¿Quién será el próximo presidente de Colombia?

Venezuela: ¿Abstención, castigo o cambio?

1-N0_RqioC8ZjBla3P_ZtN-A

Por: Guillermo Nova

El resultado electoral del pasado 6 de diciembre en Venezuela es un serio aviso a la política que ha desarrollado el gobierno bolivariano, especialmente en materia económica, durante los últimos años.

La sanción popular no tiene paliativos. La oposición incluso ha conseguido ganar en el bastión revolucionario de la parroquia del 23 de Enero, en Caracas. El Liceo Manuel Palacio Fajardo, que fue durante años el centro electoral de Chávez, fue ganado por el candidato opositor, Jorge Millán, en una reñida contienda a Zulay Aguirre, candidata oficialista y madre del diputado chavista Robert Serra, asesinado hace un año con la complicidad de su propia escolta.

Un caso sonrojante es el del Vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Diosdado Cabello, que perdió en el estado de Monagas en la elección contra un desconocido y mantiene su escaño gracias al método D´Hont de repartición que fomenta el bipartidismo.

Si comparamos este examen con los resultados de las últimas elecciones presidenciales de 2013, Maduro sacó 7.586.251 de votos, mientras que en las pasadas legislativas la coalición oficialista del Gran Polo Patriótico (GPP) obtuvo 5.615.300, se perdieron por el camino 1.970.951 votos. Mientras que en 2013 la opositora Mesa Unidad Democrática (MUD) sacó 7.361.512 y ahora recibió 7.720.576, subió “tan solo” 368.000 votos. Los datos revelan que no todos los que dejaron de votar por el chavismo lo hicieron por la oposición: 1.602.665 prefirieron abstenerse.

La foto fija trasluce que en las elecciones legislativas hubo una sanción al gobierno pero que sin embargo no se sumó a la oposición. Se da la situación que el chavismo se convierte en una minoría parlamentaria mientras se mantiene como una mayoría social.

¿Ganó la guerra económica?

“Se podría decir que la guerra económica ha ganado”: así resumió Maduro las causas de la derrota tras conocerse los resultados. Esto es solo una explicación parcial, porque las clases populares demostraron su apoyo al chavismo en momentos como el paro petrolero de finales de 2002.

A la crisis económica, acentuada por los bajos precios petroleros, se suma la percepción de que la dirigencia bolivariana es incapaz de resolver estos problemas. En actos públicos critican a grandes empresas agroindustriales como el Grupo Polar por su papel en la escasez de productos pero las denuncias no se traducen en medidas concretas. En ese ambiente, el burocratismo y la corrupción alcanzan altos niveles, fomentando la desmoralización y el escepticismo.

También hicieron su parte la ineficiencia, la corrupción y una política comunicacional que no supo reflejar y explicar la realidad de la situación. Sin embargo, no se puede decir que estos factores fueran decisivos porque ya estaban presentes, en mayor o menor grado, en elecciones anteriores en las que el Psuv si logró ganar.

Algunos también culpan de la derrota al “bajo nivel de conciencia” de un pueblo “malagradecido”. Afirman que “la revolución bolivariana les dio vivienda, educación y sanidad pública” y ahora “se creen clase media”. Es una explicación que realmente no explica nada, pero además reduce la justa restitución de derechos fundamentales a la población equiparándola a la defensa de un Estado clientelar. Con ese argumentario hablar de “revolución” y “socialismo” se convierte en retórica vacía.

Mientras el modelo rentista petrolero no ha sido sustituido en el país. Beneficiado por distintos tipos de cambios de divisa, toma fuerza una nueva burguesía importadora que se apoya en sectores bancarios y complicidades gubernamentales, que en los últimos ocho años han acabado con 250 mil millones de dólares de las reservas de divisas.

¿La “guerra económica” y el desabastecimiento no están asociados a la importación de casi todo lo que se consume en el país?

Que la dirigente chavista Jacqueline Faría afirmase durante una jornada de reparto de alimentos que las colas eran “sabrosas” y pidiera a la gente disfrutar de ellas, es un ejemplo de la desconexión entre la dirigencia y el pueblo.

¿Oposición cohesionada?

Sería miope enmarcar a la oposición en una imagen reduccionista como la “ultraderecha neoliberal y golpista”, así hay algunos, sin duda, pero también hay matices. Hay tendencias que se ven reflejadas estos días en sus discursos victoriosos. Una más radical que busca la confrontación donde el mejor exponente es el “adeco” Ramos Allup y otra más “moderada” que encabeza Julio Borges, consciente que el objetivo es desgastar poco a poco al chavismo agudizando las contradicciones que surgen de la gestión diaria, camino al referéndum revocatorio presidencial.

El próximo 5 de enero, durante la conformación de la presidencia de la directiva de la Asamblea Nacional veremos hasta qué punto están cohesionados. Lo lógico sería la presidencia para Primero Justica, 33 diputados, y las dos vicepresidencias para Acción Democrática, 25 diputados, y Un Nuevo Tiempo con 21 curules. De este reparto se queda fuera el gobernante Psuv que tiene 52 diputados y es el primer partido en representación.

Poder electoral sale reforzado internacionalmente

En 17 años la oposición perdió en las urnas hasta en 18 ocasiones. Lo habitual era denunciar fraude y desconocer los resultados. Este escenario estimulaba a Washington para cuestionar la calidad democrática de Venezuela.

Los resultados del pasado 6 de Diciembre, dejan por primera vez un consenso en la polarizada política venezolana: el reconocimiento de la transparencia y confiabilidad del Consejo Nacional Electoral.

Fuera de juego se quedó Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americano (OEA), quien antes de las elecciones le escribió unacarta a Tibisay Lucena, de ocho páginas, criticando el sistema electoral venezolano. Luego no fue capaz de trinar ni un tweet de 140 caracteres felicitándola por la trasparencia de las elecciones.

Posibles escenarios

Los más agoreros piensan que la victoria opositora es el inicio de los apagones en la isla y el fin de las misiones cubanas en Venezuela. El presidente cubano Raúl Castro aprendió de la experiencia soviética y ha impulsado la diversificación de las relaciones económicas. Hoy Cuba gestiona incluso un hospital en el desierto de Qatar.

Más de la mitad de las necesidades energéticas de la isla se cubren con petróleo nacional, el crudo venezolano era principalmente revendido a países de la región y significaba una importante fuente de entrada de dólares. Cuba renegoció su deuda con el Club de París lo que le da más liquidez en un nuevo escenario sin el aliado bolivariano.

Más que económica, la derrota sería sobre todo política. El pasado lunes 14 de diciembre se cumplían 11 años de la creación de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la fecha pasó sin pena ni gloria tanto en Cuba como en Venezuela, la realpolitik se abre camino.

Por otro lado, difícilmente la oposición ampliará su apoyo camino de un referéndum revocatorio si elimina el asistencialismo del que se benefician los más desfavorecidos.

El trabajo de los médicos cubanos es reconocido hasta por opositores que se atienden en silencio aunque los critican en público. Es más factible un escenario en el que proponga a los médicos cubanos que deserten de sus misiones y sean contratados y pagados directamente por el Estado venezolano, en línea con el método “parole” que fomenta Estados Unidos para la fuga de cerebros.

Las amenazas de medidas privatizadoras pueden ser frenadas legalmente, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela prohíbe cualquier intento de restauración neoliberal. La oposición ahora tiene que moverse en el ámbito institucional, el mismo que daban por desahuciado. El chavismo por primera vez tendrá que compartir el poder.

Los esfuerzos de Maduro por emular el estilo espontáneo de Chávez no le han favorecido. Hablar con pajaritos le ha convertido en centro de burlas de sus detractores y en el descrédito de sus seguidores, es el momento de ejercer de Presidente de la República.

Sobre las elecciones en Cuba (+ Infografías)

guia-minima-elecciones-cuba-1024x567

El próximo 19 de abril unos 8 millones de cubanos irán a las mesas electorales para elegir los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular. Esta votación forma parte de un proceso que lleva por nombre Elecciones Parciales y se realiza cada dos años y medio.

Aunque los niveles de abstención en Cuba son bastante bajos (menos del 10 por ciento) y la mayoría votamos puntualmente, la verdad es que cuando marcamos con una X junto al futuro delegado es más bien un acto reflejo y no el producto consciente de nuestro poder ciudadano. Porque, con honestidad ¿qué tanto sabemos de las elecciones en Cuba?

Discover Cuba-US ha realizado este dossier con el objetivo de describir el no muy conocido -y en ocasiones complicado- proceso electoral del Poder Popular en Cuba. Partimos de la premisa de que comprenderlo es una de las garantías para votar con sentido, es decir, un acto político que va mucho más allá de la asistencia a la urna.

Un tema como el de las elecciones está estrechamente relacionado con conceptos como los de participación y democracia, pero no es objetivo de este trabajo un análisis que incluya estas cuestiones. Nuestro reto es explicar de la forma más comprensible posible cómo se elige en Cuba y cuál es el contexto de dicho proceso.

Para ello nos apoyamos en materiales infográficos que exponen el diseño del sistema político cubano, la composición de la actual legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el proceso electoral en sí mismo, un esbozo histórico de las elecciones en Cuba luego de 1959, así como una compilación de documentos (leyes, artículos periodísticos, ensayos) en los que el lector interesado puede hallar más información sobre los temas aquí tratados.

Sistema Político Cubano

Para empezar, qué son los delegados municipales del Poder Popular. O mejor, vayamos más atrás, qué cosa es el Poder Popular (PP). De acuerdo al investigador cubano Jesús García Brigos, “el Poder Popular es un sistema de órganos, organismos y dependencias estatales intervinculados entre sí. Es la forma concreta que ha adoptado la organización del Estado cubano. Y lo integran los órganos de poder (algunos de los cuales ejercen a la vez Gobierno), el Consejo de Ministros- órgano de Gobierno de la Nación-, los órganos de administración locales (Consejos de la Administración provinciales y municipales), las instituciones judiciales y las fiscalías y los institutos armados del país.”

En esta infografía mostramos cómo está estructurado dicho sistema (se han omitido algunas instituciones como el Partido Comunista de Cuba y el Consejo de Defensa Nacional, en aras de facilitar la compresión del sistema).

organizacion-estado-cubano-580x1428

Proceso Electoral

En Cuba, cada dos años y medio, se realizan las elecciones parciales para elegir a los candidatos a delegados de las asambleas municipales del Poder Popular -como ocurrirá el próximo 19 de abril-. La importancia de este órgano está dada no solo por ser la forma de gobierno a nivel local sino por el papel estratégico que ocupa en las elecciones de los delegados de las Asambleas Provinciales y la Nacional, al ser quien aprueba las candidaturas de estas instancias.

Y la Asamblea Municipal la componen los delegados de circunscripción del Poder Popular (sí, son importantes). Estos, que no reciben salario por esa función, son la primera y más cercana representación de la ciudadanía en el Poder Popular. Entre sus obligaciones están transmitir a la Asamblea y a la administración municipal los problemas de sus electores, así como dar cuenta periódicamente de las medidas adoptadas para su solución o de las dificultades que se presentan para resolverlas (cualquier cubano ha vivido alguna reunión de rendición de cuentas en las que esta escena es recurrente).

elecciones-cuba-PARCIALES-Y-GENERALES-580x4193

Un pequeño recorrido histórico

El 1ro. de enero de 1959, la Revolución sacudió hasta sus cimientos la vida de los cubanos. El nuevo poder provisional que se comenzó a construir tenía también la misión de deconstruir el sistema político y de gobierno de la República anterior. Hizo falta además organizar la economía y fortalecer las fuerzas militares ante las amenazas concretas de los Estados Unidos.

Por tanto, entre 1959 y 1976 no se desarrollaron elecciones y el poder legislativo recayó en el Consejo de Ministros y en su Primer Ministro (Fidel Castro, desde febrero de 1959). Sin embargo, en esos años varias leyes fueron consultadas y aprobadas en referendo popular. El poder ejecutivo estuvo en manos del Presidente del país (Osvaldo Dorticós, desde julio de 1959). Sobre esta etapa, conocida en la historia como Período de Provisionalidad, Fidel Castro dijo: “La Revolución no se apresuró en dotar al país de formas estatales definitivas. No se trataba simplemente de cubrir un expediente sino de crear instituciones sólidas, bien meditadas y duraderas que respondieran a las realidades del país.”

En 1974 el Gobierno decidió llevar a cabo un experimento sobre el establecimiento de los Órganos del Poder Popular en la provincia de Matanzas. El 3 de mayo, la ley No. 1268 del Consejo de Ministros aprobó constituir esta experiencia a través de elecciones.

En febrero de 1976 fue aprobada en referendo popular la Constitución de la República de Cuba. En ella quedó definida la nueva forma de Gobierno y el sistema eleccionario, a partir de los resultados del experimento de 1974. Así, la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado, y el único con potestad constituyente y legislativa en la República.

Además, designa a los miembros y presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, que tiene el poder ejecutivo. En la Constitución se definen también las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular como órganos locales.

Sobre el sistema eleccionario la Constitución norma principios generales:

todos los ciudadanos, con capacidad legal para ello, tienen derecho a intervenir en la dirección del Estado, bien directamente o por intermedio de sus representantes elegidos para integrar los órganos del Poder Popular, y a participar, con este propósito, en la forma prevista en la ley, en elecciones periódicas y referendos populares, que serán de voto libre, igual y secreto.

Pero los métodos y las formas de funcionamiento debían ser recogidos en una Ley Eleccionaria. En octubre de 1976, el Consejo de Ministros aún en funciones aprobó la ley 1305 para legitimar el proceso que conformaría los primeros Órganos del Poder Popular. Dicha ley rigió las elecciones hasta 1982, año en que aprobada por la II legislatura de la Asamblea Nacional entró en vigor la ley 37.

Estas leyes son muy similares, las diferencia sobre todo la forma en que están estructuradas. Ambas regulan la elección de los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular; la elección, por las Asambleas Municipales, de los delegados a las Asambleas Provinciales y de los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular; la constitución de las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular y la elección por éstas de sus Comités Ejecutivos; la constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular y la elección por ésta de su Presidente, Vicepresidente y Secretario, así como del Consejo de Estado; la revocación del mandato de los elegidos por sus electores; las elecciones para cubrir cargos vacantes y la votación popular en los Referendos convocados por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Sin embargo, en la aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1982 también se definen por escrito los tipos de elecciones que se realizarán:

-Elecciones generales, en las que se renuevan todos los órganos del Poder Popular y se celebran cada cinco años.

-Elecciones de órganos locales, en que se elige a los delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular y sus Comités Ejecutivos y se celebran cada dos años y seis meses.

-Elecciones especiales, para cubrir los cargos vacantes por cesar en sus funciones los Diputados a la Asamblea Nacional y los delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular.

Entre 1976 y 1992 hubo tres elecciones generales y por tanto tres legislaturas de la Asamblea Nacional del Poder Popular: la I (1976 -1981) tuvo como presidente a Blas Roca Calderío; la II (1981 -1986), a Flavio Bravo Pardo, y la III (1986 -1993), a Flavio Bravo Pardo, Severo Aguirre del Cristo y Juan Escalona Reguera. Para las dos primeras se siguieron los pasos recogidos en la ley 1305 de 1976 y luego, para la conformación de la III, lo aprobado en la Ley 37 de 1982. Durante esos años hubo además tres elecciones locales.

El 29 de octubre de 1992 la ANPP aprobó la Ley electoral No.72. Con esta ley todos los cubanos comenzaron a votar en las elecciones para los delegados a la Asamblea Provincial y los diputados a la Nacional. Antes sólo votaban los delegados a la Asamblea Municipal.Además, introdujo otros cambios en el sistema eleccionario del país y es la que ha regido los procesos eleccionarios hasta hoy.

En ella se establece que los procesos electorales son de dos tipos:

a) Elecciones generales, en las que se elige a los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, su Presidente, Vicepresidente y Secretario al Presidente, Primer Vicepresidente, Vicepresidentes, Secretario y demás miembros del Consejo de Estado a los Delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del poder Popular y a su vez Presidentes y Vicepresidentes. Cada cinco años.

b) Elecciones parciales, en las que se elige a los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular y sus Presidentes y Vicepresidentes. Cada dos años y medio.

Otros cambios importantes fueron:

-La creación de los Consejos Populares, conformados por los delegados del grupo de circunscripciones que integre, las instituciones económicas y sociales y los líderes de la sociedad civil.

-La sustitución de los Comités Ejecutivos por los Consejos de Administración, que a diferencia de los anteriores no tienen que estar integrados exclusivamente por delegados de circunscripciones.

-La Asamblea Nacional y las Asambleas provinciales deben estar conformadas por delegados de base hasta el 50 por ciento. Antes de 1992, más del 50 por ciento debían ser delegados de circunscripciones.

De 1992 hasta la fecha han ocurrido cinco elecciones generales y por tanto se han sucedido cinco legislaturas, todas bajos los principios establecidos por la Ley No. 72. De la IV a la VII (1993 – 2013) el presidente fue Ricardo Alarcón de Quesada. La VIII legislatura, constituida en febrero del 2013, aún está vigente. Su presidentes es Esteban Lazo Hernández. Durante estos años también se efectuaron cinco elecciones parciales.

timeline-graficos-arreglados1-580x1710

Documentos para descargar

(Tomado de Discover Cuba-US)

Cuba se prepara para las elecciones parciales

Además de la constitución y capacitación de las comisiones electorales a todos los niveles, se trabaja en los planes de aseguramiento al proceso. 

Elecciones en Cuba

Elecciones en Cuba

Cuba se prepara para las elecciones parciales que tendrán lugar el 19 de abril próximo y, desde septiembre del año pasado, el Consejo de Esta­do acordó crear comisiones de trabajo en las provincias con el objetivo de garantizar las bases organizativas y materiales del proceso.

Además de la constitución y capacitación de las comisiones electorales a todos los niveles, se trabaja en los planes de aseguramiento al proceso, que incluyen las comunicaciones, transportación, seguridad informática, y otros recursos necesarios como modelos, bolígrafos, urnas, murales y computadoras.

Alina Balseiro, presidenta de la Comisión Electoral Nacional (CEN), en intercambio con la prensa aseguró que estamos en mejores condiciones para enfrentar las elecciones y  añadió que “el Artículo 18 de la Ley Electoral establece que una vez convocadas, los organismos de la Administración Central del Estado y las organizaciones a todos los niveles, tienen la obligación de apoyar el proceso electoral para garantizar su aseguramiento”.

La puesta en práctica de un nuevo sistema informático diseñado en la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), que llega hasta el nivel de municipio y sustenta cada paso electoral de los ya realizados y de los que están por venir, garantiza mayor seguridad y confiabilidad de los datos.

“Nos ayuda a validar el proceso. Por ejemplo, si una persona es nominada para ser delegado de su circunscripción y es autoridad electoral, el sistema lo informa para los cambios pertinentes”, explicó Balseiro.

Agregó además que todos los operadores de las computadoras y del sistema informático de las elecciones pertenecen al sistema de los Joven Club de Computación, a los que se contrató el servicio.

Se determinaron y acondicionaron los locales que funcionan como sedes de las Co­misiones Electorales con los símbolos patrios, los lápices y el papel que se usará en las elecciones, y se seleccionaron y capacitaron a las personas que hoy las integran. Las autoridades electorales a todos los niveles cuentan con el carné que los identifica como tal.

“Ya las autoridades electorales de circunscripción tienen el modelaje para las asam­bleas de nominación de candidatos que se efectuarán del 24 de febrero al 25 de marzo, además de un folleto para reflejar al detalle cada paso”, añadió la presidenta de la CEN.

Dijo también que cuentan con gran parte de los murales para la exposición de las fotos y las biografías de los nominados y se trabaja en la uniformidad de las urnas que serán de plástico, material más duradero, todo lo cual dignifica el proceso.

La presidenta del CEN comentó que debemos lograr la presencia masiva del pueblo a la nominación de candidatos, “cuando la comisión electoral de circunscripción prepara bien su asamblea y engalana el lugar donde se realizará, sin duda hay más motivación para acudir a este momento y elegir a quien consideramos nos puede representar como delegado de la circunscripción”.

Asimismo, se crean condiciones para la comprobación de las listas de electores, que se publicarán el 16 y 17 de marzo, en lo cual desempeñarán un papel fundamental los Co­mi­tés de Defensa de la Revolución.

Cuba: Consejo de Estado Convoca a Elecciones Parciales

Elecciones del delegado, en el municipio Marianao. Ciudad Habana/Cuba. 22 de Octubre de 2007   Juventud Rebelde/Roberto Suarez

Elecciones del delegado, en el municipio Marianao. Ciudad Habana/Cuba.
22 de Octubre de 2007 Juventud Rebelde/Roberto Suarez

El Consejo de Estado acordó convocar a los electores del país a elecciones parciales para elegir a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular para el domingo 19 de abril de 2015 y en segunda vuelta el día 26 del propio mes

El Consejo de Estado, conforme a lo establecido en la Constitución de la República y en la Ley No. 72 de 29 de octubre de 1992, “Ley Elec­toral”, acordó convocar a los electores del país a elecciones parciales para elegir a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular.

Estas elecciones, en las que se elegirán por dos años y medio a los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular, se celebrarán el domingo 19 de abril de 2015, y en segunda vuelta el día 26 de abril en aquellas circunscripciones en que ninguno de los candidatos haya obtenido más del cincuenta por ciento de los votos válidos emitidos.

( Tomado de Granma )

Todo indica que Obama y Raúl Castro se verán las caras en la Cumbre de las Américas de Panamá

Por: Ángel Guerra Cabrera
Las elecciones parciales del 4 de noviembre en el imperio en decadencia han confirmado el rechazo a la gestión del presidente Barack Obama, al sistema de partidos políticos dominantes y, también, que el dinero es el que compra los cargos políticos en el país de la democracia. Nada menos que 4 mil millones de dólares costaron los comicios.

Pero en América Latina y el Caribe la pregunta que cabía hacerse desde antes de conocer los resultados era la que da título a este artículo. Aún en la descabellada hipótesis de que el Partido Demócrata hubiera recuperado el control de la Cámara de Diputados y retenido el Senado, muy poco es lo que podía haber cambiado en cuanto a la política estadounidense hacia nuestra región.

Sin embargo, existen condiciones políticas propiciatorias para que Obama pueda dar pasos de avance en cuanto a dos cuestiones de interés latino-caribeño utilizando sus inmensas facultades ejecutivas en materias que no está obligado a pedir la autorización del Congreso. Una es la migración, respecto de la cual puede tomar algunas medidas de cierta importancia como disminuir las deportaciones al mínimo.

Curiosamente, la otra es la hasta hace poco tan espinosa cuestión de la normalización de las relaciones con Cuba, asunto en el que la ecuación de política interna ha cambiado de manera sustancial. Una mayoría de estadounidenses está a favor de levantar el bloqueo y de normalizar las relaciones con Cuba. Igualmente ocurre entre los cubanos del sur de Florida, donde únicamente una minoría mantiene las tradicionales posturas intransigentes y es cada vez más grande e influyente el sector que anhela una relación normal con su país de origen y la posibilidad de cultivar sin cortapisas los vínculos con los familiares de allá. También existe un consenso muy favorable a una apertura hacia Cuba entre el empresariado, incluyendo a la poderosa Cámara de Comercio y a grandes y emblemáticas empresas.

En el campo internacional Estados Unidos está aislado en su conducta hacia Cuba pese al carácter trasnacional de su política de castigo al comercio con la isla, que ha implicado el pago de multimillonarias multas por varias empresas y bancos de sus aliados, como el caso del banco francés BNP Paribas. Esto lo confirman las abrumadoras votaciones contra el bloqueo en la Asamblea General de la ONU y que hasta sus aliados más cercanos, como Inglaterra, han expresado recientemente la decisión de comerciar e invertir en la isla.

El periódico más importante e influyente del país, The New York Timesha publicado cuatro editoriales en las últimas cuatro semanas exigiendo la normalización de relaciones con Cuba. En ellos esgrime varios de los argumentos que he citado, verdades tan evidentes que nadie puede cuestionar desde una postura simplemente objetiva. Ese diario expresa la opinión de parte muy importante del establishment y no desplegaría una artillería periodística de semejante magnitud si no es obedeciendo a un frío cálculo de costo-beneficio de lo que significaría la normalización de relaciones con Cuba. Por eso, el momento para que Obama actúe es este. Justamente después de las elecciones intermedias.

La destacada actuación de Cuba en la lucha contra el ébola en África occidental ha venido también a abonar a favor de lo mismo, ha hecho al secretario de Estado Kerry encomiar el esfuerzo de la isla y colocado a La Habana y Washington hombro con hombro como declaró Samantha Powers, embajadora de Estados Unidos ante la ONU.

Aquel nuevo comienzo con América Latina que prometió Obama en la Cumbre de las Américas (CA) de Trinidad y Tobago (2009) y todavía estamos esperando se concretaría ahora con el considerable relajamiento del bloqueo que le permiten sus facultades ejecutivas y el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Cuba.

Y es que accedería a un reclamo unánime de todos los países de América Latina y el Caribe que ven la política hostil y excluyente contra Cuba como una grave ofensa a la soberanía de la región. Introduciría, además, por primera vez en largo tiempo, un importante elemento de distensión en la crispada y tensa escena mundial, que procuraría a Obama y a Estados Unidos el reconocimiento internacional.

Dado el prestigio de Cuba en la región y que todo indica que Obama y el presidente Raúl Castro se verán las caras en la próxima CA de Panamá, en abril de 2015, Estados Unidos obtendría enormes réditos políticos si para entonces estas medidas se han puesto en marcha.

( Tomado de “La Jornada” )

Brasil: Ir a las elecciones con un programa de izquierda y gobernar con otro de derecha

La estrategia parece ser esa: ir a las elecciones con un programa de izquierda y gobernar con otro de derecha.

La estrategia parece ser esa: ir a las elecciones con un programa de izquierda y gobernar con otro de derecha.

por Guillermo Rodríguez Rivera
En unos pocos días el pueblo brasileño tendrá que enfrentar una de las encrucijadas más importantes de su historia.
Después de tres períodos de gobierno popular (dos de Lula y un tercero de su sucesora Dilma), el próximo 5 de octubre deberá concurrir a las urnas para optar entre varios candidatos a regir un nuevo período presidencial, pero son solo dos las que todos los analistas han definido como competidoras con oportunidad de vencer: la presidenta Dilma Roussef, que aspira a un nuevo período de gobierno para el PT, y la socialista Marina Silva, que muchos valoran como posible ganadora de efectuarse una segunda vuelta electoral.
Marina Silva, mestiza y de origen humilde, fue militante del Partido de los Trabajadores, llegando a ocupar el ministerio de asuntos medioambientales bajo la presidencia de Lula. Por criterios encontrados con el presidente en torno al destino de la Amazonía brasileña, Silva no solo abandonó la cartera ministerial que desempeñaba sino el mismo Partido de los Trabajadores en el que hasta entonces había hecho su vida política. Se hizo líder de un partido ecologista que levantó las simpatías de muchos brasileños, pero, me parece que buscando fomentar mejor su carrera pública, se unió rápidamente al llamado Partido Socialista brasileño.
La muerte del aspirante socialista a la presidencia, la dejó como lógica candidata en las elecciones del próximo 5 de octubre. Súbitamente, Marina Silva se ha visto como posible presidenta de Brasil y me parece que esa posibilidad repentina ha sepultado a la líder ecologista para hacer surgir a quien ha devenido la única posibilidad de los Estados Unidos y de la derecha de Brasil de intentar sepultar la obra de Luis Inacio Lula da Silva y de la verdadera izquierda brasileña.
Los políticos derechistas han gobernado demasiado tiempo en el mundo y permanentemente han trabajado para los poderosos. La crisis moral de la derecha apareció con toda claridad cuando, hace ahora más de treinta años, Felipe González ganó la presidencia de España prometiendo a sus electores que nunca ingresaría en la OTAN, y entrar en esa alianza militar fue el primer acto de su gobierno. Barack Obama prometió un cambio con respecto al gobierno militarista de Bush, protección a los inmigrantes y ha concluido haciendo casi  lo mismo que su predecesor.
La estrategia parece ser esa: ir a las elecciones con un programa de izquierda y gobernar con otro de derecha.

A Marina Silva se le ven demasiado las costuras. Sabe que no ganaría una segunda vuelta sin los votos de la derecha brasileña y que, en el poder, sepultaría las conquistas populares que Lula y Dilma han llevado al gobierno. Ella es la enmascarada alternativa de la reacción. 

Venezuela: Oposición venezolana asistirá a elecciones presidenciales

La oposición venezolana anunció hoy que participará en los comicios presidenciales, convocados para el 14 de abril próximo por el Consejo Nacional Electoral (CNE) tras el deceso del Comandante Hugo Chávez.

El secretario general de la Mesa de la Unidad Democratica (MUD), Ramón Guillermo Aveledo, indicó que se acordó ofrecer la candidatura al gobernador del estado de Miranda, Henrique Capriles.

Señaló que presentarán una tarjeta única con símbolo tricolor, lo cual apunta a una violación de las normas electorales que prohíben el uso de los colores patrios en la campaña. Cuando solo se conoce la convocatoria del CNE, la MUD ya comenzó a referise a la existencia de presuntas condiciones de ventajismo y desigualdad en el proceso.

Por su parte, a través de la red social twitter Capriles agradeció el gesto y señaló que estudiará la petición para comunicar su posición en las próximas horas.

El gobernador de Miranda fue derrotado por Chávez en las elecciones presidenciales del 7 de octubre último, cuando obtuvo el 44,3 por ciento de los votos frente al 55,07 por ciento a favor del mandatario. (PL)

Ecuador: Sondeos a boca de urna otorgan victoria a Rafael Correa

La encuestadora Opinión Pública da 61% a favor de Correa

La encuestadora Opinión Pública da 61% a favor de Correa

Quito, Ecuador.- Los primeros sondeos a boca de urna en Ecuador otorgan victoria holgada al presidente y candidato a la reelección Rafael Correa.

La encuestadora Opinión Pública da 61% a favor de Correa y 21% a su más cercano seguidor, Guillermo Lasso, del partido Creando Oportunidades (Creo).

Por su parte, el Centro de Estudios y Datos (Cedatos) otorga al mandatario 61%, seguido de Lasso con 20%.

De mantenerse esta tendencia, Correa resultaría reelecto en primera vuelta, puesto que superaría el 50% de los votos válidos.

Se espera que en pocos minutos, el mandatario ofrezca una rueda de prensa en el palacio de gobierno.

La votación en las elecciones presidenciales y legislativas en Ecuador inició a las 7 a.m. hora local y ha transcurrido con normalidad, salvo la demora de las Juntas Receptoras del Voto en algunos sectores rurales. Además, se ha registrado fuertes lluvias en las zonas costeras. No obstante, los medios locales reportan una asistencia masiva a las urnas.

El presidente del Consejo Nacional Electoral, Domingo Paredes, dijo que se había intentado vulnerar el sistema informático de esa entidad, pero que todo está bajo control.

Alrededor de 11,6 millones de ciudadanos están convocados a las urnas.

Estos comicios están siendo resguardados por más de 76.000 militares y policías. Unos 320 observadores internacionales dan fe de la jornada cívica.

Ecuador: Correa marcha como candidato por el Movimiento Alianza PAIS en la cima de las intenciones de votos

correa-campana1

Quito, 16 feb (PL) Las estadísticas indican que Correa, economista de profesión y a las puertas de los 50 años de edad, puede acumular del 45 al 57 por ciento de los sufragios válidos.

Alianza PAIS impulsa, desde hace seis años, el proyecto político de la Revolución Ciudadana, a través del cual se adelantan cambios en el orden económico y social en esta nación suramericana.

Durante su primer mandato Correa promulgó la nueva Constitución, para cuya aprobación fue sometida a referéndum constitucional el 28 de septiembre de 2008. Con la novedosa carta magna se espera desarticular el modelo de Estado de Derecho y economía social de mercado y pasar de una constitución de libertades a una de bienestar, basada en la filosofía ancestral del Buen Vivir de los antiguos quechuas.

El gobierno de Correa exhibe hoy grandes logros en materia social y crecimiento económico dentro de la región, reconocidos por organismos internacionales.

Datos oficiales indican que en Ecuador la pobreza se redujo 12 puntos porcentuales dee 2006 a 2012 y casi medio millón de personas salieron de esa condición, que abarca aún al 25,3 por ciento de la población.

En tanto, la pobreza extrema se redujo a un dígito por primera vez en el país, al pasar del 16,9 al 9,4 por ciento.

El documento Cien logros de la Revolución Ciudadana muestra el avance del país en educación, salud, seguridad social, integración territorial, así como en la promoción de un ambiente sano y sustentable.

Para un nuevo período de gobierno Correa plantea la radicalización del proceso, para lo que dedicó la campaña a realzar la necesidad de tener una mayoría parlamentaria.

A %d blogueros les gusta esto: