¿Quién es el senador Marco Rubio?

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El senador cubanoamericano, Marco Rubio luego de perder en las primarias ante Donald Trump, apoyó al magnate y le presionó para cambiar las relaciones con Cuba. Foto: Rainier Ehrhardt/ AP.

Las elecciones de medio término en el 2010 hicieron saltar a la vida política nacional estadounidense a Marco Rubio, quien se convirtió en Senador republicano por el estado de Florida.

Su carrera, de rápido ascenso, transcurrió por canales que lo vinculan directamente con el ala más conservadora de lo que podríamos calificar como extrema derecha cubanoamericana.

Nació en 1971 en Estados Unidos, es hijo de inmigrantes cubanos que se marcharon del país antes del triunfo de la Revolución. Mientras estudiaba Derecho trabajó para la congresista Ileana Ros-Lehtinen. También colaboró en 1996 con la campaña de Bob Dole, candidato presidencial republicano que perdió ante William Clinton.

Rubio fue comisionado de la ciudad de West Miami entre 1998 y el 2000, y miembro de la Cámara de Representantes de Florida entre el 2000 y el 2008. Sus credenciales incluyen además estrechas relaciones con Jeb Bush, a quien describió como “el hombre que más admira en la política floridana”.

No obstante, su discurso público sobre el hijo y hermano de los expresidentes cambió en las últimas elecciones generales de Estados Unidos, cuando tuvo que competir contra él para aspirar a la candidatura republicana.

Como parte de la narrativa de su vida, que lo ayudó a llegar al Senado, insistía en ser el hijo de “exiliados cubanos que habían huido de la dictadura de Castro”. No obstante, documentos publicados en el 2011 por el diario The Washington Post demostraron que sus padres habían emigrado por razones económicas en la década del 50 para buscar trabajo en Estados Unidos.

Su formación y estrechos vínculos con el Partido Republicano en Florida, unido a los cambios en la vida política estadounidense en el 2010, ayudaron a que Marco Rubio se vinculara al Tea Party, movimiento conservador que ganó fuerza en Estados Unidos a partir del 2009, y que en las elecciones legislativas del año siguiente logró colocar en el Congreso a algunos de sus seguidores. Marco Rubio ganó el calificativo de “príncipe de la corona” de ese grupo, aunque con los años ha intentado desmarcarse del movimiento.

Dentro del Congreso integra los comités de Inteligencia; Envejecimiento; Asignaciones; Pequeños negocios y empresarios; y Relaciones exteriores, donde preside el subcomité para los asuntos del Hemisferio Occidental.

Desde ese puesto ha impulsado proyectos para sancionar a países como Irán y Venezuela, y recrudecer el bloqueo contra Cuba. Durante el 114 Congreso (2015-2016) presentó 69 proyectos de ley, relacionados tanto con la política exterior como con los asuntos internos.

Los registros de sus votaciones lo ubican en el ala conservadora del espectro político estadounidense, tanto en lo social como en lo político y lo económico. Por ejemplo, se opone al aborto, al aumento de impuestos a los más ricos, al control de armas, y a la ley de salud conocida como Obamacare. Asimismo, en el 2011 apoyó la agresión militar contra Libia.

Por otro lado, aunque considera que el cambio climático es real, cuestiona la medida en que los humanos estamos contribuyendo a ello, y considera que otros países como China son los principales responsables.

En materia de inmigración, apoya el fortalecimiento de las fronteras, aunque ha propuesto ofrecer un camino a la ciudadanía para algunas personas que hayan llegado ilegalmente a Estados Unidos. Formó parte del conocido como grupo de los ocho, integrado por cuatro senadores demócratas y cuatro republicanos, que durante la presidencia de Barack Obama elaboraron un proyecto de reforma migratoria, que no fue aprobado por el Congreso.

Solo en el 2016 recaudó para su campaña más de 52 millones de dólares, y entre sus donantes principales destacan nombres de instituciones bancarias como Goldman Sachs, Morgan Stanley y Bank of America.

Después de ser derrotado por Donald Trump como aspirante a la candidatura republicana, se presentó a reelección como Senador, y venció con el 52 % de los votos. En el 2022 deberá luchar nuevamente por su puesto en el Capitolio.

  • Edad: 46 años
  • Lugar de nacimiento: Miami, Florida, Estados Unidos
  • Cargo: Senador de Estados Unidos (2011-…)
  • Afiliación política: Partido Republicano

(Tomado de Granma)

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Ileana Ros quiere impedir que los cubanos en EE.UU. visiten a su familia en Cuba

Por Rosa Miriam Elizalde / Desbloqueando Cuba

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Por Rosa Miriam Elizalde

La congresista Ileana Ros-Lehtinen, una de las más duras opositoras a la política de Obama hacia Cuba, reconoció que su apoyo a la Ley de Ajuste Cubano no es incondicional y que apoya la modificación de algunas de sus prerrogativas, en particular aquella que facilita que los cubanos residentes en EEUU puedan regresar a su país de origen.

Ros-Lehtinen ha sido una firme defensora de esta Ley que promueve la emigración ilegal de cubanos a EEUU como fórmula para crear desestabilización política en la Isla, y que facilita solo a los inmigrantes cubanos un rápido proceso para obtener la residencia permanente.

Sin embargo, en una entrevista grabada que se transmitió este domingo el “Facing South Florida with Jim DeFede”, la congresista dijo que una investigación del Sun Sentinel la alertó del abuso de la ley a cargo de inmigrantes cubanos que reciben ayuda de Estados Unidos y luego regresan a Cuba.

La congresista dijo a Jim DeFede que aunque ella no está a favor de eliminar completamente la Ley, cree que aquellos cubanos que la usan para regresar a la Isla “no deben tener ese privilegio”.

Aseguró que apoya a otro republicano de Florida, Carlos Curbelo, quien trabaja en un proyecto para modificar esta Ley y sancionar a los que regresan a su país de origen antes de convertirse en ciudadanos estadounidenses.

Miami: El terrorista Luis Posada Carriles sufre accidente

Luis Posada Carriles manejando su auto en Miami.

Luis Posada Carriles manejando su auto en Miami.

Luis Posada Carriles, autor intelectual del atentado del avión de Cubana de Aviación donde murieron los 73 pasajeros que iban a bordo incluidos varios jóvenes deportistas, en 1976, sufrió un grave accidente en su auto en Miami y se encuentra hospitalizado.

Según informaciones de medios del sur de la Florida, Posada Carriles sufrió fractura de tres costillas y una clavícula, también tiene una herida en un brazo, producida durante un accidente mientras conducía su carro.

Absuelto en 2011 de 11 cargos de perjurio, fraude y obstrucción de procedimiento por un tribunal de migración de Texas que llevaba su caso, Posada Carriles disfrutaba de un plácido retiro en Miami, a pesar de las profusas pruebas de su participación en el crimen del avión cubano y de una campaña con bombas en hoteles de la Isla, que costó la vida a un joven turista italiano en 1997.

El terrorista, quien también tiene ciudadanía venezolana, es reclamado por el gobierno de Venezuela, donde planificó la voladura del avión y de donde se escapó, hace 30 años.

Posada Carriles se fugó de una prisión venezolana, tras emplear disfraces durante el cambio nocturno de vigilantes y un carnet falsificado, el pelo teñido y bigotes postizos para evadirse el 18 de agosto de 1985.

Luego se refugió y se movió por Honduras, Guatemala y El Salvador, desde donde apoyó las actividades de la contrarrevolución en Nicaragua, entre otras acciones realizadas en la región centroamericana.

El historial del conocido terrorista y agente de la CIA desde 1960 incluye la organización de un intento de asesinato contra el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, cuando realizaba en Chile una visita oficial al entonces presidente Salvador Allende.

En su calidad de prófugo de las justicia venezolana, el mercenario continuó sus acciones terroristas y aparece como el autor intelectual y organizador de una serie de atentados con bombas contra hoteles de La Habana en 1997.

Estos hechos los reconoció públicamente un año después en una entrevista al diario estadounidense The New York Times.

Orquestó también un nuevo ataque contra Fidel Castro, esta vez en Panamá, donde el líder cubano se encontraba en noviembre de 2000 para participar en una Cumbre Iberoamericana.

La acción fue frustrada y Posada Carriles detenido junto a Gaspar Eugenio Jiménez, Pedro Remón y Guillermo Novo -todos connotados criminales- por conspirar para asesinar al dignatario cubano.

Luego de un largo proceso penal, los terroristas fueron condenados por el intento de atentado con explosivos contra la vida de Fidel Castro, pero el 26 de agosto de 2004 recibieron el indulto dictado por la presidenta panameña, Mireya Moscoso, en los últimos días de su gobierno.

En 2005 ingresó en Estados Unidos y poco después fue arrestado por problemas migratorios.

Excarcelado bajo fianza el 19 de abril de 2007, Posada Carriles fue liberado en abril de 2011 por un jurado de El Paso, Texas, que ignoró todas las pruebas presentadas y lo declaró inocente de los cargos presentados por el gobierno norteamericano.

Desde entonces, luego de ser juzgado solo por mentiroso y no como asesino, camina libremente por las calles estadounidenses.

NOAM CHOMSKY: EEUU ha estado en guerra con Cuba desde finales de 1959

noam-chomsky-siriaLos Estados Unidos y Cuba han celebrado una segunda ronda de conversaciones como parte del esfuerzo por restablecer las relaciones diplomáticas por primera vez en más de medio siglo. Las dos partes podrían reabrir embajadas en La Habana y Washington a tiempo para una reunión regional el próximo mes.

Analista político y lingüista de renombre mundial Noam Chomsky da la bienvenida a la decisión del presidente Obama para comenzar normalizar las relaciones con Cuba, pero advierte que después de más de medio siglo de injerencia de Estados Unidos en la isla, es el paso mínimo que podía tomar.

AMY GOODMAN: A medida que continuamos nuestra conversación con Noam Chomsky, pasamos ahora a América Latina. Le preguntamos sobre el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y la intromisión estadounidense en Cuba.

NOAM CHOMSKY: Estados Unidos ha estado en guerra con Cuba desde finales de 1959. Cuba había sido, esencialmente, una colonia de los Estados Unidos, una colonia virtual. En enero de 1959, las fuerzas de la guerrilla de Castro se hizo cargo.

A finales de ese año, alrededor de octubre, aviones estadounidenses ya estaban bombardeando Cuba desde la Florida. Eso, creo que fue, marzo de 1960, hubo una decisión formal internamente para derrocar al gobierno. John F. Kennedy llegó poco después, llegó a la Bahía de Cochinos. Después de la Bahía de Cochinos, no había casi histeria en Washington sobre cómo castigar a los cubanos para esto.

Kennedy hizo algunos discursos increíbles acerca de cómo, ya sabes, el futuro del mundo está en juego en el trato con Cuba y así sucesivamente. Los EE.UU. lanzaron una gran guerra terrorista contra Cuba. La mayor guerra terrorista es parte de los antecedentes de la crisis de los misiles, que casi llevó a una guerra nuclear . Justo después de la crisis, la guerra terrorista volvió a repuntar.

Mientras tanto, las sanciones han sido muy duras contra Cuba, desde el régimen de Eisenhower, extendida por Kennedy, y ampliado aún más con Clinton. El mundo ha sido totalmente opuesto a esto. Los votos en la Asamblea General, que no pueden hacerlo en el Consejo de Seguridad porque los EE.UU. veta de todo, pero en la Asamblea General, los votos son abrumadoras.

Creo que la última fue 182 a dos, ya sabes, Estados Unidos e Israel, ya veces recojo Papua o algo por el estilo. Esto ha estado sucediendo año tras año. Los EE.UU. están totalmente aislados, no sólo en este tema, muchos otros.
Por último, observe que Obama no terminó las sanciones. De hecho, ni siquiera terminar las restricciones, muchas de las restricciones a los viajes y así sucesivamente. Ellos hicieron un gesto leve hacia avanzar hacia la normalización de las relaciones.

Las sanciones son realmente increíbles. Por lo tanto, si, por ejemplo, Suecia estaba enviando equipos médicos en algún lugar que tenía níquel cubano en él, que tuvo que ser prohibida, ya sabes, cosas como esas.

AMY GOODMAN: ¿Y el terrorismo, quieres decir?

NOAM CHOMSKY: Terrorismo que duró hasta los años 90. La peor parte fue bajo Kennedy, luego volvieron a aumentar durante los últimos años 70 y así sucesivamente. A los principales terroristas se les proporcionan refugio en Florida. El fallecido Bosch es uno, Orlando Bosch. Posada es otro.

¿Te acuerdas de que había algo llamado la Doctrina Bush, Bush II: Un país que alberga terroristas es lo mismo que los propios terroristas. Eso es para los demás, no para nosotros.

Ahora que nuestra vieja política de llevar la libertad y la democracia no funcionó, así que teníamos que intentar una nueva política. Quiero decir, la ironía de esto es casi indescriptible. El hecho de que estas palabras se puede decir que es chocante. Es una señal de, una vez más, un fracaso en alcanzar un nivel mínimo de la conciencia y el comportamiento civilizado. Pero los pasos, quiero decir, es bueno que hay pequeños pasos que está dando.

(Tomado de Realcuba’s Blog)

Navieras de EEUU buscan zarpar con pasajeros hacia Cuba

(foto AFP)

(foto AFP)

La empresa que dirige Joseph Hinson pidió una licencia al gobierno estadounidense en 2010 para una ruta de ferry a Cuba desde Florida y nunca recibió respuesta. Ahora tras el acercamiento entre ambos países lo vuelve a intentar con optimismo.

United Americas Shipping Services integra un puñado de compañías navieras en Florida (sureste de EEUU) que desean instaurar rutas marítimas aprovechando el enorme interés en viajar a Cuba que se ha generado por el anuncio en diciembre de que Washington y La Habana dejaban atrás medio siglo de enemistad y buscaban restablecer relaciones.

Las empresas saben que las nuevas normativas del gobierno de Barack Obama que desde enero facilitaron los viajes de estadounidenses a la isla no incluyeron el traslado de pasajeros en barco a Cuba, por lo que admiten que el camino burocrático es largo e incierto.

Actualmente los viajes de Estados Unidos a la isla los realizan exclusivamente compañías de vuelos fletados. Los servicios de transbordadores entre Florida y Cuba, que fueron populares hasta que fueron interrumpidos en la década de 1950, no han recibido autorización.

“Visualizamos operar un barco que transporte mil pasajeros” unas tres o cuatro veces por semana, indicó en Miami a la AFP un optimista Hinson, presidente de United Americas Shipping Services.

“La meta de CubaKat es ofrecer nuestro servicio de ferry, de los Cayos de Florida a puertos en Cuba, en el 2015. Actualmente, estamos trabajando con funcionarios de ambos países para hacer de esta aventura una realidad”, señala en su página web otra empresa.

CubaKat, que quiere comenzar a operar en diciembre de 2015 un servicio de catamaranes de alta velocidad para hacer el trayecto en menos de tres horas, inició los trámites en 2011, pero ahora cree “que el momento de empezar a operar nuestro servicio se acerca rápidamente”.

Otra empresa, Key West Express, ha manifestado su interés de ampliar su ruta actual entre Ft Myers -costa occidental de Florida en el Golfo de México- y los Cayos, hasta la isla.

– Maratón burocrático –

En ausencia de respuesta a una primera petición de licencia realizada en 2010, la firma de Hinson, parte de un grupo empresarial de carga marítima y servicio de transbordadores de México a California y de Puerto Rico a República Dominicana, volvió a introducir la petición esta semana.

“Estamos escuchando de varias fuentes que esta vez al menos va a ser seriamente considerada y de que podría haber apoyo a un servicio de ferry”, dijo Hinson. Su empresa busca ofrecer un servicio nocturno para conectar en diez horas Miami con Cuba, en confortables barcos que ofrezcan servicios de restaurantes y casino.

Pero no solo se necesita el sello de la oficina que controla los activos extranjeros en el tesoro, OFAC, sino también de otras agencias estadounidenses.

Y no menos importante, también Cuba tendrá que dar su visto bueno.

“Un servicio de ferry solo puede funcionar con una licencia específica de OFAC, en coordinación con el Departamento de Estado y luego de la aprobación del Departamento de Comercio y CBP (guardia de fronteras”, explica a la AFP una portavoz del Tesoro, Hagar Chemali.

El Tesoro no comenta sobre las posibilidades de que una solicitud sea aprobada.

– Menos restricciones, más servicios –

Las empresas saben que por ahora solo podrán transportar personas que entren dentro de las doce categorías establecidas para los viajeros estadounidenses, entre ellas visitas familiares o con fines académicos, culturales, deportivos o religiosos, mientras el turismo siga prohibido.

Pero creen que la posibilidad de ofrecer servicios más económicos que los vuelos charter los hará competitivos. También aprovecharán la demanda de viajes a Cuba que existe en Florida, donde vive gran parte de los dos millones de cubanos residentes en Estados Unidos.

“A medida que las relaciones mejoren y las restricciones se suavicen, buscaríamos poder ofrecer otro tipo de servicios”, como el transporte de automóviles particulares o de camiones de carga, dijo Hinson.

Pese a que saben que el camino es largo, las empresas preparan todos los detalles para operar rápidamente si reciben luz verde.

“Diría que si alguien nos da la aprobación hoy, podríamos estar listos en tres meses”, prometió Hinson.

AFP

EEUU pretende estar presente en La Habana cuando suceda el cambio generacional de sus líderes

Por Nazanín Armanian*

Obama US CubaNadie estaba presionando a un Barak Obama debilitado y exhausto para que rompiera el tabú de restablecer relaciones diplomáticas con Cuba, lanzándose a la boca de los halcones belicistas.

En este mercado de política y de realpolitik en el que reina la lógica de costo-beneficio, el pequeño tamaño del mercado cubano y sus insignificantes recursos naturales no explican esta histórica decisión de Obama. Bienvenidas estas nueve reuniones en 18 meses con representante de Cuba, y luego la confesión de la derrota, del triunfo del pueblo cubano y todas las fuerzas progresistas del mundo que denunciaban el medio siglo de crueles e inútiles sanciones, atentados, sabotajes, y otros actos de guerra contra la Isla socialista que se negó convertirse en otro “estado fallido”.

“No podemos seguir haciendo lo mismo y esperar un resultado diferente”, es el argumento oficial del Presidente para justificar la nueva política. Se trata, pues, de cambiar las tácticas para conseguir el mismo objetivo, que es provocar el cambio en el sistema político cubano en favor de sus intereses, esta vez mediante el uso del poder blando: relaciones políticas, económicas, sociales y culturales, para “conquistar el castillo desde su interior”. Desde el derrumbe de la URSS hasta hace poco, Washington ya no podía señalar a Cuba como una amenaza a su seguridad nacional.

Las cosas cambian cuando Rusia y China se reencuentran con los viejos compañeros cubanos y empiezan a ampliar sus lazos a todos los niveles y ante la mirada atenta del Comando Conjunto de Operaciones Especiales del Pentágono, con la sede en Florida. Que no se haya impuesto a Cuba ningún condición para dar este paso (al contrario de las exigencias planteadas a Irán o a Rusia para levantar las sanciones), se debe a esta preocupación y también a que La Habana tampoco moría de ganas y de necesidad para verse obligada a aceptarla, aunque la prensa demócrata -con el fin de calmar las críticas- afirme que hay un compromiso de los cubanos para restaurar el capitalismo, como el precio a pagar por el fin del bloqueo.

Los tres niveles de las razones “no oficiales”

A. En el contexto de la política interna de EEUU, han influido los siguientes factores en la toma de tal decisión por Obama y en que lo haya hecho precisamente en estos momentos:

  1. La pertenencia del propio presidente a la corriente de políticos que admiten la decadencia del imperio y la existencia de un nuevo orden multipolar, oponiéndose a los halcones vestidos de armadura y anclados en la ficción de verse como la única y todopoderosa superpotencia. Ya en 2004 siendo senador criticó el embargo
  2. Que lo haya hecho a poco de dejar su cargo y no durante los primeros 6 años de su mandato, es porque no tiene nada que perder: Entrará en la historia sin pagar ningún costo político.

  3. La imposibilidad de encontrar o crear un líder carismático entre los opositores exiliados capaz de provocar un levantamiento en Cuba: pues las rebeliones populares surgen y triunfan sobre fundamentos objetivos y no por la elocuencia de salvadores variopintos. Además, las sanciones incrementaban los sentimientos antiestadounidenses del pueblo cubano, y también la legitimidad de su gobierno. Las medidas tomadas por Washington están siendo apoyadas incluso por la mayoría de los exiliados cubanos, que así podrán ampliar sus lazos con la Isla.

  4. Estados Unidos pretende estar presente en La Habana cuando suceda el cambio generacional de sus líderes y poder influir sobre ellos desde dentro.

  5. Para la opinión publica estadounidenses, este gesto hacia el vecino cubano es más importante que los desastres que ha dejado Obama en Irak, Afganistán, Pakistán, Yemen, Ucrania o Siria. Además, así alivia la decepción de los votantes demócratas por el incumplimiento de sus promesas electorales en la política exterior.

B. En el contexto de la política regional:

  1. Tras el fracaso de la estrategia de ”Regreso a Asia” para contener a China, haber sido arrastrado a las guerras de Oriente Próximo, y el surgimiento de gobiernos de izquierda en varios países de la región, Obama ha decidido “Regresar a América” para recuperar la influencia debilitada sobre los cientos de millones de almas de América. Va a desempolvar la Doctrina Monroe para aplicarla a su manera, a pesar de que John Kerry dijera el año pasado que esta Doctrina había muerto (también dijeron lo de “salimos de Irak, de Afganistán, y cerraremos  Guantánamo”).
  • Las fuertes y continuas presiones de los países latinoamericanos a Washington dieron fruto: por fin consiguieron que Cuba esté presente en la Cumbre de las Américas.

  • La necesidad de recuperar la proyección hegemónica en una región en auge económico, y hacerse con el control de los grandes proyectos de infraestructura, como el de la ampliación del Canal de Panamá y las exploraciones petrolíferas en el Golfo de México.

  • Hace cinco meses pocos se enteraron de que Moscú había condonado el 90% de los 26.000 millones de euros de la deuda de Cuba contraída con la Unión Soviética.

    4. Recuperar a Venezuela, y no solo mediante el dumping en los precios de petróleo (diseñado con la complicidad de Arabia Saudí), o con provocaciones internas; sino sobre todo generando distanciamiento entre La Habana y Caracas. Cuba sigue representando la resistencia ante el imperialismo y hay quien, incluso desde la izquierda,  llama “claudicación y traición” a la acertada política de La Habana.

    1. Traer a Brasil a su esfera y sacarlo de los BRICS. Para los estrategas de la Casa Blanca es inadmisible que se deshaga del dólar en sus transacciones y encima equipe a su Ejército con mil millones de dólares de armas rusas.

    C. En el contexto internacional:

    1. ¿Cuba a cambio de Crimea? Aunque no tengan nada que ver, esta iniciativa ha sido, sin duda, la jugada más magistral de Obama contra China y Rusia, quienes se habían atrevido a entrar de lleno en el patio trasero de EEUU. Ha pasado desapercibida la Resolución 758 aprobada en diciembre por el Congreso de EEUU que insta al Gobierno, y también a los países aliados, no sólo a armar a Ucrania, sino también a tomar medidas militares contra Rusia.

    Moscú, que se siente acorralado, en unas maniobras sin precedentes exhibió el 31 de octubre pasado el vuelo de sus cuatro bombardeos Tu-95 (equivalente a los B-52- estadounidenses), por el cielo de la OTAN, desde el Báltico hasta Portugal.

    1. ¿No es motivo de preocupación para EEUU que China, el principal enemigo del imperio para Obama, se haya convertido en el segundo socio comercial de Cuba (y de otros países latinos) después nada menos que de Venezuela?
    2. El temor a que el aumento de las relaciones chino-rusas con la región incluya también su presencia militar. Por ello rescatan la memoria de la crisis de los misiles de 1962 para justificar la difusión del miedo. La prensa del 12 de noviembre resaltó que el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, organizó patrullas en las aguas del golfo de México, aunque desmintió que Rusia fuese a reactivar las instalaciones de espionaje electrónico de Lourdes (Cuba), que fue el más potente centro de escuchas de la URSS en extranjero, para monitorear las comunicaciones de EEUU. Lourdes fue cerrada en 2001 por problemas financieros y también por la presión de Washington.

    3. Washington, que ahora dedica pocos recursos en la defensa de sus fronteras (mientras invierte ingentes cantidades en desestabilizar las fronteras de los demás, recurriendo a la “excepcionalidad de EEUU”), se verá forzado a invertir dinero en ello y aumentar la militarización de la región. Éste es un factor contraproducente para atraer la confianza de estados a los que pretende encandilar.

    5.Obviamente, el peso del temor a perder Latinoamérica es mucho mayor que el de hacer negocio con un pequeño y pobre país como Cuba (no se trata de un Irán, de 80 millones de consumidores y sus inmensas reservas de hidrocarburo). ¿Fue casual que un día antes de anunciar la buena noticia Obama amenazara a Moscú con nuevas sanciones?

    1. Hace cinco meses, cuando se produjo el derribo del avión malasio sobre Ucrania, pasó desapercibido el notición de la gira de Vladimir Putin por América Latina; pocos se enteraron de que Moscú había condonado el 90% de los 26.000 millones de euros de la deuda que Cuba había contraído con la Unión Soviética. Putin también firmó con Cuba importantes contratos de inversión en la industria petrolera de la isla, la construcción del nuevo aeropuerto de la capital, la creación de una compañía aérea ruso-cubana, y la cooperación en la producción de productos farmacéuticos, agrícolas y de transporte, en minería y en turismo. Pero ahora que Rusia (igual que Venezuela) ha sido tocada por la caída de los precios del petróleo y las sanciones económicas (y difícilmente pueda cumplir los acuerdos) es cuando piensa llegar Mr. Marshall con sus millones al país que empobreció previamente.
  • Para los rusos, Cuba es más que una cuestión geopolítica o de reputación, es una cuestión sentimental. Y creen que daña la imagen de Rusia el hecho de que ahora los estadounidenses pretendan ocupar su lugar en la isla.

  • Opinan Moscú y Pekín

    Dmitry Rogozin, viceprimer ministro ruso, considera que la táctica calculada del nuevo enfoque de la Casa Blanca, aun siendo positivo para los cubanos, no es más que un “abrazo de oso” para estrangular a Cuba.

    En cambio, China alaba a Obama por demostrar que es un estadista que ha sabido convertir “un juego que no se puede ganar en uno donde todos ganan”, y lo ve como el “legado más memorable de su presidencia”.

    EEUU no aprende de sus errores

    Reconocer que el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba no ha provocado un levantamiento popular contra el Gobierno socialista no significa que Washington vaya a dejar de utilizar esta táctica –que según el derecho internacional es una declaración ilegal de guerra contra una nación. Ni siquiera funcionó contra el Gobierno impopular de Sadam Husein en Irak, y es improbable que provoque cambios en las políticas de Putin.

    Cuba, a la que  beneficia  la entrada de tecnología y capital estadounidense –ahora que Rusia y Venezuela están sufriendo sabotaje petrolífero–, ni podía ni debería perder esta oportunidad con el Gobierno de Obama, ya que los (o las) más belicistas amenazan con ocupar su Despacho Oval en 2016.

    Más allá de toda especulación sobre el futuro de Cuba, hoy viendo a naciones enteras que arden en el fuego de guerras, lo primordial es la defensa de la diplomacia en los conflictos entre los estados. La paz es la condición previa para toda acción democrática.

    Es posible que el presidente Obama, con este pequeño paso que ha dado con Cuba, esté dando un paso gigante para conseguir el premio gordo de su política exterior: Irán (y esto es el 18º motivo). ¿Lo conseguirá? Lo contaremos en el próximo artículo.

    *Profesora de Relaciones Internacionales en la UNED y Licenciada en Ciencias Políticas, residente en España.

    http://www.publico.es

    EEUU: Y sigue la perreta de Marco Rubio

    Senador Marco Rubio

    Senador Marco Rubio

    Ahora presidirá desde el martes la primera audiencia que se realizará en el Congreso vinculada al acercamiento entre Washington y La Habana.

    Lo informó este jueves en la capital estadounidense un despacho cablegráfico de la agencia noticiosa española EFE.

    Esta comentó que el senador republicano de la Florida “es uno de los principales críticos de la nueva política de Estados Unidos hacia la isla”.

    Agregó que este miércoles lo designaron presidente del subcomité para asuntos de la Democracia, Derechos Humanos y de la Mujer, entre otros.

    Fustiga el no haber priorizado sus relaciones en la zona y achacó a eso  lo que denominó “el envalentonamiento de los tiranos”.

    También, -agregó- que “competidores globales” profundicen su influencia en el continente”.
    A renglón seguido admitió que Estados Unidos no ha respondido ante la proliferación de la delincuencia organizada en las Américas.

    Caracterizando de nuevo a Marco Rubio, EFE dijo que se trata del “gran escéptico” sobre el proceso de acercamiento cubano-estadounidense.

    La agencia noticiosa apuntó que ya el senador advirtió que trabajará  por defender los derechos humanos en los países americanos, “especialmente en Venezuela y Cuba”.

    Además recordó que la primera    delegación de Washington viajó a La Habana días atrás y que la próxima ronda “de contacto” será en la capital estadounidense.

    Pero, ¿quién es el legislador republicano que encabezará el primer debate de su Congreso respecto al tema Cuba?.

    Un solo ejemplo, entre numerosos, sirve para ofrecer una muestra elocuente.

    ¿Cuándo han tenido lugar algunos de sus más ardientes ataques contra Cuba, Venezuela y otros países independientes y soberanos de América Latina?

    En momentos que, como sabe la opinión pública internacional, en el segundo semestre de 2014 el régimen de Israel ejecutaba otra  una de sus masacres contra los habitantes de la diminuta y frágil Gaza.

    Más de 1500 palestinos muertos, miles de heridos, una gran multitud de refugiados y de familias que huyeron luego de perder sus bienes.

    La alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navy Pillay, declaró entonces que Estados Unidos proveía a  Israel con artillería pesada para usarla en Gaza.

    Pero también, subrayó, ha gastado casi mil millones de dólares con destino a la protección de los civiles israelíes contra los cohetes.

    Durante una rueda de prensa la funcionaria de Naciones Unidas recordó que los civiles palestinos carecen de ese amparo.

    Una tragedia sintetiza a muchas en Gaza. Ocurrió en la primera semana de agosto del 2014.

    Metralla israelí destrozó a una de las escuelas  que la ONU auspicia en ese territorio árabe.

    El plantel, narró un cable de la Associated Press (AP), se encontraba “atestado con cientos de palestinos que buscaban refugiarse”.

    La agencia, no de Rusia, sino de Estados Unidos, agregó que el ataque israelí “dejó un panorama de almohadas, sabanas y ropas de niño salpicadas de sangre”.

    Un frío comunicado del ejército de Tel Aviv se limitó a decir que esa escuela, donde murieron al menos 19 civiles, “no era de ninguna manera un blanco”.

    El hecho provocó tal escándalo, que hasta un vocero del gobierno de Estados Unidos se vio forzado a desaprobarlo.

    Lo hizo a través de su portavoz,  Josh Earnest, quien reprochó  el bombardeo a ese plantel de Naciones Unidas en Gaza.

    De cara a tal realidad, y sobre todo ahora, vale indagar, ¿hubo algún pronunciamiento del senador Marco Rubio en cuanto a esa barbaridad?

    Guardó silencio, igual que cuando Argentina, con el total apoyo de América Latina, ha exigido sus legítimos derechos sobre las Islas Malvinas que ocupa militarmente Gran Bretaña.

    Abrió sus puertas el año 2015 y todavía el senador floridano Marco Rubio, tan rigurosamente severo con Cuba y otros, no ha rectificado su comportamiento.

    Meses atrás, The Washington Post lo calificó de mentiroso al descubrir la patraña que montó sobre sus padres “fugitivos del castrismo” en la isla.

    Lo verdadero, como demostró la investigación del periódico, sus progenitores abandonaron Cuba en 1956, evadiendo la honda pobreza que entonces prevalecía.

    O sea, algo más de dos años antes del triunfo de la Revolución que barrió con la tiranía de Fulgencio Batista y de la llegada de Fidel Castro a La Habana.

    Hasta que el Post lo desenmascaró, Marco Rubio utilizó en Miami esa falsa versión para sacarle dividendos políticos a su favor.

    He ahí la figura que legisladores republicanos impusieron para presidir en el Congreso la primera audiencia sobre el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos.

    (Tomado del blog yohandri.com)

    Marco Rubio: Un “Joven” con mente de viejo

    Tomado de El Nuevo Herald

    Marco Rubio

    Marco Rubio

    Nuestro senador Marco Rubio por el Sur de la Florida no hablaba desde hacía 19 días y lo extrañábamos; la última vez puso muy alto su listón. Emocionado ante la televisión, envuelto en la bandera cubana y a propósito del cambio de política hacia Cuba, inauguró otra cruzada contra el presidente Obama. Dijo que aunque el 99% de los norteamericanos apoyaran las relaciones diplomáticas con La Habana, él, como jefe del subcomité del Senado pertinente, no iba a dar el dinero para que se pusiera la embajada, ni tampoco iba a confirmar a ningún embajador americano. Así lo dijo, con dos riñones, y se quedó tan tranquilo.

    Antes de ayer reapareció. Arremetió contra el presidente Obama con una petición imposible de aceptar. Rubio pide (la foto es preciosa, rodeado de políticos con rostros solemnes) que no se inicien las negociaciones con Cuba hasta que 53 presos políticos sean liberados y tengan internet; con lo difícil que es, senador, conseguir en Cuba el internet. Yo creía que Obama era el peor negociador que Rubio había conocido en toda su vida y que no había obtenido nada a cambio con La Habana; ahora parece que hay 53 presos que serán liberados, pero el senador quiere que sea ya. Si no, se pone bravo.

    Hay que admirar la valentía personal de Marco Rubio y quedarse perplejo ante su habilidad política. Ya antes nos ha dado muestra de las dos, pero estas amenazas de no dar dinero para poner una embajada, de vetar eternamente a cualquier embajador para La Habana y de pedirle al presidente que eche abajo toda su política con peticiones incumplibles, son deliciosas. Conjuntamente con su aspiración presidencial.

    Tradicionalmente, el tema de Cuba lo han utilizado los políticos norteamericanos para ganar votos en el sur de la Florida y ahora, con Rubio, todo sigue igual. El senador utiliza, sin recato ni sentido de la proporción, la normalización de relaciones con la isla como un arma arrojadiza para beneficiar a los republicanos. Y no le importa, dice él, la opinión de los norteamericanos que representa. Ni tampoco, digo yo, la de los cubanos en aquel país que dice defender. Yo no sé para usted, senador, pero para mí, es vergonzoso. Antes, cuando lo hacían los políticos en inglés, bajando a Miami para gritar “Viva Cuba Libre”; y ahora con lo que hace usted, en español.

    Yo respeto mucho al senador por su juventud y su rápido ascenso, pero pienso que se cree de verdad que la presidencia de los Estados Unidos la deciden los cubanos. Es otra de las leyendas urbanas de nosotros, seres privilegiados con el don de proclamar y cortos en el de escuchar. Quiero decirle un secreto: eso no es verdad. Lo que sí parece ser verdad es que los cubanos están emigrando al partido demócrata. Charlie Crist, en contra del embargo, ganó el condado Miami-Dade(1), y los cubanos votaron mayoritariamente por él (2). Como ve, el voto cubano no decide la elección.

    La valentía del senador, sin embargo, es remarcable. Defiende sus principios con pasión; el hecho que no le importe la opinión de otros no es necesariamente censurable, porque si hubiera que actuar siempre según piensan los demás muchos líderes desde la sala de la casa hasta las estepas siberianas jamás hubieran prevalecido. Pero todos esos líderes ponen, en su apuesta por los principios, su carne en el asador. Como Tania Bruguera, que fue a pedir también a La Habana cosas imposibles para que se las negaran, pero con su propia carne en juego.

    Una nueva etapa se abre en la realidad cubana. En realidad las fuerzas tradicionales exiliadas tienen casi ninguna voz en ella, al menos ahora, porque se alinearon históricamente con uno solo de los grandes partidos norteamericanos, no entendiendo que los políticos norteamericanos, como Marco Rubio, se deben a los intereses de este país y a los de ningún otro. Todo lo demás es decorado. El dicho es conocido: la política es el arte de lo posible. También de lo imprevisto. Y uno nunca debiera ignorar que las campanas doblan en La Habana, porque al fin y al cabo, de una forma u otra, como dijo el poeta John Donne, también “están doblando por ti”.

    Cómo Barack Obama puede poner fin a las sanciones contra Cuba

    Obama. Foto: Daily Mail.

    Obama. Foto: Daily Mail.

    Desde 1996 y la adopción de la ley Helms-Burton, el Congreso de los Estados Unidos es el único que puede levantar el estado de sitio contra Cuba. Pero el Presidente Obama puede obligarlo a hacerlo…

    Desde la adopción de la ley Helms-Burton en 1996 –una aberración jurídica por su carácter extraterritorial y retroactivo que agrava las sanciones económicas contra la población cubana–, el Presidente de Estados Unidos ya no dispone de la facultad ejecutiva para poner término al estado de sitio económico anacrónico, cruel y contraproducente –según las palabras del propio Barack Obama. En efecto, sólo el Congreso puede poner fin a una política hostil condenada por la inmensa mayoría de la comunidad internacional, la opinión pública estadounidense, la comunidad cubana de Florida y sobre todo el mundo de los negocios de Estados Unidos.

    La Cámara de comercio de Estados Unidos, que representa el mundo de los negocios y cerca de tres millones de empresas, exhortó a los responsables políticos, tanto al Gobierno como al Congreso, a que adoptaran una nueva política hacia La Habana. Según su presidente Thomas Donohue, “Es tiempo de eliminar las barreras políticas que se establecieron hace mucho tiempo y borrar nuestras diferencias. Eso está en el interés del pueblo americano y de las empresas americanas”.1

    En su alocución histórica del 17 de diciembre de 2014 que anunció el restablecimiento de las relaciones con Cuba tras más de medio siglo de ruptura, el presidente estadounidense lanzó un llamado al Congreso para que optara por un nuevo enfoque hacia La Habana. “Animo al Congreso a que abra un debate serio y honesto sobre el levantamiento del embargo”, declaró Obama.2

    ¿La solución? Autorizar el turismo ordinario

    En realidad, el presidente Obama dispone de un medio bastante simple para acelerar el fin del estado de sitio económico que afecta a todas las categorías y todos los sectores de la sociedad cubana y que constituye el principal obstáculo para el desarrollo de la isla. Basta con que permita a los ciudadanos estadounidenses que viajen a Cuba como turistas ordinarios. En la actualidad los ciudadanos de Estados Unidos pueden viajar a cualquier país de mundo, incluso a China, Vietnam o Corea del Norte, pero su Gobierno todavía no les permite que descubran la isla del Caribe.

    Al romper esta barrera que separa a ambos pueblos, Barack Obama permitiría, según las estimaciones, que más de un millón de turistas estadounidenses viajasen a Cuba el primer año. Esta cifra superaría los cinco millones de personas anuales al cabo de cinco años, pues Cuba es un destino natural por razones históricas y geográficas evidentes. Así, se abriría un inmenso mercado para las compañías aéreas estadounidenses, la industria del transporte o las agencias de viajes, sin hablar de los demás sectores vinculados al turismo masivo. Hoy sólo 90.000 ciudadanos estadounidenses –fuera de los cubanoamericanos– visitan Cuba cada año por razones profesionales, académicas, culturales, humanitarias o deportivas, en el marco de licencias concedidas por el Departamento de Estado.3

    El flujo masivo de turistas a Cuba sería desde luego benéfico para la economía cubana, cuyos recursos dependen en gran parte de este sector, pero también para la economía estadounidense. En efecto, los productores agrícolas estadounidenses serían también los grandes ganadores de un reinicio del turismo entre ambas naciones y se les solicitaría para alimentar a los millones de nuevos visitantes, ya que Cuba importa la mayor parte de sus materias primas alimenticias.

    Con la autorización del turismo ordinario hacia Cuba, el mundo de los negocios no dejaría de presionar a los miembros del Congreso, cuya carrera política depende en gran parte de los financiamientos privados que reciben por parte de las empresas, para que pusieran definitivamente término a las sanciones económicas contra Cuba, que lo priva de un mercado natural de 11,2 millones de habitantes y potencialmente de 10 millones de turistas procedentes de todo el mundo. Efectivamente, Cuba acaba de superar los tres millones de turistas en el año 2014.

    En un primer tiempo, el Presidente Obama podría dar órdenes al Departamento del Tesoro para que no persiguiera a los ciudadanos estadunidenses que viajan a Cuba fuera del marco definido por la administración, ya que las sanciones económicas que se aplican a los que se arriesgan a hacer un viaje sin permiso, a través de Canadá o México, son bastante disuasorias. Ello tendría como efecto flexibilizar los viajes turísticos a Cuba y –sobre todo – reparar una anomalía jurídica en la medida en que esta prohibición viola la Constitución de Estados Unidos que defiende el derecho de moverse libremente.

    Así, Barack Obama dispone de un margen de maniobra suficiente para llevar al Congreso de Estados Unidos a poner término a unas sanciones económicas que suscitan el oprobrio por parte de la comunidad internacional y que han aislado a Estados Unidos en América Latina. El pueblo cubano pero también el pueblo estadounidense serían los principales beneficiarios de un restablecimiento de las relaciones económicas, comerciales y financieras normales entre ambas naciones.

    Salim Lamrani

    ( Tomado de Global Research )

    Cubanos emigrados en EE.UU apoyan restablecimiento de relaciones

    cubaeua_raul_obamaUna reciente encuesta demostró que el 58 por ciento de los emigrados cubanos residentes en Miami de 50 a 64 años apoya los planteamientos del presidente Barack Obama de restablecer las relaciones entre Cuba y Estados Unidos

    La pesquisa, realizada por la firma Bendixen & Amandi International y divulgada por varios medios de prensa en el sur de Florida, demostró que las nuevas acciones ejecutivas de Obama cuentan con un mayor apoyo entre las generaciones más jóvenes de cubanos emigrados, incluso de nacidos en Estados Unidos de padres procedentes de la isla.

    Según la encuesta, 53 por ciento de jóvenes de 18 a 29 años dijeron estar de acuerdo con un acercamiento a su país de origen, mientras que el 47 por ciento de 30 a 49 años también apoyan las recientes medidas adoptadas por Obama.

    La investigación demostró que la brecha no es solo generacional, sino también por fecha de llegada a Estados Unidos, reflejda en un 45 por ciento de apoyo al restablecimiento de relaciones entre Washington y La Habana de personas llegadas procedentes de Cuba después de 1980.

    Una encuesta realizada por la Florida Internacional University a mediados de este año demostró que una amplia mayoría de emigrados cubanos y sus descendientes apoyaba un acercamiento entre ambas naciones.

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