Cuba: Del liderazgo carismático al mandato institucional

Por: Ricardo Ronquillo 

Cuando tras una proclama al pueblo cubano Fidel renunció a sus responsabilidades políticas, gubernamentales, estatales y militares, y Raúl alertaba que el Comandante en Jefe de la Revolución era uno solo y que su prestigio y autoridad históricos podían ser reemplazados únicamente por el Partido Comunista, el proyecto socialista en el archipiélago se adentró en terreno desafiante.

La propuesta política que triunfó en enero de 1959 y que alcanzó su forma institucional con la Constitución de 1976, todavía tiene por delante la meta de sobreponerse a la dependencia histórica del liderazgo que caracterizó a modelos socialistas similares.

No puede desconocerse que el carisma y la empatía de Fidel fue determinante para que Cuba sorteara el colapso de los modelos socialistas europeo y soviético, como revelaron los resultados de una indagación de filósofos jóvenes tras ese derrumbe.

El Partido y sus nuevos conductores están apremiados a asumir, dentro del marco constitucional, los principios y prácticas políticas de empatía y cercanía con el pueblo legados por uno de los políticos humanistas más emblemáticos y sagaces del siglo XX.

No por casualidad algunos enemigos del proceso presentan a los cubanos como un pueblo «fanatizado». La manipulación incluso terminó por convertirse en táctica política de algún sector reaccionario dentro de Estados Unidos, para el cual la llamada «solución biológica» es la apuesta para el derrocamiento de la Revolución. Por esa razón la propaganda contrarrevolucionaria machaca sobre el supuesto carácter de «dictadura» del proceso político cubano.

Sin embargo, semejantes visiones colocan a los enemigos de la Revolución en un error de cálculo. Pese a las debilidades institucionales reconocidas que el sistema posee y que los reajustes estructurales actuales buscan corregir, incluida una posible reforma constitucional, la Revolución levantó un sólido sistema de instituciones, exitoso en no pocos aspectos —incluyendo el político—; de lo contrario no hubiera podido soportar el enfrentamiento a la mayor potencia mundial.

Por ello la presencia de Fidel en la sesión de clausura del VI Congreso del Partido alcanzó un simbolismo y connotación políticos que apuntan profundamente hacia el horizonte de la sociedad cubana. El 19 de abril de 2011 debe marcarse como el día cuando culminó el delicado interregno abierto tras la Proclama del líder revolucionario al pueblo de Cuba.

La decisión de los delegados al VI Congreso de elegir al frente del Partido a Raúl, y los pronunciamientos de este acerca de lo impostergable de iniciar la concienzuda preparación del relevo de la dirigencia política y estatal del país, situaron a Cuba y a su Revolución en un tiempo especial.

El pronunciamiento de Raúl sobre la pertinencia de limitar el tiempo de ejercicio en los cargos políticos y estatales a un período no mayor de dos mandatos —y su anuncio de que el presente es el último suyo— constituye uno de los más llamativos y de los que mayor influencia ejercerán en el devenir sociopolítico de este archipiélago en lo adelante.

Definitivamente, la Revolución Cubana está acercándose a uno de sus momentos más decisivos: demostrar que alcanzó madurez suficiente para sobrevivir a su liderazgo fundacional y que el orden constitucional que fundó —y que ahora actualiza— garantiza la irreversibilidad del socialismo como ideal resumen de los sueños de sucesivas generaciones de revolucionarios.

No fue casual que Raúl alertara, desde el balcón del Ayuntamiento santiaguero en el aniversario 55 de la Revolución, que las nuevas generaciones de dirigentes, que paulatina y ordenadamente van asumiendo las principales responsabilidades en la dirección de la nación, nunca podrán olvidar que esta es la Revolución Socialista de los humildes, por los humildes y para los humildes, premisa imprescindible y antídoto efectivo para no caer bajo el influjo de los cantos de sirena del enemigo, que no renunciará al objetivo de distanciarlas del pueblo, en el propósito de socavar su unidad con el Partido Comunista, «único heredero legítimo del legado y la autoridad del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana».

Desde el VI Congreso se lanzaba el mensaje de que en Cuba no debe haber ruptura, sino continuidad; no habrá rompimiento, sino respeto por la historia; no habrá desmantelamiento, sino rearticulación, a partir de la rectificación de los errores cometidos en el largo trayecto por buscar la justicia.

Para el intenso clamor que antecedió al evento de rearmar la Patria aspirada en la Constitución: con todos y para el bien de todos, no debería ser otro el camino. En esos pronunciamientos no solo quedó plasmada la satisfacción por la obra forjada por el socialismo durante su existencia, sino también la inconformidad con sus defectos, que aquí buscan enmendarse con los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución aprobados en el VI Congreso.

Con independencia de sus debilidades, el socialismo cubano tiene que demostrar que está institucionalmente preparado para ser dialéctica y potencialmente capaz de enfrentar sus contradicciones sin renunciar o sacrificar sus fundamentos.

( Tomado de Juventud Rebelde ) 

#FidelCastro: Holocausto palestino en Gaza

5-yasser-arafat-fidel-castro-peter-turnley

 

 

De nuevo ruego a Granma no emplear espacio de primera plana para estas líneas, relativamente breves, sobre el genocidio que se está cometiendo con los palestinos.

Las escribo con rapidez solo para dejar constancia de lo que se requiere meditar profundamente.

Pienso que una nueva y repugnante forma de fascismo está surgiendo con notable fuerza en este momento de la historia humana, en el que más de siete mil millones de habitantes se esfuerzan por la propia supervivencia.

Ninguna de estas circunstancias tiene que ver con la creación del imperio romano hace alrededor de 2400 años o con el imperio norteamericano que en esta región del mundo, hace apenas 200 años, fue descrito por Simón Bolívar cuando exclamó que: “…Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la Libertad.”

Inglaterra fue la primera real potencia colonial que utilizó sus dominios sobre gran parte de África, Medio Oriente, Asia, Australia, Norteamérica, y muchas de las islas antillanas, en la primera mitad del siglo XX.

No hablaré en esta ocasión de las guerras y los crímenes cometidos por el imperio de Estados Unidos a lo largo de más de cien años, sino solo dejar constancia que quiso hacer con Cuba, lo que ha hecho con otros muchos países en el mundo y solo sirvió para probar que “una idea justa desde el fondo de una cueva puede más que un ejército”.

La historia es mucho más complicada que todo lo dicho, pero es así, a grandes rasgos, como la conocieron los habitantes de Palestina y es lógico igualmente que en los medios modernos de comunicación se reflejen las noticias que diariamente llegan, así ha ocurrido con la bochornosa y criminal guerra de la Franja de Gaza, un pedazo de tierra donde vive la población de lo que ha quedado de Palestina independiente, hasta hace apenas medio siglo.

La agencia francesa AFP informó el 2 de agosto: “La guerra entre el movimiento islamista palestino Hamas e Israel ha causado la muerte de cerca de 1.800 palestinos […] la destrucción de miles de viviendas y la ruina de una economía ya de por sí debilitada”, aunque no señale, desde luego, quien inicio la terrible guerra.

Después añade: “… el sábado a mediodía la ofensiva israelí había matado a 1.712 palestinos y herido a 8.900. Naciones Unidas pudo verificar la identidad de 1.117 muertos, en su mayoría civiles […] UNICEF contabilizó al menos 296 menores muertos.”

“Naciones Unidas estimó […] (unas 58.900 personas) sin casa en la Franja de Gaza”.

“Diez de los 32 hospitales cerraron y otros once resultaron afectados”.

“Este enclave palestino de 362 Km² no dispone tampoco de las infraestructuras necesarias para los 1,8 millones de habitantes, sobre todo en términos de distribución de electricidad y de agua.

“Según el FMI, la tasa de desempleo sobrepasa el 40% en la Franja de Gaza, territorio sometido desde 2006 a un bloqueo israelí. En 2000, el desempleo afectaba al 20% y a un 30% en 2011. Más del 70% de la población depende de la ayuda humanitaria en tiempos normales, según Gisha”.

El gobierno de Israel declara una tregua humanitaria en Gaza a las 07:00 GMT de este lunes, sin embargo, a las pocas horas rompió la tregua al atacar una casa en la que 30 personas en su mayoría, mujeres y niños, fueron heridos y entre ellos una niña de ocho años que murió.

En la madrugada de ese mismo día, 10 palestinos murieron como consecuencia de los ataques israelitas en toda la Franja y ya ascendió a casi 2000 el número de palestinos asesinados.

A tal punto llegó la matanza, que “el ministro de Asuntos Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha anunciado este lunes que el derecho de Israel a la seguridad no justifica la ‘masacre de civiles’ que está perpetrando”.

El genocidio de los nazis contra los judíos cosechó el odio de todos los pueblos de la tierra. ¿Por qué cree el gobierno de ese país que el mundo será insensible a este macabro genocidio que hoy se está cometiendo contra el pueblo palestino? ¿Acaso se espera que ignore cuánto hay de complicidad por parte del imperio norteamericano en esta desvergonzada masacre?

La especie humana vive una etapa sin precedente en la historia. Un choque de aviones militares o naves de guerras que se vigilan estrechamente u otros hechos similares, pueden desatar una contienda con el empleo de las sofisticadas armas modernas que se convertiría en la última aventura del conocido Homo sapiens.

Hay hechos que reflejan la incapacidad casi total de Estados Unidos para enfrentar los problemas actuales del mundo. Puede afirmarse que no hay gobierno en ese país, ni el Senado, ni el Congreso, la CIA o el Pentágono quienes determinarán el desenlace final. Es triste realmente que ello ocurra cuando los peligros son mayores, pero también las posibilidades de seguir adelante.

Cuando la Gran Guerra Patria los ciudadanos rusos defendieron su país como espartanos; subestimarlos fue el peor error de los Estados Unidos y Europa. Sus aliados más cercanos, los chinos, que como los rusos obtuvieron su victoria a partir de los mismos principios, constituyen hoy la fuerza económica más dinámica de la tierra. Los países quieren yuanes y no dólares para adquirir bienes y tecnologías e incrementar su comercio.

Nuevas e imprescindibles fuerzas han surgido. Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, cuyos vínculos con América Latina, la mayoría de los países del Caribe y África, que luchan por el desarrollo, constituyen la fuerza que en nuestra época están dispuestos a colaborar con el resto de los países del mundo sin excluir a Estados Unidos, Europa, Japón.

Culpar a la Federación Rusa de la destrucción en pleno vuelo del avión de Malasia es de un simplismo anonadante. Ni Vladímir Putin, ni Serguéi Lavrov, ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, ni los demás dirigentes de ese Gobierno harían jamás semejante disparate.

Veintiseis  millones de rusos murieron en la defensa de la Patria contra el nazismo. Los combatientes chinos, hombres y mujeres, hijos de un pueblo de milenaria cultura, son personas de inteligencia privilegiada y espíritu de lucha invencible, y Xi Jinping es uno de los líderes revolucionarios más firme y capaz que he conocido en mi vida.

Firma

 

 

 

 

 

 

 

Fidel Castro Ruz

Agosto 4 de 2014

10 y 45 p.m.

Ramiro Valdés: Nunca más hubo un asesinato político o un torturado

Texto íntegro del discurso pronunciado por el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto central nacional por el aniversario 61 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, efectuado hoy en el Mausoleo de los Mártires de Artemisa.

El Comandante Ramiro Valdés Menéndez fue el orador principal del Acto en Artemisa. Foto: Ismael Francisco

El Comandante Ramiro Valdés Menéndez fue el orador principal del Acto en Artemisa. Foto: Ismael Francisco

General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros

Combatientes de ayer y de hoy,

Artemiseñas y artemiseños,

Queridos compatriotas:

Un día como hoy mis primeras palabras son para todos aquellos que han hecho posible esta Revolución, en especial para los que derramaron su sangre y entregaron sus vidas por una Cuba verdaderamente independiente.

El 26 de julio de 1953 la mayoría de los compañeros que nos agrupamos en las células clandestinas, observando las medidas de seguridad y compartimentación indicadas por Fidel y Abel en el local del Partido Ortodoxo en Prado 109, apenas rebasábamos los 20 años. Éramos jóvenes que soñábamos con transformar la triste realidad imperante en la Cuba de aquel entonces.

La República no tenía nada que ver con la soñada por Martí y Maceo. Durante décadas, el verdadero poder había estado en la embajada yanqui y desde hacía más de un año, un dictador había borrado los últimos vestigios de democracia representativa. Los pobres, negros, mujeres, obreros y campesinos, eran vilmente preteridos y discriminados por una oligarquía entreguista y rapaz.

Muchos de los males políticos, económicos y sociales que aquejaban a nuestro pueblo, fueron magistralmente expuestos por Fidel en su histórico alegato del 16 de octubre de ese mismo año, conocido como “La Historia me absolverá”.

No podemos olvidar nunca el cuadro de opresión, miseria y desigualdades que heredó la Revolución en el ´59. Por aquel entonces la esperanza de vida de los cubanos no sobrepasaba los 60 años; imperaba el tiempo muerto, el desempleo masivo, el desalojo de los campesinos de las tierras que trabajaban; un alto grado de analfabetismo; gran parte de la población no contaba con posibilidades de acceder a la escuela o al médico. La banca, los mayores centrales azucareros, las principales industrias y más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas estaban en manos extranjeras.

Hoy, la gran mayoría de los cubanos solo conoce estos datos por referencias y no por vivencias propias; pues nacieron después del Triunfo de la Revolución, cuando la realidad ya era otra. Por eso, no está de más recordarlos, pues los imperialistas, en sus trasnochados intentos de restauración capitalista y subversión ideológica, se empeñan en falsificar la realidad, dibujar unos supuestamente idílicos años cincuenta y convertir a un tirano despreciable en un prócer respetable.

Ante aquel estado de cosas, no podíamos cruzarnos de brazos. Los jóvenes de la Generación del Centenario, aunados por la prédica y la decisión de lucha de Fidel Castro, no dejamos morir a Martí. Aquel 26 de julio no fue un triunfo de las armas, pero fue una victoria de la moral y de la dignidad. Fue la chispa que encendió nuevamente el motor que nos llevaría justamente 5 años, 5 meses y 5 días después, a alcanzar la verdadera y definitiva independencia. Es el Día de la Rebeldía Nacional, cuando los jóvenes cubanos fuimos consecuentes con los versos vibrantes del Himno Nacional y con el ejemplo de quien fue el autor intelectual de la acción.

A partir de 1959, a pesar de campañas mediáticas, cruentos bloqueos, amenazas, agresiones, terrorismo de todo tipo, y de la escasez de recursos propia de un país pobre y subdesarrollado, la Revolución logró transformar la triste realidad que caracterizaba a este pequeño archipiélago.

Por primera vez se logró la verdadera soberanía: los destinos del país dejaron de decidirse en Washington. La palabra “democracia” adquirió su verdadera dimensión popular: se acabó la politiquería, la compra de votos y el fraude electoral. Nunca más hubo un asesinato político o un torturado. Fueron barridas las bases institucionales de la discriminación y se dio un paso gigantesco en su eliminación de la conciencia de las personas.

Este pueblo, otrora analfabeto, ya tiene más de un millón de graduados universitarios y sus logros son reconocidos universalmente por numerosos organismos internacionales, incluyendo la ONU. La que fuera  neocolonia yanqui tiene hoy una mortalidad infantil menor que Estados Unidos y acaba de presidir la Asamblea Mundial de la Salud. Nuestra meta no es enriquecernos, pero nadie está desamparado ni abandonado a su suerte. Gracias a la Revolución, nos libramos de ser el lupanar del Caribe, un paraíso de la droga, el juego y la prostitución, en manos de la mafia y los marines.

Las páginas de heroísmo que los hijos de este país han escrito en otras tierras del mundo son motivo de respeto y admiración. Sangre cubana abonó la independencia de Angola y Namibia, el fin del apartheid en Sudáfrica y las mejores causas de otros pueblos. Maestros, trabajadores de la salud, constructores, entrenadores deportivos, promotores culturales…, en fin: cubanas y cubanos formados en el internacionalismo por la Revolución, han dado su ayuda generosa desde las cumbres del Himalaya hasta las selvas de la Amazonia, porque comparten el concepto de que Patria es Humanidad.

No ha sido fácil llegar hasta aquí: nuestro pueblo ha logrado sobreponerse ante incontables obstáculos y dificultades inimaginables. Justamente hoy se cumplen 25 años de aquella histórica y profética afirmación de Fidel, en Camagüey, de que aún en el hipotético caso de que se desintegrara la Unión Soviética, seguiríamos adelante con la Revolución, dispuestos a pagar el elevado precio de la libertad y de actuar sobre la base de la dignidad y los principios.

No se equivocaba el  Comandante en Jefe al confiar en este pueblo que supo resistir los largos y duros años del Período Especial, cuando muchos apátridas trasnochados en Miami ya tenían las maletas listas para venir a observar la caída de la Revolución y pretendían recuperar las riquezas malhabidas y volver a imponer un régimen de oprobio y explotación.

Hoy mantienen plena vigencia aquellas palabras de Fidel pronunciadas en 1989, dos años y medio antes de que ocurrieran esos funestos acontecimientos. Que no sueñen los imperialistas: ese es el mismo espíritu que mueve a los revolucionarios en la Cuba actual, el que está en las raíces de la historia de lucha de nuestro pueblo.  Así lo demostró Céspedes tras la derrota inicial en Yara; Maceo, con su vertical Protesta de Baraguá; Martí, al enfrentar el fracaso de la Fernandina; el propio Fidel después del revés del Moncada y cuando en Cinco Palmas se reunió con Raúl y le dijo que con 7 fusiles ganaban la guerra. Ese ha sido y será el espíritu de lucha sin tregua de nuestro pueblo: en nuestros corazones no cabe el desánimo y en nuestro vocabulario está borrada la palabra derrota.

No podemos olvidar que hemos llegado hasta aquí gracias a la unidad de todo el pueblo, gracias a su confianza en la Revolución. Esa unidad debemos preservarla  por sobre todo las cosas, pues estamos conscientes de que la lucha no ha terminado, solo ha cambiado la manera en la que pretenden destruirnos. Hoy se aplican formas no convencionales de guerra y se emplean las nuevas tecnologías como instrumento de subversión, teniendo como blanco fundamental a los jóvenes. Lo que no acaban de comprender nuestros enemigos es que las nuevas generaciones son fruto de esta Revolución y han demostrado su compromiso de continuar perfeccionándola y preservar las conquistas alcanzadas.

Como bien expresara Fidel el 26 de julio de 1959: “¡Cuánto se equivocan los que piensan que Cuba se puede resignar tranquilamente a volver al pasado! (…) Qué equivocados están los que creen que la libertad y la seguridad de hoy, la soberanía de hoy, la gloria de hoy, el prestigio de hoy, el pueblo de Cuba se resignaría mansamente a que se lo arrebataran para volver a imponerles aquel pasado odioso.”

Cuando asaltamos el Moncada, ninguno de nosotros soñó con estar aquí 61 años después. Me siento doblemente honrado al hacer uso de la palabra en el Día de la Rebeldía Nacional, precisamente en mi tierra natal, de la cual Fidel dijera el 17 de enero de 1959: “A juzgar por los hombres que ha dado a la causa de la libertad… a juzgar por el espíritu patriótico que aquí vibra… bien merece llamarse Artemisa el pueblo más revolucionario de Cuba… ¡Pueblos como este son los que han hecho posible el triunfo de Cuba!”.

Esa es una realidad permanente hoy en esta tierra, pues en Artemisa, como en toda Cuba, siempre es y será 26. Aquí -como en  Mayabeque-, desde hace casi tres años se aplica con resultados  alentadores la experiencia de perfeccionar el funcionamiento de los órganos locales del Poder Popular, que continuará evaluándose hasta el 2016. También se aplica otro importante experimento en la comercialización de productos agropecuarios, con el objetivo de satisfacer con más eficiencia las demandas de la población en este sector.

Por otra parte, no podemos hablar hoy de las transformaciones en Artemisa, sin mencionar el privilegio y también el compromiso que significa que aquí esté enclavada la naciente Zona Especial de Desarrollo Mariel, cuya importancia es crucial para el desarrollo del país.

Debemos tener siempre presentes que del empeño de todos depende que logremos desarrollar un socialismo próspero y sostenible, como se recoge en los Lineamientos de la política económica y social del Partido y la Revolución, aprobados en el Sexto Congreso. No abundo más sobre el tema porque en este propio mes se ha brindado una amplia y actualizada información a raíz de las decisiones adoptadas en el Consejo de Ministros, los debates en la Asamblea Nacional y las palabras de clausura en ésta última del General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Hace apenas cuatro años, cuando el Comandante en Jefe, con su camisa verde olivo de mil batallas, rindió tributo en este propio lugar a los mártires del 26 de Julio en el Mausoleo que los honra, recordábamos que de aquí partimos 28 de los jóvenes que un día como hoy asaltamos los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes. Éramos un puñado, pero llevábamos con nosotros el espíritu de todos los artemiseños, que era también el espíritu de Cuba entera. No hicimos más que cumplir con la máxima martiana de que “el verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber”.

De ese mismo principio son ejemplos fehacientes nuestros 5 Héroes, tres de los cuales todavía continúan cumpliendo injustas sanciones encarcelados en los Estados Unidos. No cejaremos ni un instante en el empeño de traerlos de vuelta a sus familias, a la Patria. Después de más de 15 años exigiendo su libertad, nuestra fuerza radica en la justicia de esta noble causa y en el apoyo solidario de millones de personas honestas de todo el mundo.

Artemiseños, compatriotas: esta es la obra, el mérito, la gloria de todo el pueblo, y sobre todo de los hombres y mujeres que han caído en el empeño. Sin nuestros mártires heroicos, nada de lo alcanzado hasta hoy hubiera sido posible. Rindámosles tributo a todos aquellos que cayeron ofrendando sus vidas por hacer realidad este sueño de la Revolución. Inspirados en su ejemplo, no tenemos otra alternativa que seguir luchando cada día, hasta el último aliento, con la Patria, con la Revolución, y con el Socialismo.

 

¡Gloria eterna a nuestros mártires heroicos!

¡Vivan Fidel y Raúl!

¡Viva la Revolución Cubana!

¡Socialismo o muerte! ¡Venceremos!

Mensaje de Fidel sobre Eugenio George: Yo siempre lo admiré mucho

Estimados compañeros del INDER:

eugenio-fidel-copiaLeí hoy en el Granma que Eugenio George, prestigioso y destacado especialista en el área deportiva, que llevó al equipo femenino de voleibol de Cuba a los más altos sitiales de ese deporte en el mundo, había fallecido el sábado, y en la tarde del domingo familiares y admiradores habían acompañado sus restos mortales hasta el punto donde fue sepultado en la necrópolis de Colón.

A varios compañeros les llamó la atención la ausencia de alguna ofrenda floral nuestra acompañando su féretro. Yo, quesiempre lo admiré mucho, no conocí de su fallecimiento sino varias horas después.

Fraternalmente,

El ejemplo de Fidel y del pueblo cubano me dio energías para seguir luchando

Fernando González FOTO: Roberto Suárez

Fernando González FOTO: Roberto Suárez

Apenas 48 horas después de regresar a Cuba tras cumplir íntegramente una injusta condena en cárceles estadounidenses, el héroe cubano Fernando González Llort destacó el ejemplo del pueblo cubano y del Comandante en Jefe, Fidel Castro, como la fuente inagotable de energía que definió su voluntad de resistencia durante estos 15 años de encierro.

Al asistir este sábado al Concierto por los Cinco, en el que estuvieron presentes los miembros del Buró Político, Miguel Díaz-Canel, Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Mercedes López Acea, Primera Secretaria del PCC en La Habana, y René González, otro de los cinco luchadores antiterroristas cubanos, Fernando señaló que este encuentro demostró que entre los jóvenes cubanos están presentes las enseñanzas de Fidel y llamó a continuar la lucha por la liberación de sus tres compatriototas que aún cumplen una injusta condena en prisiones de Estados Unidos.

Reiteró además su “gratitud infinita por estos 15 años de apoyo y muestras de amor que sé que no cesarán hasta que Gerardo, Ramón y Tony estén de regreso”, y dio gracias “a los miles de jóvenes que han respondido a la convocatoria de este concierto y a los músicos y las agrupaciones que llegaron a la escalinata universitaria que tanta historia evoca”.

Agregó que “ni las más creativa de las imaginaciones podía haberme preparado para lo que estoy experimentando desde que descendí por la escalerilla del avión en el que regresé a la Patria”.

En la velada la Primera Secretaria de la UJC, Yuniasky Crespo Baquero, exhortó a continuar divulgando la causa de los Cinco entre el pueblo estadounidense para que se conozca en mayor grado la injusticia cometida contra a los luchadores antiterroristas cubanos y llamó a redoblar las acciones por su liberación.

En el concierto, que abrió el músico cubano David Blanco, interpretaron una selección de su repertorio los trovadores Vicente Feliú, Gerardo Alfonso, Tony Ávila y Eduardo Sosa; los repentistas Héctor Gutiérrez y Aramís Padilla; el grupo de música folclórica Yoruba Andabo y las orquestas Habana D Primera y el llamado tren de la música cubana, Los Van Van, quienes tuvieron a su cargo el cierre de la jornada.

Al encuentro asistieron además familiares de los Cinco Héroes Cubanos, una representación de las organizaciones políticas y de masas y personalidades de la cultura en la Isla.

Cuba: Fidel asiste a inauguración de Estudio de Arte en el barrio habanero Romerillo

El Comandante en Jefe Fidel Castro asistió el 8 de enero de 2014 a la inauguración del “Kcho estudio Romerillo, Laboratorio para el arte”. Foto: Alex Castro

El Comandante en Jefe Fidel Castro asistió el 8 de enero de 2014 a la inauguración del “Kcho estudio Romerillo, Laboratorio para el arte”. Foto: Alex Castro

Por Arleen Rodríguez Derivet

El Comandante en Jefe Fidel Castro asistió en la noche del miércoles a la inauguración del “Kcho estudio Romerillo, Laboratorio para el arte”, un núcleo cultural sin fines de lucro cuyo propósito es la experimentación, el desarrollo, la difusión de las artes y el entendimiento humano.

Pasada las 9 de la noche, y en el Aniversario 55 de la entrada en La Habana de Fidel al frente del Ejército Rebelde, el líder histórico de la Revolución llegó al taller de la Calle 9na y 120 en el barrio Romerillo, de Playa, y  saludó a artistas y pobladores que aplaudieron con emoción al recién llegado.

El Historiador de la Ciudad Eusebio Leal y el laureado pintor Alexis Leyva, Kcho, develaron la tarja con la que se inauguró el Estudio Romerillo, ante la presencia de Fidel, quien recorrió la galería con la muestra “Lam, eres imprescindible” que incluye obras originales de Wifredo Lam, y una exposición de la autoría de Kcho, “El Pensador”.

El “Kcho Estudio Romerillo, Laboratorio para el arte” cuenta, además de la sala de exposiciones “Marta Machado”, con la biblioteca pública “Juan Almeida” y el taller experimental de gráfica Romerillo.

ARTÍCULO DE FIDEL: Mandela ha muerto ¿Por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?

Por: Fidel Castro

Quizás el imperio creyó que nuestro pueblo no haría honor a su palabra cuando, en días inciertos del pasado siglo, afirmamos que si incluso la URSS desaparecía Cuba seguiría luchando.

La Segunda Guerra Mundial estalló cuando, el 1ro. de septiembre de 1939, el nazi-fascismo invadió Polonia y cayó como un rayo sobre el pueblo heroico de la URSS, que aportó 27 millones de vidas para preservar a la humanidad de aquella brutal matanza que puso fin a la vida de más de 50 millones de personas.

La guerra es, por otro lado, la única actividad a lo largo de la historia que el género humano nunca ha sido capaz de evitar; lo que llevó a Einstein a responder que no sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta sería con palos y piedras.

Sumados los medios disponibles por las dos más poderosas potencias, Estados Unidos y Rusia, disponen de más de 20 000 —veinte mil— ojivas nucleares. La humanidad debiera conocer bien que, tres días después de la asunción de John F. Kennedy a la presidencia de su país, el 20 de enero de 1961, un bombardero B-52 de Estados Unidos, en vuelo de rutina, que transportaba dos bombas atómicas con una capacidad destructiva 260 veces superior a la utilizada en Hiroshima, sufrió un accidente que precipitó el aparato hacia tierra. En tales casos, equipos automáticos sofisticados aplican medidas que impiden el estallido de las bombas. La primera cayó a tierra sin riesgo alguno; la segunda, de los 4 mecanismos, tres fallaron, y el cuarto, en estado crítico, apenas funcionó; la bomba por puro azar no estalló.

Ningún acontecimiento presente o pasado que yo recuerde o haya oído mencionar, como la muerte de Mandela, impactó tanto a la opinión pública mundial; y no por sus riquezas, sino por la calidad humana y la nobleza de sus sentimientos e ideas.

A lo largo de la historia, hasta hace apenas un siglo y medio y antes de que las máquinas y robots, a un costo mínimo de energías, se ocuparan de nuestras modestas tareas, no existían ninguno de los fenómenos que hoy conmueven a la humanidad y rigen inexorablemente a cada una de las personas: hombres o mujeres, niños y ancianos, jóvenes y adultos, agricultores y obreros fabriles, manuales o intelectuales. La tendencia dominante es la de instalarse en las ciudades, donde la creación de empleos, transporte y condiciones elementales de vida, demandan enormes inversiones en detrimento de la producción alimentaria y otras formas de vida más razonables.

Tres potencias han hecho descender artefactos en la Luna de nuestro planeta. El mismo día en queNelson Mandela, envuelto en la bandera de su patria, fue inhumado en el patio de la humilde casa donde nació hace 95 años, un módulo sofisticado de la República Popular China descendía en un espacio iluminado de nuestra Luna. La coincidencia de ambos hechos fue absolutamente casual.

Millones de científicos investigan materias y radiaciones en la Tierra y el espacio; por ellos se conoce que Titán, una de las lunas de Saturno, acumuló 40 —cuarenta— veces más petróleo que el existente en nuestro planeta cuando comenzó la explotación de este hace apenas 125 años, y al ritmo actual de consumo durará apenas un siglo más.

Los fraternales sentimientos de hermandad profunda entre el pueblo cubano y la patria de Nelson Mandela nacieron de un hecho que ni siquiera ha sido mencionado, y de lo cual no habíamos dicho una palabra a lo largo de muchos años; Mandela, porque era un apóstol de la paz y no deseaba lastimar a nadie. Cuba, porque jamás realizó acción alguna en busca de gloria o prestigio.

Cuando la Revolución triunfó en Cuba fuimos solidarios con las colonias portuguesas en África, desde los primeros años; los Movimientos de Liberación en ese continente ponían en jaque al colonialismo y el imperialismo, luego de la Segunda Guerra Mundial y la liberación de la República Popular China —el país más poblado del mundo—, tras el triunfo glorioso de la Revolución Socialista Rusa.

Las revoluciones sociales conmovían los cimientos del viejo orden. Los pobladores del planeta, en 1960, alcanzaban ya los 3 mil millones de habitantes. Parejamente creció el poder de las grandes empresas transnacionales, casi todas en manos de Estados Unidos, cuya moneda, apoyada en el monopolio del oro y la industria intacta por la lejanía de los frentes de batalla, se hizo dueña de la economía mundial. Richard Nixon derogó unilateralmente el respaldo de su moneda en oro, y las empresas de su país se apoderaron de los principales recursos y materias primas del planeta, que adquirieron con papeles.

Hasta aquí no hay nada que no se conozca.

Pero, ¿por qué se pretende ocultar que el régimen del Apartheid, que tanto hizo sufrir al África e indignó a la inmensa mayoría de las naciones del mundo, era fruto de la Europa colonial y fue convertido en potencia nuclear por Estados Unidos e Israel, lo cual Cuba, un país que apoyaba las colonias portuguesas en África que luchaban por su independencia, condenó abiertamente?

Nuestro pueblo, que había sido cedido por España a Estados Unidos tras la heroica lucha durante más de 30 años, nunca se resignó al régimen esclavista que le impusieron durante casi 500 años.

De Namibia, ocupada por Sudáfrica, partieron en 1975 las tropas racistas apoyadas por tanques ligeros con cañones de 90 milímetros que penetraron más de mil kilómetros hasta las proximidades de Luanda, donde un Batallón de Tropas Especiales cubanas —enviadas por aire— y varias tripulaciones también cubanas de tanques soviéticos que estaban allí sin personal, las pudo contener. Eso ocurrió en noviembre de 1975, 13 años antes de la Batalla de Cuito Cuanavale.

Ya dije que nada hacíamos en busca de prestigio o beneficio alguno. Pero constituye un hecho muy real que Mandela fue un hombre íntegro, revolucionario profundo y radicalmente socialista, que con gran estoicismo soportó 27 años de encarcelamiento solitario. Yo no dejaba de admirar su honradez, su modestia y su enorme mérito.

Cuba cumplía sus deberes internacionalistas rigurosamente. Defendía puntos claves y entrenaba cada año a miles de combatientes angolanos en el manejo de las armas. La URSS suministraba el armamento. Sin embargo, en aquella época la idea del asesor principal por parte de los suministradores del equipo militar no la compartíamos. Miles de angolanos jóvenes y saludables ingresaban constantemente en las unidades de su incipiente ejército. El asesor principal no era, sin embargo, un Zhúkov, Rokossovski, Malinovsky u otros muchos que llenaron de gloria la estrategia militar soviética. Su idea obsesiva era enviar brigadas angolanas con las mejores armas al territorio donde supuestamente residía el gobierno tribal de Savimbi, un mercenario al servicio de Estados Unidos y Sudáfrica, que era como enviar las fuerzas que combatían en Stalingrado a la frontera de la España falangista que había enviado más de cien mil soldados a luchar contra la URSS. Ese año se estaba produciendo una operación de ese tipo.

El enemigo avanzaba tras las fuerzas de varias brigadas angolanas, golpeadas en las proximidades del objetivo adonde eran enviadas, a 1 500 kilómetros aproximadamente de Luanda. De allí venían perseguidas por las fuerzas sudafricanas en dirección a Cuito Cuanavale, antigua base militar de la OTAN, a unos 100 kilómetros de la primera Brigada de Tanques cubana.

En ese instante crítico el Presidente de Angola solicitó el apoyo de las tropas cubanas. El Jefe de nuestras fuerzas en el Sur, General Leopoldo Cintra Frías,  nos comunicó la solicitud, algo que solía ser habitual. Nuestra respuesta firme fue que prestaríamos ese apoyo si todas las fuerzas y equipos angolanos de ese frente se subordinaban al mando cubano en el Sur de Angola. Todo el mundo comprendía que nuestra solicitud era un requisito para convertir la antigua base en el campo ideal para golpear a las fuerzas racistas de Sudáfrica.

En menos de 24 horas llegó de Angola la respuesta positiva.

Se decidió el envío inmediato de una Brigada de Tanques cubana hacia ese punto. Varias más estaban en la misma línea hacia el Oeste. El obstáculo principal era el fango y la humedad de la tierra en época de lluvia, que había que revisar metro a metro contra minas antipersonales. A Cuito, fue enviado igualmente el personal para operar los tanques sin tripulación y los cañones que carecían de ellas.

La base estaba separada del territorio que se ubica al Este por el caudaloso y rápido río Cuito, sobre el que se sostenía un sólido puente. El ejército racista lo atacaba desesperadamente; un avión teleguiado repleto de explosivos lograron impactarlo sobre el puente e inutilizarlo. A los tanques angolanos en retirada que podían moverse se les cruzó por un punto más al Norte. Los que no estaban en condiciones adecuadas fueron enterrados, con sus armas apuntando hacia el Este; una densa faja de minas antipersonales y antitanques convirtieron la línea en una mortal trampa al otro lado del río. Cuando las fuerzas racistas reiniciaron el avance y chocaron contra aquella muralla, todas las piezas de artillería y los tanques de las brigadas revolucionarias disparaban desde sus puntos de ubicación en la zona de Cuito.

Un papel especial se reservó para los cazas Mig-23 que, a velocidad cercana a mil kilómetros por hora y a 100  —cien— metros de altura, eran capaces de distinguir si el personal artillero era negro o blanco, y disparaban incesantemente contra ellos.

Cuando el enemigo desgastado e inmovilizado inició la retirada, las fuerzas revolucionarias se prepararon para los combates finales.

Numerosas brigadas angolanas y cubanas se movieron a ritmo rápido y a distancia adecuada hacia el Oeste, donde estaban las únicas vías amplias por donde siempre los sudafricanos iniciaban sus acciones contra Angola. El aeropuerto sin embargo estaba aproximadamente a 300 —trescientos— kilómetros de la frontera con Namibia, ocupada totalmente por el ejército del Apartheid.

Mientras las tropas se reorganizaban y reequipaban se decidió con toda urgencia construir una pista de aterrizaje para los Mig-23. Nuestros pilotos estaban utilizando los equipos aéreos entregados por la URSS a Angola, cuyos pilotos no habían dispuesto del tiempo necesario para su adecuada instrucción. Varios equipos aéreos estaban descontados por bajas que a veces eran ocasionadas por nuestros propios artilleros u operadores de medios antiaéreos. Los sudafricanos ocupaban todavía una parte de la carretera principal que conduce desde el borde de la meseta angolana a Namibia. En los puentes sobre el caudaloso río Cunene, entre el Sur de Angola y el Norte de Namibia, comenzaron en ese lapso con el jueguito de sus disparos con cañones de 140 milímetros  que le daba a sus proyectiles un alcance cercano a los 40 kilómetros. El problema principal radicaba en el hecho de que los racistas sudafricanos poseían, según nuestros cálculos, entre 10 y 12 armas nucleares. Habían realizado pruebas incluso en los mares o en las áreas congeladas del Sur. El presidente Ronald Reagan lo había autorizado, y entre los equipos entregados por Israel estaba el dispositivo necesario para hacer estallar la carga nuclear. Nuestra respuesta fue organizar el personal en grupos de combate de no más de 1 000 —mil— hombres, que debían marchar de noche en una amplia extensión de terreno y dotados de carros de combate antiaéreos.

Las armas nucleares de Sudáfrica, según informes fidedignos, no podían ser cargadas por aviones Mirage, necesitaban bombarderos pesados tipo Canberra. Pero en cualquier caso la defensa antiaérea de nuestras fuerzas disponía de numerosos tipos de cohetes que podían golpear y destruir objetivos aéreos hasta decenas de kilómetros de nuestras tropas. Adicionalmente, una presa de 80 millones de metros cúbicos de agua situada en territorio angolano había sido ocupada y minada por combatientes cubanos y angolanos. El estallido de aquella presa hubiese sido equivalente a varias armas nucleares.

No obstante, una hidroeléctrica que usaba las fuertes corrientes del río Cunene, antes de llegar a la frontera con Namibia, estaba siendo utilizada por un destacamento del ejército sudafricano.

Cuando en el nuevo teatro de operaciones los racistas comenzaron a disparar los cañones de 140 milímetros, los Mig-23 golpearon fuertemente aquel destacamento de soldados blancos, y los sobrevivientes abandonaron el lugar dejando incluso algunos carteles críticos contra su propio mando. Tal era la situación cuando las fuerzas cubanas y angolanas avanzaban hacia las líneas enemigas.

Supe que Katiuska Blanco, autora de varios relatos históricos, junto a otros periodistas y reporteros gráficos, estaban allí. La situación era tensa pero nadie perdió la calma.

Fue entonces que llegaron noticias de que el enemigo estaba dispuesto a negociar. Se había logrado poner fin a la aventura imperialista y racista; en un continente que en 30 años tendrá una población superior a la de China e India juntas.

El papel de la delegación de Cuba, con motivo del fallecimiento de nuestro hermano y amigo Nelson Mandela, será inolvidable.

Felicito al compañero Raúl por su brillante desempeño y, en especial, por la firmeza y dignidad cuando con gesto amable pero firme saludó al jefe del gobierno de Estados Unidos y le dijo en inglés: “Señor presidente, yo soy Castro”.

Cuando mi propia salud puso límite a mi capacidad física, no vacilé un minuto en expresar mi criterio sobre quien a mi juicio podía asumir la responsabilidad. Una vida es un minuto en la historia de los pueblos, y pienso que quien asuma hoy tal responsabilidad requiere la experiencia y autoridad necesaria para optar ante un número creciente, casi infinito, de variantes.

El imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla aunque tenga que despoblarla, privándola de hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndole migajas de los bienes y recursos naturales que saquea al mundo.

Que hablen ahora los voceros del imperio sobre cómo y por qué surgió el Apartheid.

 

 

 

 

 

 

Fidel Castro Ruz
Diciembre 18 de 2013
8 y 35 p.m.

Cuba celebra los 87 años de vida del Comandante Fidel Castro

Fidel Castro

Fidel Castro

13 de agosto de 2013.- El líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro, celebra este martes su cumpleaños número 87 y, aunque no está previsto que participe en algún acto público, el pueblo de Cuba le rendirá homenaje con la realización de un concierto popular, la presentación de dos libros y la inauguración de una exposición fotográfica.

Por un lado, la Academia Nacional de Canto “Mariana de Gonitch” ofrecerá un concierto dedicado al Comandante Fidel, en el Parque de La Habana. Además, se presentará al público el libro “Fidel Castro, soldado de las ideas. Tecnologías y medios de comunicación. Selección temática 1959-2011”, de Omar Pérez.

El otro texto que será bautizado este martes se titula “El inmortal Castro y el linaje serbio”, de la periodista Dragoslava Koprivica, en un acto que tendrá lugar en la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

El Instituto Cubano del Libro detalló que ambas obras contienen temas de discursos, informes y pensamientos de Fidel, así como también un repaso literario e histórico centrado en su personalidad.

De igual manera, está programada la inauguración de la exposición “El Fidel que conocemos”, con trabajos de los fotógrafos Osvaldo Salas, Liborio Noval, Roberto Salas, Pablo Caballero y Alex Castro.

Hasta la fecha, el Gobierno cubano no ha anunciado alguna actividad oficial, con motivo de la fecha, ni tampoco ha confirmado que el líder revolucionario vaya a participar en alguno de los actos populares que se realizarán alrededor del país.

Fidel pasará su cumpleaños alejado de las tareas del gobierno y de los micrófonos, tal como vive desde julio de 2006, cuando sufrió complicaciones de salud y cedió el mando a su hermano Raúl, actual Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de la República.

Este martes, la prensa cubana recuerda cómo en sus años de Presidente acostumbraba celebrar su cumpleaños con niños y jóvenes, quienes le cantaban y comían torta con él, en el Palacio de los Pioneros de La Habana.

Nacido el 13 de agosto de 1926 en Birán, al este de Cuba. Sus padres fueron el inmigrante gallego devenido en terrateniente, Ángel Castro, y la campesina cubana Lina Ruz.

Fidel es padre de ocho hijos y abuelo de varios nietos. Con Dalia Soto del Valle, su mujer desde hace cinco décadas, tuvo a Alejandro, Antonio, Alex, Alexis y Ángel. No obstante, de su primer matrimonio, con Mirta Díaz-Balart, nació su primogénito, Fidelito.

Adicionalmente, el Comandante tiene otros dos hijos de otras relaciones: Alina Fernández (que se marchó hace años a Estados Unidos) y Jorge Ángel.

Apariciones públicas

Su más reciente aparición pública fue en abril pasado, cuando inauguró una escuela en La Habana. Ese mismo mes también escribió la última de sus Reflexiones, textos que durante los últimos años publicó periódicamente.

En esa ocasión, el Comandante instó a Estados Unidos y a Corea del Norte a evitar una guerra nuclear, ya que un conflicto de esa magnitud afectaría, a su juicio, “a más del 70 por ciento de la población del planeta”.

En julio, escribió una carta, “He vivido para luchar”, dirigida a los ocho mandatarios que asistieron a la conmemoración del 60 aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en la que fue el gran ausente. “Debo respetar la obvia resistencia de los guardianes de la salud”, se disculpó.

“Cabeza fresca”

El presidente de Uruguay, José Mujica, se reunió recientemente con el líder cubano y tras ese encuentro resaltó que “Fidel Castro es un anciano con la cabeza fresca (…) Sigue siendo brillante, siempre promotor de ideas”.

El jefe de Estado uruguayo añadió que se encontró con un Fidel “cargado en años pero siempre fermental (mentalmente activo), con un hombre perfectamente al día con el acontecer del mundo, informado e interesado por todos los temas como siempre”.

En esa ocasión, Mujica expresó que Fidel “está muy motivado con el trabajo de investigación y de experimentación biológica, de materiales oxidantes, vitamínicos, proteicos y fundamentalmente plantas de origen tropical que pueden servir para sustituir en la dieta animal a los granos”.

Precisamente, en las últimas imágenes divulgadas a los medios, Fidel ha aparecido usando sombrero de “guajiro” o campesino, atento a las plantaciones de moreras y moringas, cuyo cultivo ha recomendado en varios artículos por sus propiedades alimenticias.

En el 2001, al cumplir 75 años, se le rindió un homenaje en Venezuela. El líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, destacó que “Fidel no le pertenece sólo a Cuba, le pertenece a este mundo nuestro, a esta América nuestra. Después de casi medio siglo de lucha, Fidel les puede mostrar la cara con integridad plena y con moral absoluta, no sólo al pueblo cubano, sino a todos los pueblos del mundo”.

http://www.aporrea.org/

El concepto “privatización” está absolutamente excluido como política en Cuba

Abel Prieto Jiménez

Abel Prieto Jiménez

Obama es, sin duda, una persona con más capacidad. Pero esto es un entramado de poder”, advierte Abel Prieto, una voz con peso en el proceso político revolucionario. “Los cambios en Cuba no implican la vuelta al capitalismo”, sostiene.

Prieto, actual diputado y exministro de Cultura de Cuba estuvo en Buenos Aires el pasado mes de julio participando de una serie de actividades académicas.

Atilio Borón: Quisiera comenzar pidiéndote una reflexión sobre la importancia que laRevolución cubana siempre le asignó al tema de la cultura, algo que muchas veces queda eclipsado por el énfasis casi excluyente que se pone sobre las transformaciones económicas y políticas desencadenadas desde el triunfo de la Revolución.

Abel Prieto: Atilio, recuerda aquella frase de Fidel cuando dijo que una revolución solo puede ser hija de la cultura y de las ideas. Un concepto muy martiano y muy gramsciano a la vez, y que tiene que ver mucho con las ideas del Che acerca de la creación de un hombre nuevo, que es lo que define realmente la transformación socialista del ser humano y su entorno. Lo que realmente ha llevado a la Revolución cubana hasta aquí -de un modo u otro, con zigzagueos, con retrocesos, con dificultades, con obstáculos a veces que parecían insalvables- ha sido la hegemonía en términos culturales de las ideas del socialismo. ¿Qué pudo hacer resistir al pueblo de Cuba aquellos años terribles, los 90, sino convicciones muy fuertes, una clarísima conciencia en términos de que teníamos que defender el espacio logrado para las ideas de justicia, para las ideas de la democracia auténtica? A mí me parece que eso tuvo mucho que ver con la campaña de alfabetización tan temprana, la creación de la Imprenta Nacional, la Casa de las Américas, el Instituto de Cine (ICAIC), es decir, todo el aparato de protección del patrimonio cultural, de la memoria cultural de la nación desde sus primeros años, y la democratización del acceso a la cultura. Con distinto énfasis y en distintas etapas, la cultura ha sido siempre una prioridad para Fidel, como lo es hoy para Raúl. Y esta es una de las conquistas, digamos que definitorias, de nuestro socialismo.

A B: Podemos decir que es una conquista fundamental, más irreversible que cualquier otra. A mí siempre me impresionó el hecho de que Casa de las Américas o el ICAIC hubieran sido instituciones muy tempranamente creadas por la Revolución cubana, inclusive antes que otras que tienen que ver con la vida económica, o inclusive la legislación agraria.

A P: El Instituto Nacional de Reforma Agraria, el INRA, se crea al principio de la revolución, pero la primera ley de la Asamblea Nacional, ya con la revolución institucionalizada, es la del Patrimonio Cultural.

A B: El Caribe es una región donde el impacto de la cultura norteamericana ha sido tradicionalmente muy fuerte e inmediato, y da la impresión de que en Cuba está siendo cada vez más difícil sustraerse a su influjo. ¿Hasta qué punto es cierto y, si lo fuera, hay manera de contrarrestar ese proceso?

A P: En Rosario, cuando hablaba de El Socialismo y el Hombre en Cuba, del Che, recordaba que él decía que había que combatir las taras del pasado. El problema es que hoy las taras del pasado forman parte de la batalla cotidiana, y efectivamente el mensaje consumista, frívolo, el mensaje digamos proyanqui, con una cierta idealización de ese mundo norteamericano ha influido en algunos segmentos de nuestra población y yo diría que contamina el ambiente espiritual en Cuba. Pero yo tengo una fe muy grande en que, incluso bajo las peores condiciones, la identidad cultural cubana tendrá esa capacidad para resistir. Claro que no podemos dejar eso librado a un proceso meramente espontáneo. Hay que ayudar a esos procesos, hay que ayudar a crear paradigmas nuevos.

A B: Hay quienes dicen que con la actualización del modelo socialista Cuba está volviendo al capitalismo. Es algo que nos preguntan permanentemente. ¿Qué piensas?

A P: Yo creo que en primer lugar hay que recordar que los documentos que fueron al reciente Congreso del Partido fueron discutidos por toda la población y enriquecidos en la discusión por la gente. Y en ese documento se habla de formas de gestión no estatales; no se habla de privatización o de propiedad no estatal. Se habla de formas de gestión no estatales. Nosotros estamos arrendando tierras a cooperativas o a familias, campesinos que tienen la obligación además de poner a producir esa tierra, pero la propiedad la conserva el Estado cubano en nombre de todo el pueblo. Eso es todo lo contrario de la privatización, y un principio básico es que ninguna persona natural ni ninguna entidad que maneje la producción o los servicios con formas no estatales pueden concentrar propiedad. De todos modos, la empresa estatal socialista, ahora con más atribuciones, más libertad de acción y mayor eficiencia, sin las trabas administrativas que la tuvo maniatada, es la que nos va a sacar de la crisis. No se va a tocar, por ejemplo, el concepto de salud universal gratuita para todos los cubanos, que nos ha aportado los índices de mortalidad infantil del Primer Mundo que tenemos hoy. No se va a tocar el acceso a la educación universal y gratuita que tenemos hoy, es decir, todo cubano va a poder, según su esfuerzo, su talento y su capacidad, transitar desde la primaria hasta la universidad sin pagar un centavo. Nada de esto es negociable, no vamos a privatizar nada de esas cosas y no estamos privatizando nada. Es importante aclarar esto. El concepto de privatización está excluido como política absolutamente.

A B: La prensa de derecha le dio una enorme difusión a la versión de que un millón de personas, de empleados públicos, sería despedida, y se habló de un ajuste salvaje.

A P: Eso no es cierto. Lo que sí hicimos fue identificar, con mucha seriedad y mucho rigor, qué personas son realmente necesarias en el aparato de la administración. Es verdad que se anunció que sobraba en los organismos una masa de gente importante, pero de ahí a poner a esa gente en la calle es algo que no tiene nada que ver con las ideas nuestras y con la idea en la que Raúl insiste tanto, que es anticapitalista por definición: no vamos a dejar a nadie desamparado, no vamos a dejar a una sola familia desamparada.

A B: ¿Qué pasa hoy con la juventud en Cuba? ¿Ha habido un proceso de despolitización en vastos sectores de la juventud cubana? No en todos, porque hay un sector muy fuertemente politizado. ¿Cómo ves eso?

A P: Tú sabes que ese tema Raúl lo aborda con total crudeza. La idea es que la generación que asaltó elMoncada, que luchó en la Sierra va a desaparecer por razones biológicas, más temprano que tarde. El habló de eso en la Asamblea Nacional, en donde se eligió a Miguel Díaz-Canel como vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros. Raúl ha conducido un proceso de promoción de jóvenes a cargos esenciales. Hoy muchos de nuestros ministros son muy jóvenes. Hoy en nuestro Consejo de Estado estáBruno Rodríguez también, nuestro canciller, que es un hombre también muy joven, con una larga experiencia como cuadro de la juventud. Y en el Comité Central y en la propia Asamblea Nacional hay un montón de gente joven con extraordinarios méritos. Yo creo que hay una vanguardia de gente joven que está muy politizada y que está muy comprometida con llevar adelante el proceso revolucionario. Veo que hay mucha gente joven que quiere discutir, que quiere participar, creo que esos espacios se están consolidando, y creo que ése es uno de los más grandes desafíos que tiene hoy la Cuba revolucionaria. Ahora viene el congreso de la Unión de Periodistas de Cuba*, porque nuestra prensa no está cumpliendo el papel que le corresponde. Hace mucho tiempo, en una resolución del Buró Político se habló de la necesidad de una prensa crítica que ayude a combatir los problemas, la burocracia, los errores. Ya se han dado algunos pasos: tú sabes que ahora Gramma tiene una sección los viernes de cartas de los lectores donde se hacen denuncias importantes, y se está haciendo un determinado periodismo de investigación para enfrentar el tema de la corrupción y el de la conducta y la mentalidad burocrática, refractaria a cualquier proyecto de cambio. Raúl está encabezando una batalla durísima frente a la burocracia.

A B: Esa juventud está queriendo poder viajar al extranjero, conocer otros países.

A P: Desde el principio de la Revolución pusimos todo el cine capitalista en Cuba, pusimos el gran cine europeo, italiano, francés, el cine norteamericano, el de más calidad y el de menos calidad. A diferencia de la experiencia soviética, por ejemplo, nosotros siempre hemos trabajado sobre la idea de que prohibiendo conocer lo de afuera no se llega a ninguna parte. Es un grave error, que sólo consigue que la gente termine por idealizar ese mundo que les está prohibido.

A B: ¿Qué ha significado para ustedes la llegada de Obama a la Casa Blanca? ¿Qué pasó en concreto en relación al bloqueo, a “Los Cinco”?

A P- El bloqueo se mantiene intacto. Y algo que no se divulga en el mundo es que la burocracia de Obama ha sido más eficiente que la de Bush para perseguir a bancos y a empresas que violen el bloqueo establecido por las leyes Helms-Burton y la Torricelli. Hay empresas a las que les han puesto multas multimillonarias. Y la administración de Obama ha sido tremendamente eficaz en ese sentido. Es decir, en el hostigamiento a Cuba, sobre todo en el campo financiero. ¿Qué de nuevo ha traído Obama? Yo te diría algunas visas para artistas y académicos. Pero los artistas que viajan a Estados Unidos lo hacen solo en viajes promocionales. Es decir, ninguna agencia cubana que representa al artista se beneficia de esa gira. Por supuesto al artista le interesa porque es un mercado en términos de arte importante, pero ellos tampoco pueden recibir dividendos como lo hace cualquier otro artista que hace una gira por EE.UU. Le dan una especie de dieta de bolsillo. No pueden recibir dividendos, ni pueden recibir dinero por derechos de autor de sus obras que pueden interpretar otros artistas.

A B: Pero si dan un concierto y se venden las entradas…

A P: No pueden recibir un centavo de la taquilla. Está prohibido por la ley del bloqueo.

A B: Y eso sigue…

A P: Eso sigue en pie, estricta y cruelmente… Obama ha permitido a grupos de estudiantes norteamericanos, de académicos, que viajen con determinadas licencias. Ese ha sido el “gran cambio” del que se habla, que no es un gran cambio, sin duda. Por otro lado se mantiene intacta la Ley de Ajuste Cubano. Incluso el lobby de la gusanera más radical está inquieto porque dice que Cuba, con su reforma migratoria, puede estar preparando un nuevo Mariel “para llenar de comunistas Miami”.

A B: Explica qué es la Ley de Ajuste Cubano, porque muchos no la conocen.

A P: Es una ley increíble por la cual por el simple hecho de poner pie en Estados Unidos los cubanos reciben un permiso de estancia, por un año primero y después la residencia definitiva. Es un caso único: Estados Unidos tiene dos políticas migratorias. Una para el resto del mundo y otra sólo para los cubanos. Imagínate tú: a los mexicanos o centroamericanos los pueden matar al cruzar la frontera, pero si es cubano tiene esa posibilidad, lo que le permite al gobierno norteamericano sacarle un lado propagandístico al asunto. Pero hoy se han quedado con un argumento menos. Los cubanos antes también podían viajar; antes existía algo que era el llamado permiso de salida, que es una cosa que viene de muchos años atrás, de la época en que empezaron a irse del país en los años 59, 60, batistianos, gente con crímenes, torturadores, malversadores del tesoro público. Después la gente salía de Cuba, pero tenía que cumplir determinados requisitos: una carta de invitación del extranjero, el famoso permiso de salida. Esos requisitos se quitaron. Hoy para salir de la isla al cubano le basta con su pasaporte al día y la visa correspondiente. Y no ha habido un éxodo a partir de esa reforma, ni mucho menos. Fidel dijo una vez que “el socialismo tiene que ser una obra de hombres y mujeres libres”, es decir, no puede construirse con el sentimiento de que te tienen atenazado.

A B: ¿Y en relación a los cinco? René ha vuelto a Cuba…

A P: René regresó, tuve la dicha de estar con él y de ver cómo la gente reacciona. Alicia Alonso organizó un espectáculo de ballet por los cinco en el Teatro Mella, y fue René. Y me impresionó al terminar la función la masa de gente rodeando a René para retratarse con él, para abrazarlo. Pero Obama no hizo lo que debía haber hecho.

A B: Sí, porque si él quiere puede otorgar el indulto a Los cinco.

A P- No lo hizo, aunque podría hacerlo. Claro, acuérdate de aquella cosa que dijo Fidel: “Clinton pudo devolver a Elián porque las encuestas daban que más del 60 por ciento de los estadounidenses opinaba que debía devolverse el niño a su padre en Cuba”. Y Fidel también dijo que “cuando logremos que la opinión pública en Estados Unidos favorezca el indulto les darán el indulto”. Porque los presidentes estadounidenses funcionan así: no con arreglo a principios éticos sino por lo que dicen las encuestas. Estamos ante alguien, Obama, que si tú lo comparas con Bush es un hombre inteligente, que se expresa bien. Bush es un monstruo de ignorancia y de maldad. Obama es sin duda una persona con más capacidad. Pero esto es un entramado de poder. Si se está al frente del imperio sólo será para aplicar la política imperial al pie de la letra.

A B: Obama ratificó la calificación de Cuba como país que auspicia el terrorismo.

A P: ¡Es una vergüenza! Cuba es la gran víctima del terrorismo generado por Estados Unidos: guerra biológica, atentados en hoteles, bombas, sabotajes. Todo lo ha padecido Cuba. Y ellos tienen ahí a un terrorista probado y confeso como Posada Carriles libre en Miami, y Orlando Bosch, que murió en su cama siendo un gran criminal.

A B: Un gran criminal. Hace poco se inauguró la biblioteca Bush en la Universidad Metodista del Sur (en Dallas, Texas), y allí estaban todos los ex presidentes sobrevivientes de Estados Unidos: Bush padre, Bush hijo, Carter, Clinton y, por supuesto, Obama. Alguien le preguntó a Chomsky qué le parecía ese espectáculo y dijo: “Bueno, allí tiene usted un montón de criminales de guerra”. Todos juntos sonrientes, parecen buena gente, pero son criminales de guerra.

A P: Así es, son grandes criminales de guerra.

*La expresión corresponde a un momento previo al Congreso.

(Tomado de Página12)

Cuba: Carta de Fidel al Presidente Rafael Correa

Querido Rafael:

Te felicito por tu valiente discurso de hoy y la gran autoridad moral y política con que asumes de nuevo la Presidencia de Ecuador.

Percibí la firmeza de tu voz cuando, de forma irrebatible, condenaste el bloqueo económico a Cuba. Dure lo que dure la azarosa historia de nuestra especie, nadie podrá demostrar nunca que los burdos intereses materiales serán capaces de crear ciudadanos más virtuosos y honestos.

La niña que hoy colocó sobre tu pecho la insignia presidencial demuestra lo contrario.

«Una idea justa, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército», sentenció el Apóstol de nuestra independencia.

Te felicito igualmente por el justo y sentido homenaje a Hugo Chávez que tanto amó a Ecuador.

Un fuerte abrazo,

Fidel Castro Ruz

Mayo 24 de 2013

8 y 32 p.m.

 

A %d blogueros les gusta esto: