Cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU.

Cuba Estados Unidos

Agradezco otra vez al Centro de Investigaciones de Política Internacional (CIPI), a su Equipo de EE.UU. y a la Dra. Soraya Castro Mariño, por la organización de este magnífico evento anual sobre las relaciones Cuba-EE.UU., el más importante que se realiza en nuestro país acerca de este tema, y por la invitación que me extendieron para clausurarlo, lo cual me honra hacer ante tan selecta audiencia de los más destacados expertos estadounidenses y cubanos en la materia.

Durante las cuatro semanas que siguieron a la realización de este mismo Taller, en diciembre de 2016, nos vimos envueltos en un intenso trabajo con el anterior Gobierno de EE.UU., que nos permitió suscribir, tan solo en ese breve período, 10 nuevos acuerdos en áreas de interés común, algunos de particular relevancia para las relaciones bilaterales, como la Declaración Conjunta sobre temas migratorios y el Memorando de Entendimiento para la cooperación en materia de aplicación y cumplimiento de la ley.

Como cuando nos reunimos aquí el año pasado no había concluido el gobierno del presidente Obama, me permito ahora hacer un resumen sintético de los resultados alcanzados en las relaciones bilaterales en los dos últimos años de su mandato:

•    Se solucionaron importantes asuntos para Cuba: la liberación y el regreso de tres de los Cinco cubanos encarcelados; la exclusión de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo; la eliminación de la política de pies secos-pies mojados y del Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos, y la renovación del registro de la marca de ron Havana Club en EE.UU., entre otros.

•    Hubo avances importantes en la esfera diplomática: el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la reapertura de las embajadas; 3 encuentros entre los presidentes de los dos países; 25 visitas de alto nivel en ambas direcciones; y la creación de la Comisión Bilateral Cuba-EE.UU.

•    Se registraron progresos significativos en la esfera de la cooperación: 22 instrumentos bilaterales suscritos, 54 encuentros técnicos y acciones de cooperación en temas de interés mutuo; y 25 reuniones en el marco de diversos diálogos sobre asuntos bilaterales y multilaterales.

•    Crecieron exponencialmente los viajes de los estadounidenses a Cuba (76% en 2015 y 74% en 2016), así como los intercambios entre ambos países (más de 1200 acciones en 2016) y se concretaron los primeros acuerdos económico-comerciales en más de 50 años.

Quedaron cuestiones muy importantes para Cuba pendientes de solución, algunas de las cuales estaban en manos del Ejecutivo, como el desmantelamiento de una buena parte del bloqueo mediante un uso más amplio de las prerrogativas del Presidente y la suspensión de los programas de cambio de régimen; mientras que otras dependen de decisiones del Congreso, como el levantamiento total del bloqueo, la eliminación de las transmisiones radiales y televisivas, el fin del financiamiento a los proyectos subversivos y la devolución del territorio ocupado por la Base Naval de EE.UU. en Guantánamo.

En esos dos años quedó demostrado que Cuba y EE.UU. pueden intentar construir una relación de nuevo tipo, basada en el respeto y la igualdad, que a la vez que reconozca las diferencias existentes, no haga de ellas el centro de nuestros vínculos, sino que estos descansen esencialmente en los beneficios que puedan reportar a los dos países y pueblos.

Durante el presente año, se ha consumado un retroceso significativo en las relaciones entre Cuba y EE.UU., con respecto al nivel en que estas se encontraban en el mes de enero de 2017, y se ha deteriorado el clima bilateral en su conjunto, como resultado de las decisiones adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Los primeros indicios de este retroceso se pusieron de manifiesto en la recta final de la campaña a las elecciones presidenciales de 2016, cuando el entonces candidato republicano, que anteriormente había apoyado el acercamiento a Cuba, amenazó con revertir totalmente la política de Obama.

Este proceso se puso en marcha poco después de asumir la presidencia, cuando el mandatario estadounidense ordenó, el 3 de febrero de 2017, una revisión de la política de EE.UU. hacia Cuba y, entretanto, la paralización de la inmensa mayoría de los intercambios oficiales y de los mecanismos de cooperación bilateral establecidos. Como resultado, varios encuentros técnicos inicialmente previstos en el área de aplicación de la ley (enfrentamiento al narcotráfico y al terrorismo, y asistencia judicial en materia penal) fueron cancelados y solo se mantuvieron los intercambios referidos a la migración, la seguridad de la aviación, y búsqueda y salvamento. Un poco antes, durante el período de transición del gobierno, la parte estadounidense había declinado la propuesta de Cuba de sostener en La Habana las reuniones planificadas de dos de los grupos de trabajo del Diálogo Económico (propiedad intelectual, y comercio, inversiones y cooperación económica).
El retroceso tuvo su primera expresión formal en el “Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba”, firmado y dado a conocer por el presidente Trump el 16 de junio de 2017, en Miami. Mediante este documento, que derogó la directiva de Obama del 14 de octubre de 2016, titulada “Normalización de las Relaciones entre los Estados Unidos y Cuba”, quedó claramente evidenciado que la política del gobierno de EE.UU. en lo adelante no sería normalizar los vínculos bilaterales, sino retornar a la vieja política fracasada de recrudecimiento del bloqueo y la subversión contra Cuba.

El estado de las relaciones bilaterales se agravó sensiblemente, a partir de las decisiones adoptadas en septiembre y octubre por el Gobierno de EE.UU., de reducir de forma sustancial el personal de su Embajada en La Habana y de expulsar, de manera unilateral, infundada y arbitraria, a 17 funcionarios de la Embajada de Cuba en Washington, con el pretexto de los alegados incidentes que habrían afectado la salud de algunos de sus diplomáticos y familiares, y de que el gobierno cubano no había adoptado todas las medidas adecuadas para garantizar su protección y seguridad.

Pero esto no fue suficiente y el Gobierno de EE.UU. escaló en su reacción: emitió una advertencia a los viajeros para disuadirlos de visitar Cuba y publicó un aviso sobre restricción de alojamiento en algunos hoteles de La Habana. Previamente, había suspendido todos los viajes de delegaciones oficiales y de funcionarios gubernamentales a Cuba.

Estas medidas son injustificadas y políticamente motivadas, pues no se basan en evidencias ni en resultados investigativos concluyentes.

Reitero hoy que el gobierno cubano no tiene responsabilidad alguna en los incidentes reportados. Cuba, que ha sido víctima en el pasado de atentados contra miembros de su personal diplomático, que fueron asesinados, desaparecidos, secuestrados o agredidos en el ejercicio de sus funciones, cumple con todo rigor sus obligaciones, muestra un historial impecable en la protección de los agentes diplomáticos y jamás permitiría la realización de acciones contra su integridad física y moral.

La investigación que llevan a cabo las autoridades cubanas, que hasta ahora han recibido una cooperación muy limitada y poco efectiva de EE.UU., ha arrojado que no existe evidencia alguna sobre la ocurrencia de los alegados incidentes, ni de las causas de las afecciones de salud notificadas, ni de que estas hayan sido causadas por un ataque de cualquier naturaleza. Vale señalar que las agencias especializadas estadounidenses tampoco tienen pruebas que permitan confirmar la ocurrencia de “ataques”, ni hipótesis sobre el origen de los problemas de salud de sus diplomáticos.

Las decisiones del Gobierno de EE.UU. han repercutido negativamente en el funcionamiento de la Embajada de Cuba en Washington, en particular del Consulado, y han causado serias afectaciones en nuestros servicios a los cubanos residentes en EE.UU. que desean visitar a sus familiares en Cuba y a los ciudadanos estadounidenses interesados en viajar a nuestro país. También, al desmantelar la Oficina Económico-Comercial, han dejado sin interlocutor al empresariado de EE.UU. que mantiene interés en explorar e identificar oportunidades de negocios.

A su vez, la reducción drástica del personal diplomático estadounidense y la suspensión del otorgamiento de visas en el Consulado, hecho sin precedentes desde la apertura de una oficina en La Habana en 1977, ha paralizado los trámites de los ciudadanos cubanos para emigrar o visitar EE.UU., los cuales han sido transferidos a terceros países, haciéndolos totalmente inviables.

Estas medidas han tenido también un impacto negativo en la cooperación bilateral en temas de interés mutuo, los intercambios y los viajes entre los dos países, los vínculos familiares y las relaciones migratorias.

Los primeros efectos adversos ya se hacen sentir: no se autorizaron por el Departamento de Estado los viajes de funcionarios del Servicio Geológico de EE.UU. y del Centro de Control de las Enfermedades para participar en eventos científicos y de expertos en Cuba; se postergó un encuentro técnico sobre agricultura acordado inicialmente para septiembre; se ha paralizado la cooperación en materia de salud; no se han concretado las acciones de cooperación sobre medioambiente, con excepción de algunas expediciones científicas; y se pospusieron y reprogramaron para Washington las reuniones originalmente previstas en La Habana, de la Comisión Bilateral, la ronda migratoria y varios grupos de trabajo del Diálogo de Aplicación y Cumplimiento de la Ley.

Muchos cubanos se han visto imposibilitados de asistir a eventos culturales, deportivos, científicos y académicos en EE.UU., al no poder recibir sus visas en La Habana, y se han cancelado las visitas de decenas de grupos estadounidenses, incluyendo de estudiantes universitarios.

En cifras globales, por los efectos acumulativos de los primeros meses del año, los viajes de EE.UU. a Cuba aún muestran un incremento significativo entre enero y noviembre de 2017, en comparación con igual período de 2016 (579 288 viajes de estadounidenses para el 248,7% de crecimiento; y 386 388 viajes de cubanos residentes en EE.UU. para el 140% de crecimiento; en total, en los once primeros meses de 2017, hemos recibido a 965 676 visitantes de EE.UU., para un 189,7% de crecimiento). Sin embargo, en las últimas semanas se aprecia una disminución notable del ritmo de crecimiento, por el impacto combinado de la insólita advertencia del Departamento de Estado y las medidas del gobierno contra los viajes.

En este contexto, entraron en vigor el 9 de noviembre, las regulaciones para implementar las medidas anunciadas por el presidente Trump en junio, que endurecen el bloqueo, generan confusión en cuanto a lo que es permitido o no y tienen, por ende, un efecto intimidatorio y disuasivo. Estas no han hecho más que confirmar el serio retroceso que ha tenido lugar en los vínculos entre ambos países.

La emisión de una lista arbitraria de “entidades cubanas restringidas”, supuestamente vinculadas, de manera infundada, al sector de defensa y seguridad nacional, con las que en lo adelante quedan prohibidas las transacciones de EE.UU., y de prohibir los viajes individuales de los estadounidenses en la categoría de intercambios “pueblo a pueblo”, no solo dañan a la economía cubana y a sus sectores estatal y privado, sino también a los ciudadanos estadounidenses, cuyo derecho a viajar a Cuba se restringe aún más, y a sus empresarios, que se ven privados de interesantes oportunidades de negocios frente a su competencia.

Todos estos pasos han sido acompañados de reiterados pronunciamientos irrespetuosos y ofensivos hacia Cuba del presidente Trump y otros altos funcionarios de su gobierno, que retoman la retórica hostil de los períodos de mayor confrontación, añadiendo un componente negativo adicional que enrarece el clima bilateral.

Si el retroceso en las relaciones no ha sido mayor, como se ha dicho era el deseo de elementos de extrema derecha de origen cubano y algunos aliados dentro del gobierno, se ha debido a la fuerte oposición de miembros del Congreso de ambos partidos y de numerosos sectores, incluyendo empresarios, académicos, militares retirados, entidades científicas y educacionales, agencias de viajes, organizaciones diversas, cubanos residentes e, incluso, agencias gubernamentales, que durante dos años constataron y recibieron los beneficios de una relación diferente con Cuba.

Según se ha publicado, esto fue lo que hizo posible que la directiva de política anunciada por el presidente Trump, preservara en su texto la cooperación con Cuba en temas de interés mutuo y mantuviera sin cambios otras de las regulaciones promulgadas en época del presidente Obama para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo.

En esta compleja coyuntura, el gobierno cubano ha reiterado varias veces su voluntad de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación en temas de interés mutuo, así como la negociación de los asuntos bilaterales pendientes con el Gobierno de EE.UU., sin imposiciones ni condicionamientos.

Pero, ello no ha quedado en el plano declarativo, sino que en correspondencia con esta posición, Cuba ha dado pasos concretos para mantener una relación civilizada y mutuamente beneficiosa con EE.UU.

Entre otras acciones, en los últimos meses, hemos presentado al Departamento de Estado 7 planes para la implementación de los memorandos de entendimiento suscritos sobre cooperación en materia de hidrografía y geodesia, áreas terrestres protegidas, sismología, meteorología, control del cáncer, sanidad animal y vegetal, y hermanamientos de parques nacionales.

Hemos reiterado las propuestas de bases para la cooperación bilateral en el enfrentamiento a la trata de personas, el terrorismo, el tráfico de personas y el fraude migratorio, y el lavado de activos, así como ayudas a la navegación y mapificación topográfica.

Estamos a la espera de las respuestas de las autoridades estadounidenses.

Al mismo tiempo, en medio de los retos que nos impone el marco restrictivo de las regulaciones y las leyes del bloqueo, que es el obstáculo principal para las relaciones económicas, comerciales y financieras entre los dos países, el interés y la persistencia de empresas cubanas y estadounidenses han hecho posible concretar algunos nuevos negocios en sectores de prioridad, como el transporte, equipos para infraestructura y agricultura, y el turismo. A su vez, se avanza en las negociaciones de nuevos acuerdos en otros importantes sectores como la salud, la energía y la biotecnología.
Pero, no basta con la voluntad de una de las partes.

En diciembre del año pasado, al clausurar este mismo Taller, me referí a la entonces posibilidad de que se revirtiera parte o todo el proceso iniciado hacia la mejoría de las relaciones y afirmé: “El futuro Gobierno de EE.UU. tiene la palabra. Veremos si triunfa el sentido común o si prevalecen los viejos hábitos que por tantos años no nos llevaron a ninguna parte”.

En lo que nos compete, seguiremos trabajando con todas las personas de buena voluntad en EE.UU., conscientes de que existe un consenso generalizado en las sociedades cubana y estadounidense a favor de mejores relaciones entre nuestros dos países y pueblos.

Muchas gracias.

(Tomado de http://www.minrex.gob.cu/)

Cuba impulsa solución al problema de migrantes cubanos varados en Costa Rica

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Las autoridades de Cuba se han mantenido en contacto permanente con los gobiernos de los países implicados en la compleja situación en la que se encuentran más de dos mil migrantes cubanos varados en Costa Rica.

De acuerdo con el diario Granma, nuestro gobierno impulsa la búsqueda de una solución rápida y adecuada, que tome en consideración el bienestar de nuestros ciudadanos.

La Dirección de Asuntos Consulares y de Cubanos Residentes en el Exterior de la cancillería cubana aseguró que la Embajada en San José, Costa Rica, ha estado permanentemente pendiente de los cubanos que desde la semana pasada se encuentran esa situación.

Agrega el periódico Granma que, asimismo, la misión diplomática ha respondido a los requerimientos de las autoridades migratorias de Costa Rica, facilitando la documentación de aquellos cubanos que no la poseen.

El pasado martes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba indicó en una declaración oficial que los ciudadanos que hayan salido legalmente del país y cumplan con la legislación migratoria vigente tienen derecho a retornar, sí así lo desean.

Informa Granma que los medios locales reportan que el número de cubanos que arriban a las fronteras de Costa Rica continúa aumentando y ya suman cerca de 2500, quienes han sido alojados en refugios y cuentan con la ayuda de la Cruz Roja.

La misma fuente explica que por su parte, el Ejército de Nicaragua auxilió a varios de esos ciudadanos cubanos que fueron engañados por traficantes de personas para cruzar de manera ilegal la frontera por puntos ciegos.

También publica que en horas de la tarde noche del jueves y madrugada del viernes, la institución militar nicaragüense asistió a 54 cubanos, entre ellos niños, que se encontraban perdidos en la zona selvática del municipio de Cárdenas, en Rivas.

Estos emigrantes fueron atendidos y luego retornados a Costa Rica.

Sobre la negativa el pasado domingo de las autoridades nicaragüenses a permitir la entrada a su territorio de un numeroso grupo de cubanos en situación irregular, a los que se les había otorgado un salvoconducto por territorio tico, el periódico Granma señala que dicho gobierno actuó así pues lo consideró un intento de trasladar el problema a sus fronteras sin una consulta previa.

Desde entonces, Nicaragua defiende la posición de encontrar una solución coordinada.

Precisamente eso, buscarán los cancilleres de las naciones del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), los cuales abordarán el próximo martes la compleja situación en la que se encuentran migrantes cubanos varados en Costa Rica.

La reunión extraordinaria se efectuará en El Salvador, actual presidente protémpore del mecanismo integrado por Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Belice, Panamá y República Dominicana.

Al encuentro han sido invitados también Cuba, Colombia, Ecuador y México.

Recuerda el diario Granma que a diferencia de sus pares latinoamericanos que utilizan la misma riesgosa vía terrestre para alcanzar el territorio estadounidense, los cubanos no son perseguidos ni deportados por las autoridades norteamericanas.

La Ley de Ajuste Cubano y la aplicación de la llamada política de “pies secos-pies mojados” constituye un tratamiento diferenciado y único en todo el mundo, al admitir de forma inmediata y automática a cualquier persona nacida en la Isla, sin importar la vía que utilizó para llegar al territorio norteamericano.

A pesar de que esas políticas agresivas carecen de cualquier sentido cuando ambos países intentan avanzar en la normalización de sus relaciones, las autoridades de Washington han sido enfáticas en que no tienen planes de modificarlas, criterio repetido en los últimos días por los diplomáticos norteamericanos.

Washington mantiene también en vigor el llamado “Programa de Parole para Profesionales Médicos Cubanos”, que alienta al personal cubano de salud a abandonar sus misiones en terceros países.

En ese contexto, decenas de miles de personas durante los últimos años han salido legalmente de Cuba hacia países sudamericanos para emprender luego una riesgosa travesía por tierra hasta la frontera entre México y Estados Unidos.

Según estimaciones, cada uno de ellos pagaría entre 7 mil y 10 mil dólares en diferentes puntos del trayecto, dejando una estela que solo en lo que va del 2015 podría ascender a 30 millones de dólares.

Ese lucrativo negocio ha sido acaparado por traficantes de personas y bandas delincuenciales, que no dudan en poner en riesgo la vida de los migrantes.

Las Fuerzas Armadas cubanas no están involucradas en el conflicto sirio

Residentes de la ciudad siria de Alepo compran verduras y frutas frente a un edificio dañado en el barrio de Bustan al-Qasr / Hosam Katan / Reuters

Residentes de la ciudad siria de Alepo compran verduras y frutas frente a un edificio dañado en el barrio de Bustan al-Qasr / Hosam Katan / Reuters

Las Fuerzas Armadas cubanas no están involucradas en el conflicto sirio, asegura un diplomático de la Embajada cubana en Siria. “Es como decir que Rusia enviará a sus tropas para proteger a los lémures en Madagascar”, ironiza.

Un diplomático de la Embajada de Cuba en Damasco ha negado categóricamente los informaciones aparecidas en medios de comunicación que apuntan a un supuesto despliegue de un contingente militar cubano en Siria“Es una tontería. Es como decir que Rusia enviará a sus tropas para proteger a los lémures en Madagascar”, ha declarado el diplomático, informa Sputnik.

El rumor ha sido lanzado por la cadena Fox News –que cita a un funcionario de EE.UU. y a la “evidencia de los informes de inteligencia”– y hace referencia a un número indeterminado de unidades paramilitares y fuerzas especiales cubanas que estarían presentes en territorio sirio.

“Operativos militares cubanos han sido vistos supuestamente en Siria, donde las fuentes creen que están asesorando a los soldados del presidente Bashar al Assad y pueden estar preparándose para reforzar los tanques rusos para ayudar a Damasco en la lucha contra las fuerzas rebeldes respaldadas por EE.UU.”, publicaba la cadena.

(Tomado de https://actualidad.rt.com/)

John Kerry prepara su histórica visita a Cuba

Encuentro entre el canciller cubano Bruno Rodríguez y John Kerry en Panamá

Encuentro entre el canciller cubano Bruno Rodríguez y John Kerry en Panamá

Washington. El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, se prepara para emprender el próximo viernes una histórica visita a Cuba en la que deberá afinar para mantener el buen tono diplomático.

Cuando llegue a La Habana, el próximo 14 de agosto, Kerry se convertirá en el primer jefe de la diplomacia estadounidense en viajar a Cuba en 70 años, desde 1945.

Su breve visita, de ida y vuelta en el mismo día, marcará un paso importante en las relaciones diplomáticas, retomadas el pasado 20 de julio después de 54 años rotas y que deben avanzar ahora hacia la normalización completa, con muchos asuntos pendientes.

La embajada estadounidense en La Habana comenzó a funcionar como tal el 20 de julio, pero ha aplazado cualquier celebración hasta la llegada de Kerry, que encabezará una ceremonia donde se izará la bandera de EEUU ante la misión por primera vez en 56 años.   “El acto del 14 de agosto no significa el fin de las diferencias que separan a los dos gobiernos, pero sí refleja la realidad de que la Guerra Fría acabó hace mucho y de que el diálogo es mejor que el distanciamiento”, dijo a Efe el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.   Por ahora, el Departamento de Estado no ha proporcionado la agenda de Kerry en Cuba, pero los expertos consultados por Efe dan por hecho que se reunirá con el ministro cubano de Exteriores, Bruno Rodríguez.

Cuando Rodríguez visitó Washington para abrir la embajada de Cuba, el pasado 20 de julio, Kerry mantuvo una larga reunión con él en el Departamento de Estado, y el ministro cubano le aseguró entonces que le “esperaría” en La Habana el 14 de agosto.

 ( Con información de EFE )

Eusebio Leal: “Cuba es antiimperialista, no antiestadounidense”

Foto: Alexis Rodríguez.

Foto: Alexis Rodríguez.

Cuando faltan pocos días de que la bandera estadounidense ondee en su nueva embajada de La Habana, el historiador de la ciudad, Eusebio Leal, subrayó que en Cuba nunca ha habido un “sentimiento antiestadounidense, sino un sentimiento antiimperialista”.

“El cubano siempre ha entendido bien esa sutileza. Muchas cosas nos unen en la historia y en cuanto a cultura”, afirmó Leal, una especie de alcalde de la capital cubana y el principal impulsor de la restauración de La Habana Vieja, el centro histórico de la ciudad, que es uno los principales atractivos turísticos de la isla.

Leal, que formó parte de la comitiva cubana que el pasado 20 de julio viajó a Washington a la ceremonia de la apertura de la embajada, insiste en que la normalización entre Cuba y EEUU es “necesaria”, pero queda todavía por delante un “largo proceso en el que tendrán que ponerse en claro una serie de cuestiones que no lo están todavía”.

“Nosotros, los agraviados, porque el bloqueo sigue intacto todavía, fuimos los primeros en ir allí a levantar nuestra bandera”, señaló Leal, quien apuesta por una relación entre ambos países basada en el “respeto y siempre a partes iguales”.

Con las embajadas ya abiertas y, después de que el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, presida el 14 de agosto en La Habana la ceremonia del izado de la bandera de las “barras y estrellas”, se abrirá el camino a la segunda fase de la normalización de las relaciones entre ambos países, para lo que quedan todavía “infinitos pasos”.

“Lo que pasa es que no todo tiene que ser público. Hay cosas que de manifestarse lo que son levantarían dificultades demasiado recias. Esto tiene que resolverse así, delicadamente y sin sensacionalismo”, precisó Leal, quien también es diputado en la Asamblea Nacional.

La relación Cuba-EEUU irrita todavía a algunos sectores, especialmente a la extrema derecha de origen cubano en Miami, por lo que Leal apuesta por la discreción y considera que uno de los “secretos mejor guardados de la historia de ambos países” fueron las negociaciones secretas que mantuvieron durante 18 meses con la mediación del Vaticano y del papa.

También opina que las acciones orquestadas por el presidente Barack Obama de acercamiento a Cuba han sido “valientes”, encaminadas a tratar de dejar un “legado positivo” y “alcanzar en las postrimerías, lo que le otorgaron las vísperas”, en referencia a la polémica y prematura para algunos concesión a éste del Premio Nobel de la Paz en 2009.

Sobre las elecciones presidenciales previstas en EEUU para el próximo año, sin dar nombres señaló que, aunque no vota, sí hace “campaña para evitar que las partes más reaccionarias y conservadoras, que han aborrecido hasta la sangre que llevan, puedan en un determinado momento predominar”.

“La corriente actual en esta parte del mundo favorece esto, que se mantenga el cambio; se mantenga lo sensato, lo positivo”, señaló Leal, un giro que a priori parece que tiene su continuidad garantizada con la candidata demócrata Hillary Clinton, quien la semana pasada se mostró en Miami partidaria de levantar el embargo y profundizar en el acercamiento a Cuba.

Cuba: Nadie que entre a los terrenos de la embajada norteamericana en La Habana podrá pedir asilo

f0039819

Nadie que entre a los terrenos de la embajada norteamericana en La Habana podrá pedir asilo bajo la Ley de Ajuste cubano. La causa es muy simple: la sede diplomática NO es territorio de ese país.

Así lo ha debido aclarar el Departamento de Estado luego de que el congresista Mario Díaz-Balart afirmara categóricamente que los cubanos podrían pedir asilo en la sede diplomática, si lograban entrar en ella.

“Hay una creencia popular de que la embajada de Estados Unidos es territorio de Estados Unidos, y eso es incorrecto”, aseguró en entrevista con OnCuba la jefa adjunta de la Oficina de Prensa y Cultura de la embajada de Estados Unidos en Cuba, Lydia Barraza.

“Tenemos cierta inmunidad diplomática pero no somos territorio y por esa razón es imposible que alguien pueda reclamar asilo en el espacio físico de la sede o de la oficina consular. La persona tiene que estar físicamente en territorio de los Estados Unidos para pedir asilo; la ley de Inmigración norteamericana así lo dispone”, apuntó la funcionaria.

“Bajo la Administración Clinton los dos países firmaron acuerdos migratorios, según los cuales Estados Unidos garantizará 20 mil visas de emigrantes cada año, que hemos entregado sobre todo en procesos de reunificación familiar. Esos acuerdos hacen posible una vía de emigración legal y segura. Antes del restablecimiento de las relaciones diplomáticas ya sosteníamos conversaciones sobre temas migratorios, que ahora continuarán. Insistimos que lo importante es que las personas conozcan que hay una manera legal y segura de emigrar hacia los Estados Unidos”, agregó.

Las autoridades norteñas salen pronto al paso de un rumor levantado por el congresista y un bloguero cercano a las posiciones anti-normalización del caucus cubanoamericano, para evitar incidentes en la misión enclavada frente al Malecón habanero, a donde cada mañana acuden más de mil personas para entrevistas consulares u otros trámites.

Están conscientes de que si se esparce la creencia de que cualquiera podría optar por los exclusivos privilegios migratorios de la Ley de Ajuste, con solo pasar la verja, podrían provocarse situaciones similares a las vividas en la embajada de Perú, en 1980, como preámbulo de la crisis migratoria del Mariel.

La jefa adjunta de la oficina de Prensa y Cultura quiso remarcar que la administración Obama carece de planes para modificar la Ley de Ajuste, “otra creencia popular que también es incorrecta”, dijo.

Según las estadísticas más recientes, además de las 20 mil visas migratorias de cada año, un promedio de otros 20 mil cubanos han llegado en los últimos dos años a las fronteras de Estados Unidos por vías irregulares, básicamente las fronteras con México y Canadá, y la vía marítima. La existencia de una norma que considera perseguido político a cualquier ciudadano nacido en el archipiélago es un fuerte aliciente para tomar los más variados caminos con tal de llegar.

(Tomado de OnCuba)

Restablecen Cuba y Estados Unidos relaciones diplomáticas con apertura de embajadas

542742400

Cuba y Estados Unidos restablecieron este lunes sus relaciones diplomáticas, de manera oficial, después de 54 años de interrupción, proceso que incluye la reapertura de la embajada de la isla en Washington, según lo acordado por los presidentes Raúl Castro y Barack Obama en su intercambio de cartas del 1 de julio. Como parte de este proceso, la bandera cubana fue izada en la sede del Departamento de Estado. El pabellón de la estrella solitaria se suma así a los más de 150 ubicados de manera alfabética en la recepción del ente federal responsable de las relaciones internacionales. La enseña nacional también ondeará en la embajada de la mayor de las Antillas, para oficializar la reanudación de los nexos. Justo a las 10 y 33 de la mañana se escuchará la voz marcial de un joven oficial de la Unidad de Ceremonia del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba y, tras el protocolo de rigor, se izará en el jardín de la embajada cubana la enseña patria y se escucharán las notas del himno nacional. Momentos después, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla se dirigirá al salón de actos de la casona marcada con el número 2630 de la calle 16, a unas cuadras de la Casa Blanca, para ofrecer su discurso ante unos 700 invitados. Los jefes actuales de las secciones de intereses, José Ramón Cabañas, por Cuba y Jeffrey DeLaurentis, por Estados Unidos, se convierten automáticamente en la máxima autoridad, pero bajo el título de Encargados de Negocios. Como resultado del restablecimiento de los vínculos rotos por Washington hace 54 años 6 meses y 17 días, quedarán sin efecto los acuerdos entre ambos países y Suiza, para el papel de potencia protectora. El artista Alexis Leiva Machado, Kcho, quien viajó a esta capital como parte de la delegación oficial, dijo que está feliz de ser parte de un momento histórico en el que los “moncadistas” han logrado lo increíble. “Más de seis décadas después de las acciones del 26 de julio, es una victoria única para los luchadores de esa gesta que el enemigo reconozca que han sido años de una política equivocada”, aseguró. Para el presidente del Consejo de Iglesias de Cuba, Joel Ortega Dopico, testimoniar el restablecimiento de los vínculos diplomáticos es, en términos religiosos, asistir a un milagro verdadero. Gran destaque han dado los principales medios de comunicación estadounidenses al hecho, en especial a la apertura de la embajada y al recibimiento que realizará el secretario de Estado John Kerry al canciller Bruno Rodríguez en la tarde de hoy lunes. Será la primera ocasión, desde 1959, en que un ministro de Relaciones Exteriores de la isla visite oficialmente la nación norteña. Lo acontecido este lunes constituye un importante paso de cara a la normalización. En ese sentido, Cuba recuerda la necesidad de lograr relaciones respetuosas y constructivas entre las dos naciones vecinas, las cuales pasan por el fin del aún vigente bloqueo económico, comercial y financiero, y a la usurpación de territorio (la Base Naval de Guantánamo). También exige el cese de las transmisiones ilegales de radio y televisión, y de los planes subversivos dirigidos al cambio de gobierno. A partir del anuncio hechos por los presidentes de Cuba y Estados Unidos, el pasado 17 de diciembre, de avanzar en el acercamiento bilateral, se activó un proceso de negociaciones y contactos por los canales existentes, liderado por la directora general de Estados Unidos de la Cancillería cubana, Josefina Vidal, y la secretaria asistente de Estado para los Asuntos del Hemisferio Occidental, Roberta Jacobson. Por su parte, el gobierno de Estados Unidos informó que la reapertura de su sede diplomática en La Habana tendrá lugar este lunes sin eventos significativos. La ceremonia oficial sucederá “próximamente” con un viaje del secretario de Estado, John Kerry, a la capital cubana para el izado de la bandera de ese país. En declaraciones a periodistas, el actual jefe de la Sección de Intereses del país caribeño y encargado de negocios una vez reactivada la embajada, José Ramón Cabañas, destacó el paso dado por las dos naciones y la importancia de mantener el clima de respeto y profesionalidad mostrado hasta el momento. Cabañas señaló la necesidad de superar los obstáculos en el camino de la normalización, como el bloqueo, además de impulsarse el trabajo en los temas de interés común “que son muchos y variados”. Philip Peters, analista e investigador estadounidense, apuntó lo necesario de estimular relaciones integrales que permitan impedir retrocesos hacia el pasado, construir mejores nexos y buscar vías de colaboración.

(Tomado de Trabajadores.cu)

Declaración del Gobierno Revolucionario: Será imprescindible el levantamiento del bloqueo

Restablecidos los vínculos diplomáticos con Estados Unidos, será imprescindible el levantamiento del bloqueo, entre otros aspectos, para la normalización de las relaciones

f0030977El 1 de julio de 2015, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama intercambiaron cartas mediante las cuales confirmaron la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre los dos países y abrir misiones diplomáticas permanentes en las respectivas capitales, a partir del 20 de julio de 2015.

Ese mismo día, se realizará la ceremonia oficial de apertura de la Embajada de Cuba en Washington, en presencia de una delegación cubana presidida por el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla e integrada por destacados representantes de la sociedad cubana.

Al formalizar este paso, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos, basadas en los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en particular, las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares.

El Gobierno de Cuba ha tomado la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos en pleno ejercicio de su soberanía, invariablemente comprometido con sus ideales de independencia y justicia social, y de solidaridad con las causas justas del mundo, y en reafirmación de cada uno de los principios por los que nuestro pueblo ha derramado su sangre y corrido todos los riesgos, encabezado por el Líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, concluye la primera etapa de lo que será un largo y complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, como parte del cual habrá que solucionar un grupo de asuntos derivados de políticas del pasado, aún vigentes, que afectan al pueblo y a la nación cubana.

No podrá haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos mientras se mantenga el bloqueo económico, comercial y financiero que se aplica con todo rigor, provoca daños y carencias al pueblo cubano, es el obstáculo principal al desarrollo de nuestra economía, constituye una violación del Derecho Internacional y afecta los intereses de todos los países, incluyendo los de los Estados Unidos.

Para alcanzar la normalización será indispensable también que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas hacia Cuba que son violatorias de las normas internacionales y lesivas a nuestra soberanía, se eliminen los programas dirigidos a promover la subversión y la desestabilización internas, y se compense al pueblo cubano por los daños humanos y económicos provocados por las políticas de los Estados Unidos.

Al recordar los temas pendientes de solución entre los dos países, el gobierno cubano reconoce las decisiones adoptadas hasta el momento por el presidente Obama, de excluir a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, de instar al Congreso de su país a levantar el bloqueo y de comenzar a adoptar medidas para modificar la aplicación de aspectos de esta política en uso de sus prerrogativas ejecutivas.

Como parte del proceso hacia la normalización de las relaciones, a su vez, habrá que construir las bases de unos vínculos que no han existido entre nuestros países en toda su historia, en particular, desde la intervención militar de los Estados Unidos, hace 117 años, en la guerra de independencia que Cuba libró por cerca de tres décadas contra el colonialismo español.

Estas relaciones deberán cimentarse en el respeto absoluto a nuestra independencia y soberanía; el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ninguna forma; y la igualdad soberana y la reciprocidad, que constituyen principios irrenunciables del Derecho Internacional.

El Gobierno de Cuba reitera la disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada, basadas en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de beneficio mutuo.

Cuba continuará enfrascada en el proceso de actualización de su modelo económico y social, para construir un socialismo próspero y sostenible, avanzar en el desarrollo del país y consolidar los logros de la Revolución.

La Habana, 1 de julio de 2015

Congreso de EE.UU. bloquea fondos para reapertura de embajada en Cuba

Esta última medida del Comité es vista como un “castigo” del Partido Republicano a la política exterior del presidente Barack Obama

La medida está contenida en el proyecto de ley de presupuesto para el Departamento de Estado y operaciones en el extranjero para el año fiscal 2016. Foto: elcomercio.pe

La medida está contenida en el proyecto de ley de presupuesto para el Departamento de Estado y operaciones en el extranjero para el año fiscal 2016. Foto: elcomercio.pe

El Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes de Estados Unidos autorizó este viernes un proyecto de ley para impedir cualquier posibilidad de usar fondos en la reapertura de una embajada estadounidense en Cuba, reporta Telesur.

La medida, aprobada por voto oral, está contenida en el proyecto de ley de presupuesto para el Departamento de Estado y operaciones en el extranjero para el año fiscal 2016 y bloquea el uso de fondos para la reapertura de la embajada, uno de los puntos esenciales para el reestablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y EE.UU.

El pasado mayo, la Cancillería cubana manifestó que el proceso de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países avanza en un “contexto apropiado”, aunque podría demorarse “muchísimo tiempo”.

Con todo eso, aún no se ha logrado la apertura de la embajada y el bloqueo económico, financiero y comercial se mantiene, para lo que se necesita una acción del Congreso de EE.UU. que prospere en estos temas.

Sin embargo, esta última medida del Comité es vista como un “castigo” del Partido Republicano a la política exterior del presidente Barack Obama.

Mientras tanto, este viernes dos senadores de EE.UU. presentaron un nuevo proyecto de ley para levantar el bloqueo que aún mantiene el país norteamericano en contra de la isla.

De ser aprobado este proyecto se restablecería el comercio con la isla y otorgaría al sector privado la libertad de exportar bienes y servicios estadounidenses.

Esto contempla que los agricultores, ganaderos, pequeños negocios y otras industrias del sector privado puedan negociar libremente con Cuba.

Pese a este reciente intento por abolir el bloqueo de EE.UU. contra Cuba, la decisión final recae sobre el Congreso que está controlado por el Partido Republicano, opositor al Gobierno de Obama, lo cual podría dificultar su aprobación.

( Tomado de Granma )

EVA GOLINGER: “EL CASO DE ASSANGE ES UNA PERSECUCIÓN POLÍTICA”

Eva-y-Julian

La confirmación este miércoles por un tribunal sueco de la orden internacional de detención a Julian Assange demuestra que “no se trata de una investigación policial, sino una persecución política”, opina la abogada y escritora Eva Golinger.

“Hay mucha evidencia de que quienes están detrás de esta persecución política no son suecos, sino más bien estadounidenses”, enfatiza Eva Golinger, explicando que la justicia estadounidense ha abierto un caso contra el fundador del portal WikiLeaks y que “están esperando que sea extraditado a su territorio para enjuiciarlo”.

Según ella, es “realmente injusto” que las personas que hacen denuncias sobre violaciones cometidas por gobiernos, centros de poder o grupos de poder, experimentan este tipo de persecución.

“Denuncian violaciones de derechos humanos y luego tienen sus propios derechos violados”, dice, subrayando que “es una muestra de que el sistema judicial dentro de la democracia estadounidense no funciona de igual manera para todas las personas”.

“Algunos son tratados de manera diferente cuando el caso es muy político y cuando ha tocado los intereses más poderosos y más profundos del poder estadounidense”, concluye.

Este miércoles un tribunal del distrito de Estocolmo ha confirmado la orden internacional de detención del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, expedido por las autoridades de Suecia, donde está siendo investigado por presuntos delitos sexuales que él niega. “La Corte considera que existe cierto riesgo de que Assange pueda huir y, por tanto, considera que la orden debe permanecer en vigor”, comentó la decisión la jueza Lena Egelin. La Fiscalía también se expresó en esa misma línea durante la vista del caso.

Por su parte, el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, escribió en su cuenta de Twitter que su país “no abandonará su compromiso de salvaguardar los derechos humanos de Julian Assange hasta que llegue a lugar seguro”. Asimismo, agregó que “Ecuador quierecooperar con la justicia sueca: tomen declaración a Julian Assange en la embajada o por videoconferencia, no más dilaciones”.

El fundador de WikiLeaks se refugió en la Embajada ecuatoriana en Londres el 19 de junio de 2012 para evitar ser extraditado a Suecia, temiendo que pueda ser entregado a EE.UU., donde podría afrontar pena de muerte por supuesto espionaje y por revelar miles de despachos diplomáticos confidenciales.

Pese a recibir asilo, no puede salir de la embajada, ya que sigue a la espera de que Reino Unido le otorgue un salvoconducto que le permita hacer valer el asilo diplomático otorgado por Ecuador.

( Tomado de El Monitor 1867 )

A %d blogueros les gusta esto: