Más de 60 premios Nobel y 200 eurodiputados piden el fin del bloqueo en Gaza

PALESTINIAN-ISRAELI-CONFLICT-GAZA-STADIUM

París, 9 ago.- Un total de 66 premios Nobel y 203 eurodiputados piden en una carta el fin del bloqueo de Gaza y el cese del lanzamiento de cohetes desde la Franja hacia israel, informó hoy la ONG Peacelines, responsable de la campaña.”Se han unido para pedir la liberación de las personas atrapadas en esa trampa mortal”, reza el comunicado, que suscriben laureados con el Nobel de la Paz como el Dalai Lama, Adolfo Pérez Esquivel, Desmond Tutu; de Literatura, como John Coetzee y Dario Fo; de Economía, como George Akerlof y Daniel Kahneman; o de Medicina, como Günter Blobel o Mario Capecci.Israel “debe poner fin al bloqueo de Gaza, a todas las matanzas, y permitir a Gaza abrirse al mundo, de tal forma que se asegure la posibilidad de una economía viable” mientras que los palestinos “deben poner fin a todo ataque de cohetes sobre Israel y los israelíes”, agregan.La misiva, que firman también 203 europarlamentarios de los veintiocho Estados miembros de la Unión Europea (UE), consideran que solo hay dos soluciones para terminar con el “lanzamiento de cohetes”.”Bien bombardear la Franja hasta dejarla en ruinas y añadir decenas de miles de heridos, mutilados y muertos” al conflicto o bien “dejar de ignorar el apuro de los gazatíes, dirigiéndose a las raíces de la confrontación y proveyendo a Israel con la seguridad esencial que necesita”, agrega la petición.Se trata de la continuación de una campaña lanzada en 2009, y que inicialmente apoyaron 42 laureados con el Premio Nobel y 128 europarlamentarios.”Nada ha cambiado aún. El ‘mayor campo de prisioneros al aire libre’, como lo describen los pocos que lo han visitado, sigue cerrado”, a pesar del avance que supuso la liberación en 2011 del soldado israelí Shalit y de un millar de palestinos detenidos, en su mayoría mujeres, añade la misiva.Los firmantes sostienen que “la política de transformar a seres humanos en monedas de cambio tiene que terminar”.”Israelíes, palestinos, las personas del mundo ya han tenido suficiente”, agrega la petición, que suscribe también el expresidente estadounidense Jimmy Carter, el cineasta francés Jean Luc Godard o los escritores israelíes David Grossman y Amos Oz.En la carta, que también firman el intelectual estadounidense Noam Chomsky o el exprimer ministro francés Michel Rocard, se pide además que Israel libere “un número significativo” de mujeres, enfermos, ancianos, cargos electos y personas en régimen de “detención administrativa” de los más de 5.000 palestinos prisioneros. EFE

Pesadilla en Gaza

pensadores

Por: Noam Chomsky

Entre todos los horrores desplegados en la más reciente ofensiva israelí en Gaza, el objetivo de Tel Aviv es simple: volver, a la chita callando, a la norma.
En Cisjordania, la norma es que Israel continúe su construcción ilegal de colonias e infraestructura para poder integrar a su territorio cualquier cosa que pueda ser de valor, mientras confina a los palestinos en cantones inviables y los sujeta a represión y violencia.
En Gaza, la norma es una existencia miserable bajo un sitio cruel y destructivo, que Israel administra para permitir apenas la subsistencia, pero nada más.

La más reciente escalada israelí fue disparada por el brutal asesinato de tres muchachos de una comunidad de colonos en Cisjordania ocupada. Un mes antes, dos chicos palestinos fueron muertos a tiros en la ciudad de Ramalá, en esa misma zona. Ese hecho despertó poca atención, lo cual es entendible, puesto que es rutina.

“El desdén institucionalizado por la vida de los palestinos en Cisjordania explica no sólo por qué recurren a la violencia –escribe Mouin Rabbani, analista de Medio Oriente–, sino también el más reciente ataque israelí a la franja de Gaza.”

En una entrevista, el defensor de derechos humanos Raji Sourani, que ha permanecido en Gaza durante los años de brutalidad y terror israelí, señaló: “La frase que con más frecuencia escuchaba cuando la gente empezaba a hablar de un cese el fuego era: ‘todos dicen que es mejor para nosotros morir y no regresar a la situación que teníamos antes de esta guerra. No queremos eso de nuevo. No tenemos dignidad ni orgullo; sólo somos blancos fáciles, y muy baratos. Si la situación no mejora en verdad, es mejor morir’. Hablo de intelectuales, académicos, personas comunes y corrientes. Todos lo dicen”.

En enero de 2006, los palestinos cometieron un crimen grave: votaron por quien no debían en una elección libre cuidadosamente vigilada, y entregaron el control del parlamento a Hamas.

Los medios proclaman constantemente que Hamas está dedicado a la destrucción de Israel. En realidad, los líderes de Hamas han dejado en claro en repetidas ocasiones que aceptarían una solución de dos estados, de conformidad con el consenso internacional que ha sido bloqueado por Estados Unidos e Israel durante 40 años.

En contraste, Israel, fuera de unas cuantas palabras vanas, está dedicado a la destrucción de Palestina, y se aplica en ese cometido.

El crimen de los palestinos en enero de 2006 fue castigado de inmediato. Estados Unidos e Israel, con la vergonzosa adhesión de Europa, impusieron severas sanciones a la población errante e Israel incrementó su violencia.

Rápidamente, Estados Unidos e Israel empezaron planes para un golpe militar que derrocara al gobierno electo. Cuando Hamas tuvo el descaro de revelar los planes, los ataques israelíes y el sitio se volvieron mucho más severos.

No debería haber necesidad de revisar el deplorable historial de lo ocurrido desde entonces. El sitio implacable y los salvajes ataques son acentuados por episodios de cortar el césped, para tomar prestada la alegre expresión con que designa Israel sus periódicos ejercicios de tirotear a los peces en el estanque como parte de lo que llama guerra de defensa.

Una vez que cortan el césped y los desesperados pobladores buscan reconstruir algo después de la devastación y los asesinatos, se acuerda un cese del fuego. El más reciente se estableció después del asalto israelí de octubre de 2012, llamada operación Pilar de Defensa.

Aunque Israel mantuvo el sitio, Hamas observó la tregua, como concede Tel Aviv. Las cosas cambiaron en abril de este año, cuando Fatah y Hamas forjaron un acuerdo de unidad que instauró un nuevo gobierno de tecnócratas, sin afiliación a ninguno de los dos partidos. Naturalmente, Israel estaba furioso, y más aún cuando hasta el gobierno de Obama se unió a Occidente en indicar aprobación. El acuerdo de unidad no sólo socava la aseveración de Israel de que no puede negociar con una Palestina dividida, sino también amenaza el objetivo de largo plazo de separar Gaza de Cisjordania y proseguir sus políticas destructivas en ambas regiones.

Algo tenía que hacerse, y la ocasión se presentó el 12 de junio, cuando los tres jóvenes israelíes fueron asesinados en Cisjordania. En un principio el gobierno de Netanyahu sabía que estaban muertos, pero fingió que lo ignoraba, lo cual dio la oportunidad de lanzar una incursión en Cisjordania, con Hamas por objetivo.

El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó tener cierto conocimiento de que Hamas era el culpable. También resultó mentira.

Una de las principales autoridades sobre Hamas, Shlomi Eldar, informó casi de inmediato que muy probablemente los asesinos procedían de un clan disidente de Hebrón que desde hace mucho tiempo ha sido una espina en el costado de Hamas. Eldar añadió: Estoy seguro de que no recibieron luz verde de la dirigencia de Hamas; sólo les pareció que era momento de actuar.

Sin embargo, la escalada de 18 días después del secuestro logró minar el temido gobierno de unidad, e incrementó drásticamente la represión israelí. Israel también llevó a cabo docenas de ataques en Gaza, y el 7 de julio dio muerte a cinco miembros de Hamas.
Al final Hamas reaccionó disparando sus primeros cohetes en 19 meses, lo cual dio pretexto a Israel para lanzar su operación Borde Protector el 8 de julio.

Al 31 de julio se había dado muerte a unos mil 400 palestinos, en su mayoría civiles, entre ellos cientos de mujeres y niños. Y a tres civiles israelíes. Grandes áreas de Gaza habían quedado reducidas a escombros. Cuatro hospitales habían sido atacados; cada ataque fue un crimen de guerra más.

Funcionarios israelíes exaltan la humanidad del que llaman el ejército más ético del mundo, que informa a los habitantes de que sus hogares serán bombardeados, práctica que es sadismo disfrazado santurronamente de piedad, en palabras de la periodista israelí Amira Hass: Un mensaje grabado demanda a cientos de miles de personas que dejen sus hogares ya elegidos como blancos, por otro lugar igualmente peligroso ubicado a 10 kilómetros de distancia.

De hecho, no hay lugar en la prisión de Gaza que esté a buen resguardo del sadismo israelí, que puede incluso exceder los terribles crímenes de la operación Plomo Fundido de 2008-09. Las terribles revelaciones suscitaron la reacción acostumbrada del presidente más moral del mundo, Barack Obama: gran simpatía por los israelíes, acerba condena de Hamas y llamados a la moderación a ambas partes.

Cuando los ataques actuales se detengan, Israel espera quedar libre para continuar sin interferencia sus políticas criminales en los territorios ocupados, con el apoyo estadunidense que ha disfrutado en el pasado. Y los pobladores de Gaza quedarán en libertad de regresar a la norma en su prisión gobernada por Israel, en tanto en Cisjordania los palestinos podrán observar en paz cómo Israel desmantela lo que quede de sus posesiones.

Tal es el desenlace probable si Estados Unidos mantiene su apoyo decisivo y virtualmente unilateral a los crímenes israelíes y su rechazo al consenso internacional que desde hace tanto tiempo existe en torno a un acuerdo diplomático.

Pero el futuro sería muy distinto si Washington retirara ese apoyo. En ese caso sería posible avanzar hacia la solución duradera en Gaza a la que ha convocado el secretario de Estado John Kerry, la cual ha suscitado condena histérica en Israel porque la frase podría interpretarse como un llamado a poner fin al sitio y a los ataques constantes israelíes. Y –horror de horrores– la frase podría incluso interpretarse como un exhorto a aplicar el derecho internacional en el resto de los territorios ocupados.

Hace 40 años Israel tomó la fatídica decisión de elegir la expansión sobre la seguridad, rechazando un tratado total de paz ofrecido por Egipto a cambio de la evacuación del Sinaí egipcio ocupado, donde Israel emprendía proyectos intensivos de colonización y desarrollo. Desde entonces Tel Aviv se ha adherido a esa política.
Si Estados Unidos decidiera unirse al mundo, el impacto sería grande. Una y otra vez Israel ha abandonado planes anhelados si Washington se lo demanda. Así son las relaciones de poder entre los dos gobiernos.

¿Podría cambiar la política estadunidense? No es imposible. La opinión pública ha tenido un giro considerable en años recientes, en particular entre los jóvenes, y no puede ignorarse por completo.

Durante algunos años ha habido buen fundamento para las demandas públicas de que Washington observe sus propias leyes y reduzca la ayuda militar a Israel. La ley estadunidense estipula que no se puede brindar asistencia en seguridad a ningún país cuyo gobierno siga una pauta consistente de graves violaciones de los derechos humanos reconocidos internacionalmente.

Israel, sin duda, es culpable de esa pauta consistente, y lo ha sido por muchos años. El senador Patrick Leahy, de Vermont, autor de esa disposición legal, ha mencionado su aplicabilidad potencial a Israel en casos específicos, y con un bien dirigido esfuerzo educativo, de organización y de activismo, es posible impulsar con éxito tales iniciativas.
Eso podría tener un impacto muy significativo por sí mismo, y a la vez daría una plataforma para acciones ulteriores con el fin de obligar a Washington a volverse parte de la comunidad internacional y observar las normas del derecho internacional.

Nada podría ser más significativo para las trágicas víctimas de tantos años de violencia y represión en Palestina.

Fósiles hallados en China sugieren la existencia de otra especie humana

Esqueletos parciales de misteriosos seres humanos recién identificados, hallados en dos cuevas en el suroeste de China, muestran una combinación única de rasgos anatómicos primitivos y modernos, dicen los científicos.

“Sus cráneos son anatómicamente únicos. Lucen muy distintos a todos los seres humanos modernos, ya sea que estén vivos hoy en día o en África hace 150.000 años”, dijo el autor principal del estudio, el biólogo evolutivo Darren Curnoe, de la Universidad de New South Wales en Australia.

Los fósiles fueron hallados en la Cueva Longlin (provincia de Guangxi) y en la Cueva Maludong (provincia de Yunnan), regiones adjuntas en el sur de China. Estas personas de la Edad de Piedra tenían rostros cortos, planos y carecían del mentón moderno. Tenían huesos craneales gruesos, bóveda craneal redondeada, prominentes arcos superciliares y un cerebro de tamaño moderado.

Fueron llamados hombres de la Cueva del Ciervo Rojo, ya que según los científicos cazaban ciervos rojos ahora extintos y los cocinaban en la cueva de Maludong, donde cuatro de los cinco fósiles de esqueletos parciales fueron encontrados.

Los científicos siguen debatiendo la polémica cuestión de si la gente de la Cueva del Ciervo Rojo es realmente una nueva especie que indica una nueva línea evolutiva o si es una población muy temprana de los humanos modernos.

El equipo de investigadores australianos y chinos es cautelosamente optimista en lo que respecta a clasificar lo que han descubierto.

“La evidencia es bastante equilibrada en este momento. Se inclina hacia la idea de que la gente de la Cueva del Ciervo Rojo podría representar una nueva población, posiblemente, una nueva especie”, dijo Curnoe.

Los detalles del descubrimiento fueron publicados en la revista científica PLoS ONE.

La evidencia arqueológica ubica a estos cazadores y recolectores prehistóricos entre 14.500 y 11.500 años atrás, indicando que durante una franja de tiempo en Asia del Este, la gente de la Cueva del Ciervo Rojo podría haber compartido el territorio con personas de aspecto moderno que desarrollaron los inicios de la agricultura.

A pesar de que Asia es el subcontinente más grande, el registro fósil de la evolución humana sigue siendo escaso. La gran mayoría de la arqueología prehistórica se ha enfocado en Europa y África, dicen los científicos.

“La comprensión de los registros fósiles de Asia del Este es el eslabón faltante en nuestra comprensión general de la evolución humana”, dijo Curnoe.

El sitio Maludong fue excavado por primera vez por los chinos en 1989. En aquel entonces, se encontraron varios conjuntos de fósiles, pero no fue sino hasta 2008 que el sitio fue estudiado y los restos analizados por Curnoe y su equipo de investigadores.

La edad donde se hicieron los hallazgos fue determinada mediante la recopilación de muestras de sedimentos y comprobada usando datación por radiocarbono.

En la reconstrucción, falta el ADN

En la Cueva Longlin, se encontraron los restos de una mandíbula inferior situada en un lecho de sedimentos en 1979 y redescubiertos en un laboratorio ubicado en el sótano de uno de los investigadores chinos en 2009. Los huesos primero tuvieron que ser retirados de la roca sedimentaria. Luego, utilizando una tomografía computarizada en 3D, se crearon modelos del cráneo, mostrando tanto las prominentes características primitivas como modernas.

Debido a la incertidumbre que rodea al registro de este fósil humano, los paleoantropólogos dicen que se requieren pruebas de ADN más concluyentes.

Las pruebas de ADN iniciales realizadas en los fósiles no muestran evidencia de ADN humano, pero Curnoe y su equipo seguirán adelante.

“Si tenemos éxito en extraer ADN, eso nos dará una comprensión muy precisa de exactamente quiénes son estas personas y dónde podrían encajar en el árbol de la evolución humana”, dijo.

“Estamos tratando de comprender la historia común. ¿Qué nos une a todos? ¿De dónde venimos? En la comprensión de nuestro pasado evolutivo, esto podría ayudarnos a entender dónde estamos hoy y hacia dónde podríamos dirigirnos”, añadió Curnoe.

Tomado de http://cnnespanol.cnn.com/

A %d blogueros les gusta esto: