Mensaje de Fidel a Nicolás Maduro

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Fidel Castro y Nicolás Maduro. Foto: Archivo de Cubadebate / Estudios Revolución

Querido Nicolás:

Me uno a la opinión unánime de los que te han felicitado por tu brillante y valiente discurso la noche del 6 de diciembre, apenas se conoció el veredicto de las urnas.

En la historia del mundo, el más alto nivel de gloria política que podía alcanzar un revolucionario correspondió al ilustre combatiente venezolano y Libertador de América, Simón Bolívar, cuyo nombre no pertenece ya solo a ese hermano país, sino a todos los pueblos de América Latina.

Otro oficial venezolano de pura estirpe, Hugo Chávez, lo comprendió, admiró y luchó por sus ideas hasta el último minuto de su vida. Desde niño, cuando asistía a la escuela primaria, en la patria donde los herederos pobres de Bolívar tenían también que trabajar para ayudar al sustento familiar, desarrolló el espíritu en que se forjó el Libertador de América.

Los millones de niños y jóvenes que hoy asisten a la mayor y más moderna cadena de escuelas públicas en el mundo son los de Venezuela. Otro tanto puede decirse de su red de centros de asistencia médica y atención a la salud de un pueblo valiente, pero empobrecido a causa de siglos de saqueo por parte de la metrópoli española, y más tarde por las grandes transnacionales que extrajeron de sus entrañas, durante más de cien años, lo mejor del inmenso caudal de petróleo con que la naturaleza dotó a ese país.

La historia debe dejar también constancia de que los trabajadores existen y son los que hacen posible el disfrute de los alimentos más nutritivos, las medicinas, la educación, la seguridad, la vivienda y la solidaridad del mundo. Pueden también, si lo desean, preguntarle a la oligarquía: ¿saben todo eso?

Los revolucionarios cubanos —a pocas millas de Estados Unidos, que siempre soñó con apoderarse de Cuba para convertirla en un híbrido de casino con prostíbulo, como modo de vida para los hijos de José Martí— no renunciarán jamás a su plena independencia y al respeto total de su dignidad. Estoy seguro de que solo con la paz para todos los pueblos de la Tierra y el derecho a convertir en propiedad común los recursos naturales del planeta, así como las ciencias y tecnologías creadas por el ser humano para beneficio de todos sus habitantes, se podrá preservar la vida humana en la Tierra. Si la humanidad prosigue su camino por los senderos de la explotación y continúa el saqueo de sus recursos por las transnacionales y los bancos imperialistas, los representantes de los Estados que se reunieron en París, sacarán las conclusiones pertinentes.

La seguridad no existe hoy ya para nadie. Son nueve los Estados que cuentan con armas nucleares, uno de ellos, Estados Unidos, lanzó dos bombas que mataron a cientos de miles de personas en solo tres días, y causaron daños físicos y psíquicos a millones de personas indefensas.

La República Popular China y Rusia conocen mucho mejor que Estados Unidos los problemas del mundo, porque tuvieron que soportar las terribles guerras que les impuso el egoísmo ciego del fascismo. No albergo dudas que por su tradición histórica y su propia experiencia revolucionaria harán el máximo esfuerzo por evitar una guerra y contribuir al desarrollo pacífico de Venezuela, América Latina, Asia y África.

Fraternalmente,

Fidel Castro Ruz

Diciembre 10 de 2015

6 y 42 p.m.

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Reconocimiento de Fidel Castro a personal destacado (+Fotos)

En la tarde de este jueves, el líder histórico de la Revolución Cubana sostuvo un encuentro con oficiales y trabajadores civiles del Ministerio del Interior y las FAR

Fidel sostuvo un encuentro con oficiales y trabajadores civiles del Ministerio del Interior y las FAR. Foto: Estudio Revolución

Fidel sostuvo un encuentro con oficiales y trabajadores civiles del Ministerio del Interior y las FAR. Foto: Estudio Revolución

El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, sostuvo en la tarde de este jueves un encuentro con oficiales y trabajadores civiles del Ministerio del Interior y las FAR, en el que entregó diplomas de reconocimiento por la labor desarrollada en la producción de alimentos.

En un animado intercambio con los asistentes, Fidel se refirió al crecimiento acelerado de la población mundial, en medio del cambio climático, la crisis por la escasez creciente del agua y los conflictos internacionales que repercuten en la elevación de los precios de los productos. En estas condiciones, subrayó la importancia que tiene el incremento de la producción de alimentos, la aplicación de la ciencia y su influencia en la reproducción y desarrollo de la masa animal.

Durante su intervención, hizo alusión a la conciencia del pueblo cubano, forjada al calor del proceso revolucionario, que influyó en la creación de altos valores en el ser humano.

(Tomado de Granma )

Foto: Estudio Revolución

Foto: Estudio Revolución

Foto: Estudio Revolución

Foto: Estudio Revolución

Carta de Fidel Castro a Alexis Tsipras, Primer Ministro de Grecia

El líder histórico de la Revolución felicita al Excmo. Sr. Alexis Tsipras por su victoria política y su valentía ante la coyuntura actual que enfrenta el país heleno

Excmo. Sr. Alexis Tsipras

   

         Primer Ministro de Grecia:

                   

             Lo felicito calurosamente por su brillante victoria política, cuyos detalles seguí de cerca por el canal TeleSur.

             Grecia es muy familiar entre los cubanos. Ella nos enseñó Filosofía, Arte y Ciencias de la antigüedad cuando estudiábamos en la escuela y, con ellas, la más compleja de todas las actividades humanas: el arte y la ciencia de la política.

             Su país, especialmente su valentía en la coyuntura actual, despierta admiración entre los pueblos latinoamericanos y caribeños de este hemisferio al ver como Grecia, ante agresiones externas, defiende su identidad y su cultura. Tampoco olvidan que un año después del ataque de Hitler a Polonia, Mussolini ordenó a sus tropas invadir Grecia, y ese valiente país rechazó la agresión e hizo retroceder a los invasores, lo que obligó el despliegue de unidades blindadas alemanas en dirección a Grecia, desviándose del objetivo inicial.

             Cuba conoce el valor y la capacidad combativa de las tropas rusas, que unidas a las fuerzas de su poderoso aliado la República Popular China, y otras naciones del Medio Oriente y Asia, tratarán siempre de evitar la guerra, pero jamás permitirán agresión militar alguna sin respuesta contundente y devastadora.

             En la actual situación política del planeta, cuando la paz y la supervivencia de nuestra especie penden de un hilo, cada decisión, más que nunca, debe ser cuidadosamente elaborada y aplicada, de modo que nadie pueda dudar de la honestidad y la seriedad con las que muchos de los dirigentes más responsables y serios luchan hoy por enfrentar las calamidades que amenazan al mundo.

             Le deseamos a usted, estimadísimo compañero Alexis Tsipras, el mayor de los éxitos.

 

             Fraternalmente,

 

Fidel Castro Ruz

Julio 5 de 2015

8 y 12 p.m.      

Cuba: Visitó Fidel Castro el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimenticia

En la tarde de este viernes Fidel sostuvo un amplio intercambio de más de 4 horas, con 19 maestros queseros que cursan un ciclo de preparación en el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimenticia del Ministerio de la Industria Alimentaria (MINAL), en el poblado del Guatao.

Fidel en el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimentaria. Foto: Estudio Revolución

Fidel en el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimentaria. Foto: Estudio Revolución

En el encuentro, matizado por los razonamientos de Fidel en torno a los problemas que afectan los niveles de alimentación de la población, como el cambio climático y las frecuentes guerras, también se abordaron con profundidad los temas relacionados con los niveles productivos y las calidades alcanzadas en la elaboración de quesos en el país en épocas anteriores al Período Especial y la necesidad de su recuperación.

Varios de los participantes de vasta experiencia formados en aquellos años y que aún se mantienen en sus labores, intervinieron en la reunión y explicaron a Fidel las acciones que realizan para alcanzar paulatinamente aquellos niveles productivos, manteniendo la calidad necesaria, para lo cual es imprescindible continuar la preparación de los maestros queseros.

En el intercambio participaron María del Carmen Concepción González, Ministra de la Industria Alimentaria, integrantes de su Consejo de Dirección, de su Grupo Empresarial, los miembros del Consejo de Dirección del Instituto y sus profesores.

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Fidel en el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimentaria. Foto: Estudio Revolución

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Fidel en el Instituto de Investigaciones de la Industria Alimentaria. Foto: Estudio Revolución

( Tomado de Cubadebate )

Fotos de Fidel Castro con venezolanos del «II Vuelo de la Solidaridad Bolívar-Martí

Un grupo de 33 venezolanos que llegaron a Cuba como parte del «II Vuelo de la Solidaridad Bolívar-Martí. Un puente de pueblo a pueblo», tuvieron la oportunidad de intercambiar con el líder histórico de la Revolución en el Complejo Educacional Vilma Espín Guillois

Por Alina Perera

Encuentro de un grupo de venezolanos con el líder histórico de la Revolución. Autor: Juventud Rebelde

Encuentro de un grupo de venezolanos con el líder histórico de la Revolución.
Autor: Juventud Rebelde

Lo más emotivo que de aquí se llevan un grupo de 33 venezolanos que llegaron a Cuba movidos por la solidaridad, será el suceso no previsto en agenda alguna: el fortuito encuentro con Fidel Castro, la hora y media de intercambio con el líder histórico de la Revolución, quien estampó en la memoria de los protagonistas, según me cuentan, dos impresiones intensas: la mano grande que durante horas estuvo estrechando despaciosa y fuertemente muchas manos, y la lucidez del interlocutor atento a múltiples detalles de la realidad venezolana, especialmente ahora que esa gran nación se ha convertido en diana de la voracidad imperial.

Los amigos arribaron el 27 de marzo a la Isla como parte del «II Vuelo de la Solidaridad Bolívar-Martí. Un puente de pueblo a pueblo».

Los que pudieron conversar con Fidel este 30 de marzo pertenecen al grupo de 155 venezolanos que han tenido como anfitriones al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y a su Agencia de Viajes Amistur. El grupo estará entre nosotros hasta el cinco de abril para dar cumplimiento a un amplio programa de «travesías» por múltiples experiencias de Cuba.

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El día de la confluencia no esperada, los 155 amigos se dividieron en cuatro grupos para visitar escuelas ubicadas en La Habana. Y uno de los grupos tuvo como destino, en la barriada de Siboney, al Complejo Educacional Vilma Espín Guillois (denominado «Complejo» porque abarca desde los años del círculo infantil, hasta el sexto grado de escolaridad).

Esa escuela nació inaugurada por Fidel en el año 2013, porque tiempo atrás, siempre que él pasaba por las calles de la barriada, reparaba en las largas distancias que los estudiantes de los primeros años de enseñanza debían recorrer en las mañanas para llegar a sus centros escolares: hacía falta un lugar que acortara tantos largos viajes…

Y el lunes, día del encuentro no esperado, mientras la treintena de hermanos de la tierra de Bolívar recorrían espacios del Complejo Educacional, Fidel volvía a pasar muy cerca de la nueva escuela.

Encuentro de un grupo de venezolanos con el líder histórico de la Revolución. Autor: Juventud Rebelde

Encuentro de un grupo de venezolanos con el líder histórico de la Revolución.
Autor: Juventud Rebelde

Fueron los niños los primeros en avistar los vehículos que ellos bien conocen. Fueron ellos quienes empezaron a decir: «Viene Fidel, viene Fidel…». Y a partir de ese instante de alegría los visitantes se sumaron al alumnado para compartir consignas y saludos. El Comandante, por su parte, decidió llegar hasta la escuela, y una vez allí conversó con la directora del centro y con los organizadores de la visita.

Saludó, uno por uno y sin el más mínimo apuro, a los venezolanos. Y a ellos les iba preguntando por la realidad del país que nos dio a ese amigo inmenso llamado Hugo Chávez: Comentó temas alusivos a la Asamblea Nacional de Venezuela, al trabajo con la juventud, a las labores en la agricultura. Despertaba admiración el modo como recordaba nombres de diputados, gobernadores y personas conocidas en numerosas jornadas de intercambio con la nación de Bolívar.

Encuentro de un grupo de venezolanos con el líder histórico de la Revolución. Autor: Juventud Rebelde

Encuentro de un grupo de venezolanos con el líder histórico de la Revolución.
Autor: Juventud Rebelde

Fidel había sido el de siempre, el que tan bien conocemos: no se despidió sin antes conversar sobre lo más urgente. Mostró su especial preocupación por la batalla que ahora libra la nación sudamericana para que su soberanía e integridad sean respetadas. Habló desde su naturaleza que es intensa y mide el tiempo en su justa medida: hay que trabajar rápido, sumar muchas firmas destinadas al presidente Obama para que Venezuela deje de ser catalogada una amenaza a la seguridad del país norteño. Hay que apurarse porque lo que está en juego es el equilibrio del mundo.

Fidel está lleno de vitalidad. Afirman que esa es la definición más recurrente dentro del grupo de amigos que lo ha visto y ha podido conversar con él. «Fidel está vivo», afirman felices, desde la inesperada condición de testigos invaluables en estas horas de urgencias para el destino del Hombre.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Mensaje de Fidel al presidente Nicolás Maduro

Honorable Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro:

Como ha publicado la prensa, mañana martes, 17 de marzo, tendrá lugar en Caracas la Cumbre del ALBA para analizar la insólita política del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela y el ALBA.

La idea de crear esa organización fue del propio Chávez, deseoso de compartir con sus hermanos caribeños los enormes recursos económicos con que la naturaleza había dotado a su Patria de nacimiento, pero sus beneficios habían ido a parar a manos de poderosas empresas norteamericanas y a unos pocos millonarios venezolanos.

La corrupción y el despilfarro fueron el estímulo fundamental de la primera oligarquía de tendencia fascista, adicta a la violencia y al crimen. Tan intolerable para el pueblo heroico de Venezuela es la violencia y el crimen que se cometió contra él que no puede olvidarse, y jamás admitirá un regreso al pasado vergonzoso de la época prerrevolucionaria que dio origen al asalto de los centros comerciales y el asesinato de miles de personas, de las cuales nadie puede asegurar hoy la cifra.

Simón Bolívar se entregó de lleno a la colosal tarea de liberar el continente. Más de la mitad de lo mejor de su pueblo luchó y murió en largos años de ininterrumpida lucha. Con menos del 1% de la superficie del planeta, posee las mayores reservas de hidrocarburos del mundo. Durante un siglo completo fue obligada a producir todo el combustible que las potencias europeas y Estados Unidos necesitaban. Aun cuando hoy los hidrocarburos, formados en millones de años, se consumirían en no más de un siglo, y los seres humanos que hoy alcanzamos los 7 200 millones en cien años más se duplicarán, y en doscientos sumarán veintiún mil millones, solo los prodigios de la más avanzada tecnología tal vez permitirían la supervivencia de la especie humana un poco más de tiempo.

¿Por qué no se utilizan los fabulosos medios de divulgación para informar y educar sobre estas realidades, en vez de promover engaños, que cada persona en su sano juicio debe conocer?

Una Cumbre del ALBA no puede transcurrir sin tomar en cuenta estas realidades que nos tocan tan de cerca.

La República Bolivariana de Venezuela ha declarado de forma precisa que siempre ha estado dispuesta a discutir de forma pacífica y civilizada con el gobierno de Estados Unidos, pero nunca aceptará amenazas e imposiciones de ese país.

Añado que he podido observar la actitud, no solo del pueblo heroico de Bolívar y Chávez, sino también una circunstancia especial: la disciplina ejemplar y el espíritu de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Haga lo que haga el imperialismo de Estados Unidos, no podrá contar jamás con ellas para hacer lo que hizo durante tantos años. Hoy Venezuela cuenta con los soldados y oficiales mejor equipados de América Latina.

Cuando te reuniste con los oficiales en días recientes se podía apreciar que estaban listos para dar hasta la última gota de su sangre por la Patria.

Un abrazo fraternal para todos los venezolanos, los pueblos del ALBA, y para ti.

Fidel Castro Ruz
Marzo 16 de 2015
11 y 14 p.m.

Carta de Fidel Castro a Nicolás Maduro

Fidel-y-Maduro-1-580x435Querido Nicolás Maduro

Presidente de la República Bolivariana de Venezuela:

Te felicito por tu brillante y valiente discurso frente a los brutales planes del Gobierno de Estados Unidos.

Tus palabras pasarán a la historia como prueba de que la humanidad puede y debe conocer la verdad.

Fraternalmente,

Fidel Castro Ruz

Marzo 9 de 2015

11 y 24 p.m.

Detalles del encuentro de Fidel Castro con el Presidente de la FEU de la UH (+ Fotos)

Randy Perdomo y Fidel, el pasado 23 de enero.

Randy Perdomo y Fidel, el pasado 23 de enero.

Por Randy Perdomo García, presidente de la FEU de la Universidad de La Habana. Fotos: Cortesía del autor

Todo comenzó con su llamada a la Oficina de la FEU de la Universidad de La Habana el día 22 de enero, a las 9 y 20 de la noche. Aunque la precedió un anuncio del momento que me esperaba, la voz, tantas veces escuchada de lejos, fue impactante al sentirla cercana.

—Randy, ¿cómo estás?

—Comandante, bien. No puedo creer que voy a conversar con usted.

Él se ríe y agradece “el mensaje que me hiciste llegar. Lo he leído varias veces”.

Se refiere a nuestro proyecto de celebrar los 70 años de su ingreso a la Universidad con una jornada de amor y compromiso. Se le nota entusiasmado cuando anuncia sorpresa y me invita a una conversación personal al día siguiente.

Pero esa misma noche hablaremos más: alrededor de 50 minutos. Suena tan inmediato, como si los dos estuviésemos sentados en el Salón de los Mártires que recordó varias veces como sitio de reuniones de su época en la FEU.

—¡Ya son 70 años de mi ingreso a la Universidad, que se cumplen el 4 de septiembre!, me dice.

Conversamos con alegría, como dos compañeros de clase: él, con su sencillez impresionante, tratando de que me sintiera en igualdad de condiciones. Yo, por mi parte, sin poder explicarme totalmente la suerte extraordinaria que me hacía vivir ese instante único. También inquieto y preocupado al pensar en responder al “bombardeo” de interrogantes al que siempre tiene acostumbrados a sus interlocutores este conversador audaz.

Quiso saber de las facultades de la Universidad y de la Casa Estudiantil, qué había sido antes de convertirse en Casa de la FEU, a quién perteneció, en qué año ocurrió el cambio. Yo trataba de responderlo todo, consciente de que nunca estamos completamente preparados como para tener todas las respuestas que exige un diálogo de esta índole. No era una prueba y a la vez lo era. Necesitaba transmitir mucho en nombre de la juventud universitaria, y esa presión estaba ahí, aunque el espíritu de la conversación casi me hacía olvidarlo todo.

Se interesa por la ubicación actual de todas las carreras en la Universidad y al hablar sobre la Facultad de Física, antigua de Arquitectura, habla emocionado de José Antonio Echeverría. Le explico que Física se encuentra ahora en el Edificio Varona, y me interrumpe: —¡El edificio de Pedagogía!, dice y ahí mismo comienza a indagar sobre las aulas.

Justo cuando ya me ponía nuevamente a sudar, por el temor a no tener todas las respuestas, lanza la interrogante que menos me esperaba: —Ven acá Randy, ¿qué cantidad de sillas tiene un aula en esta Facultad de Física?. Y yo sin palabras, por supuesto. Impresionado por esa curiosidad infinita y su necesidad y ansias por saber al dedillo cómo funciona el mundo.

Le explico que comparten el edificio estudiantes de distintas nacionalidades que aprenden español en Cuba: chinos, norteamericanos, vietnamitas. Entonces apunta: “¡No me digas!, ¿también chinos?”. Y me recuerda con detalles los programas de ese convenio con la República Popular China.

“¿Y cómo se organiza el Consejo Universitario del Edificio Varona al tener la carrera de Física y los estudios para aprender español?”, insiste. Le comento que es provisional, hasta la terminación del edificio de Física. Entonces el Varona será centro de convenciones de la Colina universitaria.

Por fin logro comentarle de las actividades de la jornada que preparamos los universitarios para conmemorar el aniversario 70 de su ingreso a la casa de altos estudios. Le adelanto también nuestra idea de ascender el Turquino.

—Especial, Randy, prepárense. Te contaré anécdotas, cuando nos veamos, de la experiencia nuestra en la Sierra.

No quiero guardarme ningún detalle y le comento también que visitaremos su casa natal. Responde con un silencio largo, que rompe para indagar cómo van mis estudios de Filosofía, en qué año estoy de la carrera, qué piensa mi familia de lo que hago.

Después quiere conocer cómo se organiza la FEU en la Universidad. Le describo el apoyo del Rector y de la Universidad en el mejoramiento de las condiciones de vida y de la infraestructura, de las residencias estudiantiles, de las facultades y del perfeccionamiento del Estadio Universitario, conocido por los de la UH como el SEDER.

Con una precisión que asombra, detalla cada lugar en ese estadio universitario, cuando le digo de todos los preparativos para los Juegos Caribe. Se nota que conoce la Colina como la palma de su mano. Podría decirse que sabe ubicar cada adoquín de la casa de altos estudios.

También se interesa por el Aula Magna, por la organización de la actividad por el 162 natalicio de José Martí, el concierto del maestro Frank Fernández y el lanzamiento de la convocatoria por los 70 de su ingreso a la Universidad.
En la despedida “¡un abrazo! y mañana nos vemos”. Y me quedo casi hipnotizado. Aún no ha acabado mi sueño de hacerse realidad.

Fidel no está al teléfono

Viernes 23 de enero. Casi es hora de empezar el encuentro mensual del Consejo de la FEU de la Universidad de La Habana, en el Salón de los Mártires de la Colina universitaria. Me excuso por no poder estar presente. Aseguro que en próximos días la Universidad de La Habana será escenario de una noticia de alegría para todo nuestro pueblo y de trascendencia mundial.

Me despido de Henry, el secretario de la UJC en la Universidad, que años antes tuvo también el honor de conversar con el Comandante.

Son muy puntuales en la recogida quienes me pondrán frente a Fidel. Choferes muy amables que saben reconocer mis nervios y los calman, evidentemente solidarizados con mi tensión ante la perspectiva de mi primer encuentro personal con Fidel. Conversan sobre nuestras respectivas provincias: ellos son de Santiago de Cuba y yo de Matanzas.

Al poco rato, se detiene el carro y me sueltan las palabras que he esperado con desespero y contención. “Ya estás en la casa del Comandante”. Y salgo dispuesto a vivir el que seguramente se convertirá en uno de mis instantes más trascendentales. Y resulta que no será un instante. Porque hablaré con Fidel durante más de tres horas.

En la puerta del jardín espera Dalia, su esposa. Le entrego una flor que recibe con agradecimiento especial y me acompaña hasta una puerta de cristales, unos pocos metros más adelante. Detrás, espera el Comandante.

—¡Randy —saluda jovial— a ver qué tanto te pareces a Echeverría…!

Comienza la conversación de esta tarde con Fidel. Y ya no está al teléfono, sino a unos pocos metros, como si fuera mi habitual compañero de charlas. Combato con mi emoción para poder guardar cada hecho con precisión.

Me enseña la compilación de sus Reflexiones, y hace referencia a algunas de ellas, leyendo ideas o páginas enteras. Me cuenta que es una colección de la que se editaron 500 ejemplares, que se acompaña de un catálogo con dibujos de Rancaño.

Transcurre el tiempo mientras repasamos muchos temas. Trato de llevarme todos los detalles de su grandeza, no le quito los ojos de encima. Él, como convocándome siempre al conocimiento, lleva las riendas de la conversación. No dejo de pensar en cómo las circunstancias de la Sierra —de la guerra— y los actuales desafíos pueden moldear tan especialmente a un hombre.

Me comenta de la astronomía, de los observatorios en el mundo. Insiste en la necesidad del desarrollo de las ciencias como la única forma de que la inteligencia predomine, de la relación de esas materias con la economía y la calidad de la formación de estos profesionales en las universidades.

También habla muy entusiasmado de la donación al Zoológico Nacional de Cuba, de las especies animales de Namibia, y su interés en la novedosa práctica del traslado.

Persiste en su llamado de atención a la producción de alimentos para los seres humanos y animales, y muestra fotografías del sembrado de las plantas con las que experimenta. Me revela varias semillas, hablando del costo y su importancia; de la situación del combustible.

Sobre la mesa de trabajo, decenas de cables de prensa recopilados en una carpeta. Veo de cerca y compruebo su legendario interés por estar informado de todo, lo mismo del acontecer nacional que internacional.

Se detiene en particular en la lectura de cables recientes con una infografía de la cadena Rusia Today sobre qué nación contribuyó más a la derrota de Alemania en 1945. Durante años, la mayoría de los europeos reconocían a la URSS. Más recientemente los datos se han invertido y se le da la prominencia a Estados Unidos.

Pero también hablamos de él, de sus ejercicios físicos diarios, de la alimentación correcta. Sigo sin creerme que estoy al lado del hombre que más ha hecho por el logro de relaciones de justicia entre los hombres, y descubría la maravilla de atisbar, desde la rememoración del pasado, qué es el futuro.

Aún tiene bien grabado que soy de Matanzas. No iba a dejarlo pasar tan fácil. Entonces me pide que le cuente cómo funciona la práctica de deportes en mi ciudad. Sin darme demasiado tiempo a pensar me inquiere sobre las perspectivas del equipo de pelota de Matanzas con la conducción de Víctor Mesa, y de la alegría y emotividad que le impregna a la Serie Nacional. Luego se refiere a otros equipos presentes en esta Serie, y al desafío de ser matancero y estar en la capital, tan defensora de su equipo Industriales. Reímos los dos. Y yo admiro ese amor por el deporte que siempre ha dejado ver.

Después habla de las revoluciones que vienen contra la filosofía dominante, y me comenta que no se puede dejar de creer en ellas, pues cada revolución termina por renacer. En un momento especial, se refiere a Venezuela y habla con gran emoción de Chávez y deMaduro.

También comenta sobre Nicaragua y el empeño de Daniel Ortega y su esposa en el desarrollo de esa pequeña nación.

Volviendo al tema de nuestra Universidad, le muestro un catálogo y recorremos en su mapa todos los sitios que recordaba: la cafetería de la Facultad de Derecho —me cuenta algunos detalles de su construcción y ubicación—, otros sitios significativos para él, y me pide que le cuente de las Facultades de la Colina y las que actualmente están fuera de ella. Recuerda los tiempos desafiantes de su formación y sus históricos encuentros con los estudiantes universitarios luego del triunfo revolucionario.

Al mostrarle una serie de diseños dedicados a él, me pregunta quién los hace. Le respondo que un estudiante que también se llama Randy, de apellido Pereira y que estudia en cuarto año de Comunicación. Entonces se interesa por saber dónde imprimimos los carteles y los pulóveres, pues yo llevaba uno con el símbolo de los Juegos Caribe.

No me voy sin dejarle de recuerdo una foto de Henry, actual secretario de la UJC de la Universidad, e Indira, quien trabaja en la Dirección de Extensión Universitaria, los dos jóvenes que le entregaron en el 2010 la fotografía suya que dice: “Aquí me hice revolucionario…”. Leo la convocatoria a la Jornada por los 70 años de su ingreso a la Universidad, y le comento sobre los invitados que habrá y el modo en el que hemos concebido la actividad.

También repasamos con interés un ejemplar del periódico Resumen Latinoamericano, dedicado a los Cinco. Emocionado, recorre los rostros de René, Fernando, Tony, Gerardo y Ramón, y se detiene en las características más significativas de cada uno de los Héroes.

Ya casi parece que me iré. Pero retoma la conversación sobre las nuevas formas de contrarrestar algunas enfermedades, entre ellas, la diabetes, con la producción de algunos alimentos naturales; de la relación de Cuba con África, desde la contribución a la independencia con sus países, el fin del apartheid y de la actual contribución de médicos cubanos a la lucha contra el Ébola. Y agradezco por dentro que este momento aún no se me acabe.

Finalmente me muestra algunas páginas de temas que estudia en este momento. Entre ellos, uno sobre el Banco Central de Cuba con costos de los alimentos, metales básicos y preciosos, del azúcar, energía, tasa de interés.

No me deja ir sin que le ponga en el televisor un disco que le llevé como regalo, con las imágenes del recibimiento de los estudiantes de la Universidad a los del Crucero Semestre en el Mar, que visitaron el país en el mes de diciembre.

Se interesa por cómo nos fue con nuestros colegas norteamericanos, indaga en el programa de actividades. Al visualizar las imágenes… no sé por qué veo un Fidel diferente, mucho más cercano de lo que pensaba. La imagen de unos estudiantes norteamericanos sin pulóveres que tenían escrito CUBA en el pecho, lo traen a su momento más alegre y entusiasta.

Llega el instante de irme. Nos despedimos al estilo tradicional primero. Pero luego quiere conocer un modo más actual. Le enseño entonces aquel que ensayamos muchas veces con nuestros socios, más juvenil y diferente. Es tanta su insistencia que termina aprendiéndolo. Y lo practica varias veces antes de que finalmente nos digamos hasta luego.

Camino nuevamente por mis calles y pienso en lo que he vivido. Me llevo con intensidad el Fidel lleno de vida que conversó conmigo animada e inteligentemente. Con la sencillez que imaginaba, pero con esa capacidad infinita de sorprender.

Pienso en un escritor y encuentro una frase para que resuma lo que siento. Si la verdadera grandeza del hombre solo la puede alcanzar en el Reino de este mundo, no puedo menos que verla en él, que ha trascendido el escalón más alto de la especie humana para transformarse en leyenda.

Varios días después, aún la emoción me humedece los ojos. Sigo viéndolo frente a mí, tan vivo, con tanta energía y claridad, burlándose con esa vitalidad de quienes han pretendido hacer creer que ya no está. Aún puedo pensarlo, mesándose la barba, analizando quién sabe cuántas cosas.

No ha dejado de ser estudiante universitario. En un ambiente familiar y cordial, con su mirada más allá de las apariencias, me acercó a su infinito caudal de inteligencia. Y yo casi me asusto de ver lo mucho que me queda por estudiar y aprender. Le agradezco entonces el revelarme esa verdad y proveerme de una guía para entender cómo conducirme por lo inexplorado con curiosidad y tino.
Haber ocupado parte de su tiempo es el honor más grande que he recibido. Por nuestra FEU y nuestra Universidad de La Habana viví esta excepcional oportunidad. Fueron varias noches sin dormir de la alegría, de los impacientes deseos de volver a conversar con él…

Implícito en todo, más allá de lo que pueda decir, va la enseñanza de la humildad, de la confianza en nosotros, en el futuro de la Patria. La certeza de que este encuentro es la continuidad de más deberes, de más compromisos.
Fidel sigue en una marcha constante al compás de nuestro tiempo, como símbolo imperecedero, como eterno joven universitario. No puedo plasmar todo en palabras, pues aún llego a creer que es un sueño. La esencia de los milagros es inapresable por más que lo intentemos. Fidel es un fuera de serie.

Descargue todas las imágenes en alta resolución, en nuestra página en Flickr

Randy, Dalia y Fidel Castro.

Randy, Dalia y Fidel Castro.

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(Tomado de Cubadebate)

Fidel Castro recibe a destacado intelectual brasileño Frei Betto

Fidel y Frei Betto el domingo 16 de febrero de 2014.

Fidel y Frei Betto el domingo 16 de febrero de 2014.

El compañero Fidel y el destacado intelectual brasileño Frei Betto sostuvieron en la tarde de ayer una amistosa conversación, en el curso de la cual abordaron variados temas nacionales e internacionales.

En la plática, Betto se refirió a su encuentro con el Papa Francisco, efectuado el 9 de abril del pasado año, y comentó acerca de las conferencias que ha impartido durante su presente estancia en Cuba.

La entrevista se desarrolló en un clima afectuoso, característico de las amplias y fraternales relaciones existentes entre Fidel y Betto.

(Tomado de Granma)

Fidel Castro apoya diálogo Cuba Estados Unidos

Desde el año 2006, por cuestiones de salud incompatibles con el tiempo y el esfuerzo necesario para cumplir un deber —que me impuse a mí mismo cuando ingresé en esta Universidad el 4 de septiembre de 1945, hace 70 años—, renuncié a mis cargos.

No era hijo de obrero, ni carente de recursos materiales y sociales para una existencia relativamente cómoda; puedo decir que escapé milagrosamente de la riqueza. Muchos años después, el norteamericano más rico y sin duda muy capaz, con casi 100 mil millones de dólares, declaró ―según publicó una agencia de noticias el pasado jueves 22 de enero—, que el sistema de producción y distribución privilegiada de las riquezas convertiría de generación en generación a los pobres en ricos.

Desde los tiempos de la antigua Grecia, durante casi 3 mil años, los griegos, sin ir más lejos, fueron brillantes en casi todas las actividades: física, matemática, filosofía, arquitectura, arte, ciencia, política, astronomía y otras ramas del conocimiento humano. Grecia, sin embargo, era un territorio de esclavos que realizaban los más duros trabajos en campos y ciudades, mientras una oligarquía se dedicaba a escribir y filosofar. La primera utopía fue escrita precisamente por ellos.

Observen bien las realidades de este conocido, globalizado y muy mal repartido planeta Tierra, donde se conoce cada recurso vital depositado en virtud de factores históricos: algunos con mucho menos de los que necesitan; otros, con tantos que no hayan que hacer con ellos. En medio ahora de grandes amenazas y peligros de guerras reina el caos en la distribución de los recursos financieros y en el reparto de la producción social. La población del mundo ha crecido, entre los años 1800 y 2015, de mil millones a siete mil millones de habitantes. ¿Podrán resolverse de esta forma el incremento de la población en los próximos 100 años y las necesidades de alimento, salud, agua y vivienda que tendrá la población mundial cualquiera que fuesen los avances de la ciencia?

Bien, pero dejando a un lado estos enigmáticos problemas, admira pensar que la Universidad de La Habana, en los días en que yo ingresé a esta querida y prestigiosa institución, hace casi tres cuartos de siglo, era la única que había en Cuba.

Por cierto, compañeros estudiantes y profesores, debemos recordar que no se trata de una, sino que contamos hoy con más de cincuenta centros de Educación Superior repartidos en todo el país.

Cuando me invitaron ustedes a participar en el lanzamiento de la jornada por el 70 aniversario de mi ingreso a la Universidad, lo que supe sorpresivamente, y en días muy atareados por diversos temas en los que tal vez pueda ser todavía relativamente útil, decidí descansar dedicándole algunas horas al recuerdo de aquellos años.

Me abruma descubrir que han pasado 70 años. En realidad, compañeros y compañeras, si matriculara de nuevo a esa edad como algunos me preguntan, le respondería sin vacilar que sería en una carrera científica. Al graduarme, diría como Guayasamín: déjenme una lucecita encendida.

En aquellos años, influido ya por Marx, logré comprender más y mejor el extraño y complejo mundo en que a todos nos ha correspondido vivir. Pude prescindir de las ilusiones burguesas, cuyos tentáculos lograron enredar a muchos estudiantes cuando menos experiencia y más ardor poseían. El tema sería largo e interminable.

Otro genio de la acción revolucionaria, fundador del Partido Comunista, fue Lenin. Por eso no vacilé un segundo cuando en el juicio del Moncada, donde me permitieron asistir, aunque una sola vez, declaré ante jueces y decenas de altos oficiales batistianos que éramos lectores de Lenin.

De Mao Zedong no hablamos porque todavía no había concluido la Revolución Socialista en China, inspirada en idénticos propósitos.

Advierto, sin embargo, que las ideas revolucionarias han de estar siempre en guardia a medida que la humanidad multiplique sus conocimientos.

La naturaleza nos enseña que pueden haber transcurrido decenas de miles de millones de años luz y la vida en cualquiera de sus manifestaciones está siempre sujeta a las más increíbles combinaciones de materia y radiaciones.

El saludo personal de los Presidentes de Cuba y Estados Unidos se produjo en el funeral de Nelson Mandela, insigne y ejemplar combatiente contra el Apartheid, quien tenía amistad con Obama.

Baste señalar que ya en esa fecha, habían trascurrido varios años desde que las tropas cubanas derrotaran de forma aplastante al ejército racista de Sudáfrica, dirigido por una burguesía rica y con enormes recursos económicos. Es la historia de una contienda que está por escribirse. Sudáfrica, el gobierno con más recursos financieros de ese continente, poseía armas nucleares suministradas por el Estado racista de Israel, en virtud de un acuerdo entre este y el presidente Ronald Reagan, quien lo autorizó a entregar los dispositivos para el uso de tales armas con las cuales golpear a las fuerzas cubanas y angolanas que defendían a la República Popular de Angola contra la ocupación de ese país por los racistas. De ese modo se excluía toda negociación de paz mientras Angola era atacada por las fuerzas del Apartheid con el ejército más entrenado y equipado del continente africano.

En tal situación no había posibilidad alguna de una solución pacífica. Los incesantes esfuerzos por liquidar a la República Popular de Angola para desangrarla sistemáticamente con el poder de aquel bien entrenado y equipado ejército, fue lo que determinó la decisión cubana de asestar un golpe contundente contra los racistas en Cuito Cuanavale, antigua base de la OTAN, que Sudáfrica trataba de ocupar a toda costa.

Aquel prepotente país fue obligado a negociar un acuerdo de paz que puso fin a la ocupación militar de Angola y el fin del Apartheid en África.

El continente africano quedó libre de armas nucleares. Cuba tuvo que enfrentar, por segunda vez, el riesgo de un ataque nuclear.

Las tropas internacionalistas cubanas se retiraron con honor de África. Sobrevino entonces el Periodo Especial en tiempo de paz, que ha durado ya más de 20 años sin levantar bandera blanca, algo que no hicimos ni haremos jamás.

Muchos amigos de Cuba conocen la ejemplar conducta de nuestro pueblo, y a ellos les explico mi posición esencial en breves palabras.

No confío en la política de Estados Unidos ni he intercambiado una palabra con ellos, sin que esto signifique, ni mucho menos, un rechazo a una solución pacífica de los conflictos o peligros de guerra. Defender la paz es un deber de todos. Cualquier solución pacífica y negociada a los problemas entre Estados Unidos y los pueblos o cualquier pueblo de América Latina, que no implique la fuerza o el empleo de la fuerza, deberá ser tratada de acuerdo a los principios y normas internacionales. Defenderemos siempre la cooperación y la amistad con todos los pueblos del mundo y entre ellos los de nuestros adversarios políticos. Es lo que estamos reclamando para todos.

El Presidente de Cuba ha dado los pasos pertinentes de acuerdo a sus prerrogativas y las facultades que le conceden la Asamblea Nacional y el Partido Comunista de Cuba.

Los graves peligros que amenazan hoy a la humanidad tendrían que ceder paso a normas que fuesen compatibles con la dignidad humana. De tales derechos no está excluido ningún país.

Con este espíritu he luchado y continuaré luchando hasta el último aliento.

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Fidel Castro Ruz
Enero 26 de 2015
12 y 35 p.m.

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