El Che Guevara fue director técnico de fútbol en Colombia

Granado (izq.) con el Che

Médico de la Universidad de Buenos Aires, político, viajero, escritor, periodista, revolucionario… De todo en la vida fue el comandante argentino Ernesto Guevara. Por cosas de carácter vivió en Rosario (donde nació), Caraguatay, Buenos Aires, Córdoba, Lima, El Congo, La higuera- Bolivia (donde murió) y mil ciudades de este planeta… Por inercia, una persona con millones de secretos e historias. Una de estas historias poco conocidas, tiene dos protagonistas muy cercanos; El fútbol y Colombia.

En 1952, después de recorrer 4.500 kilómetros del norte de Argentina en una bicicleta a motor, Guevara emprendió su primer viaje por este rincón del mundo llamando América.

Después de nueve meses atravesando los andes en una moto, el Che llegó a Lima atraído por el trabajo contra le lepra que hacía el doctor Hugo Pesce, quien además era líder del partido comunista peruano.

Estando en Perú, lejos de su terruño, el médico argentino se da cuenta a través de la prensa, que a kilómetros, un compatriota suyo es rey del fútbol en tierra ajena (deporte que admiró y disfrutó siempre como hincha de Rosario Central). Comienza entonces un desvelo desmesurado por llegar a Bogotá a conocer personalmente a Di Stefano y aquello que se llamaba el Ballet Azul.

Ya sin moto y con el afán de llegar a nuestro país, Guevara que se encontraba en el leprosario de San Pablo a orillas del Amazonas, no vio otra opción más viable que la de atravesar el río en una balsa hasta llegar a Leticia. Estando en la capital de la amazonia colombiana, el Che y su compañero de viaje Alberto Granado, solo pensaban en una cosa… Fútbol.

Radicados en Leticia, retomaron el espíritu futbolístico que moría en la zona y que se escudaba en un solo amazónico en el fútbol profesional colombiano (Liborio Guzmán – América). El virus del balón se cargó nuevamente en los leticianos y tan solo un mes después conformaron un equipo amateur de fútbol, onceno que ante las circunstancias fue dirigido por el médico argentino.

Después de ganarse cierta simpatía en la ciudad, Guevara consiguió que la Fuerza Aérea Colombiana los trasladaran en un hidroavión hasta la capital del país. En Bogotá, se alojaron en la Universidad Nacional de Colombia con la intención de contribuir en el hospital San Juan de Dios, pero con el capricho de buscar por el cielo y la tierra de esta sabana al gran Alfredo… Y no solo lo encontraron, lograron que el as gaucho les regalará las boletas para el próximo partido de Millos.

Aquel domingo 29 de junio, Alfredo Di Stefano anotó el cuarto de los seis goles con los que Millonarios venció a su rival de patio Santa Fe (6-0), dejándole al singular visitante la sensación de un capricho consumado.

Después del partido, Guevara y su Sancho Panza partieron hacia Caracas. Ahí Granado regresó a Argentina a terminar sus estudios y Guevara continuó con su histórico recorrido.

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