Cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU.

Cuba Estados Unidos

Agradezco otra vez al Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), a su Equipo de EE.UU. y a la Dra. Soraya Castro Mariño, por la organización de este magnífico evento anual sobre las relaciones Cuba-EE.UU., el más importante que se realiza en nuestro país acerca de este tema, y por la invitación que me extendieron para clausurarlo, lo cual me honra hacer ante tan selecta audiencia de los más destacados expertos estadounidenses y cubanos en la materia.

Durante las cuatro semanas que siguieron a la realización de este mismo Taller, en diciembre de 2016, nos vimos envueltos en un intenso trabajo con el anterior Gobierno de EE.UU., que nos permitió suscribir, tan solo en ese breve período, 10 nuevos acuerdos en áreas de interés común, algunos de particular relevancia para las relaciones bilaterales, como la Declaración Conjunta sobre temas migratorios y el Memorando de Entendimiento para la cooperación en materia de aplicación y cumplimiento de la ley.

Como cuando nos reunimos aquí el año pasado no había concluido el gobierno del presidente Obama, me permito ahora hacer un resumen sintético de los resultados alcanzados en las relaciones bilaterales en los dos últimos años de su mandato:

•    Se solucionaron importantes asuntos para Cuba: la liberación y el regreso de tres de los Cinco cubanos encarcelados; la exclusión de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo; la eliminación de la política de pies secos-pies mojados y del Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, y la renovación del registro de la marca de ron Havana Club en EE.UU., entre otros.

•    Hubo avances importantes en la esfera diplomática: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de las embajadas; 3 encuentros entre los presidentes de los dos países; 25 visitas de alto nivel en ambas direcciones; y la creación de la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU.

•    Se registraron progresos significativos en la esfera de la cooperación: 22 instrumentos bilaterales suscritos, 54 encuentros técnicos y acciones de cooperación en temas de interés mutuo; y 25 reuniones en el marco de diversos diálogos sobre asuntos bilaterales y multilaterales.

•    Crecieron exponencialmente los viajes de los estadounidenses a Cuba (76% en 2015 y 74% en 2016), así como los intercambios entre ambos países (más de 1200 acciones en 2016) y se concretaron los primeros acuerdos económico-comerciales en más de 50 años.

Quedaron cuestiones muy importantes para Cuba pendientes de solución, algunas de las cuales estaban en manos del Ejecutivo, como el desmantelamiento de una buena parte del bloqueo mediante un uso más amplio de las prerrogativas del Presidente y la suspensión de los programas de cambio de régimen; mientras que otras dependen de decisiones del Congreso, como el levantamiento total del bloqueo, la eliminación de las transmisiones radiales y televisivas, el fin del financiamiento a los proyectos subversivos y la devolución del territorio ocupado por la Base Naval de EE.UU. en Guantánamo.

En esos dos años quedó demostrado que Cuba y EE.UU. pueden intentar construir una relación de nuevo tipo, basada en el respeto y la igualdad, que a la vez que reconozca las diferencias existentes, no haga de ellas el centro de nuestros vínculos, sino que estos descansen esencialmente en los beneficios que puedan reportar a los dos países y pueblos.

Durante el presente año, se ha consumado un retroceso significativo en las relaciones entre Cuba y EE.UU., con respecto al nivel en que estas se encontraban en el mes de enero de 2017, y se ha deteriorado el clima bilateral en su conjunto, como resultado de las decisiones adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Los primeros indicios de este retroceso se pusieron de manifiesto en la recta final de la campaña a las elecciones presidenciales de 2016, cuando el entonces candidato republicano, que anteriormente había apoyado el acercamiento a Cuba, amenazó con revertir totalmente la política de Obama.

Este proceso se puso en marcha poco después de asumir la presidencia, cuando el mandatario estadounidense ordenó, el 3 de febrero de 2017, una revisión de la política de EE.UU. hacia Cuba y, entretanto, la paralización de la inmensa mayoría de los intercambios oficiales y de los mecanismos de cooperación bilateral establecidos. Como resultado, varios encuentros técnicos inicialmente previstos en el área de aplicación de la ley (enfrentamiento al narcotráfico y al terrorismo, y asistencia judicial en materia penal) fueron cancelados y solo se mantuvieron los intercambios referidos a la migración, la seguridad de la aviación, y búsqueda y salvamento. Un poco antes, durante el período de transición del gobierno, la parte estadounidense había declinado la propuesta de Cuba de sostener en La Habana las reuniones planificadas de dos de los grupos de trabajo del Diálogo Económico (propiedad intelectual, y comercio, inversiones y cooperación económica).
El retroceso tuvo su primera expresión formal en el “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”, firmado y dado a conocer por el presidente Trump el 16 de junio de 2017, en Miami. Mediante este documento, que derogó la directiva de Obama del 14 de octubre de 2016, titulada “Normalización de las Relaciones entre los Estados Unidos y Cuba”, quedó claramente evidenciado que la política del gobierno de EE.UU. en lo adelante no sería normalizar los vínculos bilaterales, sino retornar a la vieja política fracasada de recrudecimiento del bloqueo y la subversión contra Cuba.

El estado de las relaciones bilaterales se agravó sensiblemente, a partir de las decisiones adoptadas en septiembre y octubre por el Gobierno de EE.UU., de reducir de forma sustancial el personal de su Embajada en La Habana y de expulsar, de manera unilateral, infundada y arbitraria, a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, con el pretexto de los alegados incidentes que habrían afectado la salud de algunos de sus diplomáticos y familiares, y de que el gobierno cubano no había adoptado todas las medidas adecuadas para garantizar su protección y seguridad.

Pero esto no fue suficiente y el Gobierno de EE.UU. escaló en su reacción: emitió una advertencia a los viajeros para disuadirlos de visitar Cuba y publicó un aviso sobre restricción de alojamiento en algunos hoteles de La Habana. Previamente, había suspendido todos los viajes de delegaciones oficiales y de funcionarios gubernamentales a Cuba.

Estas medidas son injustificadas y políticamente motivadas, pues no se basan en evidencias ni en resultados investigativos concluyentes.

Reitero hoy que el gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna en los incidentes reportados. Cuba, que ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, que fueron asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones, cumple con todo rigor sus obligaciones, muestra un historial impecable en la protección de los agentes diplomáticos y jamás permitiría la realización de acciones contra su integridad física y moral.

La investigación que llevan a cabo las autoridades cubanas, que hasta ahora han recibido una cooperación muy limitada y poco efectiva de EE.UU., ha arrojado que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas de las afecciones de salud notificadas, ni de que estas hayan sido causadas por un ataque de cualquier naturaleza. Vale señalar que las agencias especializadas estadounidenses tampoco tienen pruebas que permitan confirmar la ocurrencia de “ataques”, ni hipótesis sobre el origen de los problemas de salud de sus diplomáticos.

Las decisiones del Gobierno de EE.UU. han repercutido negativamente en el funcionamiento de la Embajada de Cuba en Washington, en particular del Consulado, y han causado serias afectaciones en nuestros servicios a los cubanos residentes en EE.UU. que desean visitar a sus familiares en Cuba y a los ciudadanos estadounidenses interesados en viajar a nuestro país. También, al desmantelar la Oficina Económico-Comercial, han dejado sin interlocutor al empresariado de EE.UU. que mantiene interés en explorar e identificar oportunidades de negocios.

A su vez, la reducción drástica del personal diplomático estadounidense y la suspensión del otorgamiento de visas en el Consulado, hecho sin precedentes desde la apertura de una oficina en La Habana en 1977, ha paralizado los trámites de los ciudadanos cubanos para emigrar o visitar EE.UU., los cuales han sido transferidos a terceros países, haciéndolos totalmente inviables.

Estas medidas han tenido también un impacto negativo en la cooperación bilateral en temas de interés mutuo, los intercambios y los viajes entre los dos países, los vínculos familiares y las relaciones migratorias.

Los primeros efectos adversos ya se hacen sentir: no se autorizaron por el Departamento de Estado los viajes de funcionarios del Servicio Geológico de EE.UU. y del Centro de Control de las Enfermedades para participar en eventos científicos y de expertos en Cuba; se postergó un encuentro técnico sobre agricultura acordado inicialmente para septiembre; se ha paralizado la cooperación en materia de salud; no se han concretado las acciones de cooperación sobre medioambiente, con excepción de algunas expediciones científicas; y se pospusieron y reprogramaron para Washington las reuniones originalmente previstas en La Habana, de la Comisión Bilateral, la ronda migratoria y varios grupos de trabajo del Diálogo de Aplicación y Cumplimiento de la Ley.

Muchos cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU., al no poder recibir sus visas en La Habana, y se han cancelado las visitas de decenas de grupos estadounidenses, incluyendo de estudiantes universitarios.

En cifras globales, por los efectos acumulativos de los primeros meses del año, los viajes de EE.UU. a Cuba aún muestran un incremento significativo entre enero y noviembre de 2017, en comparación con igual período de 2016 (579 288 viajes de estadounidenses para el 248,7% de crecimiento; y 386 388 viajes de cubanos residentes en EE.UU. para el 140% de crecimiento; en total, en los once primeros meses de 2017, hemos recibido a 965 676 visitantes de EE.UU., para un 189,7% de crecimiento). Sin embargo, en las últimas semanas se aprecia una disminución notable del ritmo de crecimiento, por el impacto combinado de la insólita advertencia del Departamento de Estado y las medidas del gobierno contra los viajes.

En este contexto, entraron en vigor el 9 de noviembre, las regulaciones para implementar las medidas anunciadas por el presidente Trump en junio, que endurecen el bloqueo, generan confusión en cuanto a lo que es permitido o no y tienen, por ende, un efecto intimidatorio y disuasivo. Estas no han hecho más que confirmar el serio retroceso que ha tenido lugar en los vínculos entre ambos países.

La emisión de una lista arbitraria de “entidades cubanas restringidas”, supuestamente vinculadas, de manera infundada, al sector de defensa y seguridad nacional, con las que en lo adelante quedan prohibidas las transacciones de EE.UU., y de prohibir los viajes individuales de los estadounidenses en la categoría de intercambios “pueblo a pueblo”, no solo dañan a la economía cubana y a sus sectores estatal y privado, sino también a los ciudadanos estadounidenses, cuyo derecho a viajar a Cuba se restringe aún más, y a sus empresarios, que se ven privados de interesantes oportunidades de negocios frente a su competencia.

Todos estos pasos han sido acompañados de reiterados pronunciamientos irrespetuosos y ofensivos hacia Cuba del presidente Trump y otros altos funcionarios de su gobierno, que retoman la retórica hostil de los períodos de mayor confrontación, añadiendo un componente negativo adicional que enrarece el clima bilateral.

Si el retroceso en las relaciones no ha sido mayor, como se ha dicho era el deseo de elementos de extrema derecha de origen cubano y algunos aliados dentro del gobierno, se ha debido a la fuerte oposición de miembros del Congreso de ambos partidos y de numerosos sectores, incluyendo empresarios, académicos, militares retirados, entidades científicas y educacionales, agencias de viajes, organizaciones diversas, cubanos residentes e, incluso, agencias gubernamentales, que durante dos años constataron y recibieron los beneficios de una relación diferente con Cuba.

Según se ha publicado, esto fue lo que hizo posible que la directiva de política anunciada por el presidente Trump, preservara en su texto la cooperación con Cuba en temas de interés mutuo y mantuviera sin cambios otras de las regulaciones promulgadas en época del presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo.

En esta compleja coyuntura, el gobierno cubano ha reiterado varias veces su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el Gobierno de EE.UU., sin imposiciones ni condicionamientos.

Pero, ello no ha quedado en el plano declarativo, sino que en correspondencia con esta posición, Cuba ha dado pasos concretos para mantener una relación civilizada y mutuamente beneficiosa con EE.UU.

Entre otras acciones, en los últimos meses, hemos presentado al Departamento de Estado 7 planes para la implementación de los memorandos de entendimiento suscritos sobre cooperación en materia de hidrografía y geodesia, áreas terrestres protegidas, sismología, meteorología, control del cáncer, sanidad animal y vegetal, y hermanamientos de parques nacionales.

Hemos reiterado las propuestas de bases para la cooperación bilateral en el enfrentamiento a la trata de personas, el terrorismo, el tráfico de personas y el fraude migratorio, y el lavado de activos, así como ayudas a la navegación y mapificación topográfica.

Estamos a la espera de las respuestas de las autoridades estadounidenses.

Al mismo tiempo, en medio de los retos que nos impone el marco restrictivo de las regulaciones y las leyes del bloqueo, que es el obstáculo principal para las relaciones económicas, comerciales y financieras entre los dos países, el interés y la persistencia de empresas cubanas y estadounidenses han hecho posible concretar algunos nuevos negocios en sectores de prioridad, como el transporte, equipos para infraestructura y agricultura, y el turismo. A su vez, se avanza en las negociaciones de nuevos acuerdos en otros importantes sectores como la salud, la energía y la biotecnología.
Pero, no basta con la voluntad de una de las partes.

En diciembre del año pasado, al clausurar este mismo Taller, me referí a la entonces posibilidad de que se revirtiera parte o todo el proceso iniciado hacia la mejoría de las relaciones y afirmé: “El futuro Gobierno de EE.UU. tiene la palabra. Veremos si triunfa el sentido común o si prevalecen los viejos hábitos que por tantos años no nos llevaron a ninguna parte”.

En lo que nos compete, seguiremos trabajando con todas las personas de buena voluntad en EE.UU., conscientes de que existe un consenso generalizado en las sociedades cubana y estadounidense a favor de mejores relaciones entre nuestros dos países y pueblos.

Muchas gracias.

(Tomado de http://www.minrex.gob.cu/)

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Disparen a Randy: Todo muy espontáneo

Por Iroel Sánchez

¿Es espontáneo el tema Cuba en las redes sociales? ¿Son sus usuarios los que generan espontáneamente los temas sobre la Isla más compartidos allí?

Otras veces nos hemos referido a cómo se ha articulado fundamentalmente a través de la red social Facebook una ciberpolicía del pensamiento políticamente correcto para Cuba. Pero es desde un puñado de webs desde donde se articula un sistema que reparte premios y castigos en función de los intereses que los financian, y que en determinadas coyunturas intenta ejecutar verdaderos linchamientos a los que se suman ingenuamente personas que creen actuar por criterio propio pero que son arrastradas por aquello de ser cool y comportase con corrección política dando “Me gusta”, compartiendo o comentando a favor de la corriente dominante  que suponen espontáneamente surgida entre sus amigos en Facebook pero que realmente ha sido generada e inducida fuera de ese espacio. 

El objetivo no es el tema que se debate en sí sino aislar a determinadas personas vinculadas a las instituciones de la Revolución e inhibir a otras como ellas de que se expresen en ese espacio, haciendo una perversa sinergia con quienes dentro de Cuba rechazan la participación de las figuras públicas en las redes sociales.  

Nadie es infalible y cualquier opinión puede ser cuestionada y criticada pero cuando esto se toma de pretexto para linchar a una persona obviamente se quiere ir más allá con intención aviesa.

Por estos días estamos ante un revelador ejemplo de que esas tendencias no se generan espontáneamente por usuarios de las redes sociales sino que como puede apreciarse fue impulsado por medios de comunicación creados específicamente para influir en Cuba.

En esta imágen se aprecia cómo la web que lanzó la campaña contra el periodista Randy Alonso el jueves 18 de agosto fue CiberCuba.

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Ya estaba la “noticia”, luego, Diario de Cuba, El Nuevo Herald y otros espacios de propaganda tradicional mantienen vivo el tema y amplifican la etiqueta. 

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El humor político hace su aporte y vuelve a relanzar el tema el día 21 desde El Lumpen, donde un empleado de CiberCuba, Roberto Ariel Lamelo Piñón, alterna distintos seudónimos (Figaro Boss, Siro Cuartel…)  demonizando figuras de la vida política y social cubana.  

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Antes, desde otro seudónimo, en el sitio OnCuba se había cuestionado a la Televisión cubana por transmitir la carrera en que Orlando Ortega ganó medalla de plata pero no la celebración de este con la bandera española. En el momento de publicarse ese texto ya se conocían las declaraciones de Ortega “Me dieron la bandera de Cuba, pero estaba buscando la de España como loco” que toda la gran prensa española amplificó pero eso no recibió mención de ese medio que con sesgo político no menor que el del ICRT solo comenzó a hablar de Ortega cuando dejó la selección cubana de atletismo en agosto de 2013. 

Similares cronologías se pudieran hacer con otros acontecimientos como el intento de unMaidán cubano en la Plaza de la Revolución en diciembre de 2014, o la demonización de la delegación cubana la Cumbre de la Sociedad Civil en Panamá. Pero desde hace algún tiempo todos los esfuerzos parecen estar concentrados en desacreditar los medios de comunicación cubanos y por eso cada tanto el blanco escogido son periodistas conocidos sobre todo de la televisión nacional. 

Noam Chomsky antes de que existieran las redes sociales dedicó un brillante estudio a cómo los grandes medios de comunicación capitalistas fabrican el consenso,  y parece ser eso no ha cambiado mucho en la era de Internet. Decía Chomsky que las noticias espontáneas solo son los terremotos, los huracanes y los accidentes y lo demás es inducido por quienes controlan la agenda de los medios.

Chomsky es un verdadero disidente como lo son también quienes se atreven a desafiar ese consenso artificialmente construido. Por eso publico aquí dos opiniones -la del escritor Antonio Rodríguez Salvador y la el musicólogo Oni Acosta Llerena- que han tenido el valor de ir a contracorriente de lo que a todas luces parece ser un linchamiento del conductor y director del programa de la televisión cubana Mesa Redonda, Randy Alonso, como reconocióun forista también en Facebook al afirmar “fue sobre todo por quien lo dijo. Más na que eso!”

Antonio Rodríguez Salvador

Hace un rato escribí un post relacionado con los deportistas cubanos que compiten por otros países en la Olimpiada. Me centré en lo deportivo, pero muchos comentarios derivaron a lo político (siempre tomando como base dicho por Randy Alonso sobre el vallista Orlando Ortega). Bueno, tras googlear un poco, tengo ya un criterio sobre el tema. Creo que la emprenden contra el mensajero, cuando fue el propio vallista quien dejó un claro mensaje. Entendería a Ortega si hubiese tomado las dos banderas: la cubana y la española. Más aún, lo hubiera considerado un gesto elegante; pero, al rechazar la nuestra, creo que no estaba protestando contra el INDER ni contra el sistema político cubano; estaba rechazando su cultura, su identidad, su nación.
Dijo a la prensa: “Me dieron la de Cuba, pero estaba buscando la de España como un loco”… “Estoy muy orgulloso de haber puesto el nombre de España bien alto”. O sea, se estaba excusando porque alguien le dio la bandera “equivocada”, la que “no era suya”. En fin, como dice el axioma jurídico: A confesión de partes, relevo de pruebas. O sea, visto el caso y comprobado el hecho, me parece que no es Randy quien le quita la nacionalidad, sino que fue el propio Orlando Ortega quien la negó. As a matter of fact.

Oni Acosta Llerena

Creo que lo dicho por Randy ha levatando una polémica injusta. Randy no es el presidente de Cuba, ni director de inmigración ni el encargado de escribir la constitución de la República de Cuba. Randy Alonso es un periodista que hizo uso de su libertad de expresión y dijo lo que piensa sobre un atleta que, individualmente, se autoexluye de su Patria al rechazar su bandera. Si a algunos cubanos no les duele que pisoteen tu bandera están en su derecho, como yo estoy en el mío de defenderla y decir lo que pienso. La bandera no es un partido político, es la muestra del sentido de pertenencia a un pedazo de tierra, como muestran todos los atletas que, apenas ganan una medalla corren y se abrazan a sus banderas. La bandera es aquella que se defiende y que nadie nunca quiere ver caer. ¿No recuerdan aquel muñequito de Elpidio Valdés que habla sobre la bandera? Lo recuerdo aquí: cuando acaba un combate le dicen a Elpidio que habían ganado pero que había un “Pancho” aferrado a su bandera y que no la quería soltar, y qué hacían a lo que Elpidio responde “lo entiendo, se aferra a ella así como mismo nosotros no queremos entregar la nuestra”. Muchos medios de comunicación y muchos cubanos sólo ven el calificativo de Randy Alonso, y para muchos otros la verdadera polémica no es esa. Para mí Ortega merece el desprecio de los cubanos dignos que aman su bandera. 

Casa Blanca evalúa viaje de Barack Obama a Cuba

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La Casa Blanca decidirá en los próximos meses sobre un posible viaje del presidente Barack Obama a Cuba y quiere que ambos países tomen medidas para asegurar que el proceso de normalización de sus relaciones es irreversible, dijo este sábado el consejero de seguridad nacional adjunto Ben Rhodes en Hawai, donde Obama está de vacaciones.

“Es algo sobre lo que creo que tomaremos una decisión en los próximos meses”, añadió, según AP.

Un viaje de un Presidente de Estados Unidos sería histórico y Obama ha dejado en claro que desea visitar el país antes de abandonar el cargo el próximo año.

(Tomado de Cubadebate)

Gobernador de Virginia realizará visita de trabajo a Cuba el próximo 3 de enero

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Terence R. McAuliffe, Gobernador del Estado de Virginia, llegará al mediodía del próximo 3 de enero de 2016, en visita de trabajo a Cuba, anunció la cancillería cubana.

El visitante tendrá encuentros con autoridades del gobierno cubano y desarrollará otras actividades como parte de su programa, añadió la nota oficial.

El gobernador tendrá un encuentro con la prensa en el Hotel Parque Central y asistirá a un foro empresarial entre norteamericanos y cubanos.  Posteriormente ofrecerá una conferencia en la Universidad de La Habana

McAuliffe, del Partido Demócrata, será el cuarto gobernador que visita oficialmente a Cuba desde que se anunció el inicio de la normalización de las relaciones entre Cuba y EEUU.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, demócrata; el gobernador de Arkansas Asa Hutchinson, republicano, y el gobernador de Texas, Greg Abbott, republicano, viajaron a Cuba en abril, septiembre y noviembre pasados, respectivamente.

El gobernador de Virginia anunció en marzo que viajaría a la Isla como parte de una delegación comercial que buscará desarrollar los vínculos iniciados mucho antes del anuncio del pasado 17 de diciembre, informó el periódico The Washington Post.

Según el rotativo, el gobernador hizo el anuncio durante una conferencia de comercio agrícola en un hotel de Richmond, en la cual intervino el embajador de Cuba en Washington, José R. Cabañas. “Iremos a Cuba”, dijo McAuliffe respondiendo a una invitación del diplomático, quien ya había viajado en enero pasado a Virginia y hablado con él sobre el posible comercio bilateral.

Virginia ha vendido al país caribeño por más de una década, desde que en 2000 una excepción al bloqueo permitiese la venta de alimentos y medicamentos a Cuba. Se convirtió -junto a Luisiana y Georgia- en uno de los estados norteamericanos con más exportaciones a la nación caribeña, mayormente soya, manzanas y carne de ave y de cerdo. En 2013 las ventas alcanzaron 40 millones de dólares, luego de tener un pico en 2011, con 66 millones.

McAuliffe dijo esperar que el estado pueda seguir desarrollando esos vínculos mientras las relaciones entre Cuba y Estados Unidos avanzan en el proceso de restablecimiento y normalización.

The Washington Post recordó que los cuatro últimos gobernadores de Virginia se han acercado a Cuba, comenzando por el ahora senador Mark R. Warner (demócrata), quien envió a su secretario de comercio a la Isla en 2003 e impulsó ventas de manzanas y soya por casi un millón de dólares, las primeras exportaciones de ese estado a la nación antillana desde que en 1962 entrara en vigor el bloqueo bajo la presidencia de John F. Kennedy.

Desde entonces, funcionarios de Virginia han realizado viajes anuales en misiones de comercio a Cuba, pero ningún gobernador en funciones visitó Cuba en ese tiempo. En febrero pasado, Warner hizo el viaje, pero como senador. McAuliffe, por su parte, lo había hecho en 2010, luego de fracasar en su primer intento para alcanzar la gobernatura.

Recientemente viajaron a La Habana cerca de un centenar de empresarios, miembros de la Coalición Agrícola de Estados Unidos para Cuba (USACC, en inglés).

Declaración del General de Ejército Raúl Castro

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Declaración del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl Castro Ruz, en relación con el primer aniversario de los anuncios del 17 de diciembre de 2014 sobre la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU.

Ha transcurrido un año desde los anuncios simultáneos realizados el 17 de diciembre de 2014 por los Presidentes de Cuba y los Estados Unidos, de restablecer las relaciones diplomáticas y trabajar por el mejoramiento de nuestros vínculos.

Un día como ayer, dentro de los acuerdos alcanzados para solucionar temas de interés para ambos países, pudimos anunciar con gran júbilo para todo nuestro pueblo el regreso a la Patria de Gerardo, Ramón y Antonio, con lo que cumplimos la promesa de Fidel de que nuestros Cinco Héroes volverían.

En esa misma fecha, en correspondencia con nuestra reiterada disposición a sostener con el Gobierno de los Estados Unidos un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin menoscabo a la independencia nacional y la autodeterminación de nuestro pueblo, acordamos adoptar medidas mutuas para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos entre los dos países.

Desde entonces, se puede afirmar que hemos obtenido algunos resultados, sobre todo en el plano político-diplomático y de la cooperación:

-Se restablecieron las relaciones diplomáticas y se reabrieron las embajadas en ambos países, lo cual estuvo precedido de la rectificación de la injusta designación de Cuba como Estado patrocinador del terroristas.

-Se han celebrado dos reuniones entre los Presidentes de ambos países, así como otros encuentros y visitas de alto nivel.

-Se ha expandido la cooperación ya existente en temas de interés mutuo, como la seguridad aérea y de la aviación; y el enfrentamiento al narcotráfico, la emigración ilegal, el tráfico de emigrantes y el fraude migratorio.

-Se han abierto nuevas áreas de cooperación bilateral sobre temas de beneficio común, entre ellas la protección del medio ambiente, la aplicación y el cumplimiento de la ley, la seguridad marítimo-portuaria y la salud.

-Se han iniciado diálogos sobre asuntos de interés bilateral y multilateral, como el cambio climático, las compensaciones mutuas, la trata de personas y los derechos humanos, tema este último en el que tenemos profundas diferencias y estamos sosteniendo intercambios sobre la base del respeto y la reciprocidad.

-Hemos suscrito acuerdos sobre protección del medio ambiente y el restablecimiento del servicio de correo postal directo.

Todo esto se ha logrado mediante un diálogo profesional y respetuoso, basado en la igualdad y la reciprocidad.

Por el contrario, durante este año, no se ha avanzado en la solución de los temas que para Cuba son esenciales para que haya relaciones normales con los Estados Unidos.

Aunque el Presidente Barack Obama ha reiterado su oposición al bloqueo económico, comercial y financiero y ha llamado al Congreso para que lo levante, esta política sigue en vigor. Se mantienen  la persecución financiera a las transacciones legítimas de Cuba y los efectos extraterritoriales del bloqueo, lo cual provoca daños y privaciones a nuestro pueblo y es el obstáculo principal para el desarrollo de la economía cubana.

Las medidas adoptadas hasta el momento por el presidente Obama, aunque positivas, han demostrado tener un alcance limitado, lo cual ha impedido su implementación. El Presidente, en uso de sus prerrogativas ejecutivas, puede ampliar el alcance de las medidas ya tomadas y adoptar otras nuevas, que modifiquen sustancialmente la aplicación del bloqueo.

A pesar del reiterado reclamo de Cuba de que se le devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, el Gobierno de los Estados Unidos ha manifestado que no tiene la intención de cambiar el estatus de este enclave.

El Gobierno de los Estados Unidos mantiene programas que son lesivos a la soberanía cubana, como los proyectos dirigidos a promover cambios en nuestro orden político, económico y social, y las transmisiones radiales y televisivas ilegales, para cuya implementación continúan otorgándose fondos millonarios.

Se sigue aplicando una política migratoria preferencial a los ciudadanos cubanos, expresada en la vigencia de la política de pies secos-pies mojados, el programa de parole para profesionales médicos y la Ley de Ajuste Cubano, lo cual estimula una emigración ilegal, insegura, desordenada e irregular, promueve el tráfico de personas y otros delitos conexos, y genera problemas a otros países.

El Gobierno de Cuba seguirá insistiendo en que para alcanzar la normalización de las relaciones, es imperativo que el Gobierno de los Estados Unidos elimine todas estas políticas del pasado, que afectan al pueblo y a la nación cubana, y no se corresponden con el contexto bilateral actual ni con la voluntad expresada por los dos países, al restablecer las relaciones diplomáticas, de desarrollar vínculos respetuosos y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos.

Nadie debe pretender que Cuba, para normalizar las relaciones con los Estados Unidos, abandone la causa de la independencia por la que nuestro pueblo, desde 1868, hizo grandes sacrificios; ni olvide que, después de muchas frustraciones y 60 años de total dependencia, esta fue por fin alcanzada el primero de enero de 1959 con la victoria del Ejército Rebelde, bajo el mando del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

El pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que varias generaciones de cubanos han luchado a lo largo de este último medio siglo. El derecho de todo Estado a elegir el sistema económico, político y social que desee, sin injerencia de ninguna forma, debe ser respetado.

El Gobierno de Cuba tiene total disposición a continuar avanzando en la construcción de una relación con los Estados Unidos que sea distinta a la de toda su historia precedente, sobre bases de respeto mutuo a la soberanía y la independencia, que sea beneficiosa para ambos países y pueblos, y que se nutra de las conexiones históricas, culturales y familiares que han existido entre cubanos y estadounidenses.

Cuba, en pleno ejercicio de su soberanía y con el apoyo mayoritario de su pueblo, seguirá inmersa en el proceso de transformaciones para actualizar su modelo económico y social, en aras de avanzar en el desarrollo del país, incrementar el bienestar de la población y fortalecer los logros de la Revolución Socialista.

Muchas gracias.

EE.UU. “preocupado” por crisis de Cubanos en Costa Rica, tira la piedra y esconde la mano

 

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Por Marcos Torres

Buscando en la red sobre los cubanos varados en Costa Rica, encuentro un patrañero artículo bajo el título de “Crisis migratoria: Qué dice EEUU de los cubanos en Costa Rica”, de “El Nuevo Herald”, dónde plantean con aparente simplicidad, y no sin rimbombancia, que “altos funcionarios de los EEUU se mantienen en contacto con autoridades de países centroamericanos” dando una apariencia de “preocupación” por parte de estos por la situación creada en Costa Rica. Dicen además que no van a modificar la Ley de Ajuste Cubano, pero que reconocen el derecho de países para deportar a los “inmigrantes indocumentados”.

¡Mira pa’ eso, chico!. ¡Ahora resulta que están preocupados! ¡Son ellos los que crean el problema y resulta ser que no… que ahora el problema es de “otros”. ¡¿Pero serán descara’os?!

El viejo cuento de la “gatica María Ramos” (“que tira la piedra y esconde la mano”) se repite una y otra vez, pero en este caso nos llegan las historias de la mano de sus consabidos secuaces y otros arrastrados personeros de la política cínica, al servicio del dinero.

Milagrosamente, como “quién no quiere las cosas”, Tania “Sin-Tuercas” Bruguera está allí en Costa Rica, “inflando” (literalmente) el problema más de lo que realmente representa, y manipulando… sobre todo manipulando. Fíjense si tengo razón que hace 3 días el propio Nuevo Herald planteaba que eran no más de 2600 cubanos, y ahora Tania dice que son más de 4000. ¡Contra…! ¡Ni que hubieran parido (a la vez) todas las mujeres que están allí llegaban a esa cifra!

Entre las declaraciones que ha emitido esta “mercenaria artística de nuevo tipo” o “payasa de inventario” (a gusto del consumidor) se encuentra que “no son cubanos delincuentes como está divulgando el gobierno cubano. La gente se siente manipulada por Cuba”.

A ver: vamos por partes. ¿Cuándo fue que el gobierno cubano manifestó semejante barbaridad que yo no me enteré y yo sí vivo en Cuba? Por acá (en la isla) estamos bien conscientes de que los cubanos de Costa Rica no son delincuentes sino, en su inmensa mayoría, personas que han intentado, una y otra vez, emigrar a través de las vías legales al efecto, de forma “ordenada y segura” y el gobierno norteamericano les deniega ese derecho esencialmente humano. Pero claro: no esperen que Tania “Sin-Tuercas” Bruguera diga lo evidente, sin haber recibido las correspondientes órdenes de arriba ¿no?.

Entre otras cosas la Bruguera también “llama a la acción” a la oxiurera cubana y plantea que “la disidencia debe estar en Costa Rica” y a raíz de esto otros dos payasos más se le han unido y dicen que van a hacer hasta un concierto de rap en la Frontera con Costa Rica.

El problema se está poniendo serio. Eso es verdad. Pero no es de cubanos dignos avivar una llama falsa contra la tierra de la que se dicen hijos, y no pasan de ser vulgares apátridas, mercenarios, ínfimos eslabones de una cadena de mentiras que pronto serán olvidadas, cuando victoriosos nos alcemos en esta nueva batalla que nos impone el enemigo, en el terreno de las ideas.

Para los que todavía no han entendido el porqué el título del artículo, lo ejemplifico a través de estas líneas martianas en una carta a su entrañable amigo Gonzalo de Quesada, no sin antes quitarme el sombrero ante la sana clarividencia martiana que inunda las letras que pongo a su consideración, situaciones que intentan repetirse hoy a raíz de los sucesos objeto de este análisis:

“Sobre nuestra tierra, Gonzalo, hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la isla, de precipitarla, a la guerra, para tener pretexto de intervenir en ella, y con crédito de mediador y garantizador, quedarse con ella. Cosa más soberbia no la hay en los anales de los pueblos libres: ni maldad más fría”.

En este caso se puede entender como guerra, lo que sería un conflicto interno en Cuba, como el que se pretende “crear” y de hecho se manipula en los sucesos recientes de la embajada de Ecuador en La Habana

Para estos cubanos que puedan sentirse “dolidos” por la medida, solo tengo una sugerencia: vayan a incordiar a los que han creado el problema, no ha los que les toca, movidos por la fuerza de la humanidad más que por otros deseos o sentimientos, el resolverlo.

Tomado de Las Torres de Marcos

12 PUNTOS SOBRE LOS CUBANOS EN COSTA RICA

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Por Miranda Tejeda

  1. El acercamiento entre Cuba y Estados Unidos ha puesto en entredicho la permanencia de la Ley de Ajuste Cubano. Los medios buscan alimentar una situación de incertidumbre respecto a su eliminación, con el propósito de fomentar una crisis migratoria.
  2. La Ley de Ajuste cubano tiene un carácter de excepcionalidad para beneficiar a inmigrantes ilegales. Esta presión, y no una conspiración cubana, es una de las causas fundamentales del incidente en Costa Rica.

  3. El gobierno cubano ha explicitado que estos ciudadanos tienen pleno derecho de regresar a su país, si así lo desean.

4. Ninguno de los varados en Costa Rica aplica para ser considerado como “refugiado político”, según los parámetros establecidos por la ACNUR y la ONU.

5. Los cubanos pueden viajar a cualquier parte del mundo, siempre y cuando dispongan de autorización del país receptor, y por supuesto, cuenten con la suficiente solvencia económica para ello.

  1. Cuando Cuba decidió liberar la posibilidad de emigrar, se restó importancia al país de destino. El asunto es mantener el tema migratorio como un factor de descrédito para la política del gobierno cubano.
  • Si los legisladores cubanoamericanos aspiran a resolver esta situación, deberían dejar de promover la emigración ilegal y, consecuentemente, impulsar y apoyar conversaciones en pos de regularizar una emigración legal y ordenada.

  • Personas inescrupulosas han aprovechado el estímulo que crea la Ley de Ajuste Cubano, para montar un negocio de tráfico de personas, que conduce a todos los viajeros ilegalmente desde Ecuador hacia Estados Unidos.

  • Los medios de ultraderecha se empeñan en presentar este incidente solamente como una “crisis humanitaria”, cuando emerge, con mucha fuerza, la cuestión de la soberanía territorial de cada país incluido en la ruta de viaje ilegal hacia Estados Unidos.

  • La ultraderecha busca convertir esta lamentable situación en un problema internacional que perjudique lasrelaciones entre Cuba y Estados Unidos, y entre las propias naciones latinoamericanas.

  • El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, manifestó que esta coyuntura no aplica para un corredor humanitario, pues no se trata de un conflicto bélico.

  • 12. Estados Unidos ha capturado en su frontera con México a 2 millones 824 mil inmigrantes en los últimos cuatro años… ¿Por qué tanto alboroto mediático con los cubanos?

    Cuba: A los francotiradores

    Por Raúl Antonio Capote/El Adversario Cubano.-

    RalAntonioCapoteFotoVirgilioPonceMe asombra el rencor conque alguna gente habla de su país, Cuba, cuanto odio, nada les parece bien, nada de lo que se hace o se hizo o se dejó de hacer. Destilan veneno por los cuatro costados, nada sirve, nada funciona, tiran sin mirar y sin respeto a nada. Sé todas las cosas que nos funcionan mal, conozco nuestras deficiencias, nuestras carencias, pero junto con muchos otros trabajo duro, trabajamos duro por solucionarlas, damos la batalla cueste lo que cueste, porque sabemos que a pesar de todo lo malo que podamos tener, es tanto lo bueno, tanto lo humano, tanto lo incomparablemente justo, que estamos dispuestos a vencer todos los obstáculos para llevar adelante la patria que amamos, no nos sentimos frustrados, nos sentimos comprometidos.

    Estamos orgullosos de ser los disidentes de este mundo, de optar por una vida mejor, de no conformarnos con la vida “normal” que nos propone el poder global del capitalismo.

    Nada ni nadie nos hace desmayar en nuestro empeño. A los que solo ven las manchas les deseo de todo corazón muchos años de capitalismo, muchos años de neoliberalismo, que sean felices siendo esclavos, mera mercancía que se compra y se vende, nosotros seguiremos criticando, señalando lo mal hecho, denunciando todo aquello que lastra el devenir de esta Isla, nuestra Cuba, y sobre todo, seguiremos luchando por ella, trabajando, hombro con hombro, les invito a laborar, a correr el riesgo de ser diferente, a enfrentar a los enemigos internos y externos, a los limitadores de cualquier nacimiento,hablar habla cualquiera, trabajar por cambiar las cosas, esa es otra cuestión bien diferente, los flojos respeten, los grandes adelante esta es tarea de grandes, lo dijo quien lo dijo.

    Cuba impulsa solución al problema de migrantes cubanos varados en Costa Rica

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    Las autoridades de Cuba se han mantenido en contacto permanente con los gobiernos de los países implicados en la compleja situación en la que se encuentran más de dos mil migrantes cubanos varados en Costa Rica.

    De acuerdo con el diario Granma, nuestro gobierno impulsa la búsqueda de una solución rápida y adecuada, que tome en consideración el bienestar de nuestros ciudadanos.

    La Dirección de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior de la cancillería cubana aseguró que la Embajada en San José, Costa Rica, ha estado permanentemente pendiente de los cubanos que desde la semana pasada se encuentran esa situación.

    Agrega el periódico Granma que, asimismo, la misión diplomática ha respondido a los requerimientos de las autoridades migratorias de Costa Rica, facilitando la documentación de aquellos cubanos que no la poseen.

    El pasado martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba indicó en una declaración oficial que los ciudadanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación migratoria vigente tienen derecho a retornar, sí así lo desean.

    Informa Granma que los medios locales reportan que el número de cubanos que arriban a las fronteras de Costa Rica continúa aumentando y ya suman cerca de 2500, quienes han sido alojados en refugios y cuentan con la ayuda de la Cruz Roja.

    La misma fuente explica que por su parte, el Ejército de Nicaragua auxilió a varios de esos ciudadanos cubanos que fueron engañados por traficantes de personas para cruzar de manera ilegal la frontera por puntos ciegos.

    También publica que en horas de la tarde noche del jueves y madrugada del viernes, la institución militar nicaragüense asistió a 54 cubanos, entre ellos niños, que se encontraban perdidos en la zona selvática del municipio de Cárdenas, en Rivas.

    Estos emigrantes fueron atendidos y luego retornados a Costa Rica.

    Sobre la negativa el pasado domingo de las autoridades nicaragüenses a permitir la entrada a su territorio de un numeroso grupo de cubanos en situación irregular, a los que se les había otorgado un salvoconducto por territorio tico, el periódico Granma señala que dicho gobierno actuó así pues lo consideró un intento de trasladar el problema a sus fronteras sin una consulta previa.

    Desde entonces, Nicaragua defiende la posición de encontrar una solución coordinada.

    Precisamente eso, buscarán los cancilleres de las naciones del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), los cuales abordarán el próximo martes la compleja situación en la que se encuentran migrantes cubanos varados en Costa Rica.

    La reunión extraordinaria se efectuará en El Salvador, actual presidente protémpore del mecanismo integrado por Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Belice, Panamá y República Dominicana.

    Al encuentro han sido invitados también Cuba, Colombia, Ecuador y México.

    Recuerda el diario Granma que a diferencia de sus pares latinoamericanos que utilizan la misma riesgosa vía terrestre para alcanzar el territorio estadounidense, los cubanos no son perseguidos ni deportados por las autoridades norteamericanas.

    La Ley de Ajuste Cubano y la aplicación de la llamada política de “pies secos-pies mojados” constituye un tratamiento diferenciado y único en todo el mundo, al admitir de forma inmediata y automática a cualquier persona nacida en la Isla, sin importar la vía que utilizó para llegar al territorio norteamericano.

    A pesar de que esas políticas agresivas carecen de cualquier sentido cuando ambos países intentan avanzar en la normalización de sus relaciones, las autoridades de Washington han sido enfáticas en que no tienen planes de modificarlas, criterio repetido en los últimos días por los diplomáticos norteamericanos.

    Washington mantiene también en vigor el llamado “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, que alienta al personal cubano de salud a abandonar sus misiones en terceros países.

    En ese contexto, decenas de miles de personas durante los últimos años han salido legalmente de Cuba hacia países sudamericanos para emprender luego una riesgosa travesía por tierra hasta la frontera entre México y Estados Unidos.

    Según estimaciones, cada uno de ellos pagaría entre 7 mil y 10 mil dólares en diferentes puntos del trayecto, dejando una estela que solo en lo que va del 2015 podría ascender a 30 millones de dólares.

    Ese lucrativo negocio ha sido acaparado por traficantes de personas y bandas delincuenciales, que no dudan en poner en riesgo la vida de los migrantes.

    Una respuesta a Ravsberg

    Por: Elier Ramírez Cañedo

    Elier Ramírez Cañedo

    Elier Ramírez Cañedo

    Tuve la posibilidad, más bien el honor, de integrar la amplia y diversa delegación cubana, expresión de nuestra verdadera sociedad civil, que asistió a los foros paralelos de la Cumbre de las Américas. Lo hice en este caso como miembro de laAsociación Hermanos Saiz, organización que agrupa a más de tres mil jóvenes artistas e intelectuales menores de 35 años. Me tocó participar y ser testigo de los momentos quizás más tensos y complejos que vivimos en esos días. De ahí que me resulte imposible no responder al artículo de Fernando RavsbergLa sociedad civil y el debate”, publicado en su blogCartas desde Cuba. Sobre todo por el respeto que merecen los compañeros y compañeras que estuvieron conmigo en Panamá, quienes, con su actitud, me hicieron sentir extremadamente orgulloso de ser cubano.

    Me sorprende que un periodista como Ravsberg, de quien en ocasiones he leído buenos textos, haya escrito algo tan superficial y alejado de la realidad sobre el papel de nuestra delegación.

    Es evidente que, en este caso, lejos de ir a contracorriente de los grandes monopolios de la comunicación que todo el tiempo trataron de deslucir la participación cubana, Ravsberg siguió ciegamente el rebaño de los confundidos. Prefiero pensar esto y no que se trata de una reacción como las que he advertido en otros medios, de impotencia ante la incuestionable victoria de Cuba, tanto en la sesión presidencial como en los propios foros paralelos y la Cumbre de los Pueblos. Victoria que es sabido no fue solo para Cuba, sino para América Latina y el Caribe en su conjunto. Si Mar del Plata marcó en 2005 el inicio del viraje, esta Cumbre significó ya un cambio radical en las relaciones interamericanas.

    Creo que a este artículo de Ravsberg le faltó la profesionalidad del periodismo investigativo. ¿Por qué no se tomó el trabajo de entrevistar al menos a algunos miembros de la delegación que participaron en los foros paralelos? ¿Por qué no indagó con varios de sus colegas cubanos que cubrieron la cita? ¿Por qué no confrontó las sesgadas fuentes que utilizó con otras versiones?

    El espectáculo que recorrió el mundo “dañando la imagen de la nación”, según Ravsberg, fue precisamente el que los medios hegemónicos de siempre se empeñaron en fabricar, una caricatura que este experimentado periodista podría haber desbancado con facilidad si se hubiera propuesto hacer un trabajo más serio. Pero se conformó en este caso con la visión fragmentada y manipulada que todo el tiempo circuló mientras que la mayor parte de la verdad permaneció invisible ante sus ojos. Al menos Telesur y los medios de comunicación de Cuba, que a diferencia de Ravsberg sí estuvieron allá, hicieron un gran esfuerzo para que se conociera lo que estaba sucediendo.

    Soy testigo de que numerosas entrevistas realizadas a miembros de nuestra delegación por importantes cadenas noticiosas del mundo, fueron impúdicamente censuradas, pues sus criterios contrastaban con la matriz de opinión que se quería imponer. Recuerdo que un camarógrafo de una televisora miamense me ofendió y se retiró junto al periodista, al no estar dispuesto a oír ciertas verdades. No me dio tiempo por desgracia a preguntarles de qué libertad de opinión y prensa estaban hablando.

    Por otro lado, Ravsberg confunde, mezcla, omite y creo que también interviene en la manipulación de lo sucedido:

    Primero, la delegación no estuvo en el altercado ocurrido en el parque frente a la embajada de Cuba. Allí estaban los grupos de solidaridad y algunos compañeros de nuestra sede diplomática. Todos ellos, a mi juicio, respondieron como tenían que responder ante la afrenta que pretendieron hacerle a nuestro más preciado símbolo, a Martí, un puñado de mercenarios junto al asesino del Che. Si me hubiera encontrado en ese contexto, seguramente hubiera reaccionado igual. Ya se sabe de dónde vino la ofensa y el primer puñetazo. Le recomiendo a Ravsberg que vea los videos que están en Internet y lea dos textos publicados por Raúl Antonio Capote en su blog El adversario cubano: “Orlando Gutierrez Boronat, terrorista presente en Panamá” y “Nuestra delegación en la Cumbre de las Américas: respuesta a los confundidos y a los desinformados”.

    Segundo, es falso que la delegación cubana se retiró del debate, todo lo contrario. Para información de Ravsberg, de los únicos escenarios que la delegación acordó retirarse –luego de un análisis colectivo- fue de los protocolares, por respeto a los presidentes. Hubo una rigurosa y rica discusión en las mesas de salud, educación, seguridad, migración, energía y medio ambiente y en los foros de los jóvenes, empresarios y rectores. Las discusiones en todos estos escenarios fluyeron sin dificultad, a pesar de las notables diferencias ideológicas entre los participantes, y los aportes de los cubanos presentes fueron significativos para la elaboración de los documentos finales. Incluso, en las mesas de gobernabilidad democrática y participación ciudadana, donde se denunció la presencia de los mercenarios y hubo un ambiente más caldeado, no faltaron los argumentos y la serenidad. Los cubanos no nos retiramos, sino que permanecimos en el lugar trabajando con una gran parte de los integrantes de las delegaciones de otros países. Los que tuvieron que abandonar la sala fueron los farsantes y parte de la derecha cómplice. Fueron particularmente emocionantes las intervenciones de apoyo que escuchamos de representantes de Panamá, Colombia,Brasil, Venezuela, Ecuador, Chile, México, entre otros países. Estos comprendieron de inmediato que era imposible sostener un diálogo respetuoso con usurpadores que se querían presentar como parte de la sociedad civil cubana.

    Tercero, a pesar de las presiones a las que fuimos sometidos desde que llegamos a Panamá, ningún miembro de la delegación cubana utilizó violencia física alguna contra quienes estuvieron provocándonos todo el tiempo con alusiones injuriosas a nuestros líderes y a nuestra patria. Lo primero que hicimos cuando pisamos tierra panameña fue denunciar en una conferencia de prensa la presencia de mercenarios, algunos de ellos vinculados a terroristas como Posada Carriles. Se trasladaron además todas las pruebas a los organizadores de los foros. Se distribuyó un tabloide elaborado por la UPEC con toda la información necesaria, cuya lectura recomiendo a Ravsberg (véanse los sitiosPensandoaméricas, Cubadebate o Cubaperiodistas).

    Cuarto, la delegación cubana sufrió un tratamiento discriminatorio por parte de los organizadores de los foros paralelos. Veintiocho cubanos que habíamos cumplido todos los requisitos del largo proceso burocrático de inscripción y recibido el mensaje de confirmación, permanecimos sin credencial hasta el día de comienzo de las mesas de trabajo. Sin embargo, pudimos comprobar que a los mercenarios se les brindaron todas las facilidades. Sus nombres encabezaban la lista de Cuba para las acreditaciones y sobresalían en negritas, algo que verifiqué personalmente. El día de la inauguración tuvieron un acceso expedito a la sala cual si fueran presidentes.

    Quinto, el día 10 de abril se orquestaron en el Hotel El Panamá las más elaboradas y maquiavélicas provocaciones contra nosotros. Primero, los organizadores del foro de la sociedad civil, nos desinformaron y nos remitieron a los salones del noveno piso, mientras, abajo, se montaba un ofensivo performance contra un pequeño grupo de jóvenes de nuestra delegación que permanecía en el lobby, donde “casualmente” ya estaban convocados los medios anticubanos. La respuesta nuestra fue firme y enérgica. Con orgullo cantamos el Himno Nacional y la Marcha del 26 de julio y coreamos consignas, pero nunca una palabrota por muy merecida que esta fuera. Las imágenes de Fariñas junto a Posada Carriles y la de Antúnez con Félix Rodríguez, enarbolando la foto del Che cautivo y a punto de ser asesinado, decían más que mil palabras. Hubo más tarde una segunda provocación, en la mesa de gobernabilidad democrática, cuando los organizadores dieron la palabra a un representante de la OEA, que aludió directamente a Cuba de forma insolente, mientras daban entrada a los mercenarios por un acceso lateral. Una vez más, logramos que se retiraran con nuestros argumentos y el apoyo de delegados de otros países.

    Por otra parte, no sé con cuántos cubanos habrá conversado Ravsberg, pues estuvimos recibiendo mensajes de aliento provenientes de Cuba durante nuestra estancia en Panamá y, desde que llegamos a la Habana, cientos de personas nos han expresado su admiración por la manera en que actuamos y su deseo de haber tenido la oportunidad de participar en esta batalla. Como dijo Luis Morlote en el acto de recibimiento, no hicimos nada extraordinario, sino más bien lo que cualquier cubano digno hubiera hecho. Y sí, Ravsberg, en alguna medida fue un Girón, en el sentido en que nos enfrentamos a mercenarios como aquellos que invadieron la Isla en 1961, aunque en otro tipo de confrontación. Ojalá pudiéramos también en algún momento cambiarlos por compotas.

    Ravsberg se equivoca cuando trata de contrastar el hecho de que Raúl y Obama sí pudieron dialogar, mientras la delegación cubana a los foros paralelos fue intolerante, incivilizada, expresión del pasado, al negarse a hablar con los enemigos. “En ese contexto regional es un suicidio político proclamar: nosotros no dialogamos con nuestros enemigos”, señala Ravsberg. No sé de dónde tomó la frase; pues al menos yo no la escuché en ningún momento en voz de mis compañeros. Lo que sí se reiteró es que no se dialogaría con mercenarios, que tienen la agenda de quienes les pagan. No son interlocutores creíbles. En su mayoría incluso se oponen al cambio de política iniciado por Obama y al levantamiento del bloqueo.

    Todo parece indicar que Ravsberg cae en un absurdo que se repite con frecuencia, al considerar a estos mercenarios como una oposición real. En Panamá insistí mucho en las entrevistas que me hicieron, casi todas censuradas, en que estos sujetos, esta versión impresentable de una supuesta sociedad civil cubana, no son una oposición o disidencia efectiva, ni siquiera una contrarrevolución auténtica. Desde su origen han sido una creación de los Estados Unidos para promover un “cambio de régimen” en la Isla. Le recomiendo en este caso el texto de Esteban Morales “La contrarrevolución cubana nunca ha existido” (véase este propio blog).

    Es cierto, como señala Ravsberg, que Raúl y Obama defienden ideologías contrarias y lograron sentarse a conversar. ¿Pero acaso Fariñas, Berta Soler, Rosa María Paya y el resto de la fauna que viajó a Panamá defienden algún tipo de ideología, más allá de la del dinero que reciben de sus amos del norte? Se me ocurre que Ravsberg pudiera quizás dar el palo periodístico haciéndole estas preguntas a Jonathan Farrar, ex jefe de la sección de intereses de Washington en la Habana, quien hizo una valoración certera de estos mercenarios revelada por Wikileaks. Coincidentemente es ahora el embajador de los Estados Unidos en Panamá y convocó a algunos de ellos para darles instrucciones (véase declaración de la delegación cubana a la Cumbre de los Pueblos publicada en Granma).

    Ojalá Ravsberg tenga tiempo para revisar la documentación que le he recomendado y así tener una idea más completa de lo sucedido.

    Duélale a quien le duela, la gran farsa que se preparaba contra Cuba en el foro de la sociedad civil quedó desnuda y desarticulada. La noticia que quería fabricarse era obvia: “Panamá como sede histórica de la reconciliación entre el gobierno de los Estados Unidos y Cuba y -de paso- entre los partidarios del régimen y la oposición interna”. Ese era el cintillo noticioso que se esperara recorriera el mundo. El manejo fue muy burdo. Una vez más las maniobras de los que pretenden humillar a Cuba terminaron en un fiasco. Nuestra soberanía es intocable. No aceptaremos intromisiones en nuestros asuntos internos. Para Cuba los principios, la dignidad y la moral son la guía fundamental de la política, y ya hemos visto cuán poderosas son esas armas. Lo ocurrido en Panamá ha sido una muestra elocuente de ello. La voz que más se sintió y la de mayor reconocimiento en la región fue la de la isla caribeña. Raúl Castro se convirtió, sin lugar a dudas, en el líder más aplaudido y admirado de la Cumbre de las Américas. (Publicado en Dialogar dialogar)

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