Esto es lo que queda del Orient Express ( + FOTOS)

Brian es un fotógrafo urbano de Rotterdam que ha conseguido captar un trozo de historia que va desapareciendo en el olvido, como es el tren Grand Orient Express. Este tren definía el lujo en 1883, cuando fue lanzado por la Compagnie Internationale des Wagons-Lits (CIWL).

Solo quedan un par de estas bellezas en el mundo. Uno, por ejemplo, fue reconvertido en suites del hotel Venice-Simplon Orient Express. El otro, el que vas a ver en estas fotos, permanece abandonado en Bélgica, sin tocar desde su último viaje en Diciembre de 2009.

El Orient Express es solo uno de los geniales descubrimientos de este explorador urbano y fotógrafo: “Cuando entro en un sitio abandonado es como entrar en una máquina del tiempo. Intento sentir las emociones de su pasado y eso es lo que quiero mostrar en mis fotos,” escribe Brian en su web. “Cuando la gente mira mis obras y se preguntan por el qué, el cuándo, o el por qué, siento que he tenido éxito.”

(Tomado de http://www.boredpanda.es/ )

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El Che, un médico comunista

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por: @eddyElGallo

Bastante se ha escrito y opinado sobre la decisión del Gobierno Revolucionario de Cuba que entra en vigor hoy 7 de diciembre: incorporar a los médicos especialistas en la categoría de personal indispensable para el país. Pertenecer a esa selecta lista no significa prebenda alguna, más bien todo lo contrario. Significa que para viajar por motivos particulares debe tramitarse un permiso especial.

Haciendo un poco de historia debo confesar que desde el momento en que se anunció la reforma migratoria en 2013 creí que esta categoría de médicos eran indispensables y como tal serían clasificados. Sin embargo, no fue así. La política de saboteo activo de las misiones médicas cubanas por parte del Gobierno de EE.UU. no fue considerada elemento de peso suficiente y a los médicos más valiosos de Cuba se les aplicó la política general, o sea, libertad total para viajar.

Desde el comienzo de la Revolución, como suele suceder, Cuba ha estado acosada constantemente por EE.UU., mediante la mayor y más larga guerra económica en la historia de la humanidad. Superar esta enorme agresión ha exigido cuotas extras de heroísmo y de sacrificio del pueblo cubano en su afán colectivo de ser libre e independiente.

En una sociedad en tránsito al socialismo, el objetivo superior del Estado debe ser el bienestar colectivo. No cabe duda entonces que en momentos de crisis los individualismos perecen ante el empuje de la marea popular. Es el antiguo y totalmente veraz concepto de fortaleza sitiada. Sin embargo, el Estado no puede pretender alcanzar ese futuro colectivo mejor a costa del bien individual eternamente, pues se tensa el pacto social.

Es cierto que la medida tomada por el Gobierno de Cuba restringe la capacidad de viajar libremente a esta categoría de médicos, lo cual la hace impopular. Estoy convencido que los dirigentes cubanos lo saben y que lo pensaron varias veces antes de tomarla. En la Cuba prospera y sostenible, en mí Cuba socialista y sin bloqueo no tienen cabida este tipo de medidas. Desgraciadamente no estamos aún en esa Cuba. No tengo dudas de que quienes tomaron la decisión comparten mi criterio, entiendo entonces lo difícil que fue para ellos tomarla, como lo hubiera sido para mí si me hubiera tocado.

Ambas opciones eran impopulares pero muy claras: la salud de la sociedad entera o los planes individuales de algunos médicos. Para el Estado cubano, preocupado por su pueblo como ninguno, una vez más la decisión era obvia.

Los repetidores de consignas contra Cuba, conscientes o no, pretenden desviar el foco del problema y quieren convencernos de un absurdo: el problema son las misiones médicas. Esas que gratuitamente salvan vidas en diversos países pobrísimos, mientras que con los otros, los menos pobres, se ingresan las divisas que tanto necesita el país. Exportación cubana de servicios que tanto quisieran destrozar los enemigos del la Revolución y para ello inventan programas de deserciones, campañas difamatorias y muchas mentiras.

Es cierto que los hospitales no tienen las mejores condiciones de trabajo, que ser médico implica un gran sacrificio personal y que los salarios no alcanzan. Pero también es cierto que a la Salud se le dedican millonarias cifras del presupuesto estatal, que a los profesionales de todas las ramas se les exigen sacrificios y que, aunque insuficiente aún, el de los médicos no es el peor salario de un profesional en Cuba.

Me niego a pensar que los héroes que derrotaron al Ébola no entiendan estas razones. No tengo dudas de que sí las entienden los más de 15 mil valientes dispuestos a arriesgar su propia vida en África. Estoy convencido de que aquellos que renunciaron voluntariamente a los 10 mil dólares mensuales de la OMS apoyan esta medida.

Este es uno de esos momentos en los que el ejemplo del Che parece inmenso y a la vez alcanzable. Este es uno de esos momentos en los que se necesita que el hombre nuevo asuma su propia Sierra Maestra. No es momento de discursos y arengas, es momento de que cada cual honre la frase que tanto repitió cuando pionero y… sea como el Che, un médico comunista.

Historia de Cuba: La explosión del Maine y la intervención norteamericana

Por Israel Valdés Rodríguez*

La explosión del Maine y la intervención norteamericana en Cuba

La explosión del Maine y la intervención norteamericana en Cuba

A finales del año 1897 era evidente el accionar combativo del Ejército Libertador, la balanza de la contienda bélica se inclinaba, cada vez más, a favor de los mambises. El envío a Cuba de más de 200 000 efectivos del ejército español, más la reconcentración de la población, no lograron la anhelada pacificación. La ofensiva del general Ramón Blanco contra el legendario jefe mambí Calixto García en Oriente, también concluyó en un rotundo fracaso.

El 6 de diciembre de 1897 el presidente de los Estados Unidos, William Mckinley, en su mensaje anual al Congreso sobre el estado de la Unión, hizo marcada alusión al tema de Cuba y proyectó sus ideas injerencistas al respecto.

El 1ro de enero de 1898, Blanco instaura el régimen autonómico en Cuba lo que permitió cierta y limitada libertad de prensa. Entonces, el diario habanero “El Reconcentrado” publica un editorial con el título: “Fuga de Pícaros”, que exaltó los ánimos proespañoles y antiautonomistas de una turba reaccionaria que asaltó el local del diario y provocó una pequeña manifestación callejera, en la que se dieron vivas a Weyler y gritos contra Blanco. Este alboroto fue suficiente, para que el cónsul general norteamericano, Fitzhugh Lee, de manera oportunista magnificara los hechos y enviara un cable a su país solicitando se enviasen buques de guerra a la capital cubana en previsión de posibles ataques a los residentes estadounidenses en la isla o a sus propiedades.

El 24 de enero, el presidente de los Estados Unidos decidió enviar un buque de guerra, invocando las buenas relaciones entre ambos países, como un gesto de amistad, pero lo cierto es, que constituyó el inicio de un plan intimidatorio con que McKinley pretendía hacer un verdadera demostración de fuerza y marcaría sus proyecciones futuras de ingerencismo.

A las 11 de la mañana del 25 de enero de 1898, el acorazado de segunda clase, Maine, hacía su entrada en la rada de la Bahía de La Habana. A las 9:40 de la noche del 15 de febrero explotaba misteriosamente, pereciendo 266 de sus tripulantes, de los cuales una gran parte eran negros. La explosión fue en la proa donde la marinería tenía su dormitorio y seguidamente el fuego alumbraba un trágico espectáculo de muerte y horror. España y los Estados Unidos se incriminarían recíprocamente por este hecho, el cual ha sido objeto de reiteradas investigaciones a lo largo de más de un siglo, dirigidas primero a determinar las causas de la explosión y más tarde a establecer su relación con el proceso que condujo a la declaración de guerra por parte de los Estados Unidos a España.

Este triste episodio y la forma en que fue utilizado por la prensa norteamericana, con el fin de enardecer los ánimos de su pueblo, fueron signos evidentes, de la posterior ruptura de relaciones y el desencadenamiento de las hostilidades. Fue el pretexto para la intervención en la contienda y la declaración de guerra a España.

La intervención armada norteamericana.

Después de un proceso de gestiones diplomáticas y de intensa campaña propagandística destinada a preparar las condiciones necesarias para la intervención armada en Cuba, le sucedió un período de movilización y tensión de todas las fuerzas militares y navales de los Estados Unidos. La superioridad naval norteamericana les permitió destruir la escuadra en Manila y la de Cervera frente a Santiago de Cuba en un verdadero tiro al blanco; sin embargo, en tierra, las tropas norteamericanas demostraron poseer marcadas deficiencias en la instrucción y la dirección de las acciones combativas y gracias a la cooperación y apoyo de las fuerzas mambisas pudieron obtener la victoria. Entonces, la manera en que los cubanos serían tratados se puso de manifiesto inmediatamente al impedir la entrada del insigne general Calixto García y sus compañeros en la capital oriental, bajo el pretexto de “posibles represalias” por parte de los cubanos. La dignidad e hidalguía del patriota holguinero se puso de manifiesto en la rotunda respuesta que le escribiera al general William Shafter, comandante supremo del ejército norteamericano destinado a Cuba.

En resumen, la política puesta en práctica fue un acuerdo del gobierno de los Estados Unidos. Sus proyectos y procedimientos marcaron el derrotero previsto en el plan injerencista. La explosión del Maine, la guerra con España, la ocupación de las colonias de estas, entre ellas Cuba, formaban parte del objetivo de rapiña del imperialismo. El plan completo implicaba la exportación de capitales para asegurar la esclavitud económica de América Latina y su conversión en mercado de productos industriales y fuente de materias primas.

* (San Antonio de los Baños, 1952) profesor e historiador, miembro del secretariado permanente de la Unión de Historiadores  de Cuba.

( Tomado del Blog: Cuba por Siempre )

Gorbachov se esforzó por destruir el Pacto de Varsovia y la comunidad socialista

El Presidente Ruso, Boris Yeltsin apunta al Presidente Soviético, Mijail Gorbachov, durante una sesión en el Parlamento Ruso, durante el Golpe de Estado en la Unión Soviética en Agosto de 1991. / GENNADY GALPERIN (REUTERS)

El Presidente Ruso, Boris Yeltsin apunta al Presidente Soviético, Mijail Gorbachov, durante una sesión en el Parlamento Ruso, durante el Golpe de Estado en la Unión Soviética en Agosto de 1991. / GENNADY GALPERIN (REUTERS)

El 25 aniversario de la caída del muro de Berlín es diferente a los otros cumpleaños del suceso considerado el símbolo por excelencia del fin de la Guerra Fría. Los conflictos entre Ucrania y Rusia no permiten pretender que el continente europeo avanza, aunque sea a trancas y barrancas, hacia la “Casa Común Europea” desde el Atlántico hasta Vladivostok, el camino que esbozó el líder de la URSS Mijaíl Gorbachov. En poco tiempo Europa ha retrocedido de forma acelerada en esa ruta apenas hollada hace un cuarto de siglo.

Alegando necesidades de defensa ante Rusia, el primer ministro de Ucrania, Arseni Yatseniuk, promueve el proyecto “Muro” consistente en unas instalaciones fortificadas, que incluyen también una muralla de tierra o terraplén, a lo largo de los 2.295 kilómetros de frontera con el vecino oriental, de los cuales, casi 300 kilómetros eran controlados por los insurgentes prorusos a mediados de octubre. En un puesto fronterizo de Járkov, Yatseniuk dijo que el Muro facilitaría la abolición de los visados con la UE y la integración en la OTAN, además de generar empleo. Más de mil personas, afirmó, se apuntaron para construirlo.

El año 1989 estuvo lleno de sucesos históricos para la Unión Soviética, donde la caída del Muro de Berlín no tuvo la misma importancia que en Occidente. En la URSS el corte simbólico entre dos épocas se produjo en agosto de 1991 cuando varios altos cargos del régimen dieron un golpe de estado y con ello el tiro de gracia al Estado que intentaban salvar. Las 15 repúblicas integrantes de la URSS evolucionan ahora en distintas direcciones y en algunas fronteras en Asia Central y en el Cáucaso, antes divisiones administrativas, hay campos de minas.

Sondeos del centro Levada realizadas en enero pasado indican que, como hace cinco años, los rusos (el 33%) creen que la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán fue lo más importante que ocurrió en 1989, seguida por la caída del Muro (25%) y la huelga de los mineros (16%). En Donetsk, algunos jubilados que protagonizaron aquellas huelgas, miran con horror como la violencia sacude su región.

“Las realidades defraudaron las expectativas”, dice Andréi Grachov, ex portavoz de Gorbachov. “En el Este de Europa y la URSS creían que al otro lado del muro reinaban la abundancia, la democracia y la hospitalidad. Ahora están decepcionados al haber descubierto un mundo complicado, contradictorio y problemático, que los rechaza y que ha desplazado el muro desde Berlín a la frontera ruso-ucraniana. Descubren que la Casa Común Europea se construyó sin Rusia”, afirma Grachov. “Los occidentales también se decepcionaron, al comprender que el Muro, además de defender los regimenes represivos del Este, protegía al mundo occidental de la pobreza, conflictos y nihilismo del Este. Al desaparecer la barrera, la riada humana amenazó el bienestar que Occidente daba por sentado”, añade.

“El muro de Berlín fue un gran símbolo, al construirse y al destruirse”, dice el político Serguéi Baburin, uno de los seis diputados del parlamento ruso que votaron contra la disolución de la URSS en diciembre de 1991. El día de la caída del muro, Baburin, por entonces era decano de la facultad de derecho en Omsk (Siberia) estaba como invitado en el parlamento soviético y recuerda que en el vestíbulo se trasmitían los sucesos de Berlín por televisión. “La mayoría de los diputados estaban encantados, pero yo no sabía si compartir el júbilo de los alemanes o irritarme porque comprendía que el muro no se erigió de forma casual, sino que impedía la guerra caliente en Europa. Ahora sé que la directiva de la URSS con Gorbachov al frente se esforzó por destruir el Pacto de Varsovia y la comunidad socialista. La euforia desconectó el inconsciente y alteró el sistema de coordenadas morales y políticas de la opinión pública”, afirma. “Hoy comprendo que la destrucción del muro de Berlín fue una de las operaciones psicológicas claves para desmoralizar a los partidarios del socialismo en Europa del Este. La práctica mostró que los líderes de la civilización anglo-atlántica no querían construir la Casa Común Europea sino solo reforzar el portal donde reside la OTAN”, afirma. Ante la “ingratitud” de Occidente, Rusia inició una “integración euroasiática”, explica Baburin, que siempre estuvo por la reintegración de la URSS y la unión de Crimea a Rusia.

La idea de que occidente se aprovechó de la caída del muro está muy arraigada en Rusia. Los dirigentes rusos desconfían del acercamiento de la Alianza Atlántica a sus fronteras, recelan de los fines de la Defensa Antimisiles norteamericana y quisieran que Estados como Ucrania, Moldavia o Georgia dieran garantías de neutralidad. Las memorias históricas que cultivan los Estados postsoviéticos están en conflicto entre sí y esta desarmonía se agravó cuando Moscú, tras intentar liberarse de las cargas de un pasado colonial, asumió la herencia de la URSS. Los miedos de los pequeños Estados ante Rusia tienen como corolario el miedo de Rusia a verse cercada por un cinturón hostil. Ambos temores son reales y condicionan políticas y estrategias. Hace tiempo que la Guerra Fría está enquistada en los problemas territoriales no resueltos de la URSS, como la región del Trasndniéster, en Moldavia.

“Occidente podría haber ayudado y reforzado a Gorbachov en la cumbre del G7 de 1991 en Londres, cuando el presidente de la URSS pidió un plan Marshal para ayudar a la economía rusa, pero Occidente, y en primer lugar EEUU, consideraba que Gorbachov había agotado todos sus recursos y que Yeltsin tenía más perspectivas, porque era anticomunista y prometía cumplir con el papel de socio menor”, dice Grachov. “Occidente no podía salvar a Gorbachov de los conflictos en su país, pero podría haber prolongado la vida de su proyecto y de la URSS”, afirma.

“Las promesas que Occidente dio a Gorbachov de no crear nuevas infraestructuras ni llevar nuevas tropas ni armas de destrucción masiva afectaban al territorio de la RDA, fueron incluidas en el acuerdo con Alemania y se cumplen hasta ahora”, afirma Pavel Paláshenko, el ayudante e intérprete de Gorbachov. “En 1989 existía aún el Tratado de Varsovia (la alianza militar de la URSS y sus socios europeos) y si Gorbachov hubiera planteado la no ampliación de la OTAN a países del pacto de Varsovia lo hubieran considerado loco. Hasta 1992, ni un solo país de la ex Pacto de Varsovia planteo el ingreso en la OTAN”, puntualiza Paláshenko. “Es más cómodo echarle la culpa a Gorbachov que a Yeltsin, que fue la persona que llevó al poder al presidente actual”, dice, insinuando que el Kremlin propicia estas tendencias.

Rusia descuidó a los “perdedores” de la “globalización” simbolizada por la caída del muro. Tras la retirada de las Fuerzas Armadas de Europa y los recortes en el Ejército, centenares de miles de uniformados se incorporaron a la vida civil. Se convirtieron en taxistas, vigilantes, guardaespaldas y sumaron su frustración a la de las clases medias incipientes arruinadas en las reformas de mercado. Flujos migratorios de eslavos procedentes de Asia Central vendían todas sus posesiones para comprarse un pasaje a Rusia, Ucrania o Bielorrusia. Aquellas penurias son el caldo de cultivo en el que se ha fortalecido Vladímir Putin, por ofrecer primero estabilidad y después la compensación psicológica y moral de intentar juntar los fragmentos dispersos del imperio.

“Gorbachov ha perdido actualidad. La población tiene una actitud negativa ante él, pero más tranquila que en los noventa”, dice Lev Gulkov, director del centro Levada. La institución no dispone de cifras recientes, pero en 2010 predominaba la indiferencia (el 47% de los encuestados) combinada con la irritación (10%) y el desagrado (un 13%). En relación a la “Perestroika”, un 55% creen que salieron perdiendo de aquel periodo de reformas, frente a un 35% que creen haber ganando, dice Gulkov citando cifras del pasado agosto. “La popularidad de la “perestroika” aumenta de año en año, pero de forma lenta”, añade. En 1998-1999, antes de la llegada de Putin al poder, la cifra de quienes se veían como perdedores era del 75%.

Oficialmente la URSS fue disuelta por los líderes de las tres repúblicas eslavas el 8 de diciembre de 1991 en los bosques de Bielorrusia. Gorbachov estaba ya muy debilitado tras el golpe de Estado de agosto y no se resistió ni sacó el Ejército a la calle, como no había impedido en 1989 que cayera el muro. El rechazo a la violencia es uno de los rasgos que lo distingue de otros dirigentes rusos del pasado.

Vladímir Putin abrió de nuevo a Gorbachov las puertas del Kremlin, que Yeltsin le había cerrado. El presidente ruso y el ex presidente soviético se reunieron en varias ocasiones, pero sus citas se han espaciado y las relaciones de Gorbachov con el Kremlin son correctas, aunque fluctúan dentro del distanciamiento. Medios próximos al ex líder soviético opinan que el punto más bajo de la relación se dio en 2011 cuando Gorbachov declaró que Putin no debería volver a presentarse a las elecciones a la jefatura del Estado y criticó las irregularidades en los comicios.

Quizá el momento de mayor proximidad entre Gorbachov y el Kremlin se dio durante la presidencia (2008-2012) de Dimitri Medvédev, quien retomó algunas de las antiguas propuestas del líder soviético para una nueva arquitectura de seguridad en el continente europeo. En 2011 Medvédev condecoró a Gorbachov con motivo de su 80 cumpleaños y “como símbolo de respeto al Estado que usted dirigió, al Estado que fue nuestra patria común, la Unión Soviética”.

El ex presidente soviético ha respaldado la incorporación de Crimea a Rusia, pese a la condena internacional de la anexión, y se ha manifestado en contra de las sanciones occidentales. “Para anunciar sanciones debe haber motivos muy serios que deben ser apoyados por la ONU. La expresión de la voluntad popular en Crimea y el (…) aceptar (la península) en la Federación Rusa en calidad de región no es tal motivo”, dijo Gorbachov a Interfax. El “pueblo decidió corregir el error” de los dirigentes comunistas que unieron Crimea a Ucrania en 1954. “Esto hay que acogerlo positivamente y no declarar sanciones”, porque es “una alegría y como tal hay que aceptarla”.

En Moscú, el ex presidente de la URSS, de 83 años, acude a su despacho en la fundación que lleva su nombre. Allí estaba un día después de que una radio rusa sembrara la alarma alegando que su salud se había deteriorado.

Por motivos económicos la fundación ha reducido actividades y personal, tras rechazar las subvenciones y becas internacionales que, de acuerdo con la nueva legislación rusa, la hubieran obligado a definirse como “agente extranjero”. Gorbachov costea gastos con sus propios recursos que también disminuyeron porque el líder soviético, por su salud, tiene una agenda más limitada. Gorbachov sigue fiel a si mismo. Nunca quiso ser un revolucionario; Es un socialdemócrata, partidario del “socialismo con el rostro humano”, y se opuso la desintegración de la URSS. Intentó renovar ambas cosas, el Socialismo y el Estado–, y no lo logró.

http://internacional.elpais.com/

 

Encuentran restos del padre de Alejandro Magno

2016928Tras investigar 350 huesos y fragmentos hallados en una tumba real en Vergina, Grecia, arqueólogos han logrado confirmar que los restos se tratan de Filipo II, el padre de Alejandro Magno.

En los análisis realizados a esta tumba hallada a fines de los ’70, se hicieron tomografías computarizadas, de fluorescencia de rayox X y microscopia electrónica de barrido, hallando patologías y un trauma físico que ayudó a identificar al ocupante hombre de esta tumba.

Por ejemplo, y según indica Theodore Antikas, jefe del equipo de investigación, al sitio Discovery News, los análisis a los huesos del hombre indican que el individuo tenía un trauma facial, que coincide con una flecha que dejó ciego del ojo derecho a Filipo II, en el año 354 aC.

Además, el cuerpo estaba lleno de golpes y heridas, algo que también se relaciona con los relatos históricos del rey macedonio.

Junto a los restos del rey, estaban los restos cremados de un esqueleto de una mujer, que posiblemente pertenecen a la hija del Rey Skythian Athea, asegura uno de los investigadores.

Cuando fue descubierta esta tumba a fines de los ’70, se dividía en tres: La llamada Tumba I, que estaba completamente saqueada, la Tumba II, en buen estado y que es donde se encontraban los restos cremados de Filipo II en la cámara principal, y los de una mujer, en la antecámara; y la Tumba III, donde estaba el cuerpo de un adolescente, más vasijas de plata y piezas de marfil.

(Tomado de http://www.latercera.com/)

España: Hallan el sitio exacto del que partió Colón hacia el Nuevo Mundo en 1492

Excavaciones arqueológicas donde se han hallado distintos vestigios de tipo artesanal y pesquero, que parecen situar en este punto exacto el lugar del que partieron las tres carabelas de Colón hacia el Nuevo Mundo en 1492.EFE / JULIÁN PÉREZ

Excavaciones arqueológicas donde se han hallado distintos vestigios de tipo artesanal y pesquero, que parecen situar en este punto exacto el lugar del que partieron las tres carabelas de Colón hacia el Nuevo Mundo en 1492.EFE / JULIÁN PÉREZ

El hallazgo de distintos vestigios de tipo artesanal y pesquero, en el marco de los trabajos de excavación que desde hace dos meses se realizan en el entorno de La Fontanilla en Palos (Huelva), parecen situar en este punto exacto el lugar del que partieron las tres carabelas hacia el Nuevo Mundo en 1492.

Se trata de un hallazgo de importancia y relevancia internacional, pues arroja luz y abunda en el que es uno de los episodios con mayor trascendencia de la historia.

Ya Enrique Martínez Ituño, cónsul de la Argentina, que, si bien desarrolló su carrera en Málaga, eligió Palos de la Frontera para vivir y entregarse a él, allá por 1908 hablaba de encontrar y recuperar este puerto histórico y con anterioridad se hablaba de su mal estado.

Y, aunque ya en 1992 se supo por datos indirectos que las infraestructuras portuarias se situaban en la zona conocida como la vaguada, no ha sido hasta hoy, 24 años después, cuando los trabajos de excavación dirigidos por el catedrático en Arqueología Juan Manuel Campos han permitido constatarlo con evidencias históricas.

Las fuentes históricas dicen que este puerto de Palos estaba compuesto por cuatro elementos: el astillero, que no deja huella arqueológica; una fuente, La Fontanilla; un alfar y una alota, ha explicado hoy Campos en rueda de prensa.

Además, ha precisado que ha sido en esta nueva etapa de trabajos cuando se han localizado los dos últimos, permitiendo con ello determinar el lugar exacto de la ubicación del puerto y por tanto de donde Colón salió hacia el Nuevo Mundo y completar su fisonomía.

Un puerto, ha dicho, que contrariamente a lo que muchos han pensado desde antañocontaba con calado más que suficiente para que las carabelas pudieran entrar en él. Era “un puerto natural, a salvo de los vientos y alejado de las corrientes y muy económico, porque permitía sin mucho trasiego la carga y descarga de mercancías”.

El hallazgo del alfar ha sido importante. Ya se han localizado siete hornos que hacen de él “un complejo único en España” en aquella época, en los que se producían cerámicas, ladrillos, tejas, alimentos y cal.

Y junto a ellos, los testares, lugares donde se abandonaban las producciones defectuosas, que revelan que se hacían en el lugar piezas de cocina y mesa de tradición moriscas y se imitaban cerámicas finas de otros lugares.

Pero aún ha sido “más satisfactorio” encontrar evidencias y restos de la alota, un lugar multifuncional donde se producían las transacciones propias de “un puerto de carácter internacional y próspero” como lo fue el de Palos desde la segunda mitad del siglo XV y hasta principios del XVI, según avala lo encontrado.

“La alota era la aduana, y fue en ella donde Colón hizo los tratos necesarios para poder llevar su gesta a buen puerto”, ha señalado Campos, quien ha precisado que “este hallazgo es el que más nos colma de satisfacción”.

Han localizado una estructura con una gran nave central dividida en dos tres partes: lataberna con estructuras de combustión y orzas; el almacén y la fonda, que es la que está más limpia; junto a ellas aparece un gran muro, donde se supone se apilaban los ladrillos y las tejas.

Por delante queda aún un mes de excavaciones, tiempo tras el cual habrá que desarrollar un intenso trabajo de laboratorio para abundar en los “miles y miles de datos” encontrados e ir recopilando cada vez más información sobre este puerto histórico de Palos, que, entiende el catedrático.

Un puerto que, en sí mismo, sin restos arqueológicos, debería de ser “un lugar de primer orden, un sitio histórico”.

Se trata del “centro neurálgico” de los lugares colombinos, de una importancia tal que es donde se gesta uno de los acontecimientos más importantes de la historia universal, eldescubrimiento de América.

Pero las aspiraciones no quedan ahí, en lo histórico o científico. Desde el Ayuntamiento de Palos se aspira a su puesta en valor, a la recreación de estos espacios a partir de unaprimera recreación virtual que ya está realizando el equipo de investigación.

Tomado de http://www.publico.es/

Cuba: 119 Aniversario de la muerte de José Martí

19 de mayo, 119 aniversario de la caída de José Martí en Dos Ríos

"Martí", de José Luis Fariñas. Pastel graso. Enero, 2013.

Cuando en un coloquio sobre José Martí un ponente sostuvo que el discurso conocido como Con todos, y para el bien de todos es acaso el más excluyente de los pronunciados por el héroe, hubo quien puso el grito en el cielo. ¡Cómo decir semejante cosa de un texto signado por la voluntad unitaria que le da conclusión y título!

La reacción que suscitó aquel ponente se explica, en gran medida, por la tendencia que, no ajena a su grandeza —volcada en su pensamiento y en sus textos—, ha generado frases como esa según la cual “Martí sirve para todo”. Pero no, no sirve para todo, sino para lo que sirve, para lo que está inconfundiblemente plasmado, ideas mediante y calzado con actos, en su palabra.

De modo consciente o inconsciente, la refutación aludida se emparienta con gestos de personas y tendencias no solo variopintas, sino diametralmente opuestas. Lo son muchas de las que han afirmado sentirse representadas en el autor para quien parece destinado el neologismo con que él mismo tituló uno de sus poemas: “Homagno”, hombre magno.

Nada sugiere que fuera dolosa la intención de Marco Pitchon en José Martí y la comprensión humana (La Habana, 1957), curioso libro que el sabio Fernando Ortiz prologó con un texto ahondador: “La fama póstuma de José Martí”. Por las páginas del volumen desfilan lo humano y lo divino. En una muestra amplia y diversa, escritores y pensadores, políticos —no faltarán algunos innombrables— y dignidades religiosas declaran coincidentes las ideas de Martí y las suyas.

Motivos y evidencias sobran para saber que, a menudo, en la falsa identificación con Martí ha funcionado el oportunismo, incluso desfachatado. Desde otros ángulos, también se debe contar el deseo, hasta sano, de evadir reprobaciones como las que él lanzó contra determinadas conductas. Entre estas no escasean las de instituciones y representantes de religiones, señaladamente la católica, la más connotada o dominante en nuestra América.

Sobre todo en los Estados Unidos señaló otras que contribuían igualmente a profanar el cristianismo, los ideales del Jesús con quien se identificó por ética, espiritualidad y sentido de justicia, aunque sin verlo como el hijo encarnado de Dios. La posición martiana —que para la unión de religiosos y no religiosos anticipó líneas del pensamiento revolucionario del siglo XX (y del XXI)— supo apreciarla un eminente estudioso de su obra, Cintio Vitier, patriota y católico honrado.

El costado religioso del tema se menciona aquí no para reavivar contiendas doctrinarias, sino porque trae a la memoria un hecho asociado a buenos propósitos. Se ubica en el afán de impugnar estrecheces de posiciones ateocráticas —a veces solo diferenciadas de las opuestas por una diminuta a—, y refutar modos equivocados de apreciar el matizado anticlericalismo de Martí, quien también tuvo una personal religiosidad.

Un sacerdote católico —amigo, sabio y cubano legítimo, cuyo nombre se omite porque, al no estar ya en este mundo, no podría ocupar su lugar en el diálogo—, negó que Martí fuera anticlerical, pues no era un ser anti-, sino un ser pro-. Ciertamente el autor de “Hombre de campo” no se define como negador, sino como creador en busca de caminos —recordemos el pórtico de Ismaelillo— para el mejoramiento humano y la utilidad de la virtud. Pero, que negó, negó. Quien nada niega, ¿no es sospechoso?

Todos sus actos revelan un fundador: desde la lucha política, patriótica, hasta la poesía, pasando por un legado abarcador como pocos. “Verso, o nos condenan juntos, / O nos salvamos los dos”, afirmó como conclusión de sus Versos sencillos. Siempre que lo entendió necesario fue anti-: anticolonialista, antiesclavista, antimperialista, antirracista, antinjusticia, antidogmático… En su contexto fue lo que hoy algunos llamarían antisistema: estuvo esencialmente contra la realidad sociopolítica de los entornos por donde transcurrió su largo peregrinar.

No es nueva, pero se ha puesto de moda, y tiene poderosos propulsores, la llamada desideologización, que no es ni más ni menos que la demolición de una ideología, la revolucionaria y emancipadora, para suplantarla por otra, la conservadora o contrarrevolucionaria, enmascarada a veces con una especie de elegante asepsia, o abulia. Esa moda conviene especialmente a los continuadores del imperio contra el cual, el día antes de caer en combate, Martí expresó que estaba dirigido todo cuanto él había hecho, y haría.

José Marti. Tribuna Antimperialista.

El imperio y sus compinches verían con especial agrado que el héroe de Dos Ríos acabara visto como el productor de un discurso —su obra toda, no solo una de sus piezas oratorias— con mucha belleza verbal, mucha melodía y ningún contenido. Eso significaría un relativismo sin riberas, que llegaría al absurdo, o, para decirlo de otro modo, pararía en la castración del mensaje que conscientemente plasmó él en sus textos.

En un artículo se encargó de sostener: “A la raíz va el hombre verdadero. Radical no es más que eso: el que va a las raíces. No se llame radical quien no vea las cosas en su fondo. Ni hombre, quien no ayude a la seguridad y dicha de los demás hombres”. Contra esa brújula se lanza en la actualidad una maniobra que a veces causa estragos hasta en la prensa cubana: convertir radical en sinónimo no ya de revoltoso, sino de violento irracional,criminal, terrorista.

Este último vocablo equivale a otros con los cuales los opresores en tiempos de Martí procuraban satanizarlo a él, y a los revolucionarios en general: facinerosoinsurrecto,filibustero. Todo eso, y más, era para los colonialistas e imperialistas el organizador de una guerra de liberación nacional en la que dio la vida por la patria, por la independencia de nuestra América, por el equilibrio del mundo y aun por el honor de “la Roma americana”. Esta —denunció él lo que ya era crimen en marcha—, “en el desarrollo de su territorio—por desdicha, feudal ya, y repartido en secciones hostiles—hallará más segura grandeza que en la innoble conquista de sus vecinos menores, y en la pelea inhumana que con la posesión de ellas abriría contra las potencias del orbe por el predominio del mundo”.

La vigencia de sus ideas sigue en pie para las relaciones internacionales y para la marcha interna de cada pueblo, empezando por el suyo: el natal, y se sabe que respondió igualmente a otro mayor, la humanidad. En esos ámbitos su legado sirve para defender la justicia, no para negarla o soslayarla. Solo traicionando a su héroe podría Cuba desertar de la voluntad justiciera, centro de la lucha política encabezada por el más universal de sus hijos, cuyas ansias de equidad social son aún más significativas porque no eran cuestión de doctrina, sino profunda convicción humana.

Organizó un movimiento de liberación nacional que debía encarar las fuerzas del colonialismo español para sacarlo de Cuba, y las del naciente imperialismo estadounidense para impedir que se apoderara de las Antillas y se le facilitaran con ello sus planes de hegemonía continental y mundial. Tales urgencias —aunque no le correspondiera acometer planes socialistas— contribuyeron a que su proyecto político se fortaleciera con la decisión nacida ante monstruosidades de la esclavitud de viejo sello, y alimentada por su conocimiento del mundo de los trabajadores desde su familia hasta su propia experiencia personal.

Versos sencillos encarna esa decisión, que abrazó sin vacilar y explícita o implícitamente se aprecia en otros textos, como algunos de Patria, el periódico de la revolución: echar su suerte con los pobres de la tierra. En su entorno sobresalieron el abandono de la causa patriótica por los más ricos, el carácter oligárquico de la potencia que se aprestaba a ensayar un nuevo “sistema de colonización”, y el apoyo de los más humildes —a quienes llamó incluso “héroes de la miseria”— a su labor revolucionaria.

Sus ideas políticas no fueron ajenas ni indiferentes a la cuestión social. En el artículo dePatria aludido —que se publicó el 24 de octubre de 1894, cuatro meses antes de estallar la guerra— sostuvo: “En un día no se hacen repúblicas; ni ha de lograr Cuba, con las simples batallas de la independencia, la victoria a que, en sus continuas renovaciones, y lucha perpetua entre el desinterés y la codicia y entre la libertad y la soberbia, no ha llegado aún, en la faz toda del mundo, el género humano”. Se bregaba por “una república invisible y tal vez ingrata”, “por la patria, ingrata acaso, que abandonan al sacrificio de los humildes los que mañana querrán, astutos, sentarse sobre ellos”.

Sabía que “un pueblo está hecho de hombres que resisten, y hombres que empujan: del acomodo, que acapara, y de la justicia, que se rebela: de la soberbia, que sujeta y deprime, y del decoro, que no priva al soberbio de su puesto, ni cede el suyo”. Aprensiones y claras advertencias abundan en sus escritos. En las Bases del Partido Revolucionario Cubano fijó el propósito de “fundar […] un pueblo nuevo y de sincera democracia […] en una sociedad compuesta para la esclavitud”.

En tránsito de Montecristi a Cabo Haitiano para llegar a Cuba y ocupar su lugar en la guerra, la lectura de un libro lo mueve a estampar en su diario su satisfacción con “la igualdad única duradera”, y con “la paz solo asequible cuando la suma de desigualdades llegue al límite mínimo en que las impone y retiene necesariamente la misma naturaleza humana”, que él veía idéntica en esencia a nivel universal.

Asiduamente refutó falacias racistas dirigidas a legitimar la desigualdad entre los seres humanos, y al hacerlo en un apunte del cuaderno identificado con el número 18 en susObras completas, trazó una generalización que desborda el tema: “así se va, por la ciencia verdadera, a la equidad humana: mientras que lo otro es ir, por la ciencia superficial, a la justificación de la desigualdad, que en el gobierno de los hombres es la de la tiranía”.

Portador de ese pensamiento, pronunció el discurso citado al inicio. En él expresó la aspiración de que Cuba alcanzara “un bien fundamental que de todos los del país fuera base y principio, y sin el que los demás bienes serían falaces e inseguros”, y añadió: “ese sería el bien que yo prefiriera: yo quiero que la ley primera de nuestra república sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”. Pero a ese bien se oponían fuerzas varias, foráneas y nativas, autoexcluidas del proyecto revolucionario que él fraguaba, y eso conducía a las exclusiones registradas en el discurso.

No era que él, honrado artífice de la unidad indispensable, asumiera posiciones sectarias y cerrara puertas que debían mantenerse abiertas. Adalid en el reclamo de que cada ser humano ejerciera el deber de pensar por sí, tampoco se proponía ahogar opiniones, pues —lo afirmó de distintos modos— de todas las de sus hijos estaba hecha Cuba. Pero no todas las opiniones merecían la misma aceptación.

En lo interno cubano debía tenerse en cuenta, y enfrentarlos, a los cómplices de las calamidades coloniales, de “la gangrena que empieza a roer el corazón”; y también a “los petimetres de la política”, que se pondrían “a refunfuñar el patriotismo de polvos de arroz, so pretexto de que los pueblos, en el sudor de la creación, no dan siempre olor de clavellina”. Frente a tales rémoras pide dar “paso a los que no tienen miedo a la luz”, y aunque solicita “caridad para los que tiemblan de sus rayos”, no vacila en condenar a quienes se oponen a la revolución, o la dañan.

De los demagogos dice: “¡Clávese la lengua del adulador popular, y cuélguese al viento como banderola de ignominia, donde sea castigo de los que adelantan sus ambiciones azuzando en vano la pena de los que padecen, u ocultándoles verdades esenciales de su problema, o levantándoles la ira […]!”. No repudia solo a los demagogos: “¡[…] al lado de la lengua de los aduladores, clávese la de los que se niegan a la justicia!” Como “la mano de la colonia […] no dejará a su hora de venírsenos encima, disfrazada con el guante de la república”, avisa: “¡Y cuidado, cubanos, que hay guantes tan bien imitados que no se diferencian de la mano natural!”

Contra quienes propalan miedos —ya fuese “a las tribulaciones de la guerra”, “al que más ha sufrido en Cuba por la privación de la libertad” (el “negro generoso”, el “hermano negro”), o al español honrado—, lanza un “¡Mienten!” tras otro. La acusación se concentra en aquellos a quienes llama lindoros, olimpos de pisapel y alzacolas. Ellos hacen pensar en los señores —anexionistas o autonomistas— que el día antes de caer en combate califica de celestinos, porque prefieren “un amo, yanqui o español”, que les asegure sus privilegios, y desprecian a “la masa inteligente y creadora de blancos y negros”.

No por gusto, casi al inicio del discurso citado, menciona al “dueño codicioso” frente al cual han fundado un pueblo de amor sus compatriotas que lo recibieron y lo escuchaban en Tampa, y en el mismo texto exclama: “¡Esta es la turba obrera, el arca de nuestra alianza, el tahalí, bordado de mano de mujer, donde se ha guardado la espada de Cuba, el arenal redentor donde se edifica, y se perdona, y se prevé y se ama!”

Las desigualdades injustas eran un hecho objetivo, y podían ser inevitables entonces, como podrán serlo quién sabe hasta cuándo. Pero el revolucionario fundador que echaba su suerte con los pobres de la tierra tenía clara su opción. En carta de mayo de 1894 le habla a su amigo Fermín Valdés Domínguez de peligros que, como el oportunismo y las lecturas mal entendidas —y, pudiéramos añadir, la falta de caminos visibles—, asediaban, “como a tantas otras”, a “la idea socialista”. Pero es terminante al decir: “siempre con la justicia, tú y yo, porque los errores de su forma no autorizan a las almas de buena cuna a desertar de su defensa”.

Su identificación con “la fuerza moderadora del alma popular” —cuya ausencia lo inquietaba aunque se diera en el más ostensible de sus inspiradores, Simón Bolívar— no significaba apatía, resignación, pasividad. Su preferencia por métodos no violentos no implicaba renunciar a la más alta expresión de violencia, la guerra, si esta era necesaria, y previó que la lucha contra la injusticia social podría necesitarse también en la república.

La ternura y la delicadeza, que le permitían dialogar con niñas y niños, y maravillarse, en campaña, con el espectáculo de la naturaleza, con la noche bella, con la música de la selva, fueron también cimientos de su actitud, junto a la firmeza. Nada tuvieron de flojeras culpables. Y la imposibilidad de erradicar en su tiempo la injusticia social no lo llevó a desentenderse de los ideales de la equidad. En todo mostró una voluntad que no cedió ante obstáculos ni ante consejos inmorales dictados por conveniencias oportunistas.

Resueltamente expuso en su alabanza póstuma a Federico Proaño, publicada en Patria el 8 de septiembre de 1894: “Cuando se va a un oficio útil, como el de poner a los hombres amistosos en el goce de la tierra trabajada—y de su idea libre, que ahorra sangre al mundo,—si sale un leño al camino, y no deja pasar, se echa el leño a un lado, o se le abre en dos, y se pasa: y así se entra, por sobre el hombre roto en dos, si el hombre es quien nos sale al camino”. Lo tenía claro: “El hombre no tiene derecho a oponerse al bien del hombre. Esto es lo mismo en Lima que en Quito, y en Guatemala que en San José: quien ve al hombre mermado, pelea por volverlo a sí, como Proaño peleó”.

Con los topónimos citados puntea la trayectoria del periodista ecuatoriano a quien elogia, pero para hablar de sí mismo pudo haber añadido La Habana, Madrid, Nueva York, la Sierra Maestra, nuestra América toda. Quien se expresa en aquellos términos poco tiempo antes de estallar la guerra cuyos preparativos él encabezaba, es el orador que dice: “¡Basta de meras palabras!”, y convoca a la acción, guiada por “un amor inextinguible”, para liberar la patria.

Aquel discurso lo pronunció en Tampa el 26 de noviembre de 1891, como parte de la movilización para fundar el Partido Revolucionario Cubano. Y gran parte del texto señala actitudes y fuerzas que difícilmente en unos casos, y de ninguna manera en otros, integrarían la totalidad con que él contaba para librar la guerra revolucionaria y fundar la república.

Hechas las precisiones que hace, concluye: “¡Pues alcémonos de una vez, de una arremetida última de los corazones, alcémonos de manera que no corra peligro la libertad en el triunfo, por el desorden o por la torpeza o por la impaciencia en prepararla; alcémonos, para la república verdadera, los que por nuestra pasión por el derecho y por nuestro hábito del trabajo sabremos mantenerla; alcémonos para darles tumba a los héroes cuyo espíritu vaga por el mundo avergonzado y solitario; alcémonos para que algún día tengan tumba nuestros hijos! Y pongamos alrededor de la estrella, en la bandera nueva, esta fórmula del amor triunfante: ‘Con todos, y para el bien de todos’”.

(Tomado de Bohemia Digital)

Un científico asegura haber encontrado los restos de la nao Santa María de Cristóbal Colón

MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) –

Mapa de los viajes de Cristóbal Colón  / creative commons

Mapa de los viajes de Cristóbal Colón / creative commons

   Uno de los principales investigadores arqueológicos submarinos de Estados Unidos, Barry Clifford, asegura haber encontrado, en aguas de la costa norte de Haití, los restos de la nao Santa María, una de las embarcaciones en las que viajaba la expedición de Cristóbal Colón cuando descubrió América en 1492.

   El científico ha explicado al diario ‘The Independent’ que la identificación de los restos del naufragio como los de la Santa María ha sido posible gracias al análisis de unas fotografías tomadas durante una investigación previa, realizada en 2003, junto con otras imágenes de una reciente misión de reconocimiento.

   “Es el lugar adecuado según lo descrito por Cristóbal Colón en su diario y cómo éste describió el naufragio en relación con la posición de una fortaleza. El sitio tiene también una coincidencia exacta en términos de conocimiento histórico acerca de la topografía submarina asociada con la pérdida de la Santa María“, ha explicado el experto.

   Del mismo modo, ha indicado que las corrientes locales son consistentes con lo que se conoce históricamente acerca de la forma en que el buque se fue a la deriva, inmediatamente antes de su desaparición. “La huella de los restos del naufragio, representada por el montón de lastre de los buques, también es exactamente lo que uno esperaría de un barco del tamaño de la de Santa María”, ha añadido.

LA NAVE SAQUEADA

    “Toda la topografía geográfica submarina y la evidencia arqueológica sugiere fuertemente que este naufragio es el famoso buque insignia de Colón, la Santa María “, ha declarado Clifford.

   Según ha explicado, su proyecto continuará con una excavación submarina para detallar el origen de los restos. Hasta el momento, el equipo ha llevado a cabo trabajos de investigación pura, no invasiva, en el lugar del hallazgo, así como de medición.

   Clifford ha indicado que su equipo regresó al lugar de los estudios de 2003 a principios de este mes con la intención de identificar definitivamente los cañones y otros artefactos que habían sido fotografiado entonces. Pero todos los objetos visibles de diagnóstico clave habían sido saqueados por los invasores ilegales.

   “Hemos informado al gobierno haitiano de nuestro descubrimiento y estamos deseando trabajar con ellos y con otros colegas haitianos para asegurar que el sitio está totalmente protegido y preservado“, ha apuntado el científico. A su juicio, la excavación completa de los restos del naufragio producirá la primera evidencia arqueológica marina jamás detallada del descubrimiento de América de Colón”.

Descubren en Egipto una gran tumba con restos de unas cincuenta momias

Detalle de la tumba hallada en Luxor con más de 50 momiasREUTERS/Egyptian

Detalle de la tumba hallada en Luxor con más de 50 momiasREUTERS/Egyptian

Una misión arqueológica de la Universidad de Basilea (Suiza) ha encontrado en la zona de Luxor, en el sur de Egipto, una gran tumba con restos de unas cincuenta momias que datarían del Imperio Nuevo faraónico (1539-1075 a.C.), según ha informado el ministro egipcio de Antigüedades, Mohamed Ibrahim, en un comunicado.

Los arqueólogos han descubierto el mausoleo durante las tareas de excavación que realiza en la necrópolis del Valle de los Reyes, situado en la ribera oeste del río Nilo.

Entre las momias, figuran algunas de miembros de la familia real pertenecientes a los faraones Tutmosis IV y Amenofis III, de la dinastía XVIII (1569-1315 a.C).

Varias princesas se encuentran en la tumba

El ministro egipcio ha explicado que la inspección preliminar de los grabados jeroglíficos en las vasijas halladas dentro de la tumba revelan la identidad de más de treinta difuntos, entre ellos varias princesas, cuyos nombres salen a la luz por primera vez.

Entre estas últimas destacan las llamadas “Ta Um Wag As” y “Nefronebu”, además de otras cuatro princesas y varias mujeres extranjeras. Además, en el lugar se descubrieron vestigios de sarcófagos de madera y máscaras de tela y yeso que representan el rostro del difunto.

Por su parte, el director de Egiptología del ministerio, Ali Al Asgar, ha revelado que este descubrimiento aún requiere de mayores estudios y que espera que los resultados de los exámenes efectuados en fragmentos de utensilios funerarios hallados en la tumba revelen la identidad detallada de las momias.

Palacio real de la dinastía XVIII

Asimismo, darán a conocer más aspectos de la estructura del palacio real de la dinastía XVIII, la naturaleza de la vida diaria y las costumbres que se cumplían en la sepultura de la gente durante esa época.

Por su parte, la jefa de los expertos suizos, Alina Palin, ha explicado que entre los restos de las momias figuran unas de niños recién nacidos, que están bien embalsamadas.

Los vestigios de los sarcófagos de madera y las máscaras indican que la tumba fue usada, después de la realeza, por miembros de las familias de los sacerdotes, indicó la arqueóloga, quien aseguró que las primeras inspecciones revelan que el lugar fue saqueado en varias ocasiones en épocas pasadas.

( Tomado de rtve.es )

50 ASPECTOS IMPORTANTES PARA ENTENDER LA HISTORIA DE CUBA

1. El triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959 es el acontecimiento más relevante de la Historia deAmérica Latina del siglo XX.

2. Las raíces de la Revolución Cubana se remontan al siglo XIX y a las guerras de independencia.

3. Durante la primera guerra de independencia, de 1868 a 1878, el ejército español derrotó a los insurrectos cubanos sumidos en profundas divisiones internas. Estados Unidos brindó su apoyo a España vendiéndole las armas más modernas y se opuso a los independentistas persiguiendo a los exilados cubanos que intentaban aportar su contribución a la lucha armada. El 29 de octubre de 1872, el secretario de Estado Hamilton Fish hizo partícipe a Sickles, entonces embajador estadounidense en Madrid, de sus “deseos de éxito para España en la supresión de la rebelión”. Washington, opuesto a la independencia de Cuba, deseaba tomar posesión de la isla.

4. Cuba es efectivamente una de las más antiguas inquietudes de la política exterior de Estados Unidos. En 1805, Thomas Jefferson señaló la importancia de la isla, subrayando que su “posesión [era] necesaria para asegurar la defensa de Luisiana y de la Florida pues [era] la llave del Golfo de México. Para Estados Unidos, la conquista sería fácil”. En 1823, John Quincy Adams, entonces Secretario de Estado y futuro presidente de Estados Unidos, aludió al tema de la anexión de Cuba y elaboró la teoría de la “fruta madura”: “Cuba, separada por la fuerza de su propia conexión desnaturalizada con España, e incapaz de sobrevivir por ella misma, tendrá necesariamente que gravitar alrededor de la Unión norteamericana, y únicamente alrededor de ella”. Así, durante el siglo XIX, Estados Unidos intentó seis veces comprar Cuba a España.

5. Durante la segunda guerra de independencia, entre 1895 y 1898, los revolucionarios cubanos, unidos alrededor de su líder José Martí, tuvieron que hacer frente otra vez a la hostilidad de Estados Unidos que brindó su concurso a España vendiéndole armas y arrestando a los exilados cubanos que intentaban apoyar a los independentistas.

6. José Martí, en una carta profética a su amigo Gonzalo de Quesada escrita el 14 de diciembre de 1889, advirtió de la posibilidad de una intervención estadounidense: “Sobre nuestra tierra, Gonzalo, hay otro plan más tenebroso […]: el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla, a la guerra, para tener pretexto de intervenir en ella, y con el crédito de mediador y de garantizador, quedarse con ella”.

7. En 1898, a pesar de su superioridad material, España se encontraba al borde del abismo, vencida en el campo de batalla por los independentistas cubanos. En una carta al presidente estadounidense William McKinley, de fecha 9 de marzo de 1898, el embajador Woodford, ubicado en Madrid, señaló que “la derrota” de España era “segura”. “[Los españoles] saben que Cuba está perdida”. Según él, “si Estados Unidos desea Cuba, debe conseguirla mediante la conquista”.

8. En abril de 1898, tras la explosión misteriosa del buque de guerra estadounidense The Maine en la bahía de La Habana, el Presidente McKinley solicitó autorización del Congreso para intervenir militarmente en Cuba e impedir que la isla consiguiera su independencia.

9. Varios congresistas denunciaron una guerra de conquista. John W. Daniel, senador demócrata de Virginia, acusó al Gobierno de intervenir para evitar una derrota de los españoles: “Cuando llegó la hora más favorable para un éxito revolucionario y la más desventajosa para España, […] se exige al Congreso de Estados Unidos entregar el ejército de Estados Unidos al Presidente para ir a imponer un armisticio por la fuerza a las dos partes, mientras que una de ellas ya depuso las armas”.

10. En tres meses, Estados Unidos tomó el control del país. En diciembre de 1898, Estados Unidos y España firmaron un tratado de paz en París sin la presencia de los cubanos, destrozando así su sueño de independencia.

11. De 1898 a 1902, Estados Unidos ocupó Cuba y obligó a la Asamblea Constituyente a que integrara la enmienda Platt en la nueva Constitución, so pena de prorrogar la ocupación militar.

12. La enmienda Platt prohibía que Cuba firmara cualquier acuerdo con un tercer país o que contratara una deuda con otra nación. También daba derecho a Estados Unidos a intervenir en cualquier momento en los asuntos internos de Cuba y obligaba a la isla a arrendar indefinidamente a Washington la base naval de Guantánamo.

13. En una carta de 1901, el general Wood, entonces gobernador militar de Cuba, felicitó al Presidente McKinley: “Desde luego hay poca o ninguna independencia para Cuba bajo la enmienda Platt y la única cosa importante ahora es buscar la anexión”.

14. De 1902 a 1958, Cuba tenía el estatus de república neocolonial, política y económicamente dependiente, a pesar de la abrogación de la enmienda Platt en 1934, entonces obsoleta.

15. Estados Unidos intervino militarmente en Cuba en 1906, 1912, 1917 y 1933 tras la caída del dictador Gerardo Machado, cada vez que un movimiento revolucionario amenazaba el estatus quo.

16. La Revolución de 1933, liderada por Antonio Guiteras, fue frustrada por la traición de un sargento llamado Fulgencio Batista, que se convirtió general y colaboró con la embajada de Estados Unidos para mantener el orden establecido. Dirigió el país entre bambalinas hasta su elección como presidente en 1940.

17. Tras las presidencias de Ramón Grau San Martín (1944-1948) y Carlos Prío Socarrás (1948-1952), gangrenadas por la violencia y la corrupción, Fulgencio Batista puso fin al orden constitucional el 10 de marzo de 1952 orquestando un golpe de Estado militar.

18. El 26 de julio de 1953, un joven abogado llamado Fidel Castro, miembro del Partido Ortodoxo fundado por Eduardo Chibás, se puso al frente de una expedición de 131 hombres y atacó el cuartel Moncada en la ciudad de Santiago, segunda fortaleza militar del país, así como el cuartel Carlos Manuel de Céspedes en la ciudad de Bayamo. El objetivo era tomar el control de la ciudad –cuna histórica de todas las revoluciones– y lanzar un llamado a la rebelión en todo el país para derrocar al dictador Batista.

19. La operación fue un fracaso y numerosos combatientes –55 en total– fueron asesinados tras ser brutalmente torturados por el ejército. En efecto, sólo seis de ellos murieron en combate. Algunos lograron escapar gracias al apoyo de la población.

20. Fidel Castro, capturado unos días después, le debió la vida al sargento Pedro Sarría, quien se negó a seguir las órdenes de sus superiores y ejecutar al líder de Moncada. “¡No disparen! ¡No disparen! ¡Las ideas no se matan!”, exclamó frente a sus soldados.

21. Durante su histórico alegato titulado “La Historia me absolverá”, Fidel Castro, quien se encargó de su propia defensa, denunció los crímenes de Batista y la miseria en la cual se encontraba el pueblo cubano y presentó su programa para una Cuba libre.

22. Condenado a 15 años de prisión, Fidel Castro fue liberado en 1955 después de la amnistía que le concedió el régimen de Batista y se exiló en México donde organizó la expedición del Granma, con un médico argentino llamado Ernesto Guevara.

23. El 2 de diciembre de 1956, Fidel Castro desembarcó en la provincia oriental de Cuba a la cabeza de 81 revolucionarios con el objetivo de desatar una guerra de guerrillas en las montañas de la Sierra Maestra.

24. Contrariamente a una idea preconcebida, Estados Unidos jamás brindó su apoyo al Movimiento 26 de Julio, organización político-militar dirigida por Fidel Castro, durante toda la guerra insurreccional del 2 de diciembre de 1956 al 1 de enero de 1959.

25. Al revés, Washington persiguió con saña a todos los simpatizantes del Movimiento 26 de Julio exilados en Estados Unidos, quienes intentaban suministrar armas a los rebeldes.

26. Al mismo tiempo, el Presidente Dwight D. Eisenhower siguió suministrando armas al ejército de Batista, incluso después de la instauración de un embargo de fachada en marzo de 1958.

27. El 23 de diciembre de 1958, a una semana del triunfo de la Revolución, mientras el ejército de Fulgencio Batista se encontraba en plena desbandada a pesar su superioridad en armas y hombres, tuvo lugar la 392 reunión del Consejo de Seguridad Nacional, con la presencia del Presidente Eisenhower. Allen Dulles, entonces director de la CIA, expresó claramente la posición de Estados Unidos: “Tenemos que impedir la victoria de Castro”.

28. Como en 1898, el Presidente Eisenhower estaba a favor de una intervención armada para impedir el triunfo de Fidel Castro. Preguntó si el Departamento de Defensa había pensado en “una acción militar que podría ser necesaria en Cuba”. Sus asesores lograron disuadirlo de ello.

29. Así, la hostilidad de Estados Unidos hacia la Revolución Cubana no tiene nada que ver con el contexto de la Guerra Fría. Empezó antes de la llegada al poder de Fidel Castro, antes de la alianza con Moscú en mayo de 1960, y siguió después de la desaparición del bloque soviético en 1991.

30. El 1 de enero de 1959, cinco años, cinco meses y cinco días después del asalto al cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, triunfó la Revolución Cubana.

31. En enero de 1959, Estados Unidos acogió con los brazos abiertos a los partidarios del antiguo régimen, incluso a los criminales de guerra, quienes habían robado 424 millones de dólares al Tesoro cubano.

32. Desde el inicio, la Revolución Cubana tuvo que edificar su proyecto de sociedad en un contexto de estado de sitio permanente, frente a la creciente hostilidad de Estados Unidos. Desde 1959, Cuba nunca ha disfrutado de un clima de paz para construir su futuro. En abril de 1961, Cuba tuvo que enfrentar la invasión armada de Bahía de Cochinos que organizó la CIA, y en octubre de 1962 la isla fue amenazada de desintegración nuclear durante lacrisis de los misiles.

33. Desde 1959, Estados Unidos, decidido a derrocar a Fidel Castro, ha llevado una campaña de terrorismo contra Cuba con más de 6.000 atentados, que costaron la vida a 3.478 civiles e incapacitaron de por vida a 2.099 personas. Los daños materiales se evalúan en varios miles de millones de dólares y Cuba ha tenido que gastar sumas astronómicas para su seguridad nacional, lo que limitó el desarrollo de los programas sociales. El propio líder de la Revolución fue víctima de 637 tentativas de asesinato.

34. Desde 1960, Washington impone sanciones económicas sumamente severas, ilegales según el Derecho Internacional, que afectan a las categorías más vulnerables de la población, o sea las mujeres, los niños y los ancianos. Este estado de sitio, condenado por la inmensa mayoría de la comunidad internacional (188 países de 192), que constituye el principal obstáculo al desarrollo de la isla, ha costado más de un billón de dólares a Cuba.

35. A pesar de todos estos obstáculos, la Revolución Cubana es un innegable éxito social. Al dar la prioridad a los más desheredados con la reforma agraria y la reforma urbana, al erradicar el analfabetismo, al desarrollar la educación, la salud, la cultura y el deporte, Cuba ha creado la sociedad más igualitaria del continente latinoamericano y del Tercer Mundo.

36. Según la UNESCO, Cuba dispone de la tasa de analfabetismo más baja y de la tasa de escolarización más alta de América Latina. El organismo de las Naciones Unidas señala que “la educación ha sido la prioridad en Cuba desde hace [más de] 40 años. Es una verdadera sociedad de educación”. Su informe sobre la educación en 13 países de América Latina clasifica a Cuba como primera en todas las asignaturas. Según la UNESCO, Cuba es la nación del mundo que consagra la parte más elevada del presupuesto a la educación, con cerca del 13% del PIB.

37. Cuba tiene una tasa de mortalidad infantil de 4,6 por mil, o sea la más baja del continente americano, más baja que la de Canadá o Estados Unidos.

38. Cuba es la nación que dispone del mayor número de médicos per cápita del mundo, con 85.000 profesionales para 11,1 millones de habitantes. Según el New England Journal of Medecine, la revista médica más prestigiosa del planeta, “el sistema de salud [de Cuba] ha resuelto problemas que el nuestro [el de Estados Unidos] todavía no ha logrado resolver”. La revista subraya que “Cuba dispone ahora del doble de médicos por habitante que Estados Unidos”.

39. Según la UNICEF, “Cuba es un ejemplo en la protección de la infancia” y un “paraíso de la infancia en América Latina”, y enfatiza que Cuba es el único país de América Latina y del Tercer Mundo que ha erradicado la desnutrición infantil.

40. Según el Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD), Cuba es el único país de América Latina y del Tercer Mundo que se encuentra entre las diez naciones del mundo con el mejor Índice de Desarrollo Humano sobre los tres criterios “esperanza de vida, educación y nivel de vida” durante la última década.

41. La Revolución Cubana ha hecho de la solidaridad internacionalista un pilar esencial de su política exterior. Cuba acoge a decenas de miles de estudiantes procedentes de los países pobres, les ofrece formación universitaria gratuita de alto nivel y se encarga de todos los gastos. La Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana es una de las más famosas del continente americano y ha formado a varios miles de profesionales de la salud procedentes de más de 123 países.

42. Desde 1963 y la primera misión internacionalista en Argelia, cerca de 132.000 médicos cubanos y otro personal sanitario trabajaron voluntariamente en 102 países. Actualmente, 38.868 colaboradores médicos, entre ellos 15.407 médicos, ofrecen sus servicios en 66 naciones del Tercer Mundo.

43. Gracias a la Operación Milagro que lanzó Cuba en 2004, que consiste en operar gratuitamente a poblaciones pobres víctimas de enfermedades oculares, cerca de 2,5 millones de personas de 28 países recobraron la vista.

44. El programa de alfabetización cubano “Yo, sí puedo”, lanzado en 2003, permitió que 7 millones de personas de los cinco continentes aprendieran a leer, escribir y sumar.

45. Según el World Wild Fund for Nature (WWF), la organización más importante de defensa de la naturaleza, Cuba es el único país del mundo que ha alcanzado un desarrollo sostenible.

46. Cuba desempeñó un papel clave en la lucha contra el apartheid, con la participación de 300.000 soldados en Angola entre 1975 y 1988 para hacer frente a la agresión del ejército supremacista surafricano. El elemento decisivo que puso fin al apartheid fue la estrepitosa derrota militar que las tropas cubanas infligieron al ejército surafricano en Cuito Cuanavale, en el sureste de Angola, en enero de 1988. En un discurso, Nelson Mandela rindió homenaje a Cuba: “¡Sin la derrota infligida en Cuito Cuanavale nuestras organizaciones no habrían sido legalizadas! ¡La derrota del ejército racista en Cuito Cuanavale hizo posible que hoy yo pueda estar aquí con ustedes! ¡Cuito Cuanavale marca un hito en la historia de la lucha por la liberación del África austral!”

47. Contrariamente a una idea preconcebida, la Revolución Cubana ha tenido cuatro presidentes distintos: Manuel Urrutia de enero de 1959 a julio de 1959 y Oswaldo Dorticós de julio de 1959 a enero de 1976 bajo el antiguo régimen de la Constitución de 1940, y Fidel Castro de febrero de 1976 a julio de 2006 y Raúl Castro desde 2006 tras la adopción de la Constitución de 1976.

48. Los medios informativos occidentales, propiedad de conglomerados económicos y financieros, vilipendian a la Revolución Cubana por una razón muy precisa que no tiene nada que ver con la democracia y los derechos humanos: el proceso de transformación social iniciado en 1959 sacudió el orden y las estructuras establecidos, puso en tela de juicio el poder de los dominantes y propone una alternativa social donde los recursos se destinan a la mayoría y no a una minoría.

49. La principal conquista de la Revolución es haber hecho de Cuba una nación soberana e independiente.

50. La Revolución Cubana, edificada por varias generaciones de cubanos, posee todas las virtudes y defectos de la condición humana y nunca ha tenido la pretensión de erigirse en modelo. Sigue siendo, a pesar de sus dificultades, un símbolo de dignidad y de resistencia en el mundo.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, Salim Lamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula “Cuba. Les médias face au défi de l’impartialité”, Paris, Editions Estrella, 2013, con un prólogo de Eduardo Galeano.

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