¿Qué pasó con Roniel Iglesias?

Roniel Iglesias

Roniel Iglesias

Escrito por Glauber García Lara

La “noticia” la recibí en pleno rostro, sin esperarlo, fue una recta al mentón, de esas que pegaban Stevenson o Alí, parecido al que le recetó Márquez a Pacquiao en su cuarta pelea… así, crudo, sin rodeos ni artificios supe que Roniel Iglesias recibió una sanción por indisciplina y no representará a Cuba al menos durante un año.

El comunicado de la Federación Cubana de Boxeo (FCB), en síntesis, indica lo siguiente: “Roniel Iglesias fue sancionado a un año de separación de la preselección nacional debido a indisciplinas cometidas. El presidente de la FCB, Alberto Puig de la Barca, explicó que durante ese período el atleta mantendrá la preparación en Pinar del Río, su provincia natal, sin posibilidades de competir internacionalmente, y tendrá la oportunidad de incorporarse nuevamente al equipo nacional a partir de su buen comportamiento integral”. Y ya, nada más.

Tras pasar el shock por el knock out “informativo” comencé a investigar cuáles fueron las indisciplinas cometidas por nuestro campeón olímpico y mundial: toqué varias puertas y marqué algunos números, y créanme cuando les digo que no siempre el que busca, encuentra, o al menos no encuentra eso que busca.

Tratar a la ligera un asunto tan delicado como la separación de Roniel Iglesias del equipo nacional de boxeo, más allá de irresponsable es bochornoso, porque afecta no solo la credibilidad del atleta y de la Federación Cubana, también subestima e insulta el nivel cultural y la inteligencia de nuestro pueblo.

Señores, aquí no hablamos de cualquier deportista, hablamos del mejor boxeador del país, un hombre que hasta hoy nos representó con orgullo y dignidad, capaz de sortear golpes dentro del ring y fuera de él. ¿A qué viene entonces tanto secreto?

No vamos a especular, ni vamos a oficiar de adivinos porque sería seguir la corriente a tan deficiente comunicado, que más allá de informar, desinforma; simplemente exigimos conocer por medio de las autoridades competentes qué pasó con Roniel.

La Constitución de la República de Cuba regula en el Capítulo VII, artículo 53 que: reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista. Las condiciones materiales para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad. La ley regula el ejercicio de estas libertades.

Renombrados teóricos del derecho sudamericano y europeo afirman que: El acceso a la información es un derecho de toda persona, que debe aplicarse sin discriminación por razón de nacionalidad o carácter del solicitante y que debe poder ejercerse sin necesidad de justificar las razones por las que se solicita la información.

Los párrafos anteriores aclaran grosso modo la terminología legal de un derecho tan legítimo e importante como el derecho a la vida, la salud o la educación.

Ningún federativo del deporte tiene la facultad legal de decidir qué se le dice o qué no se le dice a los cubanos que ven y escuchan en congresos y discursos la necesidad de alejarnos cada día más de secretos que socavan la confianza en las instituciones.

Por lo pronto, aún aturdidos por el golpe, esperamos respuestas.

http://www.guerrillero.cu/

Cuba: Roniel Iglesias fue sancionado por la Federación Cubana de Boxeo

FOTO/Marcelino VAZQUEZ

FOTO/Marcelino VAZQUEZ

Roniel Iglesias, campeón olímpico de Londres 2012, fue sancionado por la Federación Cubana de Boxeo (FCB) a un año de separación de la selección de Cuba “debido a indisciplinas cometidas” y mantendrá la preparación en Pinar del Río, su provincia natal, sin posibilidades de competir internacionalmente.

Alberto Puig, presidente de la FCB, dijo que Iglesias (69 kilogramos) tendrá la oportunidad de regresar al equipo nacional en virtud de su buen comportamiento integral.

El también titular mundial de Milán 2009 estaba incluido en la nómina para enfrentar este jueves a los Guerreros de México, como parte de la preparación de los pugilistas cubanos de cara a la venidera Serie Mundial de Boxeo.

Como resultado de la sanción, su puesto lo ocupará Luis Oliva, subtitular cubano de los 60 kilos y concursante en el último Mundial juvenil.

Cubanos y mexicanos compartirán a partir de noviembre el mismo grupo eliminatorio en la Serie Mundial, junto a equipos de Rusia, Kazajstán, Azerbaiján y Polonia, mientras que Ucrania, Italia, Alemania, Argentina, Estados Unidos y Argelia integran el otro segmento.

La escuadra cubana para el duelo con los mexicanos incluye, también, a Yosbany Veitía (49), Gerardo Cervantes (52), Lázaro Álvarez (56), Iván Oñate (60), Yasnier Toledo (64), Carlos Banteur (75), Julio César La Cruz (81), Erislandy Savón (91) y José Ángel Larduet (más de 91).

(Con información de Prensa Latina)

Teófilo Stevenson y el rídiculo ‘obituario político’ de los medios internacionales

El absurdo no encuentra limitaciones. La ridiculez no conoce vergüenza. La muerte del boxeador cubano Teófilo Stevenson -el sencillo y eterno deportista amateur que rechazó ricas ofertas profesionales- acogida con mucho pésame por la comunidad deportiva internacional, se ha convertito en un pretexto, para los periodistas de muchos medios, para llevar adelante su habitual campaña anticubana.
Muchos insípidos artículos internacionales representan un triste, mezquino y estéril intento de los periodistas de sacar política donde no hay, con un resultado evidentemente insignificante.
El extremo absurdo lo llegaba a tocar el diario conservador español ABC que titulaba: “Teófilo Stevenson, la leyenda del boxeo cubano que prefirió ser «rojo que rico»” y añadía que “muere el hombre que pudo retar a Alí y Frazier a cambio de una millonaria bolsa de dólares y eligió ser fiel al régimen de Castro”. Otro diario español, El País, subrayaba que “su excepcional carrera deportiva corrió en paralelo a su adscripción incondicional al régimen cubano de Fidel Castro” y calificaba al boxeador como “consecuente con sus ideas y proselitista del régimen cubano toda su vida”.
Escribía ABC que “El «enemigo americano» le puso muchos cheques en blanco a lo largo de su vida” pero “cualquiera de las ofertas que recibió exigía abandonar Cuba” y el hecho de que Teófilo no quiso emigrar por amor a su patria, rechazando ofertas millonarias en Estados Unidos y afirmando “Prefiero el cariño de 8 millones de cubanos” se convertía para el diario español en “Stevenson se quedó con el régimen, con su «amigo» Fidel Castro, con su familia. «Antes rojo que rico»”.
El diario digial anticubano Cubanet, enseñando su tradicional incapacidad analítica, escribía: “Su extracción humilde fue manipulada sentimentalmente para utilizarlo a fin de justificar la política del gobierno cubano de impedir a los deportistas contratarse en el extranjero. Su declaración de que “no cambiaría un pedazo de la tierra de Cuba por todo el dinero que podrían darme”, ha sido enarbolada como ejemplo de dignidad patriótica y desinterés material. Seguramente, él habría tenido una vida más plena, si no hubiera llevado esas pesadas cargas” y concluía afirmando que “no vale encumbrar a los muertos, que fueron relegados en vida. Probablemente, a partir de ahora, Stevenson será mentado mucho más, pero otras glorias del deporte cubano aun continuarán siendo excluidas injustamente en su Patria”.
Así ABC comentaba esta foto de Stevenson con Fidel Castro: “Teófilo Stevenson tenía en su casa una foto. Fidel Castro levantaba la mano enguantada del boxeador triunfante. El dictador se apropiaba de su éxito”.

Concluía el mismo artículo: “El mejor boxeador amateur de la historia forma parte de una escuela prolífica y mimada por el régimen. La dictadura castrista ha cuidado mucho que los boxeadores no escaparan a Estados Unidos, al olor de las bolsas del deporte profesional. Con Stevenson lo tuvo fácil. Siempre decía que su religión era Cuba”. Como siempre la repetición de los tópicos es el telón de fondo de esos medios que convierten a una decisión humana y entrañable de un deportivo en una patraña de un ‘régimen’.
En esos casos los comentarios son innecesarios. La ironía sería fuera de lugar. La simple reproducción de unas pocas líneas, de unos cuantos textos, es suficientes para entender -una vez más- la completa falta de ética periodística de esos diarios y el continuo intento manipulativo que los acompaña.
Tomado de http://capitulocubano.blogspot.it/

Falleció en La Habana el Gran Campeón Teófilo Stevenson

Víctima de un infarto acaba de fallecer en La Habana el Tricampeón Olímpico y Mundial Teófilo Stevenson, el más grande boxeador amateur de la historia.

El Gigante del Central Delicias era conocido como Pirolo por sus amigos. Obtuvo todos los títulos de la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA), siendo Tricampeón olímpico y mundial; ganó 301 de los 321 combates celebrados a lo largo de 20 años en el ring.

Al retirarse en 1988 pasó a trabajar en la Federación cubana de boxeo y en la Comisión Nacional de Atención a Atletas Retirados y en Activo, del INDER.

Nacido en Puerto Padre, Las Tunas el 29 de marzo de 1952 en el seno de una familia humilde, radicada en las cercanías del Central Delicias (hoy Antonio Guiteras), del municipio de Puerto Padre, en la entonces Provincia de Oriente; fue el primogénito del matrimonio formado por el inmigrante Teófilo Stevenson Pearson, oriundo de la isla antillana de San Vicente y la cubana Dolores Lawrence.

John Herrera, quien era amigo del viejo Stevenson, fue el primer entrenador del futuro gran campeón, quien le enseñó su estilo, el mismo que lo llevó, en sus años mozos, a ganar los títulos de campeón nacional en las divisiones semicompleta y completa en el boxeo profesional cubano allá por 1930 del siglo XX.

El primer combate ocurrió a los 14 años, en 1966. Peleó en la división de 71 kilogramos, en un cartel efectuado en un ring ubicado junto a las gradas del Estadio de béisbol Julio Antonio Mella, en Las Tunas, actual capital provincial. El inexperto muchachón perdió por puntos ante Luis Enríquez, un peleador que ya había celebrado cerca de 20 combates.

Tras positivas experiencias en lides de las categorías menores, ganó el título nacional juvenil en 1968 y un año después, perdió cerrada decisión en la pelea por la corona de los pesos completos ante Gabriel García, de Pinar del Río; en el máximo evento de este deporte en Cuba, el Torneo Playa Girón.

Andrei Chervonenko, entrenador de la Unión Soviética, que en ese entonces trabajaba con la preselección cubana de boxeo, se percató de las excepcionales condiciones del jovencito color ébano y propuso incorporarlo al grupo elite que se preparaba para los principales compromisos internacionales. En 1970 comenzó el largo reinado nacional de Stevenson y un año después, en los Juegos Panamericanos de Cali, Colombia; ganó la medalla de bronce, al caer por decisión dividida 3-2, ante el norteamericano Duane Bobick, conocido por la Esperanza Blanca.

El desquite fue histórico, porque 12 meses después, en los Juegos Olímpicos de Munich, Alemania, Teófilo se inscribió con letras de oro en el boxeo amateur mundial, cuando virtualmente destrozó al gigantón norteño y se erigió monarca absoluto de los pesos completos.

La brillante trayectoria de este boxeador lo llevó a obtener todos los títulos de la Asociación Internacional de Boxeo Aficionado (AIBA), con tres coronas olímpicas Munich 1972 Montreal 1976 y Moscú 1980 e igual número en Mundiales La Habana 1974, Belgrado 1978 y Reno, 1986. Pero la fama no lo envaneció y siempre asumió una posición caballerosa frente a cualquier rival, desde el menos connotado hasta el de mayor rango.

En los 20 años en el ring, 14 de ellos como estrella indiscutida, enfrentó a muchos púgiles de calidad, pero el que le resultó el más difícil de todos, fue el soviético Igor Visotski, quien lo derrotó en dos ocasiones, sin que tuviera oportunidad de conseguir el desquite. Un episodio interesante en la vida de Teófilo Stevenson fue cuando en la década del 80 del siglo pasado, hubo la intención, por parte de los dirigentes del boxeo profesional de Estados Unidos, de concertar una pelea frente al reconocido campeón mundial rentado de los pesos completos, Muhammad Alí.

Aquel posible enfrentamiento definiría, según los encargado de organizarlo, quién era el mejor pugilista del mundo en la máxima división. Por supuesto, el principal objetivo era obtener una gran suma de dinero que sería el saldo de lo que hubiera sido, sin lugar a dudas, la pelea del siglo. Las condiciones de aquel combate nunca llegaron a concretarse, porque debía efectuarse bajo las reglas del boxeo amateur.

Los mercaderes se quedaron con las ganas de adjudicarse una buena bolsa y los dos extraordinarios pugilistas, quienes son grandes amigos, no midieron jamás sus fuerzas sobre el ring, mas son igualmente admirados en todo el planeta, no solo por su grandeza en el deporte, sino por su enorme calidad humana.

Después de la formidable victoria en el mundial de Reno, Estados Unidos, en 1986, el gran campeón decide retirarse y en julio de 1988 durante el torneo internacional de boxeo Giraldo Córdova Cardín y de la inauguración de la Sala polivalente Leonardo McKenzie Grant en Las Tunas se le da la despedida.

El acto fue el colofón de un triunfal recorrido por las principales arterias de la ciudad, precedió al cartel final del histórico evento. Se retiraba el extraordinario boxeador que ganó 301 de los 321 combates celebrados a lo largo de 20 años en el ring.

La grandeza de Teófilo Stevenson Lawrence no puede medirse solo por las glorias deportivas; él es paradigma de hombre de estos tiempo, representativo de un pueblo que hizo la Revolución y construye el socialismo; un ejemplo a imitar por los jóvenes atletas de cualquier parte del mundo.

Las palabras certeras del Comandante en jefe Fidel Castro resumieron la trayectoria de este atleta de pueblo, cuando expresó:

“Teófilo Stevenson merece el reconocimiento del pueblo cubano por su éxito deportivo derivado de su disciplina, de su consagración al deporte, de su valor, de su moral (…) Creemos que él dejó un ejemplo todavía más valioso que eso y es el instante en que le hablaron de la posibilidad de ganarse un millón de dólares. Ese joven, hijo de humilde familia y un humilde obrero oriental, dijo que él no cambiaba su pueblo por todos los dólares del mundo.”

A %d blogueros les gusta esto: