Educación cubana: entre el Granma, la metáfora y los tiros al aire

Por Luis Ernesto Ruiz Martínez.

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Por estos días se ha hecho habitual apuntar armas de distinto calibre cargadas de lamentaciones, odios o justas reclamaciones a un sector que es, por naturaleza histórica,  uno de los pilares básicos de esta Revolución hecha y solo salvada por nuestro pueblo. Todos asumiendo su legítimo derecho a expresar una opinión más o menos fundamentada, pero criterio personal al fin y al cabo.

Creo profundamente en el talento que tienen nuestros periodistas en ejercicio o en formación, pero también en la necesidad de ser justos y profundos en todo momento. Hace algunos días fue publicado en Granma un polémico artículo sobre los repasadores que ha generado mucho debate y lamentablemente escasa reacción, al menos pública, en los directivos de nuestro sector. Tal vez sea yo el desinformado, pero apenas escuché un funcionario dar algunas respuestas en Haciendo Radio, programa de Radio Rebelde.

He conversado con mis colegas en la Universidad, familiares, vecinos, profesores y estudiantes que tienen opiniones diversas sobre un tema tan real como necesaria una mirada crítica hacia lo que hacemos en las escuelas cubanas o, lo más importante a mi juicio, cómo lo hacemos.  No creo que alguien se atreva a cuestionar lo real del hecho de que los repasadores han comenzado a sustituir a los maestros en determinados escenarios. Si mis colegas profesores, que ciertamente necesitan mejores condiciones de vida y salarios que satisfagan necesidades largamente acumuladas, decidieran rebelarse porque no pueden complementar sus ingresos por la vía del trabajo por cuenta propia este país iría a la peor situación imaginada.

No creo que subir los salarios, aunque con certeza ayudaría a resolver muchos problemas, sea la “varita mágica” para que nuestras escuelas sean autosuficientes en materia de preparación de los alumnos. La figura del repasador, para complementar lo aprendido con dificultades en el aula, es necesaria pues no todos asimilan con el mismo ritmo. Con lo que sí estoy completamente en desacuerdo es que el maestro sea el repasador de sus propios discípulos, porque eso sería como darle legalidad a que en el aula descuidemos la enseñanza para “darla como es” en casa.

Soy realista y sé que, lamentablemente, tenemos ¿profesionales? de la educación (el término maestro o profesor no creo que sea útil aquí) que apenas cumplen con impartir malamente la materia que les toca y salir rápido para la casa o para cualquier otra parte. Poco les importa la educación como proceso transformador de la sociedad. Los duros años de período especial y la incorrecta aplicación de un modelo educativo basado en las bondades de la tecnología nos dejó heridas bien profundas que nos costará años sanar.

En el Granma la joven periodista holguinera Lissy Rodríguez Guerrero pudo haber navegado por aguas más profundas, como creo que pudieron adoptar una  posición más abarcadora los colegas Ruslán Olivares y Yohan González que al parecer solo ven al salario como culpable. Respeto sus posiciones emitidas valientemente desde fuera del sector, pero con la experiencia vivida como fuente inequívoca de realidades.

La educación cubana tiene que asumir con valentía que nos hemos equivocado en varias decisiones que, afortunadamente, fueron cambiadas por nuevas ideas que están por rendir frutos y otras todavía esperan por el cambio imprescindible. Debemos darle la oportunidad al maestro de hacer su labor y reconocer el culpable esté donde esté, pero no pretender esconder la cabeza y buscar justificaciones. Lo más positivo del diario es, como dijo otra colega, hacer pública una verdad irrefutable con la que hemos convivido por años y amenaza con hacer metástasis si no atacamos a tiempo.

Me niego a aceptar que las consecuencias del debilitamiento de la calidad en la educación que ofrecemos en Cuba se puedan resumir en textos como el publicado este lunes en el blogUn Guajiro ilustrado con el título Metáfora del modo subjuntivo. Una supuesta complicidad de un joven docente que comparte con sus alumnos de Secundaria Básica un video pornográfico en su aula, es la “lección” aprendida tras el período especial. Este hecho (aunque se haya producido solamente en esa aula, seríamos afortunados con ello) es profundamente criticable y basta como alerta necesaria para profundizar en lo que hacen nuestros maestros en sus aulas.

No cuestiono la veracidad de las duras fotos allí publicadas porque soy consciente que no todo el que salió de instituciones formadoras llevaba la condición de MAESTRO, ni llegará nunca a poseerla. Viví, como muchos compatriotas, experiencias lamentables de docentes que cerraban su aula y disfrutaban junto a sus alumnos del capítulo de la novela de turno, pero de ahí a dejar la imagen de que “el salario” es el culpable de semejantes episodios hay tremendo tramo. La moral y el comportamiento honesto nada tienen que ver con los ingresos personales, ni con lo que nos “dan en la escuela”.

Estoy de acuerdo con Darío Alejando Escobar que el periodismo se trata, esencialmente, de oportunidad. Sin embargo, cuando el blanco está siendo golpeado por constantes disparos es difícil no asumir como “oportunista” el que llega fuera de contexto y con un mensaje que no refleja la generalidad de los protagonistas.

El joven bloguero y estudiante de periodismo reduce también el problema al salario con el que retribuyen a los maestros. Con esos vientos es muy difícil poder identificar cuál de los tiros al aire nos golpea.

Si de algo puedo darles certeza es que la educación en este país no está cruzada de brazos ni desconoce estos y otros muchos problemas que nos aquejan. La realidad de la formación en las aulas es preocupación y ocupación de una buena parte de nosotros. Soy testigo, por solo poner un ejemplo, del modo en que los trabajadores del IPU “Enrique José Varona” (de la ciudad de Holguín) asumen con exigencia, dedicación y responsabilidad el papel que les toca. No se ha renunciado al servicio de los repasadores, pero en el aula se trabaja por hacer las cosas bien.

http://visiondesdecuba.com/

¿Cuba a la OPEP?

Por Orlando Oramas León*

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La Habana (PL) Los cubanos no llegan o se pasan, dice un dicho en esta isla. Pero más allá de la pregunta que titula estas líneas (mero gancho periodístico) lo cierto es que, además de soñar, aquí no cejan en el propósito de lograr la autosuficiencia energética.

Y ello incluye sobre todo al petróleo, por más que Cuba hoy debe importar la mitad de sus necesidades de crudo, en medio de medidas de ahorro en el consumo que, en el decir de las autoridades, resulta importante vía de ingresos.

“Cuba aspira en el largo plazo a la autosuficiencia petrolera”, afirmó recientemente Rafael Tenreyro, director de Exploración de la empresa estatal Cuba-Petróleo (Cupet) del Ministerio de Energía y Minas.

Doctor en ciencias y con estudios en prestigiosas instituciones internacionales sobre los temas energéticos, Tenreyro disertó en la I Conferencia de Estudios Estratégicos “Repensando un Mundo en Crisis y Transformación” que sesionó en esta capital con la participación de académicos y especialistas de una treintena de naciones.

Con el conocimiento actual nosotros pudiéramos aspirar a llegar a la autosuficiencia petrolera a largo plazo, siempre que el consumo no se dispare mucho, subrayó el funcionario.

Si tomamos en cuenta los grandes elementos de evaluación del potencial de petróleo, podríamos afirmar que Cuba tiene todo lo necesario para el desarrollo de esa industria, acotó.

Estamos hablando del contenido de la roca madre, del espesor de la cubierta sedimentaria, la presencia de reservorios, de sellos y de trampas. También del tiempo, la coincidencia entre el momento en que se genera el petróleo y el momento en que se acumula. Cuba tiene de todo eso, insistió.

DEL DICHO AL HECHO

Pero el desarrollo de las potencialidades petroleras no es un camino de rosas, y mucho menos para la mayor de las Antillas, con una geología compleja que todos los días reserva sorpresas y hace el trabajo” complicado y lento”, atestigua Tenreyro.

La propia insularidad crea complejidades. Todos los yacimientos cubanos están en el mar y se alcanzan con perforaciones horizontales. Cuba es de los pocos países en el mundo en que el ciento por ciento de sus perforaciones son horizontales, con pozos de hasta seis mil 500 metros.

Ello explica las complejidades tecnológicas y los retos de la industria petrolera nacional, a lo que se agrega que la mayoría de sus producciones son de crudos pesado y extrapesado.

Se suma además que los yacimientos solo producen el 10 por ciento del hidrocarburo in situ. “El 90 por ciento se queda, lo cual es una mala noticia para nosotros pero buena para nuestros nietos, que tendrán el reto de extraer esas reservas”, enfatizó.

Tenemos grandes esperanzas de continuar desarrollando la industria, encontrar nuevos yacimientos incluso de petróleo ligero y a mayor profundidad, agregó.

Pero la pelea es dura para los cubanos, sobre todo por la implacable guerra económica, comercial y financiera que desde hace más de 50 años práctica Washington contra La Habana.

El bloqueo norteamericano priva a Cuba el acceso servicios petroleros que brindan empresas estadounidenses o sus filiales en todo el mundo.

Otras firmas internacionales están en el colimador de las sanciones y castigos que Estados Unidos reserva para quienes hagan negocios con el país caribeño.

A elevadas multas se exponen las compañías que realizan algún tipo de negocio con La Habana. Que lo diga la empresa Varel Holding, con sede en Dallas, Texas, con subsidiarias en el exterior y que fabrica barrenas para las perforaciones petroleras.

La Varel Holding debió pagar 110 mil dólares por sus exportaciones de bienes a la industria petrolera cubana., que tiene sus mayores esperanzas en la prospección en aguas profundas de la Zona de Desarrollo Económico Exclusiva de Cuba.

En las condiciones que provoca el bloqueo gringo, se hace muy difícil desarrollar su industria petrolera. Es un propósito que precisa de inversión extranjera, de socios y de tecnologías que muchas veces tienen patente Made in USA.

Baste referir el tema de las plataformas perforadoras. Las mayorías de las que están en el mercado poseen más de 10 por ciento de componentes norteamericanos. Esas no pueden ni asomarse por el litoral habanero.

Estos y otros obstáculos provocados por el bloqueo dificultan las asociaciones de Cupet con otras firmas, y muchas veces están detrás del retiro de estas y de los suministradores del mercado cubano.

Más que un sueño, la autosuficiencia energética es una necesidad para Cuba, cuando los pronósticos auguran que el barril del petróleo se mantendrá durante las próximas décadas por encima de los 100 dólares.

TENDENCIAS MUNDIALES

Según el director de Exploración de Cupet, hay analistas que en situaciones de crisis y de menos producción sitúan el precio del barril hasta en 250 dólares.

Consideró que el consumo energético debe incrementarse del 50 al 60 por ciento en el futuro próximo, con la India y China a la cabeza.

Para el año 2040, la producción eléctrica total habrá aumentado en un 80 %. Entonces el gas y el carbón serían las principales fuentes de energía en el planeta, aunque las renovables tendrían su mayor expansión.

Sin embargo, la energía eólica y otras renovables no serán suficientes para enfrentar las crecientes necesidades, por lo que los combustibles fósiles continuarán aportando el 80 por ciento.

Al respecto un dato: dentro de tres décadas los combustibles líquidos derivados del llamado oro negro moverán nueve de cada diez equipos de transporte en el planeta.

El incremento del consumo y la hegemonía de los combustibles fósiles predicen que las emisiones de dióxido de carbono crecerán hasta un 40%, cuando el mundo aún no se pone de acuerdo para enfrentar con responsabilidad plena el impacto ecológico que está sufriendo el planeta.

Se trata de un escenario en el que el aumento del nivel de los océanos que acompaña al calentamiento global, podría poner bajo las aguas a pequeños estados insulares o hacerles perder parte de su territorio. El archipiélago cubano no escapa a esa amenaza.

Lo más probable es que para el 2040 Cuba no sea miembro de la Organización de Países Productores y Exportadores de Petróleo.

Pero quizás entonces la nación caribeña tenga adelantado el camino hacia la autosuficiencia energética con petróleo, gas, campos eólicos, el bagazo de la caña de azúcar y el marabú, esa planta que reina en la isla y cuyo alto valor calórico le pone desde ya en la lista de fuentes renovables de energía.

*Jefe de la redacción Nacional de Prensa Latina.

Cuba: Anuncian próxima normalización en la distribución de la carbamazepina

Por el elevado número de personas que en nuestro país consumen el medicamento carbamazepina, que se emplea para varios tipos de tratamientos médicos, se consumen aproximadamente 5,7 millones de tabletas mensuales, lo que equivale a más de 68 millones de tabletas al año. Desde el mes de julio hasta la fecha se han distribuido en el país más de 19 millones de tabletas, que al estar por debajo de la demanda habitual han sido insuficientes para cubrir las necesidades de todos los pacientes que la necesitan.

La producción de medicamentos es un proceso complejo de lograr, pues es una mezcla armónica de múltiples elementos en una tableta, como es el caso de la carbamazepina, para que cada uno de ellos logre que el medicamento sea asimilado por el organismo de la forma adecuada, en el tiempo adecuado y con el efecto adecuado, parámetros que en ocasiones se ven afectados por variaciones en las características de las materias primas que recibimos de los proveedores, en cuyo caso se requiere de investigaciones para determinar si la materia prima es aceptable y si con modificaciones dentro de los límites permitidos, un ajuste en el proceso puede aprobar su uso o es necesario rechazarla y reclamar al proveedor.

Teniendo en cuenta que nuestras materias primas provienen en muchos casos de China, India o Europa, se comprende que cualquier reclamación de este tipo implica un retraso en la disponibilidad de esa materia prima, cuyo costo es de millones de dólares y sus condiciones de transportación y almacenamiento especiales.

La producción de medicamentos en el mundo entero y por supuesto en Cuba está estrictamente regulada y nuestra autoridad regulatoria, celosa de la custodia de la salud de nuestro pueblo y por lo tanto de la calidad de los medicamentos, establece numerosos parámetros que deben cumplir los medicamentos, incluyendo para el caso de las tabletas, el color exacto registrado, la homogeneidad de este color, el olor del medicamento, la dureza de la tableta y otros que, aunque aparentemente y en muchos casos no afecta el efecto del medicamento, no se pueden suministrar a la población, bajo el estricto principio de que la calidad del medicamento que consume nuestro pueblo es la premisa esencial y “regla de oro” tanto de la industria como de la autoridad regulatoria cubana.

En el caso de la carbamazepina, se han unido varios de estos aspectos relacionados con determinadas características químicas de las materias primas recibidas de dos proveedores diferentes, que modifican el tiempo de disolución de las tabletas y algunos otros elementos de propiedades aparentes del producto terminado, que aunque definitivamente no afectan su funcionamiento, no cumplen cabalmente con las características aprobadas y por lo tanto no se ha autorizado su distribución.

La industria y las autoridades regulatorias trabajan intensamente en la investigación, aclaración y/o solución de cada uno de estos aspectos para poder liberar las cantidades suficientes de carbamazepina que puedan satisfacer completamente la tan sentida necesidad de este producto que tiene nuestra población.

Esta dificultad transitoria está en vías de solución y en las próximas semanas se comenzará a normalizar la distribución.

OSDE BioCubaFarma

Cuba: Nota Oficial. Se avanzará hacia la unificación monetaria

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El Lineamiento No. 55 de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobado por el VI Congreso del PCC plantea: “Se avanzará hacia la unificación monetaria, teniendo en cuenta la productividad del trabajo y la efectividad de los mecanismos distributivos y redistributivos. Por su complejidad, este proceso exigirá una rigurosa preparación y ejecución, tanto en el plano objetivo como subjetivo”.

En cumplimiento de dicho Lineamiento, ha sido acordado por el Consejo de Ministros poner en vigor el cronograma de ejecución de las medidas que conducirán a la unificación monetaria y cambiaria.

Como se ha informado, la unificación monetaria y cambiaria no es una medida que resuelve por sí sola todos los problemas actuales de la economía, pero su aplicación es imprescindible a fin de garantizar el restablecimiento del valor del peso cubano y de sus funciones como dinero, es decir de unidad de cuenta, medio de pago y de atesoramiento. Lo anterior, unido a la aplicación de las restantes políticas encaminadas a la actualización del modelo, propiciará el ordenamiento del entorno económico y en consecuencia la medición correcta de sus resultados.

Se dará inicio al proceso por la unificación monetaria, para las personas jurídicas y para las personas naturales.

Los principales cambios en esta primera etapa, se producirán en el sector de las personas jurídicas, a fin de propiciar las condiciones para el incremento de la eficiencia, la mejor medición de los hechos económicos y el estímulo a los sectores que producen bienes y servicios para la exportación y la sustitución de importaciones.

Se comenzará por un periodo de preparación de condiciones que permitirá la elaboración de las propuestas de normas jurídicas, los diseños de los cambios de los sistemas informáticos encargados de los registros contables y los ajustes en las normas de contabilidad. Será una etapa esencial igualmente para la capacitación de las personas que deben acometer la ejecución de las diferentes transformaciones.

El General de Ejército Raúl Castro Ruz en su discurso de clausura de la primera sesión ordinaria de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el pasado mes de julio, expresó sobre el proceso de implementación de los Lineamientos lo siguiente: “Deseo reiterar que en este frente de significación estratégica ha continuado el avance y ya comienzan a observarse los primeros resultados alentadores, aunque también es verdad que falta un largo y complejo camino para actualizar nuestro modelo económico y social, asegurando el apoyo mayoritario de la población a este proceso, lo cual excluye la utilización de terapias de choque y el desamparo de millones de personas que caracterizan a las políticas de ajuste aplicadas en los últimos años en varias naciones de la rica Europa”.

Al igual que ha sido una práctica aplicada en el transcurso de los años de la Revolución cubana, ninguna medida que se adopte en el terreno monetario, será para perjudicar a las personas que lícitamente obtienen sus ingresos en CUC y CUP. En este sentido, el proceso de unificación monetaria respeta los principios de que la confianza ganada por las personas que han mantenido sus ahorros en los bancos cubanos en CUC, otras divisas internacionales y CUP, se conserve intacta y que continuará aplicándose la política vigente de subsidios a precios minoristas y a personas donde sea necesario, en tanto las condiciones económicas del país lo requieran. El CUC al igual que el CUP son monedas cubanas emitidas por el Banco Central de Cuba y mantendrán su total respaldo.

En lo adelante se continuará extendiendo la posibilidad que hoy existe de aceptar en las tiendas que venden en CUC, pagos en CUP con tarjetas magnéticas denominadas en esta moneda.

Experimentalmente en lugares seleccionados se po-drán efectuar pagos en efectivo en CUP por el equivalente calculado a la tasa de cambio de CADECA de 25 CUP por 1 CUC.

De acuerdo con el avance de la ejecución del cronograma, se irán dando a conocer los detalles sobre las medidas que en cada momento correspondan, tanto a los especialistas de las entidades que deben participar en su implantación, como a la población.

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