JIMMY CARTER INFORMA QUE TIENE CÁNCER EN HÍGADO Y CEREBRO

El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter se acerca a la viuda de su hermano Billy durante una reunión con su familia el 16 de agosto de 2015. (Foto AP/Ben Gray/Atlanta Journal-Constitution)

El expresidente de Estados Unidos Jimmy Carter se acerca a la viuda de su hermano Billy durante una reunión con su familia el 16 de agosto de 2015. (Foto AP/Ben Gray/Atlanta Journal-Constitution)

ATLANTA (AP) — El expresidente estadounidense Jimmy Carter informó el jueves que le fue diagnosticado cáncer primero en el hígado y ahora en el cerebro y que se someterá a tratamiento de radiación este mismo día.

Es la primera vez que habla públicamente sobre el cáncer que padece desde que reveló la semana pasada que estaba enfermo.

Carter, de 90 años, convocó a una conferencia de prensa en el Centro Carter de Atlanta.

El 12 de agosto, tras una operación del hígado, el exmandatario informó que tenía cáncer y se había extendido a otras partes de su cuerpo. El lacónico mensaje no identificó el cáncer ni dónde se había originado.

Médicos que no participan de su tratamiento han dicho que esas características podrían determinar sus opciones para el tratamiento. Su padre, hermano y dos hermanas murieron de cáncer de páncreas. Su madre también padeció el mal.

En mayo, Carter interrumpió un viaje a Guyana donde debía monitorear unas elecciones. Su vocera dijo que estaba indispuesto, y él mismo dijo después que sufría un resfriado.

El centro anunció que le extirparon una pequeña masa tumoral del hígado el 3 de agosto, y nueve días después Carter dijo que la cirugía reveló que era cáncer.

Carter, el 39no presidente de Estados Unidos, era prácticamente desconocido en la escena nacional cuando derrotó al presidente Gerald Ford en las elecciones de 1976. Pero una serie de crisis de política exterior, en particular la de los rehenes de Irán, significaron su derrota y la victoria de Ronald Reagan.

Carter: Próximo presidente de EEUU deberá mejorar vínculos con Cuba

Jimmy Carter consideró este jueves que el embargo contra Cuba resta credibilidad a la política de Estados Unidos, y consideró que el próximo presidente norteamericano, sea reelecto el demócrata Barack Obama o triunfe el candidato republicano Mitt Romney, debería buscar mejores relaciones con la isla.

Carter, de 87 años, criticó que política de Washington respecto a Cuba sea tan dependiente de los líderes cubanoamericanos de Florida, quienes profesan una línea de confrontación y aislamiento hacia la isla.

Levantar el embargo

“Pienso que la mayoría de los cubanoamericanos quieren abrir las fronteras y poner fin al embargo”, aseveró.

Lamentó también que esos politicos tengan una “exagerada influencia” en las elecciones presidenciales en un estado tan crucial como Florida, donde el voto cubanoamericano tiene un peso fundamental.

Carter, el único presidente de Estados Unidos que ha visitado Cuba bajo el régimen comunista, en 2002 y 2011, habló en la reunión anual del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Diálogo Interamericano, en Washington.

Allí abogó para que Washington retire a Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo como vía para generar un “diálogo sincero”  con La Habana, y opinó que una mejoría de las relaciones bilaterales “requiere valentía de ambas partes”.

“Se podría dar un diálogo más sincero entre los dos países si Estados Unidos sacara a Cuba de su lista de países promotores del terrorismo”, dijo Carter al pronunciar una conferencia en la reunión anual del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el Diálogo Interamericano, en Washington.

Lista negra

El Departamento de Estado mantiene a Cuba en la lista de naciones patrocinadoras del terrorismo desde 1982. Solo otros tres países figuran actualmente en este listado: Irán, Sudán y Siria.

El ex mandatario afirmó que la principal razón por la que Cuba sigue en la lista negra del Departamento de Estado es “porque las FARC [Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia] tienen oficinas en Cuba”.

“Pero la última vez que estuve en La Habana [en el 2011], los embajadores de Colombia y España me dijeron que tenerlos allí les ofrece una oportunidad de diálogo”, señaló Carter.

El informe del Departamento de Estado sobre Terrorismo, publicado el pasado julio, no menciona oficinas de las FARC en Cuba y solo se refiere a reportes de prensa que comprometen al gobierno cubano con haberle proporcionado atención médica y asistencia política a esa organización guerrillera, pero asegura que no hay indicios de que le haya brindado armas y entrenamiento paramilitar.

El orador destacó el papel de Cuba en el próximo diálogo de paz entre el gobierno de Colombia y las FARC, anunciado esta semana.

Carter pronosticó que ni Obama ni Romney situarán a América Latina como una prioridad en la política exterior de Washington de  los próximos cuatro años….

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@reflexionfidel: Lo mejor y más inteligente

Ayer, por razones de espacio y tiempo, no dije una palabra del discurso pronunciado por Barack Obama el lunes 28 sobre la guerra de Libia. Disponía de una copia de la versión oficial, suministrada a la prensa por el Gobierno de Estados Unidos. Tenía subrayadas algunas de las cosas que afirmó. Volví a revisarlo y llegué a la conclusión de que no valía la pena gastar demasiado papel en el asunto.
Recordaba lo que me contó Carter cuando nos visitó en el 2002 sobre el cultivo de los bosques en Estados Unidos; pues él posee una plantación familiar en el Estado de Atlanta. En esta visita le pregunté otra vez sobre aquel cultivo y me volvió a expresar que siembra las plantas de pino a la distancia de 3 por 2 metros, que equivalen a 1 700 árboles por hectárea, y se cosechan al cabo de 25 años.
Hace muchos años leí que The New York Times, en una edición dominical, consumía el papel extraído de la tala de 40 hectáreas de bosque. Se explica, por tanto, mi preocupación por el ahorro de papel.
Desde luego, Obama es excelente articulador de palabras y frases. Podría ganarse la vida escribiendo historietas para niños. Conozco su estilo porque lo primero que leí y subrayé, mucho antes de que asumiera la presidencia, fue un libro titulado “Los sueños de mi padre”. Lo hice con respeto y, al menos, pude apreciar que su autor sabía escoger la palabra precisa y la frase adecuada para ganar la simpatía de los lectores.
Confieso que no me gustó su táctica de suspense, ocultando sus propias ideas políticas hasta el final. Hice un especial esfuerzo por no escudriñar en el último capítulo lo que opinaba sobre diversos problemas, a mi juicio cruciales en este momento de la historia humana. Tenía la seguridad de que la profunda crisis económica, el colosal gasto militar, y la sangre joven derramada por su predecesor republicano, lo ayudarían a derrotar a su adversario electoral, pese a los enormes prejuicios raciales de la sociedad norteamericana. Estaba consciente de los riesgos que corría de que lo eliminaran físicamente.
Por obvias razones de politiquería tradicional buscó, antes de las elecciones, el respaldo de los votos de los anticubanos de Miami, en su mayoría dirigidos por gente de origen batistiano y reaccionaria, que convirtieron a Estados Unidos en una república bananera, donde el fraude electoral determinó nada menos que el triunfo de W. Bush en el 2000, lanzando al basurero a un futuro Premio Nobel: Al Gore, Vicepresidente de Clinton y aspirante a la presidencia.
Un elemental sentido de justicia habría llevado al Presidente Obama a rectificar las consecuencias del infame juicio que condujo al inhumano, cruel, y especialmente injusto encarcelamiento de los cinco patriotas cubanos.
Su Mensaje a la Unión, sus discursos en Brasil, Chile y El Salvador, y la guerra de la OTAN en Libia, me obligaron a subrayar, más que su propia autobiografía, el mencionado discurso.
¿Qué es lo peor de ese pronunciamiento y cómo explicar las aproximadamente 2 500 palabras que contiene la versión oficial?
Desde el punto de vista interno, su falta total de realismo coloca a su feliz autor en manos de sus peores adversarios, quienes desean humillarlo y vengarse de su victoria electoral en noviembre de 2008. No les basta todavía con el castigo a que lo sometieron a finales de 2010.
Desde el punto de vista externo, el mundo tomó más conciencia de lo que significan para muchos pueblos el Consejo de Seguridad, la OTAN y el imperialismo yanki.
Para ser tan breve como prometí, les explico que Obama comenzó su discurso afirmando que desempeñaba su papel “deteniendo la fuerza del Talibán en Afganistán y persiguiendo a Al-Qaeda por todo el planeta”.
De inmediato añade que: “Durante generaciones, los Estados Unidos de América han desempeñado un papel singular como pilar de la seguridad mundial y como defensor de la libertad humana”.
Esto es algo de lo cual, como los lectores conocen, los cubanos, los latinoamericanos, los vietnamitas y otros muchos, podemos dar constancia de su veracidad.
Después de esta solemne declaración de fe, Obama invierte una buena parte del tiempo en hablar de Gaddafi, sus horrores y las razones por las cuales Estados Unidos y sus aliados más cercanos: “-Reino Unido, Francia, Canadá, Dinamarca, Noruega, Italia, España, Grecia y Turquía- países que han luchado junto a nosotros durante decenios. […] han elegido cumplir con su responsabilidad de defender al pueblo libio.”
Más adelante añade: “…la OTAN, ha tomado el mando para imponer el embargo de armas y la zona de exclusión aérea.”
Confirma los objetivos de la decisión “Como resultado de la transferencia a una coalición más amplia, centrada en la OTAN, el riesgo y costo de esta operación -para nuestro ejército y para el contribuyente estadounidense– se reducirá significativamente.
“Por ende, para aquellos que dudaron de nuestra capacidad para llevar a cabo esta operación, quiero dejar algo claro: Estados Unidos hizo lo que dije que haríamos.”
Vuelve a sus obsesiones sobre Gaddafi y las contradicciones que agitan su mente: “Gaddafi no ha abandonado el poder y, mientras no lo haga, Libia continuará siendo un peligro.”
“Es cierto que Estados Unidos no puede emplear a nuestro ejército donde quiera que haya represión y, dado los riesgos y el costo de una intervención, siempre debemos hacer un balance entre nuestros intereses y la necesidad de actuar.”

“La tarea que di a nuestras tropas (de) -proteger al pueblo libio […] cuenta con el apoyo internacional y está respaldada por un mandato de las Naciones Unidas.”
Las obsesiones se reiteran una y otra vez: “Si tratáramos de derrocar a Gaddafi por la fuerza, nuestra coalición se rompería. Tendríamos […] que enviar tropas estadounidenses al terreno para cumplir esa misión o arriesgarnos a la posibilidad de matar muchos civiles con los ataques aéreos.”
“…tenemos esperanzas en el futuro de Irak, pero el cambio de régimen allí tomó ocho años y costó miles de vidas estadounidenses e iraquíes y casi 3 millones de millones de dólares.”
Días después de iniciados los bombardeos de la OTAN comenzó a divulgarse la noticia de que un cazabombardero norteamericano había sido derribado. Después se conoció, por alguna fuente, que era cierto. Algunos campesinos al ver bajar un paracaídas, hicieron lo que por tradición hacen en América Latina: fueron a ver; y si alguien lo necesita, lo auxilian. Nadie podía saber cómo pensaban. Con seguridad eran musulmanes, estaban haciendo producir la tierra y no podían ser partidarios de los bombardeos. Un helicóptero que apareció repentinamente para rescatar al piloto disparó contra los campesinos, hirió gravemente a uno de ellos, y de milagro no los mató a todos. Como el mundo conoce, los árabes, por tradición, son hospitalarios con sus enemigos, los alojan en sus propias casas, y se ponen de espalda para no ver el camino que siguen. Incluso un cobarde o un traidor no significaría nunca el espíritu de una clase social.
Solo a Obama se le podía ocurrir la peregrina teoría que incluyó en su discurso, como puede apreciarse en el siguiente fragmento:
“Sin embargo, habrá ocasiones en las que nuestra seguridad no estará amenazada directamente, pero sí nuestros intereses y valores. […] sabemos que a los Estados Unidos, como la nación más poderosa del mundo, se le pedirá ayuda con frecuencia.
“En esos casos, no debemos tener miedo de actuar, pero el peso de las acciones no debe recaer solamente sobre los Estados Unidos. Como lo hemos hecho en Libia, nuestra tarea es entonces movilizar a la comunidad internacional para emprender una acción colectiva.”
“Este es el tipo de liderazgo que hemos mostrado en Libia. Por supuesto, incluso cuando actuemos como parte de una coalición, los riesgos de cualquier acción militar serán elevados. Esos riesgos se apreciaron cuando uno de nuestros aviones sufrió una avería mientras sobrevolaba Libia. Incluso cuando uno de nuestros aviadores se lanzó en paracaídas, en un país cuyo líder ha satanizado con tanta frecuencia a los Estados Unidos, en una región que tiene una historia tan difícil con nuestro país, este estadounidense no encontró enemigos. En lugar de ello, fue recibido por personas que lo estrecharon entre sus brazos. Un joven libio que vino en su ayuda expresó: ‘Somos tus amigos. Estamos tan agradecidos de esos hombres que están protegiendo los cielos’.”
“Esta voz es sólo una entre muchas en una región donde la nueva generación se opone que se le continúen negando sus derechos y oportunidades.”
“Aún así, este cambio provocará que el mundo sea más complicado durante un tiempo. El progreso será desigual y el cambio llegará de un modo muy distinto a diferentes países. Existen lugares, como Egipto, donde este cambio nos inspirará e infundirá nuestras esperanzas.”
Todo el mundo conoce que Mubarak fue aliado de Estados Unidos, y cuando Obama visitó la Universidad de El Cairo, en junio de 2009, no podía ignorar las decenas de miles de millones de dólares sustraídos por aquel en Egipto.
Continuó con el emotivo relato:
“…acogemos con beneplácito el hecho de que la historia esté en marcha en el Oriente Medio y el Norte de África, y que los jóvenes estén a la vanguardia. Por que en cualquier lugar donde las personas anhelen ser libres, encontrarán un amigo en los Estados Unidos. A la larga, es esa fe, son esos ideales, los que constituyen el verdadero indicador del liderazgo estadounidense.”
“…nuestra fortaleza en el exterior se sustenta en nuestra fortaleza nacional. Esta siempre debe ser nuestra estrella polar, la capacidad de nuestro pueblo de alcanzar su potencial, adoptar decisiones inteligentes con nuestros recursos, incrementar la prosperidad que actúa como fuente de nuestro poder, y enarbolar los valores que apreciamos tanto.”
“Miremos hacia el futuro con confianza y esperanza, no sólo en nuestro propio país, sino también en todos aquellos que tienen ansias de libertad en todo el mundo.”
La espectacular historieta me hizo recordar al Tea Party, al senador Bob Menéndez y a la ilustre Ileana Ros, la loba feroz que desafiaba las leyes para mantener secuestrado al niño cubano Elián González. Ella es hoy nada menos que Jefa del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.
Gaddafi no se cansa de repetir que Al-Qaeda le hace la guerra y envía combatientes contra el gobierno de Libia, porque él apoyó la guerra antiterrorista de Bush.
Aquella organización tuvo en el pasado excelentes relaciones con los servicios de inteligencia norteamericanos en la lucha contra lo soviéticos en Afganistán, y posee sobrada experiencia sobre los métodos de trabajo de la CIA.
¿Qué ocurrirá si las denuncias de Gaddafi fuesen ciertas? ¿Cómo explicaría Obama al pueblo norteamericano que una parte de esas armas de combate terrestre cayeran en manos de los hombres de Bin Laden?
¿No habría sido mejor y más inteligente haber luchado para promover la paz y no la guerra en Libia?

 

Fidel Castro Ruz

Marzo 31 de 2011

7 y 58 p.m.

@reflexionfidel: El desastre de Japón y la visita de un amigo

Hoy tuve el gusto de saludar a Jimmy Carter, quien fue Presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981 y el único, a mi juicio, con suficiente serenidad y valor para abordar el tema de las relaciones de su país con Cuba.

Carter hizo lo que pudo para reducir las tensiones internacionales y promover la creación de las oficinas de intereses de Cuba y Estados Unidos. Su administración fue la única que dio algunos pasos para atenuar el criminal bloqueo impuesto a nuestro pueblo.

Las circunstancias no eran ciertamente propicias en nuestro complejo mundo. La existencia de un país verdaderamente libre y soberano en nuestro hemisferio no se conciliaba con las ideas de la extrema derecha fascista de Estados Unidos, que se las arregló para hacer fracasar los propósitos del Presidente Carter, que lo hicieron acreedor del Premio Nobel de la Paz. Nadie se lo obsequió gratuitamente.

La Revolución apreció siempre su gesto valiente. En el año 2002 lo recibió calurosamente. Ahora le reiteró su respeto y aprecio.

¿Podrá realmente la oligarquía que gobierna esa superpotencia renunciar a su afán insaciable de imponer su voluntad al resto del mundo? ¿Podrá hacer honor a ese propósito un sistema que genera con creciente frecuencia presidentes como Nixon, Reagan y W. Bush, cada vez con mayor poder destructivo y menos respeto por la soberanía de los pueblos?

La complejidad del mundo actual, no deja mucho margen a recuerdos que son relativamente recientes. La despedida de Carter, hoy miércoles, coincidió con noticias preocupantes del accidente nuclear desatado por el sismo y el tsunami de Japón, que continúan llegando y no pueden ni deben ser ignoradas, no solo por su importancia, sino también por la repercusión práctica y casi inmediata que se deriva de ellas para la economía mundial.

Hoy la agencia noticiosa AP informa desde Japón que:

“La crisis en la planta nuclear japonesa dañada por el tsunami se agravó el miércoles, luego que el agua de mar cercana mostró los niveles de radiación más elevados hasta el momento.”

“En Fukushima, la radiación filtrada ha penetrado en la tierra y el mar y se ha introducido en verduras, leche no pasteurizada e incluso el agua corriente hasta en Tokio, 220 kilómetros al sur.”

“En tanto, el emperador Akihito y la emperatriz Michiko visitaron durante una hora a un grupo de evacuados en Tokio.”

Reuters, por su parte, comunica desde Tokio que:

“Japón actualizó el miércoles sus estándares para planta de energía nuclear, el primer reconocimiento oficial de que sus normas eran insuficientes cuando un terremoto dañó una de sus instalaciones, desencadenando la peor crisis atómica desde Chernóbil en 1986.”

“El anuncio fue dado a conocer luego de que el Gobierno reconoció que no hay un final a la vista para la crisis y de que un salto en los niveles de yodo radiactivo en el agua de mar se sumaron a la evidencia de filtraciones en los reactores en torno al complejo y más allá.”

“Hallazgos de plutonio en el suelo de la planta elevaron la alarma pública sobre el accidente, que ha eclipsado el desastre humanitario ocasionado por el terremoto y el tsunami del 11 de marzo, que dejaron 27.500 muertos o desaparecidos.”

“Antes del desastre, los 55 reactores nucleares de Japón proveían cerca del 30 por ciento de la energía eléctrica del país. Se esperaba que el porcentaje subiera a un 50 por ciento para el 2030, entre los mayores del mundo.”

“Nuevas lecturas mostraron un salto en el yodo radiactivo a 3.355 veces el límite legal, indicó la agencia estatal de seguridad nuclear, aunque el organismo minimizó su impacto, diciendo que las personas habían abandonado el área y que se había detenido la actividad de pesca.”

“Cientos de ingenieros han luchado durante casi tres semanas por enfriar los reactores de la planta y evitar una catastrófica fusión de barras de energía, aunque la situación parece haber dejado atrás ese escenario de pesadilla.”

“Jesper Koll, director de investigación de valores de JPMorgan Securities en Tokio, dijo que una dilatada batalla para controlar la planta y frenar las fugas de radiactividad perpetuaría la incertidumbre y actuaría como un lastre para la economía.”

“‘El peor escenario posible es que ésto se alargue no por uno, dos o seis meses, sino por dos años, o indefinidamente’, declaró.”

“Un subproducto de reacciones atómicas que puede ser usado en bombas nucleares, el plutonio es altamente carcinógeno y una de las sustancias más peligrosas del planeta, indicaron expertos.”

Una tercera agencia, la DPA, desde Tokio señala que:

“Los técnicos japoneses siguen sin poder frenar la crisis nuclear casi tres semanas después de los accidentes en la planta atómica de Fukushima. El gobierno de Tokio empieza por ello a estudiar medidas extraordinarias para detener la emisión de radiactividad de las instalaciones.”

“La idea es cubrir los reactores con una especie de tejido. Las recientes altas mediciones de yodo 131 en el mar son un indicio de una creciente radiación. La organización ecologista Greenpeace advierte además de serios peligros para la salud de los habitantes tras mediciones propias.”

“Expertos consideran que el proceso para descartar definitivamente una posible fusión de núcleo puede tardar meses. Tepco ha prometido mejorar las condiciones laborales de los técnicos, cada vez más nerviosos y agotados.”

Mientras estos sucesos tienen lugar en Japón, el Presidente Bolivariano de Venezuela visita Argentina, Uruguay y se dirige a Bolivia, promoviendo acuerdos económicos y estrechando lazos con países de nuestro hemisferio decididos a ser independientes.

En la Universidad de La Plata, donde la tiranía promovida por Estados Unidos hizo desaparecer, entre muchos miles de argentinos, a más de 700 estudiantes ─de ellos 40 de la Escuela de Periodismo─, Chávez recibió el premio Rodolfo Walsh, en honor a uno de los heroicos periodistas revolucionarios asesinados.

Ya no solo es Cuba; son muchos los pueblos dispuestos a luchar hasta la muerte por su Patria.

Fidel Castro Ruz

Marzo 30 de 2011

6 y 51 p.m.

#Cuba: #Fotos del encuentro entre #Fidel y #Carter en La Habana

“Hoy tuve el gusto de saludar a Jimmy Carter, quien fue Presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981 y el único, a mi juicio, con suficiente serenidad y valor para abordar el tema de las relaciones de su país con Cuba…”, escribió Fidel en su Reflexión de hoy. Carter, en conferencia de prensa y luego en la entrevista que le concediera a Arleen Rodríguez, en La Habana, confesó que Fidel “es mi amigo”. Aquí está el testimonio fotográfico del encuentro entre los dos líderes.

Fidel Castro y James Carter en La Habana. Con blusa verde, Rosalynn. Foto: Estudios Revolución (Para ver la imagen en alta definición, haga clic sobre la fotografía)

Fidel Castro y James Carter en La Habana. Con blusa verde, Rosalynn. Foto: Estudios Revolución (Para ver la imagen en alta definición, haga clic sobre la fotografía)

 

Fidel Castro y James Carter en La Habana. Con blusa verde, Rosalynn. Foto: Estudios Revolución. (Para ver la imagen en alta definición, haga clic sobre la fotografía)

Tomado de Cubadebate

Ex presidente James Carter se pronunció hoy por el fin del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba

FOTO: Roberto Suárez/Juventud Rebelde

 

El ex presidente James Carter se pronunció hoy por el fin del bloqueo de Estados Unidos contra Cuba y por la liberación de los cinco antiterroristas presos hace más de 12 años en cárceles norteamericanas. En conferencia de prensa en el Palacio de Convenciones de esta capital, antes de terminar su visita a la Isla, Carter abogó por la eliminación de la ley Helms-Burton, texto que codifica el cerco económico, comercial y financiero de Washington. En su opinión, el juicio en Miami a los luchadores antiterroristas, con cuyos familiares se reunió, ha tenido criticas por su carácter confuso, incluso por los propios jueces y por esto llamaba a que fueran liberados. Fernando González, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, René González y Gerardo Hernández cumplen penas que van desde 15 años hasta doble cadena perpetua más 15 años, por penetrar organizaciones terroristas que actúan contra Cuba desde Estados Unidos. En sus declaraciones, Carter recordó la reunión sostenida durante esta visita con el presidente Raúl Castro, así como con “viejos amigos” como el líder de la Revolución, Fidel Castro. El ex mandatario norteamericano rememoró como durante su gobierno trato de mantener buenas relaciones, con la creación de las oficinas de intereses de ambos países para facilitar los vínculos y el levantamiento de restricciones a los viajes. Al mismo tiempo, se pronunció por la eliminación de Cuba de la lista estadounidense de naciones que promueven el terrorismo, al ser conocida la cooperación entre los servicios de inteligencia de los dos países en contra de actividades terroristas en la región. Carter admitió que en encuentros con embajadores de naciones latinoamericanas aquí acreditados le expresaron las dificultades para el traslado de fondos de cooperación hacia Cuba por las restricciones bancarias que Washington mantiene, acrecentadas en los dos años de gobierno de Barack Obama. Al pronunciarse a favor de una mejoría en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, el ex presidente abogó por eliminar todas las restricciones para los viajes de los norteamericanos a la Isla. Carter manifestó que recibió informaciones sobre los preparativos del Congreso del Partido Comunista de Cuba y de miles de sugerencias hechas por la población para ser incorporadas a los documentos y los acuerdos de ese evento. La víspera, el ex mandatario fue recibido por el presidente Raúl Castro, con quien intercambió sobre la actualidad internacional y las relaciones entre ambas naciones. Carter y la delegación que le acompaña recorrieron este lunes el Patronato de la Comunidad Hebrea, donde dialogaron con Adela Dworin, presidenta de dicha Comunidad en Cuba, y Hella Eskenazi, su secretaria ejecutiva. Posteriormente, se reunió a puertas cerradas por poco más de una hora con el Cardenal Jaime Ortega, Arzobispo de la Habana.

(Información tomada de PL)

#Cuba: El General de Ejército Raúl Castro reiteró hoy que Cuba está dispuesta a dialogar cualquier tema con Estados Unidos, sin condicionamiento y con absoluto respeto a nuestra soberanía.

 

#Carter: Es un gran placer para nosotros visitar al pueblo cubano

Escrito por Sheyla Valladares y Jorge Legañoa

“Estamos aquí para visitar al pueblo cubano y a los representantes del gobierno. (…) Es un gran placer para nosotros visitar al pueblo cubano. Queremos mejorar las relaciones entre nuestros países a partir de estos encuentros también”, señaló Jimmy Carter, ex presidente de los Estados Unidos.

Al ser interrogado por la prensa cubana y extranjera que lo esperaba a las afueras del Convento de Belén en La Habana Vieja, Carter apuntó sobre el norteamericano Alan Gross: “Hemos hablado con algunas personas del caso. Yo no estoy aquí para sacarle del país”.

En su segundo día en Cuba el ex presidente visitó el Convento de Belén, acompañado por Eusebio Leal,  historiador de la ciudad y funcionarios del gobierno cubano y conoció de primera mano el proyecto comunitario de Belén, en el que se destaca la atención de residentes de la zona en edades avanzadas.

El visitante recorrió las instalaciones y apreció el centro de rehabilitación y fisioterapia, una óptica, talleres de artesanía, de canto, de poesía, entre otros, e interactuó con los abuelos de La Habana Vieja que cada día acuden al Convento y quienes le regalaron interpretaciones de piezas cubanas.

Antes de marcharse del Convento, escribió unas palabras en el libro de invitados: “A wonderful place for people as the same age as are we” (Un lugar maravilloso para gente de la misma edad que nosotros).

El ex-mandatario estadounidense estuvo acompañado de su esposa, la señora Rosalynn Carter, así como del Dr. John Hardman, Presidente del Centro Carter; y Jennifer McCoy, Directora del Programa de las Américas del referido Centro.

Carter llegó a Cuba el lunes cumplimentando una invitación del gobierno cubano y en su primera jornada en la Isla visitó el Patronato de la Comunidad Hebrea, donde dialogó con sus máximas autoridades y se reunió con el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana.

Según trascendió se espera que en la tarde de este martes el ex presidente se reúna con el presidente cubano Raúl Castro Ruz.

 

Tomado del Blog de Yohandry

#Cuba: James Carter converso con el Cardenal de Cuba Jaime Ortega

El ex presidente estadounidense James Carter sostuvo hoy, en esta capital, conversaciones con el Cardenal Jaime Ortega Alamino, Arzobispo de La Habana.

La reunión se desarrolló a puertas cerradas sólo con la presencia de Carter y Ortega y como parte de la agenda que cumple el ex presidente para su visita a la isla, invitado por el gobierno cubano.

La reunión se extendió por más de una hora y se celebró en la sede del Arzobispado, situada en la zona histórica de La Habana, donde llegó Carter acompañado por John Hardman, Presidente del Centro Carter y Jennifer Mc Coy, directora del Programa América de esa institución.

Al final del encuentro, tras despedir al visitante, el Cardenal Ortega sólo dijo, respondiendo a preguntas de los periodistas, que “todo marchó bien”.

Esta es la segunda visita que lleva a cabo Carter a Cuba, la primera de ellas en mayo del 2002, en lo que constituyó la única de un expresidente de Estados Unidos a la isla después del triunfo de la Revolución.

Según se informó oficialmente, en el programa se prevé una reunión con el presidente cubano, Raúl Castro.

La visita de Carter y su delegación se extenderá hasta el próximo miércoles 30 en que partirá de regreso a su país.

Llegada de Carter a #Cuba

Foto: Roberto Suárez

Ver (+ FOTOS) Aqui

El ex presidente estadounidense Jimmy Carter llegó este lunes a Cuba para reunirse con el Presidente Raúl Castro en una visita de tres días.

Carter, vestido de guayabera blanca, arribó al aeropuerto José Martí a las 10H40 locales (14H40 GMT) y fue recibido por el canciller Bruno Rodríguez, así como por los jefes de las Oficinas de Intereses de ambos países, el cubano Jorge Bolaños y el estadounidense Jonathan Farrar.

Acompañado de su esposa Rosalynn, el ex mandatario, de 86 años y la figura estadounidense de mayor rango que ha visitado Cuba en medio siglo de bloqueo norteamericano, llega a La Habana nueve años después de su primera visita, cuando fue recibido por el líder de la Revolución cubana Fidel Castro.

Carter, quien partió del aeropuerto sin dar declaraciones a la prensa, comenzará su agenda en la tarde con una reunión con líderes de la comunidad hebrea en Cuba y luego con el cardenal Jaime Ortega.

El ex presidente estadounidense (1977-1981) se reunirá con Raúl Castro el martes en el Palacio de la Revolución, tras visitar el Convento de Belén, en La Habana Vieja, y el miércoles celebrará una conferencia de prensa antes de concluir su visita.

El Centro Carter anunció que el viaje tiene un carácter “privado”.

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