Ciencia: Los astronautas de la ISS arreglan una avería con un cepillo de dientes

En pocos lugares como el espacio hay que echar mano de la imaginación para resolver cualquier contratiempo. Lo han demostrado una vez más los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS), que esta semana han conseguido arreglar una avería eléctrica utilizando cepillos de dientes.

Las ‘herramientas’ utilizadas por los astronautas. | NASA

La estadounidense Sunita Williams y el japonés Akihiko Hoshide llevaron a cabo esta operación durante dos jornadas fuera de la plataforma orbital, situada a unos 400 kilómetros de distancia de la Tierra. En total, tardaron alrededor de 15 horas en arreglar la avería. Los astronautas lograron sujetar un conmutador de energía eléctrica que reemplazó una unidad estropeada.

Durante los primeros minutos fuera de la ISS, los dos astronautas dispusieron cuidadosamente de las herramientas, algunas de ellas improvisadas a bordo de la estación, incluida una fabricada con un cepillo de dientes. Y es que las sofisticadas herramientas con las que cuentan no servían para retirar unas pequeñas virutas de metal que taponaban uno de los tornillos.

Durante cinco horas Hoshide y Williams emplearon sus instrumentos y un tubo de nitrógeno presurizado para quitar las virutas, lubricaron un perno de repuesto y lo atornillaron a mano hasta que quedó en la posición correcta. La combinación de labor paciente, tecnología avanzada y meros empujones tradicionales finalmente ubicó el conmutador en las ranuras y los pernos en sus orificios.

La agencia espacial estadounidense NASA indicó que, además de la sujeción exitosa del conmutador, los astronautas instalaron una cámara en el brazo robótico.

Récord femenino fuera del espacio

Tras esta operación, Sunita Williams, de 46 años, se ha convertido en la mujer que más horas ha pasado trabajando fuera de una nave espacial. Williams, que ahora tiene en su haber 44 horas y 2 minutos de labores flotando en el espacio, es capitana de la Marina de Guerra. La anterior marca femenina la había establecido en noviembre de 2009 la astronauta Peggy Whitson, con 39 horas y 46 minutos.

Durante su carrera militar, Sunita Williamsha ha pilotado y sido instructora en el manejo de helicópteros de combate. En 1998, cuando cumplía servicio a bordo del portaaviones ‘Saipan’ fue elegida para su instrucción como astronauta.

La piloto de combate Liu Yang será la primera mujer china en viajar al espacio

La futura astronauta Liu Yang posa junto a sus compañeros (AFP, afp)

Por Pascale Trouillaud (AFP)

PEKÍN — Liu Yang, una piloto de caza de 33 años con nervios de acero y experiencia en misiones especiales, se convertirá el sábado en la primera mujer china en viajar al espacio, como miembro de la misión Shenzhou IX junto a otros dos astronautas.

Liu y dos astronautas hombres ocuparán sus puestos en el cohete que despegará de la base de Jiuquan, en el desierto de Gobi, para un viaje que tiene como misión acoplar la nave al módulo espacial chino Tiangong-1, actualmente en órbita alrededor de la Tierra.

“Tres astronautas, dos hombres y una mujer”, Liu Yang, “estarán a bordo de la nave Shenzhou IX”, anunció la agencia oficial de noticias China Nueva. Los astronautas seleccionados formaban parte de una selecta lista divulgada por las autoridades chinas. En esa lista, Liu era acompañada por Wang Yapin, otra piloto de caza de poco más de 30 años de edad, y también dueña de una trayectoria absolutamente brillante.

De acuerdo con informaciones divulgadas el jueves, Wang había demostrado toda su capacidad al mando de su avión en “dos importantes acontecimientos recientes”, incluyendo vuelos para manipulación de nubes que tenían por objetivo evitar lluvias durante los Juegos Olímpicos de Pekín en 2008. En mayo de 2008, tras el potente terremoto que causó decenas de miles de muertos en la región de Sichuan (suroeste), participó en la entrega de ayuda humanitaria.

De Liu, la prensa china apenas dijo que llamó la atención por la extraordinaria sangre fría que mostró el día en que su avión caza impactó contra una nube de palomas. Pese a que la aeronave fue severamente dañada, la joven piloto logró controlar la situación y aterrizar sin inconvenientes.

De acuerdo con la prensa china, Liu nació en Zhengzhou, en la provincia de Henan, e ingresó a la escuela de aviación militar en 1997. Considerada una alumna brillante, se destacó también en equipos de voleibol en las escuelas por donde pasó.

“En el caso de las astronautas chinas es clásico que comiencen como pilotos en la fuerza aérea. Todos los astronautas chinos tienen en común esa experiencia”, explicó a la AFP Morris Jones, un experto australiano en cuestiones espaciales.

Según él, Liu y Wang han seguido un entrenamiento acelerado para que sean operacionales en la estación. “Pienso que su entrenamiento ha sido más intensivo y que se omitieron ciertas materias no esenciales. Esas mujeres están listas para volar al espacio, pero no han sido instruidas al mismo nivel que un astronauta completamente formado”, comentó.

La misión Shenzhou (“Nave divina”) IX consistirá en un acoplamiento manual al módulo Tiangong-1 (“Palacio celeste”). Forma parte del programa con el que China quiere dotarse de un módulo espacial permanente de aquí a 2020. China será el tercer país, después de la Unión Soviética y de Estados Unidos, en enviar a una mujer al espacio con su propia tecnología. Pekín efectuó su primer vuelo espacial tripulado en octubre de 2003 con Yang Liwei.

La Nasa lucha contra “los 6 minutos del horror” del aterrizaje en Marte

¿Bolsas de aire, paracaídas, trineo de cohetes o todo junto?

Cada día parece más cercano un pocible vuelo tripulado a Marte. Las agencias espaciales lo tienen en sus agendas para el próximo medio siglo, si no antes, pero admiten que la tarea no será nada fácil.

La cuestión no es solo atravesar los 401 millones de kilómetros del espacio profundo que separan el Planeta Rojo de la Tierra y conseguir que los astronautas lleguen a su destino final sanos y salvos -y en su juicio-, sino también asegurarles el aterrizaje. La Nasa ha publicado un informe donde describe en qué métodos está trabajando para que una nave tripulada pueda sobrevivir “los 6 minutos del horror” que suponen entrar en la atmósfera de Marte, frenar los motores y tocar superficie firme.

Durante los primeros 4 minutos, la fricción con la atmósfera marciana desacelerá la nave pero, aun así, al final de esta fase la velocidad todavía supera los 1.600 kilómetros por hora. En los 100 segundos que quedan para aterrizar se abre un paracaídas que hace que el vehículo pierda velocidad hasta los 320 kilómetros por hora pero, desafortunadamente, para alcanzar este índice también se necesita un tiempo. Cuando finalmente se consigue, la superficie está a tan solo 100 metros y los astronautas no tienen nada más que unos cuantos segundos para frenar definitivamente. Cuanta más masa que tenga la nave, más tiempo necesita para eso.
Según la Nasa, en una situación como esta se podrían usar cohetes para un descenso suave; bolsas de aire para amortiguar el impacto de una caída libre o una combinación de cohetes y sogas (el denominado trineo de cohetes) para hacer descender lentamente la nave hacia la superficie. Sin embargo, el problema es que ninguno de estos instrumentos sería capaz de soportar el peso de una nave que esté diseñada para alojar a los tripulantes y su equipamiento.
Es más, los paracaídas técnicos que se usan hoy en día para desacelerar las sondas espaciales estadounidenses que aterrizan en el Planeta Rojo son del mismo modelo que los que se usaban en la década de los 70. Por lo que la Nasa comunica que ahora su objetivo es desarrollar un método que permita, al menos, duplicar la masa admisible de las cápsulas espaciales que aterrizan en Marte.
Adelanta que está probando un desacelerador supersónico que consiste de tres elementos. Dos de ellos son enormes recipientes hinchables de presión en forma de globo, de 6 y 7 metros de diámetro. Se hinchan alrededor del perímetro de la cápsula en descenso, para aumentar la fricción con la atmósfera a velocidades supersónicas. El tercer elemento es un paracaídas de 33 metros de diámetro, el más grande jamás usado para este tipo de tareas. Se calcula que su tamaño permitirá reducir la velocidad hasta unos 280 kilómetros por hora (en vez de los 320 kilómetros por hora actuales). La Nasa se compromete a empezar a examinar cómo funcionará el sistema una vez combinado con un trineo de cohetes a inicios del año que viene.

Astronautas de la ISS abren escotillas de la cápsula Dragon

La cápsula Dragon, no tripulada, llevó cerca de media tonelada de abastecimientos y materiales científicos

La nave de SpaceX fue lanzada el martes pasado desde Cabo Cañaveral, Florida (sureste) en lo alto de un cohete Falcon 9. REUTERS

Los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS) abrieron en la madrugada del sábado las escotillas de la nave carga Dragon, de la empresa SpaceX, que arribó el viernes al laboratorio orbital.

“Las escotillas entre el nodo Harmony de la Estación Espacial Internacional y la cápsula Dragon fueron abiertas a las 5H53 am EDT (09H53 GMT)”, dijo la Agencia espacial estadounidense (NASA) en un comunicado.

“Los miembros de la tripulación de la Expedición 31 comenzarán ahora las operación de descarga y recarga con el primer vehículo de abastecimiento privado”, agregó.

SpaceX se convirtió el viernes en la primer compañía privada en enviar su propia nave a la ISS, iniciando una nueva era de vuelos espaciales privados.

La cápsula Dragon, no tripulada, llevó cerca de media tonelada de abastecimientos y materiales científicos a la ISS, y se espera que regrese a la Tierra con una carga ligeramente mayor el 31 de mayo.

La nave de SpaceX fue lanzada el martes pasado desde Cabo Cañaveral, Florida (sureste) en lo alto de un cohete Falcon 9.

Hasta ahora sólo Rusia, Japón y Europa tenían la posibilidad de transportar carga a la ISS. Estados Unidos perdió esa capacidad cuando retiró su flota de transbordadores espaciales el año pasado.

El éxito de la misión abre el camino a un contrato de 1.600 millones de dólares (apróximadamente unos 26 millones de pesos) de SpaceX con la NASA para abastecer a la estación espacial en los próximos años.

(Tomado de http://www.informador.com.mx/)

Estación Espacial Internacional en peligro

Imagen de la Estación Espacial Internacional captada desde Puerto Rico a través de un telescopio por Efraín Morales, de la Sociedad de Astronomía del Caribe.

Los fragmentos producidos por un choque entre dos satélites ocurrido en el 2009, se están acercando a la Estación Espacial Internacional por lo que la NASA advirtió a sus tripulantes que se debe realizar una maniobra este viernes 13 para esquivar la basura espacial.

La Sociedad de Astronomía del Caribe (SAC) informó que se trata de fragmentos de la colisión entre el satélite ruso Cosmos 2251 con el de comunicaciones Iridium.

Ambos satélites chocaron cuando el Cosmos 2251 se averió y comenzó a perder altura, interceptando al otro satélite.

El Comando Espacial de la Fuerza Aérea, que monitorea más de 20.000 objetos considerados como basura espacial, detectó el peligroso acercamiento de uno de los fragmentos hacia el laboratorio orbital, por lo que la Estación Espacial realizará una maniobra evasiva cerca de este mediodía.

Para esto, los tripulantes a bordo del complejo espacial encenderán los propulsores del módulo ruso Zvezda. Es la ocasión número 13 en que ha sido necesario esquivar objetos considerados como basura espacial, los cuales pudieran ocasionar daños a la Estación Espacial debido a que orbitan a velocidades de hasta 17.500 millas por hora.

La SAC indicó que en el laboratorio espacial actualmente residen los astronautas norteamericanos Dan Burbank y Don Pettit, los cosmonautas rusos Anatoly Ivanishin, Oleg Kononenko y Anton Shkaplerov, y el holandés André Kuipers.

El astronauta de padres puertorriqueños Joseph Acabá viajará cerca del 29 de marzo rumbo a la Estación Espacial para una estadía de seis meses en el espacio.

Los astronautas del «Endeavour» realizan el sexto paseo espacial más largo de la historia

El astrounauta Andrew Fostel inicia el paseo espacial EFE/NASA

Los astronautas de la lanzadera “Endevour” Drew Feustel y Mike Fincke han efectuado el sexto paseo espacial más largo de la historia, después de estar ocho horas y siete minutos en el vacío para realizar labores de mantenimiento de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

Entre los dos han completado todas las tareas planeadas, entre las que se incluía la lubricación de una de las juntas de la plataforma alfa de paneles solares o el rellenado del depósito de refrigerante de uno de los mecanismos de giro de la ISS. Esta tarea es de gran importancia para asegurar el buen funcionamiento de “Dextre” (también conocido como el Manipulador diestro de propósito especial), un robot de dos brazos que permite realizar labores fuera de la nave sin necesidad de que los astronautas tengan que salir fuera. En las reparaciones se han perdido algunos materiales, como tornillos, que vagaran como basura espacial.

Dos viajes más

Este es el segundo de los cuatro paseos espaciales previstos durante la misión STS-134, iniciada con el despegue del ‘Endeavour’ el pasado lunes, 16 de mayo, y supone el número 246 de los paseos espaciales realizados por astronautas estadounidenses.

El primer paseo espacial tuvo lugar el viernes pasado, aunque tuvo que concluir antes de lo esperado por un fallo detectado en una de las escafandras. Las dos siguientes tendrán lugar el miércoles y viernes próximos.

La veterana lanzadera “Endevour” realiza su vigesimoquinto y último viaje espacial. Tras su aterrizaje, previsto para el 30 de mayo, será retirada del servicio y trasladada al Museo de Ciencia de Los Ángeles (California). Junto a ella se sumará su lanzadera hermana, la “Atlantis”, el próximo mes de julio, cuando tenga lugar el último vuelo espacial del actual programa de lanzaderas.

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