Panamá: Noriega se encuentra en delicado estado de salud

El Ministerio de Gobierno de Panamá informó este miércoles que el expresidente Manuel Antonio Noriega, quien se encuentra recluido en la cárcel El Renacer (capital), padece de hipertensión arterial, úlcera péptica, rinitis alérgica y severas secuelas de un Accidente Cerebrovascular (ACV).

El parte médico realizado por el doctor Jorge Yearwood, detalla que “producto de las secuelas del ACV, (Noriega) tiene movilidad disminuida, sin embargo, él mismo dentro de sus posibilidades se desplaza y realiza su cuidado personal”.

Detallan que este miércoles se le sometió a una “evaluación psiquiátrica” por tres especialistas de la Dirección General del Sistema Penitenciario, pero no brinda detalles sobre el diagnóstico.

Además, el martes lo auscultó una nutricionista y le asignó una dieta especial, “baja en sodio y grasas”.

Este jueves, Noriega será sometido a otro control por el galeno Víctor Mateo, asignado al centro penitenciario.

En la defensa legal de Manuel Antonio Noriega está Lorena Noriega (su hija), en calidad de abogado principal, y como sustitutos están Julio Berrio, Gisela Vega y Ramón Arosemena.

El ministerio explica que “a la fecha ha recibido visita de los dos primeros”.

Noriega tiene por cumplir 60 años de cárcel por diversas condenas.

Noriega retornó luego de cumplir 21 años de cárcel entre Estados Unidos y Francia, por delitos como narcotráfico y lavado de dinero.

Congresistas reaccionarios tratan de eliminar viajes desde los EEUU hacia Cuba

 

Grupos a favor de suavizar el bloqueo contra Cuba mantienen desde hoy una férrea campaña de presión para que el Congreso de EE.UU. no revierta la flexibilización de los viajes y remesas a Cuba, como buscan algunos republicanos en el debate presupuestario actual.

A principios de este año, el presidente de EE.UU., Barack Obama, firmó una orden ejecutiva que flexibilizó las restricciones de viajes y remesas a Cuba impuestas por su antecesor, George W. Bush.

Sin embargo, varios líderes republicanos en la Cámara de Representantes promueven esta semana una enmienda, propuesta a mediados de julio pasado por el legislador de Florida Mario Díaz Balart, que permitiría a los cubanoamericanos en EE.UU. sólo una visita cada tres años a la isla, sin excepciones.

En esa ocasión, la Casa Blanca dejó claro que Obama vetaría la legislación si ésta revierte los cambios hacia Cuba, aún si se tratara de fondos para las agencias federales.

La polémica medida es tan sólo una de varias que negocian demócratas y republicanos de la Cámara de Representantes en el marco del debate sobre los presupuestos para nueve agencias de la burocracia federal.

La medida de Díaz Balart, de origen cubano, está incluida en el presupuesto para el Departamento del Tesoro de EE.UU., que es el encargado de hacer cumplir el bloqueo contra Cuba.

Si el Congreso no aprueba el proyecto presupuestario para este próximo viernes, las autoridades federales nuevamente corren el riesgo de un cierre parcial del Gobierno.

Según fuentes legislativas demócratas, los legisladores continuarán puliendo la versión final del proyecto de ley de gastos y cabe la posibilidad de que dejen intacta la polémica medida sobre Cuba.

Pero esa versión tendrá que ser armonizada con la que salga del Senado, bajo control demócrata.

“Realmente todo depende de la señal que envíe la Casa Blanca al Congreso, porque este proyecto presupuestario incluye otras enmiendas que la Casa Blanca no querrá”, dijo a Efe Tomás Bilbao, director ejecutivo del Grupo de Estudio sobre Cuba.

“Tendremos que ver si la Casa Blanca está dispuesta a forzar un cierre del Gobierno o si el Congreso termina eliminando enmiendas que de otra manera no serían aprobadas”, agregó.

Su grupo, partidario de flexibilizar el embargo contra Cuba, dijo posteriormente en un comunicado que “condena las acciones de ciertos miembros del Congreso dirigidas a revertir las políticas que han contribuido a reunificar a las familias cubanas, rompiendo el aislamiento impuesto sobre el pueblo cubano”.

Por su parte, el Grupo de Trabajo para América Latina (LAWG, por su sigla en inglés) ha puesto en marcha una campaña de presión para que el público estadounidense envíe cartas a la Casa Blanca e indique su apoyo “a viajes de las familias cubanoamericanas sin restricciones”.

En un mensaje dirigido a Obama, el grupo instó al presidente a que mantenga la promesa electoral que hizo en 2008 y “no limite el derecho de estas familias a viajar libremente a Cuba”.

El grupo Testigos por La Paz también se ha sumado a esa campaña de presión, porque considera que la enmienda de Díaz Balart es muy “punitiva contra las familias cubanoamericanas”.

Aunque Obama dejó en pie el embargo unilateral de EE.UU. contra Cuba, vigente desde 1962, sí flexibilizó los viajes de grupos académicos, religiosos y culturales, además de que amplió el número de aeropuertos en este país con servicio al mercado cubano.

Se calcula que en los últimos doce meses unos 300.000 cubanoamericanos han viajado a la isla y que para el próximo año esa cifra alcance al menos el medio millón de personas.

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