EE.UU. es el líder mundial en hacer guerras de agresión

Noam Chomsky. Foto: Archivo.

Noam Chomsky. Foto: Archivo.

EE.UU. es el líder mundial en hacer guerras de agresión, el mayor crimen internacional según los Juicios de Núremberg, y ha utilizado su “martillo” en América Latina y Oriente Próximo, escribió el politólogo Noam Chomsky en el sitio electrónico AlterNet.

Los Juicios de Nuremberg que siguieron a la Segunda Guerra Mundial sentenciaron que “iniciar una guerra de agresión (…) no es solo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional, diferenciándose de los otros crímenes en que contiene en sí mismo la perversidad acumulada de los otros”. Pero hoy en día “la agresión ya no es el mayor crimen internacional”, “no se puede comparar con la destrucción de las vidas de las generaciones futuras para garantizar mayores bonos mañana”, escribe Chomsky.

Recuerda que la invasión británico-estadounidense de Iraq fue un ejemplo clásico de agresión. “Los agresores destruyeron “la identidad nacional iraquí y la reemplazaron con identidades sectarias y étnicas” cuando EE.UU. instaló un Consejo de Administración sobre la base de la identidad sectaria, “una novedad para Iraq”, recuerda el experto, citado por el portal AlterNet.

El politólogo subraya que ahora los chiíes y los suníes en Iraq son los peores enemigos “gracias al martillo manejado por Donald Rumsfeld y Dick Cheney [respectivamente secretario de Defensa de EE.UU. y vicepresidente durante el gobierno de George W. Bush] y otros como ellos que no entienden nada más allá de la violencia y el terror y que han ayudado a crear conflictos que ahora están destrozando la región”.

“El martillo fue luego recogido por el presidente Obama para destruir Libia. El resultado es que Libia está ahora desgarrada por la guerra entre milicias, mientras que el terror yihadista se ha desatado en gran parte de África, junto con una avalancha de armas que llega también a Siria”, afirma Chomsky.

El académico recuerda que las consecuencias del “terrorismo de Estado de EE.UU.” se sienten en todo el mundo, pero “más cerca de casa es más difícil hacerles caso omiso”.

El politólogo menciona la avalancha de menores que huyen a EE.UU. desde América Central:

“‘The Washington Post’ informa de que fluyen ‘en su mayoría de Guatemala, El Salvador y Honduras’, pero no de Nicaragua. ¿Por qué? ¿Podría ser porque cuando el martillo de Washington azotaba la región en la década de 1980, Nicaragua fue el único país que tenía un Ejército para defender a la población contra los terroristas dirigidos por Estados Unidos, mientras que en los otros tres países los terroristas que devastaban estos países eran grupos equipados y entrenados por Washington?”.

Para leer todo el artículo:  Noam Chomsky: America Is the World Leader at Committing ‘Supreme International Crimes’

( Tomado de Cubadebate )

Miami: Silencio de culpables y complicidad de borregos

por Pedro González Munné

“Ver un crimen en calma es cometerlo”, dijo José Martí, nuestro poeta de la libertad.

Hoy, no hay mayor ejemplo de aquellos sietemesinos que tanto despreciaba como éste Miami nuestro de la náusea cotidiana.

Quienes apelan en la cómoda oscuridad refrigerada de sus estudios radiales a lo peor del populacho, quienes maman sin decoro de la teta del imperio, quienes propugnan el odio vertido de las llagas de sus vidas gastadas, quienes, repito, en las tribunas de la política orientan las bayonetas del poderoso extranjero a teñirse con la sangre de un pueblo, esos, no son cubanos.

El encono, el pavor y la miseria humana se expanden por redacciones y estudios, con la muestra del silencio cómplice de periódicos y estaciones, acostumbradas a vociferar cualquier mentira calenturienta de aquellas criaturas financiadas desde Miami susurrando desde un rincón de Cuba, mientras, sin embargo, no son capaces de mencionar un atentado cobarde y vil, en medio de la noche, a la oficina de una cubana, valiente y honesta como la mejor.

Atentados como el de las oficinas del chárter de viajes a Cuba de Vivian Mannerud en Coral Gables, la misma mujer, dadivosa de sí para ayudar a su pueblo y a tantos otros necesitados, son no solo cobardes, sino ejemplo de la complicidad y la falta de prestigio y profesionalismo, no sólo de la prensa del sur de la Florida, sino de las instituciones y la llamada justicia norteamericana.

Quien pida mayor ejemplo de la hipocresía y el desamparo de liderazgo rampantes hoy en los Estados Unidos, tiene con este hecho en sus manos la muestra viva de quienes con su mano derecha llenan de prebendas a criminales confesos guarecidos en esta ciudad de miedo, a la vez que con la izquierda alientan y permiten hechos criminales deleznables como éste.

No me hablen de terrorismo en Afganistán, ni de bombas en Irak o palos en Santiago de Cuba: dónde está tanta cámara y pluma vociferante cuando en su propia esquina queman oficinas y atacan a mujeres sin que ninguno tenga el pudor, al menos, de denunciarlo.

La vergüenza caiga contra todos esos que se dicen periodistas y ponen primero, que el honor y la ética, la miseria de un puñado de monedas, y el temblor de su entrepierna núbil.

No han ganado los miserables y cobardes que atacaran esa oficina de Coral Gables en medio de la noche, no son ejemplo tampoco quienes permiten y alientan estos hechos, pero las evidentes víctimas de este hecho execrable es sido la prensa de Miami que como el rey del cuento, no le alcanzan los harapos para ocultar sus miserias.

Vergüenza para ustedes, vergüenza para esta ciudad y vergüenza para este país en que la impunidad del criminal sea el precio de las ambiciones políticas.

* Director de www.lanacioncubana. Cinco libros publicados, uno en edición. Cuatro premios nacionales de periodismo en Cuba, Vanguardia Nacional del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Cultura de Cuba.

EEUU: Matar a inocentes no sale tan caro en el imperio

Frank Wuterich, 24 muertos en sus espaldas y sólo tres meses de prisión

Opinión, Randy Alonso Falcón

Matar a inocentes no sale tan caro en el imperio. No importa que las víctimas sumen dos docenas de seres indefensos.

El 19 de noviembre de 2005, como recuerdan las noticias, un pelotón de infantes de marina estadounidenses liderado por el sargento Frank Wuterich atacó el poblado de Hadita, en Irak, para vengarse de la muerte de uno de sus pares al explotar una mina antipersonal. La venganza se cobró 24 veces. Tal cantidad de iraquíes desarmados fueron ametrallados por los ocupantes.

A seis años del crimen, que incluyó a un número impreciso de civiles heridos, el sargento Wuterich compareció esta semana en el Tribunal Militar en la base naval de Camp Pedlenton, tras haber logrado un acuerdo con la Fiscalía. El castigo a su horrendo actuar fue imponerle tres meses de prisión, el descuento de dos tercios de su salario y la pérdida del grado de sargento.

Las familias de los ultimados no comparecieron al juicio. Los cargos de asesinatos fueron retirados. Los abogados de la defensa hablaron de limpiar el “nombre enlodado” del asesino múltiple.

La lógica Imperial funcionó a toda prueba. El poder que asesinó a cientos de miles y condenó a la muerte a otros tantos, no podría castigar el “modesto” palmarés de 24 asesinatos. Matar sin contemplaciones, es la filosofía de los soldados del imperio. Casi no habrá que expiar culpas.

Por eso los marines que orinaron sobre los cadáveres de afganos muertos; por eso, las loas a Chris Kyle, el francotirador que eliminó a 255 personas en Irak; por eso, los drones que matan a diestra y siniestra en la frontera de Pakistán y Afganistán.

Las guerras de conquista continúan siendo el gran escándalo de nuestros tiempos.

EEUU: Identifican a Marines que orinan en video a cadáveres afganos

El Cuerpo de Marines de Estados Unidos identificó a la unidad que estaría detrás de un  video que muestra a efectivos orinando sobre los cadáveres de varios hombres afganos.

El oficial, que hizo declaraciones bajo condición de anonimato, dijo que se cree que los Marines involucrados pertenecen al segundo y tercer batallón de la fuerza, que están establecidos en Camp Lejeune, Carolina del Norte.

Por su parte,  el presidente de Afganistán, Haimd Karzai, dijo estar “profundamente molesto” y condenó firmemente en un comunicado este “video que muestra la profanación de los cuerpos de tres afganos por parte de soldados estadounidenses”.

Denunciando un acto “simplemente inhumano”, pidió al gobierno estadounidense que “aplique el castigo más severo a quién sea que acabe siendo condenado por este crimen”.

Los rebeldes talibanes también han “condenado” las acciones de los cuatro protagonistas, denunciando un “acto bárbaro” y “salvaje”.

Las noticias de las imágenes aún no se extendieron por Afganistán, un país donde una minoría tiene acceso a la electricidad y el Internet está limitado a una diminuta élite. Los afganos que se enteraron estaban horrorizados.

“El Gobierno afgano debe discutir con el Gobierno estadounidenses cómo procesar a estos soldados, para que en el futuro nadie pueda burlarse de los afganos”, dijo el comerciante de mediana edad Qaisullah, quien tiene una tienda cerca de la mezquita Shah-e-dushamshera de Kabul.

“Puede empezar sólo con una imagen de video, pero terminará con manifestaciones en todo el país y tal vez en el mundo”, agregó.  El sentimiento antiestadounidense ha crecido por la violencia varias veces durante los últimos años en Afganistán.

Cerca de 20 mil Marines están desplegados en Afganistán, principalmente en Kandahar (sur) y Helmand (suroeste).

La Infantería de Marina de Estados Unidos abrió una investigación sobre el video.

teleSUR

Cuba: Crimen de Tarará; ¡Que cobardía!

Han transcurrido 20 años y todavía se mantiene fresca en la memoria de muchos aquella mañana de duelo, indignación y repudio…

Por: Raquel Marrero Yanes /Cubahora.cu

Rolando Pérez Quintosa, Yuri Gómez Reinoso, Orosmán Dueñas Valero y Rafael Guevara Borges.

¡Que cobardía! La de aquellos delincuentes que llenos de traición y criminalidad ejecutaron un vandalismo sin límite la madrugada del 9 de enero de 1992.

 

“El piso está cubierto de sangre, no hay orden en el local. Ya cadáveres los miembros del Ministerio del Interior, el sargento de tercera Yuri Gómez Reinoso, de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), se encuentra en el extremo derecho, amarrado con una soga. El custodio Rafael Guevara Borges, agachado junto a una credencia y atado. El soldado Orosmán Dueñas Valero, de Tropas Guardafronteras, encima del buró, también amarrado”.Así describieron agentes de la Policía, desde el lugar de los hechos de uno de los crímenes que con más dolor recuerda nuestro pueblo, considerado una escena dantesca.

 

También el momento que llegaban al sargento de primera Rolando Pérez Quintosa, aún vivo, y lo trasladaban al Hospital Naval.Yuri, Rafael y Orosmán se encontraban ese día de guardia en el Campamento de Pioneros José Martí, en Tarará, al Oeste de la capital, cuando un grupo de elementos contrarrevolucionarios penetró en la Base Náutica de ese centro infantil con el objetivo de sustraer una embarcación para emigrar ilegalmente hacia los Estados Unidos, en busca de la protección de la asesina Ley de Ajuste Cubano.Luis Miguel Almeida Pérez, uno de los asaltantes, había trabajado allí, y sus conocimientos sirvieron para violentar la seguridad de la instalación. Mientras este antisocial conversaba con los combatientes, el resto de los delincuentes esperaba para atacarlos por sorpresa.En su afán por salir del país a cualquier costo, los elementos antisociales volaron el dispositivo de protección del lugar y sorprendieron a los combatientes a quienes neutralizaron. A pesar de la resistencia fueron golpeados, atados y despojados de sus armas.Pérez Quintosa, al oír los disparos, fue hasta el lugar, donde resultó herido gravemente en desigual combate y días después, tras dura lucha por salvar su vida, falleció el 17 de febrero.Los delincuentes al ver frustrado el intento de arrancar la nave, regresaron y ametrallaron alevosa y vilmente a los tres jóvenes. Luego decidieron escapar ante la imposibilidad de poner en marcha una embarcación.En minutos se inicia el dispositivo policíaco. Peritos e instructores son enviados al escenario. En las lanchas encuentran un puñal. “Es del tipo que botaron de aquí, el violador”, exclama un CVP, mientras uno de los oficiales del DTI recuerda que Pérez Quintosa había hablado de un violador.

Pocas horas después, en el noticiero de la TV aparecía la imagen de uno de los asesinos.La rápida actuación de las fuerzas del MININT, del Sistema Único de Vigilancia y Protección, y la acción del pueblo, capturó en pocas horas en La Boca, en Mariel, a tres de los autores y los pusieron en manos de los tribunales. Los otros fueron detenidos posteriormente.En febrero, tras sucesivas apelaciones de los abogados defensores a diversas instancias, es ejecutada la sentencia de la Causa 3 de ese año al aplicarse la pena capital a los dos máximos responsables del hecho. Los demás implicados recibieron diferentes sanciones.

Aquel no era el primer acto terrorista contra nuestro pueblo, pero sí uno de los mayores y más atroces cometidos en Cuba. Aquel fatídico día, algo imposible de olvidar, el pueblo cubano en interminable fila desfiló frente al edificio del Ministerio del Interior para rendir tributo a los combatientes caídos en el crimen de Tarará.Basta con hojear la prensa de hace 20 años para comprobar los dolorosos testimonios de familiares, amigos y compañeros, quienes llenos de rabia y dolor comprendían porqué Yuri, Rafael, Orosmán y Rolando se convertían desde entonces en ejemplo para los jóvenes del presente y de la posteridad.

http://www.cubahora.cu/historia/que-cobardia

Crimen de lesa humanidad en Libia

Por:   Stella Calloni

¿Se puede llamar  triunfo de la democracia, la libertad, la razón, a la ejecución brutal del líder de un país, capturado herido, en un territorio arrasado por una invasión colonial, bombardeado día por día desde el 19 de marzo pasado por la Organización del Atlántico Norte (OTAN) y por  los mercenarios y tropas especiales extranjeras llevados por esta coalición de la muerte?

¿A esto y al asesinato de más de 70 mil personas, al asedio y bombardeo  durante más de un mes sobre  una ciudad pequeña como Sirte le llaman democracia, libertad y razón, el presidente de Estados Unidos Barack Obama y otros europeos, entre ellos  el ”socialista” José Luis  Rodriguez Zapatero de España, sin ningún pudor?. Sin olvidar las sonrisas de Nicolás Sarkozy o de Silvio Berlusconi, que hoy festejan en una Europa incendiada por la protesta  cuyo futuro es oscuro y trágico, como toda vuelta atrás en la historia

Obama dijo también que espera ”la conformación de un gobierno interino”. Entonces ¿qué gobierno es el que reconoció junto a sus socios en la aventura colonial en agosto pasado  y el que  instó a reconocer en la última Asamblea de la ONU?.

¿El mismo que estaba conformado por escasos hombres libios, como mascarón de proa, mientras que la  mayoría eran mercenarios de Al Qaeda y cuya bandera monárquica quedó flameando en ese recinto, para deshonra del mundo?.

Todo esto actuado bajo un falso ”humanitarismo” para ”proteger” los derechos humanos del pueblo libio, al cual los invasores masacraron sin piedad alguna, aplicando atroces torturas y asesinatos, incluyendo racistas, como lo denunció la propia Amnesty Internacional.

La calidad moral y humanitaria de los invasores ha sido claramente expuesta por los escasos seguidores de la verdad, mediante notas, videos, transmisiones directas como lo hace Telesur de Venezuela desde el terreno de los acontecimientos, periodistas verdaderamente libres si la libertad es sinónimo de verdad y desafío al discurso único maniqueo y brutal del imperio.

Es posible que a la izquierda ”moderna y ”superada” no le guste la palabra ”imperio”, aunque no se sabe como le llamen a esto o qué definición existe que reemplace incluso a lo establecido en los diccionarios del mundo.

Lo que sucede en Libia es una invasión imperial-colonial, aprobada por Naciones Unidas, resistida  con todo su derecho (universal por cierto) por el pueblo libio y su mejor dirigencia.

La inmoralidad quedaba asentada desde que el 23 de agosto pasado el llamado  Consejo Nacional de Transición (CNT) de Libia -organización no creada por el pueblo, al que dejaron fuera de toda decisión, sino por las potencias invasoras- ofreciera pagar  un millón 600 mil dólares y amnistiar a quien ”mate o entregue vivo” al líder libio  Muammar El Gaddafi.

Desde el momento en que el 19 de marzo pasado  Francia y Gran Bretaña comenzaron a bombardear Libia con la OTAN detrás. adelantado la intervención  en gran escala a partir del 31 de ese mes, la ”mano extranjera” fue la ejecutora del plan maestro de Estados Unidos con el objetivo de apoderarse del petróleo, el gas, el oro, el agua, las reservas de más de 270 mil millones de euros, que ingenuamente Gaddafi creyendo en la ”decencia europea” depositó en sus bancos.

Y detrás también está el proyecto estadounidense de golpear al euro, y de control de África, con la creación del Comando Africom, mediante un diseño absolutamente recolonizador y una extendida Doctrina Monroe, destinada a la colonización de América Latina en el siglo XIX (1823) y rescatada en pleno siglo XXI por el aspirante a candidato a la presidencia del Partido Republicano Mitt Romney, quien el  pasado 7 de octubre sostuvo que Dios había creado a Estados Unidos para dominar al mundo y advirtió que su país ”debe conducir al mundo o lo harán otros”.

El pueblo europeo será también otro gran perdedor en esta y otras guerras. Los gobiernos de Europa sustentaron  el diseño fascista del control del mundo que reconocen dirigentes como Romney en Estados Unidos, que es a la postre el país que se quedará con lo mejor en el reparto criminal de los restos de un país arrasado con el silencio cómplice del mundo. Hoy mismo por CNN había quienes exigían una actuación similar a la de Libia contra Cuba, Venezuela y otros países. El fundamentalista Romney no está solo en el país del Ku klux Klan y del  Tea Party y los terroristas cubano- americanos de Miami que bien acompañan a los lobos aullantes del sistema.

Miles de bombardeos han arrasado la infraestructura moderna creada por Gaddafi en beneficio de su pueblo, al que sacó de las tinieblas del colonialismo y cuyo nivel de vida-reconocido por organismos internacionales- era el más alto de la región.

Ahora las empresas de los aliados de la OTAN se disputan también la ”reconstrucción” del país que destruyeron, lo que será pagado con el dinero robado y saqueado a los libios.

Durante más de ocho meses los bombardeos mataron a miles de personas, dejando gravemente heridos y mutilados a otros miles mientras los mercenarios  violaron a mujeres, torturaron y ejecutaron bajo atroces sufrimiento a una buena parte de la población negra y africanos que vivían en ese país. Y todo esto en una población de poco más de seis millones de habitantes.

¿Qué hará el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo  ante los crímenes de lesa humanidad cometidos por los invasores de Libia?.

Quizás si accionara como corresponde  remediaría en algo  la ilegalidad de su actuación anterior al decidir el juzgamiento de Gaddafi y sus hijos cuando la OTAN bombardeaba Libia matando a uno de éstos y su familia, entre ellos tres niños.

Moreno Ocampo acusó a Gaddafi por un supuesto bombardeo contra manifestantes en Trípoli que nunca existió, todo a pedido de la ONU para tratar de crear un justificativo falso a su resolución 1973.

El coro de periodistas e intelectuales que repitió este discurso falso no sólo provino de la derecha colonial y tradicional aliada del poder hegemónico sino de algunos sectores de izquierda ”socialdemócrata” -si puede haberla- o centroeuropeístas y de otros tan radicales que su pureza está más allá del bien y el mal, lo que finalmente sirve a las peores causas.

El brutal asesinato de Gaddafi televisado como un mensaje de terror demuestra de qué se trata la acción ”humanitaria” del poder hegemónico en Libia.

El relato único para crear un consenso mundial sobre el tema Libia se desmorona, pero la impunidad que le aseguró  el aterrador silencio de la comunidad internacional, salvo dignas y honrosas excepciones hará que ahora sea uno de los ”modelos de acción” que se intente imponer sobre aquellos países del mundo en proceso de liberación o desobedientes a las órdenes de Washington.

O de Wall Street, como sea que sea la verdadera esencia imperial que avance en esta expansión sin fronteras en el mundo soñada por el más delirante fundamentalismo de las últimas décadas, en lo que también se esconden las decadencias, las crisis morales y económicas, los cantos de sirenas, que finalmente sólo son cantos   fatuos y sirenas falsas.

En la lista de los ”próximos” siguen  varios países  además de sus actuales intentos contra Siria y el burdo complot que le atribuyen a Irán, que hace aguas por todas partes, tanto que hasta fue cuestionado  por congresistas de Estados Unidos.

Por lo pronto la alegría de los mercenarios que esperan repartirse el botín de la recompensa,que seguramente quedará en manos de sus jefes de las tropas especiales-tan criminales como ellos- de Estados Unidos, Francia Gran Bretaña y otros.

La realidad es que la OTAN ha creado un héroe, un mito, una leyenda que comenzará a andar por los caminos y las cuevas, por el desierto, por los silencios plagados de murmullos de un pueblo que llora a escondidas la muerte de su líder y de todos los que han perecido para que los invasores cumplan su objetivo de no dejar nada en pie, salvo los bienes por los que llegaron en nombre del ”humanitarismo”.

La resistencia heroica obligó a los atacantes a mostrarse ante el mundo cada vez más como fuerzas invasoras y se hizo evidente el uso de mercenarios  llevados al lugar con la implicación que esto tiene para el pueblo libio.

Gaddafi ha pasado a la eternidad, porque su asesinato miserable, cobarde y cruel, termina convirtiendo al líder libio en un modelo de dignidad para la resistencia que habrá de continuar sobre escombros y cenizas, como sucede en Afganistán e Irak (diez años después en el primer país y ocho en el segundo) pero esencialmente sobre la memoria del genocidio de un pueblo que nunca olvidará y que nos reclama solidaridad.

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