La USAID contrató a raperos cubanos para la subversión en Cuba

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Por: AP

A principios de 2009, un contratista de una entidad federal de Estados Unidos envió a un promotor musical a Cuba con la orden de reclutar a uno de los raperos más conocidos de La Habana para desatar un movimiento juvenil en contra del gobierno cubano.

Se trataba de un proyecto, en la Cuba comunista, que podía haber llevado a la cárcel al promotor serbio Rajko Bozic. Así que cuando le hizo su propuesta al artista Aldo Rodríguez, Bozic no le mencionó sus verdaderas intenciones, ni que estaba trabajando para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Con su peinado rasta, su cuerpo musculoso y tatuado, Aldo era un héroe en el mundo ‘underground’ del hip-hop cubano por las letras de sus canciones que protestaban por el control del gobierno cubano sobre aspectos de la vida diaria, en piezas como “El rap es guerra”, palabras que tiene escritas en un antebrazo.
El y su grupo, Los Aldeanos, estaban a punto de caer, sin saberlo, en un enfrentamiento entre Washington y La Habana, según muestran miles de páginas de documentos obtenidos por The Associated Press y decenas de entrevistas. En momentos que el gobierno cubano volvía su mirada al grupo de Aldo —su primer disco se llamó “Censurado”— Bozic fue enviado a subirle el volumen a sus canciones de protesta.

El proyecto secreto de la USAID y los artistas hip-hop cubanos trataba de diseminar una “revolución democrática”, pero como otras operaciones estadounidenses en la isla, fue implementado por simples aficionados.

Documentos muestran que USAID puso en peligro a cubanos inocentes y a sus propios contratistas a pesar de que había claras señales de alerta. Las autoridades detuvieron o interrogaron a músicos o a operativos de USAID y les confiscaron varias veces sus computadoras y unidades de memoria, que en algunos casos contenían material que los vinculaba con entidad federal estadounidense.

En una declaración escrita, USAID dijo que estos programas eran parte de un contrato de cuatro años que terminó en 2012, pero negó que fueran clandestinos.

“Cualquier afirmación de que nuestro trabajo es secreto o encubierta simplemente es falso”, dijo USAID en un comunicado el miércoles. Sus programas estaban orientados a fortalecer a la sociedad civil “a menudo en lugares donde la participación ciudadana es oprimida y donde las personas son acosadas, arrestadas, sometidas a lesiones físicas o peor”.

Creative Associates se abstuvo de hacer comentarios.

La operación funcionó de manera simultánea con otros dos programas de USAID revelados por la AP previamente este año: el lanzamiento de una especie de “Twitter cubano”llamado ZunZuneo y otro programa que envió a la isla jóvenes latinoamericanos a provocar disensión, y que también incluyó elaborados subterfugios, como la creación de una organización de fachada y un exótico entramado financiero para ocultar la participación norteamericana.

USAID enfocó sus esfuerzos en algunos de los más destacados músicos cubanos, entre ellos dos de sus íconos con vínculos con el gobierno, Silvio Rodríguez y Pablo Milanés e, incluso, a un miembro de la familia de Fidel Castro.

Rajko Bozic

Rajko Bozic

Todo giraba en torno a una estrategia de manipulación sutil. Bozic, con su cabello negro corto y su sonrisa sarcástica, fue contratado por Creative Associates International, una compañía que suscribió un contrato multimillonario con USAID. Su objetivo: hacerse al mando del movimiento hip-hop de la isla “para ayudar a la juventud cubana a romper el bloqueo informativo” y crear “redes juveniles para el cambio social”, según muestran los documentos.

Los contratistas de Creative contratarían a Aldo y a otros músicos cubanos para proyectos que aparentemente eran iniciativas culturales pero que en realidad estaban dirigidos a impulsar su visibilidad y estimular a sus fans para retar al gobierno cubano. El truco era hacerlo sin que los arrestaran.

Aunque parece inverosímil que Estados Unidos echara mano de la música para generar resistencia al gobierno de Raúl Castro, había un precedente: el proyecto de Bozic se inspiró en conciertos de protesta del movimiento estudiantil que ayudó a derrocar al entonces presidente serbio Slobodan Milosevic en 2000.

Bozic había estudiado el entorno hip-hop cubano y llegó a la conclusión de que por ser una fuente de disenso, ofrecía una oportunidad poco común y con un potencial para desarrollar la misión de promoción de la democracia de USAID.

“Permanentemente, algunos de los artistas interpretan canciones que rebosan de enojo, que critican con fuerza al régimen”, escribió Bozic tras un viaje en 2009. 

Pero el proyecto hip-hop era difícil de ocultar. Bozic trabajaba en escenarios públicos en un país donde la música está inextricablemente unida a la política y la vida cotidiana.

El gobierno ya estaba cancelando las presentaciones de hip-hop e incluso había creado una agencia para regular el hip-hop: La Agencia Cubana del Rap.

“No debemos subestimar el potencial del gobierno para reconocer el peligro”, dijo Bozic a Creative en un memorando.

Bozic notó que los músicos cubanos estaban abiertos a recibir ayuda del extranjero, pero se mostraban recelosos de Estados Unidos. Cualquiera que fuera sorprendido participando en una operación de USAID podía ir a la cárcel. La financiación era un asunto “a discutirse sólo con contactos de alta confidencialidad”, escribió Bozic.

Así que el serbio le dijo a Aldo que trabajaba en medios alternativos y mercadotecnia. Los dos hablaron en un apartamento en un tercer piso desde donde se podía ver el Zoológico de la Habana y que Aldo compartía con su madre. Pero se fueron a un bar para evitar la molestia del teléfono del rapero, que no cesaba de sonar. Parecía que todos tenían algo que pedirle a Aldo.

Para los abrumados raperos, la propuesta de Bozic de financiar un proyecto televisivo que mostrara el trabajo de estos jóvenes músicos, sonaba sincero. La música se distribuiría en el entorno underground cubano en DVD y unidades de memoria. Era una propuesta atractiva y Aldo aceptó, informó Bozic a Creative.

Artistas traviesos

Los Aldeanos se presentaron en el poblado de Candelaria el 5 de junio de 2009. Frente a unos 150 fans, rapearon sobre la censura y el hecho de que les prohibieran presentarse en público en la capital. Bozic y su equipo grabaron la presentación del concierto.

La policía llegó después de la última canción. Buscaban a los músicos que estaban cantando “cosas contrarrevolucionarias”. Mientras los raperos discutían con los uniformados, Bozic y su equipo de extranjeros se escabulleron. Aldo y el camarógrafo pasaron la noche en la cárcel por “perturbar al público”, informó el serbio.

Para Bozic, la tensión con las autoridades era parte del plan. El entorno hip-hop, escribió, era “lo suficientemente subversivo para ser extremadamente atractivo, pero al mismo tiempo no demasiado peligroso para jugar en él”.
Y nivel menor de represión funcionaría a su favor, dijo a Creative: “Las concentraciones para confrontar la censura al hip-hop tienen un gran potencial”. Eso salió directamente de su experiencia con los estudiantes serbios en 2000.

En una entrevista con AP en Belgrado, Bojan Boskovic, quien trabaja con Bozic, dijo que los conciertos de protesta estudiantiles comenzaron como algo puramente cultural pero gradualmente comenzaron a incluir mensajes políticos. Al final, dijo, “todas las bandas que tocaban decían ‘necesitamos salir de este gobierno, y ustedes pueden hacerlo, vamos”’.

Boskovic declinó comentar sobre su trabajo en Cuba pero los documentos dejan en claro que la visión de Creative era a largo plazo. Cuba estaba muy lejos de tener la situación política que había existido en Serbia. Cuando inició el proyecto de Cuba, un gerente de Creative habló de estar a mitad de camino en un esfuerzo que tardaría una década.

De manera que Creative vio una oportunidad importante cuando el cantante colombiano Juanes, una estrella de rock, anunció que tocaría en un concierto en La Habana en septiembre de 2009.

Los gerentes de Creative convocaron a una sesión de dos días en sus oficinas en San José, Costa Rica, para explorar cómo conseguir la colaboración de Juanes y otros artistas, entre ellos los conocidos cantautores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. Pensaron que vincular a Aldo con estrellas internacionales reduciría las probabilidades de que los cubanos terminaran presos por sus letras contrarrevolucionarias.

La sesión fue liderada por Xavier Utset, un veterano de los esfuerzos anticastristas que había manejado el programa para Creative Associates.
Su agenda decía: “¿qué material necesitamos para hacer que Juanes ‘venda’ nuestra idea?”.

Creative echó mano de su naciente programa de medios sociales, ZunZuneo, para enviar cientos de miles de mensajes de texto que preguntaban a los cubanos si Los Aldeanos debían tocar con Juanes en el concierto. Ni siquiera los raperos conocían el origen de los mensajes.

La superestrella colombiana se abstuvo de invitarlos al concierto pero aceptó reunirse con ellos tras el espectáculo.

El día del concierto, la gerente del grupo los invitó a su habitación. Era la primera vez que los raperos entraban a un hotel, dijo ella.

“Se divertían muchísimo duchándose y ordenando comida a la habitación”, recordó Melisa Riviere en una entrevista. Aldo quedó tan impresionado que más tarde grabó una canción llamada “Hotel Nacional”.

Cuando Juanes cerró el concierto, agradeció a Los Aldeanos, algo que Creative esperaba los ayudara a protegerse de la presión del gobierno. Posteriormente, el artista colombiano los invitó a su habitación de hotel, donde Riviere tomó una foto de él posando con Aldo, su colega rapero Bian Rodríguez y su colaborador intermitente Silvito “El libre” Rodríguez, hijo del legendario trovador Silvio Rodríguez.

Fue un momento estelar para ellos: Los Aldeanos ya no eran una banda local desconocida. Ahora tenían una foto para probarlo.

“Eso dio a de inmediato a Los Aldeanos una prominencia sin precedentes”, dijo Riviere, quien ese momento no se dio cuenta que la imagen encajaba perfectamente en los planes de Bozic.

Aunque se habían reunido varias veces, el serbio había hecho un gran esfuerzo por ocultar sus conexiones a todos los involucrados.

Creative estaba girando cientos de miles de dólares en salarios y en costos operativos, incluidos los equipos de video y las computadoras.

Para ocultar el dinero que se entregaba al serbio, Creative creó una compañía pantalla en Panamá llamada Salida, dirigida por un abogado en Liechtenstein. Bozic no aparecía por nombre, pero tenía un poder notarial según un documento que debía permanecer secreto pero que la AP consiguió.

“Un problema grande”

A pesar de su nueva fama, Aldo fue arrestado de nuevo la semana siguiente al concierto de septiembre de 2009. Esta vez fue por posesión ilegal de una computadora.

El equipo de Creative se enteró de la noticia por Adrián Monzón, un productor y presentador cubano de videos que era el “contacto de mayor confianza” en la isla, según muestran los documentos.

Adrian Mozon

Adrian Mozon

Monzón, a quien los documentos señalan como el único cubano que sabía lo que estaba sucediendo y a quien Creative le pagaba, informó del arresto de Aldo durante un chat con sus supervisores.

“TIENES QUE CAMBIAR TU clave/nombre de chat por si te incautan la computadora, eso es un PROBLEMA GRANDE”, escribió el supervisor.
Mientras los contratistas de USAID estudiaban cómo sacar a Aldo de la cárcel, tuvieron otro golpe de suerte.

Silvio Rodríguez, el padre del colaborador musical de Aldo, llamó a solicitud de un familiar del rapero y sin conocer el trasfondo del tema, a un amigo en el Ministerio de Cultura, recordó el trovador en una entrevista con la AP en La Habana. Silvio pidió que le devolvieran la computadora al joven, diciendo: “Mira, si hay algún problema, diles que la computadora fue un regalo mío”.

Eso consiguió sacar a Aldo de la cárcel, pero los documentos muestran que la policía se demoró un tiempo antes de devolverle la computadora. A Creative le preocupaba que hubiera correos electrónicos que provocaran sospechas sobre el proyecto televisivo. Aunque Aldo no sabía lo que sucedía, las autoridades cubanas tal vez se darían cuenta.

Entonces le tocó al turno a Bozic. En noviembre de 2009 fue detenido cuando llegaba a Cuba con “todo lo que Best Buy vende en su mochila”, computadoras y equipos de video para artistas y videógrafos, le dijo Bozic a un ex contratista de la USAID, quien narró la conversación a condición de no ser identificado para no afectar su trabajo.

La policía incautó el equipo, incluida una unidad de memoria con documentos “que tenían mucha información”, escribió un gerente de Creative. Bozic se marchó antes de lo planeado. En un chat a principios de diciembre, Creative le dijo a Monzón que el serbio no volvería a la isla.

Pocas semanas después que Bozic saliera de Cuba, las autoridades de la isla arrestaron al ciudadano estadounidense Alan Gross, otro contratista de la USAID que trabajaba en otro programa secreto. Gross fue sentenciado a 15 años de prisión.

Como Bozic se había marchado, el proyecto quedaba en manos de Monzón, el único contacto de Creative en la isla que conocía su verdadera misión.

Monzón se puso manos a la obra. Viajó por la isla en busca de artistas. A final de cuentas, identificó a unos 200 “jóvenes con conciencia social” y los conectó con una red llamada TalentoCubano.net. Los gerentes de Creative esperaban que el “mapa”, como lo llamaban, pudiera crear un “movimiento social”.

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Sin embargo, para enero de 2010 Monzón ya sentía la presión: después que un fotógrafo que trabajaba en el proyecto fue detenido, Monzón recibió una visita de la policía.

“BB se despertó”, dijo Monzón en un chat, usando el código del equipo para referirse a la Seguridad del Estado cubano.

Las autoridades lo llevaron a una visita no tan voluntaria a un museo de La Habana para hablar. Les preocupaba el Festival EXIT, el festival de música anual que Bozic ayudaba a producir en Serbia y tenían sospechas sobre TalentoCubano, reportó Monzón al serbio. “El hecho es que están MUY preocupados por ustedes” y la posibilidad de que sea un plan de la CIA para “destruir la revolución”.

Más tarde ese mes, Monzón viajó por avión con un grupo de músicos jóvenes de su proyecto TalentoCubano para una “capacitación de liderazgo” en Europa, cuando en realidad era para preparar activistas. Monzón promovió su portal de internet en una actividad pública, calificada por un documento de Creative de “una gran pantalla (para protegerse) de las autoridades en la isla”.

Los jóvenes músicos, que no sabían del verdadero objetivo del proyecto, pasaron un mes en Amsterdam y Madrid estudiando temas como encuestas y mercadotecnia guerrillera, y les enseñaron cómo realizar campañas de pintas de grafitos que destacaran sensibles temas políticos.

Cuatro meses después, en julio de 2010, Los Aldeanos llegaron a Serbia para participar en el Festival EXIT, su primer viaje fuera de la isla. También recibieron la capacitación.

“¿Crees que el training consiguió enfocarlos un poco más en su rol como actores de movilización social?”, preguntó Utset en un chat con Monzón.

“Sí”, respondió este. “Ahora vieron que hay otras gentes en otros lugares luchando igual e incluso en condiciones peores”.

Y agregó: “los serbios todo el tiempo te dicen ‘si lo hicimos en Serbia SEGURO que lo pueden hacer en Cuba”’.

Una conexión “alucinante”

El equipo de Creative decidió entonces infiltrar un festival artístico y musical local organizado por la familia del conocido trovador Pablo Milanés.

Los contratistas pagaron 15.000 dólares para financiarlo y así se pudiera destacar a los artistas de TalentoCubano. La misión verdadera era sembrar “nuevas ideas en la mente de los organizadores” y persuadirlos de enviar “mensajes de alto impacto” a la audiencia, decía un informe.

El esfuerzo casi se descarrila en agosto de 2010 cuando Bozic hizo una transferencia bancaria desde Europa. El programa de la USAID era tan secreto que, incluso, sorprendió al Departamento del Tesoro de Estados Unidos que frenó la transacción por sospechas de que violaba el embargo a la isla.

Sin embargo, el gobierno cubano ya estaba desbaratando el plan. Suylen Milanés, hija de Pablo Milanés, dijo que funcionarios llegaron el día antes del festival y le advirtieron que se estaba juntando con personas indeseables. Incluso le mostraron copias de los correos de Bozic, que calificaron de sospechosos, recordó en una entrevista. Pablo Milanés declinó comentar al respecto.

Posteriormente, Creative puso la mira en un plan aún más audaz: persuadir a una institución oficial cubana de que participara en el Festiva EXIT en Serbia enviando a un miembro de la familia de Fidel Castro.

Bozic había conocido a un pariente de la hija de Raúl Castro, Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX).

En un chat con Creative, Bozic propuso aliarsee con ella, lo que causó sensación. “Esto es asombroso, pensar que podamos trabajar con la propia familia de Raúl”, escribió un gerente.

El CENESEX aceptó participar sin saber del plan secreto, muestran los documentos.

Utset pensó que era algo grande. El Festival EXIT resultaría mucho menos sospechoso para las autoridades cubanas, escribió, si una funcionaria cubana lo respaldaba.

Mariela Castro dijo a la AP que el instituto que ella dirige envío a dos representantes al festival pero que no se involucraron más porque ese evento “no tenía nada que ver con nuestro trabajo”.

¡Viva Cuba Libre!

De regreso en La Habana, Los Aldeanos fueron invitados a actuar en el Festival Rotilla, el mayor de música electrónica en la isla que se celebra en agosto.
El festival de tres días había crecido de una fiesta en la playa cerca de La Habana en 1998 a considerarse el mayor festival independiente de música de la isla.

En agosto de 2010, Rotilla atrajo la mayor multitud de su historia, unas 15.000 personas.Los Aldeanos no se contuvieron y criticaron a funcionarios del gobierno con palabrotas del argot popular, además de burlarse de la policía, que ciertamente los estaba observando.

“La policía me inspira pena en vez de odio, porque son tan comemierdas que ni siquiera se dan cuanta que son víctimas del sistema. Viva Cuba Libre”, raleó el colega de Aldo. Y la multitud vitoreaba.

Para Creative fue un triunfo… pero duró poco.

Hacia 2011 las sospechas del gobierno les dificultaban operar. Pero a pesar de las señales claras de alerta de que las autoridades cubanas estaban al tanto de la situación, el equipo siguió corriendo riesgos y cometiendo los mismos errores.

Incluso en Miami les preocupaba que la inteligencia cubana los estuviera vigilando.Monzón viajó a esa ciudad a una reunión en abril y Utset dijo que iba sigilosamente a una oficina arrendada para que no lo vieran con los otros conspiradores, muestran los documentos.

Como era de esperar, Monzón fue detenido a su regreso a Cuba. Le incautaron la computadora y una unidad de memoria. Una vez más los conspiradores no sabían en los dispositivos había información que los comprometía.

Pero siguieron adelante y crearon un laberíntico método para financiar a los artistas de TalentoCubano en secreto.

Bozic quería que Creative le diera dinero a un amigo croata que lo “donaría” a la organización caritativa de un amigo británico. Esa organización entonces enviaría el dinero a Monzón para los músicos, sin informar a la junta directiva de la entidad caritativa.

Pero a Creative se le estaba acabando la suerte. El plan se desbarató y pronto ocurrió lo mismo con el proyecto del hip-hop.

Cuando a Monzón le devolvieron sus equipos, notó un contrato que no había visto y que lo vinculaba claramente tanto con Creative como con la compañía fachada de Panamá. Su plan secreto había quedado al descubierto.

El pecado original

En 2010, el Festival Rotilla parecía uno de los logros que valía la pena continuar desarrollando. Pero antes que la edición siguiente pudiera celebrarse, las autoridades cubanas informaron a los organizadores que tomarían el control del mismo.

Un contratista de Creative advirtió que las autoridades cubanas sabían que Bozic y sus colegas “estaban recibiendo dinero de USAID” y que trataban de socavar al gobierno como hicieron con Milosevic en 2000.

El Festival Rotilla tenía raíces independientes pero los documentos muestran que Bozic y la fundación EXIT lo estaban apoyando desde 2006, un período en el que creció mucho.

En una entrevista el domingo en La Habana, el fundador de Rotilla, Michel Matos, aseguró que se sentía orgulloso de su papel en el festival pero quedó asombrado de saber que el serbio estaba trabajando para la USAID y dijo que nunca hubiera tomado a sabiendas dinero del gobierno de Estados Unidos para actividades con fines políticos.

“Si yo trabajo con un norteamericano, recibo dinero del gobierno norteamericano… para hacer acciones culturales en Cuba… no es que yo tenga un problema sólo con el gobierno cubano, tengo un problema con los cubanos. Ese es el pecado original en Cuba”, dijo Matos.

Silvio Rodríguez también se mostró igualmente sorprendido.

“Me sorprende completamente. Nunca me imaginé que pudiera existir (un programa así). Cuando a uno le revelan que uno podría estar en medio de una conspiración, uno se sorprende”.

Rotilla había sido exactamente lo que el gobierno estadounidense trataba de impulsar: una iniciativa cultural orgánica independiente de las autoridades cubanas. En su lugar, USAID le dio al gobierno cubano una razón para acabarlo.
Pronto, Aldo se dio cuenta de que vivir como rapero en la isla era imposible. El gobierno intensificó la censura dijo en entrevistas recientes, y prohibió actuar a Los Aldeanos. Hoy, el entorno del hip-hop cubano, que llegó a su cumbre con ese grupo, ha perdido impulso.

Aldo, que ahora tiene 31 años, se mudó a Tampa, Florida, donde todavía canta, pero su música es ahora menos dura.

Aldo declinó discutir por qué lo vincularon al proyecto. “Tengo la conciencia tranquila”, le dijo a la AP.

Adrián Monzón se mudó a Miami, donde trabaja en un Papa John’s.

Bozic, el serbio, continuó trabajando en proyectos en Túnez, Ucrania, Líbano y Zimbabue. Declinó comentar sobre su operación en Cuba.

Xavier Utset, el organizador de los proyectos del “Twitter cubano” y la penetración del entorno del hip-hop en la isla, declinó comentar. Dejó su empleo en Creative por un empleo federal.

Ahora se fue a trabajar con USAID.

Las ojivas nucleares de EE.UU. estaban accesibles para cualquiera

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Los oficiales estadounidenses responsables de las llaves que accionan el lanzamiento de misiles nucleares dejaron las puertas del cuarto secreto abiertas dos veces este año, según fuentes de AP.

Las puertas previenen que un terrorista o cualquier otra persona pueda entrar en el puesto de mando de armas nucleares y acceder a los códigos secretos de lanzamiento.

Los oficiales, que dejaron las puertas abiertas mientras dormían, recibieron una condena administrativa, detalla AP. Según las fuentes de la agencia de prensa, se dan casos parecidos pero no salen a la luz.

En los últimos meses la cúpula nuclear de EE.UU. ha vivido ajustes sin precedentes; el último de los cuales fue la expulsión del mayor general Michale Carey, que estaba a cargo de los misiles balísticos intercontinentales. (Tomado de Russia Today)

El regreso a Venezuela del presidente Chávez está en manos del equipo médico que lo acompaña

Argenis-ChavezCorpoelec-300x225El Presidente de Corpoelec, Argenis Chávez, desmiente información difundida, este lunes, por la Agencia Norteamericana de Noticias AP, The Associated Press, según la cual éste habría informado que su hermano y Presidente de la República, Hugo Chávez, regresaría al país en los próximos días.

Sobre el particular, la máxima autoridad de la estatal eléctrica fue enfático al precisar que es a los voceros oficiales a quienes compete informar sobre los avances de la salud del jefe de Gobierno
.
“Los voceros, son y han sido el Vicepresidente Ejecutivo de la República, Nicolás Maduro, y el Ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas, quienes a través de los comunicados oficiales del Gobierno Bolivariano han dado detalles del estado de salud del Presidente de la República, Hugo Chávez Frías”.

Por otra parte, señaló que “la decisión sobre el regreso al país del Jefe de Estado está en manos del equipo médico que lo acompaña”.
El Presidente Hugo Chávez, de 58 años, y líder de la Revolución Bolivariana, reelecto el pasado 7 de octubre, sigue en proceso de recuperación en La Habana, tras una operación que se le practicó el pasado 11 de diciembre.

Finalizó diciendo que “todos estamos deseosos de su regreso”.

Prensa Corpoelec

Venezuela: Superhackers del EEUU atacarían plataforma digital del CNE

“La realidad muchas veces supera la ficción”

Gabriel G.M.

Consumidos libros y libros como 1984 de Orwel y películas de Kubric y Oliver Stone, no sería nada descabellado que alguien sospechara, ya, en la cruda realidad, que hackers formados en la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de los Estados Unidos pudieran montar una ciberfiltración en la plataforma tecnológica del Consejo Nacional Electoral (CNE) provocando de esa forma un terrible caos que por reacción violenta de las masas intente impedir el triunfo del presidente venezolano Hugo Chávez Frías en las elecciones del 07 de octubre.

Esta pudiera ser la última etapa de una supuesta operación encubierta, ejecutada sistemáticamente desde hace mucho tiempo, y que ,según algunos analistas estaría respaldada con la luz verde del gobierno de los Estados Unidos, a través de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) , el Departamento de Estados y congresistas ultra conservadores de la extrema derecha estadounidense.

Dicha acción haría colapsar todos los sistemas de información del CNE, provocando incertidumbre, desasosiego, y una revuelta popular sangrenta y compleja de tal magnitud que estarían dadas la condiciones mínimas necesarias para que dirigentes apátridas de la Mesa de la Unidad Democrática (MUV) , llamaran a una intervención militar de Los Estados Unidos en Venezuela.

Todo este ambiente sería preparado, catalizado y reforzado con la participación clave de los grandes medios de comunicación privados, como las agencias internacionales de noticias: AP, UPI, EFE, periódicos como New York Time y televisoras como CNN que vienen impulsando una estrategia de desinformación y ocultamiento de la realidad en Venezuela , y que es replicada de manera encubierta en todo el mundo , y especialmente en Venezuela, a través de medios golpistas y subversivos que conforman una hegemonía comunicacional que ataca sistemáticamente al gobierno de Hugo Chávez.

Otro organismo que jugaría un papel importante en la hipotética conspiración contra el CNE, sería la Fundación Nacional para la Democracia (NED) una vía de financiamiento que creó el Congreso de Estados Unidos para el Proyecto Democracia que es un programa secreto para atacar a cualquier gobierno de la tierra que no coincida con los intereses de ese país.

La NED financia a medios de comunicación, ONGs , partidos políticos y otros movimientos de la llamada “sociedad civil” en Venezuela , alegando el “fomento de la democracia”. Así lo han denunciado insistentemente algunos investigadores sociales y funcionarios del gobierno de Hugo Chávez.

Muchos medios y periodistas reciben esos dineros para aplicar técnicas perversas como ingeniería de la realidad y gestión de percepciones que son operaciones psicológicas que intentan confundir y manipular las distintas visiones que tienen los venezolanos de la realidad política, social y económica del país, incluyendo, por supuesto, la del Consejo Nacional Electoral. Una de esas técnicas es la que se conoce como “agnotología” que es el estudio científico de la ignorancia inducida culturalmente: como cuando las agencias de inteligencia emplean habilidades de control mediático para encubrir actividades y planes insidiosos.

El ataque cibernético, señalan algunos expertos en propaganda y guerra sucia, pudiera estar precedidas de declaraciones inesperadas y sospechosas , de alto impacto en la opinión pública, como la que recientemente emitió el ex mandatario de los Estados Unidos Jimmy Carter, presidente de la fundación del mismo nombre, quien manifestó que “el sistema electoral venezolano es el más seguro del mundo” ; además la del Arzobispo de Caracas el cardenal , Jorge Urosa Savino quien refiriéndose a la confiabilidad del organismo electoral aseguró que : “ solo Dios sabrá por quién votaremos el 07 de octubre”.

El propósito de tales declaraciones sería reforzar la percepción de la invulnerabilidad de la plataforma digital del CNE, para que de llegar a ocurrir algún ataque por parte de Estados Unidos a la institución este ataque no sea creído por parte importante de la población, e incluso banalizado por los medios. O sea que ambas declaraciones pudieran ser interpretadas como intencionadas y de doble discurso.

Escribe el espía y periodista soviético Daniel Estulin que una operación encubierta finge ser algo que no es, y nunca afirma ser lo que es. En otras palabras, no puede presentarse, por ejemplo, como un proyecto oficial de la CIA. Así que tiene que ocultarse de alguna manera. Por tanto, en el mundo de la inteligencia, para que una operación de bandera falsa sea eficaz el 90 por ciento de lo que publicas tiene que ser información legítima: solo entonces podrás dirigirte a la gente por razones completamente distintas con desinformación.

Otro hecho que causa curiosidad, sobre todo para los especialistas en operaciones encubiertas es la visita privada que realizó hace pocos días el candidato de la oposición Capriles Radonski al presidente de Colombia Juan Manuel Santos en Bogotá. Resultan extrañas conociéndose, como se conoce que Radonski ha mantenido relaciones más estrecha y de mayor coincidencia política con el ex presidente Álvaro Uribe Vélez, este último quien supuestamente está enemistado con el actual presidente Santos.

Mientras todo esto ocurre los dirigentes de la MUD y menos aún el candidato Capriles Radonski jamás han manifestado la disposición de respetar los resultados electorales sean cual fuesen. Por su parte los medios de comunicación corporativos siguen haciendo el trabajo de satanizar al CNE y su entorno con informaciones falsas.

Los medios de comunicación privados durante estos últimos días que faltan para los comicios presidenciales, han estado desarrollando una estrategia propagandística en la que se presenta a Radonski como el ganador de las elecciones. “Capriles define nombres para su primer gabinete”, titula, por ejemplo, en primera página este lunes el diario Notitarde de Valencia, estado Carabobo.

El plan consiste en ir subiéndole paulatinamente la preferencia al candidato opositor por intermedio de encuestas piratas, y lo que es peor utilizar los medios para ir fijando la idea de triunfo en la mente de sus seguidores para luego en ese contexto llamar a la desobediencia por un supuesto fraude para desconocer la victoria de Chávez.

Volviendo al supuesto ataque a la plataforma digital del CNE a través de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, hay que señalar que ésta se creó durante la histeria política que produjo el derrumbe de las Torres Gemelas el 11 de septiembre del 2001. La misma es comparada con la Gestapo y controla toda la información que circula por internet en los Estados Unidos.

A su vez esta agencia de seguridad cuenta con una misión denominada Cybert Command que fue creada por el secretario de defensa de Bush, Robert Gates, en junio del 2009, con el propósito de dar respuesta especifica a la ya significativa y creciente supuesta amenaza digital por parte de actores terroristas, grupos criminales y hackers que atentan contra la estabilidad del imperio. Para uno de los directores del Cybert Command este ha sido “diseñado para dirigir el combate virtual a lo largo y ancho de las redes informáticas mundiales”

Según Aire Force Times, como parte de la iniciativa global de Ciberseguridad Nacional, por allá en 2010, la Fuerza Aérea asignó aproximadamente treinta mil “tropas digitales” a la vanguardia de la guerra cibernética, un tercio de las tropas que para ese momento estaban en la invasión de Afganistán.

El trabajo de Cybert Command estará legitimado por la Ley de Ciberseguridad presentada por el senador John Rockefeller en abril de 2009 que otorga al presidente de los EEUU y al gobierno federal la potestad de declarar una emergencia de seguridad cibernética y el poder absoluto para clausurar redes y bloquear el tráfico entrante de internet argumentando la seguridad nacional “. La NSA cuenta en la actualidad con la mayor colección de supercomputadoras de todo el mundo.

“La realidad muchas veces supera la ficción”

Gabriel G.M.

*Jhonny Castillo, es periodista, presidente de la Fundación Lectura Crítica de Medios (LCM) e integrante de la Plataforma de Periodistas del estado Carabobo.

http://www.aporrea.org/

Cuba: Investigación de agencia AP ofrece nuevas pruebas de acciones ilegales de Alan Gross en Cuba

Alan P. Gross en Afganistán.

Pieza por pieza, en mochilas y maletines, el estadounidense Alan Gross se aseguró de introducir computadoras, teléfonos celulares, discos duros y equipos de telecomunicaciones en Cuba. El artículo más sensible, según los reportes oficiales de los viajes del contratista estadounidense, fue el último: un “chip” informático para teléfonos móviles que, según expertos, suele ser usado por la CIA y el Pentágono para evitar la detección electrónica de señales telefónicas.

El objetivo, según un análisis hecho por la AP de los reportes de Gross, era supuestamente darle a la pequeña comunidad judía de Cuba acceso irrestricto a la internet.

El operativo fue financiado por la Agencia de Desarrollo Internacional, conocida como USAID por sus siglas en inglés, la entidad del gobierno estadounidense fundada en 1961 para proveer asistencia económica, humanitaria y de desarrollo alrededor del mundo en apoyo a los objetivos de la política exterior estadounidense.

La compañía de Maryland que contrató a Alan Gross, Development Alternatives Inc., o DAI, ganó más de 2 700 millones en contratos con la USAID desde el año 2000 hasta el año 2009, según muestran las estadísticas oficiales del gobierno de los Estados Unidos.

Gross, sin embargo, se identificó como miembro de un grupo judío humanitario y no como un representante del gobierno de Washington, asegura el informe de la agencia de prensa.

El estadounidense fue sentenciado en marzo a 15 años de cárcel, por violar las leyes cubanas. Funcionarios norteamericanos insisten en que no hizo nada ilegal y que sólo llevaba a cabo las funciones regulares de USAID, destinas a subvertir al gobierno cubano..

Durante el juicio, Gross se declaró un “tonto inocente” que fue engañado. Pero los reportes de su viaje -recalca AP- indican que él sabía que sus actividades eran ilegales y que temía las consecuencias, incluyendo la posible expulsión del país.

Uno de los documentos afirma que uno de los líderes comunitarios “dejó absolutamente claro que estamos ‘jugando con fuego”’.

En otra ocasión Gross comentó: “No cabe duda, esto es un asunto muy riesgoso”.

Y, finalmente: “La detección de señales de satélite sería algo catastrófico”.

Según AP, el caso ha agravado las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, que ya llevan cinco décadas, ha suscitado inquietudes en Washington sobre esos programas de asistencia para el desarrollo, y sobre si las actividades encubiertas deben ser territorio exclusivo de los agentes de inteligencia.

La empresa de Gross, JBDC Inc., que se especializa en establecer conexiones de internet en lugares remotos como Iraq y Afganistán, había sido contratada por Development Associates International Inc. (DAI) de Bethesda, Maryland, que había logrado un contrato multimillonario con USAID para crear una red ilegal, mediante “innovaciones tecnológicas como conexiones telefónicas, internet por satélite y telefonía celular”.

Funcionarios de USAID revisaron los reportes oficiales de los viajes de Gross y fueron enterados periódicamente sobre el proceso, dijo a AP el portavoz de DAI Steven O’Connor. Los reportes fueron suministrados a la agencia de prensa por una persona enterada del caso que pidió no ser identificada debido a la sensibilidad de la información.

Los reportes abarcan cuatro visitas en un período de cinco meses en 2009. Otro reporte, redactado por un representante de la empresa de Gross, cubría su quinto y último viaje, que culminó con su arresto el 3 de diciembre de 2009.

En su conjunto, los documentos revelan todos los esfuerzos de Gross para evadir la detección de las autoridades cubanas.

A fin de evitar los registros aeroportuarios, Gross reclutó la ayuda de otros judíos estadounidenses para poder traer los equipos electrónicos, pieza por pieza. Dio instrucciones a sus ayudantes para que metieran los equipos, algunos de los cuales están prohibidos en Cuba, en el equipaje de mano en vez del equipaje de carga.

En una oportunidad, viajó en automóvil siete horas para no tener que pasar por la seguridad del aeropuerto.

En su último viaje, trajo una “discreta” tarjeta SIM – tarjeta electrónica de identificación de subscriptor – diseñada para evitar que una transmisión por teléfono satelital sea detectada.

El tipo de tarjeta SIM que llevaba Gross no se vende en el mercado y se facilita sólo a gobiernos, según un funcionario de una compañía de telefonía satelital y un ex funcionario de inteligencia estadounidense que ha utilizado ese tipo de chip. Los funcionarios, que hablaron a condición de anonimato debido a la sensibilidad de la información, dijeron que los chips usualmente son suministrados al Departamento de Defensa y a la CIA, pero pueden también ser obtenidos por el Departamento de Estado, que supervisa a USAID.

Preguntado sobre cómo Gross obtuvo la tarjeta, el vocero de USAID Drew Bailey solamente dijo que la agencia no desempeñó rol alguno en ayudar a Gross a obtener sus equipos. “Somos una agencia de desarrollo, no una agencia de inteligencia”, dijo.

El abogado estadounidense de Gross, Peter J. Kahn, se negó a formular comentarios pero en el pasado ha dicho que las actividades de Gross de ninguna manera buscaban socavar al gobierno cubano.

Los críticos de este programa afirman que ello no sólo pone en peligro a contratistas como Gross sino a todos los trabajadores de asistencia de Estados Unidos, inclusive aquellos que no están involucrados en actividades secretas.

“Ocurre con demasiada frecuencia que la gente de USAID es percibida como agentes de inteligencia”, comentó Philip Giraldi, un ex oficial de la CIA. “Eso perjudica a USAID, perjudica a la CIA y perjudica a cualquier otra agencia de inteligencia que debe operar debajo del radar”.

Aun antes de entregar la tarjeta SIM, Gross reconoció en su reporte que el uso de teléfonos con conexión satelital de internet sería “problemático si se llegase a descubrir”. Estaba consciente de que las autoridades estaban usando sofisticados equipos de detección y relató haber visto a empleados de la empresa estatal cubana de telecomunicaciones realizando un registro el día anterior al que debía establecer una operación inalámbrica Wi-Fi.

Aunque el gobierno estadounidense delinea en términos generales los objetivos de sus programas de asistencia en documentos públicamente disponibles, los programas no podrían funcionar en Cuba de una manera que no sea secreta, pues allí son considerados ilegales. Por razones de seguridad, las agencias estadounidenses se han negado a suministrar detalles operativos, incluso a comités del Congreso que monitorean esos programas.

USAID rechaza la idea de que sus empleados realizan tareas clandestinas.

“Nada de los programas que USAID realiza en Cuba es clandestino o reservado en manera alguna”, dijo Mark Lopes, un viceadministrador de la agencia. “Simplemente llevamos a cabo nuestras actividades de una manera discreta a fin de resguardar la seguridad de todos los involucrados”.

La Ley de Seguridad Nacional de Estados Unidos define “encubierto” como toda actividad del gobierno destinada a influenciar las condiciones en otro país “de tal manera que la participación del Gobierno de los Estados Unidos no sea aparente o públicamente reconocida”.

La actividad de USAID para “la promoción de la democracia en Cuba” -eufemismo de subversión- fue estimulada por un fuerte aumento de la financiación bajo la administración Bush, y en una nueva estrategia que busca facilitarle tecnología de comunicaciones a cubanos que respondan a los intereses de Washington. El financiamiento estadounidense para programas relativos a Cuba aumentó de 3,5 millones de dólares en 2000 a 45 millones en el 2008.

Actualmente ascienden a 20 millones de dólares al año.

Gross recibió medio millón de dólares como subcontratista de USAID, según fuentes estadounidenses conocedoras del contrato y que pidieron permanecer en el anonimato porque no tenían autorización para hablar del caso.

El director de USAID, Raj Shah, dijo que el fomento de la “democracia” es “absolutamente central” para el trabajo de su agencia.

Funcionarios estadounidenses insisten en que el trabajo de Gross no era subversivo porque sólo buscaba dar acceso a la internet a la comunidad judía. Los líderes judíos dicen que no estaban al tanto de los vínculos de Gross con el gobierno estadounidense y que ya tenían acceso a la internet. USAID no ha aclarado por qué creía que la comunidad judía cubana necesitaba una tecnología tan sofisticada.

Preguntado sobre si tales programas tenían la intención de derrocar al gobierno cubano, Lopes dijo “para USAID, nuestros programas de fomento a la democracia en Cuba no son sobre cambiar un régimen en particular. Eso es decisión del pueblo cubano, y creemos que ellos merecen tener esa opción”.

Otros discrepan.

“Por supuesto, esto es una actividad encubierta”, dijo Robert Pastor, asesor de asuntos latinoamericanos durante el gobierno de Jimmy Carter y actualmente director de Centro para la Democracia y Elecciones de la American University en Washington. “Se trata de buscar un cambio de régimen”.

Oriundo de Potomac, Maryland, Gross era un hombre sociable de 62 años, unos dos metros (seis pies) de alto y de 113 kilos (250 libras). Era inconfundible. Había comprado un programa Rosetta Stone de aprendizaje de idiomas para mejorar su español y poseía escasos conocimientos sobre Cuba. Pero sabía mucho sobre tecnología. Su empresa se especializaba en instalar equipos de comunicación en lugares remotos del mundo.

El primer viaje de Gross para DAI, que concluyó en abril del 2009, se centró en introducir equipos en la isla y establecer el primero de tres centros con acceso irrestricto a la internet para la diminuta comunidad judía de Cuba, que suma unas 1.500 personas.

Para introducir los equipos, Gross recurrió a grupos humanitarios norteamericanos que cumplían misiones en la isla. Viajó con esos grupos y le pidió a distintos individuos que llevaran las piezas, según los reportes de viajes.

Tres personas conocedoras de las tareas de Gross dicen que él le dijo a sus contactos en Cuba que estaba ahí representando a una organización judía, no al gobierno estadounidense. USAID dice que ahora le pide a la gente que realiza sus misiones que revele su financiamiento por parte del gobierno estadounidense a la gente que recibe la ayuda, si le preguntan.

Uno de los reportes de Gross parece indicar que él se presentó como miembro de uno de esos grupos y que viajó con ellos de tal manera que pueda interceder con las autoridades cubanas si surgían suspicacias.

Sus ayudantes debían llevar artefactos separados en su equipaje de mano. De esa manera, escribió Gross, cualquier pregunta podría ser respondida en el proceso de rayos X en el puesto de seguridad, y no en la casilla de aduanas. El material era luego entregado a Gross en su hotel en La Habana, según los reportes de viajes.

Desde hace tiempo USAID ha pedido de los visitantes a Cuba que introduzcan material prohibido en la isla, dijeron funcionarios estadounidenses enterados del programa. Y funcionarios de USAID han admitido en interpelaciones legislativas que han empleado a contratistas para llevar programas computacionales que permitan enviar material codificado por internet, según participantes de las reuniones.

Una alarma sonó en uno de los viajes de Gross cuando uno de sus acompañantes intentó salir del terminal aéreo; el acompañante había colocado el artículo – un artefacto que puede extender el rango de una red inalámbrica – en su equipaje de carga.

Gross intervino, asegurando que el artefacto era para su uso personal y que no era un disco duro de computadora ni un radio.

Según los reportes de viajes, los agentes de aduana intentaron cobrar 100% del valor del objeto como arancel, pero Gross logró regatear un poco y se le permitió salir del aeropuerto con el equipo.

“Ese día, más valió ser afortunado que inteligente”, escribió Gross.

Gran parte del equipo que Gross traía es legal en Cuba, pero el volumen de la carga podría darle a las autoridades cubanas una pista de cuál era la intención del estadounidense.

En la lista de su cuarto viaje, bajo “Equipo total”, dice que había 12 iPods, 11 teléfonos BlackBerry Curve, tres MacBooks, seis discos externos de 500 gigabytes, tres teléfonos satélites vía internet conocidos como BGANs, tres enrutadores, tres controles, 18 módulos inalámbricos, 13 barras de memoria, tres teléfonos para hacer llamadas por internet y varios interruptores.

Algunas piezas, como los equipos para redes y para comunicaciones satelitales, están expresamente prohibidos en Cuba.

Gross escribió que metió los BGANs en una mochila. Había aspirado a engañar a los agentes de aduana colocando cinta adhesiva encima de las marcas de los equipos: “Hughes”, el fabricante e “Inmarsat”, la empresa que provee el servicio de comunicación satelital vía internet.

Los BGANs eran cruciales porque no solamente facilitan acceso a la internet por satélite sino además una señal que puede servir a varios usuarios de manera inalámbrica. La ventaja de ello es que la comunicación va directamente al satélite, sin pasar por los servidores de la empresa de telecomunicaciones cubanas.

Siempre había la posibilidad de ser descubierto.

El año pasado, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado preguntó sobre la posibilidad de que misiones clandestinas estén siendo usadas en algunos de los programas humanitarios estadounidenses, y de que las autoridades cubanas hayan infiltrado algunos de ellos.

“La posible infiltración por parte de los servicios de contraespionaje es un riesgo conocido en Cuba”, dijo el Departamento de Estado en una respuesta por escrito a preguntas de la AP.

“Quienes desempeñan nuestras labores están conscientes de ese riesgo”.

El primer viaje de Gross a Cuba culminó a comienzos de abril de 2009 con el establecimiento de un centro de comunicaciones en La Habana.

Regresó poco tiempo después, se quedó unos 10 días mientras se establecía otro centro en Santiago, la segunda ciudad más grande de Cuba.

En su tercer viaje, de dos semanas y ocurrido en junio de 2009, Gross viajó a una ciudad en el centro de la isla, Camagüey, según un funcionario del gobierno estadounidense. Alquiló un automóvil en La Habana y manejó por siete horas, en lugar de tener que someterse a revisiones en el aeropuerto.

Gross escribió que los BGANs no debían ser usados fuera de La Habana, donde existen suficientes radios y ondas radiales como para ocultar las emisiones.

El reporte para el cuarto viaje de Gross, que concluyó ese agosto, fue catalogado como el final y resumía sus éxitos: el establecimiento de redes inalámbricas en tres comunidades; unos 325 usuarios; “las comunicaciones desde y hacia Estados Unidos han mejorado y se están usando de una manera regular”. Nuevamente se llega a la conclusión de que “es una misión sumamente riesgosa”.

A Gross no le hubiera ocurrido nada si hubiese parado allí.

Pero a fines de noviembre de 2009, regresó a Cuba por quinta vez. Esta vez no volvió. Fue arrestado 11 días después.

Un reporte adicional fue redactado posteriormente, con membrete de la empresa de Gross. Fue preparado con la asistencia de DAI, la empresa que mandó a Gross a Cuba, con el objetivo de cumplir con el requisito contractual de suministrar un resumen de su trabajo, a fin de cancelar todas las facturas relevantes, de acuerdo con funcionarios conocedores del documento.

El reporte afirma que Gross deseaba mejorar la seguridad en el centro de comunicaciones instalado en La Habana mediante la instalación de “una tarjeta sin alternativa” en el equipo satelital.

La tarjeta permitiría que la señal del BGAN pasara desapercibida al transmitirse al satélite, dificultando la detección del artefacto.

El documento concluye que la seguridad en el lugar fue afianzada.

No queda claro cómo DAI logró confirmar el trabajo de Gross para el reporte final aunque un documento, que también presenta el membrete de la compañía de Gross, establece que un representante de Gross contactó a la comunidad judía cubana cinco veces después de su arresto.

En una declaración durante su juicio, Gross se declaró inocente y ofreció disculpas.

“Nunca he hecho algo, ni lo haría ni lo haré, en lo personal o en lo profesional, para socavar a un gobierno”, dijo. “Me arrepiento profundamente por ser un tonto inocente, fui engañado, me usaron”.

En una entrevista con la AP, su esposa, Judy, culpó a DAI, la empresa que envió a Gross a Cuba, por no decirle a él toda la verdad sobre los riesgos. El vocero de DAI O’Connor dijo en una declaración que Gross “diseñó, propuso e implementó esta tarea” para la compañía.

( Tomado de cubadebate.cu)

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