Cuba: Cuidado con los hipercríticos

Cuando las críticas se hacen con sentido común y en el lugar indicado considero que estas son constructivas, la gran mayoría de las veces ayudan a resolver todo tipo de problemas.  Los mayores críticos debemos ser nosotros mismos, los revolucionarios. Los enemigos de la revolución critican para destruir, nosotros criticamos para construir y mejorar la sociedad en que vivimos, ellos buscan con lupa las imperfecciones, critican, critican y vuelven a criticar, lo hacen para dividir, crear dudas y desunión, nunca darían una solución, esta táctica forman parte de un gran juego macabro, buscar unirse a una gran campaña de desinformación que contra Cuba  se  teje desde los EEUU.


No se trata de normas, ni límites, se trata de que seamos cubanos, algunos critican para buscar liderazgo. Claro que criticar no es malo, estoy de acuerdo con que debe hacerse, es lógico, sin ella no evolucionaríamos, lo lamentable es que se haga para sobresalir, para buscar un espacio, como se dice en cubano, meter el cuerpo  y tratar de ser “líderes de opinión”, hay que tener muy bien claro el objetivo final al que la persona quiere llegar. Puede que se  quiera resolver los problemas, pero hay quienes detrás de una fachada de “defensor de la revolución”  se esconden otros fines, el de destruir la revolución.  Bienvenida la crítica.

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