Discurso de Bruno Rodríguez en Asamblea General de la ONU

Señor Presidente:

Distinguidos Representantes Permanentes:

Estimados Delegados:

18-bruno-onuEl 17 de diciembre pasado, el Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama reconoció que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba ha fracasado, es obsoleto, no ha cumplido los objetivos que se previeron, y provoca daños al pueblo cubano y aislamiento al gobierno norteamericano.

Desde entonces, el Presidente ha reiterado que el bloqueo debe ser levantado. Ha pedido al Congreso de su país proceder así, en vez de actuar contra la voluntad de los ciudadanos estadounidenses que apoyan claramente su terminación. Se ha comprometido a involucrarse en el debate con ese fin y a utilizar sus prerrogativas ejecutivas para modificar su aplicación.

Durante la Cumbre sobre la Agenda de Desarrollo 2030 y en el Debate General recientes, más de 60 Jefes de Estado, de Gobierno y de Delegaciones expresaron beneplácito y congratulación ante el anuncio del nuevo curso en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, incluido el restablecimiento de relaciones diplomáticas y embajadas, y muchos de ellos reclamaron que el bloqueo sea finalmente abolido.

Es comprensible entonces el interés y expectativas que concitan estas deliberaciones y la subsiguiente votación que transcurren en circunstancias nuevas.

Ante el reclamo casi unánime de la comunidad internacional, simbolizado en el voto de 188 Estados miembros y en la participación de Cuba en la Cumbre de las Américas de Panamá; y el reclamo de la clara mayoría de la sociedad estadounidense y de la clara mayoría de la emigración cubana aquí asentada, el gobierno de los Estados Unidos ha anunciado una nueva política hacia nuestro país.

Pero, las medidas adoptadas por el Ejecutivo norteamericano, que entraron en vigor el pasado 16 de enero y luego fueron ampliadas el 18 de septiembre, aunque positivas, solo modifican de forma muy limitada algunos elementos de la aplicación del bloqueo.

Muchas de ellas no podrán implementarse a menos que se adopten otras que finalmente permitan a Cuba exportar e importar libremente productos y servicios hacia o desde Estados Unidos; utilizar el dólar estadounidense en sus transacciones financieras internacionales y operar cuentas en esa moneda en bancos de terceros países; así como tener acceso a créditos y financiamientos de entidades privadas y de las instituciones financieras internacionales.

El problema no es que el ordenamiento cubano dificulte la aplicación de estas medidas y tenga que ser modificado para facilitarlo, como algunos funcionarios estadounidenses han declarado. El problema es la existencia implacable y sistémica del bloqueo.

No debemos confundir la realidad con los deseos ni las expresiones de buena voluntad. En asuntos como estos, solo puede juzgarse a partir de los hechos.

Y los hechos demuestran, con toda claridad, que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba está en plena y completa aplicación.

Diez meses después de los anuncios del 17 de diciembre, no se ha producido ninguna modificación tangible, sustancial, en la práctica del bloqueo.

La eliminación de Cuba de la espuria lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional fue la inevitable rectificación de un absurdo, pero apenas ha tenido consecuencias en la implementación del bloqueo, sustentado en sanciones y leyes previas mucho más abarcadoras.

Hace apenas una semana, se aplicó una multa de 1 116 millones de dólares al banco francés Credit Agricole que se suma a la de $1 710 millones al alemán Commerzbank el pasado mes de marzo, por realizar transacciones con Cuba y otros Estados.

Solo en las últimas semanas, el sistema de mensajería segura Swit canceló un contrato de servicios, fue retenido el primer pago de la compañía norteamericana Sprint para iniciar las llamadas telefónicas directas, y se retuvieron varias transferencias bancarias a Cuba por la operación de vuelos chárter entre ambos países.

Las exiguas compras cubanas de alimentos en los Estados Unidos, que es una de las pocas excepciones al bloqueo aprobadas en el año 2000 por el Congreso, han disminuido significativamente en el último año, debido a que están sujetas a condiciones discriminatorias y onerosas: cada compra tiene que ser autorizada por una licencia, se prohíben los créditos, Cuba está obligada a pagar en efectivo y por adelantado, a través de entidades bancarias de terceros países, y no puede utilizar barcos propios para transportar estos productos.

Las importaciones de medicamentos y equipos médicos necesarios para el país, están también condicionadas desde 1992 por la ley de los Estados Unidos. Cuba debe dar cuenta sobre el destinatario final de las medicinas adquiridas y no puede hacer los pagos directamente, sino a través de terceros y en una moneda distinta al dólar, lo cual implica dificultades, demoras y costos adicionales.

Podrían mencionarse numerosos ejemplos, como el de la compañía Elekta que confirmó el pasado 2 de septiembre que no podrá suministrar al Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, ni a otros hospitales, el isótopo radioactivo Iridio-192 que garantiza el normal funcionamiento de los equipos de braquiterapia, imprescindibles para impartir tratamientos de mayor calidad y precisión contra el cáncer, dado que su suministrador, la compañía estadounidense Mallinckrodt Pharmaceuticals, se negó a venderlo con destino a Cuba.

La compañía norteamericana Small Bone Innovation, Inc. ha rehusado suministrar al Complejo Ortopédico “Frank País” prótesis para las articulaciones de la muñeca y mano para pacientes con artritis reumatoide.

En junio pasado, la compañía estadounidense SIGMA Aldrich se negó a proporcionar a la compañía Quimimpex productos, servicios e información técnica indispensables para la industria química; y la empresa norteamericana Columbiana Boiler Company dijo a la citada empresa estar impedida de exportar los cilindros necesarios para envasar el cloro destinado a la potabilización del agua.

El bloqueo constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos, es contrario al Derecho Internacional, califica como acto de genocidio a tenor de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948 y es el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de nuestro pueblo.

Los daños humanos que ha producido son incalculables. El 77% de los cubanos lo han sufrido desde su nacimiento. Las carencias y privaciones que provoca a todas las familias cubanas no pueden contabilizarse.

Calculados conservadora y rigurosamente, los daños económicos que ha ocasionado, en más de medio siglo, ascienden a 833 755 millones de dólares, según el valor del oro. A precios corrientes, suman 121 192 millones de dólares, cifra de enorme magnitud para una economía pequeña como la nuestra. Espero que el representante de los Estados Unidos no venga ahora a decirnos que el proyecto de resolución no refleja completamente el espíritu de diálogo ni la actitud bondadosa de su gobierno, ni asuma la manida pose de que Estados Unidos es el socio benefactor del pueblo cubano que únicamente pretende su empoderamiento; ni infle la cifra de 900 mil dólares de donaciones de la sociedad civil recibidas en 2015 que el bloqueo dificulta y nuestro pueblo aprecia; ni mencione como si fueran fondos gubernamentales, las remesas familiares que los cubanos aquí asentados ahorran con esfuerzo; ni cuente como intercambio comercial, las licencias otorgadas pero que no se materializan en exportaciones.

Si bien corresponde al Congreso de los Estados Unidos la decisión de ponerle fin al bloqueo, el Presidente tiene amplias prerrogativas ejecutivas para modificar sustancialmente su aplicación práctica y su impacto humanitario y económico.

Compartimos la esperanza de que el Congreso de los Estados Unidos avance hacia el cambio de una política ineficaz, anclada en el pasado, cruel e injusta, y adopte las mejores decisiones basadas en los valores y sentimientos de sus ciudadanos.

Señor Presidente:

Históricamente, Estados Unidos ha pretendido establecer dominación y hegemonía sobre nuestra Patria y, desde 1959, cambiar el sistema político, económico y social que, en ejercicio de plena autodeterminación, nuestro pueblo libremente ha decidido.

Algunos voceros del gobierno de los Estados Unidos han declarado que la anunciada política hacia Cuba significa un cambio en los métodos, pero no en los objetivos.

De ser así, el proceso hacia la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba enfrentará muy serios obstáculos.

El levantamiento del bloqueo será el elemento esencial que dará sentido a lo avanzado en estos meses en las relaciones entre ambos países y determinará el ritmo hacia la normalización.

Como ha reconocido el Presidente Barack Obama, la eliminación del bloqueo conviene al interés nacional de los Estados Unidos y es la voluntad de sus ciudadanas y ciudadanos.

No podría aceptarse de ninguna manera, ni sería productivo, pretender condicionar las medidas de levantamiento o modificación del bloqueo a que nuestro país realice cambios internos.

Cuba está dispuesta a aceptar las oportunidades y también los desafíos de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, pero jamás negociará su sistema socialista, ni sus asuntos internos, ni permitirá mancha alguna en la independencia conquistada al precio de la sangre de sus mejores hijos y de enormes sacrificios de muchas generaciones desde el inicio de nuestras guerras de independencia en 1868.

Como ha reiterado el Presidente Raúl Castro Ruz, ambos gobiernos han de encontrar la manera de convivir de forma civilizada con sus profundas diferencias y avanzar en todo lo posible, en beneficio de los pueblos norteamericano y cubano, mediante el diálogo y la cooperación basados en el respeto mutuo y la igualdad soberana.

Entre los pueblos de Cuba y los Estados Unidos no hay enemistad. El pueblo cubano fue solidario cuando se produjeron los terribles actos terroristas del 11 de septiembre de 2001 o el devastador impacto del huracán  Katrina.

Apreciamos y reconocemos los progresos alcanzados en el último período con la reapertura de Embajadas, las visitas del Secretario de Estado y de la Secretaria de Comercio y el intercambio de delegaciones; el funcionamiento de una Comisión Bilateral, la ampliación de las áreas de diálogo y cooperación, principalmente en materia de seguridad aérea y de la aviación, enfrentamiento al narcotráfico, la emigración ilegal y la trata de personas, aplicación y cumplimiento de la ley, la protección del medio ambiente y la salud, entre otros.

Estamos sinceramente interesados en ampliar provechosos vínculos, ofrecer cálida hospitalidad a las ciudadanas y ciudadanos norteamericanos que disfruten de la libertad de viajar a Cuba, profundizar los intercambios culturales, deportivos, científicos y académicos, la cooperación multifacética en áreas de interés común, el comercio y la inversión.

Partiendo de grandes diferencias y con carácter estrictamente recíproco, hemos iniciado un diálogo sobre derechos humanos.

Nos guían para todo ello los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en enero de 2014, en La Habana, así como los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Esto podría ser también una modesta contribución a la búsqueda de otra forma de relacionarnos los seres humanos y las naciones en esta época de crisis global,  inevitable impacto del cambio climático, guerras no convencionales que desatan conflictos atroces, nuevas formas de terrorismo, la existencia de enormes arsenales nucleares, insólitos gastos en armamento y el riesgo de pandemias.

Como expresó en esta sala, hace ya 15 años, el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz, “La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una etapa histórica de verdadera justicia y humanismo. Nada de lo que existe hoy en el orden económico y político sirve a los intereses de la humanidad. No puede sostenerse. Hay que cambiarlo”.

Señor Presidente:

Veintitrés años después de adoptada por primera vez esta resolución, hemos alcanzado en el 2015 un notable progreso.

Ha sido el premio a la denodada resistencia, el abnegado esfuerzo, la firmeza de convicciones de nuestro pueblo y el liderazgo de la generación histórica de la Revolución encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el Presidente Raúl Castro.

Agradecemos profundamente a todos los gobiernos y pueblos, parlamentos, fuerzas políticas y movimientos sociales, representantes de la sociedad civil, organizaciones internacionales y regionales que, en particular en esta Asamblea General de las Naciones Unidas, han contribuido con su voz y su voto, año tras año, a fundamentar la justeza y la urgencia de la eliminación del bloqueo.

Hemos llegado aquí también gracias al mayoritario y creciente apoyo del pueblo estadounidense a este loable propósito, a quien expresamos nuestra gratitud.

Sabemos que es largo y difícil el camino que tenemos por delante. Mientras el bloqueo persista, seguiremos presentando el proyecto de resolución en esta Asamblea General.

El pueblo cubano no renunciará jamás a su soberanía ni al camino que libremente ha escogido para construir un socialismo más justo, eficiente, próspero y sostenible. Tampoco desistirá en la búsqueda de un orden internacional más equitativo y democrático.

Señor Presidente:

Distinguidos Representantes Permanentes:

Estimados Delegados:

Hemos presentado un proyecto de resolución que refleja la realidad de la estricta y opresiva aplicación del bloqueo contra Cuba y que también saluda y reconoce, en nuevos párrafos preambulares, los progresos alcanzados en el último año.

En nombre del heroico, abnegado y solidario pueblo cubano, les pido votar a favor del proyecto de resolución contenido en el documento A/70/L.2 “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

Muchas gracias.

Discurso del Presidente de Cuba en la Asamblea General de la ONU

Estimados jefes y jefas de Estado y de Gobierno:
Distinguidos Jefes y Jefas de Delegaciones:
Señor Secretario General de las Naciones Unidas:
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Señor Presidente:

Hace setenta años, en nombre de los pueblos, los miembros de esta organización suscribimos la Carta de las Naciones Unidas. Nos comprometimos a preservar las generaciones venideras del flagelo de la guerra y a edificar una nueva forma de relacionarnos bajo la guía de un conjunto de propósitos y principios, que debían augurar una época de paz, justicia y desarrollo para toda la humanidad.

Sin embargo, a partir de entonces, han sido constantes las guerras de agresión, la intervención en los asuntos internos de los Estados, el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos, los denominados “golpes suaves” y la recolonización de territorios, que han sido perfeccionados con formas de actuar no convencionales, con el empleo de nuevas tecnologías y esgrimiendo supuestas violaciones de los derechos humanos.

Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de las tecnologías de la información y las comunicaciones para agredir a otros Estados, como también lo es que se distorsione la promoción y protección de los derechos humanos, utilizándolos de forma selectiva y discriminatoria para validar e imponer decisiones políticas.

A pesar de que la Carta nos llama a “reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana”, el disfrute de los derechos humanos continúa siendo una utopía para millones de personas.

Se niega a la humanidad el derecho a vivir en paz y su derecho al desarrollo. Es en la pobreza y la desigualdad donde deben buscarse las causas de los conflictos, generados por el colonialismo y el despojo de las poblaciones autóctonas, primero, y más tarde por el imperialismo y el reparto de esferas de influencia.

El compromiso asumido en 1945 de “promover el progreso social y elevar el nivel de vida” de los pueblos y su desarrollo económico y social, sigue siendo una quimera, cuando 795 millones de personas sufren hambre, 781 millones de adultos son analfabetos y 17 mil niños mueren cada día de enfermedades curables, mientras que los gastos militares anuales en todo el mundo ascienden a más de 1,7 millones de millones de dólares.

Con sólo una fracción de ese monto podrían solucionarse los problemas más acuciantes que azotan a la humanidad.
Incluso, en los países industrializados ya prácticamente desaparecieron las “sociedades de bienestar”, que se nos presentaban como el modelo a seguir. Los sistemas electorales y los partidos tradicionales, que dependen del dinero y la publicidad, son cada vez más ajenos y distantes de las aspiraciones de sus pueblos.

El cambio climático pone en peligro la existencia de la especie humana, y los Estados deben asumir responsabilidades comunes pero diferenciadas, ante la inobjetable realidad de que no todos los países somos responsables por igual de lo ocurrido,  ni despilfarramos los recursos naturales y humanos en un consumismo irracional e insostenible.

Las consecuencias del cambio climático son especialmente devastadoras en los pequeños países insulares en desarrollo e imponen una tensión adicional a sus frágiles economías. Lo mismo sucede en África, con el incremento inexorable de la desertificación.

Nos solidarizamos con nuestros hermanos caribeños y demandamos que se les dé un trato especial y diferenciado. Apoyamos a los países africanos y reclamamos para ellos un tratamiento justo, transferencia de tecnología y recursos financieros.

Señor Presidente:

Con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y, particularmente, con la firma por los jefes de Estado y de Gobierno, en enero del 2014, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, ha quedado demostrado que, por encima de nuestras diferencias, podemos avanzar hacia la unidad y la consecución de objetivos comunes en el marco de nuestra diversidad.

En la Proclama, reafirmamos el compromiso inquebrantable con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional y de resolver las diferencias de forma pacífica, así como la convicción de que el pleno respeto al derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, constituye una condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones. Reclamamos que estos principios sirvan de base a las relaciones de otros Estados con nuestra región.

La República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba frente a los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional,  y destruir la obra iniciada por el compañero  Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.

De igual manera, va nuestra firme e irrestricta solidaridad a la República del Ecuador, a su Revolución Ciudadana y a su líder, Rafael Correa Delgado, que se ha convertido en el blanco del mismo guión de desestabilización aplicado contra otros gobiernos progresistas de la región.

Nos solidarizamos con las naciones del Caribe que solicitan justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos, sobre todo en un mundo en el que la discriminación racial y la represión de las comunidades afrodescendientes han ido en ascenso.

Ratificamos nuestra convicción de que el pueblo de Puerto Rico merece ser libre e independiente, luego de más de una centuria sometido a la dominación colonial.

Nos solidarizamos con la República Argentina en su legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur.

Reiteramos nuestro apoyo solidario a la Presidenta Dilma Rousseff y al pueblo de Brasil en la defensa de sus importantes logros sociales y de la estabilidad del país.

Reafirmamos nuestro rechazo a la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia y a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

Saludamos el denominado acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán, que demuestra que el diálogo y la negociación son la única herramienta efectiva para solventar las diferencias entre los Estados.

Renovamos nuestra confianza en que el pueblo sirio es capaz de resolver por sí mismo sus diferencias y demandamos que cese la injerencia externa.

Una solución justa y duradera al conflicto del Medio Oriente exige, inexorablemente, el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén oriental, lo que enérgicamente apoyamos.

Durante las últimas semanas nos han impactado las imágenes de las oleadas migratorias hacia Europa, que constituyen una consecuencia directa de las acciones de desestabilización que la OTAN promovió y ejecuta en países del Medio Oriente y África del Norte, y del subdesarrollo y la pobreza imperante en países del continente africano. La Unión Europea debe asumir, de manera plena e inmediata, sus responsabilidades con la crisis humanitaria que ayudó a generar.

Señor Presidente:

Tras 56 años de heroica y abnegada resistencia del pueblo cubano, quedaron restablecidas las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos.

Ahora se inicia un largo y complejo proceso hacia la normalización, que se alcanzará cuando se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero; se devuelva a nuestro país el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval de Guantánamo; cesen las transmisiones radiales y televisivas y los programas de subversión y desestabilización contra la isla, y se compense a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que aún sufre.

Mientras persista, continuaremos presentando el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

A los 188 gobiernos y pueblos que han apoyado aquí y en diversos foros internacionales y regionales nuestra justa demanda, les reitero el eterno agradecimiento del pueblo y el gobierno cubanos por su sostenido respaldo.

Sr. Presidente:

Cuba celebra, con profundo compromiso, el 70 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas. Reconocemos que en estos años se ha intentado, pero no se ha hecho lo suficiente, para proteger a las generaciones presentes y futuras del flagelo de la guerra y su derecho a un desarrollo sostenible, sin exclusión. La ONU ha de ser defendida del unilateralismo y profundamente reformada para democratizarla y  acercarla a los pueblos.

Como señalara en esta misma sala hace 15 años el compañero Fidel Castro Ruz, Líder Histórico de la Revolución cubana- y cito: “Cualquiera comprende que el objetivo fundamental de las Naciones Unidas, en el siglo apremiante que comienza, es el de salvar al mundo no solo de la guerra sino también del subdesarrollo, el hambre, las enfermedades, la pobreza y la destrucción de los medios naturales indispensables para la existencia humana, ¡Y debe hacerlo con premura antes de que sea demasiado tarde!”- fin de la cita.

Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación;  y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar.

Muchas gracias

La paradoja de tener a Cuba como enemigo. Obama prorrogó Ley contra Cuba

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por Raúl Menchaca López/ Radio Reloj

La Habana, Cuba. – Hace apenas unos días, Barack Obama, prorrogó por otro año la aplicación a Cuba de la Ley de Comercio con el Enemigo, una vieja normativa de 1917, que otorga al presidente la facultad de imponer sanciones económicas en tiempo de guerra o en cualquier otra emergencia nacional, y en un análisis superficial de los hechos, puede verse esa acción como una incongruencia, si se tiene en cuenta que el mismo Obama ha pedido el levantamiento del bloqueo para poder modificar una política que calificó como fallida.

Cualquiera pudiera pensar que volver a prorrogar la aplicación de la Ley de Comercio con el Enemigo es una inconsecuencia política, pero el asunto tiene un trasfondo legal que no puede dejar de verse en el contexto del complicado entramado de normativas que conforman el apretado y criminal bloqueo contra Cuba.

Una contradicción

Firmar la prórroga de la aplicación a Cuba de la Ley de Comercio con el enemigo es la única posibilidad que tenía Obama de mantener sus facultades ejecutivas para flexibilizar las medidas contra nuestro país.

Esa es la justificación que algunos expertos han dado a la reciente decisión del mandatario, quien contradictoriamente de esa forma puede tomar algunas medidas hacia Cuba sin pasar por el Congreso, ente que en última instancia es el único autorizado a levantar formalmente el bloqueo.

Y es que en el afán de apretarnos el cuello inventaron tantas regulaciones que hasta el presidente tiene un margen de maniobra limitada y ahora, menos de dos meses después de reanudar los lazos bilaterales, tiene que recurrir a la paradoja de firmar la prórroga de la aplicación a Cuba de la Ley de Comercio con el enemigo.

¿Qué le pasa a Twitter con Cuba?

En condiciones ideales, la red social Twitter ofrece sus servicios a todos los usuarios, acompañándolos “estén donde estén”, según reza su slogan; pero ello no se hace efectivo para cubanas y cubanos. Foto: Jorge Luis Baños

En condiciones ideales, la red social Twitter ofrece sus servicios a todos los usuarios, acompañándolos “estén donde estén”, según reza su slogan; pero ello no se hace efectivo para cubanas y cubanos.
Foto: Jorge Luis Baños

Twitter se erige como un genuino espacio de participación ciudadana, pero varios usuarios cubanos han constatado que la red social Twitter no les permite crearse un perfil desde este país…

Twitter es, luego de Facebook, una de las redes sociales más populares en Cuba. Posibilita, sobre todo, que las y los usuarios desarrollen competencias profesionales y encuentren un espacio para la expresión ciudadana y el activismo político, entre otros.

En la tesis de Paola Cabrera, en opción al título de Licenciada en Periodismo, “Lo posible cabe en 140 caracteres. Acercamiento a las prácticas de participación ciudadana expresadas por un grupo de usuarios cubanos en Twitter”, de 2014, se evidencia que los contenidos cubanos publicados en Twitter se caracterizan por su variedad de estilos y temáticas. Sin embargo, los temas más abordados –en el período analizado para la tesis– fueron los relacionados con la política y la cultura.

La joven periodista opina, además, que “en un escenario caracterizado por la ineficiencia de los canales tradicionales de debate, los usuarios atribuyen a la plataforma la posibilidad de construir una identidad asociada a la discusión, la difusión de y el acceso a los contenidos, que contribuyen a su patrimonio informacional, condición imprescindible para su efectivo desempeño como ciudadanos, toda vez que la sola capacidad de acceder a la información sin que medien los canales tradicionales provoca un crecimiento de la perspectiva global y la calidad de la potencialidad ciudadana”.

Las principales prácticas de participación ciudadana identificadas por esta investigación en Twitter están relacionadas con las posibilidades para el debate, la denuncia, la convocatoria, la construcción de agendas propias, las aproximaciones respetuosas al otro, la conformación de comunidades de acuerdo a intereses, entre otras.

¿Pero cómo puede esto ser completamente favorable, si desde Cuba no pueden crearse nuevas cuentas en esta red?
En condiciones ideales, la red social Twitter ofrece sus servicios a todos los usuarios, acompañándolos “estén donde estén”, según reza su slogan; pero ello no se hace efectivo para cubanas y cubanos.

Desde hace un tiempo Twitter cambió el modo de registrarse para acceder a su red, pues como más del 76 por ciento de los usuarios acceden a Twitter desde sus dispositivos móviles, “facilitó” algunas acciones para los amantes de esta plataforma.

Ahora resulta imprescindible brindar un número telefónico, para que lleguen los códigos de confirmación a través de un mensaje instantáneo y también a través de SMS se podría acceder a la red social, aunque se carezca del servicio de Internet en su dispositivo.

“A través de comandos enviados en mensajes de texto desde el teléfono, se pueden realizar algunas acciones en Twitter. Para realizar esto satisfactoriamente, es necesario añadir el número de teléfono a una cuenta existente en Twitter”, comenta en un post de CubaxDentro, Odelkis Rodríguez Irsula.

Estas nuevas medidas no se aplican para Cuba, pues el país no aparece en el listado de países a seleccionar para luego insertar el número telefónico y “no porque Cuba sea uno de los países que bloquea Twitter, ni porque el gobierno cubano controle constantemente la publicación de información crítica que se publica en esta red social, como falsamente se divulga en Internet”.

La bloguera también explica que, desde Cuba, es muy costoso utilizar Twitter vía SMS, pues el país no se encuentra en la lista de portadores móviles compatibles de Twitter –los cuales usan códigos cortos-. Los cubanos solo puede usar Twitter vía SMS utilizando los códigos largos –más caros-, los cuales son unidireccionales, es decir, “se podrán enviar mensajes que se publicarán en el perfil pero no se recibirán notificaciones de Twitter.

Además, al utilizar estos códigos se cobran tarifas de mensajes internacionales establecidas por el proveedor. La tarifa internacional de envío de mensajes desde Cuba, establecidas por ETECSA, es de 1 CUC; siendo este el precio del mensaje enviado al código largo”.

Lo más grave resulta la creación de cuentas desde Cuba, pues para hacerlo Twitter solicita nuevamente un número de teléfono en vías de garantizar mayor seguridad, pero no contempla a Cuba en la lista de países.

Sin lugar a dudas, la participación en redes sociales en estos tiempos resulta imprescindible, a través de la calidad y responsabilidad de los contenidos compartidos se respira un ambiente de participación y representación de la imagen país en esos espacios. ¿Cuál es entonces la imagen de Cuba en Twitter, acaso quien no pudo “entrar” antes que el número telefónico y localización geográfica fueran imprescindibles no tiene derecho a pertenecer al grupo de actores que pueden contar una realidad a través de 140 caracteres?

(Tomado de http://www.ipscuba.net/)

PRONUNCIAMIENTOS DE HILLARY CLINTON QUE LA PRENSA CUBANA NO PUBLICÓ

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Escrito por Dr. Néstor García Iturbe

Cuando no damos toda la información, nuestro pueblo comienza a crearse una idea errónea de los asuntos.

Quizás algunos lo que desean es que se conforme esa idea errónea. A otros los invade del facilismo , toman en sus manos el cable de una agencia estadounidense que acaba de llegar y como la cotorrita del cuento repiten lo que el mismo dice, ya sea en la prensa escrita como en la televisión. No se realiza el análisis correspondiente, para dar la noticia lo más cercana a la realidad y que el pueblo pueda conocer las interioridades del problema.

Como ha sido ampliamente divulgado por nuestra prensa, la señora Hillary Clinton, aspirante a la presidencia de Estados Unidos, en una comparecencia en la ciudad de Miami, relacionada con su campaña electoral, planteó que de llegar a la presidencia trabajaría a favor del levantamiento del bloqueo a Cuba.

Acabo de analizar el discurso de la señora, el cual le trasladaré a ustedes en idioma inglés. Para beneficio de los que no conocen dicho idioma seleccionaré algunos párrafos que traduciré, pero el discurso completo va en otro mensaje.

El análisis de lo que dijo la señora Clinton, si es beneficioso conocer la forma en que piensa y como tiene planificado desarrollar las relaciones con Cuba en caso de que llegue a la Casa Blanca, se los dejo a ustedes, que estoy seguro no se van a equivocar en la valoración.

Un interesante detalle ya conocido, la esposa del hermano de Hillary es cubana de nacimiento y cuando niña viajo a Estados Unidos, esto no debe pasarse por alto.

“I teared up as Frank was talking about his mother-not able to mourn with her family, say goodbye to her brother. I’m so privileged to have a sister-in-law who is Cuban-American, who came to this country, like so many others as a child and has chartered her way with a spirit of determination and success.

Dentro del auditorio, seguramente invitada por Hillary o como parte del espectáculo propagandístico estaba Miriam Leiva, según se anunció, una de las fundadoras de las Damas de Blanco (¿Cómo Hillary sabía que estaba allí sino era parte del espectáculo?) La describió como una brava mujer cubana que ha desafiado al régimen de Castro y que demanda dignidad y reformas.

Dijo se sintió honrada de que estuviera allí.

“Many of you have your own stories and memories that shape your feelings about the way forward. Like Miriam Leiva, one of the founders of the Ladies in White, who is with us today – brave Cuban women who have defied the Castro regime and demanded dignity and reform. We are honored to have her here today and I’d like to ask her, please raise your hand. Thank you.

No podemos mantener por más tiempo una política que no ha fructificado.

Tenemos que aprovechar el momento. Debemos apoyar los cambios en una isla que los necesita desesperadamente.

“I understand the skepticism in this community about any policy of engagement toward Cuba. As many of you know, I’ve been skeptical too.
But you’ve been promised progress for fifty years. And we can’t wait any longer for a failed policy to bear fruit.

We have to seize this moment. We have to now support change on an island where it is desperately needed.

Veinte años más tarde, los abusos del régimen relacionados con los derechos humanos continúan, el encarcelamiento a disidentes, la supresión de la libertad de expresión y de Internet, el golpear y amenazar a las valientes Damas de Blanco, rechazar una investigación creíble de la muerte de Osvaldo Paya. Si alguien piensa que podemos fiarnos de ese gobierno, es que no ha aprendido la lección de la historia.

“Twenty years later, the regime’s human rights abuses continue:

imprisoning dissidents, cracking down on free expression and the Internet, beating and harassing the courageous Ladies in White, refusing a credible investigation into the death of Oswaldo Paya.
Anyone who thinks we can trust this regime hasn’t learned the lessons of history.

Como Secretaria de Estado, pude comprender que nuestra política de aislar a Cuba estaba fortaleciendo las garras de Castro en el poder en vez de debilitarlas, lo cual perjudicaba nuestros esfuerzos para restablecer el liderazgo de Estados Unidos en todo el hemisferio.

Castro podía culpar al embargo de Estados Unidos de todos los males, desviando la atención de los errores del régimen y demorando el momento de rendir cuenta al pueblo cubano. Sin intención de hacerlo, estábamos ayudando al régimen para que mantuviera a Cuba como una sociedad cerrada y controlada, en vez de promover la apertura positiva a la influencia externa, en la misma forma que lo hicimos de forma tan efectiva con el antiguo bloque Soviético y en otros lugares.

“But as Secretary of State, it became clear to me that our policy of isolating Cuba was strengthening the Castros’

grip on power rather than weakening it – and harming our broader efforts to restore American leadership across the hemisphere. The Castros were able to blame all of the island’s woes on the U.S.
embargo, distracting from the regime’s failures and delaying their day of reckoning with the Cuban people.

We were unintentionally helping the regime keep Cuba a closed and controlled society rather than working to open it up to positive outside influences the way we did so effectively with the old Soviet bloc and elsewhere.

En el año 2011 se disminuyeron las restricciones para el envío de dinero y las visitas a Cuba. Los estadounidenses comenzaron a vincularse directamente con el pueblo cubano, lo que les llevo nuevas esperanzas, apoyo a familias que luchaban y bravos activistas de los derechos civiles. Se comenzó la apertura de pequeños negocios y comenzaron a llegar los teléfonos celulares. Poco a poco los cubanos comenzaban a coger el sabor de un futuro diferente.

“In 2011, we further loosened restrictions on cash remittances sent back to Cuba and we opened the way for more Americans – clergy, students and teachers, community leaders – to visit and engage directly with the Cuban people. They brought with them new hope and support for struggling families, aspiring entrepreneurs, and brave civil society activists. Small businesses started opening. Cell phones proliferated. Slowly, Cubans were getting a taste of a different future.

Yo estaba convencida que fortaleciendo los lazos entre cubanos y estadounidenses sería le mejor forma de promover cambios políticos y económicos en la isla.

“I then became convinced that building stronger ties between Cubans and Americans could be the best way to promote political and economic change on the island

Es cierto que los cambios políticos no vendrán rápidos ni fácilmente en Cuba. Pero miren alrededor del mundo cuanto países han realizado una transición de la autocracia a la democracia, en Europa del Este, en el Este de Asia y en América Latina.

And yes it’s true that political change will not come quickly or easily to Cuba. But look around the world at many of the countries that have made the transition from autocracy to democracy – from Eastern Europe to East Asia to Latin America.

Es necesario terminar con el embargo a Cuba, de una vez y para siempre.

Debemos sustituirlo por un acercamiento inteligente que le de poder a los negocios de cubanos , a la sociedad civil cubana y a la comunidad Cubano Americana para que estimule el progreso y mantenga la presión sobre el régimen.

The Cuba embargo needs to go, once and for all. We should replace it with a smarter approach that empowers Cuban businesses, Cuban civil society, and the Cuban-American community to spur progress and keep pressure on the regime.

Los cubanos quieren comprar nuestros productos, leer nuestros libros, navegar en nuestra web y aprender de nuestra gente. Ellos quieren llevar su país al siglo XXI. Ese es el camino hacia la democracia y la dignidad, nosotros debemos caminar a su lado.

“They want to buy our goods, read our books, surf our web, and learn from our people. They want to bring their country into the 21st century. That is the road toward democracy and dignity and we should walk it together

Si volvemos al pasado nadie se beneficiaría más que los de la línea dura en la Habana. De hecho no hay mejor argumento para promover las relaciones ,que el propio hecho de que los cubanos de la línea dura se oponen a estas.

“If we go backward, no one will benefit more than the hardliners in Havana.

In fact, there may be no stronger argument for engagement than the fact that Cuba’s hardliners are so opposed to it.

Los republicanos analizan la situación equivocadamente. Las relaciones no son un regalo para los Castro, es una amenaza para los Castro. Una embajada estadounidense en la Habana no es una concesión, es un refugio. Levantar el embargo no es un paso atrás en el avance de la libertad, es llevar la libertad a donde se necesita con mayor desesperación.

“They have it backwards: Engagement is not a gift to the Castros – it’s a threat to the Castros. An American embassy in Havana isn’t a concession – it’s a beacon. Lifting the embargo doesn’t set back the advance of freedom – it advances freedom where it is most desperately needed.

Como presidente aumentaré la influencia de Estados Unidos en Cuba, en vez de reducirla.

“As President, I would increase American influence in Cuba, rather than reduce it.

Primero debemos promover que más estadounidenses visiten Cuba. para apoyar los negocios privados y relacionarse con el pueblo cubano.

“First, we should help more Americans go to Cuba. If Congress won’t act to do this, I would use executive authority to make it easier for more Americans to visit the island to support private business and engage with the Cuban people.

Segundo utilizaré nuestra nueva presencia y vinculaciones, para el apoyo más efectivo a los derechos humanos y la sociedad civil en Cuba.

Considero que en la medida que nuestra influencia se expanda entre el pueblo cubano, nuestra diplomacia puede ayudar a crearnos un espacio político en la isla en la forma en que nunca lo hemos tenido antes.

“Second, I would use our new presence and connections to more effectively support human rights and civil society in Cuba. I believe that as our influence expands among the Cuban people, our diplomacy can help carve out political space on the island in a way we never could before.

Hasta aquí las ideas expuestas en el discurso de Hillary que considero interesantes y como dije anteriormente, no han sido divulgadas en Cuba.

Quieren promover que suceda lo mismo que con el bloque Socialista y otros países del mundo.

Realmente nada de lo dicho nos sorprende ni pudiéramos decir que no lo sabíamos, este discurso lo ratifica.

Hillary Clinton : “Grandes mayorías quieren una mejor relación con Cuba”

1d80d5937141dad07496f74f4799ac1a_L_320x162“Grandes mayorías quieren una mejor relación con Cuba”, recordó Clinton a los líderes republicanos del Congreso, en referencia a las numerosas encuestas realizadas.

La precandidata demócrata a las elecciones presidenciales en EE.UU., Hillary Clinton, llamó este viernes en Miami, a “aprovechar la oportunidad” que se presenta con el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre su país y Cuba porque “negarse a ello es apostar por una política que ha demostrado su fracaso.

En un discurso en la Universidad Internacional de la Florida, Clinton llamó al Congreso a poner fin de una vez al cerco económico, comercial y financiero que impone Washington contra la mayor isla de Las Antillas desde hace más de medio siglo.

“Tenemos que decidir entre interactuar y el bloqueo, entre apostar por una manera fresca de pensar o seguir con la dinámica de la guerra fría”, enfatizó la exsecretaria de Estado.

Añadió que “hemos llegado a un momento decisivo. El pueblo cubano ha esperado lo suficiente para un cambio. El bloqueo tiene que acabarse de una vez y deberíamos reemplazarlo con una estrategia más inteligente”.

La precandidata a la Casa Blanca por el partido demócrata llamó al presidente de la Cámara de Representantes John Boehner, y al líder del Senado Mitch McConnell a que den un paso al frente y respondan al llamamiento.

“Grandes mayorías quieren una mejor relación con Cuba”, recordó Clinton a los líderes republicanos del Congreso, en referencia a las numerosas encuestas que revelan que buena parte de los estadounidenses respaldan la política de normalización de relaciones iniciada por el presidente Barack Obama, el 17 de diciembre de 2014.

(Tomado de CubaSi)

El Congreso de EE.UU. y la pugna sobre las relaciones con Cuba

eua_congresoElementos conservadores en el Congreso norteamericano insisten en revertir el nuevo curso de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, a pocos días del restablecimiento de los nexos diplomáticos y la apertura de las respectivas embajadas.

A pesar de que no constituye una prioridad en la agenda legislativa, el tema está latente en el Capitolio -a punto de iniciar su receso de verano- donde coexisten alrededor de una decena de proyectos con diversos enfoques sobre aspectos claves de los vínculos entre La Habana y Washington.

Los principales líderes republicanos aseguran que lucharán para obstaculizar el proceso de deshielo iniciado el 17 de diciembre de 2014, cuando el presidente cubano, Raúl Castro, y su homólogo, Barack Obama, anunciaron su meta de avanzar hacia una nueva era entre las dos naciones.

En este contexto, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, señaló esta semana a la cadena Fox News que la Administración tendrá serios obstáculos para lograr que el Congreso levante las sanciones unilaterales contra Cuba.

McConnell dijo además que es improbable que sus correligionarios confirmen a cualquier personalidad que Obama nomine como embajador en La Habana, y -en sentido contrario a lo que dicen muchos de sus colegas de uno y otro bando- estima que “existe una oposición sustancial en el Capitolio a la política del mandatario hacia la isla”.

Una postura similar sostiene el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, quien en reiteradas ocasiones en los últimos meses expresó su rechazo a las nuevas proyecciones de Obama respecto a la mayor de las Antillas.

Pero a juzgar por lo que dicen sus propios protagonistas, las intenciones del liderazgo del partido rojo no son tan fáciles de llevar a la práctica.

Al menos así piensa el senador republicano Lindsey Graham, quien reconoció recientemente que le parece políticamente imposible obtener los votos necesarios para bloquear en la Cámara alta los fondos para abrir una embajada estadounidense en Cuba.

El también precandidato a las presidenciales de 2016 -contrario a los vínculos con la isla- señaló que no está seguro que la mayoría de los legisladores de su agrupación partidista estén a favor de esta medida.

Sin embargo, Graham señaló que continuará sus esfuerzos contra la política de la Casa Blanca en este tema, en lo que resta del proceso de debate en otras instancias senatoriales.

A pesar de la fuerte oposición de este político conservador y otros prominentes republicanos, muchos dentro de dicho partido apoyan el nuevo curso dado por Obama a los nexos con la mayor de las Antillas.

Entre ellos están los senadores Jeff Flake y Mike Enzi, quienes presentaron un proyecto de ley a mediados de mayo, con el fin de estimular los negocios de las compañías estadounidenses de comunicaciones en la isla caribeña, que se suman a otras propuestas similares.

Prominentes figuras estadounidenses -demócratas y republicanas- que visitaron Cuba en los últimos meses, aseguran que existe consenso bipartidista en el Legislativo para eliminar las sanciones unilaterales contra Cuba.

Además, el propio vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, afirmó hace apenas unos días que hay un fuerte apoyo en el Capitolio para lograr el objetivo de Obama de levantar el bloqueo.

Un alto funcionario del Departamento de Estado, que prefirió mantener el anonimato, señaló al diario The Hill que sería contraproducente una decisión de los miembros del Congreso contraria a la nueva política del gobernante estadounidense hacia la mayor de las Antillas.

El 20 de julio se restablecerán las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, y tendrá lugar la ceremonia de apertura de la embajada cubana en Washington, lo que según la cancillería de la isla marca la conclusión de una primera fase en el reacercamiento bilateral.

Las autoridades cubanas reiteran que en el proceso hacia la normalización de los vínculos el principal escollo es el bloqueo económico, comercial y financiero.

La Habana también reclama discutir la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la base naval norteamericana en Guantánamo, en el este de la isla, el cese de las transmisiones ilegales de radio y televisión, así como el desmontaje de las acciones subversivas contra Cuba.

La parte norteamericana demanda discutir, entre otros puntos, la eventual indemnización por las nacionalizaciones de compañías de ese país tras el triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959.

El Gobierno isleño señaló su disposición a analizar este y cualquier otro asunto pendiente.Sin embargo, a la vez demanda la reparación a los daños y perjuicios ocasionados por las sanciones unilaterales de Washington y por una larga lista de acciones agresivas de sucesivas administraciones contra los cubanos que ocasionaron pérdidas millonarias y la muerte de varios miles de personas.  /Roberto Garcia Hernandez, Prensa Latina.

Carnival, la mayor empresa de cruceros del mundo, anuncia viajes a Cuba

Carnival no usará sus tradicionales cruceros con capacidad para casi 3.000 pasajeros, sino embarcaciones relativamente pequeñas de un poco más de 700.

Carnival no usará sus tradicionales cruceros con capacidad para casi 3.000 pasajeros, sino embarcaciones relativamente pequeñas de un poco más de 700.

La empresa de cruceros estadounidense Carnival anunció este martes que recibió la aprobación de Washington para iniciar viajes a Cuba desde mayo de 2016, lo que representa la primera actividad de este tipo desde la implantación del embargo en 1962.

Los viajes de cruceros de la línea más grande del mundo aún esperan por la aprobación del gobierno de La Habana.

Si se produce el visto bueno de Cuba, los barcos de pasajeros navegarán a la isla cumpliendo con ciertas restricciones, debido a que el embargo aún está en vigencia y no permite el libre tránsito de turistas estadounidenses a la isla caribeña.

Línea fathom

Para tal fin, Carnival usará su nueva línea fathom, destinada a viajes de estadounidenses que tengan como propósito asuntos académicos, profesionales, religiosos y educativos, las únicas posibilidades que permiten las reglas del Departamento del Tesoro para otorgar licencias a compañías de transporte que deseen establecer conexiones con Cuba.

Carnival dijo que usará cruceros con capacidad para 710 pasajeros -número relativamente pequeño para el tipo de operaciones que realiza esta línea de cruceros- y podría cobrar unos US$2.990 por boleto, excluyendo impuestos y otros cargos.

Estamos muy contentos de recibir la aprobación de EE.UU. como un primer paso muy importante para en última instancia llevar viajeros a Cuba bajo los actuales 12 criterios para viajes autorizados. Estamos dispuestos a trabajar con las autoridades cubanas para su aprobación con el fin de ayudar a hacer los intercambios sociales, culturales y humanitarios entre ciudadanos de EE.UU. y el pueblo de Cuba una realidad”, dijo el presidente de Carnival Corporation, Arnold Donald.

Se espera que los cruceros toquen varios puertos cubanos, pero todo dependerá de la aprobación final de las autoridades de Cuba.

Bajo las restricciones, estos cruceros que zarpen desde Miami hacia la isla no podrán atracar en puertos de otros países.

Estados Unidos y Cuba anunciaron el descongelamiento de sus relaciones el pasado mes de diciembre y se espera que para este mes ambos países reabran embajadas en Washington y La Habana.

( Tomado de MINTURCUBA)

Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto

Por Koldo Campos

Dedicado a Mey.

El Malecón de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

El Malecón de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

Y sí, Fidel es una de las más luminosas referencias de la historia, de las más dignas, como es Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto, de una isla flotando en el Caribe en las mismas narices del Imperio. Y saberlo y decirlo es para mí, también, una manera de agradecérselo.

Nadie en este manicomio en que han convertido al mundo quienes dictan su destino, disfruta de la cordura de Cuba, de su sensatez y de su juicio, de su capacidad de lucha, de su vergüenza.

Y todo ello cuando aún sin haber terminado de nacer, ya caían sobre ella agresiones, calumnias, sabotajes, pestes, invasiones… Y también el embargo, el aislamiento, el bloqueo… Y también la necesidad de transformar, solo con el empeño, aquel Casino-Hotel Club en un país, después de haber sido, en mala hora, descubierta, convertida a la fe y a la colonia y condenada al monocultivo de un azúcar amargo.

Y Cuba, sin más ayuda que el comercio que durante algunos años tuvo con la URSS en mejores condiciones que la usura habitual del llamado mundo libre, reciclando, reutilizando, apelando al ingenio, cuidando lo que había, cuando andar en Cuba en bicicleta era mofa habitual de quienes han arruinado el planeta y hoy hasta es impresentable una gran capital que se tenga por modelo y no estimule el uso de las dos ruedas sin motor, sin combustible, sin humos, sin ruidos, así es que sigue Cuba.

Apenas ha pasado poco más de medio siglo sin que se desarmaran contra Cuba ni amenazas ni agresiones y, cualquiera que sea honesto convendrá conmigo, en que bastaría cotejar la sociedad cubana con el resto de islas caribeñas después de más de un siglo de progreso y desarrollo capitalista en ellas, para apreciar la diferencia.

Todavía mueren en Cuba recién nacidos, pero en mucha menor medida que en cualquier otro país americano, incluyendo Estados Unidos. Y es verdad, sí, es verdad, muchos edificios en La Habana, para no hablar de Santiago, necesitan capas de pintura para sus fachadas, pero cuando llega la noche no hay indigentes en las calles cubanas buscando un portal donde pasar la noche, como tampoco hay una niña sin escuela o un niño sin atención médica.

A diferencia de la democracia mexicana, en Cuba estudiar magisterio y ejercerlo no cuesta la vida; ni el periodismo, como en Honduras, provoca la muerte; ni el sindicalismo mata como en Colombia. En Cuba no se muere de colesterol ni de hambre. En Cuba las artes, la danza, la pintura, no son malas palabras y el teatro tampoco un acertijo. La cultura respira, aunque a veces haya que procurársela asistida.

Cuba nunca es noticia porque sus estudiantes protagonicen matanzas en las escuelas o porque perturbados que siempre actúan solos y al servicio de nadie le pongan la nota de sangre al día. En Cuba no se tortura ni se practica ninguno de los tantos eufemismos y proporciones al uso en Europa y los Estados Unidos, ni aparecen fosas comunes con cientos de cadáveres, ni sería concebible Guantánamo. Tampoco sus policías semejan fantasmas cubiertos de escafandras y armados de armas largas, de perros y caballos. Hasta me atrevería a asegurar que en Cuba la policía parece gente, ni siquiera llevan pistola.

Durante todos estos años en Cuba se ha ido minando, se sigue en ello, la xenofobia, el racismo, el machismo, todos las ancestrales mentiras que nos impiden reconocernos como iguales, y en todas esas luchas de largo recorrido los progresos de Cuba son notables. Las comparaciones también ayudarían a entenderlo.

Y, a pesar de las limitaciones, de sus pocos recursos, Cuba ha impulsado proyectos tan hermosos, (casi iba a decir “cristianos”) como una universidad de medicina en la que formar gratuitamente a miles de estudiantes latinoamericanos sin recursos, y escuelas de arte, de cine, gestionadas con los mismos fines. Y ha tenido arrestos para hacerse presente en África respaldando los legítimos sueños de pueblos sojuzgados por regímenes racistas o combatiendo el Ébola, o enseñando a leer en muchas patrias americanas, contribuyendo a la salud de pueblos vecinos.

Y ahí sigue trabajando, estudiando, investigando, haciendo importantes aportes a la salud y educación del mundo y, sobre todo, a los conceptos más imprescindibles para la humanidad: la solidaridad por ejemplo. Cuba ha contribuido más que nadie, lo sigue haciendo, al cuidado de miles de niñas y niños afectados en Chernobil. En el Sahara, aquella colonia que el Estado español vendió a Marruecos con todo y su gente a pesar de haber empeñado su palabra y su compromiso con Naciones Unidas de dejar la República Árabe Saharaui en manos de sus ciudadanos, pues hay miles de saharauis que son conocidos popularmente como “los cubanos”, porque fue en Cuba que pudieron crecer, vivir y formarse como profesionales. Es más el castellano de esos saharauis que estudiaron en Cuba que el que sobrevivió a la colonia y la traición española.

Buena parte del sistema de salud de Haití ha estado en manos cubanas mientras el pueblo haitiano espera que le llegue la ayuda económica prometida de la “comunidad internacional”. La misma que ayer estranguló a Haití y que hoy extorsiona a Grecia.

Y si, también es verdad, Fidel dijo una vez que no se hace un paraíso en la falda de un volcán. Yo, más prosaico, agregaría que alguna vez se rompe un plato, pero que lo sepan los necios a los que cantara Silvio, yo no voy de una fábula a llorar un responso, ni acepto un desenlace por una controversia, ni voy por un pecado a ignorar el Infierno, ni por un desatino transijo una condena, que un funeral descargue de culpa al cementerio o que una discrepancia culmine en anatema. Yo no voy de una lágrima a invitar a un sepelio, ni intercambio aspavientos por pagados aplausos ni divinos naufragios por humanas tormentas. No voy de un eslabón a hacer una cadena ni me duele una cruz más que sangra un calvario, ni un rescoldo me inquieta como alarma un incendio o me aflige una cuenta tanto como un rosario y un disparo me aturde más que un parte de guerra.

En fin que, gracias Cuba. Te debo mis mejores sueños.

(Tomado de Rebelión)

Senadores EE.UU. piden en La Habana cese de bloqueo contra Cuba

Foto: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

Foto: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

La mayoría de los congresistas y los ciudadanos estadounidenses apoyan el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba y el levantamiento del bloqueo económico contra la isla, dijo hoy aquí el senador demócrata norteamericano Patrick Leahy.

Leahy, presidente pro témpore emérito de la Cámara alta, encabeza una delegación que visita la nación caribeña desde el jueves pasado, integrada por su correligionario Benjamin Cardin, de Maryland, la figura de más alto rango de su partido en el Comité de Relaciones Exteriores de dicho hemiciclo, así como el republicano por Nevada, Dean Heller.

El legislador agregó que existe un fuerte debate en el Capitolio sobre las sanciones anticubanas, pero expresó su certeza de que triunfarán quienes favorecen los vínculos normales con la mayor de las Antillas, pues solo una minoría se opone a la eliminación de las medidas punitivas.

El senador por Vermont añadió que “estamos en el camino correcto iniciado por el presidente cubano, Raúl Castro, y el mandatario Barack Obama el 17 de diciembre pasado”, cuando anunciaron su deseo de restablecer relaciones e iniciar un proceso hacia la normalización de los nexos bilaterales.

FOTO: Roberto Suárez / Juventud Rebelde

FOTO: Roberto Suárez / Juventud Rebelde

Desde entonces hasta hoy visité tres veces a Cuba, conversé con los cubanos a todos los niveles y soy testigo de que en ese tiempo hubo cambios muy positivos acá, agregó Leahy, quien está seguro que la apertura de las embajadas respectivas en Washington y La Habana tendrá lugar “muy pronto”.

Este es un proceso que debimos iniciar hace mucho tiempo, porque fue un error la política de bloqueo mantenida contra el Gobierno de La Habana durante más de medio siglo, una medida que fracasó y fue contraproducente para los intereses norteamericanos, añadió.

Por su parte Heller, el único republicano del grupo, resaltó que esta es su primera visita a Cuba y la estancia aquí lo ayudó sobremanera a entender la realidad de la isla y la necesidad de renovar los vínculos bilaterales. “Vine sin ninguna claridad en el tema y es ahora que veo la luz sobre lo que realmente sucede”, añadió.

FOTO: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

FOTO: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

Cardin se sumó a sus colegas en cuanto a la necesidad de que el Congreso norteamericano levante el bloqueo contra Cuba, en particular las prohibiciones de viajes de los estadounidenses a la isla, aunque reconoció que existen discrepancias entre ambos Gobiernos que serán abordadas principalmente tras la apertura de las embajadas.

Los visitantes se entrevistaron el viernes con el primer vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel, con quien hablaron sobre las relaciones entre Cuba y Estados Unidos y el debate que tiene lugar actualmente en el Congreso de ese país sobre la eliminación de las restricciones a los viajes y al comercio con la isla caribeña.

También fueron recibidos la víspera en la sede de la Cancillería por el canciller cubano, Bruno Rodríguez, con quien abordaron asuntos de interés sobre la política exterior cubana, el contexto actual de los vínculos entre Cuba y Estados Unidos y el proceso de restablecimiento de relaciones diplomáticas.

FOTO: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

FOTO: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

Durante su estancia en la mayor de las Antillas, Leahy y sus colegas sostuvieron encuentros con cuentapropistas, líderes religiosos locales y embajadores de otras naciones, además de que visitarán hoy la ciudad de Santiago de Cuba, segunda en importancia del país.

De acuerdo con las autoridades cubanas, el principal escollo hacia la normalización plena de los nexos entre ambas naciones es el bloqueo económico impuesto por Washington contra la isla desde hace más de medio siglo y que costó más de un billón 112 mil 534 millones de dólares a los cubanos.

Desde enero de 2015 Cuba y Estados Unidos sostuvieron tres rondas de conversaciones en La Habana y Washington, en las que se abordó como asunto central la reanudación de los vínculos diplomáticos, aunque de forma paralela hubo contactos técnicos sobre temas de interés común.

FOTO: Roberto Suárez / Juventud Rebelde

FOTO: Roberto Suárez / Juventud Rebelde

( Tomado de Prensa Latina )

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