VII Cumbre de las Américas: Bajo la Guerra de baja intensidad

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Por Stella Calloni

Ante la presencia en Panamá en el marco de la VII Cumbre de las Américas del terrorista Félix Rodríguez Mendigutía, responsable del asesinato del líder revolucionario Ernesto CHE Guevara, cuando estaba herido y prisionero en una escuelita rural en La Higuera Bolivia, llamo a los integrantes del Club Argentino de Periodistas amigos de Cuba a repudiar esta maniobra de provocación que ofende a toda la región.

Este “cubano- americano” de Miami, agente de la CIA estadounidense, es también responsable de crímenes de lesa humanidad acompañando a siniestras dictaduras en la región. La convocatoria dentro del marco oficial de la Cumbre a un foro de las llamadas “Sociedad Civil”, es simplemente una trampa para llevar a Panamá a una serie de Organizaciones No Gubernamentales (ONGs) creadas, financiadas, asesoradas por la CIA estadounidense, responsables de maniobras golpistas y golpes de Estado contra los gobiernos elegidos democráticamente en la región.

Ante esta situación debemos unimos a todas las voces que se han levantado en las últimas horas contra esta farsa de “sociedades civiles” de las cuales se retiraron ayer las delegaciones cubanas y venezolanas, y que intenta debatir temas claves como Derechos Humanos –Democracia y libre expresión”

Precisamente los representantes de estas “sociedades civiles” convocadas por la OEA son los violadores de los derechos humanos y de los pueblos, de la democracia verdadera, de la libre expresión de las mayorías que no tienen voz, son estos engendros de una falsa Sociedad Civil los que realizan toda clase de maniobras para desacreditar a los gobiernos más respetados de la región, facilitando el golpismo “blando” aparentemente, pero tan destructor y mortal como cualquier golpe de Estado.

Han llegado a Panamá montados en la farsa de Sociedades Civiles, cuando en realidad forman parte del la guerra psicológica destinada a derribar gobiernos, y a sostener el terrorismo mediático que se aplica a todos los gobiernos que no se sometan a los mandatos del poder hegemónico.

¿Y qué es sino una provocación que hayan traído en su caballo de Troya nada menos que a terroristas mercenarios, como Félix Rodríguez y otros lo que afrentan y ofende a las verdaderas sociedades de nuestra región.?

Sin olvidar que en noviembre del año 2000 en un encuentro similar la X Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno realizada en Panamá descubrió que varios compañeros de Félix Rodríguez, ligados a la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) e integrantes de grupos terroristas, intentaban asesinar al entonces presidente Fidel Castro Ruzx, y se estima al presidente de Venezuela en esos momentos Hugo Chávez Frías, durante un acto en la Universidad de Panamá, lo que hubiera dejado además centenares de víctimas.

Terroristas como Luis Posadas Carriles, responsable entre otros graves atentados y crímenes en toda la región, del realizado contra un avión de Cubana Aviación al salir de Barbados y que costó la vida a 73 personas en octubre de 1976 , Guillermo Novo Sampoll, también entre otros atentados el que costó la vida a Orlando Letelier y su secretaria Ronny Moffit (hiriendo gravemente al esposo de esta Michael Moffit), ambos estadounidenses, en Washington DC en septiembre de 1976 y luego integrando la Operación Cóndor coordinadora criminal de las dictaduras del Cono Sur en los años 70 y principio de los 80 , Pedro Remón Rodríguez, Gaspar Jiménez Escobedo otros con un historial de terror asombroso, responsables de crímenes y atentados en distintos países, fueron detenidos en Panamá con explosivos suficientes para los magnicidos propuestos como objetivo y para una verdadera masacre.

Fue el propio Fidel Castro quien hizo una detallada denuncia que permitió la detención de los criminales, indultados por decreato por la ex presidente panameña Mireya Moscoso el 25 de agosto de 2004 unos días antes de dejar el gobierno en ese país, el día 31 del mismo año. Fue a pedido de altas autoridades de inteligencia de Estados Unidos y se conoció después que recibió un “pago” muy especial por parte de esos grupos cubano americanos. El terror seguía siendo amparado por Washington y sus cómplices locales.

De la misma manera durante la IV Cumbre Iberomaeicana , celebrada en Cartagena de Indias (Colombia)los días 14 y 15 de junio de 1994, estuvieron a punto de disparar contra Fidel Castro cuando recorría la ciudad vieja en una caravana de coches tirados por caballos, que organizaron los anfuitrioenes . “Gabriel García Márquez viajaba junto a mí en ese recorrido.Habría tenido yo, en ese caso, el honor de morir con tan lúcido escritor” relató en su momento FIdel Castro.

Fueron los mismos de la FNCA que planearon e intentaron otro atentado en la isla Margarita durante la VII Cumbre, (8 y 9 noviembre 1997) cuando la guardia costera de Estados Unidos capturó una embarcación, cerca de Puerto Rico, pensando que llevaba drogas y encontraron un pequeño arsenal entre los cuales había dos fusiles semiautomáticos calibre 50, mirilla telescópica (infrarojos) un alcance de mil 500 metros, que podían ser disparado de día y de noche, en lo que iba a ser un atentado también en esa cumbre.

Mencionado esto a grandes rasgos porque hay mucho mñás para contar en hechos similares en varias Cumbres, la pregunta inevitable es ¿cómo las autoridades panameñas, los equipos de seguridad de la CIA y otros que trabajan activamente en estas Cumbres y más cuando llega un presidente de Estados Unidos, y prácticamente convierten a la sede en un terreno de seguridad con toda clase de armas de última generación, permitir al ingreso no sólo de un terrorista como Félix Rodríguez muy conocido en Centroamérica y en el mundo, sino de otros por lo menos dos decenas de activistas del terror?

¿Cómo pueden pasar por el ojo de aguja de la Organización de Estados Americanos semejantes personajes?.

Además de ser un peligro grave para los jefes de Estado de nuestra región, en este caso nadie ignora que con el intento de normalizar relaciones diplomáticas (aunque con escollos que Washington no parece dispuesto a eliminar) el presidente Barack Obama también está en la mira de estos grupos terroristas de Miami y de los fundamentalistas republicanos y y también demócratas que están super- activos en estos momentos.

De hecho la invitación a la cumbre dentro de esta oficialmentre del Foro de las Sociedades Civiles, también ha servido para montar una serie de provocaciones, a cuyo amparo, los golpistas de la región se convierten en las supuestas víctimas de los gobiernos a los que intentan derrocar, o que derrocaron en su momento en los primeros golpes que lograron instalar, (Honduras 2009 y Paraguay 2012), entre otra serie que fracasaron en otros países, pero dejaron muerte y destrucción en pleno siglo XXI ., Golpismo financiado y dirigido desde Estados Unidos y que suman víctima al verdadero genocidio latinoamericano-caribeño del siglo XX.

No podemos dejar pasar una situación semejante sin una reacción colectiva que indique al menos que sabemos de que se trata la guerra sucia, la guerra sicológica, la guerra contrainsurgente que nos azota en estos tiempos, bajo diversas modalidades.Esto se ha evidenciado como pocas veces antes en esta Cumbre, que debía servir para avanzar en diálogos y retirar las amenazas sobre nuestro continente , espeiclamente la Orden Ejecutiva, que impuso Obama contra Venezuela y que fue rechazada masivamente en tiempos en que al fin vemos las primeras luces altas hacia un período de emancipación, que nos hemos ganado con grandes sacrificio.

Tenemos el derecho humanitario y de los pueblos a recuperar nuestra independencia definitiva, sin la cual las democracias están y estarán siempre bajo amenaza. Llamo a los compañeros de CAPAC a reclamar ante la brutal provocación, donde esas fuerzas terroristas intentaron incluso rendir homenaje nada menos que a José Martí. Llegamos a un punto sin retroceso.

Cuba festejará los primeros 55 años de su revolución, con mucho por hacer

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El 1 de enero Cuba festejará los primeros 55 años de su revolución. Sus autoridades y gran parte de su población están convencidas de que habrá otros 55 años de socialismo. Y que luego habrá más. También saben que hay mucho por hacer y cambiar.
EMILIO MARIN
Los cubanos son originales. Mientras en gran parte del mundo se festeja el Año Nuevo el 1 de enero, ellos celebran el aniversario de su revolución contra la tiranía de Fulgencio Batista. Fue en las primeras horas de 1959, por eso se cumplen 55 años de esa epopeya que dejó un saldo también insólito: única revolución socialista en el Hemisferio Occidental.
Los clásicos del marxismo habían ideado otros escenarios para los trabajadores. Pensaron que el socialismo irrumpiría en París, Londres, Berlín, etc, con una buena base industrial, tecnológica y proletaria. Pero el socialismo echó raíces en las atrasadas San Petersburgo y Moscú, en soledad por veintiocho años. Luego se reprodujo en las democracias populares del este europeo y la semifeudal China.
Y esa característica se repitió en la victoria “poco probable” de Fidel Castro y sus barbudos que bajaron de Sierra Maestra el 1° de enero a Santiago de Cuba y unos días más tarde arribaron a La Habana. ¿Socialismo en una isla con poca industria, rodeada del Caribe, a 90 millas de la mayor potencia militar de la historia, con rebeldes que venían de ser masacrados en 1953 tras intentar asaltar el Cuartel Moncada? Y sí. Allí fue el epicentro de esa revolución socialista del siglo XX. Otra vez la historia desairó los pronósticos de quienes habrían apostado por el numeroso proletariado paulista o bonaerense, o por el campesinado mexicano o colombiano, muy combativos.
¿Podía ser el último país en independizarse de España, el primero en andar la vía del socialismo? Sí, pudo. Entre otras cosas porque esa ruptura con el colonialismo español, aunque luchada con heroísmo, no llegó a materializarse por la intervención yanqui. Una de las mayores semicolonias -en eso se convirtió la isla a partir de la Enmienda Platt de 1902- perfectamente podía ser el eslabón débil que se rompiera antes que otras.

Factor subjetivo.
Los norteamericanos eran dueños de todo, desde los ingenios y las plantaciones hasta los hoteles y las empresas de telecomunicaciones y eléctricas; desde una república con minúscula hasta la base de Guantánamo; desde los prostíbulos hasta su Ejército golpista. Eso era caldo de cultivo para que en algún momento ardiera como un cañaveral.
Pero además estaba el factor subjetivo, el de la conciencia, que se conserva a pesar de las derrotas y sobre todo cuando éstas son muy honrosas como la del Moncada o la sufrida por el apóstol José Martí o antes, cuando la primera guerra por la independencia, con Carlos M. de Céspedes.
Con ese sedimento patriótico y revolucionario, hay luchas que parecen que no se pueden ganar y sin embargo se ganan, si acompañan determinados factores. No es casual que la revolución cubana pudiera triunfar en 1949: ya existía el campo socialista, había habido una Segunda Guerra Mundial, estaba en marcha la descolonización, etc. Sin ese marco las cosas habrían mucho más difíciles, por no decir imposible, sobre todo para la continuidad de la revolución.
La revolución contó con Martí como autor intelectual, como lo llamó Fidel Castro en su Alegato “La historia me absolverá” (16 de octubre de 1953). Pero el discípulo no se quedó atrás como talentoso dirigente político y militar que trepó a Sierra Maestra curtido por sus lides estudiantiles en la Universidad de La Habana, su entrenamiento en 1947 en Cayo Confites para una fuerza que pretendía liberar a República Dominicana de la tiranía de Trujillo, su participación en grupos armados en el Bogotazo tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y la dirección al asalto al Cuartel Moncada.
Esos líderes son excepcionales; ellos solos valen tanto o más como varias divisiones de ejércitos. Cuba lo tuvo. Y a diferencia de Vladimir Ilich Uliánov (Lenin), que murió en 1924, a sólo siete años de la insurrección bolchevique, el comandante en jefe nacido en Birán todavía sigue en las lides políticas y culturales. Tiene 87 años y superó 634 intentos de asesinatos de la CIA y los terroristas de la mafia de Miami. Es el “Guerrillero del tiempo”, como se titula el excelente libro de la cubana Katiuska Blanco, de imprescindible consulta para conocer a uno de los mayores personajes del siglo pasado y el actual.

El haber.
Al soplar 55 velitas el pueblo cubano y su gobierno harán su propio balance, mucho más correcto que el que pueda hacerse aquí.
Haber sobrevivido más de medio siglo a tan pocas millas de La Florida y con la parafernalia bélica que cubre esa distancia en minutos, es un logro excepcional. A la revolución no la pudieron derrocar invasiones como la de Bahía de Cochinos (1961), el bloqueo total desde 1962, atentados terroristas, campañas de mentiras, sanciones en la OEA ni la siembra del dengue hemorrágico. Ni pudieron ni la asfixia económica de afuera ni la raquítica quintacolumna de adentro, que se maquilla como “disidente” y cobra en dólares en la Sección de Intereses de Norteamérica (SINA).
En cambio, la URSS implosionó, víctima de Yeltsin y Gorbachov que la liquidaron, seducidos por las promesas y el dinero de Reagan, Thatcher y el Vaticano.
Hoy la mortalidad infantil en Cuba es del 4,2 por mil nacidos vivos y la mortalidad materna de 21 cada cien mil partos: el socialismo lo hizo. En tiempos de Batista otros eran los registros.
Las condiciones de vida han mejorado y la expectativa de vida es de 77,9 años. Tanta mejoría no deja de tener su doble aspecto. El viceministro del Consejo de Ministros, Marino Muriño, dijo en la reciente Asamblea Nacional que el envejecimiento “es uno de los problemas más serios que enfrentamos”.
Cuba no es angurrienta. El 16 de diciembre pasado se agasajó en el Salón Azul del Congreso a los jóvenes argentinos recibidos de médicos y otras profesiones en Cuba en 2012 y 2013. Se aplaudió a 445 médicos, 8 licenciados en educación física, un ingeniero civil, un licenciado en física y matemáticas y un ingeniero en biomedicina. Todos fueron becados por la isla y son jóvenes de origen humilde, y volvieron profesionales por la bondad del socialismo cubano. ¿Cómo no festejar sus 55 años en Argentina?

Los cambios.
¿Acaso ese socialismo permaneció igual en estas más de cinco décadas? Por supuesto que no. Nunca fue “copia ni calco” del que había triunfado en Petrogrado y Beijing, aunque a veces le costó ser “creación heroica”, como pedía el peruano Carlos Mariátegui.Claro que cambió muchas cosas la revolución cubana, como si se inspirara en la letra de “Todo cambia” que cantaba Mercedes Sosa.
A las camadas de revolucionarios más antiguos posiblemente les cueste entender algunas de esas transformaciones. Incluso si Ernesto Che Guevara hubiera revivido y asistido a la mencionada sesión de la Asamblea Nacional, le habrían resultado extrañas ciertas políticas detalladas por las ministras de Economía y de Finanzas, al comentar el Presupuesto 2014. ¿Cómo es que ahora se cobran impuestos sobre las utilidades, la utilización de fuerza de trabajo y los ingresos personales?
Posiblemente también al argentino-cubano le llamaran la atención de los Lineamientos Económicos y Sociales (1911) uno que plantea crear empresas cubanas en el exterior y otro que fomenta la inversión extranjera en Cuba. Más aún, en marzo próximo está prevista una ampliación de la ley de inversiones extranjeras, interesada como está la dirección del país para llevar adelante la Zona Especial de Desarrollo Mariel, como central marítima-comercial abierta a inversiones extranjeras, sobre todo chinas, rusas y brasileñas.
El presidente precisó en su mensaje a la Asamblea que el objetivo es “mejorar el funcionamiento de la economía y la edificación de un socialismo próspero y sostenible, menos igualitario y más justo, lo que en definitiva propiciará mayores beneficios a todos los cubanos”. ¿Socialismo próspero? Sí. ¿O hay que identificar a ese sistema con la pobreza? En eso sí se puede apoyar Raúl Castro en los clásicos, que proyectaban saltar “del reino de la necesidad al reino de la libertad”.
Nadie piense que las cosas están perfectas en Cuba. El PBI fue planeado en 2013 para aumentar 3,6 por ciento y sólo creció el 2,7; y para 2014 fue previsto en 2,2. Junto con esas limitaciones materiales está el costado social preocupante, de indisciplina laboral, desorden, ilícitos, fenómenos de corrupción en funcionarios y puntos de vista de enriquecerse a cualquier costo, en algunos sectores de la juventud que no trabajan en los rubros para los que estudió.
Este 1 de enero en el Parque Céspedes de Santiago y en las otras ciudades la parte más movilizada del pueblo festejará los 55 años de una revolución auténtica y que necesita seguir profundizándose. En este punto de su desarrollo su peligro no es la Zona de Mariel ni las cooperativas ni el cuentapropismo. Paradojalmente su meta clave es “el establecimiento y preservación de un clima de orden, disciplina y exigencia”, como planteó el presidente en su último mensaje. ¿No es que una revolución es la ruptura del orden social? Sí, rompe el orden terrateniente-burgués-semicolonial, pero busca un orden superior, ese que aún falta completar en la isla de la dignidad.

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Lo que no explica la prensa en Washington

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El pasado 22 de julio, la prensa norteamericana se hizo eco de las declaraciones de la congresista anticubana Ileana Ros-Lehtinen, quien afirmó que «la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) continuó su larga tradición de burlarse de su propia institución cuando optó venerar y honrar la memoria de la vida de Ernesto Che Guevara».

Las declaraciones realizadas por la congresista cubanoamericana, en las que tildaba al Che de asesino, tienen lugar luego de conocerse la decisión de la UNESCO de incluir la Colección Vida y Obra de Ernesto Che Guevara: desde los manuscritos de la adolescencia y juventud hasta el Diario de Campaña en Bolivia en el Registro Internacional de la Memoria del Mundo.

Lo que no dice la prensa estadounidense es que existen sobradas razones para que la UNESCO considerase merecedora de la inscripción en el Registro, a la colección Vida y Obra de Ernesto Che Guevara, la cual incluye 1007 documentos grabados en diferentes soportes, de ellos 431 son manuscritos originales que fueron conservados por el propio Che desde su juventud y luego archivados en el Centro de Estudios que lleva su nombre y que es dirigido por su compañera en la vida y la lucha, Aleida March de la Torre.

Ser acreedora de semejante distinción, convierte a la obra del Che no solo en Patrimonio Documental de la Humanidad, sino también en Patrimonio Cultural.

Según Juan Antonio Fernández Palacios, presidente de la Comisión Nacional Cubana de la UNESCO, «los documentos incluidos en la colección sintetizan la vida y obra de quien con su ejemplo se inscribió en la historia del pensamiento político latinoamericano y mundial como un intelectual y revolucionario sin fronteras».

Para su inclusión en el Registro se tuvo en cuenta la trascendencia de la obra guevariana, los aportes del Che al análisis del contexto sociopolítico de la América de la época y los diversos matices de su pensamiento marxista, antidogmático y humanista.

Además de la mencionada colección, los únicos documentos cubanos que ostentan esta distinción son la Papelería de José Martí y la colección Noticiero ICAIC Latinoamericano.

En palabras de Berarda Salabarría, directora del Comité Nacional Registro de la Memoria del Mundo, « cuando un grupo de documentos se inscribe en uno de sus Registros se considera que ha sido honrado; sin embargo, este no es el caso, pues es la Memoria del Mundo la que recibe honores al guardar para sí documentos cuyo creador es uno de los hombres más ilustres que ha dado la humanidad».

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“El reto de Cuba es construir la individualidad socialista”

De visita en Buenos Aires, el intelectual habla sobre el nivel de discusión que se da en la sociedad cubana para esta nueva etapa de la Revolución. Cómo llegar a una comunidad donde todos puedan desarrollar sus capacidades.

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Escribió Cuba: revolución o reforma y asegura que un revolucionario hace reformas, pero no es un reformista. Es decir que “no acepta la realidad tal cual es, y avanza a pequeños pasos en torno a ella, sino que la quiere modificar de raíz”. Por eso para Enrique Ubieta Gómez, investigador y ensayista cubano que vino a presentar su libro a Buenos Aires, el debate sobre los cambios que se están produciendo en la isla son un tema incesante de debate en el plano cultural, a pesar de que estos pareciera sólo una movida económica.

“Se asocia el concepto de revolución con la violencia, cosa que me parece absurda. Pero hay muchas maneras de ser revolucionario que no tienen que ver con la violencia. En América Latina se han producido procesos revolucionarios a través de las urnas. Entonces, revolucionario también es saltar sobre lo imposible”, dice en esta charla con Tiempo Argentino.
–Para algunos sectores conservadores, Cuba se está volcando al el capitalismo, reconoce que el socialismo fracasó. ¿Qué puede responder a eso?
–El mundo en que Cuba existe cambió. Evidentemente el camino que nosotros estábamos transitando para superar el capitalismo es hoy inviable. Es preciso rediseñarlo empleando el mayor recurso que tiene Cuba. Cuba ha creado una sociedad donde las masas se han transformado en colectividades de individuos con un alto nivel de instrucción. Es preciso desatar un poco las capacidades individuales y buscar de esa manera posibles desarrollos que no existen desde la perspectiva de los recursos naturales que no tenemos, o convenios comerciales que sólo con muy pocos países podemos tener de forma verdaderamente solidaria. Ese desatar las fuerzas individuales constituye un gran peligro porque en el mundo el único individuo culturalmente concebido es el que responde al individualismo burgués. El gran reto del socialismo cubano es construir y propiciar el desarrollo y la construcción de la individualidad socialista. Diría más, es el reto que no ha logrado, ningún Estado Socialista.
–¿Se lo planteó algún Estado socialista?
–Yo creo que no lo vieron de esa forma. El socialismo es la solución de grandes problemas colectivos que impiden el desarrollo del individuo, pero a la postre, el individuo ha vuelto a emerger. Ahora, todo está preparado en el mundo para comprar a ese individuo. A un pelotero cubano nunca se le va a pagar 30 millones de dólares para jugar en Cuba, a un biotecnólogo nunca se le va a pagar por un desarrollo lo que pagarían las transnacionales. Hay que buscar otras maneras, en eso es hacia lo que Cuba transita hoy, y es un camino extremadamente difícil.
–¿El Che Guevara hablaba del Hombre Nuevo?
–Cuando el Che hablaba del Hombre Nuevo no hablaba de un hombre individual perfecto que hablara cinco idiomas, que fuera karateca.
–No, no… En Superman seguro que no…
–Él estaba hablando de un tipo diferente de relaciones sociales donde el individuo encontrara el pleno desarrollo de su felicidad no en el consumismo sino en una verdadera realización de sus potencialidades individuales. Hacia ahí va el concepto de individualidad socialista. Yo no hablo de eliminar el odio, porque donde existe amor, existe odio. Hablo de una manera de encontrar la felicidad de forma diferente, que no excluye –esto lo hemos comprendido plenamente– la satisfacción material, el confort.
–¿Pero el sistema capitalista le promete más al biotecnólogo o al beisbolista de lo que le puede dar Cuba?
–En efecto es una guerra, y una guerra desigual. Porque además la cultura del capitalismo está en Cuba también, no podemos pensar que Cuba es un lugar aislado. De hecho la cultura del socialismo es sólo un proyecto en desarrollo que se hace a partir de la contracultura del capitalismo y a partir de la cultura popular. Pero la cultura dominante en el mundo, la cultura del capitalismo, la tenemos en la televisión, en las películas de Hollywod, en la música, en el sistema de ventas de los Grammys, en la NBA. Es un gran reto, ahora el punto sería, ¿puede ser una batalla que sólo se gana desde lo cultura?, paradójicamente sólo desde la cultura puede ganarse, aunque la economía es el fundamento. Usted no puede retribuir a las personas según lo que aportan en la sociedad, que es la divisa del socialismo, si no existe una economía fuerte para eso. Y al mismo tiempo, sin un alto nivel de cultura en la población, sin un permanente debate de ideas, tampoco es posible vencer. Yo creo que estamos en un momento en la sociedad cubana donde es imprescindible debatirlo todo.
–¿Una revolución dentro de la revolución?
–Hoy por hoy, no existe capacidad alguna, ni interés alguno de prohibir nada. De hecho las nuevas tecnologías lo hacen imposible, el tema es que sí hay que debatirlo todo. Desarrollar en el ser humano la capacidad, la mirada crítica hacia todo lo que lee, todo lo que ve para que pueda discernir desde sus propios conocimientos. Esa capacidad crítica no se desarrolla por la simple acumulación de conocimientos, además tiene que haber un entrenamiento, y eso sólo lo ofrece el debate. Es lo que estamos diciendo siempre en los últimos meses, nos estamos refiriendo a ese tipo de debate. Porque no vas a poder competir, no vas a poder dar 30 millones de dólares a un beisbolista, pero le podés dar condiciones materiales adecuadas según lo que aporta a la sociedad, eso en la parte material. Pero a la vez, está toda la parte cultural, que esa persona sea capaz de sentirse feliz, teniendo lo elemental que merece tener materialmente, pero al mismo tiempo, teniendo la satisfacción de servir al país, de ser querido…
–De servir a la comunidad…
–De ser querido por las personas, de ocupar un lugar, de ser protagonista de la historia, de ser protagonista de su propia vida, de decir yo me muevo para acá, yo no quiero jugar en este equipo.
–¿Cómo está ese debate en Cuba? 
–Yo creo que en Cuba hay un gran debate intelectual y popular, y es un debate que el partido está interesado en promover, yo creo que hay conciencia de la trascendencia de lo cultural, e insisto mucho en llamarlo cultural más que ideológico. Porque abarca muchos elementos que conforman una cosmovisión. Esa conciencia se ha ido tomando poco a poco, aunque se priorizó el aspecto económico que era primordial. Vamos tomando conciencia de la imprescindible necesidad de debatir las bases culturales del proyecto que estamos construyendo.
–¿La sociedad lo entienden así? Porque en países como los nuestros muchos terminan votando contra de sus propios intereses.
–Yo creo que la mayoría del pueblo de Cuba sigue apoyando la revolución y sigue pensando en la revolución como su camino, pero es una guerra que podemos ganar o que podemos perder, claramente.   «
los jóvenes y la participación
–Este libro me permitió recorrer todas las universidades del país y conversar con los jóvenes y creo que ha sido fructífero para ellos y para mí. Creo que son muy abiertos, muy espontáneos. A veces se pinta al joven cubano como apolítico y creo que puede haber un reducto donde estén más cercanos al mercado y a una idea de realización capitalista. Pero a la mayoría de los jóvenes cubanos les interesa lo que ocurre en la sociedad, y debaten mucho en torno a ello. A veces, discutir con ellos resulta escabroso, a veces la forma en que formulan una pregunta puede moverle el piso a alguien desprevenido. Pero yo creo mucho en su sinceridad y en su honestidad, y en el auténtico deseo de incorporarse como protagonistas de esos cambios.
–¿Por qué a más de 50 años de la revolución hay una generación que llega a tener estas contradicciones? 
–Porque el mundo, lejos de haber cambiado a favor del socialismo, retrocedió; tú no puedes comprender a Cuba aislada del contexto internacional. Han pasado 50 años pero el socialismo del este europeo se desmoronó y dejó profundas grietas en su interior. Hoy existe un renacer de la izquierda en el mundo, en América Latina y en Europa también, pero había quedado una grieta profunda.
El detalle
Actividad privada
“El que se incorpora a la actividad privada no necesariamente es mi enemigo. Esa persona tiene límites en su crecimiento, pero también va a aportar a la economía de la sociedad, y está recibiendo servicios de la sociedad, del socialismo.”
Ecuador pide pista para entrar
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció que su país iniciará el “protocolo de adhesión” al Mercosur y que, en el plazo que dure esa negociación, espera también cerrar un acuerdo comercial con la Unión Europea. El mandatario hizo esas declaraciones durante su habitual programa de radio y televisión de los sábados. Allí también señaló que se presentará a los países miembros del Mercado Común del Sur una serie de “requerimientos” como la posibilidad de “destrabar barreras no arancelarias para mejorar exportaciones” y “flexibilizar el arancel externo común”. Correa señaló que espera lograr ambos acuerdos en un plazo de ocho o diez meses.

Hugo Chávez: Fue sin duda el dirigente político más célebre de su tiempo

Por: Ignacio Ramonet

“Como en sí mismo al fin la eternidad lo cambia” (1), Hugo Chávez, fallecido el pasado 5 de marzo en plena gloria política, se reúne a partir de ahora y para siempre, en el imaginario de los humildes de América Latina, a la pequeña cohorte de los grandes defensores de la causa de los pueblos: Emiliano Zapata, Che Guevara, Salvador Allende…

Fue sin duda el dirigente político más célebre de su tiempo. Lo cual no significa que su pensamiento y su obra hayan sido reconocidos. Porque fue también el líder más odiosamente atacado y satanizado por los grandes medios de comunicación dominantes. Si su trayectoria política, desde que llegó al poder en Venezuela en 1999, ha sido relativamente bien estudiada, no ocurre lo mismo con los periodos anteriores de su primera vida. ¿Cómo surge Chávez? ¿Dónde se formó?¿Qué influencias recibió? ¿Cuándo decidió conquistar el poder? Estos aspectos de su epifanía, es lo que quisiéramos recordar aquí.

En un principio, nada deparaba a Hugo Chávez su destino tan singular. En efecto, vino al mundo en el seno de una familia muy pobre en lo más recóndito del “lejano oeste” venezolano, en Sabaneta, un pequeño pueblo de los Llanos, esas llanuras infinitas que se extienden hasta el pie de los Andes. Cuando nació, en 1954, sus padres no habían cumplido veinte años. Maestros interinos en una aldea perdida, mal pagados, tuvieron que confiar a sus dos primeros hijos (Hugo y su hermano mayor Adán) a la abuela paterna de los niños. Rosa Inés, mestiza afroindígena, los crió hasta la edad de quince años. Persona muy inteligente, muy pedagoga, dotada de una notable sensatez y desbordante de amor, esta abuela ejerció una influencia determinante en la educación del pequeño Hugo.

A las afueras del pueblo, Rosa habitaba una casa amerindia de suelo de tierra, muros de adobe y cubierta de hojas de palma. Sin agua corriente, ni electricidad. Desprovista de recursos pecuniarios, vivía de la venta de unos pasteles que ella misma elaboraba con las frutas de su pequeño jardín. De tal modo que, desde su temprana infancia, Hugo aprendió a trabajar la tierra, podar las plantas, cultivar el maíz, cosechar los frutos, ocuparse de los animales… Se impregnó del saber agrícola ancestral de Rosa Inés. Participaba en todas las tareas del hogar, iba a por agua, barría la casa, ayudaba a hacer los pasteles… Y, desde que tuvo siete u ocho años, fue a venderlos recorriendo las calles de Sabaneta, pregonando a las salidas del cine, la gallera, el juego de bolos y el mercado…

Este pueblo, “cuatro calles de tierra –contará Chávez–, que, en invierno, se transformaban en lodazales apocalípticos” (2)– representaba, para el joven Hugo, todo un mundo. Con sus jerarquías sociales: los “ricos” vivían en la parte inferior de la ciudad en edificios de piedra de varias plantas; los pobres en la ladera de la colina en cabañas cubiertas de paja. Con sus diferencias étnicas y de clase: las familias de origen europeo (italianos, españoles, portugueses) poseían los principales comercios así como las escasas industrias (serrerías), mientras que los mestizos constituían la masa de la mano de obra.

Su primer día de escuela se quedó grabado para siempre en la memoria de este “poquita cosa” (3) venezolano: fue expulsado por llevar alpargatas de cáñamo y no zapatos de cuero como correspondía… Pero supo tomarse la revancha. Su abuela le había enseñado a leer y a escribir. Y, muy rápidamente, se impuso como el mejor alumno del grupo escolar, convirtiéndose en el ojito derecho de las maestras. Hasta tal punto que, durante una visita solemne del obispo de la región, los docentes lo eligieron para que leyese la alocución de bienvenida al prelado. Su primer discurso público…

También le habló mucho su abuela de historia. Incluso le mostró sus vestigios en Sabaneta: el gran árbol centenario a la sombra del cual Simón Bolívar descansó antes de su hazaña del Paso de los Andes en 1819; y las calles donde todavía resonaba el galope de los fieros jinetes de Ezequiel Zamora cuando pasaron por allí rumbo a la batalla de Santa Inés en 1859. Así, el pequeño Hugo creció con el culto a estas dos personalidades: el Libertador, padre de la independencia; y el héroe de las “guerras federales”, defensor de una reforma agraria radical a favor de los campesinos pobres cuyo grito de guerra era: “¡Tierra y hombres libres!” Además, Chávez conocerá que uno de sus antepasados participó en esa famosa batalla y que el abuelo de su madre, el coronel Pedro Pérez Delgado, alias Maisanta, muerto en prisión en 1924, fue un guerrillero muy popular en la región, una especie de Robín de los Bosques que despojaba a los ricos para abastecer a los pobres.

No hay determinismo social automático. Y Hugo Chávez, con esta misma infancia, hubiese podido tener un destino totalmente distinto. Pero ocurrió que, desde muy pequeño, su abuela le inculcó fuertes valores humanos (solidaridad, ayuda mutua, honestidad, justicia). Y le transmitió lo que podríamos llamar un poderoso sentimiento de pertenencia de clase: “Siempre supe dónde estaban mis raíces –dirá Chávez–, en las profundidades del mundo popular; de ahí vengo. Nunca lo olvidé” (4).

Cuando ingresa en el instituto, el joven Hugo abandona Sabaneta y se instala en Barinas, capital del Estado del mismo nombre. Nos hallamos en 1966, la guerra de Vietnam está en la portada de todos los periódicos y Che Guevara va a morir pronto en Bolivia. En Venezuela, donde la democracia se restableció en 1958, también abundan las guerrillas; numerosos jóvenes se unen a la lucha armada. Pero Chávez es un adolescente que no se interesa por la política. En esa época, sus tres ardientes pasiones son: los estudios, el béisbol y las chicas.

Fue un bachiller brillante, sobre todo en las asignaturas de ciencias (matemáticas, física, química). Le encantaba dar clases de recuperación a sus compañeros menos capacitados. A lo largo del tiempo, irá adquiriendo un gran prestigio en el instituto debido a sus buenas notas y a su sentido de la camaradería. Las diferentes organizaciones políticas del instituto –entre las que se hallaba la de su propio hermano Adán, militante de extrema izquierda– se peleaban por incorporarlo. Pero Chávez sólo pensaba en el béisbol. Estaba literalmente obsesionado por ese deporte. Fue un temible “pitcher” (lanzador) zurdo, y participó con éxito en los campeonatos escolares. Hasta la prensa local hablaba de él, de sus éxitos deportivos. Lo que confortaba su aura personal.

Durante estos años de instituto, su personalidad se consolidó, se afirmó. Era una persona segura de sí misma, se expresaba bien en público, manejaba el humor y se sentía cómodo en todas partes. Se convirtió en lo que llamamos un “líder natural”, primero de la clase y excelente en deportes. Como deseaba ser un profesional del béisbol, una vez obtenido su bachillerato, optó por pasar el examen de ingreso a la Academia Militar, porque allí estaban los mejores entrenadores del país. Aprobó. Y así fue como, en 1971, aquel joven procedente de tan lejana provincia llegó a Caracas, capital tan futurista y aterradora a sus ojos como la Metrópolis de Fritz Lang.

Las cuestiones militares le apasionaron de inmediato. Se olvidó del béisbol. Chávez se entregó en cuerpo y alma a los estudios militares. Éstos acababan de ser modificados. Ahora la Academia sólo admitía a bachilleres. El cuerpo profesoral también se había renovado. Enseñaban allí los oficiales superiores considerados “menos seguros” o “más progresistas” por las autoridades que se negaban a colocar tropas bajo sus órdenes… pero que no dudaban en confiarles la formación de los futuros oficiales… Desde 1958, después de la caída del dictador Marcos Pérez Jiménez, los principales partidos –en particular Acción Democrática (socialdemócrata) y Copei (democracia cristiana)– habían establecido un acuerdo entre sí, el pacto de Punto Fijo, y se habían repartido el poder alternativamente. La corrupción era general. En 1962, estallaron dos rebeliones de oficiales, aliados a organizaciones de extrema izquierda, en Puerto Cabello y en Carúpano. Otros militares se unieron a las diversas guerrillas en las montañas. La represión fue atroz. Las ejecuciones sumarias, la tortura y las “desapariciones” se volvieron moneda corriente. La presencia de representantes de Estados Unidos era muy ostensible, no sólo en los sitios petroleros, sino en el seno mismo del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. También la Central Intelligence Agency (CIA) envió allí a varios agentes y ayudó a perseguir a los insurgentes.

Chávez absorbió literalmente la enseñanza teórica que recibió en la Academia. Uno de sus profesores, el general Pérez Arcáis, gran especialista en Ezequiel Zamora, ejerció en él una influencia determinante. Lo educó al bolivarianismo. Chávez leyó toda la obra de Bolívar. La aprendió de memoria. Era capaz de reproducir detalladamente, sobre un mapa, con los ojos cerrados, la estrategia de cada una de sus batallas. También leyó a Simón Rodríguez, el maestro enciclopedista de Bolívar. Y pronto desarrolló su tesis de las “tres raíces”: Rodríguez, Bolívar y Zamora. De los textos políticos de estos tres autores venezolanos, extrajo las tesis de la independencia y de la soberanía; de la justicia social, de la inclusión, de la igualdad; y de la integración latinoamericana. Tesis que se convirtieron en los pilares principales de su proyecto político y social.

Chávez poseía una mente de científico y una memoria prodigiosa. No tardó en convertirse en uno de los mejores estudiantes y en el “líder” de los cadetes de la Academia. Leyó (a escondidas) a Marx, Lenin, Gramsci, Fanon, Guevara… Y se puso a frecuentar, fuera de la Academia, distintos círculos políticos de extrema izquierda: el Partido Comunista (PCV), La Causa R, el Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR), el Movimiento al Socialismo (MAS)… Se reunía clandestinamente con sus dirigentes. De nuevo, cada uno de ellos quiso incorporarlo a su organización, ya que el entrismo en las Fuerzas Armadas siempre fue una ambición izquierdista. Después de haber estudiado bien las rebeliones militares en Venezuela, Chávez se convenció de que era posible tomar el poder para acabar de una vez con la pobreza endémica. Pero el único modo de evitar las derivas “gorilistas” (dictaduras militares de derechas) consistía en forjar una alianza entre las fuerzas armadas y las organizaciones políticas de izquierdas. Esta será su idea matriz: la “unión cívico-militar”.

Examinó la experiencia en el poder de los militares revolucionarios de izquierdas en Latinoamérica, en particular: Jacobo Arbenz en Guatemala, Juan José Torres en Bolivia, Omar Torrijos en Panamá y Juan Velasco Alvarado en Perú. Se reunió con éste en Lima, durante un viaje de estudios, en 1974, y quedó fuertemente impresionado por él. Hasta el punto de que, veinticinco años después, una vez en el poder, hizo editar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada por referéndum en 1999, en el mismo formato y color que el célebre “pequeño libro azul” de Velasco Alvarado…

Chávez había ingresado en la Academia Militar sin la menor cultura política, pero salió de ella cuatro años más tarde, en 1975, a la edad de 21 años, con una sola idea en la mente: terminar de una vez con aquel régimen injusto y corrupto, y refundar la República. A partir de ese momento, ya todo estaba muy claro. Tanto política como estratégicamente. Portaba en él el proyecto bolivariano de reconstrucción de Venezuela.

Pero su epifanía tendría aún que esperar veinticinco años. Veinticinco años de conspiraciones silenciosas en el seno de las Fuerzas Armadas. Y el efecto de cuatro acontecimientos decisivos: la gran revuelta popular –el “Caracazo”– contra la terapia de choque neoliberal en 1989 (5); el fracaso de la rebelión militar de 1992; la fecunda experiencia de dos años de cárcel, y el encuentro, en 1994, con Fidel Castro. A partir de ahí, su victoria electoral era ineluctable. Lo cual se verificará en diciembre de 1998. Porque, afirmaba Chávez citando a Victor Hugo, “no hay nada más poderoso en el mundo que una idea a la que le llegó su hora”.

(1) Verso de Stéphane Mallarmé, extraído de Le tombeau d’Edgar Poe (1877)
(2) Conversaciones con el autor.
(3) Cf. Alphonse Daudet, Poca cosa (1868), novela autobiográfica.
(4) Conversaciones con el autor.
(5) Dictada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) e impuesta por el presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez, esta “terapia de choque” fue un verdadero plan de ajuste estructural que se tradujo en medidas de austeridad, un desmantelamiento del embrión del Estado del bienestar y el alza de los precios de los productos de primera necesidad. El 27 de febrero de 1989, la población de Caracas se sublevó. Fue la primera rebelión en el mundo contra las políticas neoliberales. El gobierno “socialista” recurrió al Ejército. La represión fue feroz: más de 3 000 muertos. Hugo Chávez dirá: “El pueblo se nos adelantó. Y el gobierno utilizó a los militares como si fuesen un Ejército de invasión del FMI contra nuestros propios ciudadanos.”

 

Cuba: Ola migratoria de blogueros preocupa a Washington

vikingo

Pedimos disculpas a nuestros lectores. Parece que nuestro fotógrafo en Suecia se congeló

Será noticias unos días, quizás las primeras horas tras su llegada a Brasil. Luego se disolverá a ritmo de samba y carnavales. Claro, no faltarán los medios corporativos de la derecha que, obligados a dar cobertura al “hecho noticioso”, sostendrán por unos días más a la bloguera dentro de sus páginas.

Pero sin dudas, la actualización de la política migratoria es un golpe muy fuerte para los intereses de Washington en Cuba, sobre todo porque no logra controlar a los blogueros financiados. Estos “luchadores por la libertad de Cuba” no perdieron tiempo para tener listos todos los documentos y se lanzaron, no a conocer los pueblos pobres y levantar voces por los hambrientos. Nada de eso.

Eliécer Ávila dejó a un lado la promesa de visitar el monumento al Che Guevara, en La Higuera, y se fue a Suecia a luchar contra la nieve, en tanto  Yoani Sánchez nos anuncia su viaje a  Brasil, no sabemos si a los carnavales,  una gira que la llevará también por varios países y que, según ella misma ha contado, será financiada por internautas que, al parecer, fueron estafados.

La fraudulenta bloguera tiene en cuentas bancarias más de 400 000 euros, eso sin contar los 6 mil mensuales que le aporta la Sociedad Iberoamericana de Prensa y los 2 mil que el Grupo Prisa le paga, en medio de la crisis, por ser la corresponsal ilegal de El País en Cuba.

Y con todos estos ajustes en la política migratoria, Yoani Sánchez ha declarado a la prensa que los cubanos quieren más cambios. Y estoy de acuerdo con ella. No solo queremos más, sino que estamos dispuestos a no retroceder.

Mientras, en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana se rompen la cabeza para ver de qué forma paran la ola migratoria de los blogueros aburridos que han decidido irse a otras tierras, ya no a tuitear, sino a pasear.

Ya lo decía Wikileads: No existe oposición en Cuba.

Yohandry Fontana

http://www.yohandry.com/

La CIA ordenó matar al Che Guevara para evitar la aparición de otro Jesucristo (Agente)

RIA Novosti – El emisario de la CIA en Bolivia ordenó matar al Che Guevara en 1967 para evitar la aparición de otro Jesucristo, afirmó hoy el teniente general del Servicio ruso de Inteligencia (SVR), Nikolai Leónov.

“La orden formal vino del presidente boliviano, general René Barrientos, pero fue bajo insistencia del emisario de la CIA en Bolivia quien supervisaba toda la operación. ‘Acaben ya, no dilaten el asunto’, dijo. La captura y el fusilamiento (del Che Guevara) fue tras ello una cuestión de horas”, contó Leónov en una entrevista exclusiva con RIA Novosti.

Hoy se cumplen exactamente 45 años desde la muerte del Che.

Los servicios secretos de EEUU, según Leónov, temían mucho un juicio contra el Che Guevara.

“Si lo hubiesen dejado vivo, jamás habrían podido sentenciarle a la pena capital, pues aquello se parecería demasiado a lo de Jesucristo. No se habrían atrevido. Para los potenciales jueces equivaldría a un suicidio”, declaró Leónov, quien conoció al Che Guevara antes del triunfo de la revolución cubana.

Leónov recordó el discurso de autodefensa que Fidel Castro pronunció en el juicio tras el asalto al cuartel Moncada. “El Che no era menos elocuente y, en cuanto al poder persuasorio, igualaría a millones de jueces. Juzgarle no era una opción”, afirmó.

Recordó que la CIA asesoró al Gobierno boliviano en la captura del Che Guevara. “Todo el mundo lo reconoce, hasta el entonces ministro del Interior Antonio Arguedas quien más tarde robó el diario del Che, sacó una copia y la envió a los cubanos”.

http://www.contrainjerencia.com/

El Che Guevara fue director técnico de fútbol en Colombia

Granado (izq.) con el Che

Médico de la Universidad de Buenos Aires, político, viajero, escritor, periodista, revolucionario… De todo en la vida fue el comandante argentino Ernesto Guevara. Por cosas de carácter vivió en Rosario (donde nació), Caraguatay, Buenos Aires, Córdoba, Lima, El Congo, La higuera- Bolivia (donde murió) y mil ciudades de este planeta… Por inercia, una persona con millones de secretos e historias. Una de estas historias poco conocidas, tiene dos protagonistas muy cercanos; El fútbol y Colombia.

En 1952, después de recorrer 4.500 kilómetros del norte de Argentina en una bicicleta a motor, Guevara emprendió su primer viaje por este rincón del mundo llamando América.

Después de nueve meses atravesando los andes en una moto, el Che llegó a Lima atraído por el trabajo contra le lepra que hacía el doctor Hugo Pesce, quien además era líder del partido comunista peruano.

Estando en Perú, lejos de su terruño, el médico argentino se da cuenta a través de la prensa, que a kilómetros, un compatriota suyo es rey del fútbol en tierra ajena (deporte que admiró y disfrutó siempre como hincha de Rosario Central). Comienza entonces un desvelo desmesurado por llegar a Bogotá a conocer personalmente a Di Stefano y aquello que se llamaba el Ballet Azul.

Ya sin moto y con el afán de llegar a nuestro país, Guevara que se encontraba en el leprosario de San Pablo a orillas del Amazonas, no vio otra opción más viable que la de atravesar el río en una balsa hasta llegar a Leticia. Estando en la capital de la amazonia colombiana, el Che y su compañero de viaje Alberto Granado, solo pensaban en una cosa… Fútbol.

Radicados en Leticia, retomaron el espíritu futbolístico que moría en la zona y que se escudaba en un solo amazónico en el fútbol profesional colombiano (Liborio Guzmán – América). El virus del balón se cargó nuevamente en los leticianos y tan solo un mes después conformaron un equipo amateur de fútbol, onceno que ante las circunstancias fue dirigido por el médico argentino.

Después de ganarse cierta simpatía en la ciudad, Guevara consiguió que la Fuerza Aérea Colombiana los trasladaran en un hidroavión hasta la capital del país. En Bogotá, se alojaron en la Universidad Nacional de Colombia con la intención de contribuir en el hospital San Juan de Dios, pero con el capricho de buscar por el cielo y la tierra de esta sabana al gran Alfredo… Y no solo lo encontraron, lograron que el as gaucho les regalará las boletas para el próximo partido de Millos.

Aquel domingo 29 de junio, Alfredo Di Stefano anotó el cuarto de los seis goles con los que Millonarios venció a su rival de patio Santa Fe (6-0), dejándole al singular visitante la sensación de un capricho consumado.

Después del partido, Guevara y su Sancho Panza partieron hacia Caracas. Ahí Granado regresó a Argentina a terminar sus estudios y Guevara continuó con su histórico recorrido.

https://gianpierobuvoli.wordpress.com

Cuba: PIONERITOS

Uno de los momentos más importantes en la vida de cualquier niño cubano nacido después del triunfo revolucionario del 1 de Enero de 1959, es ceñirse en su cuello su primera pañoleta.
La pañoleta es un atributo del uniforme pioneril que se emplea en la educación primaria (hasta hace unos años se empleaba también en la educación secundaria) para mostrar el nivel de escolaridad del niño en sus primeros años de su educación escolar. El color azul de la pañoleta corresponde con los grados de primero a cuarto y el rojo de cuarto a sexto.
El acto de entrega de la primera pañoleta (azul) a los recién ingresados a primer grado se realiza el 8 de octubre de cada año, en homenaje a la muerte del guerrillero Ernesto Che Guevara en Bolivia en el año 1967. Estas actividades se acompañan de una velada patriótica – cultural.

Campaña publicitaria de Mercedes Benz manipula la imagen del Che Guevara

Dieter Zetsche, al presentar la aplicación CarTogether

De una manera irreverente, la compañía automovilística Mercedes Benz está utilizando una imagen del comandante Ernesto Che Guevara para publicitar una nueva iniciativa llamada CarTogether, que permitirá a los conductores encontrar a otros con sus mismos intereses y compartir viaje.

La campaña, presentada el martes en el evento International Consumer Electronics Show (CES), que se realiza en Las Vegas, incluye la famosa foto del Che tomada por Alberto Korda en 1960, pero cambia la estrella de la boina del guerrillero cubano-argentino por el logo de Mercedes Benz. Su objetivo es promover una nueva aplicación destinada al uso colectivo de los coches.
Con una fuerte carga ideológica, la imagen del Guerrillero Heroico, caído en desigual combate en las selvas bolivianas en 1967, ha sido utilizada por los movimientos revolucionarios de izquierda, y se ha convertido en un símbolo de las luchas sociales en todo el mundo. Mercedes Benz descontextualiza el valor iconográfico de la imagen guevariana, y la retoma como un elemento de publicidad.
“Algunos colegas piensan todavía que compartir coche bordea el comunismo”, dijo el presidente de la Junta de Administración de Mercedes Benz, Dieter Zetsche, al presentar la aplicación CarTogether. “Pero si ese es el caso, viva la revolución”, añadió, pronunciando la última frase en español, informó CBSNews en su sitio en internet.
Zetsche dijo que la tecnología CarTogether permitirá a los conductores reducir las emisiones, ahorrar combustible y hacer nuevas amistades. Los posibles candidatos a compartir el viaje se conectarían utilizando herramientas sociales como Facebook, reseña el sitio digital Diario de Cuba.
La compañía mostró un video en el que se ve a un usuario conduciendo hacia un concierto. Utilizando el sistema de CarTogether, encuentra a otras personas interesadas en el mismo show, las recoge y “comienzan una amistad de por vida”, según CBSNews.
La iniciativa de Mercedes Benz ha generado también protestas entre grupos de exiliados radicales cubanos en Estados Unidos, que satanizan la imagen del guerrillero, uno de los principales líderes de la Revolución cubana durante la lucha armada y en los primeros años del triunfo.

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