Cuba: CIERRA MUSEO DE LA DANZA POR ACCIDENTE CONSTRUCTIVO

Se desconoce el programa de reparaciones del centro que ahora sólo brinda conferencias a diversas escuelas y consultas en su biblioteca especializada.

Cuando se quiere, se puede. Esa máxima la hace suya el Museo Nacional de la Danza que el pasado viernes, tras un derrumbe en la puerta de entrada del edificio, cerró sus salas expositivas pero realiza otras actividades.

El accidente obligó a la dirección del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural a suspender las visitas a exposiciones  en el centro por tiempo indefinido y se desconoce el cronograma de comienzo de las obras para restaurar el inmueble.

Sin embargo, el Museo brinda desde el 9 de octubre (2009) conferencias y debates sobre el arte danzario a instituciones docentes de la capital, ciclo que comenzó con la proyección del ballet Giselle a un grupo de la Escuela Interarmas de las FAR “General Antonio Maceo” y concluirá el mes próximo.

El Centro de Documentación e Información del museo, único de su tipo en el país, labora sin interrupciones para cumplir su objetivo de ofrecer al público libros, revistas y otros materiales didácticos sobre las manifestaciones danzarias y coreográficas.

La institución abrió en 1998 en saludo al cincuentenario del Ballet Nacional de Cuba (BNC), del cual recibió apoyo junto a Alicia Alonso, quien donó al centro su colección privada, integrada por vestuarios y elementos escenográficos del BNC.

En el Museo pueden encontrarse piezas como el tutú del Primer Acto de Giselle por la Prima Ballerina Absoluta, un cuadro original de Ana Pávlova y programas originales de los ballets Festival de Flores en Genzano, Lejos de Dinamarca y La Sílfide, estrenados en el Teatro Real de Dinamarca.

http://islalsur.blogia.com/2012/042201-cierra-museo-de-la-danza-por-accidente-constructivo.php

 

Fidel Castro: Lo que Obama conoce

El artículo más demoledor que he visto en este momento sobre América Latina, fue escrito por Renán Vega Cantor, profesor titular de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá y publicado hace 3 días en el sitio web Rebelión, bajo el título “Ecos de la Cumbre de las Américas”.

Es breve y no debo hacer versiones, los estudiosos del tema pueden buscarlo en el sitio indicado.

En más de una ocasión he mencionado el infame acuerdo que EEUU impuso a los países de América Latina y el Caribe al crear la OEA, en aquella reunión de cancilleres, que tuvo lugar en la ciudad de Bogotá, en el mes de Abril de 1948; en esa fecha, por puro azar, me encontraba allí promoviendo un congreso latinoamericano de estudiantes, cuyos objetivos fundamentales eran la lucha contra las colonias europeas y las sangrientas tiranías impuestas por Estados Unidos en este hemisferio.

Uno de los más brillantes líderes políticos de Colombia, Jorge Eliécer Gaitán, que con creciente fuerza había unido los sectores más progresistas de Colombia que se oponían al engendro yanki y cuya próxima victoria electoral nadie dudaba, ofreció su apoyo al congreso estudiantil. Fue asesinado alevosamente. Su muerte provocó la rebelión que ha proseguido a lo largo de más de medio siglo.

Las luchas sociales se han prolongado a lo largo de milenios, cuando los seres humanos, mediante la guerra dispusieron de un excedente de producción para satisfacer las necesidades esenciales de la vida.

Como se conoce los años de esclavitud física, la forma más brutal de explotación, se extendieron en algunos países hasta hace algo más de un siglo, como ocurrió en nuestra propia Patria en la etapa final del poder colonial español.

En los propios Estados Unidos la esclavitud de los descendientes de africanos se prolongó hasta la presidencia de Abraham Lincoln. La abolición de esa forma brutal de explotación se produjo apenas 30 años antes que en Cuba.

Martin Luther King soñaba con la igualdad de los negros en Estados Unidos hasta hace apenas 44 años, cuando fue vilmente asesinado, en abril de 1968.

Nuestra época se caracteriza por el avance acelerado de la ciencia y la tecnología. Estemos o no conscientes de ello, es lo que determina el futuro de la humanidad, se trata de una etapa enteramente nueva. La lucha real de nuestra especie por su propia supervivencia es lo que prevalece  en todos los rincones del mundo globalizado.

En lo inmediato, todos los latinoamericanos y de modo especial nuestro país, serán afectados por el proceso que tiene lugar en Venezuela, cuna del Libertador de América.

Apenas necesito repetir lo que ustedes conocen: los vínculos estrechos de nuestro pueblo con el pueblo venezolano, con Hugo Chávez, promotor de la Revolución Bolivariana, y con el Partido Socialista Unido creado por él.

Una de las primeras actividades promovidas por la Revolución Bolivariana fue la Cooperación Médica de Cuba, un campo en el que nuestro país alcanzó especial prestigio, reconocido hoy por la opinión pública internacional. Miles de centros dotados con equipos de alta tecnología que suministra la industria mundial especializada, fueron creados por el Gobierno bolivariano para atender a su pueblo. Chávez por su parte no seleccionó costosas clínicas privadas para atender su propia salud; puso esta en manos de los servicios médicos que ofrecía a su pueblo.

Nuestros médicos además consagraron  una parte de su tiempo a la formación de médicos venezolanos en aulas debidamente equipadas por el gobierno para esa tarea. El pueblo venezolano, con independencia de sus ingresos personales, comenzó a recibir los servicios especializados de nuestros médicos, ubicándolo entre los mejor atendidos del mundo y sus índices de salud comenzaron a mejorar visiblemente.

El Presidente Obama conoce esto perfectamente bien y lo ha comentado con alguno de sus visitantes. A uno de ellos le expresó con franqueza:  ”el problema es que Estados Unidos envía soldados y Cuba, en cambio, envía médicos”.

Chávez, un líder, que en doce años no conoció un minuto de descanso y con una salud de hierro se vió, sin embargo, afectado por una inesperada enfermedad, descubierta y tratada por el propio personal especializado que lo atendía, no fue fácil persuadirlo de la necesidad de prestar atención máxima a su propia salud. Desde entonces, con ejemplar conducta, ha cumplido estrictamente con las medidas pertinentes sin dejar de atender sus deberes como Jefe de Estado y líder del país.

Me atrevo a calificar su actitud como heroica y disciplinada. De su mente no se apartan,  ni un solo minuto, sus obligaciones, en ocasiones hasta el agotamiento. Puedo dar fe de ello porque no he dejado de tener contacto e intercambiar con él. Su fecunda inteligencia no ha cesado de consagrarse al estudio y análisis de los problemas del país. Le divierten la bajeza y las calumnias de los voceros de la oligarquía y el imperio. Jamás le escuché insultos ni bajezas al hablar de sus enemigos. No es su lenguaje.

El enemigo conoce aristas de su carácter y multiplica sus esfuerzos destinados a calumniar y golpear al Presidente Chávez. Por mi parte no vacilo en afirmar mi modesta opinión ─emanada de más de medio siglo de lucha─ de que la oligarquía jamás podría gobernar de nuevo ese país. Es por ello preocupante que el Gobierno de Estados Unidos haya decidido en tales circunstancias promover el derrocamiento del Gobierno bolivariano.

Por otro lado, insistir en la calumniosa campaña de que en la alta dirección del Gobierno bolivariano existe una desesperada lucha por la toma del mando del gobierno revolucionario si el Presidente no logra superar su enfermedad, es una grosera mentira.

Por el contrario, he podido observar la más estrecha unidad de la dirección de la Revolución Bolivariana.

Un error de Obama, en tales circunstancias, puede ocasionar un río de sangre en Venezuela. La sangre venezolana, es sangre ecuatoriana, brasileña, argentina, boliviana, chilena, uruguaya, centroamericana, dominicana y cubana.

Hay que partir de esta realidad, al analizar la situación  política de Venezuela.

¿Se comprende por qué el himno de los trabajadores exhorta a cambiar el mundo hundiendo el imperio burgués?


Fidel Castro Ruz

Abril 27 de 2012

7 y 59 p.m.

Incendio destruye en Miami oficinas de agencia de viajes a Cuba

Washington, 27 abr (PL) Un incendio destruyó hoy las oficinas de Airline Brokers, una agencia especializada en viajes de Estados Unidos a Cuba, ubicada en una céntrica zona del condado Miami-Dade.

El siniestro destruyó prácticamente toda la instalación, que tiene su sede en la ciudad de Coral Gables, en el suroeste de Miami.

Vivian Mannerud, propietaria de la agencia, declaró a la policía local que el fuego causó considerables daños a la instalación, y que su oficina personal fue completamente destruida por las llamas.

Autoridades policiales rodearon el local, ubicado en la avenida Ponce de León, con el apoyo de unidades antiterroristas del FBI.

Las investigaciones tratan de esclarecer las posibles causas del desastre, sin descartar una eventual acción terrorista.

La propietaria de la compañía negó haber recibido algún tipo de amenaza por sus vuelos fletados a Cuba durante la visita del papa Benedicto XV.

Airline Brokers fue una de las agencias charters que participó de forma activa en la organización de los vuelos hacia la Isla, trasladando peregrinos procedentes de Miami, durante la reciente visita del papa Benedicto XVI.

En 1987 varias agencias de viajes a Cuba, con sede en Miami, sufrieron continuos atentados con bombas, afectando directamente a Cuba Envíos, Almacén El Español, Agencia Cubanacán Envíos, Machi Viajes, y en dos oportunidades Va Cuba.

Un año después, se produjeron atentados dinamiteros contra las agencias Va Cuba y Bele Cuba Express, y una amenaza de bomba contra las oficinas de la aerolínea española Iberia.

Entre 1989 y 1990, grupos extremistas anticubanos de Miami hicieron estallar dos bombas en Marazul Charters y colocaron artefactos explosivos en lugares aledaños a las residencias de simpatizantes por el diálogo entre Cuba y la comunidad cubana en Estados Unidos.

En 1996 organizaciones contrarrevolucionarias de exiliados cubanos localizados en Miami atacaron nuevamente con bombas las agencias de viaje Marazul Charters y Tu Familia Shipping.

Cuba: Universidades cubanas: ¿blogueando en contra de la ley?

Por Luis Ernesto Ruiz Martínez.

No es que exista hasta ahora, como tampoco creo que llegue a proponerse, una “normativa” o artilugio legal que declare dónde SÍ y dónde NO se debe escribir para la blogosfera sin importar bajo qué motivaciones se haga. El título establece una declaración fuerte, pero me dirán si tengo o no razón.

Decidirse a establecer un espacio para ofrecer puntos de vista y propiciar el debate entre internautas teniendo como escenario una universidad cubana es una verdadera proeza. A los conocidos problemas de conectividad  (con las reconocidas y bien marcadas diferencias alejadas de toda lógica elemental) se suman otros que generan contratiempos a veces insalvables.

El blog que mantengo desde mayo de 2011 pudiera aspirar a una marca en cuanto a este tipo de contratiempos. Los más allegados han podido comprobar que no han sido solamente las carencias tecnológicas las que ponen en aprieto en Cuba la estabilidad de toda bitácora. Dos conceptos están arraigados en peligrosa complicidad: “objeto social” y “cambio de mentalidad”.

No creo que en Cuba alguien pueda desconocer el infundado terror que provocan las redes sociales y la blogosfera en quienes tienen la responsabilidad de tomar las decisiones para el aprovechamiento de las tecnologías. Las universidades, que deberían ser espacios de avanzada, no siempre lo son. Las “regulaciones” establecidas por la seguridad informática tornan el tema en “mala palabra” para muchos que prefieren mantenerse alejados para no “meter la pata”.

Entre lentitud, denegaciones de acceso y alertas de superiores transcurre la actividad de cualquier bloguero cubano. Muchos no entienden qué hace un directivo de una universidad cubana “posteando” cuando se han formado tantos periodistas y realizan su labor desde cientos de medios de prensa en toda la isla. No siempre se mira con buenos ojos y algunos hasta “cuestionan” la forma en que publico mi opinión.

No olvidaré nunca un funcionario que fue capaz de decirme, ante reclamos para disponer de mayor compresión, que “debía coger calma, pues lo que hacía no formaba parte del objeto social de mi entidad”.  Las sabias palabras de Iroel Sánchez, a quien comenté el intercambio, fueron geniales: “¿Qué institución tiene como OBJETO SOCCIAL defender a Cuba?”. Y tenía toda la razón del mundo.

A fuerza de golpes se ha logrado que se comiencen a ver con mejores ojos las posibilidades que las redes sociales y los blogs pueden aportar al desarrollo de una cultura del debate desde posiciones revolucionarias. La barrera de la “vieja mentalidad” se aferra con firmeza ante el empuje de nuevas variantes. 

En mi universidad la experiencia es aún muy limitada. Apenas somos 5 los docentes que mantenemos una actividad más o menos estable en las redes sociales, de ellos 4 ocupamos cargos de dirección que hace más compleja la labor de mantener nuestras opiniones en un lugar decoroso. Hay que aprovechar el más mínimo espacio para “batirnos” contra el demonio de la conexión, que en nuestro caso está bastante desmejorada.

Estoy convencido que la educación cubana, más allá del Ministerio a que pertenezcan sus instituciones, tiene las condiciones necesarias para dar un salto en la conquista de la red de redes para posicionar el tema Cuba. El cambio lo debe propiciar la base pero llegar hasta los que tienen que tomar decisiones. 

Sobre este tema debatiremos en el BlogazoxCuba porque no es nada saludable para nuestro país que algunos sigamos “blogueando en contra de la ley”.

Hasta aquí el texto. Esperaré que ustedes lo publiquen en BlogazoxCuba para subirlo a mi blog.

Un abrazo

Lic. Luis Ernesto Ruiz Martínez

Especialista en Docencia en Psicopedagogía

Director de Relaciones Internacionles

Cuba: Allá por el bloguerío

Por: Jorge Ángel Hernández

La más elemental de las clasificaciones de la blogosfera cubana presenta dos polos opuestos, irreconciliables y homogéneos: disidentes frente oficialistas. Se ajusta, pues, a un tópico de opinión goebbelianamente asumido por los monopolios de la información gracias al cual se supone un pequeño ejército de defensores acríticos del proceso revolucionario cubano, repetidores sin ideología ni conciencia, frente a una multitud que se le opone, en libertad de expresión y representando intereses de la sociedad civil. Por si no fuesen suficientes los patrones de ajuste, se da por hecho que el grupo de los oficialistas goza de privilegios y prebendas que los colocan por encima de la sociedad, como instrumentos de un Estado opresor, en tanto los etiquetados como independientes actúan por cuenta propia, sin coyundas institucionales, y en condiciones de necesidad extrema.

Tal división responde a la estrategia construccionista con la cual esos medios de prensa se convierten en infantería de grueso calibre para el sordo trabajo de legitimar la ideología de lo que Lenin clasificara como la última fase del imperialismo. No es un lugar común y, si lo es a fin de cuentas, está cumpliendo con creces sus predicciones teóricas. Valga apuntar que también medios académicos asumen en sus investigaciones las bases del patrón (patrón de juicio, insisto, no patrón de amo, aunque contactos pudieran existir).

Si revisamos una muy amplia muestra de esos ejemplos divisorios de la blogosfera cubana descubriremos que, en aquellos que como independientes se presentan, desde el escolarmente redactado de Yoani Sánchez hasta los que se proponen reformar el sistema tras perspectivas que se predican de izquierdas, coexisten tres objetivos a toda costa irrenunciables:

1º. Derrocar el socialismo,

2º. Domeñar la soberanía nacional y

3º. Reimplantar el capitalismo dependiente.

Las estrategias y tácticas tampoco son muy amplias, ni en modos de ejecución ni en variables de acción sobre los internautas: propaganda negra en todos los niveles de la azuzada discusión; descalificación a ultranza del proceso revolucionario cubano y de su dirección histórica; desconocimiento cínico de las transformaciones revolucionarias; desacreditación en bloque de toda persona, sobre todo blogueros, que no responda de modo rígido-ortodoxo a estos patrones básicos de oposición, y descargo del objetivo esencial de

derrocamiento del sistema a fuerzas de intervención externas, ya sean directas, de lobby o de presión económica y política.

La observación de los que como oficialistas somos presentados, sin embargo, revela un espectro amplio de variantes con un común punto de acuerdo: conservar el socialismo y desarrollarlo en su más pleno humanismo y en su soberanía nacional. Un fenómeno que se ubica en la esencia misma de los antagonismos de la lucha de clases, si se me permite insistir en un lenguaje que no por gusto han intentado desterrar de la teoría global. De modo que, en un sentido muy general, no deja de tener cierta orientación adecuada este ejercicio de clasificación esquemática, diseñado sobre las bases de una Guerra Fría que aun sigue vigente. Carece, en cambio, de la posibilidad de sostenerse una vez que el fenómeno se estudia con profundidad.

En la variable tópica de la disidencia, apenas se hallan críticas al capitalismo, ni siquiera en parte de sus prácticas sistémicas, y solo es posible fichar algún que otro llamado individual, de caso muy particular y sin visión de fondo; tampoco se reconoce al bloqueo, cincuentón a estas alturas, como elemento de injerencia, no ya política, sino humana, y se justifican por demás atentados terroristas y posibles invasiones, e incluso el magnicidio. Por contraste, en la variable de supuesta oficialidad hallamos un significativo espectro crítico que, a mi entender, ni siquiera nosotros mismos reconocemos en su justa importancia. Acaso forzados por la necesidad de entrar en el ruedo de la visibilidad mediática, somos también un poco piezas del construccionismo imperialista de última fase. Es una paradoja y no una simple respuesta de desinformación, por tanto, debe resolverse en el propio contexto de la confrontación y, lo que nos falta esencialmente, en el de la estrategia colectiva que integre en la estrategia de defensa nacional las repercusiones de esa crítica, implacable y revolucionaria. Tampoco es un lugar común, sino un vacío cultural que debe trascender los ámbitos de la individualidad.

La blogosfera cubana revolucionaria es absolutamente individual; incluso en los casos de retransmisión viral que a diario se producen, las decisiones son individuales, ya sea por comodidad mecánica, que también la hallamos con mayor frecuencia de lo deseado, ya por asunción consciente del tema que se pone en órbita. No existe, a contrapelo de las acusaciones totalitarias del mercenarismo plattista y sus reproducciones más o menos ingenuas, una estrategia de coordinación de direcciones y, por tanto, una táctica de colocación y defensa de temas cruciales para las actuales circunstancias del proceso revolucionario. La espontaneidad, y la voluntad personal, siguen siendo el motor de producción de contenidos.

También, en su aspecto crítico interno, esa blogosfera cubana muestra numerosos ejemplos de llamados de atención y contundentes críticas a fenómenos y manifestaciones que van a generar conductas antisistémicas, como la depredación del medio ambiente, la invasión del urbanismo, la especulación con el comercio, el transporte y los servicios básicos, y hasta la falta de pertenencia, con su correlativa abulia, de la administración y los trabajadores en sectores vitales como la educación, la salud, la cultura y el deporte y, cómo no, el gobierno. La mayoría de ellas casi invisibles incluso para nosotros mismos, los blogueros, quienes, siquiera por interés individual, algún monitoreo debíamos permitirnos allá por el bloguerío. Y sobre todo invisibles (invisibilizar, estrategia crucial de propaganda negra), para el más amplio receptor de nuestra Internet: el extranjero que a diario recibe el arsenal de Guerra Fría de los monopolios de la información. Y aquí aparece una carencia esencial para la blogosfera: no está al alcance de la mayoría de los internautas cubanos que dependen de redes de intranet o de conexiones agónicamente saturadas, de intolerable lentitud.

Si revisamos unas cuantas muestras de asuntos que han recibido una repercusión viral, descubriremos que, en su inmensa mayoría, responden a sucesos que sirven de pivote a la unitaria “disidencia” procapitalista. Y si bien esta es la esencia de la organizada estrategia subversiva y desestabilizadora, lo cual los amerita en el cumplimiento de su bien definida tarea, es sobre todo un reto que nos corresponde y que seguimos archivando en el casillero de las asignaturas pendientes. Nueva paradoja cuya solución debe ubicarse en la organización de nuestras plataformas de conectividad y nuestras estrategias de retransmisión de contenidos.

Otro elemento contrastante entre ambos esquemas de clasificación de los blogueros cubanos acusa, frente al planteamiento en general homogéneo, con escasas variantes específicas de la autonombrada disidencia, una diversidad de perspectivas en el panorama revolucionario. Se encuentran así, desde aquellas que se ubican en una localidad geográfica, con sus sucesos e intereses propios, pasando por otras que se enfocan en normas de comportamiento social y manifestaciones culturales y artísticas específicas, hasta quienes se dedican a observar determinados ámbitos especializados de comprensión de la sociedad, como las visiones de género, la diversidad de orientación sexual, la discriminación racial, a mi juicio privilegiada ante otras discriminaciones que no hemos hecho lo suficientemente visibles, y, por último y acaso los de una justa mayor repercusión, aquellos blogs abiertamente dedicados a contrarrestar la contrarrevolución y la injerencia mediática global.

En mi experiencia personal, desde un blog que recibe escasas visitas y en cambio un buen número de réplicas de sus textos originales, he comprobado que el asedio se repliega una vez que el razonamiento y la lógica reclaman el protagonismo de las discusiones. La profundización del juicio, y la asunción sin prejuicios de los problemas reales, ciertos, con su ubicación en contexto y su ejercicio comparativo, ponen en retirada a las huestes maniqueas de exaltados y demuestra hasta qué punto no son la mayoría que se pretenden. Una vez que los lugares comunes de asedio son desmontados, o deconstruidos, como gusta anotar la teoría, la argumentación queda prácticamente anulada y, cuando más, acuden a la cita, a la apropiación paródica o al pastiche directo de lo que han producido las contadas tanquetas pensantes que, dicho sea de paso, cuentan con espacios privilegiados en esos medios masivos de totalitarismo monopólico y, más no faltaba, con un sistema de acceso a Internet que el bloqueo nos prohíbe a todos los que en la Isla trabajamos.

De modo que no estaría de más, desde la propia individualidad que ha marcado al conjunto, emprender, de vez en cuando, algún que otro paseo, /allá por el bloguerío,/ donde a plena luz del día/ vemos un caudal de río/ que se crece en rebeldía/ y, como la linda guajirita de la pieza que me he permitido parodiar, bajo una bucólica condescendencia, nos dice adiós.

Cuba: Los mercenarios son los únicos que no cambian en Cuba

Por M. H. Lagarde

Nacido desde el más profundo y orgulloso oficialismo revolucionario para contrarrestar a un supuesto periodismo ciudadano sustentado en premios injustificados o en encuentros organizados por torturadores y criminales de reconocido prestigio internacional, el blog Cambios en Cuba podría definirse como un blog de batalla.

Sin embargo está claro que, tras las revelaciones hechas por Wikileaks de algunos cables fechados en la SINA, o el testimonio fotográfico publicado en sus páginas del servilismo imperial de los mercenarios insulares, no queda ya mucho que descubrir.

Desarmados de argumentos y verdades que defender, para colmo, el enemigo ha optado por la cínica estrategia de descubrirse así mismo. Por lo que no resulta nada extraño que los jefes en Washington saquen la cara públicamente por algunas de las marionetas en las que han invertido nadie sabe, a ciencia cierta, cuántos cientos de millones de dólares.

Como ya he dicho en otras ocasiones, el ataque hacia Cuba a través de los blogs no es nada nuevo. Una variación, a tono a los tiempos que corren, de la campaña mediática que se inició a pocos días del triunfo de la Revolución

usando como pretexto el fusilamiento de los esbirros y asesinos de Batista. De la Operación Verdad emprendida entonces por el gobierno revolucionario hasta hoy, puede decirse que si algo ha cambiado son los medios tecnológicos utilizados para difamar y satanizar a Cuba.

El trabajo sucio que entonces, además de las agencias de prensa internacionales, realizó Radio Swan y hasta no hace mucho la mal llamada Radio Martí, ahora se ha intentado traspolar al último grito de las comunicaciones: Internet.

Se trata de hacer creer que supuestos “testigos” o presuntos periodistas ciudadanos en la Isla, denuncian, gracias a la “magia” instantánea de las nuevas tecnologías, la represión existente en el régimen “dictatorial y totalitario” cubano.

Ya sabemos, como se hizo público recientemente durante las elecciones en Irán o en el caso de la toma de una plaza en Libia, cuán “instantáneas” y “ciudadanas” resultan ser dichas redes sociales cuando las verdades se montan en escenografías emplazadas a miles de kilómetros de donde en realidad ocurren los hechos.

El experimento de las infalibles redes sociales, que puede haber resultado en otras latitudes que nada tienen que ver con la geografía social cubana, no creo que tenga el menor éxito en nuestro país, a pesar de la fascinación, real e inventada, que tratan algunos teóricos de endilgarle a las llamadas redes, las cuales en realidad, la mayoría de las veces, no son más que redes ficticias.

Por otro lado, tratar de engañar a los cubanos con trucos propagandísticos baratos no solo ha resultado bien difícil hasta ahora, sino que lo será en el futuro. No se debe olvidar que el Maine explotó el 15 de febrero de 1898, a las 9 y 40 de la noche, en la rada habanera y que su explosión desató la primera campaña mediática del imperio, si es que el imperialismo, como dijo Lenin, apareció en su más actualizada versión por esos días.

Yo, que hace unos años, me entretuve en escribir una novela sobre el tema, sé que no hay mucha diferencia entre los métodos utilizados por Hearst durante la llamada guerra hispano-cubano-americana y los utilizados recientemente en guerras como la de Irak u otros conflictos internacionales más recientes.

Ayer como hoy, la mentira y la tergiversación de los hechos a favor de los intereses de los propietarios de los grandes medios de difusión -que no son otros que los dueños y señores del capital mundial-, sigue siendo el eje central de la política editorial de la llamada prensa libre occidental.

Si algo ha cambiado, como ya dije, ha sido la tecnología a través de la cual esa dictadura del engaño fabrica e impone al resto de la ciudadanía mundial sus mensajes.

Si hoy un moderno Remington le reprochara, via sms, a los nuevos Hearst la falta de hechos que contar, estos últimos le responderían: “Tú saca el celular, que nosotros pondremos la represión y la guerra”.

Volviendo al blog, con sus altas y bajas, durante algo más de tres años, Cambios en Cuba ha tratado de poner al descubierto el nada original accionar de los mercenarios y sus amos que, por lo visto, son los únicos, en Cuba, que se empeñan en no cambiar.

El blog nunca hubiera sido posible sin la colaboración de muchos amigos, entre los que se destacan el fallecido caricaturista, Tomás Rodríguez Sayas, Tomy, el preguntón Hatuey, los caricaturistas de Palante, José Luis y Lacoste, o ese valiente y excelente periodista cubano, radicado en Miami, llamado Edmundo García.

Con la ilusión de que el enemigo consiga reclutar mercenarios mejores capacitados, con la suficiente ética para no trastocar piedras en balas e inventar asesinatos de diplomáticos en las calles habaneras, o de hacer creer que unas analfabetas funcionales organizan cada cierto tiempo nada menos que “tés literarios”, Cambios en Cuba mantendrá, como hasta ahora, sus entradas abiertas.

En cuanto a los cambios en Cuba, los reales, esos que ocurren todos los días y que son muchos y sin dudas seguirán siendo, los lectores, como han hecho hasta ahora, podrán seguirlos perfectamente ya sea por el periódico Granma o, desde una perspectiva más intimista y humana, en las bitácoras de muchos de los blogueros aquí presentes.

La influencia de los blogs en la cultura es tema principal de la post-nencia de Enrique Ubieta

Enrique Ubieta, autor del blog La Isla Desconocida, alude en su ponencia a la influencia de la blogosfera en la cultura de la sociedad. Sobre la blogosfera cubana, en particular, dice que cada blog, cada opinión en la internet tiene una importancia primordial, que entra en un debate permanente en torno a formas de vida, es una guerra cultural, que no se produce en un escenario físico sino en la mente de cada persona.  Aquí vale todo, enfatiza.

Es un debate atravesado por otras circunstancias. La batalla esencial es la que se libra dentro de Cuba, es el pueblo de Cuba nuestro principal lector.

Considera que al incentivarse dentro de Cuba la Internet, ha ido surgiendo toda una estrategia de división interna de la blogosfera, se ha intentado oponernos entre nosotros. Se ha creado la blogosfera de la contrarrevolución, se habla de oficialistas de un lado, independientes del otro. No somos blogueros progubernamentales, somos blogueros revolucionarios. La otra división es la de jóvenes y viejos y el interés por crear figuras más jóvenes que se opongan a las ideas de los que tienen un poco más de edad. A ello se suma el desmontaje del imaginario de izquierda y el intento por sustituirlo.

Sobre el socialismo considera que este sistema se forja para llegar a una sociedad mejor, no para volver al capitalismo y debemos fomentar la diversidad, una diversidad auténtica que refleje la vida del país. Todos los blogs

legítimos, todo lo que sea culturalmente auténtico es revolucionario y aporta, es un puntal dentro de la sociedad. Ahora, tenemos que saber qué es lo que vamos a escribir, sobre qué y por qué escribo y a quién vamos a escribir, tener identificados nuestros potenciales lectores.

Refiere el monopolio mediático.

Cada opinión vertida en Internet es importante, porque interactúan y participan en un debate permanente en cuanto a formas de vida.

Es una guerra cultural, hay que utilizar el lenguaje bélico, no queda otra alternativa.

Tratan de imponer códigos de pensamientos. Esta guerra se sucede en la mente de cada persona, no en un escenario físico.

Aquí vale todo. Una persona es importante, si conversamos con cinco personas es bueno, si conversamos con una es bueno, si alcanzamos a 100 mejor.

Muy cerca de las costas cubanas está instalada la tecnología más desarrollada del mundo.

Es una cuestión de carácter interno y externo. Pero Ubieta prefiere tratarlo desde lo interno. Lo que piensa cada uno de los cubanos.

Cuando escribe algo en su blog no piensa en convencer a alguien que está opuesto al sistema socialista, habla para una tercera persona, con argumentos que quedaron fuera de la contextualización de aquel elemento.

Se ha llevado con toda intención esa guerra cultural al terreno de la Internet, al terreno de la blogosfera.

Somos blogueros que defendemos un sistema social, no a un gobierno. Estamos en contra de los Ministros corruptos.

La blogosfera cubana no es un equipo de pelota, somos un país, y en un país hay personas dedicados a la filatelia, al culto, a cualquier tipo de tema, o cultivar los sentimientos del amor.

Todos esos blogs son legítimos. Cuando Martí hablaba de Revolución y trataba de unir a todos los cubanos.

Todo lo que sea culturalmente auténtico es revolucionario.

A qué público queremos llegar y qué queremos escribir.

Ubieta sabe que no le van a leer tantas personas como a Silvio Rodríguez, pero sabe a quien quiere escribir y con quien quiere conversar.

Sabe por qué escribe y por qué escribe. Todos los blogs no tienen que ser blogs de noticias, ni de poesía, ni de fotografía.

Atacar o no atacar Irán: la ‘papeleta’ de EE. UU. en vísperas de las elecciones

Imagen: Corbis

Pese a que la amenaza de guerra contra Irán sigue siendo alta, numerosos expertos creen que EE. UU. no está preparado para lanzar un ataque militar directo contra la República Islámica, entre otras cosas por la proximidad de las elecciones.

Así lo cree el coronel de EE. UU. Douglas McGregor, que en declaraciones a RT asegura que “el presidente Obama no está ni remotamente interesado en librar una guerra contra Irán” porque “su preocupación principal es ser reelegido”. McGregor cree que la posición de EE. UU. estará condicionada por lo que haga Israel. “Si [los israelíes] lanzan un ataque por su cuenta sin consultar con nosotros, totalmente al margen de nosotros, y lo hacen a finales de octubre, poco antes de las elecciones, Obama puede decir: ‘Bueno, estamos obligados, tenemos que ayudar a nuestros amigos israelíes’ y él quedaría bien. Si lo hacen antes, entonces las consecuencias podrían ser muy profundas para él, ya que, sin duda, se hundiría la economía“, sentencia McGregor.

Esta posición la comparte también el director general del Centro de la Coyuntura Política de Rusia, Serguéi Mijéev, que opina que EE. UU. dispone de un plan real para presionar a Irán acompañado de un proyecto para cambiar el régimen en el país.

“Creo que los estadounidenses tienen preparados planes para el bombardeo de muchas zonas del mundo y sólo están esperando el momento adecuado. La estrategia estadounidense es simple: asegurar su propio dominio global con todos los medios a su alcance y, por lo tanto, buscan motivos y medios para neutralizar a cualquier competidor alternativo que pueda impedir la influencia de los estadounidenses en una u otra región”, indica Mijéev.

“La segunda opción es convertirlos en sus aliados, es decir, sustituir el poder en este país. En casos extremos, la competencia puede ser suprimida por la fuerza. Creo que los estadounidenses tienen un plan real para ejercer presión sobre Irán que iría acompañado por un plan para el cambio de régimen. Pero si el cambio de poder en Irán es algo problemático, la presión sobre Irán, incluida la militar, es probable que tenga lugar”, resumió.

Los que el experto pone en duda es el modo en que EE. UU. llevará a cabo este plan: con sus propias manos o por medio de sus aliados. Hay quien cree que los primeros golpes los podría asestar Israel u otro país y que después EE. UU. se uniría a la agresión.

“Ahora creo que no están listos para un ataque militar directo contra Irán incluso por razones políticas. Tienen las elecciones presidenciales en otoño, antes de las cuales no se puede hacer, ya que el resultado puede ser ambiguo pero ha de ser inequívoco, por lo que pueden poner sólo en marcha un programa para propiciar la escalada del conflicto para, después, en un momento determinado, incorporarse creando una coalición de estados que ejerzan presión sobre Irán”, conjetura Mijéev.

ç http://actualidad.rt.com/

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