Gobierno de EE.UU. evaluaría a principios del 2016 si el presidente Barack Obama visitaría Cuba

Obama. Foto: Daily Mail.

Obama. Foto: Daily Mail.

El gobierno de Estados Unidos evaluaría a principios del 2016 si el presidente Barack Obama visitaría Cuba antes de concluir su mandato, dijeron a el Nuevo Herald fuentes que asistieron el miércoles a un evento en la Casa Blanca.

El asesor de Seguridad Nacional y Comunicación Estratégica, Ben Rhodes, dijo en esa reunión que en enero del próximo año se evaluará la visita de Obama y dependerá del progreso en las relaciones diplomáticas y “cómo se comporten los cubanos”, dijo una de las fuentes, las que pidieron no ser identificadas.

Asimismo, el gobierno está preparando un conjunto de nuevas regulaciones con relación a Cuba, en áreas como los viajes a la isla y las transacciones financieras y bancarias.

Otra fuente dijo que el gobierno estaría considerando cambiar los requerimientos de los viajes “pueblo a pueblo”, que se encuentran dentro de las categorías de viajes educacionales, para permitir que los viajeros individuales puedan ir a la isla. Actualmente, en esta categoría solo pueden ir grupos, lo cual encarece el costo de viajar a Cuba.

Este cambio todavía se estaría debatiendo, pues algunos funcionarios dentro del Departamento de Estado tienen dudas sobre la medida, que “crearía un enorme agujero en la prohibición de viajes a Cuba”, dijo la fuente.

Alrededor de 75 invitados participaron en la reunión informativa en la que Rhodes y la asesora del Presidente, Valerie Jarret, así como dos altos funcionarios del Departamento de Estado, la subsecretaria de Estado para América Latina Roberta Jacobson y Mark Feierstein, director de Asuntos del Hemisferio Occidental, hablaron sobre las nuevas regulaciones, según indica la invitación oficial expedida por la Casa Blanca.

La fecha en la que serán anunciadas las medidas no fue revelada, pero es probable que ocurra “en un par de semanas”, comentó una de las fuentes. Entre los invitados hubo una presencia importante de cubanoamericanos relacionados con la nueva política hacia Cuba, entre ellos el presidente del Miami Dade College, Eduardo J. Padrón, quien preguntó acerca de los planes del gobierno de EEUU para promover el mejoramiento de los derechos humanos.

“Recibió una larga respuesta”, se limitó a decir una de las fuentes.

Los funcionarios también descartaron que Estados Unidos estuviera considerando realizar deportaciones masivas de cubanos condenados por la justicia estadounidense.

Ante una pregunta sobre la posibilidad de apertura de un consulado cubano en Miami—pese a la reticencia de autoridades locales que se oponen, como el alcalde de la ciudad Tomás Regalado—, los funcionarios explicaron que, si bien este tema no había sido parte de las negociaciones, si el gobierno cubano solicitara su apertura se aprobaría.

Anteriormente, el encargado de la nueva embajada, José Ramón Cabañas, ya se había referido al tema en una entrevista con Univisión 23 y había reconocido la alta demanda de servicios consulares en el condado Miami-Dade, donde viven la mayoría de los cubanoamericanos que residen en Estados Unidos

La apertura de un consulado cubano en el sur de la Florida abriría la posibilidad, además, de una acción similar en Cuba, donde Estados Unidos estaría interesado en abrir también su propio consulado en una ciudad como Santiago de Cuba, en la región oriental del país.

En el evento en la Casa Blanca, también estaba presente el encargado de la nueva embajada de Estados Unidos en La Habana, Jeffrey DeLaurentis.

En la conferencia conjunta con el secretario de Estado, John Kerry, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, se refirió el lunes a que el presidente estadounidense todavía podía hacer más a través de acciones ejecutivas, un argumento que la parte cubana ha venido repitiendo durante las negociaciones.

Sin embargo, una de las fuentes comentó que este nuevo paquete de medidas es más bien “modesto”, pues “no es mucho lo que el Presidente puede hacer con las acciones ejecutivas. Aunque los cubanos digan que sí puede hacer más, hay diez abogados en Washington que te pueden decir lo contrario”.

El Buro de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio de Estados Unidos también implementó el martes la orden del secretario Kerry de remover a Cuba de la lista de países que patrocinan el terrorismo. Ello implica, por ejemplo, que Cuba ya puede importar productos con un 25 por ciento de componentes de origen estadounidense y que aviones privados podrán obtener licencias para realizar viajes a Cuba.

Los Estados Unidos han utilizado siempre la emigración como arma política contra Cuba

Cubanos2

Por: Osmany Sánchez

No pasa un día sin que la prensa internacional nos hable de los cubanos que “huyen” de Cuba. No importa si es un médico que abandona su humanitaria –y voluntaria- labor o un deportista que deja a sus compañeros en medio de una competencia porque “quiere mejorar económicamente”. Tampoco se tiene en cuenta la forma en la que llega, ya sea por un tercer país o asesinando a alguien y robando una lancha. Todos serán presentados como inocentes, que huyen por motivaciones políticas.

La realidad dice otra cosa. Si bien en los primeros años de Revolución salieron miles de personas por razones políticas, desde hace años la emigración cubana se mueve por resortes económicos e impulsados por la Ley de Ajuste Cubano que recibe a cualquiera que llegue a sus costas.

Permiso de trabajo en cuanto lleguen, ayuda económica, posibilidad de estudio, residencia al año…imaginen ustedes lo que sucedería si esas ventajas estuvieran disponibles para el resto del mundo.

Los Estados Unidos han utilizado siempre la emigración como arma política contra Cuba. En un inicio para privarlo de sus profesionales, luego para justificar su retórica contra nuestro país.

Hace apenas unos días un grupo de republicanos pidió a Obama que negocie con Cuba la repatriación de más de 20 000 cubanos. Se afirma que más de 35 000 tienen órdenes de deportación, de ellos 25 000 son clasificados como prioritarios debido a antecedentes delictivos.

Conozco casos de cubanos que han viajado a los Estados Unidos de manera ilegal y luego se han visto obligados a participar en actividades delictivas para pagar sus deudas. Otros aplican aquello de que “donde fueres, haz lo que vieres” y también han delinquido.

Es complejo el asunto para el gobierno cubano. Muchos cubanos, simples emigrantes económicos que chocaron de pronto con la realidad del “sueño americano” estarán sin dudas en esa lista. Por principios nuestro proyecto social no deja a nadie abandonado.

Por otro lado, el gobierno de los Estados Unidos nos pide que repatriemos a personas a los que ellos acogieron como exiliados o refugiados políticos, a los que utilizaron para propaganda pero ahora se quieren deshacer de ellos.

En mi opinión se debe pasar la lista por un tamiz, pues si bien muchos se oponen a que los repatrien, otros sí quieren volver a su país, con su familia.

Son muchos los obstáculos que se tendrán que salvar para llegar a la normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos y este será uno de ellos. Ya veremos qué sucede.

(Tomado de La Joven Cuba)

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