Cuba: La Revolución pueda ser destruida desde dentro es real y hay que evitarlo a toda costa

Por: Nelson Páez del Amo

socialismo-dez-08_thumb[1]Leyendo detenidamente el artículo de Roberto G Peralo, “La reversibilidad posible”, en el que comenta el prólogo del Dr. José A. Toledo a la obra “Cuba: propiedad social y construcción socialista”- que desgraciadamente no he tenido la oportunidad de leer- se presenta un listado de síntomas que derivan de la situación: “Cuando lo real es irracional, cuando lo real no coincide con el proyecto social y se produce una separación entre el ser y lo que debe ser y entre los hechos y la palabra”. A continuación me permito citar los síntomas:

Incapacidad de satisfacer las necesidades más elementales de la población y las exigencias que demanda él progreso social.

•Imposibilidad de una participación efectiva de los ciudadanos en el ejercicio del poder.

•Distanciamiento cada vez mayor entre gobernantes y gobernados. La presencia de élites y grupos acomodados.

•Crisis de autoridad y legitimidad. Lo que funciona no es el poder de la autoridad, sino lo contrario, la coerción como método de dirección. Al mismo tiempo la falta de reconocimiento y apoyo al poder revolucionario y a sus representantes no garantiza la legitimidad que la hace racional.

•Incremento de la burocracia, por falta de capacidad de las instituciones de coordinar y relacionarse entre si, que produce no solo descontento, sino sobre todo, constituye un impedimento en el proceso revolucionario en todas las esferas de la vida social. Los errores esenciales de la vanguardia que no son rectificados a tiempo. La aplicación errónea, irracional, incorrecta de la política por parte de algunos de los agentes del cambio que representan a la vanguardia. Los rezagos del viejo orden social y la existencia de sus representantes que no cesan en sus intentos de restauración del poder.

•La doble moral, la simulación y las posiciones vacilantes dentro de las filas de los revolucionarios sirven de caldo de cultivo a la oposición política. El apoyo aparente de las medidas orientadas por la vanguardia en los actos y en medios oficiales es desacreditado fuera de estos contextos.

A su pregunta de cuales de estos síntomas están presentes en nuestra sociedad, le respondería, con el dolor de mi alma, que todos forman parte del cortejo sintomático actual de la crisis de gobernabilidad por la que atraviesa el país.

No hay que ser muy sagaz para darse cuenta de cómo estamentos de nuestra burocracia gobernante, que aun conservan una alta cuota de poder decisorio, se dedican a torpedear, sistemáticamente, cuanta medida de cambio profundo se plantee por el General-Presidente. En ocasiones da la impresión que en Cuba existen dos gobiernos: el verdaderamente popular que promulga los necesarios cambios y el que, repitiendo el discurso renovador como un eco vacío, hace todo lo posible para que las reformas no se lleven a vía de hecho, oponiéndole los más disímiles y variados obstáculos. El nudo gordiano está ahí, en el poder que todavía posee la burocracia inmovilista.

¿Es imposible arrancarles ese poder a los burócratas? Por supuesto que no. Lo que hay que hacer es acabar con la centralización del poder, acabar de quitarle al estado la función administrativa que no le corresponde, pasar a otras formas de propiedad en todas las esferas productivas y de servicio que no sean fundamentales para el país, darle mucha más autonomía a las grandes- y digo, verdaderamente grandes y estratégicas-empresas estatales, facilitar la inversión extranjera sin coyundas ni pactos de “embudo” en todo aquello que no podamos desarrollar con nuestros recursos. Hay que lograr reducir al mínimo el desabastecimiento crónico de nuestro mercado interno y la inversión extranjera podría ayudar a resolver muchos de esos problemas. Los que nos corresponden a nosotros no se resolverán hasta que el trabajo no se convierta, de verdad, en la única fuente de ingresos y bienestar.

La demora en la creación de un mercado mayorista y las disposiciones que limitan el pleno ejercicio del comercio y la producción de las nuevas empresas cooperativistas y privadas ponen en peligro su desarrollo desde la misma cuna. En esta esfera es donde se ve, con más claridad, la acción de rémora la mano peluda de la burocracia centralista e inmovilista.

Los cambios políticos deben ir aparejados a los económicos, el papel del Poder Legislativo y Judicial es crucial en esta hora de cambios y no puede esperar las calendas griegas.

El peligro que la Revolución pueda ser destruida desde dentro es real y hay que evitarlo a toda costa. Sí se puede revertir el estado actual de la economía y del país en general, pero no resultará con placebos y paños tibios. La sociedad toda debe participar activamente de esos cambios en un gigantesco ejercicio democrático donde todos cuenten en un clima de discusión franca, abierta y reformadora para lograr un socialismo más eficiente, más justo y más sustentable “Con todos y para el bien de todos”

Web-Blog Cubano ( http://www.cubano1erplano.com )

EEUU: La burocracia, nueva arma contra Cuba

Las autoridades norteamericanas implementan una serie de medidas burocráticas que entorpecen el programa Pueblo a Pueblo, restablecido por el gobierno de Barack Obama en el año 2011.

Las nuevas disposiciones complican los viajesentre Estados Unidos y Cuba. Ahora, según las nuevas normas del Departamento de Tesoro, los formularios para solicitar operar viajes a la Isla aumentaron de seis a cientos de páginas.

Debido a esta decisión, para renovar las licencias es necesario documentar exhaustivamente cada minuto de los viajes realizados en el último año, para demostrar que no se realizaron actividades de turismo regular.

Un reciente artículo publicado en el diario Detroit Free Press reveló que casi ninguna de las organizaciones con licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) para patrocinar viajes a Cuba recibieron sus renovaciones.

El diario de Detroit añade que muchos de los viajes que se anuncian por las diferentes entidades autorizadas están retenidos o cancelados.

Jim Friedlander, presidente de Academic Arrangements Abroad in New York, un proveedor de servicios de viajes, comentó que “trabajamos con cerca de 30 organizaciones diferentes sin fines de lucro que tienen programas a Cuba en los próximos 12 meses, y el 100 por ciento de ellos no han recibido la renovación de licencias”.

Entre los grupos que no han podido renovar sus licencias de viaje a Cuba están Harvard Alumni, el Museo Metropolitano de Arte, National Geographic, Cuba Insight y el National Trust for Historic Preservation.

El periódico Detroit Free Press destaca que el sitio web de la Universidad de Harvard, con un viaje a Cuba planificado para el 27 de diciembre, anuncia que está “pendiente a renovación de licencia”.

El Museo Metropolitano eliminó temporalmente el destino a Cuba de su lista de viajes y National Geographic, que realizó 29 visitas a la isla con más de 700 personas durante 2011, solo toma listas de reservas sin depósito.

Insight Cuba suspendió todos los viajes a la mayor de las Antillas previsto en los últimos dos meses y está en suspenso, en espera de su renovación, que expiró en junio.

National Trust tiene organizados cuatro viajes a Cuba en lo que resta de 2012, pero advierte en su web que “espera para renovación de licencia”.

Por su parte, Jeff Braunger, director del programa para licencias de viajes a Cuba del Departamento del Tesoro, descartó las acusaciones y comentó que se han emitido cerca de 140 licencias.

“Estamos haciendo nuestro mejor esfuerzo para procesar la primera solicitud y las renovaciones de las licencias existentes”, subrayó Braunger.

(Tomado de Cubadebate.cu)

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