Canciller cubano: Palestina debe estar en ONU, con veto de EEUU o sin él (+ Video)

DISCURSO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES BRUNO RODRÍGUEZ, EN EL DEBATE GENERAL DEL 66 PERÍODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU. NUEVA YORK, 26 DE SEPTIEMBRE DEL 2011.

Señora Presidenta:

El Canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en ONU

Mientras aquí deliberamos, transcurre en Libia otra “guerra preventiva”, con el pretexto de “la protección de civiles”. Los Estados Unidos y la  OTAN, supuestamente para evitar una masacre, atacaron militarmente a un Estado soberano, sin que mediara amenaza alguna a la paz y la seguridad internacionales y desataron una operación de “cambio de régimen”.

La OTAN impuso al Consejo de Seguridad una cuestionable resolución que autorizó, y cito, “a los Estados Miembros …a que, actuando a título nacional o por conducto de organizaciones o acuerdos regionales.., adopten todas las medidas necesarias, para proteger a los civiles y a las zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataque”, fin de la cita.

Después, se produjo la violación de esta misma resolución, por parte de la OTAN, para suministrar armamento, financiar a una parte y desplegar personal operativo y diplomático en el terreno.

Ahora todos comprenden mejor qué es y para qué puede usarse la “responsabilidad de proteger”.

En esta guerra, además del empleo de las tecnologías militares más avanzadas y letales, los medios de comunicación han sido utilizados como armas en combate por los emporios financiero-mediáticos que lucran con la guerra y la reconstrucción como instrumentos anti-crisis.

Tan temprano como el 21 de febrero,  el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, había advertido que la OTAN preparaba, de manera inevitable, una guerra contra Libia. Desde entonces, fue infatigable la defensa por Cuba, no de un gobierno, sino de un principio: es inaceptable el asesinato de miles de personas inocentes con el dudoso objetivo de proteger a otros civiles. La historia demuestra también con elocuencia que la paz no puede imponerse ni por la guerra ni por la fuerza.

Sólo corresponde al pueblo libio determinar sus destinos, sin intervención extranjera, en ejercicio del derecho a la autodeterminación, a la independencia, a la soberanía sobre sus recursos naturales y a la integridad de su territorio.

La intervención militar en Libia y la creciente amenaza a Siria han sido las respuestas oportunistas y defensivas de Estados Unidos y de Europa al colapso de su sistema de dominación y saqueo en África Norte y Medio Oriente, al surgimiento de movimientos genuinamente populares en Túnez, Egipto y otros países; para asegurarse grandes reservas de petróleo, agua y confiscar activos financieros en tiempos de crisis económica y social global.

Corresponde a esta Asamblea General ejercer todas sus facultades para impedir que se desate una agresión militar contra Siria. La opinión pública debe recibir información objetiva y expresarse contra la guerra.

Señora Presidenta:

El presidente Barack Obama, en sus amenazadores, engañosos y retóricos discursos del 20 y 21 de septiembre pasados, proclamó lo ocurrido en Libia como un nuevo modelo. Dijo que, y cito, “ésta es la manera en que la comunidad internacional debe trabajar en el siglo XXI –más naciones están asumiendo la responsabilidad y los costos del enfrentamiento a los desafíos globales. De hecho, este es el verdadero propósito de las Naciones Unidas. Por tanto, cada una de las naciones representadas aquí hoy puede sentirse orgullosa de las vidas inocentes que nosotros salvamos y de haber ayudado a los libios a recuperar su país. Lo que se hizo, fue lo correcto”. Fin de la cita.

Por su parte, un alto funcionario de la Casa Blanca, escribe en la revista Foreign Affairs, que “la nueva estrategia de Estados Unidos es más eficaz y menos costosa.., la del gobierno de Bush considera la ocupación.., la de Obama es una liberación nacional… La estrategia de la intervención militar en Libia podría aplicarse también en otros casos”.

Con todo cinismo, se alude a una agresión militar sin bajas, ni tropas terrestres, cuyos costos recaen fundamentalmente en Europa. A la desestabilización de un país mediante la subversión, las operaciones encubiertas y las sanciones económicas se le llama, en esta doctrina, “desarrollo de un movimiento nacional”.

Este nuevo modelo de operaciones de “cambio de régimen” demuestra que las actuales doctrinas militares de los Estados Unidos y de la OTAN son aun más agresivas que las precedentes y que la llamada “periferia euroatlántica” abarca al resto del planeta.

Nadie podría tener dudas de que América Latina y el Caribe están incluidos en esta concepción. El redespliegue de la IV Flota, el desarrollo de bases, fuerzas y medios militares para intervenir en cualquier punto de la región; el golpe de estado contra Venezuela del 2002 y luego el golpe petrolero; la sedición en Santa Cruz en Bolivia, el golpe militar en Honduras y el intento de golpe en Ecuador encajan perfectamente en la “nueva estrategia”.

¿Pueden hoy dar garantías Estados Unidos y la OTAN de que el uso de la fuerza y este concepto de “cambio de régimen”, no es aplicable en el caso de los países de la América Latina y el Caribe que no se sometan a sus intereses? ¿Puede decir algo al respecto la Unión Europea? ¿Qué harían las Naciones Unidas en esa eventual situación?

Señora Presidenta:

La debilidad de la economía global, en particular la de Estados Unidos y Europa, sigue mostrando que la crisis económica iniciada en el año 2008 no ha sido superada.

En los países desarrollados, el peso terrible de sus consecuencias se descarga sobre los trabajadores, los desempleados, los inmigrantes y los pobres, a quienes se reprime brutalmente cuando defienden pacíficamente sus derechos.

Los países del Sur, siempre expoliados, padecemos las distorsiones de un orden económico mundial que excluye nuestros intereses legítimos. Sufrimos el impacto terrible del proteccionismo y del sostenido incremento de los precios de los alimentos y los hidrocarburos.  Las poblaciones de muchos países en desarrollo son víctimas del agotamiento del modelo económico neoliberal y de sus secuelas de saqueo y exclusión. Las consecuencias políticas y sociales se sienten en todos los continentes.

Señora Presidenta:

En las circunstancias de una crisis económica global y del agotamiento de los recursos naturales del planeta, ¿Cuál será la respuesta de las fuerzas extremistas de derecha  que están o lleguen al poder como resultado del castigo y la desesperanza de los electores?

Frente al creciente y universal peligro de la guerra, de un nuevo reparto del mundo  y del cambio climático, ¿podremos actuar unidos los países del Sur como condición indispensable para salvarnos?

Ante tantos y serios peligros, América Latina y el Caribe, la de Bolívar y Martí, se integra, resuelta a hacer lo que ellos dejaron sin terminar.  No se podrá dividirnos ni enfrentarnos. El ALBA es un pequeño pero moralmente poderoso haz de pueblos y la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es un hecho. Toda la fuerza de los Andes se expresará pronto en una Cumbre que será un parto histórico en Caracas, el epicentro de la independencia americana, donde un pueblo bolivariano ha conquistado el poder y un líder continental, el Presidente Hugo Chávez Frías, se agiganta.

Más que nunca, hay que defender a las Naciones Unidas, pero el mayor desafío es convertirlas en una organización que sirva a los intereses legítimos de todos las Estados, en vez de a las arbitrariedades y abusos de unos pocos países ricos y poderosos. Hay que hacer prevalecer el Derecho Internacional y los Propósitos y Principios de la Carta ante la fuerza bruta que intenta barrerlos.

Es necesario restablecer el papel rector de esta Asamblea y refundar el Consejo de Seguridad.

Señora Presidenta:

La Asamblea General tiene la ineludible obligación moral, política y jurídica de garantizar el reconocimiento de un Estado palestino independiente, en las fronteras anteriores a 1967 y con capital en Jerusalén Oriental, como Miembro pleno de la Organización de las Naciones Unidas.

Debe hacerlo con o sin el Consejo de Seguridad, con veto norteamericano o sin él, con o sin nuevas negociaciones de paz.

Si se reconoce el derecho inalienable del pueblo palestino a la independencia, la soberanía y la autodeterminación; si se reconoce que hay que restablecer el ejercicio de los derechos humanos de los palestinos; si se acepta que el bloqueo a Gaza, la coerción económica, y la segregación que simboliza el infame muro, son crímenes; si el sometimiento de una nación a condiciones que amenazan su existencia tipifica como genocidio,  si es que los Estados Miembros deben adoptar todas las medidas lícitas a su alcance para garantizar la protección de los civiles palestinos, la Asamblea General debe actuar ahora.

Cuba, de la que es parte una pequeña comunidad hebrea,  condena asimismo la injusticia histórica del antisemitismo, el crimen contra la Humanidad que fue el Holocausto y reconoce también el derecho del Estado de Israel a su existencia. Nuestro pueblo sólo alberga sentimientos de fraternidad hacia el pueblo israelita también víctima de este conflicto.

Igual proclama que Estados Unidos tiene la obligación moral, política y jurídica de cesar el veto continuo a las resoluciones del Consejo de Seguridad destinadas a proteger a los civiles palestinos.

La Unión Europea debiera oponerse a ese veto y abstenerse de apoyar al imperio en la presión brutal que ejerce sobre los Miembros de esta Asamblea y del propio Consejo. Debiera Europa denunciar también, porque es cierto y justo, que esos crímenes no estarían ocurriendo sin el suministro militar, el sostén financiero y la impunidad que Estados Unidos garantiza al gobierno de Israel.

Señora Presidenta:

El 11 de septiembre del 2001, los cubanos compartimos el dolor del pueblo norteamericano ante aquellos atroces actos terroristas y le ofrecimos solidaridad, aliento y cooperación desinteresada. Como siempre, Cuba se expresó entonces, con meridiana claridad, contra el terrorismo y contra la guerra.

Diez años después, el mundo es aun más inseguro porque, en vez de convertir el consenso internacional contra el terrorismo en un sistema de cooperación mundial para hacerle frente, los Estados Unidos han invadido y ocupado a Iraq y Afganistán, provocado la muerte de cientos de miles de personas y el sufrimiento de decenas de millones.

No pudo ocultarse el uso del engaño, la tortura, los asesinatos o ejecuciones extrajudiciales, la desaparición de personas, las detenciones arbitrarias, los vuelos y las cárceles secretas de la CIA en Europa y otras regiones.

El gobierno de Estados Unidos ofende la memoria de las víctimas del 11 de septiembre, cuando mantiene en prolongado e inhumano encarcelamiento a los cinco luchadores antiterroristas cubanos, condenados injustamente a penas de máxima severidad, en procesos judiciales espurios, por buscar información sobre la actividad terrorista de grupos que han operado con absoluta impunidad, desde territorio norteamericano, contra Cuba y provocado la muerte o discapacidad de 5577 de nuestros ciudadanos.

Insto respetuosamente, una vez más, al Presidente Obama a que use sus facultades para ponerlos en libertad como acto de justicia o gesto humanitario que sería apreciado profundamente por sus hijos, esposas, madres y padres ancianos, y por todo nuestro pueblo.

Señora Presidenta:

El gobierno cubano reitera su disposición e interés en avanzar hacia la normalización de relaciones con los Estados Unidos. Reitero hoy la propuesta de iniciar un diálogo dirigido a la solución de los problemas bilaterales, incluidos los asuntos humanitarios, igual que la oferta de negociar acuerdos de cooperación contra el narcotráfico, el terrorismo, el tráfico de personas, los desastres naturales y la protección del medio ambiente, incluso frente a derrames de petróleo como el ocurrido en la plataforma de la British Petroleum, en el Golfo de México.

Sabemos, sin embargo, que la carrera electoral ya ha comenzado en este país, mientras la economía se agrava.

El bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba se intensifica y alcanza ya daños acumulados por 975 miles de millones de dólares, al valor actual del oro. El intento de subvertir el orden constitucional elegido libremente por los cubanos se acentúa.

Aumenta la presión de la ultraderecha y de la mafia de origen cubano para revertir las mínimas acciones adoptadas por el gobierno norteamericano que favorecen, en alguna medida, los vínculos de la emigración cubana con su Nación y los intercambios entre ambos pueblos.

En Cuba, el presidente Raúl Castro Ruz ha reiterado que continuaremos cambiando, de manera soberana, todo lo que deba ser cambiado, para hacer más eficiente nuestra economía y mejor nuestro socialismo. Para “conquistar toda la justicia” y preservar plena toda nuestra independencia.

Como quería Martí, “antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la Patria, se unirá el mar del Sur al mar del Norte y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.

Muchas gracias.

Roberto Chile: El cronista de la Revolución Cubana

Por Mónica López Ocón

Se enroló de adolescente en las filas de la Revolución y se conviritó en el documentalista de Fidel Castro. Lo acompañó dentro del país y en sus viajes al exterior. En 2003 vino con él a la Argentina para la asunción del mando de Néstor Kirchner y registró el fervor de ese momento y el recibimiento del pueblo argentino al mandatario cubano. Gran parte de la historia de Cuba y del resto de América Latina se escribirá en base a su material documental.

Soy un hijo de Cuba que nació en una familia humilde. Crecí casi al calor de la Revolución porque nací en 1954. Uno de los primeros recuerdos que tengo es el de asomarme al balcón y ver el revuelo popular. Me contaban que los rebeldes estaban pasando por el Malecón habanero. Creo que fui hasta ahí, pero eso no lo recuerdo bien.” Las palabras de Roberto Chile prueban que aquellos recuerdos de infancia tuvieron una importancia decisiva en su vida, ya que, casi sin darse cuenta, se transformó en el documentalista de Fidel Castro. Gran parte de la historia de Cuba se escribe y se escribirá a partir de sus documentos fílmicos, de las innumerables horas de registro de las actividades de Fidel dentro de la isla y de sus visitas al exterior. Su último trabajo en el extranjero fue en ocasión el viaje del mandatario cubano a la Argentina para asistir a la asunción de mando de Néstor Kirchner. Asegura que pocas veces fue testigo de un acontecimiento tan conmovedor a pesar de tener en su haber profesional muchos otros de la misma naturaleza. Esta vez viajó a la Argentina por un motivo muy diferente: cerrar la muestra de fotos de su autoría, Afrodescendientes, que se realizó en la Casa Patria Grande Néstor Kirchner. Cineasta, fotógrafo y curador de arte, puede decirse que Chile es el gran cronista de la Revolución encarnada en Fidel.

–¿Cómo repercutió en usted la Revolución Cubana?
–Crecí en el fulgor de aquellos días de la victoria revolucionaria y de los primeros enemigos que se acercaron a Cuba, la crisis de octubre, la invasión de Playa Girón. En el año ’65, siendo un adolescente, me incorporo a la Revolución ya como activo y voy a la primera escuela al campo. Los jóvenes por un período de 30 o 45 días íbamos al campo a trabajar. Aunque eso tiene sus detractores creo que en mí contribuyó muchísimo a crear un espíritu de trabajo, un conocimiento de lo que es el sacrificio. Empiezo a salir de la protección de la manta doméstica, a trabajar en el campo, a conocer obreros, campesinos, niños de todas las edades y a tener incluso una relación más íntima con profesores y alumnos. Seguí creciendo y estudiando en ese sentimiento. Comencé a trabajar en el mundo audiovisual en 1977, quizás por azar, porque lo que yo iba a ser era ingeniero eléctrico naval. Había intentado cursar esa carrera pero no tuve éxito y me alegro mucho de eso porque hoy no me veo en un astillero, me parece algo como surrealista. Creo que nací para la imagen, aunque lo descubrí tarde, entrando a los veintitantos años.
–¿Cómo fue ese descubrimiento?
–Se produjo por azar, como ha sido casi todo en mi vida. Un día me veo con una cámara en el hombro y, años más tarde, me encuentro con una cámara en el hombro enfocando a Fidel. Eso surgió casi por casualidad. En el año ’84 yo trabajaba ya en el Consejo de Estado como uno más, con una cámara. Hacíamos trabajo de diversa índole. Entonces acompaño a Fidel en uno de los ciclones que devastó el país e hicimos un trabajo que a él le atrajo. Así empezaron a llamarme a menudo y empecé a frecuentar con la cámara algunas actividades de él. Pero recuerdo que el bautizo fue en una ocasión en la que él pide que un camarógrafo vaya a cubrir la construcción de un pedraplén que se estaba haciendo en una zona norte de la callería de Ciego de Ávila, en la parte oriental del país. Entonces me llamaron a mí para que fuera a registrar el proceso del trabajo de aquel pedraplén. Como tengo todos mis equipos listos y hay una actividad donde está él, voy a cubrirla. Al final, cuando eso termina, Fidel viene caminando con dos dirigentes y les pregunta: “¿Ya tienen el camarógrafo que va a filmar el pedraplén?” Entonces se para delante de mí y dice: “Pero a él no me lo manden, él anda conmigo.” Hubo que salir a buscar a otro camarógrafo. Eso me dio una señal de que mi destino estaba marcado para seguirlo a él, como diría Máximo Gómez de su escolta, “sin reparo y sin miedo a todas partes”. Yo tenía exactamente 30 años y empezó una larga carrera que ha llegado hasta el día de hoy. Caminé la isla de punta a cabo con él y recorrí medio mundo, más de 50 viajes al exterior.
–¿Cómo describiría a Fidel?
–Como un soñador que pone toda su vida para hacer realidad sus sueños. Es un hombre al que no vi descansar un solo minuto, no registré un solo minuto en el que él pudiera estar 100% distendido. No tengo siquiera registrado ningún momento en que se vea en que él está haciendo algo que no tenga que ver con el presente o el futuro del país. Es un hombre de una tenacidad increíble y, sobre todo, de una valentía muy grande; un hombre que no abandonó jamás a su pueblo a su suerte, sino que siempre estuvo al lado de él. En uno de los momentos más difíciles de nuestro país dijo en un discurso que no es público que mientras hubiera un solo cubano que creyera en la Revolución, él no lo abandonaría. Él tiene una inteligencia envidiable y, sobre todo, esa persistencia, esa capacidad del estratega de decidir en los momentos más difíciles cuál debe ser la decisión correcta para mantener viva la llama de un país que ha tenido que luchar contra las agresiones de las potencias más poderosas del mundo y contra otros enemigos que se han sumado a ellas.
–Usted vino a la Argentina en 2003 acompañando a Fidel cuando asumió la presidencia Néstor Kirchner. ¿Qué recuerda de ese acto? ¿Qué fue lo que registró su cámara?
–Fue el último documental que realicé acompañando a Fidel fuera del país. Y puedo decir también que es uno de los que más me gusta. Creo que esto se debe, sobre todo, a la efervescencia popular que vivió la Argentina en esos días. Te digo honestamente que donde quiera que ha ido Fidel he visto la respuesta solidaria de los países. La respuesta siempre ha sido tremenda, pero la respuesta de la Argentina fue de las mayores. Quizás se le pueda parecer un poco la que recibió en Uruguay y en algún otro país de Latinoamérica, pero la de Argentina fue tremenda. Hubo una expresividad muy fuerte de parte de los jóvenes. En el hotel nunca estuvo solo. Todo el tiempo había manifestaciones y recibió el aplauso y el calor de los argentinos dondequiera que fue. Era increíble, además, cómo respondía el pueblo argentino frente a un presidente que les proponía un sueño, les proponía cambiar el país, buscar una identidad nueva, andar por un camino de prosperidad para todos. Se notaba la confianza de ese pueblo en el presidente que tomaba el mando en ese momento, después de tantos otros que habían sometido al país a un decaimiento económico, a un decaimiento de la esperanza. Lo que  más me impresionó fue la visita de Fidel a la universidad. Había un entusiasmo popular tan grande que había quienes proponían que se suspendiera el acto. Y ahí fue cuando Fidel tuvo más deseos de que se hiciera. Dijo que no podía dejar a esos muchachos esperando y su discurso fue realmente encendido, un discurso que tiene una trascendencia en el tiempo muy grande, porque lo que él dijo en ese tiempo, hace unos ocho años, hoy está más vigente que nunca. Él anunciaba la posibilidad de que los Estados Unidos y la OTAN bombardearan ciudades. Bueno, eso está sucediendo hoy en Libia, sucedió en Irak, en Afganistán y en muchos otros sitios. Tuve la suerte esa vez de que mi auto llegara tarde. Yo generalmente iba a los eventos con un camarógrafo de un noticiero de televisión.  Yo me ocupaba de Fidel y los camarógrafos se ocupaban de filmar al público, lo que pasaba alrededor. Pero el auto mío llega tarde y yo descubrí en el público una belleza tan grande que preferí quedarme en esa ocasión a filmar a la gente. El documental, que tiene como hilo conductor el discurso de Fidel, en muchos momentos no muestra a Fidel, sino al pueblo reunido.
–¿Fue testigo de la relación personal entre Fidel y Kirchner?
–Fui testigo de su primer encuentro en la Casa de Gobierno donde Fidel lo fue a ver. Fue un encuentro breve, pero realmente muy amistoso. Las imágenes muestran a dos hombres entre los que había empatía y estoy seguro de que en todo momento la opinión que pudo tener Fidel de Kirchner fue la mejor aunque no tenga ninguna prueba que lo acredite. Estoy seguro, además, de que vio en Cristina a una futura dirigente del país. Ella fue a verlo durante su convalecencia y su opinión sobre ella es maravillosa.
–¿Cómo es Fidel frente a la cámara?
–Realmente Fidel nos ignora, en el mejor sentido de la palabra. Lo decía un fotógrafo amigo mío, Roberto Salas, me decía que quizá la fotografía más difundida de todos los tiempos fuera la que Alberto Korda le hiciera al Che el 5 de marzo de 1960 en 23 y 12 en Cuba, pero que si se hiciera un conteo seguramente se comprobaría que la persona más retratada era Fidel. Ya lo asediaban desde que estaba en la Sierra Maestra y hay miles de trabajos sobre él tanto, por lo que no le quedó otro remedio que ignorarnos.
–¿Tiene alguna predilección respecto a las imágenes que se toman de él?
–Nunca se metió con nosotros, nunca nos pidió una imagen posada ni que hiciéramos algo desde un lugar o de otro y tampoco nos pidió jamás que apagáramos una cámara para no filmar lo que estuviera sucediendo. Por eso, había que tomarlo en la dinámica de la vida, no se le podía decir: “Comandante, quédese ahí para hacerle un retrato.” Yo empecé a hacer algunas fotografías cuando me lo permitía mi trabajo, que era de camarógrafo, sobre todo a partir de 2005 con el uso de las cámaras digitales que son más manuables. Después de que él se enferma, casi no hago videos y comienzo a hacerle más fotografías.
–¿La relación con él es cercana o distante?
–Fue siempre una relación de muchísimo respeto, pero hablamos en muchas ocasiones y tuve la suerte de que en muchos casos me diera órdenes directas, me encargara determinados trabajos o incluso que escuchara mi opinión respecto de cómo debería hacerse un trabajo específico. Es una persona que escucha, no es que da una orden y hay que cumplirla sin opinar. También hemos bromeado en ciertas oportunidades, porque tiene un sentido del humor muy grande.
–¿Usted es consciente de que sobre su trabajo se escribirá gran parte de la historia de su país?
–Al El cronista de la Revolución Cubana
Publicado el 25 de Septiembre de 2011
Por Mónica López Ocón
Se enroló de adolescente en las filas de la Revolución y se conviritó en el documentalista de Fidel Castro. Lo acompañó dentro del país y en sus viajes al exterior. En 2003 vino con él a la Argentina para la asunción del mando de Néstor Kirchner y registró el fervor de ese momento y el recibimiento del pueblo argentino al mandatario cubano. Gran parte de la historia de Cuba y del resto de América Latina se escribirá en base a su material documental.

Soy un hijo de Cuba que nació en una familia humilde. Crecí casi al calor de la Revolución porque nací en 1954. Uno de los primeros recuerdos que tengo es el de asomarme al balcón y ver el revuelo popular. Me contaban que los rebeldes estaban pasando por el Malecón habanero. Creo que fui hasta ahí, pero eso no lo recuerdo bien.” Las palabras de Roberto Chile prueban que aquellos recuerdos de infancia tuvieron una importancia decisiva en su vida, ya que, casi sin darse cuenta, se transformó en el documentalista de Fidel Castro. Gran parte de la historia de Cuba se escribe y se escribirá a partir de sus documentos fílmicos, de las innumerables horas de registro de las actividades de Fidel dentro de la isla y de sus visitas al exterior. Su último trabajo en el extranjero fue en ocasión el viaje del mandatario cubano a la Argentina para asistir a la asunción de mando de Néstor Kirchner. Asegura que pocas veces fue testigo de un acontecimiento tan conmovedor a pesar de tener en su haber profesional muchos otros de la misma naturaleza. Esta vez viajó a la Argentina por un motivo muy diferente: cerrar la muestra de fotos de su autoría, Afrodescendientes, que se realizó en la Casa Patria Grande Néstor Kirchner. Cineasta, fotógrafo y curador de arte, puede decirse que Chile es el gran cronista de la Revolución encarnada en Fidel.

–¿Cómo repercutió en usted la Revolución Cubana?
–Crecí en el fulgor de aquellos días de la victoria revolucionaria y de los primeros enemigos que se acercaron a Cuba, la crisis de octubre, la invasión de Playa Girón. En el año ’65, siendo un adolescente, me incorporo a la Revolución ya como activo y voy a la primera escuela al campo. Los jóvenes por un período de 30 o 45 días íbamos al campo a trabajar. Aunque eso tiene sus detractores creo que en mí contribuyó muchísimo a crear un espíritu de trabajo, un conocimiento de lo que es el sacrificio. Empiezo a salir de la protección de la manta doméstica, a trabajar en el campo, a conocer obreros, campesinos, niños de todas las edades y a tener incluso una relación más íntima con profesores y alumnos. Seguí creciendo y estudiando en ese sentimiento. Comencé a trabajar en el mundo audiovisual en 1977, quizás por azar, porque lo que yo iba a ser era ingeniero eléctrico naval. Había intentado cursar esa carrera pero no tuve éxito y me alegro mucho de eso porque hoy no me veo en un astillero, me parece algo como surrealista. Creo que nací para la imagen, aunque lo descubrí tarde, entrando a los veintitantos años.
–¿Cómo fue ese descubrimiento?
–Se produjo por azar, como ha sido casi todo en mi vida. Un día me veo con una cámara en el hombro y, años más tarde, me encuentro con una cámara en el hombro enfocando a Fidel. Eso surgió casi por casualidad. En el año ’84 yo trabajaba ya en el Consejo de Estado como uno más, con una cámara. Hacíamos trabajo de diversa índole. Entonces acompaño a Fidel en uno de los ciclones que devastó el país e hicimos un trabajo que a él le atrajo. Así empezaron a llamarme a menudo y empecé a frecuentar con la cámara algunas actividades de él. Pero recuerdo que el bautizo fue en una ocasión en la que él pide que un camarógrafo vaya a cubrir la construcción de un pedraplén que se estaba haciendo en una zona norte de la callería de Ciego de Ávila, en la parte oriental del país. Entonces me llamaron a mí para que fuera a registrar el proceso del trabajo de aquel pedraplén. Como tengo todos mis equipos listos y hay una actividad donde está él, voy a cubrirla. Al final, cuando eso termina, Fidel viene caminando con dos dirigentes y les pregunta: “¿Ya tienen el camarógrafo que va a filmar el pedraplén?” Entonces se para delante de mí y dice: “Pero a él no me lo manden, él anda conmigo.” Hubo que salir a buscar a otro camarógrafo. Eso me dio una señal de que mi destino estaba marcado para seguirlo a él, como diría Máximo Gómez de su escolta, “sin reparo y sin miedo a todas partes”. Yo tenía exactamente 30 años y empezó una larga carrera que ha llegado hasta el día de hoy. Caminé la isla de punta a cabo con él y recorrí medio mundo, más de 50 viajes al exterior.
–¿Cómo describiría a Fidel?
–Como un soñador que pone toda su vida para hacer realidad sus sueños. Es un hombre al que no vi descansar un solo minuto, no registré un solo minuto en el que él pudiera estar 100% distendido. No tengo siquiera registrado ningún momento en que se vea en que él está haciendo algo que no tenga que ver con el presente o el futuro del país. Es un hombre de una tenacidad increíble y, sobre todo, de una valentía muy grande; un hombre que no abandonó jamás a su pueblo a su suerte, sino que siempre estuvo al lado de él. En uno de los momentos más difíciles de nuestro país dijo en un discurso que no es público que mientras hubiera un solo cubano que creyera en la Revolución, él no lo abandonaría. Él tiene una inteligencia envidiable y, sobre todo, esa persistencia, esa capacidad del estratega de decidir en los momentos más difíciles cuál debe ser la decisión correcta para mantener viva la llama de un país que ha tenido que luchar contra las agresiones de las potencias más poderosas del mundo y contra otros enemigos que se han sumado a ellas.
–Usted vino a la Argentina en 2003 acompañando a Fidel cuando asumió la presidencia Néstor Kirchner. ¿Qué recuerda de ese acto? ¿Qué fue lo que registró su cámara?
–Fue el último documental que realicé acompañando a Fidel fuera del país. Y puedo decir también que es uno de los que más me gusta. Creo que esto se debe, sobre todo, a la efervescencia popular que vivió la Argentina en esos días. Te digo honestamente que donde quiera que ha ido Fidel he visto la respuesta solidaria de los países. La respuesta siempre ha sido tremenda, pero la respuesta de la Argentina fue de las mayores. Quizás se le pueda parecer un poco la que recibió en Uruguay y en algún otro país de Latinoamérica, pero la de Argentina fue tremenda. Hubo una expresividad muy fuerte de parte de los jóvenes. En el hotel nunca estuvo solo. Todo el tiempo había manifestaciones y recibió el aplauso y el calor de los argentinos dondequiera que fue. Era increíble, además, cómo respondía el pueblo argentino frente a un presidente que les proponía un sueño, les proponía cambiar el país, buscar una identidad nueva, andar por un camino de prosperidad para todos. Se notaba la confianza de ese pueblo en el presidente que tomaba el mando en ese momento, después de tantos otros que habían sometido al país a un decaimiento económico, a un decaimiento de la esperanza. Lo que  más me impresionó fue la visita de Fidel a la universidad. Había un entusiasmo popular tan grande que había quienes proponían que se suspendiera el acto. Y ahí fue cuando Fidel tuvo más deseos de que se hiciera. Dijo que no podía dejar a esos muchachos esperando y su discurso fue realmente encendido, un discurso que tiene una trascendencia en el tiempo muy grande, porque lo que él dijo en ese tiempo, hace unos ocho años, hoy está más vigente que nunca. Él anunciaba la posibilidad de que los Estados Unidos y la OTAN bombardearan ciudades. Bueno, eso está sucediendo hoy en Libia, sucedió en Irak, en Afganistán y en muchos otros sitios. Tuve la suerte esa vez de que mi auto llegara tarde. Yo generalmente iba a los eventos con un camarógrafo de un noticiero de televisión.  Yo me ocupaba de Fidel y los camarógrafos se ocupaban de filmar al público, lo que pasaba alrededor. Pero el auto mío llega tarde y yo descubrí en el público una belleza tan grande que preferí quedarme en esa ocasión a filmar a la gente. El documental, que tiene como hilo conductor el discurso de Fidel, en muchos momentos no muestra a Fidel, sino al pueblo reunido.
–¿Fue testigo de la relación personal entre Fidel y Kirchner?
–Fui testigo de su primer encuentro en la Casa de Gobierno donde Fidel lo fue a ver. Fue un encuentro breve, pero realmente muy amistoso. Las imágenes muestran a dos hombres entre los que había empatía y estoy seguro de que en todo momento la opinión que pudo tener Fidel de Kirchner fue la mejor aunque no tenga ninguna prueba que lo acredite. Estoy seguro, además, de que vio en Cristina a una futura dirigente del país. Ella fue a verlo durante su convalecencia y su opinión sobre ella es maravillosa.
–¿Cómo es Fidel frente a la cámara?
–Realmente Fidel nos ignora, en el mejor sentido de la palabra. Lo decía un fotógrafo amigo mío, Roberto Salas, me decía que quizá la fotografía más difundida de todos los tiempos fuera la que Alberto Korda le hiciera al Che el 5 de marzo de 1960 en 23 y 12 en Cuba, pero que si se hiciera un conteo seguramente se comprobaría que la persona más retratada era Fidel. Ya lo asediaban desde que estaba en la Sierra Maestra y hay miles de trabajos sobre él tanto, por lo que no le quedó otro remedio que ignorarnos.
–¿Tiene alguna predilección respecto a las imágenes que se toman de él?
–Nunca se metió con nosotros, nunca nos pidió una imagen posada ni que hiciéramos algo desde un lugar o de otro y tampoco nos pidió jamás que apagáramos una cámara para no filmar lo que estuviera sucediendo. Por eso, había que tomarlo en la dinámica de la vida, no se le podía decir: “Comandante, quédese ahí para hacerle un retrato.” Yo empecé a hacer algunas fotografías cuando me lo permitía mi trabajo, que era de camarógrafo, sobre todo a partir de 2005 con el uso de las cámaras digitales que son más manuables. Después de que él se enferma, casi no hago videos y comienzo a hacerle más fotografías.
–¿La relación con él es cercana o distante?
–Fue siempre una relación de muchísimo respeto, pero hablamos en muchas ocasiones y tuve la suerte de que en muchos casos me diera órdenes directas, me encargara determinados trabajos o incluso que escuchara mi opinión respecto de cómo debería hacerse un trabajo específico. Es una persona que escucha, no es que da una orden y hay que cumplirla sin opinar. También hemos bromeado en ciertas oportunidades, porque tiene un sentido del humor muy grande.
–¿Usted es consciente de que sobre su trabajo se escribirá gran parte de la historia de su país?
–Al principio sólo hacíamos lo que había que hacer, hoy, sobre todo desde que Fidel no está tan activo, nos damos cuenta de que tiene un gran valor. Uno de nuestros esfuerzos mayores es tratar de salvar ese archivo del deterioro del tiempo, la humedad, el calor y muchos otros agentes, porque son miles de horas de material, mucho del cual aún está inédito porque por muchos documentales que se hagan, no se han utilizado más de 200 0 300 horas de ese material. A partir de las nuevas generaciones estamos tratando de salvar ese archivo para la posteridad.
–En todos estos años supongo que desarrolló una determinada forma de mirar, sobre todo de mirar a Fidel.
–Mi amigo Alberto Korda siempre decía una frase de El Principito: “Sólo se ve con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.” Creo que ahí está el quid de un fotógrafo. Hay que mirar con el corazón, hay que estar en el lugar y ver lo que no ve todo el mundo. En los últimos tiempos yo hice lo que no haría nadie. Fidel sobrepasa los 80 años y estuvo convaleciente de una operación. Cualquiera se alejaría y lo que yo hice fue entrarle aun más a su rostro. Creo que esas fotos que casi nadie hizo en estos tiempos van a tener un gran valor, porque vamos a poder verle hasta los poros de la piel a Fidel. Nadie me pidió que no lo hiciera, nadie mutiló mi deseo. Traté de buscar las manos, los perfiles, hasta tengo fotos sólo de los ojos. También tengo otras fotos que no son Fidel pero que son Fidel, fotos de la reacción del pueblo viéndolo. Yo retraté lo épico y lo humano.  <

El bosque encorvado de Polonia

No vamos a empezar esta nota diciendo: “Si un día van a Polonia no dejen de visitar el bosque encorvado…” porque está en el extremo oriental del país, lejos del típico circuito turístico y porque, bueno, en realidad hay cosas mejores que ver en aquel país. Pero lo que sí vamos a hacer es comentar sobre este curioso “bosque”, un pinar en donde 90 árboles espaciados de manera regular muestran un tronco torcido en ángulo recto casi en la base, y luego, mediante un arco casi idéntico en todos los ejemplares, retoman la vertical.

Hay ocasiones en que el peso de la nieve causa curiosas deformaciones sobre el tronco de un árbol, pero en el caso del bosque encorvado está bastante claro que se trata de algo hecho por el hombre. Para empezar sería muy raro lograr ese ángulo por causas naturales, pero de ahí a que afecte a 90 árboles cuya edad parece homogénea (unos 80 años) y el hecho de estar interespaciados en forma regular hace bastante evidente la mano humana.

Nadie sabe quién o por qué hizo el bosque encorvado. Algunos aventuran que pudo tratarse de mueblistas buscando un tronco aprovechable desde la base. Sin importar de quien se trate parece que desapareció sin alcanzar a cosechar su plantación. A lo mejor la forma del tronco le ha hecho más difícil la existencia a estos pinos, y a lo mejor cuando alcancen un determinado peso y altura el momento ejercido sobre la base y el factor de concentración del esfuerzo terminará partiendo el tronco. Para los árboles, en todo caso, el hecho de haber sido plantados y amoldados con una intención puntual y una forma exótica no les impide buscar su supervivencia como todo ser vivo.

Link: Poland’s Crooked Forest Mistery (Discovery)

Fabrican escáner cerebral capaz de mostrar lo que estamos viendo (+ Video)

Si bien la imagen de salida del escáner cerebral no es aún 100% fiel a lo que ve el sujeto sometido al ensayo, es lo suficientemente buena como para que se pueda reconocer el vídeo que está mirando

La máquina, luego de analizar las señales cerebrales obtenidas de cada uno de los voluntarios pudo reproducir las imágenes que estaban viendo. Foto: Internet

Jack Gallant, un neurólogo de la Universidad de Berkeley, diseñó un dispositivo capaz de reconstruir las imágenes que está viendo una persona a partir de los datos proporcionados por un escáner cerebral que analiza la actividad mental.

Si bien la imagen de salida del escáner cerebral no es aún 100% fiel a lo que ve el sujeto sometido al ensayo, es lo suficientemente buena como para que se pueda reconocer el vídeo que está mirando.

El aparato funciona a partir de los datos proporcionados por un escáner de «resonancia magnética funcional» (o IRMf, por functional Magnetic Resonance Imaging), un procedimiento que permite mostrar en imágenes las regiones cerebrales que ejecutan una tarea determinada mediante un resonador similar al utilizado para los exámenes de diagnóstico, pero con modificaciones especiales en el software y el hardware.

Las resonancias IRMf no requieren de la aplicación de inyecciones de sustancia alguna y se basa en la llamada «vasodilatación cerebral local». Se sabe que en la zona del cerebro que se está ejecutando una determinada tarea se produce una dilatación de los microscópicos vasos arteriales y venosos. Esta situación permite un mayor aporte de oxígeno a la zona a la vez que se produce una disminución en la cantidad relativa de desoxihemoglobina, la molécula resultante de la hemoglobina que ha cedido su oxigeno a los tejidos. Esta molécula se comporta como si fuese un imán microscópico y el IRMf aprovecha esos cambios para crear imágenes de la actividad cerebral.

Dado que el sistema puede funcionar de forma continua, un observador puede «acceder» a un video tomado directamente de la mente de una persona que refleja lo que está viendo en tiempo real. Suena a ciencia ficción, y realmente lo es, a pesar de que las imágenes obtenidas no son idénticas a las que ven sus ojos. Estrictamente hablando, «leer el pensamiento de una persona» es algo que todavía no somos capaces de hacer, pero lo que ha logrado el equipo de la Universidad de Berkeley es realmente asombroso y constituye un enorme paso en esa dirección.

Para comprobar el funcionamiento de su máquina, Gallant realizó varias pruebas. Instaló el escáner cerebral en la cabeza de una serie de voluntarios, y luego les mostró una serie de vídeos de YouTube elegidos al azar. La máquina, después de analizar las señales cerebrales obtenidas de cada uno de los voluntarios pudo reproducir las imágenes que estaban viendo.

Y si bien se desconoce el próximo paso en esta nueva experiencia, todo parece indicar que leer el pensamiento de una persona puede ser posible. ¿Ocurrirá pronto?

Video:

El siguiente video fue subido a YouTube por Jack Gallant. Muestra en la izquierda un trailer de una película de Hollywood, y en la derecha, lo que el equipo descifró a partir de la visión de uno de los sujetos de prueba.

 

( Tomado de juventudrebelde.cu )

Chávez, Evo y Obama (Primera Parte)

Hago un alto en las tareas que ocupan la totalidad de mi tiempo en estos días, para dedicar unas palabras a la singular oportunidad que ofrece para la ciencia política el sexagésimo sexto período de la Asamblea General de Naciones Unidas.
El acontecimiento anual demanda un singular esfuerzo de los que asumen las más altas responsabilidades políticas en muchos países. Para estos, constituye una dura prueba; para los aficionados a ese arte, que no son pocos ya que a todos afecta vitalmente, resulta difícil sustraerse a la tentación de observar el interminable pero instructivo espectáculo.
Existen, en primer lugar, infinidad de temas peliagudos y conflictos de intereses. Para gran número de los participantes es necesario tomar posición sobre hechos que constituyen flagrantes violaciones de principios. Por ejemplo: ¿qué posición adoptar sobre el genocidio de la OTAN en Libia? ¿Desea alguien dejar constancia de que bajo su dirección el gobierno de su país apoyó el monstruoso crimen realizado por Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, cuyos sofisticados aviones de combate, con o sin piloto, llevaron a cabo más de veinte mil misiones de ataque contra un pequeño Estado del Tercer Mundo que cuenta apenas con seis millones de habitantes, alegando las mismas razones que ayer se utilizaron para atacar e invadir Serbia, Irak, Afganistán y hoy amenazan con hacerlo en Siria o cualquier otro país del mundo?
¿No fue precisamente el Gobierno del Estado anfitrión de la ONU quien ordenó la carnicería de Vietnam, Laos y Cambodia, el ataque mercenario de Bahía de Cochinos en Cuba, la invasión de Santo Domingo, la “Guerra Sucia” en Nicaragua, la ocupación de Granada y Panamá por las fuerzas militares de Estados Unidos y la masacre de panameños en El Chorrillo? ¿Quién promovió los golpes militares y los genocidios en Chile, Argentina y Uruguay, que costaron decenas de miles de muertos y desaparecidos? No hablo de cosas ocurridas hace 500 años, cuando los españoles iniciaron el genocidio en América, o hace 200 cuando los yanquis exterminaban indios en Estados Unidos o esclavizaban africanos, a pesar de que “todos los hombres nacen libres e iguales” como decía la Declaración de Philadelphia. Hablo de hechos ocurridos en las últimas décadas y que están ocurriendo hoy.
Estos hechos no pueden dejar de recordarse y repetirse cuando tiene lugar un acontecimiento de la importancia y el relieve de la reunión que se realiza en la Organización de Naciones Unidas, donde se pone a prueba la entereza política y la ética de los gobiernos.
Muchos de ellos representan a países pequeños y pobres necesitados de apoyo y cooperación internacional, tecnología, mercados y créditos, que las potencias capitalistas desarrolladas han manejado a su antojo.
A pesar del monopolio desvergonzado de los medios masivos de información y los métodos fascistas de Estados Unidos y sus aliados para confundir y engañar a la opinión mundial, la resistencia de los pueblos crece, y eso puede apreciarse en los debates que se están produciendo en Naciones Unidas.
No pocos líderes del Tercer Mundo, pese a los obstáculos y las contradicciones indicadas, han expuesto con valentía sus ideas. Las propias voces que emanan de los gobiernos de América Latina y el Caribe no contienen ya el acento lacayuno y bochornoso de la OEA, que caracterizó a los pronunciamientos de los Jefes de Estados en décadas pasadas. Dos de ellos se han dirigido a ese foro; ambos, el presidente bolivariano Hugo Chávez, mezcla de las razas que integran al pueblo de Venezuela y Evo Morales, de pura estirpe indígena milenaria, vertieron sus conceptos en esa reunión, uno a través de un mensaje y el otro a viva voz, respondiendo al discurso del Presidente yanki.
Telesur transmitió los tres pronunciamientos. Gracias a eso pudimos conocer desde la noche del martes 20 el mensaje del Presidente Chávez, leído detenidamente por Walter Martínez en su programa Dossier. Obama pronunció su discurso la mañana del miércoles como Jefe de Estado del país anfitrión de la ONU, y Evo pronunció el suyo en las primeras horas de la tarde de ese propio día. En aras de la brevedad tomaré párrafos esenciales de cada texto.
Chávez no pudo asistir personalmente a la cumbre de Naciones Unidas, tras 12 años de lucha sin descanso un solo día que puso en riesgo su vida y afectó su salud y hoy lucha abnegadamente por su plena recuperación. Era difícil sin embargo que su mensaje valiente no abordara el tema más álgido de la histórica reunión. Lo transcribo casi íntegramente:
“Dirijo estas palabras a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, […] para ratificar, en este día y en este escenario, el total apoyo de Venezuela al reconocimiento del Estado palestino: al derecho de Palestina a convertirse en un país libre, soberano e independiente. Se trata de un acto de justicia histórico con un pueblo que lleva en sí, desde siempre, todo el dolor y el sufrimiento del mundo.
“El gran filósofo francés Gilles Deleuze, […] dice con el acento de la verdad: “La causa palestina es ante todo el conjunto de injusticias que este pueblo ha padecido y sigue padeciendo.” Y también es, me atrevo agregar, una permanente e indoblegable voluntad de resistencia que ya está inscrita en la memoria heroica de la condición humana. […] Mahmud Darwish, voz infinita de la Palestina posible, nos habla desde el sentimiento y la conciencia de este amor: ‘No necesitamos el recuerdo/ porque en nosotros está el Monte Carmelo/ y en nuestros párpados está la hierba de Galilea./ No digas: ¡si corriésemos hacia mi país como el río!/ ¡No lo digas!/ Porque estamos en la carne de nuestro país/ y él está en nosotros.’
“Contra quienes sostienen, falazmente que lo ocurrido al pueblo palestino no es un genocidio, el mismo Deleuze sostiene con implacable lucidez: ‘En todos los casos se trata de hacer como si el pueblo palestino no solamente no debiera existir, sino que no hubiera existido nunca. Es, cómo decirlo, el grado cero del genocidio: decretar que un pueblo no existe; negarle el derecho a la existencia’.”
“…la resolución del conflicto del Medio Oriente pasa, necesariamente, por hacerle justicia al pueblo palestino; este es el único camino para conquistar la paz.
“Duele e indigna que quienes padecieron uno de los peores genocidios de la historia, se hayan convertido en verdugos del pueblo palestino; duele e indigna que la herencia del Holocausto sea la Nakba. E indigna, a secas, que el sionismo siga haciendo uso del chantaje del antisemitismo contra quienes se oponen a sus atropellos y a sus crímenes. Israel ha instrumentalizado e instrumentaliza, con descaro y vileza, la memoria de las víctimas. Y lo hace para actuar, con total impunidad, contra Palestina. De paso, no es ocioso precisar que el antisemitismo es una miseria occidental, europea, de la que no participan los árabes. No olvidemos, además, que es el pueblo semita palestino el que padece la limpieza étnica practicada por el Estado colonialista israelí.”
“…una cosa es rechazar al antisemitismo, y otra muy diferente aceptar pasivamente que la barbarie sionista le imponga un régimen de apartheid al pueblo palestino. Desde un punto de vista ético, quien rechaza lo primero, tiene que condenar lo segundo.”
“… el sionismo, como visión del mundo, es absolutamente racista. Las palabras de Golda Meir, en su aterrador cinismo, son prueba fehaciente de ello: ‘¿Cómo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolverlos. No hay tal cosa llamada palestinos. No era como se piensa que existía un pueblo llamado palestino, que se considera él mismo como palestino y que nosotros llegamos, los echamos y les quitamos su país. Ellos no existían.’”
“Léase y reléase ese documento que se conoce históricamente como Declaración de Balfour del año 1917: el Gobierno británico se arrogaba la potestad de prometer a los judíos un hogar nacional en Palestina, desconociendo deliberadamente la presencia y la voluntad de sus habitantes. Hay que acotar que en Tierra Santa convivieron en paz, durante siglos, cristianos y musulmanes, hasta que el sionismo comenzó a reivindicarla como de su entera y exclusiva propiedad.”
“Al concluir la Segunda Guerra Mundial, se exacerbaría la tragedia del pueblo palestino, consumándose la expulsión de su territorio y, al mismo tiempo, de la historia. En 1947 la ominosa e ilegal resolución 181 de las Naciones Unidas recomienda la partición de Palestina en un Estado judío, un Estado árabe y una zona bajo control internacional (Jerusalén y Belén). Se concedió, […] el 56% del territorio al sionismo para la constitución de su Estado. De hecho, esta resolución violaba el derecho internacional y desconocía flagrantemente la voluntad de las grandes mayorías árabes: el derecho de autodeterminación de los pueblos se convertía en letra muerta.”
“…contra lo que Israel y Estados Unidos pretenden hacerle creer al mundo, a través de las transnacionales de la comunicación, lo que aconteció y sigue aconteciendo en Palestina, digámoslo con Said, no es un conflicto religioso: es un conflicto político, de cuño colonial e imperialista; no es un conflicto milenario sino contemporáneo; no es un conflicto que nació en el Medio Oriente sino en Europa.
“¿Cuál era y cuál sigue siendo el meollo del conflicto?: Se privilegia la discusión y consideración de la seguridad de Israel, y para nada la de Palestina. Así puede corroborarse en la historia reciente: basta con recordar el nuevo episodio genocida desencadenado por Israel a través de la operación ‘Plomo Fundido’ en Gaza.
“La seguridad de Palestina no puede reducirse al simple reconocimiento de un limitado autogobierno y autocontrol policiaco en sus ‘enclaves’ de la ribera occidental del Jordán y en la franja de Gaza, dejando por fuera no solo la creación del Estado palestino, sobre las fronteras anteriores a 1967 y con Jerusalén oriental como su capital, los derechos de sus nacionales y su autodeterminación como pueblo, sino, también, la compensación y consiguiente vuelta a la Patria del 50% de la población palestina que se encuentra dispersa por el mundo entero, tal y como lo establece la resolución 194.
“Es increíble que un país (Israel) que debe su existencia a una resolución de la Asamblea General, pueda ser tan desdeñoso de las resoluciones que emanan de las Naciones Unidas, denunciaba el padre Miguel D’Escoto cuando pedía el cese de la masacre contra el pueblo de Gaza, a finales de 2008 y principios de 2009.”
“Es imposible ignorar la crisis de Naciones Unidas. Ante esta misma Asamblea General sostuvimos, en el año 2005, que el modelo de Naciones Unidas se había agotado. El hecho de que se haya postergado el debate sobre la cuestión palestina, y que se le esté saboteando abiertamente, es una nueva confirmación de ello.
“Desde hace ya varios días Washington viene manifestando que vetará en el Consejo de Seguridad lo que será resolución mayoritaria de la Asamblea General: el reconocimiento de Palestina como miembro pleno de la ONU. Junto a las Naciones hermanas que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en la Declaración de reconocimiento del Estado palestino, hemos deplorado, desde ya, que tan justa aspiración pueda ser bloqueada por esta vía. Como sabemos, el imperio, en este y en otros casos, pretende imponer un doble estándar en el escenario mundial: es la doble moral yanqui que viola el derecho internacional en Libia, pero permite que Israel haga lo que le dé la gana, convirtiéndose así en el principal cómplice del genocidio palestino a manos de la barbarie sionista. Recordemos unas palabras de Said que meten el dedo en la llaga: ‘Debido a los intereses de Israel en Estados Unidos, la política de este país en torno a Medio Oriente es, por tanto, israelocéntrica.’”
“Quiero finalizar con la voz de Mahmud Darwish en su memorable poema: ‘Sobre esta tierra hay algo que merece vivir: sobre esta tierra está la señora de la tierra, la madre de los comienzos,/ la madre de los finales. Se llamaba Palestina. Se sigue llamando Palestina./ Señora: yo merezco, porque tú eres mi dama, yo merezco vivir.’”
“Se seguirá llamando Palestina: ¡Palestina vivirá y vencerá! ¡Larga vida a Palestina libre, soberana e independiente!
“Hugo Chávez Frías
“Presidente de la República Bolivariana de Venezuela”.
Cuando la reunión se inició en la mañana siguiente sus palabras estaban ya en el corazón y la mente de las personas allí reunidas.
El líder bolivariano nunca fue enemigo del pueblo judío. Hombre de particular sensibilidad, detestaba profundamente el brutal crimen cometido por los nazis contra niños, mujeres y hombres, jóvenes y ancianos en los campos de concentración donde también fueron víctimas de atroces crímenes e intento de exterminio los gitanos, que nadie sin embargo recuerda y nunca se mencionan. Igualmente cientos de miles de rusos perecieron en esos campos de exterminio como raza inferior en el concepto racial nazi.
Cuando Chávez regresó a su país, procedente de Cuba, la noche del jueves 22 de septiembre, se refirió con indignación al discurso pronunciado por Barack Obama en las Naciones Unidas. Pocas veces lo escuché hablar con tanto desencanto sobre un líder al que trataba con determinado respeto, como una víctima de la propia historia de la discriminación racial en Estados Unidos. Nunca lo consideró capaz de actuar como lo habría hecho George Bush y conservaba un recuerdo respetuoso de las palabras intercambiadas con él en la reunión de Trinidad y Tobago.
“Ayer estuvimos oyendo un conjunto de discursos, anteayer también, allá en Naciones Unidas, discursos precisos como el de la presidenta Dilma Rousseff; discurso de alto valor ético como el del presidente Evo Morales; un discurso que pudiéramos catalogar como un monumento al cinismo, el discurso del presidente Obama, es un monumento al cinismo que su propia cara delataba, su propia cara era un poema; un hombre llamando a la paz, imagínate tú, Obama llamando a la paz, ¿con qué moral? Un monumento histórico al cinismo el discurso del presidente Obama.
“Discursos precisos, orientadores, estuvimos oyendo: el del presidente Lugo, el de la presidenta argentina, fijando posiciones valientes ante el mundo.”
Cuando se inició la reunión de Nueva York la mañana del miércoles 21 de septiembre, el Presidente de Estados Unidos, –tras las palabras de la Presidenta de Brasil que inició los debates, y después de la presentación de rigor– ocupó el podio e inició su discurso.
“En siete décadas, ―comenzó diciendo― cuando la ONU impidió que hubiese una Tercera Guerra Mundial, seguimos en un mundo marcado por el conflicto y plagado de pobreza; cuando proclamamos nuestro amor por la paz y odio por la guerra, sigue habiendo convulsiones en el mundo que nos ponen a todos en peligro.”
No se sabe cuál sería el momento en que según Obama, la ONU impidió una Tercera Guerra Mundial.
“Asumí el cargo en un momento de dos guerras para Estados Unidos, una guerra contra el extremismo, que nos llevó a la guerra; en primer lugar, Osama Bin Laden y su organización Al-Qaeda seguían libres. Hoy establecimos una nueva dirección, al final de este año las operaciones militares en Iraq van a terminar, vamos a tener relaciones normales con un país soberano, miembro de la comunidad de naciones. Esa alianza se fortalecerá con el fortalecimiento de Iraq, de su fuerza de seguridad, de su gobierno, de su pueblo y también de sus aspiraciones.”
¿De qué país está realmente hablando Obama?
“Al poner fin a la guerra en Iraq, Estados Unidos y sus aliados comenzarán la transición en Afganistán; tenemos un país en Afganistán que puede asumir la responsabilidad del futuro de su país, a medida que lo hacen vamos sacando nuestras propias fuerzas y vamos construyendo una alianza solidaria con el pueblo afgano. No debe haber duda, entonces, de que la ola de la guerra está revirtiéndose.
“Asumí el poder cuando miles de estadounidenses servían en Afganistán y en Iraq, al final de este año ese número va a reducirse a la mitad y seguirá disminuyendo. Esto es fundamental para la soberanía, tanto de Iraq como de Afganistán y también esencial para el fortalecimiento de la ONU y de Estados Unidos, cuando construimos nuestra propia nación; además, estamos saliendo de allí con una posición fuerte. Hace 10 años había una herida abierta y hierros retorcidos, un corazón roto en el centro de esta ciudad; hoy cuando se levanta una nueva torre simboliza la renovación de Nueva York; hoy Al-Qaeda tiene más presiones que nunca, su liderazgo ha sido degradado, Osama Bin Laden, un hombre que mató miles de personas de docenas de países, ya no pondrá en peligro la paz del mundo.”
¿De quién fue aliado Bin Laden, quién realmente lo entrenó y armó para combatir a los soviéticos en Afganistán? No fueron los socialistas, ni los revolucionarios en ninguna parte del mundo.
“Esta década ha sido muy difícil, […] pero hoy estamos en la encrucijada de la historia, con la oportunidad de movernos de manera decisiva hacia la paz, para hacerlo debemos volver a la sabiduría de los que crearon esta institución. Las Naciones Unidas y su Carta, insta a que nos unamos para mantener la paz y la seguridad internacionales.”
¿Quién tiene bases militares en todas partes del mundo, quién es el mayor exportador de armas, quién posee cientos de satélites espías, quién invierte más de un millón de millones de dólares anuales en gastos militares?
“Este año ha sido un momento de grandes transformaciones, más naciones han avanzado para mantener la paz y la seguridad y más individuos están reclamando su derecho a vivir en paz y en libertad.”
Cita luego los casos de Sudán del Sur y Costa de Marfil. No dice que en el primero, las trasnacionales yanquis se lanzaron sobre las reservas petroleras de ese nuevo país, cuyo presidente en esa propia Asamblea de la ONU, dijo que era un recurso valioso, pero agotable y proponía el uso racional y optimo del mismo.
Tampoco expresó Obama que la paz, en Costa de Marfil, fue alcanzada con el apoyo de los soldados colonialistas de un eminente miembro de la belicosa OTAN que acaba de lanzar miles de bombas sobre Libia.
Menciona poco después a Túnez, y atribuye a Estados Unidos el mérito del movimiento popular que derrocó al gobierno de ese país, un aliado del imperialismo.
Más asombroso todavía, Obama pretende ignorar que Estados Unidos fue el responsable de que en Egipto se instalara el gobierno tiránico y corrupto de Hosni Mubarak, que ultrajando los principios de Nasser, se alió al imperialismo, arrebato a su país decenas de miles de millones y tiranizó a ese valeroso pueblo.
“Hace un año, ―afirma Obama― Egipto había tenido un presidente durante casi 30 años. Durante 18 días los ojos del mundo estaban centrados en la plaza Taghir, donde los egipcios de todas las partes de la sociedad, jóvenes, niños, mujeres, hombres, musulmanes y cristianos, demandaban sus derechos universales. Vimos en esos manifestantes la fuerza de no violencia que nos ha llevado de Nueva Delhi a Selma y vimos que el cambio llegó a Egipto y al mundo árabe por medios pacíficos.”
“Día a día frente a las balas y a las armas el pueblo libio no renunció a su libertad, y cuando fueron amenazados por esa atrocidad que hemos visto mucho en los últimos siglos, la ONU respetó su Carta, el Consejo de Seguridad autorizó las medidas necesarias para evitar una masacre en Libia. La Liga Árabe exigió esta intervención, hubo una alianza y una coalición para evitar el avance de las fuerzas de Gaddafi.”
“Ayer los líderes de una nueva Libia tomaron su lugar aquí, con nosotros, y esta semana las Naciones Unidas y Estados Unidos están abriendo su nueva embajada en Trípoli.
“He aquí cómo la comunidad internacional debe funcionar, y debería funcionar: las naciones que se unan para buscar la paz y la seguridad y los individuos que exigen sus derechos.
“Todos nosotros tenemos la responsabilidad de apoyar a la nueva Libia, el nuevo gobierno libio que enfrenta transformar esta promesa en una bendición para todos los libios.”
“El régimen de Gaddafi acabó, Gbagbo, Ben Ali, Mubarak, ya no están en el poder. Osama Bin Laden se ha ido, y la idea de que el cambio solamente puede llegar por la violencia ha sido enterrado junto con él.”
Observen la forma poética con que Obama despacha el asunto de Bin Laden, cualquiera que haya sido la responsabilidad de este antiguo aliado, ejecutado con un disparo en el rostro delante de su esposa y sus hijos, y lanzado al mar desde un portaaviones, ignorando costumbres y tradiciones religiosas de más de mil millones de creyentes y principios jurídicos elementales establecidos por todos los sistemas penales. Tales métodos no conducen ni conducirán jamás a la paz.
“Algo está pasando en nuestro mundo, —prosigue respecto a Libia― la manera como las cosas han sido es como será en el futuro. La mano de la tiranía ha terminado, los tiranos han sido ignorados y el poder lo tiene ahora el pueblo. Los jóvenes rechazan la dictadura, rechazan la mentira de que algunas razas, algunos pueblos, algunas etnias no merecen la democracia.
“La promesa en papel de que todos nacemos libres y con el mismo derecho cada vez está más cerca de ser realidad […] La medida del éxito es si las personas pueden vivir en una libertad, dignidad y seguridad sustentable, y la ONU y sus miembros deben hacer lo necesario para apoyar estas aspiraciones básicas, y tenemos más trabajo que hacer en este sentido.”
De inmediato la emprende contra otro país musulmán donde como es conocido, sus servicios de inteligencia junto a los de Israel, asesinan sistemáticamente a los científicos más destacados de la tecnología militar.
Acto seguido amenaza a Siria, donde la agresividad yanqui puede conducir a una masacre mucho más espantosa que la de Libia: “Hoy, hombres, mujeres y niños han sido asesinados y torturados por el régimen de Siria; miles han sido asesinados, muchos durante el período sagrado del Ramadán; miles han atravesado la frontera de Siria.
“El pueblo sirio ha mostrado dignidad y valentía en su búsqueda de justicia, protestando pacíficamente y muriendo por los mismos valores que esta institución defiende. Ahora bien, la cuestión es sencilla: ¿Vamos a apoyar al pueblo sirio o vamos a apoyar a sus opresores? La ONU ya ha aplicado sanciones a los líderes sirios. Apoyamos la transferencia de poder que responda al deseo del pueblo sirio, y muchos se nos han unido en este esfuerzo; pero por el bien de Siria y la paz y seguridad del mundo debemos hablar con una sola voz: no hay excusa para la acción. Ha llegado el momento para que el Consejo de Seguridad sancione al régimen de Siria y apoye al pueblo sirio.”
¿Ha quedado acaso algún país excluido de las amenazas sangrientas de este ilustre defensor de la seguridad y la paz internacional? ¿Quién concedió a Estados Unidos tales prerrogativas?
“En la región, debemos responder a los llamados por el cambio. En Yemen, mujeres, niñas, hombres se han reunido en las plazas, todos los días, con la esperanza de que su determinación y el derrame de su sangre lleve a un cambio. El pueblo estadounidense apoya esas aspiraciones. Debemos trabajar con los vecinos y los socios en el mundo para buscar un camino que lleve a una transición pacífica del gobierno de Saleh, y que haya elecciones libres y justas lo más pronto posible.
“En Bahrein se han tomado medidas para la reforma en la rendición de cuentas. Estamos contentos con ello, pero se requiere mucho más. Somos amigos de Bahrein, y seguiremos exigiéndoles al gobierno y a los opositores que busquen un diálogo significativo que llegue a cambios pacíficos y cumpla los deseos del pueblo. Creemos que el patriotismo de Bahrein puede ser mayor que el sectarismo que le separa; es difícil, pero se puede lograr.”
No menciona en absoluto que allí se encuentra una de las mayores bases militares de la región y que las transnacionales yanquis controlan y disponen a su antojo de las mayores reservas de petróleo y gas de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes.
“Creemos que cada nación debe tener su propio camino para lograr satisfacer las aspiraciones de los pueblos. No podemos estar de acuerdo con todos aquellos que se expresan políticamente, pero siempre vamos a estar defendiendo los derechos universales que fueron apoyados por esta Asamblea, derechos que dependen de elecciones libres y justas, gobiernos transparentes y que rindan cuentas, respeto por los derechos de las mujeres y las minorías, justicia igual y justa. Eso merece nuestro pueblo. Estos son los elementos de la paz que pueden durar.”
“…Estados Unidos va a seguir apoyando a las naciones que van hacia la democracia con mayor comercio e inversión, para que la libertad sea seguida por la oportunidad. Continuaremos nuestro compromiso con los gobiernos, pero también con la sociedad civil, estudiantes, empresarios, partidos políticos, la prensa, los medios.
“Hemos condenado a los que violan los derechos humanos e impiden que lleguen a esos países. Castigamos a los que violan esos derechos, y siempre vamos a servir como una voz de aquellos que han sido silenciados.”
Después de esta larga perorata, el insigne Premio Nobel entra en el espinoso tema de su alianza con Israel que por cierto, no figura entre los privilegiados poseedores de uno de los más modernos sistemas de armas nucleares y medios capaces de alcanzar objetivos distantes. Conoce perfectamente bien cuan arbitraria e impopular es esa política.
“Sé que esta semana hay un tema que es fundamental en este sentido, para estos derechos. Es una prueba para la política exterior de Estados Unidos cuando el conflicto entre Israel y palestinos continúa. Hace un año estuve en este podio e insté para que hubiese una Palestina libre. Creí entonces, y lo creo hoy, que el pueblo palestino merece su Estado, pero también dije que una paz genuina solo puede lograrse entre israelíes y palestinos mismos. Un año después, a pesar de muchos esfuerzos de Estados Unidos y otros, las partes no han podido salvar sus diferencias. Ante este estancamiento he planteado una nueva base de negociaciones, lo hice en mayo último. Esa base es clara, es conocida para todos: los israelíes deben saber que cualquier acuerdo debe tener garantías para su seguridad; los palestinos deben conocer las bases territoriales de su Estado. Yo sé que muchos han estado frustrados por la falta de avances, y yo también lo he estado y lo estoy. La cuestión no es la meta que buscamos, sino cómo logramos esa meta.”
“La paz exige mucho trabajo, la paz no va a llegar por resoluciones ni declaraciones ante la ONU, si fuese tan fácil ya se hubiera logrado. Los israelíes y los palestinos deben sentarse, y van a vivir juntos, son ellos los que deben buscar una solución viable en sus fronteras, deben buscar una solución sobre Jerusalén, sobre los refugiados. La paz depende del acuerdo entre aquellos que deben vivir juntos después que culminen nuestros discursos, mucho después de que nosotros hayamos votado.”
Se extiende a continuación en una larga perorata para explicar y justificar lo inexplicable y lo injustificable.
“…No hay duda al respecto de que los palestinos han visto esto retrasado por demasiado tiempo, y es justamente porque creemos tanto en las aspiraciones del pueblo palestino que Estados Unidos ha invertido tanto tiempo y tanto esfuerzo en construir un Estado palestino y negociaciones que puedan cumplir esta meta del Estado palestino; pero hay que entender esto también, Estados Unidos hizo un compromiso con la seguridad de Israel, es esencial; nuestra amistad es profunda y duradera con este Estado israelí.”
“El pueblo judío ha formado un Estado exitoso y merece reconocimiento y relaciones normales con sus vecinos, y los amigos de los palestinos no le hacen ningún favor al ignorar esta verdad.
“…cada lado tiene aspiraciones legítimas, y eso es parte de lo que hace la paz, algo tan difícil, y el plazo final solamente podrá romperse cuando cada parte aprenda a estar en los zapatos del otro, cada parte pueda ver el mundo a través de los ojos del otro. Eso debemos alentarlo, debemos promover esto.”
Mientras tanto, los palestinos permanecen desterrados de su propia patria, sus casas son destruidas por monstruosos equipos mecánicos y un muro odioso, mucho más alto que el de Berlín, separa a unos palestinos de otros. Lo mejor que podía haber reconocido Obama es que los propios ciudadanos israelíes están ya cansados del derroche de recursos invertidos en la esfera militar, que los priva de paz y de acceso a los medios elementales de vida. Igual que los palestinos, ellos están sufriendo las consecuencias de esas políticas impuestas por Estados Unidos y los elementos más belicosos y reaccionarios del Estado sionista.
“A medida que hacemos frente a estos conflictos y a estas revoluciones debemos reconocer y recordar que […] la paz verdadera depende de crear la oportunidad que hace que la vida valga la pena ser vivida, y para ello debemos confrontar enemigos comunes de la humanidad: las armas nucleares, la pobreza, la ignorancia y la enfermedad.”
¿Quién entiende este galimatías del Presidente de Estados Unidos ante la Asamblea General?
Acto seguido postula su ininteligible filosofía:
“Para hacer frente a la destrucción mundial debemos luchar por un mundo sin armas nucleares; en los últimos dos años comenzamos a andar ese sendero. Desde la Cumbre en Washington muchas naciones han comenzado a garantizar asegurar su material nuclear contra los posibles terroristas.”
¿Puede haber terrorismo mayor que la política agresiva y belicosa de un país cuyo arsenal de armas nucleares podría destruir varias veces la vida humana en este planeta?
“Estados Unidos va a continuar trabajando para prohibir la prueba de materiales nucleares y de los materiales para estas armas nucleares”, nos sigue prometiendo Obama. “Hemos comenzado, entonces, a avanzar en el sentido correcto. Estados Unidos está comprometido a cumplir con sus obligaciones; pero cuando cumplimos con nuestras obligaciones esperamos que las instituciones también ayuden a limitar la expansión de estas armas […] Irán no ha podido demostrar que su programa de armas nucleares es pacífico.”
¡Vuelve con la matraquilla! Pero esta vez Irán no está sola; la acompaña la República Democrática de Corea.
“Corea del Norte todavía tiene que tomar medidas para reducir sus armas y reducir su beligerancia contra el Sur. Hay un futuro de muchas oportunidades para los pueblos de esas naciones si sus gobiernos cumplen con sus obligaciones internacionales; pero si continúan en el sendero fuera del derecho internacional, deben sentir mayores presiones de aislamiento, por eso es que nuestro compromiso hacia la paz y la seguridad exigen que esto se haga de esta manera.”

Continuará mañana.

Fidel Castro Ruz

Septiembre 25 de 2011

7 y 36 p.m.

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