Cuba: Carromero sobre la muerte de Payá: ‘Ningún coche nos golpeó por detrás’

El español Ángel Carromero, dirigente local de Nuevas Generaciones del Partido Popular de Madrid, y el sueco Jens Aron Modig han confirmado que sufrieron un accidente de coche. Y que ésa fue la causa de la muerte del disidente cubano Oswaldo Payá y del activista Harold Cepero.

“Ningún otro vehículo nos golpeó por detrás. Yo estaba conduciendo y entramos en una zona que se encontraba en muy mal estado. Tomé las precauciones que todo conductor hubiese tomado”, ha declarado Carromero en un vídeo que se ha presentado en una rueda de prensa organizada por las autoridades cubanas.

“No miré el cuentakilómetros. No puedo garantizar a qué velocidad iba. Al entrar en el terraplén perdí el control del coche y la dirección dejó de funcionar”, ha expresado Carromero en el citado vídeo, mostrado a la prensa extranjera por el Ministerio del Interior de la isla.

Modig, en la rueda de prensa.| Efe

El joven ha pedido a la comunidad internacional que “se centre” en sacarle de la isla y no utilice este trágico incidente “con fines políticos. “Le pido a la comunidad internacional que por favor se centre en sacarme de aquí y no en utilizar un accidente de tránsito, que podría haberle pasado a cualquier otra persona, con fines políticos”, ha dicho.

Por su parte, el sueco Jens Aron Modig, que también sale en el vídeo y que sí ha asistido en persona a la mencionada rueda de prensa, ha explicado que viajó a la isla siguiendo instrucciones de su partido, la Liga Juvenil Cristianodemócrata (KDU). Su objetivo era reunirse con Oswaldo Payá y con miembros de su grupo y entregarles dinero.

Esperando la repatriación

En cuanto a la situación en la que se encuentra Carromero, al que Cuba culpa del accidente, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha asegurado que España tiene toda la información necesaria. Y ha insistido en la necesidad de mantener la máxima discreción para no dificultar la repatriación más rápida posible.

Carromero, de 27 años, permanece retenido en La Habana a la espera de que concluya la investigación del accidente. Y las autoridades cubanas no han presentado hasta ahora formalmente cargos contra él.

En este sentido, García-Margallo ha informado de que esta misma mañana ha hablado sobre su situación con el embajador de España en Cuba.

Asimismo, ha explicado que el objetivo es que, mientras esté en curso la investigación, Carromero se encuentre en las mejores condiciones posibles. Y ha insistido en que se trata de conseguir “ante todo y sobre todo”, su “rápida y feliz repatriación”.

Cuba: Carromero solicitó a la opinión pública internacional evitar usar con fines políticos el accidente de tránsito

Vista de una pantalla en la que se proyectaron imágenes con declaraciones del español Ángel Carromero. – Efe Agencia

“Le pido a la comunidad internacional que se centre en sacarme de aquí y no utilizar el accidente de tránsito -que pudo haberle pasado a cualquier otra persona- con fines políticos”, dijo Carromero en un video facilitado aquí a reporteros.

Durante la entrevista el dirigente juvenil del Partido Popular, de España, negó que algún otro vehículo lo impactara por la parte trasera el pasado 22 de julio, cuando fallecieron los cubanos Harold Cepero y Oswaldo Payá, miembros de una organización ilegal.

Las declaraciones de Carromero coincidieron con la versión de peritos y testigos presenciales cubanos, que establecieron como causa del percance el exceso de velocidad.

La última vez que miré iba a 80, expuso el conductor del auto tras explicar que no se fijó en el cuentakilómetros cuando tuvo el accidente a unos 800 kilómetros de La Habana, a donde había llegado el pasado día 19 con visa de turista.

Simplemente iba conduciendo, me percaté de un bache y tomé las precauciones de cualquier automovilista de accionar el freno, perdí el control y no recuerdo haber visto señales, explicó en el material audiovisual de poco más de cinco minutos.

En tanto, su acompañante, el sueco Jens Aron Modig, refirió que tiene algunos vagos recuerdos del accidente, porque estaba durmiendo durante parte del viaje.

El primer recuerdo que tengo del accidente es que se había perdido el control del auto, y ya fuera de la vía avanzaba contra un árbol, y a partir de ese momento todo se quedó en blanco, manifestó.

En el segundo recuerdo, añadió, me hallaba en una especie de ambulancia y el tercero cuando llegué al hospital.

Vi una nube de polvo poco después que un carro me pasó a toda velocidad por el lado, señaló José Antonio Duque, quien recordó que se percató del accidente cuando iba a entrar a su sembrado de arroz.

Corrí, dejé tirada la bicicleta y me puse a auxiliar a los heridos que estaban sacando, abundó Duque, un trabajador del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos.

Cuba informa detalles del accidente de tránsito que mató a #Paya

Hyundai Accent,  matrícula de turismo T31402, el auto donde viajaba Oswaldo José Payá Sardiñas

Como informó el diario Granma, el pasado 22 de julio a las 13:50 horas, un auto Hyundai Accent matrícula de turismo T31402, se salió de la vía y se impactó contra un árbol en un tramo de la carretera Las Tunas-Bayamo, en la localidad de Las Gabinas, provincia Granma.

En este lamentable accidente fallecieron los ciudadanos Oswaldo José Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante; mientras que resultaron lesionados leves los extranjeros Ángel Francisco Carromero Barrios y Jens Aron Modig, de ciudadanías española y sueca, respectivamente.

Durante el proceso investigativo, se precisó que el vehículo salió de La Habana sobre las 06:00 horas de ese día, conducido por Ángel Carromero, y se dirigió a Santiago de Cuba. Jens Aron viajaba en el asiento delantero derecho; Oswaldo Payá en el asiento trasero izquierdo y a su lado Harold Cepero. Estos dos últimos no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

El tramo de la carretera en que ocurrió el accidente está en reparación y por espacio de unos dos kilómetros no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento, lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla; por tanto, muy resbaladizo. El análisis pericial arrojó que el lugar es una vía recta que cuenta con buena visibilidad y había una señal que indicaba la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento, precedida de otras similares que alertan a los conductores de los tramos en reparación.

Al respecto, el apartado dos del artículo 127 de la Ley 109, de seguridad vial, establece que “no se debe conducir un automóvil a una velocidad mayor de 60 kilómetros por hora en camino de tierra o terraplén”; y en el 128 que “Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, en relación con el límite general de velocidad, el que guíe un vehículo o animal por la vía debe tener pleno dominio de su movimiento y está obligado a moderar la marcha y si es preciso detenerla siempre que la circulación, estado de la vía o la visibilidad lo imponga”, en especial, “cuando la superficie está resbaladiza por agua, grasa, arena, lodo u otras sustancias o éstas puedan proyectarse hacia los vehículos y peatones”.

El dictamen pericial y las declaraciones de tres testigos presenciales del accidente: José Antonio Duque de Estrada Pérez, Lázaro Miguel Parra Arjona y Wilber Rondón Barrero, permitieron establecer que el auto irrumpió al terraplén a exceso de velocidad. Al respecto, el Capitán Jorge Fonseca Mendoza, perito del lugar del hecho (12 años de experiencia), apuntó que el conductor aplicó los frenos de una manera abrupta, ochenta metros después de haber entrado al terraplén, perdió el control del vehículo y el carro giró del costado izquierdo por espacio de 63 metros, con el frente hacia la cuneta y el maletero hacia el centro de la vía, hasta impactar con un árbol en el borde derecho de la carretera, lo cual confirma la extrema velocidad con que era conducido.

José Antonio Duque de Estrada, trabajador del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), quien reside en el municipio granmense de Río Cauto y transitaba por el lugar del hecho en una bicicleta, declaró al Órgano de Instrucción:

“El carro me pasó a alta velocidad por al lado, con seguridad iba a más de 100 kilómetros por hora. Rebasó a un tractor que también iba en la misma dirección y después vi una tremenda polvareda, cuando entró a un tramo que está en mal estado. Al aproximarme, ya con menos polvareda, vi al carro impactado contra un árbol en la cuneta. A mi modo de entender, la razón más clara que yo veo del accidente es el exceso de velocidad. Al caer en el terraplén no es lo mismo que en el pavimento, no hay freno que valga, el carro no se sujeta, se desliza y se impactó contra el árbol”.

Por su parte, Lázaro Miguel Parra Arjona, tractorista del INRH y vecino de La Sal, en el municipio Yara, confirmó esta versión: “El carro me adelantó a gran velocidad; luego vi la nube de polvo fuerte y cuando bajó el polvo pude ver el auto impactado en el árbol que está en la cuneta”.

Tanto José Antonio como Lázaro conducían en la misma dirección del auto accidentado, pero Wilber Rondón Barrero, campesino de Río Cauto, venía en dirección contraria, a unos cien metros de distancia del sitio donde ocurrió el siniestro. “Cuando me acercaba vi que el carro perdía el control y se impactaba contra un árbol de la cuneta”, declaró.

Un equipo de la Dirección de CriminaIística integrado por: Teniente Coronel Misael Fontes Pérez, oficial de la Sección de Averías, Explosiones e Incendios (19 años de experiencia como perito); Teniente Coronel Inardi Reyes Uriarte, Jefe de la Sección Provincial de Criminalística de Granma (11 años de experiencia como perito); y el Capitán Jorge Fonseca; de conjunto con Fidel Núñez Guevara, Jefe de Ingeniería del Tránsito en la provincia Granma (9 años de experiencia como perito), concluyó categóricamente que el conductor manejaba a exceso de velocidad y que el vehículo presentaba una abolladura de 67 centímetros de ancho con 45 centímetros de profundidad en el lateral izquierdo trasero, perpendicular al eje longitudinal del auto (lugar donde viajaban los fallecidos), como consecuencia de un fuerte golpe que deformó sustancialmente el monochasis y el techo, cuyas características y dimensiones se corresponden con el tronco del árbol referido.

El dictamen médico forense indica que Oswaldo Payá falleció instantáneamente a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico como resultado del fuerte impacto recibido; mientras que Harold Cepero murió en el hospital clínico quirúrgico Carlos Manuel de Céspedes, de la ciudad de Bayamo, debido a una insuficiencia respiratoria aguda por tromboembolismo pulmonar graso del lóbulo superior del pulmón izquierdo, derivada de la fractura fragmentada del fémur izquierdo.

Ángel Carromero declaró al Órgano de Instrucción que no recordaba haber visto la señalización que alerta sobre el estado en que se halla la vía. Añadió que irrumpió al terraplén a una velocidad que no puede precisar, debido a que no iba observando el cuentamilla y al percatarse de que transitaba sobre grava, intentó disminuir la velocidad mediante un frenazo brusco y el auto comenzó a resbalar de lado hasta impactarse contra el árbol. Jens Aron declaró que él estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo; luego perdió la conciencia.

A partir del análisis lógico del tiempo de viaje (cerca de ochocientos kilómetros en menos de ocho horas, con tres paradas intermedias), las declaraciones de los testigos y el estudio pericial del lugar del hecho y el vehículo, el equipo investigativo evaluó que Ángel Francisco Carromero Barrios debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora y que frueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza, las causas que determinaron este trágico accidente que costó la vida a dos seres humanos.

Continúa el proceso investigativo y de instrucción penal, en correspondencia con las leyes cubanas.

#Payá: Nota oficial del Ministerio del Interior #Cuba

Como informó el diario Granma, el pasado 22 de julio a las 13:50 horas, un auto Hyundai Accent matrícula de turismo T31402, se salió de la vía y se impactó contra un árbol en un tramo de la carretera Las Tunas-Bayamo, en la localidad de Las Gabinas, provincia Granma.

En este lamentable accidente fallecieron los ciudadanos Oswaldo José Payá Sardiñas y Harold Cepero Escalante; mientras que resultaron lesionados leves los extranjeros Ángel Francisco Carromero Barrios y Jens Aron Modig, de ciudadanías española y sueca, respectivamente.

Durante el proceso investigativo, se precisó que el vehículo salió de La Habana sobre las 06:00 horas de ese día, conducido por Ángel Carromero, y se dirigió a Santiago de Cuba. Jens Aron viajaba en el asiento delantero derecho; Oswaldo Payá en el asiento trasero izquierdo y a su lado Harold Cepero. Estos dos últimos no llevaban puesto el cinturón de seguridad.

El tramo de la carretera en que ocurrió el accidente está en reparación y por espacio de unos dos kilómetros no se encuentra pavimentada la superficie de rodamiento, lo cual lo convierte en una especie de terraplén con abundante gravilla; por tanto, muy resbaladizo. El análisis pericial arrojó que el lugar es una vía recta que cuenta con buena visibilidad y había una señal que indicaba la existencia de hombres trabajando en su mantenimiento, precedida de otras similares que alertan a los conductores de los tramos en reparación.

Al respecto, el apartado dos del artículo 127 de la Ley 109, de seguridad vial, establece que “no se debe conducir un automóvil a una velocidad mayor de 60 kilómetros por hora en camino de tierra o terraplén”; y en el 128 que “Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, en relación con el límite general de velocidad, el que guíe un vehículo o animal por la vía debe tener pleno dominio de su movimiento y está obligado a moderar la marcha y si es preciso detenerla siempre que la circulación, estado de la vía o la visibilidad lo imponga”, en especial, “cuando la superficie está resbaladiza por agua, grasa, arena, lodo u otras sustancias o éstas puedan proyectarse hacia los vehículos y peatones”.

El dictamen pericial y las declaraciones de tres testigos presenciales del accidente: José Antonio Duque de Estrada Pérez, Lázaro Miguel Parra Arjona y Wilber Rondón Barrero, permitieron establecer que el auto irrumpió al terraplén a exceso de velocidad. Al respecto, el Capitán Jorge Fonseca Mendoza, perito del lugar del hecho (12 años de experiencia), apuntó que el conductor aplicó los frenos de una manera abrupta, ochenta metros después de haber entrado al terraplén, perdió el control del vehículo y el carro giró del costado izquierdo por espacio de 63 metros, con el frente hacia la cuneta y el maletero hacia el centro de la vía, hasta impactar con un árbol en el borde derecho de la carretera, lo cual confirma la extrema velocidad con que era conducido.

José Antonio Duque de Estrada, trabajador del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INRH), quien reside en el municipio granmense de Río Cauto y transitaba por el lugar del hecho en una bicicleta, declaró al Órgano de Instrucción:

“El carro me pasó a alta velocidad por al lado, con seguridad iba a más de 100 kilómetros por hora. Rebasó a un tractor que también iba en la misma dirección y después vi una tremenda polvareda, cuando entró a un tramo que está en mal estado. Al aproximarme, ya con menos polvareda, vi al carro impactado contra un árbol en la cuneta. A mi modo de entender, la razón más clara que yo veo del accidente es el exceso de velocidad. Al caer en el terraplén no es lo mismo que en el pavimento, no hay freno que valga, el carro no se sujeta, se desliza y se impactó contra el árbol”.

Por su parte, Lázaro Miguel Parra Arjona, tractorista del INRH y vecino de La Sal, en el municipio Yara, confirmó esta versión: “El carro me adelantó a gran velocidad; luego vi la nube de polvo fuerte y cuando bajó el polvo pude ver el auto impactado en el árbol que está en la cuneta”.

Tanto José Antonio como Lázaro conducían en la misma dirección del auto accidentado, pero Wilber Rondón Barrero, campesino de Río Cauto, venía en dirección contraria, a unos cien metros de distancia del sitio donde ocurrió el siniestro. “Cuando me acercaba vi que el carro perdía el control y se impactaba contra un árbol de la cuneta”, declaró.

Un equipo de la Dirección de CriminaIística integrado por: Teniente Coronel Misael Fontes Pérez, oficial de la Sección de Averías, Explosiones e Incendios (19 años de experiencia como perito); Teniente Coronel Inardi Reyes Uriarte, Jefe de la Sección Provincial de Criminalística de Granma (11 años de experiencia como perito); y el Capitán Jorge Fonseca; de conjunto con Fidel Núñez Guevara, Jefe de Ingeniería del Tránsito en la provincia Granma (9 años de experiencia como perito), concluyó categóricamente que el conductor manejaba a exceso de velocidad y que el vehículo presentaba una abolladura de 67 centímetros de ancho con 45 centímetros de profundidad en el lateral izquierdo trasero, perpendicular al eje longitudinal del auto (lugar donde viajaban los fallecidos), como consecuencia de un fuerte golpe que deformó sustancialmente el monochasis y el techo, cuyas características y dimensiones se corresponden con el tronco del árbol referido.

El dictamen médico forense indica que Oswaldo Payá falleció instantáneamente a consecuencia de un traumatismo craneoencefálico como resultado del fuerte impacto recibido; mientras que Harold Cepero murió en el hospital clínico quirúrgico Carlos Manuel de Céspedes, de la ciudad de Bayamo, debido a una insuficiencia respiratoria aguda por tromboembolismo pulmonar graso del lóbulo superior del pulmón izquierdo, derivada de la fractura fragmentada del fémur izquierdo.

Ángel Carromero declaró al Órgano de Instrucción que no recordaba haber visto la señalización que alerta sobre el estado en que se halla la vía. Añadió que irrumpió al terraplén a una velocidad que no puede precisar, debido a que no iba observando el cuentamilla y al percatarse de que transitaba sobre grava, intentó disminuir la velocidad mediante un frenazo brusco y el auto comenzó a resbalar de lado hasta impactarse contra el árbol. Jens Aron declaró que él estaba dormitando cuando sintió el frenazo y el desplazamiento lateral del vehículo; luego perdió la conciencia.

A partir del análisis lógico del tiempo de viaje (cerca de ochocientos kilómetros en menos de ocho horas, con tres paradas intermedias), las declaraciones de los testigos y el estudio pericial del lugar del hecho y el vehículo, el equipo investigativo evaluó que Ángel Francisco Carromero Barrios debió conducir a una velocidad promedio superior a los 120 kilómetros por hora y que frueron su falta de atención al control del vehículo, el exceso de velocidad y la incorrecta decisión de aplicar los frenos de manera abrupta en una superficie resbaladiza, las causas que determinaron este trágico accidente que costó la vida a dos seres humanos.

Continúa el proceso investigativo y de instrucción penal, en correspondencia con las leyes cubanas.

Cuba: Ángel Carromero fue el culpable de la muerte de Payá

Ángel Carromero, el español herido en el accidente que le ha costado la vida a Oswaldo Payá se encuentra en buen estado. Está detenido desde ayer en Bayamo (Cuba), porque conducía el coche el que el perdieron la vida Oswaldo Paya y Harold Cepero.

Según las declaraciones de Carromero, no llegó a ver una señal de tráfico de reducción de velocidad. Por este motivo perdió el control del vehículo y cayó por un terraplén.

Carromero, que sufrió una herida en la cabeza, prestó declaración ante la policía tras ser dado de alta en el hospital. Está bien de salud y “no tiene dolores”, según confirmó el cónsul general de España en La Habana, Tomás Rodríguez-Pantoja.

De acuerdo con las fuentes diplomáticas españolas, al parecer Jens Aron Modig fue dejado en libertad tras prestar declaración. Acompañado por la embajadora de Suecia, Caroline Fleetwood, el joven regresó a la Habana para volar hoy, martes, a su país.

El dirigente de Nuevas Generaciones del PP en Madrid había entrado como turista en la isla, acompañado por el presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana de Suecia (KDU), Aron Modig.

Ambos querían aprovechar este desplazamiento para entablar contactos con MERCENARIOS cubanos, si bien en el aeropuerto sólo dijeron que viajaban por motivos de turismo para evitar que se les denegara la entrada en Cuba, informa Efe.

Payá y el miembro del Movimiento Cristiano de Liberación Harold Cepera fallecieron en el accidente, que provocó que el coche en el que viajaban diera varias vueltas de campana. Carromero y Modig resultaron heridos, aunque su estado, en principio, no reviste gravedad.

http://www.elmundo.es/

¿Quiénes son los extranjeros accidentados en Cuba?

Por: Iroel Sánchez

Ángel Carromero

Una nota de Cubadebate informa del accidente automovilístico en que falleció Oswaldo Payá. Se reporta que en el lamentable evento murió además el ciudadano cubano Harold Cepero Escalante y que resultaron lesionados levemente el español Ángel Carromero Barrios y el sueco Jens Aron Modig que acompañaban a los cubanos en un “auto turístico rentado”,  cuando el conductor de éste “perdió el control y se impactó contra un árbol”.

Sobre Aron Moig en la versión en sueco de Wikipedia se dice que es Presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana (KDU) y miembro de la junta del  Partido Demócrata Cristiano sueco, al que ingresó en 2006, y que ha reclamado un equivalente en su país del Tea Party estadounidense.

Carromero se identifica en su cuenta en Twitter -desde la que ha enviado varios mensajes apoyando los recortes que por estos días estremecen a España- como  Vicesecretario General de Nuevas Generaciones del gubernamental Partido Popular en Madrid y su presidente en  Salamanca, así como Consejero Técnico del Ayuntamiento de Madrid.

Hasta medios muy hostiles con el gobierno cubano tomaron distancia de la contrarrevolución vinculada a Estados Unidos para informar del fallecimiento de Payá. Los constantes papelones protagonizados por miembros de la llamada disidencia han llevado a varios medios de comunicación acreditados en Cuba a evitar citarlos como fuente. Incluso el diario El País dejó de lado las especulaciones de su fraterna Yoani Sánchez y abordó el tema con una nota de su ex corresponsal en la Isla, Mauricio Vicent. El especialista en temas cubanos del grupo PRISA equivoca el nombre de la provincia donde sucedió el accidente pero identifica al funcionario español que mientras su Partido recorta los derechos de sus compatriotas realizaba turismo injerencista en Cuba y dice que “se encuentra bien”.

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