Ahora si conocen la libertad y la democracia

Por: Arthur González

disidente-cubana-en-madridLos que en Cuba eran denominados “disidentes” por la prensa internacional, los Estados Unidos y sus aliados europeos, ahora están conociendo en verdad lo que es la “libertad y la democracia”
Cuando en el año 2011, la iglesia católica medió con el Gobierno cubano la liberación de 75 elementos contrarrevolucionarios, que al servicio de los yanquis ejecutaban actos violatorios de las leyes, a fin de intentar derrocar al sistema socialista. Todos los que desearon marcharse del país fueron acogidos por el Gobierno español, arribando a Madrid unas 100 personas entre ex prisioneros y sus núcleos familiares.
Al poco tiempo, en España se les cambió el nombre de “disidentes y opositores” por el de revoltosos, y hay hasta quienes lo califican como delincuentes debido a su conducta, algo que siempre Cuba dijo pero la propaganda norteamericana los beatificó como “luchadores por la libertad”.
Desde el año 2011 han protagonizado diversos espectáculos públicos, exigiendo beneficios que no les tocan, acostumbrados a un trato especial mientras estaban en Cuba, de ahí que algunos se plantaron frente al Ministerio de Asuntos Exteriores como protesta, pero a diferencia de cuando vivían en la Habana, no han sido recibidos por ningún funcionario diplomático.
España les brindó lo mismo que a cualquier emigrante y nunca han sido considerados como casos políticos, manifestándose en contra los que les dieron de comer durante mucho tiempo. Ahora si no pagan lo que consumen van a la calle, así de simple.
Los norteamericanos tampoco les han otorgado visas, dejándolos al otro lado del atlántico, pues ya no son útiles para sus campañas contra Cuba.
Al final como se dice popularmente: Roma paga a sus traidores pero los desprecia.

 

Cuba: Aumenta venta de materiales para la contrucción

La venta de materiales de la construcción para el programa de la vivienda avanza en lo que va de año en todo el territorio cubano

La venta de materiales de la construcción para el programa de la vivienda avanza en lo que va de año en todo el territorio cubano

Por: Venus Carrillo Ortega/AIN

(AIN) La venta de materiales de la construcción para el programa de la vivienda avanza en lo que va de año en todo el territorio cubano, al crecer en un 46 por ciento con respecto a igual período del 2012, informaron hoy fuentes del Ministerio de Comercio Interior (Mincin).

Hasta el cierre de abril la comercialización en la red de tiendas especializadas en esos productos alcanzó los 679 millones 730 mil pesos, acotó Pilar Fernández, jefa del grupo de ventas minoristas, en un encuentro con la prensa nacional.

Ese crecimiento en relación con el pasado año refleja una mayor confianza de la población en este programa, que impulsa el Mincin desde el 2011, con el propósito de responder a las necesidades de mantenimiento y construcción de viviendas por esfuerzo propio, consideró la funcionaria.

También puntualizó que hasta la fecha las provincias de La Habana, Artemisa, Villa Clara y Las Tunas cumplen con los planes de ventas previstos.

En Holguín, Santiago de Cuba y Guantánamo la comercialización aumentó de manera significativa, favorecida por las medidas que adoptó el Gobierno en apoyo a las labores de recuperación, tras el paso del huracán Sandy, enfatizó Fernández.

Los áridos, el acero, los elementos de piso, pared y techado continúan como productos líderes de mayor demanda entre los consumidores.

Al respecto, Siuriz García, jefa del grupo de ventas mayoristas del ramo, apuntó que en renglones como el cemento y el acero la oferta todavía no satisface las necesidades de la población, aun cuando la industria nacional cumple los planes de entrega solicitados.

En 2012 las ventas estuvieron por debajo de lo planificado debido a la falta de una estrategia adecuada para la movilización de inventarios, la baja calidad de los productos y el desconocimiento de hábitos de consumos, todo lo cual incidió en la distribución y abastecimiento de los mercados.

Cuba: Una mirada al modelo cubano de bienestar

por Patricia Arés

En muchas oportunidades, he preguntado a mis estudiantes cuáles serían las principales razones para decir que en Cuba es bueno vivir

4966a6e9cb5d13ebd2aef82eace8579c_SLa mayoría de las veces sus respuestas están relacionadas con el acceso a la salud, la educación y la seguridad social y efectivamente, estos son los pilares de nuestro modelo socialista, pero para las personas jóvenes constituyen realidades tan asumidas desde la cotidianidad que se tornan demasiado habituales o quedan congeladas en un discurso que, a fuerza de repetición, se hace irrelevante..


Yo me atrevería a decir que existe un modelo cubano de bienestar que se ha incorporado con tanta familiaridad acrítica que ha quedado invisible a nuestros ojos o paradójicamente instalado en la voz de muchos de los que ya no están, luego de haberlo perdido, o de visitantes que viven otras realidades en sus países de origen. De la vida cotidiana en Cuba, por lo general se habla de las dificultades, sobre todo de índole económica, pero pocas veces se escucha hablar de nuestras bondades y fortalezas.

Algunas experiencias profesionales vividas me han hecho pensar mucho en nuestro socialismo, visto como cultura y civilización alternativa. Cuando los psicólogos y otros especialistas participamos en el proceso de lograr el retorno del niño Elián González, emergió con mucha fuerza este tema. Más recientemente en consulta, conversando con algunos ancianos repatriados, con niños que por decisión de sus padres deben irse a residir a otros países o con jóvenes que han retornado de España luego de vivir la experiencia de ser echados a la calle por no tener trabajo ni dinero para pagar la renta, me vuelve a resurgir, a partir de sus vivencias, la idea del modelo cubano de bienestar.

Recuerdo cuando Elián estaba en Estados Unidos que el abuelo Juanito le decía telefónicamente que le estaba haciendo una chivichana para su regreso y al otro día aparecía en la pantalla televisiva que le habían regalado un carro eléctrico de juguete que parecía de verdad, si los abuelos o el padre le decían que su perrito lo extrañaba, al otro día aparecía Elián con un cachorro de labrador que le habían regalado, si le decían que le habían comprado un librito de Elpidio Valdés, aparecía Elián vestido de Batman. Sin embargo, el cariño de su familia, el amor de cuantos lo esperaron, la solidaridad de sus amiguitos del aula, de sus maestras, pudieron más que todas las cosas materiales del mundo.

Conversando hace muy poco con un adulto mayor que tomó la decisión de no regresar a EE.UU. luego de haber vivido 19 años en ese país, me decía: Es real doctora, allí se vive muy cómodo, pero eso no lo es todo en la vida, allá “no eres nadie”, no existes para nadie. Me contaba que se pasaba largas horas solo en la casa, esperando que los hijos y nietos regresaran de trabajar y de la escuela, que se quedaba encerrado porque no podía salir ya que según ellos, estaba viejo y no lo dejaban manejar, y que por el día el barrio en que él vivía parecía una maqueta, no se veía persona alguna, ni nadie tenía tiempo de dedicarte un rato para conversar. En una visita que hizo a la otra hija que vive en Cuba, decidió no regresar. Me cuenta que está haciendo ejercicios en el parque, que juega dominó por las tardes, que les repasa al otro nieto y a dos amiguitos más, que ha recuperado unos cuantos amigos de la “vieja guardia” y que con el dinerito que le mandan de allá y la ayuda de su familia aquí, tiene de sobra para cubrir sus gastos. Usando sus palabras textuales me decía: Algunos conocidos me decían que iba a venir al infierno, pero en realidad doctora, me siento en el paraíso. Evidentemente, el modo de vida que ahora lleva no será el paraíso, pero le genera mayor bienestar.

Un día me llevaron a un niño hijo de dos diplomáticos, que vino de vacaciones y no quería regresar con los padres a la misión donde ellos estaban trabajando, estaba “alzado”, en plena “huelga”, decía que lo dejaran con la abuela, que él no quería irse de nuevo, que no le gustaba estar allá. Cuando pregunté a los padres qué sucedía con el niño, me contaban que allá tenía que vivir encerrado por razones de seguridad, no tenía apenas amiguitos con quien compartir después de la escuela, y no estaban los primos, a los cuales adoraba. Desde que llega aquí es como si le dieran la carta de libertad —me decían los padres—-, se va para el parque de la esquina con los amigos del barrio, sale a pasear con los primos, juega pelota y fútbol en plena calle, se pasa el día rodeado de los abuelos, de los tíos y de los vecinos. En la entrevista con el niño me contaba que los primos le decían que él era bobo porque quería quedarse en Cuba teniendo la oportunidad de estar en otro país y el niño me decía: Yo extraño mucho cuando estoy aquí la pizza de peperones, pero te cambio un millón de pizzas por quedarme viviendo ahora mismo en Cuba.

Un joven que vino de retorno de España, me contaba que se había quedado sin trabajo y por supuesto no tenía dinero para pagar la renta, que la dueña le dio tres meses de plazo y al no tenerlo lo echó a la calle, pero lo más triste del caso es que nadie, ni sus amigos, le tendieron una mano pues le decían que dada la crisis cada cual “debería arreglárselas como pudiera” y tuvo que regresar porque la opción que tenía era o dormir en el metro o virar para la casa de sus padres aquí en Cuba. Al final, me decía, quienes están prestos a acogerte son los tuyos.

Me he quedado pensando en estos testimonios que muy bien podrían servir para tantos jóvenes que no encuentran bienestar alguno de vivir en Cuba y que solo imaginan una vida “de progreso” en el exterior o sobrevaloran la vida afuera como una vida de éxito y oportunidades, pero yo me pregunto: ¿qué tenemos aquí que falta en otros lugares? ¿Qué descubrieron el niño, el adulto mayor y el joven que vino de España, a partir de sus experiencias allá, que nosotros no vemos aquí? ¿Realmente el modelo de vida que proponen las sociedades capitalistas contemporáneas constituye actualmente un modelo de bienestar, a pesar de estar vendido por los medios de comunicación como el “sueño del progreso prometido”? ¿Hablamos hoy de buena vida o del buen vivir, de vida llena o vida plena? ¿Necesariamente el desarrollo económico y tecnológico es lo único que garantiza el bienestar personal y social?

Voy a hacer un esfuerzo de síntesis a partir de estas experiencias profesionales en lo que considero radican algunas de las bases de nuestro modelo cubano de bienestar.

EN PRIMER LUGAR EL NO SENTIMIENTO DE EXCLUSIÓN, EL NO VIVIR “ANOMIA SOCIAL”

Este es un tema de profundas connotaciones espirituales y éticas. Cuando uno llega a un barrio en Cuba y pregunta por una persona, por lo general te dicen: “Vive en aquella casa”. Los cubanos todos tenemos un nombre y una biografía porque todos tenemos espacios de pertenencia (familia, escuela, comunidad, centro de trabajo) y de participación social, todos en nuestra vida hemos asumido responsabilidades, asistimos en el barrio a las reuniones, a nuestro consultorio del médico, votamos en la misma urna, compramos los productos normados en el mercado o tenemos el mismo mensajero. Seguro que en algún momento hemos dicho: “Las mismas caras todos los días”, pero justo ahí radica un escenario vital de grandes dimensiones humanistas y solidarias.

La anomia social o en palabras del abuelo que entrevisté el “Tú no existes”, resulta una experiencia contraria a la que vivimos en Cuba, es la experiencia de vivir sin tener un lugar, sin ser reconocido o advertido, y no se trata de un lugar físico, sino de un lugar simbólico, un lugar de pertenencia y participación, un lugar que da sentido a la vida. Vivir en el “no lugar” es sentirse aislado, en soledad existencial, es sentirse extraño y ese es uno de los problemas del mundo actual. Incluso los lugares donde hoy coexisten muchas personas, más que lugares de encuentro son especialmente “no lugares”. Resulta increíble que en un metro puedan ir diariamente cientos de personas que no intercambian palabra alguna y que muestran mayor contacto con los medios tecnológicos en una especie de autismo técnico, que de persona a persona. Otro “no lugar” son los aeropuertos y los moles (catedrales del consumo): mucha gente a tu alrededor y absolutamente ningún contacto. Si te caes nadie te recoge, porque además, existen tantas leyes de “derechos ciudadanos” que supuestamente protegen a las personas desde una visión individualista, que nadie te toca no vaya a ser que te acusen de acoso sexual. Están legislados el “no contacto” y la indiferencia.

Hoy en día la realidad social en otros países hace que cada vez estemos más excluidos que incluidos. Amén de la existencia de desigualdades sociales como consecuencia de las realidades económicas actuales en Cuba, nuestras políticas promueven la inclusión social conducente a borrar la distancia de género, color de la piel, capacidades físicas, orientación sexual. Cuba, como sistema social, a pesar de todas las dificultades y contradicciones, intenta construir un mundo donde todos quepamos, y donde la reciprocidad humana espontánea se da a partir de estas condiciones. En “la otra geografía”, en el mapa de la globalización neoliberal, dividida en clases, los nexos interpersonales están dañados por disímiles diferencias y los unos quedan alejados de los otros por fronteras invisibles, que laceran la integridad y la participación.

LOS DIVERSOS ESPACIOS DE SOCIALIZACIÓN

Los espacios de socialización son muy importantes en la vida, el entramado social es el recurso, el sostén para todo sujeto, pues está claro que ciertamente es en él que una persona puede desarrollarse en su potencial con plenitud. Las familias viven actualmente en aislamiento en muchas partes del mundo y mientras mayor es el nivel de vida, mayor es el modo de vida enclaustrado. Nadie conoce al vecino de al lado, nadie sabe quién es, dentro de las casas los miembros no tienen muchos espacios cara a cara, porque la invasión de la tecnología es tal que un padre puede estar chateando con un colega en Japón y no tiene la menor idea de lo que le sucede al hijo en el cuarto contiguo. En estudios que se han realizado en diferentes partes del mundo, el tiempo de conversación mirándose a los ojos, que un padre (especialmente el papá) dedica a sus hijos, no pasa de 15 minutos diarios.

Uno de los grandes impactos del modelo capitalista hegemónico actual es el poco tiempo para la familia u otros espacios comunitarios, los días entre semana la familia como grupo “no existe”, los horarios extensivos e intensivos de trabajo, el pluriempleo de los padres para poder solventar las cada vez mayores exigencias del consumo, hacen que aquellos viejos rituales y tradiciones familiares se hayan desterrado de la vida cotidiana. Los psicólogos y sociólogos de muchos países plantean que el mayor impacto de esta realidad son la soledad infantil y la ausencia de vínculos en el anciano. Muchos niños de la clase media o media alta llegan de la escuela sin que asome en el hogar un rostro adulto hasta horas avanzadas o permanecen con una nana que brinda comida, pero no puede suplir el afecto y la atención de los padres.

Los medios tecnológicos aparecen como el antídoto a la soledad, pero sin ninguna restricción de los adultos, lo que puede producir adicción a los videos juegos, incrementar la violencia e incentivar la erotización temprana. Es poco frecuente que los niños o adolescentes dispongan en el mundo de hoy de las plazas públicas, las calles y los parques al aire libre como lugares de encuentro porque no hay seguridad ciudadana para ello. Los universos espacio-temporales de la red urbana destinados a la juventud, son vistos por los adultos como lugares de amenaza y peligro más que de esparcimiento y construcción de lazos sociales. En Cuba los parques y las plazas siguen siendo lugares de socialización de diferentes generaciones.

La familia cubana está tejida en redes sociales de intercambio, con los vecinos, con las organizaciones, con la escuela, con los parientes, incluidos los emigrados. Lo característico del modo de vida de los cubanos son los espacios de socialización, el tejido social que no excluye y deja sin nombre a nadie. Yo diría que la célula básica de la sociedad en Cuba, además de la familia como hogar, la constituye la red de intercambio social familiar y vecinal, ese tejido social en redes, representa una de las fortalezas invisibles más grandes que tiene el modelo cubano de bienestar, es ahí donde radica el mayor logro de nuestro proceso social, la solidaridad social, la contención social, el intercambio social permanente. Ese capital es solo perceptible para el que lo pierde y comienza a vivir otra vida fuera del país.

A pesar de que tenemos dificultades económicas y problemas no resueltos, la familia en Cuba existe. La familia cubana comienza a vivir intensamente después que los niños salen de la escuela y los niños, jóvenes y adolescentes hacen vida familiar-comunitaria a partir de su salida de los centros escolares. La vida familiar en Cuba no se produce a puerta cerrada. La puerta de un hogar cubano puede ser tocada muchas veces por los agentes de fumigación, por los vecinos, por la enfermera, por los dirigentes de base, por los “puerta-propistas”. Hay que salir diariamente al mercado, ir a casa de los vecinos para recoger mandados, botar la basura, ir a la farmacia, buscar a los niños en la escuela. La vida familiar en Cuba es multigeneracional, donde todas las edades se mantienen interactuando, la mayoría de los adultos mayores no viven en asilos, su verdadero espacio por lo general es la comunidad.

LA SOLIDARIDAD SOCIAL A CONTRACORRIENTE DEL INDIVIDUALISMO

En el escenario internacional actual el bien individual es más importante que el bien social, el modelo de desarrollo económico pone a las personas ante el deseo de vivir “mejor” (a veces a costa de los demás) por encima del vivir todos bien. Hoy en día la gente dice “yo no le hago mal a nadie, que nadie se meta en mi vida, a mí me gusta, a mí me va bien, es mi cuerpo, es mi vida, es mi espacio”,eligen la actuación que maximice los beneficios y las ganancias. El “nosotros” se sustituye por el yo. La conducta egoísta en este mundo hegemónico actual es denominada y bien ponderada como “racionalidad instrumental” cuando en realidad esa racionalidad lo que esconde es una gran insensibilidad social.

En nuestro país existe la solidaridad social, aunque hoy vivimos una suerte de paralelismo entre nuestros comportamientos solidarios y la insensibilidad de algunas personas. La socialización del transporte o “botella”, por ejemplo, el hacer de tus vecinos, tu familia, la socialización vecinal de teléfonos particulares, el pasarse los uniformes escolares, algunas medicinas, el brindar tu casa particular como aula después de un ciclón que afectó la escuela, son ejemplos de nuestro intercambio solidario. Me contaba una joven que estudiaba en la escuela Lenin que en el grupo de sus amiguitas, además de ser una práctica generalizada de los grupos, se juntaba cada semana lo que traían de la casa para repartírselos equitativamente y así todas comían lo mismo, independientemente de que algunas podían traer más cosas y otras no traían casi nada. Para ellas lo más importante eran la amistad y la hermandad.

LA CREATIVIDAD E INTELIGENCIA COLECTIVA

En Cuba, además de que puedes conversar y tener múltiples intercambios sociales, puedes darte el lujo de una buena charla con muchas personas. Todos sabemos de algo, todos podemos dar una opinión o podemos tener buenas ideas, tenemos cultura política, cultura deportiva o algunos saben mucho de arte. Tenemos capital cultural acumulado y eso es parte de nuestro patrimonio social y del bienestar invisible. No somos para nada ignorantes, resultado de los niveles educacionales alcanzados. Los cubanos y las cubanas impresionamos por nuestra capacidad para conversar, para emitir ideas y criterios. Uno de los grandes problemas que tengo como psicóloga clínica, cuando atiendo a las personas, es que se me va el tiempo, porque estamos acostumbrados a conversar, algunos me traen una lista de cosas escritas para que no se les escape lo que desean decir. Estamos acostumbrados a regalarnos tiempo y eso es un lujo en los momentos actuales, cuando nadie tiene tiempo que ofrecer, donde en todas partes del mundo se vive el síndrome de la prisa.

En mis visitas a impartir docencia a países latinoamericanos, en los trabajos de estudios de familia que deben presentar en clases, los estudiantes presentan una realidad familiar-social que me deja perpleja, por la carga de problemas sociales acumulados, no solo en familias pobres, sino de cualquier clase social. Me doy cuenta por lo que escucho, que nosotros estamos a siglos de distancia, porque el tema no es económico, sino de ignorancia, de pobreza mental acumulada, de estigmas sociales, prejuicios de clase, de género, de raza, violencia contra la mujer, soluciones mágicas a los problemas sin fundamento científico, abuso sexual infantil, poligamia, taras genéticas por una sexualidad irresponsable o sexo entre parientes, todo ello son problemas cotidianos. Son los problemas asociados al desamparo social, a la ausencia de programas sociales de prevención. Para nosotros es excepción lo que para ellos es cotidiano.

Como profesora siento que nuestra población es culta y desarrollada, y lo vivimos sin apenas darnos cuenta y aunque lo cotidiano aparenta ser intrascendente, es el gran telón de fondo de la historia. Algunos jóvenes emigrados suelen darse cuenta de esta realidad social tan diferente con la que tienen que aprender a lidiar.

¿CÓMO POTENCIAR NUESTRO MODELO CUBANO DE BIENESTAR?

El nuevo modelo económico tiene, entre sus objetivos, incrementar la productividad. Con el nuevo modelo económico el gran desafío es fortalecer nuestra propuesta cubana de bienestar que representa una alternativa al anti-modelo dominante, una concepción que también comparten y reiteran prácticamente todos los pueblos indígenas del continente y del mundo y proviene de una larga tradición dentro de diversas manifestaciones religiosas. Todas estas visiones, incluida la cubana, es que el objetivo global del desarrollo, que no es tener cada vez más, sino ser más, no es atesorar más riqueza, sino más humanidad. Se expresa en su insistencia en vivir bien en vez de mejor, lo que implica solidaridad entre todos, prácticas de reciprocidad y el deseo de lograr o restaurar los equilibrios con el medio ambiente y a la vez mejorar las condiciones de vida de la población. Sin embargo, la mejora en las condiciones de vida no va a revertir sola los problemas de índole social que hemos acumulado. La dimensión económica no puede aislarse de las dimensiones sociales, culturales, históricas y políticas que otorgan al desarrollo un carácter integral e interdisciplinario, para recuperar como objeto fundamental el sentido del bienestar y del buen convivir.

No hay que ser un científico social para percatarnos de que, al margen de las condiciones de vida, en nuestro país existen muchas personas y familias que más que pobreza material ya tienen instalada la pobreza espiritual. Algunas familias tienen pobreza mental, expresada en sus estrategias de vida alejadas de los más elementales comportamientos decentes, en sus patrones de consumo distantes de la realidad de nuestro país, cercanos a la tenencia material superflua, en sus aspiraciones alejadas del bienestar común. Ahí radica la cultura de la banalidad y de la frivolidad propia del modelo hegemónico actual.

La acumulación de problemas materiales producto de la cruenta crisis económica de la década de los 90, ha deteriorado sustancialmente los valores a nivel social. Los valores no son solo principios, sino que deben ir acompañados de comportamientos, para que no pierdan su eficacia. Si desde las prácticas contradecimos los principios, pues estamos ante una crisis de valores.

Cuba no está ajena a las influencias hegemónicas del actual mundo unipolar y supuestamente global, hay que continuar tratando de construir un modelo de bienestar alternativo “a la intemperie”, bajo todas las influencias que genera la colonización de la subjetividad, incluyéndonos, a pesar del efecto modulador de nuestras políticas sociales. En el mercado no valen los ideales, sino la capacidad de consumo, los no consumidores se vuelven seres humanos “no reconocidos”, excluidos de todo tipo de reconocimiento social.

Existe hoy en el mundo una sobresaturación de información, algunas muy buenas, pero otras plagadas de mediocridad y superficialidad. Los medios de comunicación del actual modelo hegemónico fomentan la banalidad con tal de vender más. Somos atiborrados con entretenimientos, novelas, series y películas de violencia que tienen un poder de encantamiento increíble porque atrapan, pero se corre el riesgo de ser arrastrado al ocio y a la adicción (drogas, alcohol, sexo promiscuo, dinero fácil, juegos de azar, videojuegos).

Cuando Gandhi, Premio Nobel de la Paz, señaló los siete pecados capitales de la sociedad contemporánea se refirió precisamente al contexto global en el que nos encontramos inmersos: Riqueza sin trabajo, Placer sin conciencia, Conocimiento sin utilidad, Comercio sin moralidad, Ciencia sin humildad, Adoración sin sacrificio y Política sin principios.

Por lo general, la publicidad y el mercado asocian el bienestar al placer, al tener, al éxito, al estatus.

Es cierto que si no tenemos mucha cultura, la tendencia a pensar que en el tener está el bienestar y dejarnos atrapar por todas las propuestas de consumo crece como “hierba mala”, es someternos a la ignorancia. La ética del ser requiere de una formación moral, una preparación, una educación familiar, en general una educación de mayor envergadura, y a eso es lo que tenemos que apostar como sociedad.

FOMENTAR LA SOLIDARIDAD SOCIAL

Con el fortalecimiento del trabajo por cuenta propia, la comunidad constituye el espacio vital de muchas familias. Familia-comunidad-organizaciones-trabajo se fortalecen en sus vínculos. Sin embargo, los nuevos escenarios constituyen una magnífica oportunidad para fortalecer la vida comunitaria, además de potenciar el trabajo en beneficio del bienestar común. Cuba aporta la diferencia en el sentido de solidaridad y responsabilidad social que hemos incorporado.

Se hace necesario potenciar una cultura solidaria y una responsabilidad social que sirva de antídoto a la penetración de la cultura del mercado. Es importante que la gente mantenga su eticidad solidaria, que no se fragmente el proyecto colectivo. Aunque el nombre, y no la idea del trabajo por cuenta propia sugiera una cierta desconexión social, que no representa nuestra ética solidaria.

FORTALECER EL ESPACIO COMUNITARIO

La familia y la comunidad han ganado en importancia en Cuba como escenarios de la vida en los tiempos actuales. Cuando algún visitante observa nuestro modo de vida comunitario, en ocasiones refieren que antes en su país se vivía así, pero hace más de diez años que ya se vive a “puertas cerradas” y a “casas vacías durante gran parte del día” Esto se debe, en su mayor parte, al surgimiento de nuevas tecnologías, a horarios laborales cada vez más extensos, a la frecuencia con la que cambiamos de trabajo y casa, y a ciudades cada vez más grandes y pobladas. El crecimiento exacerbado del individualismo está haciendo cada vez más difícil encontrar una sensación de comunidad. La comunidad ha sido reducida al núcleo familiar mínimo, y en estas circunstancias es muy fácil caer en el aislamiento, que conlleva a la soledad y la depresión, creando un gran colapso social, con resultados tan drásticos como incrementos en violencia, abuso de drogas y enfermedades mentales.

Cuando las personas de todas las edades, grupos sociales y culturas sienten que pertenecen a una comunidad tienden a ser más felices y saludables, y crean una red social más fuerte, estable y solidaria. Una comunidad fuerte aporta muchos beneficios, tanto al individuo como al grupo en sí, ayudando a crear una mejor sociedad en general. Nuestro gran desafío es que nuestras puertas no se cierren, que no perdamos la sensibilidad por los otros, por nuestro barrio y entorno, que sigamos preocupándonos por el bien común.

Las diferentes formas de inserción a la economía no han deteriorado sensiblemente el tejido social existente, no somos una sociedad estratificada en clases sociales, sino tejida en redes familiares, vecinales y sociales, mantenemos una ética solidaria.

Una aspiración importante es que en la comunidad se encuentren soluciones novedosas a muchos de los problemas sociales que tenemos basado fundamentalmente en esa visión de la comunidad como espacio potenciado en la solución de los problemas. Para ello se necesitará una mayor dinamización de la comunidad en su capacidad para influir en las problemáticas locales.

Es importante mantener la implicación de los ciudadanos en la vida social, preservar el cuidado de nuestros espacios, el respeto a los ancianos, los niños, las mujeres, las personas con alguna discapacidad y sobre todo, mantener la responsabilidad social en la educación de las jóvenes generaciones.

Tomando en consideración todos estos elementos, considero que tenemos una gran responsabilidad social de no perder nuestro modelo cubano de bienestar, que nuestro país cuenta con condiciones sin precedentes para marcar la diferencia, que es preciso continuar resistiendo a la colonización de la cultura y la subjetividad, que el gran desafío es seguir proponiendo otros modelos de ser humano y de colectividad que realmente indiquen caminos de verdadera humanización.

http://www.kaosenlared.net/

Cuba es contraria a la pena de muerte

justicia-cuba(PL) En Cuba no hay ningún condenado a la pena de muerte, afirma el informe de la isla al Examen Periódico Univeral (EPU) del Consejo de Derechos Humanos, al que se someterá el 1 de mayo. El texto consigna que los tribunales de la mayor de las Antillas no han dictado sanción de pena de muerte desde el informe anterior al EPU, al que La Habana concurrió en febrero de 2009.

Asevera que, en abril de 2008, el Consejo de Estado cubano decidió conmutar la sanción de muerte a todos los internos sancionados a esa pena y sustituirla por 30 años de privación de libertad.

“La decisión se adoptó como acto soberano, en consonancia con la conducta ética y humanitaria del país desde 1959”, añade.

Entre los beneficiarios de esa medida está el confeso terrorista salvadoreño Raúl Ernesto Cruz León, autor de atentados explosivos contra instalaciones turísticas cubanas.

Fabio di Celmo, joven empresario italiano, falleció por la explosión de una bomba colocada por Cruz León en el hotel Copacabana, de esta capital, el 4 de septiembre de 1997.

El informe asegura que el país caribeño es contrario, por filosofía, a la aplicación de la pena capital.

Sin embargo, acota que la isla se ha visto forzada, en legítima defensa de su seguridad nacional, a establecer y aplicar leyes severas contra actividades terroristas y crímenes contra el Estado y la vida de sus ciudadanos.

El documento subraya que aunque está incluida en la legislación penal, se favorece la eliminación de esa sanción cuando existan las condiciones propicias para ello.

“Cuba comprenda y respeta los argumentos del movimiento internacional que propone la eliminación o maratoria de la pena de muerte”, concluye.

MAÑANA SERÁ TARDE según Roberto Zurbano

zurbanoEscucho, aprendo y sigo en la pelea. Si una izquierda conservadora dentro y fuera de Cuba considera que un negro cubano revolucionario no debe hacer críticas a la Revolución, no ha entendido el papel que han jugado los negros dentro de esta y
tampoco qué es un verdadero proceso revolucionario. En la base, en el corazón, en el fondo y en las orillas de este proceso los negros hemos sido buena parte del sostén. Nos asiste tanto el derecho moral a criticarla como el deber de defenderla, porque es aún insuficiente lo que hemos logrado frente a lo que hemos hecho y merecemos. Renunciar a esa crítica es renunciar a mejorar la Revolución y sentirla más nuestra.

Combatir el racismo es una de las grandes tareas del siglo XXI.  Este flagelo no surgió en un país en particular, sino en un contexto mundial en el que fueron involucradas varias naciones y culturas marcadas por el afán colonial de repartirse el mundo y establecer jerarquías económicas y políticas que hoy sobreviven. El racismo contemporáneo es también un fenómeno globalizado y la lucha contra este va más allá de cualquier frontera. Renunciar aldebate internacionales reducir su impacto a viejos conceptos nacionalistas  no tener en cuenta el proceso de intercambio desigual generado por el turismo, las nuevas tecnologías de la información, las migraciones y las transnacionales de la cultura. Es un debate sobre la persistencia del racismo en Cuba, sobre los modos paternalistas y sofisticados con que ese tipo de humillación se reproduce o renueva y, especialmente, sobre cómo reconocerlos y enfrentarlos en un nuevo contexto. Es bien conocido que The New York Times no es un diario de izquierda, aunque se declare contra el bloqueo y sea el soporte donde se dio a conocer a la opinión norteamericana el caso de Los Cinco. Publicar en el NYT no fue un acto de ingenuidad, sino un riesgo asumido con toda responsabilidad. Decidípublicar allí, donde escasean las firmas cubanas de la Isla, y no en el Granma ni en El NuevoHerald, por razones diversas, pero conocidas. Acepté la propuesta con la intención de colocar el debate más allá de los insuficientes espacios académicos y culturales a los que asisto hace 15 años. Un periódico es otra cosa:puede alcanzar,informar, desinformar y convocar, en breve tiempo, a decenas de miles de personas.

El original fue aceptado, con propuestas de cambios. Durante el proceso de negociación editorial se agregaron y rechazaron textos que fueron discutidos por vía electrónica, durante una semana de trabajo. Dos colegas compartieron conmigo estas revisiones, ambos con excelente dominio del inglés. El texto final, enviado en la tarde del viernes 22, nos satisfizo a todos. El título aprobado por mí “Para los negros en Cuba, la Revolución no ha terminado”, aunque no fue el original (“El país que viene y mi Cuba negra”) me resultaba afortunado, pues esta idea se esboza en varios momentos del texto.

Desafortunadamente, el título que apareció,“Para los negros en Cuba, la
Revolución no ha comenzado”, sin mi aprobación, borró toda posibilidad de identificar a los negros cubanos con la Revolución. Este cambio constituye una violación ética y legal a mi texto, al tiempo que prejuicio casi todala lectura. De inmediato redacté una nota advirtiendo los cambios, enviada en la mañana del martes 26 de marzo, (el lunes hubo apagón) a colegas y amigos que se encargaron de circularlo. La responsabilidad del NYT con sus lectores fue subvertir el titulo, evitando que leyeran desde mi propio emplazamiento. Esta
manipulación es una lección ejemplarizante para mí, ojalá sirva a otros para que no renuncien a publicar allí y sepan aprovechar mejor ese espacio. También exijo del NYT una excusa más profesional y ética que los subterfugios que ha manejado hasta hoy.

En la primera semana hubo una reacción en mi contra. Luego, Silvio Rodríguez exclamó sin asomo poético: “le estamos cayendo en pandilla”, y se preguntaba: “¿cuál puede ser ahora mismo la suerte del propio Zurbano? ¿Dónde está el compañero?”. Lo cito porque me llamó compañero y eso marca una posición ética ante otros “compañeros de lucha” que, precipitadamente, me proscribieron en La Jiribilla, órgano digital de donde, en la tarde del lunes primero de abril, recibí una simple llamada informativa minutos antes que colgaran los primeros artículos, sin posibilidad de colocar NINGÚN texto mío. No cuestiono esas ni otras opiniones, solo anoté que algunos de sus autores son personas con quienes he avanzado un tramo de la lucha antirracista en Cuba, o sea, me han leído, conocen mis opiniones e intervenciones públicas
sobre el tema y hemos compartido realidades, eventos, críticas y
esperanzas colectivas, presentestambién en mi texto del NYT.

Como otros de mi autoría, este fue escrito para fomentar un debate sobre el presente y dejar atrás esa retórica sobre el pasado que obliga siempre a mostrar lo que se ha hecho y no a decir lo que aún falta. Por la cantidad de palabras requeridas no quise revisar la Historia, sino husmear en el futuro; aún así, hago un repaso histórico y reconozco ganancias recientes (imposible enumerarlas todas). De las opinionesprovocadas por el texto, los argumentos más útiles serán aquellos que mejor contribuyan al debate antirracista y se
identifiquen con las personas que sufren este tipo de discriminación. He trabajado por esta causa, por convicción, no por vanidad. Mientras tanto, mis libros se aplazan, pues el activismo social, es difícil de ejercer; requiere tiempo e infinita energía, pero es la manera en que nuestras ideas se materializan y se acercan a las personas que uno respeta y acompaña. Es una elección que obliga a conocer mejor el país, sus cimas y sus sótanos, su cotidianidad y sus emergencias; e impulsa a recorrer la isla junto a las razones y necesidades de la
gente que, ante el racismo y otros males, buscan urgente solución.
En la Casa de las Américas,donde trabajo hace más de siete años, intenté insertar las problemáticas raciales en el programa cultural de esa institución, en la conciencia de algunos compañeros y en el modo de posicionar a la Casa ante un fenómeno continental apenas abordado antes: los movimientos negros en América Latina y el Caribe.
Confieso que muchas veces pude separar mi condición de activista de mi posición institucional, pero la visión radical que configura a la primera no siempre permitiósuperar la crisis de verme como un ente dual; aún así creí posible reconciliar ambos estatus.

Lamento haber involucrado a la Casa de las Américas con opiniones que, bien sé, no expresan la posición de la institución. Sin embargo, este tipo de “inconformidad” es recurrente en otras personas, dentro y fuera de la isla, con cargos institucionales. ¿Puede la condición intelectual aceptar esta dualidad entre responsabilidad cívica y responsabilidad institucional? ¿Podría definirse un pacto o un diálogo entre institución y activismo? ¿Cuál es el lugar del activismo social en Cuba? ¿Cuáles son los espacios y límites del debate y del pensamiento crítico?

Por otra parte, fuera de Cuba suele afirmarseque dentro de la isla rige un solo pensamiento. Lo cierto es que hay varios modos de explicar y evaluar nuestras realidades, dentro y fuera de las instituciones. Sin embargo, no voy a negar que hay fuerzas conservadoras cuyo afánes uniformar el pensamiento y, ante nuevos conflictos, activan los viejos métodos de los setenta.

Sin embargo, Cuba es un país que va cambiando y abriendo sus respuestas ante esta y otras problemáticas. No son los años setenta, ni los noventa, pues muchas ideas se debaten y publican; los problemas se abordan desde variados enfoques, a veces encontrados. Dogmas, extremismos, oportunismos y viejos esquemas no han desaparecido, pero hay un espacio –quizás pequeño aún– para la crítica, el disenso y el diálogo que vale la pena seguir construyendo. La sociedad civil cubana es menos frágil que hace diez años atrás; pueden reconocerse sus preocupaciones y debates en un espacio emergente y heterogéneo de personas, organizaciones y medios alternativos que abordan el presente y el futuro del país.

Todavía muchos autores, en medio oficiales y alternativos, siguen centrando sus críticas en mi persona, mas insisto en promover el debate sobre el futuro de los negros en Cuba y la necesidad de una batalla frontal contra el racismo; que no debe ser una batalla retórica, ni un nuevo repaso histórico, sino una avalancha de propuestas y acciones puntuales.

Esta lucha no se reduce a una guetificación de nuestros derechos, sino que busca el camino hacia la igualdad y la plenitud ciudadanas, aun incompletas. Otros tipos de activismos en Cuba tienen su espacio de legitimación, el de los negros aun está en formación. La política debe dialogar con las diversas realidades y grupos que configuran la nación. Nuestro grupo social tiene su propia historia, sus demandas específicas,sus propios incentivos y modos de participar en la construcción de una sociedad mejor.

No debe obstruirse el debate, sino trabajar para que esta lucha crezca, dentro y fuera de Cuba. Aun equivocándome, lo intentaré cada mañana.
Sigo en la pelea sin manifiestos, ni campañas, ni mea culpa, ni golpes de pecho. Sólo se requieren compañeros de todos los colores, comprometidos y críticos, prestos a discutir con argumentos y propuestas, listos para aprender de la gente que sufre cualquier tipo de discriminación y dispuestos a equivocarse, levantarse y continuar la batalla.

Creo en la crítica y asumo las que me corresponden, por duras que sean, más allá de las recriminaciones de derecha o de la izquierda conservadora. Pido a ambas no embullarse demasiado, pues anuncio: NO HAY UN “CASO” ZURBANO, sino un intelectual negro revolucionario, con la necesaria conciencia racial, que decidió trabajar en Cuba desde la literatura, la música, las comunidades, las instituciones culturales, los medios y el activismo social, dentro de organizaciones antirracistas como Color Cubano o la Cofradía de la Negritud, por el respeto y la emancipación de la población negra cubana que se siente excluida de varios espacios y cuya identificación con la Revolución es innegable. Me resulta difícil mentir sobre esta realidad. Muchos de ellos son familiares, vecinos, amigos, colegas y otros que ni siquiera conozco, a quienes pregunto y escucho. Sé cómo viven y piensan y, también, merecen un futuro mejor. Ese futuro se decide hoy, mañana será tarde.

Roberto Zurbano Torres,
Desde el Callejón de Hamell, Centro Habana, 14 de abril del 2013.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Venezuela: Ningún médico cubano lesionado

Ningún médico cubano que trabaja actualmente en Venezuela resultó lesionado en el contexto de la situación política en ese país pese a “manifestaciones agresivas de la oposición”, divulgó hoy una fuente oficial.

Los médicos cubanos siguen cumpliendo con su deber de atender a cada ciudadano venezolano que requiera de sus servicios, independientemente de la filiación política, clase social, u otras consideraciones”, según el viceministro cubano de Salud Pública Roberto González Martín, citado por el diario oficial Granma.

“En este momento hay un movimiento de protección (de los médicos) entre los pobladores del hermano país como muestra del respeto que han sabido ganarse nuestros compañeros en los barrios populares”, explicó el viceministro.

(ANSA)

Cuba declara festivo viernes 29 de marzo

La Habana, 18 mar (EFE).- El Gobierno de Cuba mantendrá el festivo del Viernes Santo este año después de que en 2012 restituyera de manera “excepcional” esa conmemoración católica con motivo de la visita que el papa Benedicto XVI realizó a la isla en marzo del pasado año.

“Se ha decidido por la dirección del país aprobar el receso de las actividades laborales el viernes 29 de marzo de 2013”, indicó una nota publicada en el diario  Granma.

La información explica que por resolución legal se puede disponer de un receso laboral pago “en adición a lo regulado para los días de conmemoración nacional y los feriados, para una actividad, territorio o el país”.

En 2012, Cuba declaró festivo el Viernes Santo del 6 de abril en consideración a la petición que el papa Joseph Ratzinger hiciera al presidente Raúl Castro para restituir la efeméride durante la visita que realizó a la isla del 26 al 28 de marzo de ese año.

Abuso en España contra periodista cubana

Heidi Sánchez

Heidi Sánchez

Si esto hubiera pasado en Cuba la cosa hubiera sido diferente

Se apellida también Sánchez, pero no tiene la suerte de llamarse Yoani. Por eso a la prensa española su caso no le interesa. Heidi Sánchez Medina, periodista cubana residente en Madrid, sufrió la brutalidad de policía española al cubrir para Mundo Obrero las recientes protestas sociales. Cámara: Javier Couso.

Este artículo de Heidi Sánchez en Mundo Obrero testimonia la brutal agresión de la policía contra la prensa española. 

Heidi Sánchez

Yoani Sánchez, que inventa detenciones y agresiones nunca demostradas, es portada de muchos medios, mientras ningún medio importante hace mención a los periodistas agredidos que realizaban su labor el pasado 23 de febrero

Heidi Sánchez 26/02/2013 – Mundo Obrero.- España, un país desarrollado, miembro de la Unión Europea, va dando lecciones de democracia a países que califica del tercer mundo, siendo uno de sus ejes blancos preferidos de crítica Cuba, nación a la cual se acusa sistemáticamente de practicar la censura mediática e impedir la libertad de expresión, mientras que periodistas de medios españoles son agredidos por la policía cuando cubren manifestaciones.

Como si de una guerra se tratara hay que llevar una indumentaria de conflicto, pero no, aquí, en medio de la capital, Madrid, los periodistas, cámaras y fotoreporteros, para cubrir cualquier manifestación deben protegerse con cascos y estar bien identificados, lo que no impide que la policía antidisturbios arremeta sistemáticamente contra la prensa impidiendo su labor de informar.

El monopolio mediático está en manos de los grandes medios de des-información, estos ¨colegas ¨ que denuncian que en Cuba la prensa esta sujeta a las órdenes del ¨ régimen ¨ y que aprovechan la menor oportunidad para tergiversar cualquier cosa que suceda en la Isla. Un ejemplo claro lo encontramos con la ¨disidente¨ cubana Yoani Sánchez, cuya única labor es la de calumniar a su país, llegando a inventarse detenciones y agresiones nunca demostradas con pruebas e incluso afirmar en reiteradas ocasiones que sufre de persecuciones y que ha sido objeto de vigilancia, siendo demostrado que nunca ha sido víctima ni de maltratos ni de violencia por parte de la policía de la nación caribeña, a pesar de ser portada de muchas medios cuando ha dicho semejantes barbaridades.

Por el contrario en la España de la supuesta libertad de prensa no se encuentra ninguna mención de la gratuita y brutal agresión a los periodistas. Ningún medio importante hace mención a los periodistas agredidos que realizaban su labor el pasado 23 de febrero, mientras se realizaba una protesta multitudinaria contra la política de recortes sociales impuesta por el gobierno de Rajoy. Claro, si esto hubiera pasado en Cuba la cosa sería diferente.

El caso Pestano: Incógnitas de una exclusión

Escrito por Lemay Padrón Oliveros. Especial para Cubasi

398062_437868692953203_3934950_nLa receptoría demanda experiencia, porque no es solamente recibir lanzamientos y evitar robos de base, hay que dirigir el pitcheo, y en eso el villaclareño es un maestro.

Cada vez que se confecciona un equipo Cuba de béisbol hay polémica, es algo tan inherente a nuestro pasatiempo nacional que nadie se extraña por el revuelo causado cada vez que sucede. Ocurre incluso cuando se hacen los equipos de cada provincia, y en algunos casos hasta en equipos de municipios.

Sin embargo, no han pasado muchas horas y me atrevo a asegurar que el conjunto nominado al III Clásico Mundial, si no es el más polémico de la historia, está entre ellos. Tradicionalmente los criterios se enfocan sobre dos o tres jugadores, pero esta vez se manejan muchos más, y eso que todavía está acabadita de salir.

Reconozco que Pestano no es perfecto, con el bate en la mano tiene grandes carencias, sobre todo para realizar el juego táctico que tanto le gusta a Víctor, pero de los otros, solamente Eriel ha jugado regular anteriormente en un equipo Cuba, y no fue calzando los arreos.

Por eso quisiera analizar las cosas por partes, y empiezo por la receptoría, donde se apreció una de las mayores sorpresas: la ausencia por primera vez en más de 10 años del villaclareño Ariel Pestano.

En cuanto a rendimiento, Pestano tiene más average, jonrones, impulsadas, sluggin y OPS que su compatriota Yulexis La Rosa, aunque ha jugado 12 juegos menos. En cuanto a los robos, le han estafado tres bases y ha capturados a dos, mientras que La Rosa tiene un ladrón exitoso y seis fracasados.

No acepto ninguna de las justificaciones dadas por Víctor Mesa para dejarlo fuera. Por rendimiento es verdad que no tiene grandes números para estar, tanto ofensiva como defensivamente, sobre todo porque ha jugado poco, pero en cuanto a experiencia y maestría, pocos pueden ponerle un pie delante. En una entrevista Víctor dijo veladamente que otra razón era porque se acostumbró a perder (en otras palabras), pero entonces debió dejar fuera a Yuliesky, Cepeda, Eriel, Despaigne, José Dariel, etc.

Para mí esta posición estaba segura. Reconozco que Pestano no es perfecto, con el bate en la mano tiene grandes carencias, sobre todo para realizar el juego táctico que tanto le gusta a Víctor, pero de los otros, solamente Eriel ha jugado regular anteriormente en un equipo Cuba, y no fue calzando los arreos.

La receptoría demanda experiencia, porque no es solamente recibir lanzamientos y evitar robos de base, hay que dirigir el pitcheo, y en eso el villaclareño es un maestro. Si se quiere dar paso a figuras jóvenes (Eriel tiene 37 años y Yulexis 33), el momento es concluido un ciclo, o sea, después de unos Juegos Olímpicos, un Mundial o un Clásico, no un mes antes.

En cuanto a rendimiento, Pestano tiene más average, jonrones, impulsadas, sluggin y OPS que su compatriota Yulexis La Rosa, aunque ha jugado 12 juegos menos.

Aclaro, no tengo nada contra los nominados, incluso se dice que esto es preliminar -aunque me huele a definitivo-, pero estoy expresando mi opinión, y para mí había dos puestos en disputa y no tres.

Otros receptores también podían ser tomados en cuenta, y aquí les dejo los números ofensivos fundamentales de otros con posibilidades. De ellos, solamente los granmenses y el pinareño Lorenzo Quintana tienes más robos que capturas (Frank Camilo y Eriel también), mientras que Peraza y Durruthy se desempeñan como designados y esto los margina.

Aquí les va:

Nombre JJ VB CA H AVE OBP 2B 3B HR TB SLU OPS BR CR CI BB K

Adir Ferrán 34 126 12 38 .302 .341 7 0 3 54 .429 .770 2 0 18 7 13
Luis A. Ferrales 32 81 7 25 .309 .352 2 0 1 30 .370 .722 0 0 8 5 9
Carlos M. Barrabí 24 44 2 14 .318 .348 1 0 1 18 .409 .757 0 0 8 2 3
Ángel M. Tamayo 26 65 7 25 .385 .403 2 1 1 32 .492 .895 1 0 5 0 4
Luis A. Castro 34 128 13 41 .320 .364 4 0 1 48 .375 .739 1 0 22 9 9
Frank C. Morejón 30 78 5 21 .269 .321 2 0 0 23 .295 .616 0 0 6 4 5
Danger Guerrero 31 99 11 38 .384 .488 8 0 3 55 .556 1.044 0 0 23 20 5
Yosvany Peraza 34 124 15 40 .323 .437 7 0 4 59 .476 .913 0 0 24 20 19
Lorenzo Quintana 33 126 16 39 .310 .343 8 2 0 51 .405 .748 1 3 23 5 14
Alexis Durruthy 17 41 9 15 .366 .460 2 0 5 32 .780 1.240 0 0 12 6 3
Eriel Sánchez 31 114 15 34 .298 .352 5 0 6 57 .500 .852 0 0 29 9 8
Ariel Pestano 17 45 3 11 .244 .382 1 0 2 18 .400 .782 0 0 6 10 2
Yulexis La Rosa 29 83 6 17 .205 .256 2 1 1 24 .289 .545 0 0 12 4 11

Cuba: Todo listo para aplicar nuevos cambios en la política migratoria

2e328150dae5342b31581420f1eeb608_L.jpg,qt=1357587107.pagespeed.ce.XfHr6qU-R2La Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE) de Cuba informó hoy que las condiciones están creadas para la entrada en vigor de las normas jurídicas referidas a la actualización de la política migratoria.
La Dirección de Inmigración y Extranjería (DIE) de Cuba informó hoy que las condiciones están creadas para la entrada en vigor de las normas jurídicas referidas a la actualización de la política migratoria, prevista para el 14 de enero.
La DIE destacó que la preparación alcanzada en este período garantiza el éxito en la implementación de las medidas, las cuales impactan de manera favorable en la población al agilizar y flexibilizar los trámites migratorios.Según las nuevas regulaciones, las solicitudes de pasaporte podrán realizarse en las actuales oficinas del Carné de Identidad y Registro de Población así como de Inmigración y Extranjería del país.De acuerdo con la prensa nacional, la cantidad de sitios habilitados para realizar de los trámites asciende a 195 en todo el territorio nacional.Asimismo, señaló que hasta el momento la prestación de los servicios se ha desenvuelto con normalidad, a pesar del incremento de las solicitudes de pasaportes. La nueva normativa, anunciada el pasado 16 de octubre, incluye la eliminación del procedimiento de solicitar permiso de salida para los viajes al extranjero y del requisito de la carta de invitación.También extiende de 11 a 24 meses el tiempo permitido de permanencia fuera del país sin perder el estatuto de ciudadano residente y posibilita la salida de menores de 18 años previa autorización de sus padres o representantes legales.

En el caso de los emigrados, podrán visitar la isla por hasta 90 días, 60 más de los fijados anteriormente, además de que se amplían las causas de la repatriación en casos como los que dejaron Cuba por razones humanitarias y también por razones humanitarias.

http://www.cubasi.cu/

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