Nobel de Economía: “El sistema capitalista es un fracaso”

El premio Nobel de Economía en 2001, Joseph Stiglitz, asegura que un modelo económico que no proporciona bienestar a los ciudadanos es un fracaso.

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El premio Nobel de Economía en 2001 Joseph Stiglitz / Shannon Stapleton / Reuters

En un foro de investigadores en Montevideo, Uruguay, el ganador del Nobel de Economía en 2011, Joseph Stiglitz, ha señalado que “un sistema económico que no proporciona bienestar a una parte muy importante de la sociedad, es un sistema económico que fracasa”, según cita sus palabras la cadena TeleSur.

“Los ingresos no solo han estado estancados, sino que además están reduciéndose”, sostuvo Stiglitz criticando el actual modelo capitalista. El Nobel de Economía opina que los bancos de desarrollo multilaterales tienen que desempeñar un papel principal para llevar a cabo la reforma de los mercados financieros.

Tras su visita a Uruguay durante la entrega del título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de la República (Udelar), Stiglitz también ha compartido su punto de vista sobre la economía y el estado actual del capitalismo con el medio uruguayo ‘El País‘.

“Lo que está pasando es el inicio de un diálogo político que, al menos para Estados Unidos y Europa, dice que la economía de mercado no está funcionando de la manera que se supone que debería”, opina Stiglitz, destacando que el salario mínimo en Estados Unidos actualmente es más bajo que el de hace 60 años. “Por lo menos la tercera parte de los estadounidenses pasan parte de sus vidas en la pobreza. ¿Cómo puede ser?”

(Tomado de RT)

Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto

Por Koldo Campos

Dedicado a Mey.

El Malecón de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

El Malecón de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

Y sí, Fidel es una de las más luminosas referencias de la historia, de las más dignas, como es Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto, de una isla flotando en el Caribe en las mismas narices del Imperio. Y saberlo y decirlo es para mí, también, una manera de agradecérselo.

Nadie en este manicomio en que han convertido al mundo quienes dictan su destino, disfruta de la cordura de Cuba, de su sensatez y de su juicio, de su capacidad de lucha, de su vergüenza.

Y todo ello cuando aún sin haber terminado de nacer, ya caían sobre ella agresiones, calumnias, sabotajes, pestes, invasiones… Y también el embargo, el aislamiento, el bloqueo… Y también la necesidad de transformar, solo con el empeño, aquel Casino-Hotel Club en un país, después de haber sido, en mala hora, descubierta, convertida a la fe y a la colonia y condenada al monocultivo de un azúcar amargo.

Y Cuba, sin más ayuda que el comercio que durante algunos años tuvo con la URSS en mejores condiciones que la usura habitual del llamado mundo libre, reciclando, reutilizando, apelando al ingenio, cuidando lo que había, cuando andar en Cuba en bicicleta era mofa habitual de quienes han arruinado el planeta y hoy hasta es impresentable una gran capital que se tenga por modelo y no estimule el uso de las dos ruedas sin motor, sin combustible, sin humos, sin ruidos, así es que sigue Cuba.

Apenas ha pasado poco más de medio siglo sin que se desarmaran contra Cuba ni amenazas ni agresiones y, cualquiera que sea honesto convendrá conmigo, en que bastaría cotejar la sociedad cubana con el resto de islas caribeñas después de más de un siglo de progreso y desarrollo capitalista en ellas, para apreciar la diferencia.

Todavía mueren en Cuba recién nacidos, pero en mucha menor medida que en cualquier otro país americano, incluyendo Estados Unidos. Y es verdad, sí, es verdad, muchos edificios en La Habana, para no hablar de Santiago, necesitan capas de pintura para sus fachadas, pero cuando llega la noche no hay indigentes en las calles cubanas buscando un portal donde pasar la noche, como tampoco hay una niña sin escuela o un niño sin atención médica.

A diferencia de la democracia mexicana, en Cuba estudiar magisterio y ejercerlo no cuesta la vida; ni el periodismo, como en Honduras, provoca la muerte; ni el sindicalismo mata como en Colombia. En Cuba no se muere de colesterol ni de hambre. En Cuba las artes, la danza, la pintura, no son malas palabras y el teatro tampoco un acertijo. La cultura respira, aunque a veces haya que procurársela asistida.

Cuba nunca es noticia porque sus estudiantes protagonicen matanzas en las escuelas o porque perturbados que siempre actúan solos y al servicio de nadie le pongan la nota de sangre al día. En Cuba no se tortura ni se practica ninguno de los tantos eufemismos y proporciones al uso en Europa y los Estados Unidos, ni aparecen fosas comunes con cientos de cadáveres, ni sería concebible Guantánamo. Tampoco sus policías semejan fantasmas cubiertos de escafandras y armados de armas largas, de perros y caballos. Hasta me atrevería a asegurar que en Cuba la policía parece gente, ni siquiera llevan pistola.

Durante todos estos años en Cuba se ha ido minando, se sigue en ello, la xenofobia, el racismo, el machismo, todos las ancestrales mentiras que nos impiden reconocernos como iguales, y en todas esas luchas de largo recorrido los progresos de Cuba son notables. Las comparaciones también ayudarían a entenderlo.

Y, a pesar de las limitaciones, de sus pocos recursos, Cuba ha impulsado proyectos tan hermosos, (casi iba a decir “cristianos”) como una universidad de medicina en la que formar gratuitamente a miles de estudiantes latinoamericanos sin recursos, y escuelas de arte, de cine, gestionadas con los mismos fines. Y ha tenido arrestos para hacerse presente en África respaldando los legítimos sueños de pueblos sojuzgados por regímenes racistas o combatiendo el Ébola, o enseñando a leer en muchas patrias americanas, contribuyendo a la salud de pueblos vecinos.

Y ahí sigue trabajando, estudiando, investigando, haciendo importantes aportes a la salud y educación del mundo y, sobre todo, a los conceptos más imprescindibles para la humanidad: la solidaridad por ejemplo. Cuba ha contribuido más que nadie, lo sigue haciendo, al cuidado de miles de niñas y niños afectados en Chernobil. En el Sahara, aquella colonia que el Estado español vendió a Marruecos con todo y su gente a pesar de haber empeñado su palabra y su compromiso con Naciones Unidas de dejar la República Árabe Saharaui en manos de sus ciudadanos, pues hay miles de saharauis que son conocidos popularmente como “los cubanos”, porque fue en Cuba que pudieron crecer, vivir y formarse como profesionales. Es más el castellano de esos saharauis que estudiaron en Cuba que el que sobrevivió a la colonia y la traición española.

Buena parte del sistema de salud de Haití ha estado en manos cubanas mientras el pueblo haitiano espera que le llegue la ayuda económica prometida de la “comunidad internacional”. La misma que ayer estranguló a Haití y que hoy extorsiona a Grecia.

Y si, también es verdad, Fidel dijo una vez que no se hace un paraíso en la falda de un volcán. Yo, más prosaico, agregaría que alguna vez se rompe un plato, pero que lo sepan los necios a los que cantara Silvio, yo no voy de una fábula a llorar un responso, ni acepto un desenlace por una controversia, ni voy por un pecado a ignorar el Infierno, ni por un desatino transijo una condena, que un funeral descargue de culpa al cementerio o que una discrepancia culmine en anatema. Yo no voy de una lágrima a invitar a un sepelio, ni intercambio aspavientos por pagados aplausos ni divinos naufragios por humanas tormentas. No voy de un eslabón a hacer una cadena ni me duele una cruz más que sangra un calvario, ni un rescoldo me inquieta como alarma un incendio o me aflige una cuenta tanto como un rosario y un disparo me aturde más que un parte de guerra.

En fin que, gracias Cuba. Te debo mis mejores sueños.

(Tomado de Rebelión)

Cuba: La guerra de la CIA contra la juventud cubana I

Por: Raúl Antonio Capote que trabajó con el autor en la elaboración del proyecto Génesis, plan cuidadosamente elaborado para realizar una profunda labor de subversión político-ideológica en las Universidades cubanas, decía con frecuencia La guerra contra la dirección histórica de la Revolución la perdimos hace tiempo, por eso debemos concentrar todos los esfuerzos en la acción contra los nietos de la Revolución, si logramos cambiar su manera de pensar, si influimos a nuestro favor en sus gustos, preferencias, en sus ideas sobre el futuro de Cuba, habremos, por fin, comenzado a ganar esta guerra.

Todos saben que la CIA se fundó en 1947. Además de las funciones que cumplen los servicios especiales en todas partes del mundo, la CIA dedicó una cuantiosa cantidad de recursos humanos y materiales en un tipo de guerra, que llenaría los escenarios principales del enfrentamiento entre el socialismo y el capitalismo, entre las ideas progresistas y las más retrogradas

Frances Stonor Saunders,  autora del libro La CIA y la Guerra Fría Cultural, durante la presentación de su libro en la XII Feria Internacional del Libro en La Habana les preguntó a la audiencia.

¿Conocen ustedes cual es el Ministerio de Cultura de los EEUU?

Y respondió ante el silencio de los presentes ¡Ah! Perdón, no existe salvo la CIA, que asumió secretamente este papel.

La CIA asumió esa tarea furtivamente en su afán de derrotar al comunismo en todos los rincones del mundo. El paradigma central de esta guerra fue y sigue siendo una guerra por la mente de los hombres. La Agencia para lograrlo opera bajo el principio de la mentira necesaria y esconde su participación tras diferentes fachadas.

Cuentan con centenares de revistas intelectuales serias que se presentan como completamente privadas y libres, canales de TV, grupos musicales, compañías cinematográficas, proyectos culturales diversos que no habrían sobrevivido sin el apoyo financiero de la Agencia que además no tiene límite en cuanto al dinero que puede gastar.

Durante los momentos culminantes de la guerra fría, el gobierno de los EEUU invirtió enormes recursos en un programa secreto de propaganda cultural en Europa Occidental. Un rasgo fundamental de este programa era que no se supiese de su existencia. Fue llevado a cabo con gran secreto por la organización de espionaje de los Estados Unidos, la Agencia Central de Inteligencia 1

El Congreso de la Libertad Cultural, organizado por el agente de la CIA, Michael Josselson, entre 1950 y 1967, fue el acto central de esta campaña, sus logros fueron vastos, abrieron oficinas en 35 países, contrataron a centenares de personas, organizaron conferencias, exposiciones de arte, publicaron artículos de opinión en decenas de revistas y hasta llegaron a tener su propio servicio noticioso.

El Congreso repartió cuantiosos premios en metálico, concedió becas, financió las carreras  de muchos artistas e intelectuales, compró muchas conciencias. Elevó artistas mediocres al nivel de grandes artistas, hizo desaparecer en el ostracismo a todo el que se le oponía o no se dejaba comprar, utilizó a intelectuales que, consiente o inconscientemente, se prestaron para la manipulación de ideas. Algunos intelectuales sabían de donde venía el dinero y lo aceptaban y seguían diciendo lo que de todos modos habrían dicho. Otros se encontraban en una posición de autocensura, porque no querían poner en peligro el financiamiento que recibían. La CIA no tenía límites en cuanto al dinero que le era posible gastar 2

Construyeron un poderoso consorcio para luchar contra el comunismo, esa fue el arma secreta de la CIA, empleada con éxito, tanto dentro de los propios EEUU, en el enfrentamiento a los movimientos por derechos civiles y progresistas, como contra el campo socialista y los movimientos revolucionarios en cualquier parte del mundo. La CIA definió la guerra fría como Batalla por la conquista de las mentes humanas.

En su enfrentamiento al socialismo acumularon un  inmenso arsenal de armas culturales.

La Revolución Socialista de Octubre en Rusia, representó en el siglo pasado, la  victoria  del humanismo en su expresión más alta,  la cultura socialista. Sin haber terminado el siglo XX la derrota del Socialismo Real significó una victoria de la cultura capitalista. Fue en el campo de las ideas en el que vencieron, cuando el socialismo este europeo, desprovisto de su esencia creadora y humanista, fue incapaz de desarrollar una auténtica y creadora cultura que contraponer a la cultura que genera el poder global capitalista.

Para los intereses restauradores del capitalismo en la isla, es ideal el enfoque apocalíptico que extrapola la experiencia fallida del socialismo en Europa del Este, sus defectos y errores, a la experiencia socialista cubana, exponiendo la idea de que estamos en presencia de males incurables, congénitos del sistema. Nada más lejos de la verdad.

La Revolución triunfante en 1959 fue el hecho cultural más  importante en la Historia de Cuba, significó el colofón de cientos de años de lucha, la derrota de la contrarrevolución heredera del autonomismo, el anexionismo y el capitalismo dependiente.

Estamos en medio de una guerra de reconquista regida por adversarios que no se detienen ante nada, que usan la mentira desenfadadamente, la calumnia, el engaño.

Todo ese enorme arsenal, toda la experiencia acumulada por la Agencia en su enfrentamiento a las ideas revolucionarias, al socialismo, hoy se concentran en derrotar al socialismo cubano, a la Revolución. Sus mejores agentes, sus técnicos, sus profesionales más destacados, más un presupuesto ilimitado, son utilizados con este fin. La juventud cubana es hoy su blanco esencial.

Continuará…

(Tomado del blog: El Adversario Cubano)

Venezuela: Presidente Chávez atenderá lesión en La Habana, Cuba

Durante la llamada telefónica, también destacó el Segundo Plan Socialista de la Nación para darle continuidad y profundizar lo que ha venido logrando la Revolución, una de las grandes líneas gruesas de la gestión bolivariana

Palacio de Miraflores, Caracas. El presidente Hugo Chávez atenderá lesión en La Habana, así lo informó el propio mandatario nacional al comunicarse telefónicamente con el programa Contragolpe.En el espacio que conduce la periodista Vanessa Davies, por Venezolana Televisión (VTV), el jefe de Estado explicó que entretanto repensará su agenda personal.

“Cuidarme y enfrentar lo que haya que enfrentar; como ya les dije todavía nadie puede decir si esta lesión detectada es cancerigena o no, sin embargo, la probabilidad de que lo sea existe”.

También destacó que el Segundo Plan Socialista de la Nación para darle continuidad y profundizar lo que ha venido logrando la Revolución, es una de las grandes líneas gruesas de la gestión bolivariana, manifestó el presidente Hugo Chávez.

El jefe de Estado insistió en que esta será una línea central, por lo que llamó al pueblo a acelerar la batalla, la unidad y la conciencia.

“(…) el Estado social de derecho y de justicia; en lo social : profundizar la lucha contra la pobreza, el impulso de las grandes misiones y todos estos programas como la de Hijos e Hijas de Venezuela, En Amor Mayor, Saber y Trabajo. Eso es para afincar el paso en la lucha contra la exclusión, desigualdad, miseria”.

Se refirió al tema económico, y dijo que la premisa es continuar transformando el modelo capitalista en el socialista, este último “diversificado y productivo, con perfil propio”.

Desde el punto de vista internacional, enumeró mecanismos unificadores como el Alba, la Unasur, la inserción de Venezuela en PetroCaribe y Caricom.

En materia política, criticó la propuesta de la burguesía, a la que calificó como un salto atrás.

Otra línea fundamental en la que hay que trabajar duro es en la organización política (la maquinaria) del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y en el Gran Polo Patriótico, indicó el presidente Chávez.

Pidió al pueblo y a los líderes a dar la “batalla calle por calle, en la batalla”, a la vez manifestó que una tarea estratégica es contar con la gran maquinaria para la movilización. “Todos a la batalla: organización y liderazgo”.

Subrayó que va a depender del pueblo organizado la Revolución Bolivariana, y destacó que la meta revolucionaria es conquistar los diez millones de votos.

Dijo que otra línea que no hay que olvidar, frente al adversario que no tiene escrúpulos y reconocen resultados electorales solo cuando les favorecen, es neutralizar cualquier intento por llevar al país por el camino de la violencia.

Agradeció al pueblo por ofrecerle tanta dicha. “Yo me siento dichoso; conversé con mi madre, hace rato, ella es madre coraje”, al tiempo que ratificó: “yo ya no soy yo, soy el pueblo”.

PRENSA PRESIDENCIAL/ Anaís Pérez
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