su primera jornada en la Isla visitó el Patronato de la Comunidad Hebrea, donde dialogó con sus máximas autoridades y se reunió con el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana.

Según trascendió se espera que en la tarde de este martes el ex presidente se reúna con el presidente cubano Raúl Castro Ruz.

 

Tomado del Blog de Yohandry

2011 World Press Photo Contest – Primer premio

El Aquarium Finisterrae de A Coruña acoge una exposición del concurso World Press Photo 2011, las mejores fotografías periodísticas del año. Te traemos un adelanto.

Primer premio de naturaleza. Aterrizaje de un alcatraz del cabo (Morus capensis) en las Islas Malgas, en Sudáfrica.

Primer premio de naturaleza. Aterrizaje de un alcatraz del cabo (Morus capensis) en las Islas Malgas, en Sudáfrica.

 

La fotografía ganadora de esta edición es una instantánea de Jodi Bieber muestra a una mujer de 18 años, Aisha Bibi, de la provincia de Oruzgan, en Afganistán, que huyó de la casa de su marido a la casa de su familia, quejándose del trato violento recibido. Los talibanes llegaron una noche, exigiendo que Bibi fuera ajusticiada. oco después, un comandante talibán pronunció su veredicto, y mientras su cuñado la agarraba, el marido le cortó las orejas y la nariz. Aisha fue abandonada, pero más tarde fue rescatada por cooperantes y militares estadounidenses. Después de un tiempo en un refugio para mujeres en Kabul, fue llevada a Estados Unidos, donde fue tratada de sus heridas y sometida a cirugía reconstructiva. Aisha Bibi vive hoy en los EE UU.

Primer premio "People in the News Stories". Inundaciones de Pakistán, agosto-septiembre. La imagen muestra a las víctimas de una inundación luchando por comida que un helicóptero militar de Pakistán lanza durante una operación de rescate en Dadu.

2º premio "People in the news". Julian Assange, fundador de WikiLeaks, Londres, 30 de septiembre.

2º Premio "General News" (Noticias generales). Los monjes tibetanos se preparan para una cremación en masa de las víctimas de un terremoto en Yushu, en la provincia de Qinghai (China), de magnitud 6.9, que sacudió la zona el 14 de abril cobrándose 2.600 víctimas.

2º Premio "Spot News" (Noticias de actualidad). Revueltas en Bangkok, Tailandia. Mayo.

Tercer Premio Naturaleza. En la imagen, se ven las burbujas en el lago de lava del Monte Nyiragongo, del Parque Nacional Virunga, en el fondo del cráter del volcán.

Primer Premio "Sports Stories" (Deportes). Imagen de Darren Choy llevando la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de la Juventud celebrados en Singapur.

Inicio Historia Galerias Todos Artículos PyR Fotos Vídeos 2011 World Press Photo Contest - 3er premio Daily Life Foto 9 / 10 anterior siguiente © Mads Nissen, Denmark, Berlingske. 3er premio en la categoría "Daily Life" ("Vida cotidiana"). Radiografía del cráneo de Victoria, una huérfana de 18 meses de edad de Nepal que sufría hidrocefalia. La danesa Cecilie M. Hansen puso en marcha una operación para salvar su vida. Lamentablemente, la niña no resistió la cirugía.

Primer premio "Daily Life". Un joven lleva un tiburón sobre los hombros por las calles de Mogadishu, Somalia.

#Palestina: ¿POR QUE EL ODIO A ESTADOS UNIDOS?

AUTOR: Khalid Amayreh

Escribí este artículo hace casi cinco años, unas semanas después de los trágicos ataques terroristas del 11/9 en Nueva York y Washington. Mucha gente pensó entonces que el artículo era muy duro. Sin embargo, el comportamiento estadounidense con el mundo musulmán desde entones, parece que ha reivindicado cada una de las palabras y cada pizca de ira del artículo. El reciente apoyo y respaldo estadounidense a la campaña nazi israelí de asesinato y terror en Líbano, así como al lento pero implacable genocidio perpetrado por Israel en los territorios palestinos ocupados, especialmente en la Franja de Gaza, son un claro testimonio del diabólico comportamiento estadounidense. En 2001, advertí acerca de las políticas y comportamientos de Estados Unidos hacia el mundo musulmán, particularmente sobre la difícil situación en Palestina, que generan violencia, frustración e indignación en todo el mundo. Solicité a Estados Unidos que detuviera el impulso, señalando que el escandaloso apoyo al sio-nazismo y a su expansión territorial al estilo del Tercer Reich en Cisjordania, los Altos del Golán y el Sur de Líbano, ejerce un gran atractivo sobre jóvenes musulmanes para unirse a las filas de las milicias de Osama Bin Laden. La administración estadounidense no escuchó y calificó a Ariel Sharon, el indiscutible criminal de guerra israelí, como un “hombre de paz”, diciéndole que la construcción de asentamientos en el territorio árabe robado en Cisjordania era legal. Es más, la administración de Bush, bajo la influencia de los grupos de presión judíos en Washington, invadió, ocupó y destruyó Iraq, lo que dio como resultado una gigantesca catástrofe nunca vista desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. En 2001 Estados Unidos estaba preocupado por un hombre, Osama Bin Laden. Ahora, cinco años después, no sólo Bin Laden anda suelto, sino que han surgido cientos de miles de Bin Laden y Zarqawis gracias a las políticas criminales estadounidenses. En el artículo citado hice una seria llamada a Estados Unidos para detener el apoyo a los regímenes árabes tiránicos y corruptos que oprimen y humillan a sus masas. Sin embargo, en vez de apoyar sinceramente la democracia en el mundo árabe, Estados Unidos siguió fortaleciendo a esos odiados regímenes. En los territorios palestinos ocupados Estados Unidos ha buscado, incluso, estrangular y asesinar el resultado de las únicas elecciones democráticas en el mundo árabe. De hecho, Estados Unidos no sólo impuso un bloqueo draconiano y extremadamente duro sobre la población palestina, sino que también conspiró con Israel para impedir que cuatro millones de hombres, mujeres y niños indefensos tengan acceso a alimentos y trabajo con el propósito de castigarlos por haber elegido un gobierno que no está dispuesto a vivir bajo la bota de Israel. Espero que disfrutes leyendo el artículo. ¿POR QUE ODIO A ESTADOS UNIDOS? No sería sincero si dijera que no odio al gobierno estadounidense. Lo odio. Sí, lo odio verdadera, profunda y sinceramente. Estados Unidos es el verdugo de mi pueblo. Es para mí, como palestino, lo que la Alemania nazi fue para los judíos. Estados Unidos es el poder diabólico que propaga opresión y muerte en mi tierra. ¿Cómo podría dejar de odiar a este “Gran Satán”, el imperio diabólico? ¿Acaso alguien espera que el pueblo ame a sus torturadores y asesinos de niños? Estados Unidos ha sido y sigue siendo quien patrocina, protege y justifica la miseria de mi pueblo durante los últimos cincuenta años. Estados Unidos es el autor de 53 años de sufrimiento, muerte, dolor, ocupación, opresión, abandono e injusticia. Estados Unidos es el usurpador del derecho a la democracia, los derechos humanos, las libertades civiles, el desarrollo y a una vida digna. Estados Unidos es el cómplice y promotor de la ocupación, segregación, represión, terror y robo de tierra por parte de Israel. Estados Unidos es el protector, mantenedor, sostenedor y garante del despotismo, dictadura y brutales atrocidades, teocracia, oligarquía y monarquías en el mundo musulmán. Estados Unidos es el poder diabólico que deniega a mi pueblo la libertad frente a la ocupación extranjera nazi, que asesina niños y usurpa nuestra tierra. Estados Unidos es el tirano y dictador mundial que roba a cientos de millones de árabes y musulmanes su derecho a elegir libremente a sus gobernantes y leyes, porque le da pánico la llegada de la democracia al mundo musulmán. Estados Unidos nos trata a mí y a mi pueblo como “hijos de un Dios menor”. En resumen, Estados Unidos me ofrece una de dos opciones: O acepto sumisamente una esclavitud y opresión perpetuas, o me convierto en un Osama Bin Laden. Francamente, no existe una tercera opción, y si es que existe, permítanos verla. No estoy exagerando en absoluto. Todo el mundo sabe que las políticas y comportamientos estadounidenses en el mundo musulmán fomentan el extremismo e impiden la moderación. De hecho, debo decir que lo primero conduce a lo segundo en una simple relación de causa/efecto. Así que, Estados Unidos, por favor no me conviertas en un Osama Bin Laden. No quiero ser uno. Odio asesinar a personas inocentes, en nuestra religión, asesinar a seres humanos inocentes equivale a asesinar a toda la raza humana. Sé que “odiar” está mal. De hecho, me esfuerzo por no permitir que mi odio al gobierno estadounidense y sus políticas asesinas, pase de un estado estático a otro dinámico. Sin embargo, otros, que odian a los Estados Unidos más que yo, no están en condiciones de practicar tanto autocontrol, tanta represión a sus quejas y tanta “sabiduría”. Pero el odio estático es, en última instancia, una rabia contenida, que espera el momento de la explosión. Ya está explotando en el rostro de Estados Unidos. Sé que el odio puede ser ciego y mortal. Pero también sé que la opresión, como claramente señala el Sagrado Corán, es peor que el asesinato. Por eso intento, incluso me esfuerzo, en convertir mi odio a los Estados Unidos en lo más racional posible, lo más constructivo posible, e incluso lo más humano posible. Pero no porque Estados Unidos merezca ser tratado de forma humana. Los exterminadores de cientos de miles de iraquíes, libaneses y palestinos no merecen respeto. Son despreciables asesinos de masas al estilo de Hitler. Mi meta, como la de mi pueblo, es ser libre de la opresión y ocupación israelíes, apoyadas y financiadas por Estados Unidos. Quiero ser libre de la ocupación judía, de la segregación judía y del racismo judío. Quiero ser libre de una vida de bloqueos viarios, puestos de control, campos de detenciones, zonas militares cerradas, “blanco de asesinatos”, confiscaciones de tierra, demoliciones de casas, y sí, de masacres diarias. También quiero ser libre del odio, incluso del odio a Estados Unidos. Pero también sé que no puedo librarme del efecto hasta verme libre de la causa, y la causa es la avaricia, codicia y hegemonía de Estados Unidos. Todo lo que queremos es que nos dejen en paz y nos permitan vivir una vida normal y practicar los derechos y libertades que Dios nos dio, como otros seres humanos. ¿Es pedir demasiado? Por favor, Estados Unidos, no me conviertas en un Osama Bin Laden.

@reflexionesfidel: La Guerra Fascista de la OTAN

No había que ser adivino para saber lo que preví con rigurosa precisión en tres Reflexiones que publiqué en el sitio Web CubaDebate, entre el 21 de febrero y el 3 de marzo: “El plan de la OTAN es ocupar Libia”, “Danza macabra de cinismo”, y “La Guerra inevitable de la OTAN”.
Ni siquiera los líderes fascistas de Alemania e Italia fueron tan sumamente descarados a raíz de la Guerra Civil Española desatada en 1936, un episodio que muchos tal vez hayan recordado en estos días.
Han transcurrido desde entonces casi exactamente 75 años; pero nada que pueda parecerse a los cambios que han tenido lugar en 75 siglos, o si lo desean, en 75 milenios de la vida humana en nuestro planeta.
A veces parece que, quienes serenamente opinamos sobre estos temas, somos exagerados. Me atrevería a decir que más bien somos ingenuos cuando suponemos que todos debiéramos estar conscientes del engaño o la colosal ignorancia a que ha sido arrastrada la humanidad.
Existía en 1936 un intenso enfrentamiento entre dos sistemas y dos ideologías aproximadamente equiparadas en su poder militar.
Las armas entonces parecían de juguete comparadas con las actuales. La humanidad tenía garantizada la supervivencia, a pesar del poder destructivo y localmente mortífero de las mismas. Ciudades enteras, e incluso naciones, podían ser virtualmente arrasadas. Pero jamás los seres humanos, en su totalidad, podían ser varias veces exterminados por el estúpido y suicida poder desarrollado por las ciencias y las tecnologías actuales.
Partiendo de estas realidades, son bochornosas las noticias que se transmiten continuamente sobre el empleo de potentes cohetes dirigidos por láser, de total precisión; cazabombarderos que duplican la velocidad del sonido; potentes explosivos que hacen estallar metales endurecidos con uranio, cuyo efecto sobre los pobladores y sus descendientes perdura por tiempo indefinido.
Cuba expuso en la reunión de Ginebra su posición respecto al problema interno de Libia. Defendió sin vacilar la idea de una solución política al conflicto en ese país, y se opuso categóricamente a cualquier intervención militar extranjera.
En un mundo donde la alianza de Estados Unidos y las potencias capitalistas desarrolladas de Europa, se adueña cada vez más de los recursos y el fruto del trabajo de los pueblos, cualquier ciudadano honesto, sea cual fuere su posición ante el gobierno, se opondría a la intervención militar extranjera en su Patria.
Lo más absurdo de la situación actual es que antes de iniciarse la brutal guerra en el Norte de África, en otra región del mundo a casi 10 000 kilómetros de distancia, se había producido un accidente nuclear en uno de los puntos más densamente poblados del planeta tras un tsunami provocado por un terremoto de magnitud 9 que a un país laborioso como Japón ha costado ya casi 30 mil víctimas fatales. Tal accidente no habría podido producirse 75 años antes.
En Haití, un país pobre y subdesarrollado, un terremoto de apenas 7 grados en la escala de Richter ocasionó más de 300 mil muertos, incontables heridos y cientos de miles de lesionados.
Sin embargo, lo terriblemente trágico en Japón fue el accidente en la planta electronuclear de Fukushima, cuyas consecuencias están todavía por determinarse.
Citaré solo algunos titulares de las agencias noticiosas:
“ANSA.- La central nuclear de Fukushima 1 está difundiendo “radiaciones extremadamente fuertes, potencialmente letales”, dijo Gregory Jaczko, jefe de la Nuclear Regulatory Commission (NRC), el ente nuclear estadounidense.”
“EFE.- La amenaza nuclear por la crítica situación de una central en Japón tras el sismo, ha disparado las revisiones de la seguridad de las plantas atómicas en el mundo y ha llevado a algunos países a paralizar sus planes.”
“Reuters.- El devastador terremoto de Japón y la profundización de la crisis nuclear podría generar pérdidas de hasta 200.000 millones de dólares en su economía, pero el impacto global es difícil de evaluar por el momento.”
“EFE.- El deterioro de un reactor tras otro en la central de Fukushima siguió alimentando hoy el temor a un desastre nuclear en Japón, sin que los desesperados intentos para controlar una fuga radiactiva abrieran un resquicio a la esperanza.”
“AFP.- Emperador Akihito expresa preocupación por el carácter imprevisible de la crisis nuclear que golpea a Japón tras el sismo y el tsunami que mataron a miles de personas y dejaron a 500.000 sin hogar. Reportan nuevo terremoto en la región de Tokio.”
Hay despachos que hablan de temas más preocupantes todavía. Algunos mencionan la presencia de yodo radiactivo tóxico en el agua de Tokio, que duplica la cantidad tolerable que pueden consumir los niños más pequeños en la capital japonesa. Uno de los despachos habla que las reservas de agua embotellada se están agotando en Tokio, ciudad ubicada en una prefectura a más de 200 kilómetros de Fukushima.
Este conjunto de circunstancias determinan una situación dramática para nuestro mundo.
Puedo expresar mis puntos de vista sobre la guerra en Libia con entera libertad.
No comparto con el líder de ese país concepciones políticas o de carácter religioso. Soy marxista-leninista y martiano, como ya he expresado.
Veo a Libia como un miembro del Movimiento de Países No Alineados y un Estado soberano de los casi 200 de la Organización de Naciones Unidas.
Jamás un país grande o pequeño, en este caso de apenas 5 millones de habitantes, fue víctima de un ataque tan brutal por la fuerza aérea de una organización belicista que cuenta con miles de cazabombarderos, más de 100 submarinos, portaaviones nucleares, y suficiente arsenal para destruir numerosas veces el planeta. Tal situación jamás la conoció nuestra especie y no existía nada parecido hace 75 años cuando los bombarderos nazis atacaron objetivos en España.
Ahora, sin embargo, la desprestigiada y criminal OTAN escribirá una “bella” historieta sobre su “humanitario” bombardeo.
Si Gaddafi hace honor a las tradiciones de su pueblo y decide combatir, como ha prometido, hasta el último aliento junto a los libios que están enfrentando los peores bombardeos que jamás sufrió un país, hundirá en el fango de la ignominia a la OTAN y sus criminales proyectos.
Los pueblos respetan y creen en los hombres que saben cumplir el deber.
Hace más de 50 años, cuando Estados Unidos asesinó a más de cien cubanos con la explosión del mercante “La Coubre”, nuestro pueblo proclamó “Patria o Muerte”. Ha cumplido, y ha estado siempre dispuesto a cumplir su palabra.
“Quien intente apoderarse de Cuba -exclamó el más glorioso combatiente de nuestra historia- solo recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre”.
Ruego se me excuse la franqueza con que abordo el tema.

Fidel Castro Ruz
Marzo 28 de 2011
8 y 14 p.m.

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