Natalie Portman visita La Habana

La actriz estadounidense de origen israelí Natalie Portman se suma hoy a la lista de estrellas de Hollywood que andan fascinadas con La Habana, a la que llegó recientemente en una visita de ocio.

Una fotografía publicada por la revista digital cubana Vistar Magazine, muestra a la intérprete junto a la prima ballerina assoluta Alicia Alonso en la sede del Ballet Nacional de Cuba.

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También se le ve en otra imagen acompañada por los trabajadores del famoso restaurante La Guarida, emblemático sitio de esta capital por ser allí donde se filmó la película Fresa y Chocolate.

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La ganadora del Premio Oscar en el año 2011 como Mejor Actriz por su rol en el filme Black Swan vino con su hijo Aleph, a quien también se le ve en las fotos.

Reconocida por sus papeles en Léon (1994), Los fantasmas de Goya (2006) y The Other Boleyn Girl (2008), en su más reciente trabajo encarna a Jackie Kennedy en la cinta homónima del director chileno Pablo Larraín, prevista para estrenarse en 2017.

También por estos días caminó La Habana la estadounidense Helen Hunt, implicada en la filmación de la serie House of Lies, cuyos escenarios en próximas temporadas serán algunos lugares de La Habana, de acuerdo con sus productores.

El penúltimo capítulo de ese audiovisual establece el contexto del viaje a la isla caribeña, y estuvo dirigido por Hunt, recordada por sus papeles en filmes como Mejor imposible, por el cual ganó un Oscar a la Mejor Intérprete Femenina.

Entre las famosas que roban flashes en la industria del espectáculo y se han dejado seducir por La Habana también se cuentan las cantantes Beyonce, Rihanna y Katty Perry.

(Tomado de CubaSi)

Alicia Alonso: se manipula mucho movimiento de bailarines cubanos

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La directora del Ballet Nacional de Cuba (BNC), la Prima Ballerina Assoluta Alicia Alonso, se pronunció sobre el caso de ocho jóvenes bailarines que abandonaron la compañía durante una presentación en Puerto Rico y opinó que se manipulan mucho los movimientos de figuras de la compañía.

“El movimiento de bailarines en las compañías del mundo es muy frecuente, pero en el caso del Ballet Nacional se manipula mucho”, dijo la bailarina y coreógrafa al diario Granma, que anunció una próxima temporada de El lago de los cisnes por la reconocida compañía cubana.

Respecto a los integrantes del BNC, que según reportes de prensa viajaron a Estados Unidos y estarían presentándose en breve con el Ballet Clásico Cubano de Miami, Alonso afirmó que fueron bailarines del cuerpo de baile raso, por lo que artísticamente la compañía no sufrió. “Son muchachos que están todavía en desarrollo y les falta mucho para alcanzar un alto nivel técnico”, dijo.

Ya en Estados Unidos, los bailarines dijeron a medios de prensa que planean buscar una carrera en ese país. Según Reuters, Pedro Pablo Peña, fundador del Ballet Cubano Clásico de Miami, declaró que “es una carrera corta. Aquí ellos al menos recibirán un mayor sueldo que en Cuba”.

En sus declaraciones a Granma, la directora del BNC estimó que “son jóvenes que se deslumbran creyendo que van a tener un futuro prometedor y, estadísticamente, la mayoría de los que abandonan la compañía se frustran y quedan en el camino”.

“Desde el punto de vista humano es un gran dolor, porque son nuestros muchachos que hemos visto crecer y renuncian a un gran proyecto artístico. En el BNC tienen la oportunidad de bailar un repertorio amplísimo y tener una realización completa”, concluyó.

http://cubacontemporanea.com/

Coppelia: El extraño caso de los casquitos de chocolate

Cinthya Cabrera Tejera

coopelia_casquitosValdría la pena convocar a una reunión a personajes tan célebres como Sherlock Holmes, Jessika Fletcher, e incluso a David Copperfield para intentar resolver el misterio de las ¿bolas? de helado en Coppelia…

Tras la pista de la disminución de las raciones, fuimos a la famosa Catedral del Helado, en la esquina habanera de 23 y L. Allí, la tradicional y siempre entrañable enorme fila de personas. Pero sin cola, el Coppelia no es Coppelia. El menú aseguraba los sabores de vainilla, naranja piña, ¡chocolate!, además del tiramisú para acompañar.

Cerca de una hora estuvimos disfrutando de la espera, mirando la avenida, el Habana Libre, la Rampa… intercambiando con aquellos que habían decidido refrescar su mediodía con un helado, escuchando los pregones de los cuentapropistas que venden afuera las galletas de sabores, tabaquitos y dulces que no hay adentro.

Finalmente, avanzamos. Nos aguardaba alrededor de otra hora de espera para llegar a los salones ubicados arriba.

Pero ya estábamos en el terreno, dispuestos a intentar responder por qué el diámetro de las bolas de helado se ha reducido a la mitad. Para ello, pretendíamos filmar, en una de las canchas, a los trabajadores distribuyendo los pedidos.

Nos dirigimos a hablar con el encargado de esa área, le planteamos nuestro interés y el móvil de nuestra investigación periodística y –por demás- cuasi detectivesca.

– No, no, no. Para eso tienen que ir a la dirección.

Filmar: palabra mágica equivalente, en muchas instituciones, a “ciérrate, sésamo”.

Con optimismo subimos a las oficinas administrativas. Nos fue imposible intercambiar con el director, pues este se encontraba en una reunión. Mi esperanza aún me grita que podría tratarse de un acalorado debate para resolver el problema de la dichosa disminución de las bolas. En fin, quedamos en manos de la secretaria:

– No, no, no. Aquí no se puede filmar ni tirar fotos ni nada. Para eso tienen que traer una carta del gobierno provincial.

Entonces pensé en Tomás Gutiérrez Alea corriendo con papeles, autorizaciones y firmas para poder grabar ciertas escenas de Fresa y Chocolate.

Fue como estar en una catedral solemne y no en una heladería cuya razón de ser es servir y complacer a quienes la visitan.

Como dice Buena Fe, la sospecha corroe la cabeza. ¿Acaso las bolas del helado de Coppelia no son de interés público? Si se cumplen todas las normas y regulaciones establecidas, ¿qué problema puede haber en comprobarlo? ¿Qué daño causa filmar? ¿O es que tal vez la eficiencia solo sale a relucir cuando son avisados controles e inspecciones?

Si el periodismo ha sido llamado a ocupar el papel mucho más activo que le corresponde en la sociedad cubana actual, ¿hasta qué punto es legítimo que una institución gastronómica mutile el derecho a la información, insisto, pública?

En su artículo La actualización del modelo en la prensa: el periodismo cubano en tiempos de cambio, la periodista de la agencia Prensa Latina Luisa María González explica que ante la constante agresión estadounidense, el funcionamiento de los medios de comunicación en Cuba:

“…ha estado signado por una premisa: no se publica absolutamente nada que pueda ser utilizado por aquel país en contra de Cuba (…) La polémica aparece a la hora de decidir qué es peligroso publicar y qué no, un cuestionamiento que involucra a múltiples actores: periodistas, directivos, fuentes de información, y también el pueblo. Julio García Luis consideraba que si bien existe el riesgo de que cualquier cosa que digamos se malinterprete o sirva a esa agresión (…) tiene que haber discreción y secreto. Pero no pocas veces esa necesidad se hiperboliza y magnifica. Y esto trae dos fenómenos: la psicología de plaza sitiada (…) y el oportunismo de gente que se aprovecha de esto para ocultar miserias y problemas, para manipular”.

Parece necesaria la reiteración: se trata de bolas de helado.

Volvimos a la cola. Subimos, nos ubicaron en una mesa. Agua deliciosamente fría. Ya no había tiramisú ni vainilla, pero quedaba el chocolate.

Llegaron las ensaladas, cada una conformada por cinco bolitas con un poco de sirope… Y entonces la cuchara nos ayudó a develar un acto de magia: algunas estaban huecas por dentro, o sea, con forma de casquitos de guayaba, pero hechas de helado de chocolate. ¿Cómo se logra tal presentación del plato? Quizás solo David Copperfield pueda develarnos el misterio.

LOS ARCHIVOS DE SANTIAGO

Sábado 13 de abril. Nueve de la noche. Santiago de Cuba. Calle Enramada, heladería Jardines Las Enramadas. Allí las bolas de helado no se reducen a la mitad, sencillamente son bolas y no pequeños casquitos de chocolate.

No hay cuentapropistas por fuera, pero cada opción incluye un dulce. Todo ello, respaldado por una atención excelente.

Me pregunto cuál será el misterio de esa heladería santiaguera. Me pregunto cuál será la fórmula para extender esa magia a la catedral del helado en Cuba: el Coppelia de 23 y L.

(Fuente: http://www.cubano1erplano.com/)

 

Falleció Fernando Alonso, gloria del ballet cubano (+Síntesis Biográfica)

Fernando Alonso, Premio Nacional de la Danza y fundador de la Escuela Cubana de Ballet y del Ballet Nacional de Cuba.

Fernando Alonso, Premio Nacional de la Danza y fundador de la Escuela Cubana de Ballet y del Ballet Nacional de Cuba.

El afamado Premio Nacional de la Danza y fundador de la Escuela Cubana de Ballet y del Ballet Nacional de Cuba, Fernando Alonso Rayneri, falleció hoy a los 98 años de edad, en el Hospital Cardiovascular de La Habana.

Su cadáver será expuesto a partir de las nueve de la noche y hasta las doce del mediodía de mañana, en el vestíbulo de la sala Avellaneda del Teatro Nacional.

El sepelio será en la Necrópolis de Colón, a las 3:00 p.m., de este domingo.

La cultura cubana y el pueblo en general lamenta la pérdida de quien fuera maestro de maestros y gloria del ballet. Llegue a sus familiares y amigos las más sinceras condolencias.

Síntesis biográfica

De procedencia burguesa, Fernando Alonso se desarrolló en un ambiente donde se cultivaban la música y el deporte. Fue el hijo mayor del matrimonio de una pianista concertista y un contador de una empresa norteamericana.

En su niñez recibió clases de violín, estudió la enseñanza primaria en un colegio católico, y la secundaria en Alabama, Estados Unidos, donde practicó el fútbol americano y la gimnasia.

Acostumbraba a pasar sus vacaciones de verano en La Habana. En diciembre de 1931 asistió a la primera función de la Escuela de Baile de la Sociedad Pro Arte Musical y quedó prendado del ballet, que, según él: “recogía la música y el ejercicio físico, sus dos pasiones“.

Un año después asistió a la presentación de “La bella durmiente del bosque”, y quedó impresionado por la joven bailarina Alicia Martínez (Alicia Alonso). Su afición por la danza creció cuando su hermano menor, Alberto Alonso Rayneri, ingresó en Pro Arte, al poco tiempo.

Fernando y Alicia Alonso

Fernando y Alicia Alonso

En 1935, culminados sus estudios secundarios en Estados Unidos, regresó a La Habana y decidió comenzar estudios de ballet en la Escuela de la Sociedad Pro Arte Musical, presidida entonces por su madre. Allí realizó su debut escénico al año siguiente con el ballet “Claro de luna”, junto a Alicia Alonso, y entre ambos surgió el amor de inmediato. De ese debut se hizo eco la prensa cubana, quien lo describió como un joven esbelto, fuerte y con grandes facultades como bailarín.

A pesar de que su empleo en una oficina comercial británica le producía dividendos, decidió abandonar la estabilidad laboral para dedicarse completamente a la danza. Regresó a Estados Unidos para preparar su matrimonio con Alicia, efectuado en 1937 en la ciudad de New York. Al año siguiente nacería Laura, la única hija de ambos.

En Estados Unidos continuó estudios en la academia del bailarín ruso Mijail Mordkin y bailó con su compañía en giras por el país. Actuó además en Broadway en comedias musicales.

También realizó estudios en la School of American e integró en 1939 el American Ballet Caravan. Al año siguiente integró el elenco del Ballet Theater of New York (hoy American Ballet Theatre), llegó a alcanzar el rango de solista e interpretó como tal “Pedro y el lobo”, de Adolf Bolm y “Tres vírgenes y el diablo”, de Agnes de Mille. Del mismo modo, interpretó el Mercuccio, en “Romeo y Julieta”, de Anthony Tudor, y participó en los ballets de Balanchine, Fokine, Dolin, Nijinska, Massine y Robbins.

Su interés por desarrollar el ballet en Cuba lo hacía regresar a su país cada año, para colaborar con el Ballet de la Sociedad Pro Arte con la interpretación de papeles principales.

Para la Sociedad montó en 1945, junto a su entonces esposa, Alicia Alonso, el ballet “Giselle”, representado en el teatro Auditorium (hoy Teatro Auditorium Amadeo Roldán).

El 28 de octubre de 1948, en unión de Alicia y Alberto, fundó el Ballet Alicia Alonso (hoy Ballet Nacional de Cuba), que dirigió hasta 1974.

Fundador de la Escuela Nacional de Ballet en 1962, fue su director hasta 1968. En ella preparó las bases de la metodología de la enseñanza del ballet cubano y sus primeros planes de estudios, en coordinación con Alicia Alonso y bailarines del Ballet Nacional de Cuba.

Fernando Alonso ha impartido clases en Rusia, Francia, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Estados Unidos, México, Colombia; en las más importantes compañías, escuelas y academias.

En 1975 fue nombrado Director del Ballet de Camagüey y en 1992 de la Compañía Nacional de Danza de México, país en el cual permaneció hasta 1998. Allí alternó su trabajo de director de compañías con el de maestro de diversas instituciones, como el Instituto Nacional de Bellas Artes y la Universidad Autónoma de Nuevo León.

Como bailarín, su última actuación, la realizó en el año 1956 en una función pública en el Stadium de la Universidad de La Habana.

 Merecedor de innumerables  premios y distinciones en Cuba y en el mundo, algunos son:

  •     Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte
  •     Orden Félix Varela de Primer Grado
  •     Premio Nacional de Danza, en Cuba
  •     Medalla Conmemorativa del Bicentenario del Teatro Bolshoi de Moscú, en Rusia
  •     Premio Benois de la Danza, también en la capital rusa.

Tomado de Cubadebate.cu

Cuba: CIERRA MUSEO DE LA DANZA POR ACCIDENTE CONSTRUCTIVO

Se desconoce el programa de reparaciones del centro que ahora sólo brinda conferencias a diversas escuelas y consultas en su biblioteca especializada.

Cuando se quiere, se puede. Esa máxima la hace suya el Museo Nacional de la Danza que el pasado viernes, tras un derrumbe en la puerta de entrada del edificio, cerró sus salas expositivas pero realiza otras actividades.

El accidente obligó a la dirección del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural a suspender las visitas a exposiciones  en el centro por tiempo indefinido y se desconoce el cronograma de comienzo de las obras para restaurar el inmueble.

Sin embargo, el Museo brinda desde el 9 de octubre (2009) conferencias y debates sobre el arte danzario a instituciones docentes de la capital, ciclo que comenzó con la proyección del ballet Giselle a un grupo de la Escuela Interarmas de las FAR “General Antonio Maceo” y concluirá el mes próximo.

El Centro de Documentación e Información del museo, único de su tipo en el país, labora sin interrupciones para cumplir su objetivo de ofrecer al público libros, revistas y otros materiales didácticos sobre las manifestaciones danzarias y coreográficas.

La institución abrió en 1998 en saludo al cincuentenario del Ballet Nacional de Cuba (BNC), del cual recibió apoyo junto a Alicia Alonso, quien donó al centro su colección privada, integrada por vestuarios y elementos escenográficos del BNC.

En el Museo pueden encontrarse piezas como el tutú del Primer Acto de Giselle por la Prima Ballerina Absoluta, un cuadro original de Ana Pávlova y programas originales de los ballets Festival de Flores en Genzano, Lejos de Dinamarca y La Sílfide, estrenados en el Teatro Real de Dinamarca.

http://islalsur.blogia.com/2012/042201-cierra-museo-de-la-danza-por-accidente-constructivo.php

 

Recibirá Carlos Acosta Premio Nacional de Danza

El bailarín cubano Carlos Acosta recibirá aquí el próximo lunes el Premio Nacional de Danza 2011, para convertirse, a los 38 años, en el artista más joven en merecerlo.

La gala en su honor, en la sala García Lorca del Gran Teatro habanero, será dirigida por el coreógrafo Alberto Méndez y en ella participarán miembros de la Compañía de Danza Contemporánea y de la agrupación que dirige Santiago Alfonso, y figuras artísticas de renombre.

Formado en las filas del Ballet Nacional de Cuba y exponente de los presupuestos estéticos de la escuela fundada por Alicia, Fernando y Alberto Alonso -de cuyo legado es heredero-, tiene en su haber una rica trayectoria acumulada tanto en su país como en el extranjero.

Mantiene los vínculos con la isla cuya identidad conserva viva. A principios de año recorrió el país en gira devenida diálogo metafórico, desde la danza, con un público que reciprocó con creces su entrega.

Bailarín invitado de prestigiosas agrupaciones internacionales, entre ellas el American Ballet Theatre, el Royal Ballet de Londres y el Kirov, de San Petersburgo, se distingue por su poderío técnico demostrado en papeles como el Basilio, de Don Quijote; y el Solor, de La Bayadera.

Nacido en La Habana en 1973, Acosta ha bailado en las más importantes plazas teatrales del mundo con un repertorio que abarca desde la gran tradición romántico-clásica hasta el lenguaje más contemporáneo.

En 2007 obtuvo el Premio Laurence Olivier por «Tocororo», un espectáculo de su autoría elegido como el mejor presentado en escenarios londinenses un año antes.
Ha integrado el elenco del English National Ballet, del Reino Unido; el Houston Ballet, de Estados Unidos; el Ballet de Santiago de Chile; y el Teresa Carreño, de Venezuela, en estos dos últimos como artista invitado.

Entre los lauros conquistados figuran la Medalla de Oro del Gran Prix de Lausana, Suiza; el de los Jóvenes Artistas de la Fundación Princesa Grace, de Estados Unidos; el Frederic Chopin, de la Corporación Artística Polaca; el Osimodanza, de Italia; y el Gran Premio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba.

( Tomado de PL )

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