Asamblea Nacional: Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura del IV Período Ordinario de Sesiones de la VIII Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el 20 diciembre de 2014, “Año 56 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

FOTO: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

FOTO: Roberto Suárez/ Juventud Rebelde

Compañeras y compañeros:

Hemos tenido intensas y emotivas jornadas en los últimos días.

Este propio mes de diciembre celebramos exitosamente la V Cumbre Caricom-Cuba y el pasado domingo la XIII Cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, ocasión en que rendimos merecido homenaje a sus artífices: el entrañable presidente bolivariano Hugo Chávez Frías y el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana,  compañero Fidel Castro Ruz (Aplausos).

Nos acompañan en esta sesión Gerardo, Ramón y Antonio, motivo de genuino regocijo y alegría para todo nuestro pueblo —sobre este importante asunto ampliaré en la parte final de mi intervención. Se encuentran también presentes los compañeros Fernando y René y los familiares de los Cinco Héroes, al igual que el joven Elián González, su padre Juan Miguel y el Coronel Orlando Cardoso Villavicencio, Héroe de la República de Cuba, quien sufrió severa prisión por más de 10 años en Somalia.

Como ha sido habitual en las sesiones de nuestro Parlamento, me corresponde pasar revista al desempeño de la economía en el año que concluye y el Plan y Presupuesto para el 2015, cuestiones que han sido profundamente debatidas por los diputados en las 10 comisiones y también en la sesión plenaria de ayer.

Al análisis de esos asuntos se dedicó igualmente el Noveno Pleno del Comité Central del Partido, efectuado el pasado jueves.  Por tanto, solo haré una breve referencia a estos temas.

Fue explicado que el Producto Interno Bruto, conocido como PIB, tuvo un crecimiento del 1,3%, inferior a lo planificado inicialmente, en lo que influyó el insuficiente desempeño en el primer semestre, durante el cual se afrontaron limitaciones financieras de envergadura a causa del incumplimiento de ingresos externos, condiciones climatológicas adversas e insuficiencias internas en la gestión económica. Realmente en la segunda mitad del año se logró revertir modestamente esa tendencia y se alcanzó un resultado superior.

El Plan del próximo año consolida y refuerza la dirección de un crecimiento más sólido de la economía cubana, basado en la potenciación de las reservas internas de eficiencia, reanimación de los sectores productivos, en particular de la industria manufacturera, utilización más eficiente de los portadores energéticos e inversiones superiores en infraestructuras y la producción material, a la vez que se preservan los servicios sociales como la salud pública y educación a nuestra población.

Para el año 2015 se proyecta un crecimiento del PIB de poco más del 4%, objetivo alcanzable teniendo en cuenta que se dispone con suficiente antelación de un mejor aseguramiento financiero en comparación con el inicio del 2014. Ello no quiere decir que resultará fácil ni mucho menos. Deberemos seguir enfrentando los efectos de la crisis económica global y del bloqueo norteamericano que se mantiene en pie, generando innegables obstáculos al desarrollo de nuestra economía.

Al mismo tiempo, continuaremos honrando estrictamente los compromisos asumidos en el reordenamiento de las deudas con nuestros principales acreedores y así contribuir a la paulatina recuperación de la credibilidad internacional de la economía cubana.

En la tarde de ayer la Asamblea Nacional aprobó la Ley del Presupuesto del Estado para el año 2015, el cual contempla un déficit del 6,2% del PIB, que se ha considerado aceptable en las actuales circunstancias. Se incorporan nuevos tributos y se reduce la carga impositiva al sistema empresarial en correspondencia con la aplicación gradual de la Ley Tributaria.

Al propio tiempo, se han adoptado diferentes medidas para reforzar el control fiscal ante indisciplinas y la evasión de impuestos por las personas jurídicas y naturales.

En esta materia no solo debe sancionarse a quienes incumplen, pues la impunidad equivaldría alentar a la transgresión de las normas legales vigentes, consideramos que también es necesario fomentar en las instituciones, empresas, cooperativas y trabajadores por cuenta propia una cultura de civismo fiscal y que se comprenda que los tributos constituyen la fórmula principal para redistribuir la renta nacional en interés de todos los ciudadanos.

Por otra parte, ha mantenido su avance el proceso de implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados por el 6to Congreso. Como se ha informado, nos encontramos en una etapa cualitativamente superior en esta materia, en la que se abordan tareas de extrema complejidad, cuya solución impactará todas las facetas del quehacer nacional.

Me refiero, en primer lugar, al proceso de unificación monetaria, donde se ha progresado sólidamente en la segunda mitad del presente año desde el punto de vista conceptual y se ha logrado delinear un abarcador programa de medidas en interés de evitar afectaciones a la economía y la población.

Favorable acogida entre los ciudadanos ha tenido la decisión de generalizar la venta en CUP en las tiendas recaudadoras de divisas, la  que continuará ampliándose gradualmente.

La ocasión es propicia para ratificar dos conceptos que no debemos soslayar.

El primero es que la Unificación Monetaria no es la solución universal o inmediata de todos los problemas que afronta nuestra economía.

Esta importante decisión deberá complementarse por un conjunto de medidas macroeconómicas que favorezcan el ordenamiento monetario del país mediante instrumentos que aseguren el equilibrio de las finanzas nacionales, lo cual contribuirá decisivamente a mejorar el funcionamiento de la economía y la construcción en Cuba de un socialismo próspero y sostenible.

El segundo concepto y no menos importante, es que se garantizarán los depósitos bancarios en divisas extranjeras, pesos cubanos convertibles (CUC) y pesos cubanos (CUP), así como el efectivo en manos de la población y las personas jurídicas nacionales y foráneas.

Conocemos que no han dejado de manifestarse dentro y fuera del país criterios, con sanas y no muy sanas intenciones, acerca del ritmo del proceso de actualización de nuestro modelo económico.

Tampoco han faltado desde el exterior exhortaciones abiertas a apresurar la privatización, incluso de los principales sectores productivos y de servicios, lo que equivaldría a deponer las banderas del socialismo en Cuba.

Tal parece que estos últimos no se han molestado en dar una lectura a los Lineamientos, donde con toda claridad se expresa, cito: “El sistema económico que prevalecerá en nuestro país continuará basándose en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción, donde deberá regir el principio socialista ‘de cada cual según su capacidad y a cada cual según su trabajo’, fin de la cita.

Proseguiremos haciendo realidad los acuerdos del 6to Congreso del Partido Comunista de Cuba con responsabilidad y firmeza, a la velocidad que soberanamente decidamos aquí, sin poner en riesgo la unidad de los cubanos, sin dejar a ninguno abandonado a su suerte, sin aplicar terapias de choque y sin renunciar jamás a los ideales de justicia social de esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes.

Ya el próximo año iniciaremos las actividades preparatorias para la celebración en abril del 2016 del 7mo. Congreso del Partido, previo al cual se desarrollará un amplio y democrático debate con la militancia comunista y todo el pueblo acerca de la marcha de la implementación de los Lineamientos.

Estrechamente asociado a la actualización del modelo se encuentra el proceso de paulatina, repito, paulatina descentralización de facultades desde los ministerios hacia el sistema empresarial.

No es algo que pueda hacerse de la noche a la mañana si queremos tener éxito. Se requiere un tiempo prudencial para preparar y capacitar, como lo venimos haciendo, a los cuadros a todos los niveles, modificar la mentalidad arcaica y desechar viejos hábitos, así como elaborar e instrumentar el marco jurídico y procedimientos precisos que permitan a unos y otros controlar que las decisiones se apliquen de manera adecuada, rectificar oportunamente los errores y de ese modo evitar retrocesos innecesarios.

A favor de una mayor autonomía de la empresa estatal socialista, entre otras medidas, se amplió y flexibilizó su objeto social, se definió el encargo estatal y se otorgaron facultades para la comercialización de los excedentes productivos. Asimismo, se dispuso la eliminación de límites administrativos para el pago de salarios vinculados a los resultados.

Estas transformaciones deberán ejecutarse de manera gradual, sin apresuramientos, con orden, disciplina y exigencia.

La justa aspiración a devengar mayores salarios es una cuestión muy sensible, en la cual no nos está permitido equivocarnos, ni dejarnos conducir por el deseo o la improvisación.

Nos alegra que aumenten de manera gradual los salarios de aquellos trabajadores que laboran en las actividades con resultados más eficientes y reportan beneficios de particular impacto económico y social.

Sin embargo, debe quedar bien claro que no se puede distribuir una riqueza que no hemos sido capaces de crear, hacerlo conllevaría serias consecuencias para la economía nacional y de cada ciudadano. Soltar dinero a las calles sin un incremento correspondiente de las ofertas de bienes y servicios generaría inflación, fenómeno que entre muchos otros efectos nocivos reduciría la capacidad adquisitiva de los salarios y de las pensiones, golpeando en primer lugar a los más humildes. Y eso no lo podemos permitir.

Durante el primer año de la aplicación de la nueva política salarial, en no pocas empresas se ha producido la violación del índice del gasto de salario por peso de valor agregado bruto, en otras palabras, se han pagado mayores salarios sin el correspondiente respaldo productivo. He alertado en varias ocasiones que esto hay que considerarlo como una indisciplina grave, muy grave y debe ser enfrentada resueltamente por los dirigentes administrativos y también por las organizaciones sindicales.

Para nadie es un secreto que en nuestro sistema social los sindicatos defienden los derechos de los trabajadores y para lograrlo efectivamente deben ser los primeros en velar no solo por el interés de un colectivo laboral determinado, sino por los intereses de toda la clase obrera, que son en esencia los mismos que sostiene la nación entera.

No podemos dejar espacio a que se desarrolle y fortalezca el egoísmo y la codicia entre nuestros trabajadores. Todos queremos y necesitamos mejores salarios, pero antes hay que crear la riqueza para luego distribuirla según el aporte de cada cual.

Por supuesto, existen otras muchas cuestiones vinculadas a la actualización del modelo económico que no he mencionado, en varias de las cuales se han presentado desviaciones que estamos en la obligación de rectificar a tiempo, en el ánimo de no tener que dar marcha atrás, pero para ello hay que trabajar con mucha seriedad y responsabilidad.

Nadie en el mundo puede negar la destacada ejecutoria internacional de Cuba en el año que culmina. El reto que tenemos por delante los cubanos es muy grande: Hay que situar la economía a la altura del prestigio político que esta pequeña isla del Caribe ha conquistado gracias a la Revolución, al heroísmo y a la capacidad de resistencia de nuestro pueblo. La economía es la principal asignatura pendiente y tenemos el deber de encarrilarla definitivamente hacia el desarrollo sostenible e irreversible del socialismo en Cuba.

Como dije al principio, los diputados y todo el pueblo sentimos la enorme emoción y alegría de compartir la presencia en la Patria de Gerardo, Ramón, Antonio, Fernando y René, convirtiendo en realidad la promesa del compañero Fidel hace trece años. El extraordinario ejemplo de firmeza, sacrificio y dignidad de los Cinco enorgullece a la Nación, que batalló incansablemente por su liberación y ahora los acoge como verdaderos héroes (Aplausos).

Debo reiterar la profunda y sincera gratitud a todos los movimientos y comités de solidaridad que lucharon para conseguir su libertad y a innumerables gobiernos, parlamentos, organizaciones, instituciones y personalidades que aportaron su valiosa contribución.

El pueblo cubano agradece esta justa decisión del Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama. Con ello se ha eliminado un obstáculo en las relaciones entre nuestros países.

El mundo entero ha reaccionado positivamente ante los anuncios que se hicieron el pasado miércoles, valorando su importancia en las relaciones internacionales y especialmente para los vínculos de Estados Unidos con la región, lo que ha suscitado declaraciones favorables de gobiernos, presidentes y reconocidas personalidades, las cuales agradecemos sinceramente.

Ha sido fruto de conversaciones al más alto nivel, sostenidas en estricta discreción y que contaron con la contribución del Papa Francisco y facilidades ofrecidas por el Gobierno de Canadá.

Este resultado ha sido posible, además, gracias a los profundos cambios ocurridos en América Latina y el Caribe cuyos gobiernos y pueblos comparten el reclamo de una nueva política de Estados Unidos hacia Cuba.

Saludamos el planteamiento del Presidente Obama de abrir un nuevo capítulo en los vínculos entre ambas naciones y de introducir los más significativos cambios en la política estadounidense de los últimos 50 años.

Igualmente, reconocemos la disposición expresada por él de sostener con el Congreso norteamericano un debate sobre el levantamiento del bloqueo, así como su anhelo de lograr un futuro mejor para ambos pueblos, nuestro hemisferio y el mundo.

Compartimos la idea de que puede abrirse una nueva etapa entre los Estados Unidos y Cuba, que se inicia con el restablecimiento de relaciones diplomáticas, las cuales deberán estar basadas en las Convenciones sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares que regulan la conducta de las Misiones Diplomáticas y Consulares y de sus funcionarios.

A los contactos de alto nivel entre ambos gobiernos, acudiremos con espíritu constructivo, de respeto y reciprocidad, con el propósito de avanzar hacia la normalización de las relaciones bilaterales.

Como expresé el pasado 17 de diciembre, se ha dado un paso importante, pero queda por resolver lo esencial, que es el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, recrudecido en los últimos años, en particular en el ámbito de las transacciones financieras, con la aplicación de enormes e ilegítimas multas contra bancos de diversos países.

Nuestro pueblo debe comprender que, en las condiciones anunciadas, esta será una lucha larga y difícil que requerirá que la movilización internacional y de la sociedad norteamericana continúe reclamando el levantamiento del bloqueo.

Todos los datos indican que una mayoría de los ciudadanos norteamericanos, y aun más amplia de la emigración cubana, favorece la normalización de las relaciones bilaterales. En el Congreso de los Estados Unidos, que convirtió en Ley las disposiciones del bloqueo, también crece la oposición a esta política.

Esperamos que el Presidente de los Estados Unidos utilice con determinación sus prerrogativas ejecutivas para modificar sustancialmente la aplicación del bloqueo, en aquellos aspectos que no requiera la aprobación del Congreso.

Al propio tiempo, estudiaremos el alcance y forma de aplicación de las positivas medidas ejecutivas anunciadas por el Presidente Obama.

Es alentadora su instrucción de revisar la injustificable  inclusión de Cuba en la Lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo Internacional.  Los hechos demuestran que Cuba ha sido víctima de múltiples ataques terroristas, muchos de cuyos responsables gozan hoy de impunidad, como todos sabemos, nos han costado miles de muertos y mutilados.

Los pretextos esgrimidos con ese fin carecen absolutamente de base, como todo el planeta conoce. Solo sirven a intereses políticos como falso argumento para justificar el endurecimiento del bloqueo, especialmente en el sector financiero.

Desde Cuba jamás se ha organizado, financiado ni ejecutado un acto terrorista contra personas, intereses o territorio alguno de los Estados Unidos, ni se permitirá. Cada vez que hemos conocido cualquier información sobre planes terroristas contra Estados Unidos, se lo informamos a su Gobierno, al cual desde hace años hemos propuesto establecer un acuerdo de cooperación en esa materia.

Siempre estuvimos dispuestos al diálogo respetuoso, sobre la base de la igualdad para tratar los más diversos temas de forma recíproca, sin sombra a nuestra independencia nacional y autodeterminación y, como Fidel señalara, sin renunciar a uno solo de nuestros principios.

Reitero que solo es posible avanzar a partir del respeto mutuo, que implica la observancia de los principios del Derecho Internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, entre ellos, la igualdad soberana de los Estados, la igualdad de derechos y la libre determinación de los pueblos, el arreglo de las controversias internacionales por medios pacíficos, abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia de cualquier Estado, y la obligación de no intervenir en los asuntos que son de la jurisdicción interna de los Estados, lo que implica que cualquier forma de injerencia o de amenaza a los elementos políticos, económicos y culturales de un Estado constituye una violación del Derecho Internacional.

En consonancia con la Proclama de América Latina y el Caribe como Región de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno el pasado 29 de enero, en La Habana, durante la Cumbre de la CELAC, todo Estado tiene el derecho inalienable a elegir su sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia en ninguna forma por parte de otro Estado, lo que constituye un principio de Derecho Internacional.  Este documento fue firmado aquí en La Habana por todos los Jefes de Estado y de Gobierno de este continente, con excepción de los Estados Unidos y de Canadá, que no fueron invitados a la misma.

Entre los gobiernos de los Estados Unidos y Cuba hay profundas diferencias que incluyen, entre otras, distintas concepciones sobre el ejercicio de la soberanía nacional, la democracia, los modelos políticos y las relaciones internacionales.

Reiteramos la disposición al diálogo respetuoso y recíproco sobre las discrepancias. Tenemos firmes convicciones y muchas preocupaciones sobre lo que ocurre en los Estados Unidos en materia de democracia y derechos humanos y aceptamos conversar, sobre las bases enunciadas, acerca de cualquier tema, de todo lo que quieran discutir, de aquí, pero también de los Estados Unidos.

No debe pretenderse que para mejorar las relaciones con los Estados Unidos, Cuba renuncie a las ideas por las que ha luchado durante más de un siglo, por las que su pueblo ha derramado mucha sangre y ha corrido los mayores riesgos.

Es necesario comprender que Cuba es un Estado soberano cuyo pueblo, en libre referendo para aprobar la Constitución, decidió su rumbo socialista y sistema político, económico y social (Aplausos).

De la misma forma que nunca nos hemos propuesto  que los Estados Unidos cambien su sistema político, exigiremos respeto al nuestro (Aplausos).

Ambos gobiernos debemos adoptar medidas mutuas para prevenir y evitar hechos que puedan afectar los progresos en la relación bilateral, basados en el respeto a las leyes y el ordenamiento constitucional de las partes.

No ignoramos las virulentas críticas que ha debido soportar el Presidente Obama, a causa de los citados anuncios, por parte de fuerzas que se oponen a la normalización de las relaciones con Cuba, incluyendo legisladores de origen cubano y cabecillas de grupúsculos contrarrevolucionarios que se resisten a perder el sustento que les han proporcionado décadas de confrontación entre nuestros países. Harán todo lo posible por sabotear este proceso, sin descartar acciones provocativas de toda índole. Por nuestra parte primará una conducta prudente, moderada y reflexiva, pero firme (Aplausos).

En Cuba existen numerosas y diversas organizaciones de masas, sindicales, campesinas, femeninas, estudiantiles, de escritores y artistas, sociales, incluso representados en el Consejo de Estado, y no gubernamentales, muchas de ellas representadas por diputados a esta Asamblea, a las que ofendería que se les confundiera con unos pocos cientos de individuos que reciben dinero, instrucciones y oxígeno del exterior.

En los organismos multilaterales, como la Organización de Naciones Unidas continuaremos nuestra defensa de la paz, del Derecho Internacional y de las causas justas, así como la denuncia de las amenazas a la supervivencia de la especie humana que implican el cambio climático y los arsenales nucleares.

Continuaremos promoviendo el ejercicio de los derechos humanos, incluidos los derechos económicos, sociales y culturales, por parte de todas las personas y del derecho a la paz y al desarrollo de los pueblos.

La Revolución Cubana debe profunda gratitud a los pueblos, partidos y gobiernos de quienes ha recibido invariable y permanente solidaridad y seguirá orientando su política exterior sobre bases inamovibles de fidelidad a los principios (Aplausos).

Símbolo de lo anterior son las especiales relaciones que mantenemos con la República Bolivariana de Venezuela a la que seguiremos brindando apoyo frente a los intentos de desestabilizar al gobierno legítimo que encabeza el compañero presidente Nicolás Maduro Moros y rechazamos las pretensiones de imponer sanciones a esa hermana nación (Aplausos).

Como señalé días atrás tenemos la disposición a cooperar con Estados Unidos en el ámbito multi y bilateral ante peligros que requieren respuestas humanitarias colectivas y eficaces, que no debieran nunca politizarse.

Este es el caso del enfrentamiento al Ébola en África Occidental y la prevención en las Américas, tal como proclamó la reciente Cumbre Extraordinaria del ALBA que sostuvimos en La Habana sobre el tema el pasado mes de octubre.

Como he declarado en las recientes Cumbres de CARICOM y del ALBA, agradezco la invitación del presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, a participar en la VII Cumbre de las Américas y confirmo que asistiré para expresar nuestras posiciones, con sinceridad y respeto por todos los Jefes de Estado y Gobierno, sin excepción.

La participación de Cuba es resultado del sólido y unánime consenso de la América Latina y el Caribe, que vive una nueva época y se ha unido, dentro de su diversidad, en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que Cuba se honró en presidir el pasado año.

No olvidamos que el ALBA, con su permanente reclamo y el apoyo de todos los países de la región, logró la eliminación de aquellas viejas y oprobiosas sanciones a Cuba establecidas en 1962 por la Organización de Estados Americanos, en la República de Honduras, donde apenas un mes después derrocaron, por un golpe de Estado, al presidente de dicho país, el compañero Zelaya.

Compañeras y compañeros:

Dentro de pocas jornadas estaremos celebrando el nuevo año y el aniversario 56 del Triunfo de la Revolución, y hace solo dos días, el 18 de diciembre, se cumplieron 58 años del reencuentro con Fidel en Cinco Palmas de Vicana en la Sierra Maestra (Aplausos), en el corazón de la Sierra Maestra, y de su histórica exclamación al conocer que en total contábamos con siete fusiles para reiniciar la lucha  ¡Ahora sí ganamos la guerra!(Aplausos).

La inquebrantable fe en la victoria que nos inculcó Fidel continuará conduciendo a todo nuestro pueblo en la defensa y perfeccionamiento de la obra de su Revolución.

¡Felicidades en el nuevo año!

¡Saludamos el nuevo Año 57 de la Revolución Cubana!

Muchas gracias (Ovación).

Cuba: Juristas estadounidenses piden desestimar la condena a los Cinco ( + FOTOS )

FOTO: Roberto Suárez

Reconocidos juristas de Estados Unidos pidieron hoy la desestimación de las condenas dictadas contra cinco antiterroristas cubanos sentenciados en ese país, por considerarlas el resultado de violaciones constitucionales cometidas por el gobierno.

Desde Washington -sede de una videoconferencia sobre el caso, simultánea con La Habana- los abogados Martin Garbus, Raymond Steckle y el exfiscal general Ramsey Clark criticaron el pago de miles de dólares por el gobierno a periodistas para generar un ambiente hostil contra los Cinco.

Gerardo Hernández, René González, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González fueron detenidos en 1998 por su seguimiento a grupos violentos radicados en Miami, desde donde organizan acciones como las que han dejado casi tres mil 500 muertos y dos mil discapacitados en Cuba.

Para Garbus, abogado defensor de Gerardo, causa sorpresa la contratación de reporteros con el propósito de influenciar al jurado y la comunidad de Miami, ciudad sede del juicio.

Miles de dólares de dinero federal se destinaron a esa campaña por radio, televisión y prensa escrita, desarrollada por periodistas con antecedentes de participación en actividades paramilitares y otras acciones violentas contra la isla, algo sin precedentes, apuntó.

De acuerdo con el conocido litigante, ya es hora de que los antiterroristas sean puestos en libertad, después de 14 años encerrados en suelo estadounidense y de tantas evidencias de la conducta anticonstitucional de Washington.

Por su parte, Steckle consideró que la campaña organizada por el gobierno en complicidad con medios como The Miami Herald, El Nuevo Herald y Radio/TV Martí inflamó a la opinión pública y envenenó al jurado actuante, hasta lograr las largas condenas a los Cinco.

El veredicto debe dejarse a un lado por “ser un insulto a nuestro sistema de justicia”, estimó.

En su intervención en la videoconferencia, el exfiscal general Clark resaltó el papel de los antiterroristas, quienes “vinieron a Estados Unidos para proteger al pueblo cubano”

Tengo que decir que fue una misión heroica y difícil, por la que han estado 14 años en prisión, dijo.

Clark coincidió en calificar de violación la postura de Washington, al lastrar el principio del juicio imparcial.

Al participar en el foro simultáneo Washington-La Habana, Adriana Pérez, esposa de Gerardo, aseguró sentirse decepcionada por el sistema judicial norteamericano.

Para mí es extremadamente doloroso continuar hablando de tantas ilegalidades 14 años después, señaló en esta capital.

Ante una pregunta de Prensa Latina, Adriana destacó el papel de la solidaridad internacional como arma para lograr el regreso de los Cinco a Cuba.

Gracias a la solidaridad el mundo conoce hoy más el caso, por tanto seguimos confiando en ella; no olvidemos que Gerardo dijo que saldría de la cárcel por un jurado de millones, expuso.

FOTO: Roberto Suárez/Juventud Rebelde

FOTO: Roberto Suárez/Juventud Rebelde

Miami: Reynaldo Miravalles: Dondequiera que viva, Cuba es mi patria

El rodaje en La Habana de “Esther en alguna parte” dirigida por Gerardo Chijona y coproducida por el ICAIC e Ibermedia, devolvió al cine de la Isla al primer actor Reynaldo Miravalles. Foto: Página web de la película

Por Carlos Eduardo Maristany Castro*

“Nada de política”. Esta fue la única e inobjetable condición del actor para conceder la entrevista. Luego, como para recordar las reglas del juego, Reynaldo Miravalles escaneó con impresionante mirada a su entrevistador, para después romper el hielo con una típica frase beisbolera: “Tira pa’cá, que yo bateo la que me parezca bien”. Altísimo, sencillo y jovial, Miravalles recibió al visitante como con una actitud propia de Hemingway: con los pies absolutamente descalzos, en contacto directo con el piso. Entonces sobrevino, en hora buena, aquello que los cubanos llamamos una conversación “a piernas sueltas”.

-Muchas personas piensan que su última incursión en el cine cubano, antes de salir del país, fue en Alicia en el pueblo de Maravillas (1991). Sin embargo,a esta cinta le siguieron Mascaró (1992) y Quiéreme y verás (1993).¿Qué siente al volver a filmar aquí tras 19 años de ausencia laboral?

-No he hecho en 19 años películas en Cuba porque no vivo en Cuba. Vivo en otro país. Amo a Cuba, pero vivo en otro país, por necesidad que tengo, y porque tengo otra forma de vivir.

Esta película me ha brindado un argumento que a mí me parece que es muy bueno, extraordinario. Y he aceptado, el ar-gu-men-to -enfatiza-. Cuando te digo el argumento, te lo estoy diciendo todo. ¿Ya? Es un placer para mí y un placer para los que trabajan aquí. Cuando yo me encuentro con mis compañeros es como si antes me hubiese encontrado con ellos antier o ayer, porque jamás he tenido conflicto con nadie. ¡Ja-más! -subraya.

Tengo aquí en Cuba un crédito, y como tengo ese crédito, si hubiera vivido en este país, ¡que es mi patria -vuelve a enfatizar-!, y no hubiera vivido en otro país, que no es mi patria, es… facilidad que me ofrecen por razones de familia, hubiera hecho muchas más películas. Ahora hay una facilidad para que se pueda hacer, como me lo han hecho a mí ahora, invitarme a que yo haga una película. Y tengo la satisfacción de hacer esa película, porque es muy buena, el argumento está muy bien escrito, el resto de los actores son buenos todos, y se hace una buena película que favorece al cine de este país.

-Usted tuvo una participación destacada en varias obras importantes del cine revolucionario cubano, comoHistorias de la Revolución (1960), El joven rebelde (1961), Las 12 sillas (1962), El hombre de Maisinicú (1973),Los sobrevivientes (1978)… ¿Cómo fue su acercamiento a los conflictos de sus respectivos personajes en estos filmes?

-Tú fabricas la compostura de esos personajes, que están escritos, y van trayendo una composición de la vida: es un tipo de esta forma, o de otra. El autor me lo va facilitando, y yo lo convierto en persona real. Poco a poco voy viendo que ese tipo tiene un comportamiento que a lo mejor yo, como ser humano, no lo tengo. Pero lo conozco, lo he visto, lo siento y lo incorporo a mí como si fuera un abrigo. Y así se hacen las películas.

-Estos han sido años de escasas apariciones en el cine…

-Si tú no vives en tu país, no hay un estilo de producción para que te seleccionen. Para esta película, no hay mucha gente que tenga la edad que tiene que salir en ella. Los viejos trabajan en el cine porque abren la puerta y solo dicen: “el señor no está”, y cierran la puerta. Los argumentos para viejos no existen en el cine. No para mí, que tengo ya muchos años y ahorita voy a tener un siglo. Actores famosísimos del cine americano no ponen la cara ahora en el cine. Lo que ponen es dinero para que hagan las películas, pero sus caras no se ponen más. ¡Já, já, já! Y además, para hacer una película, el argumento tiene que estar bueno. Si me ofrecen una película que no esté bien el argumento… ni aquí, ni allá. No la hago tranquilamente. Aquí, no quiero especificar, me han ofrecido películas. Pero las películas que no me interesen, no las hago, porque me parece que es perder prestigio.

Chijona encontró a un actor que tiene la edad que necesita tener el personaje de esta película, y me invitó a que yo viniera a Cuba. Lo primero que yo le dije es: me tienes que dar el guión, para yo saber si el guión me conviene. No la economía -aclara-, sino el guión. Entonces me dieron dos guiones que eran demasiado amplios, y les dije que no. Después me trajeron otra versión. A mí me pareció que era una cosa agradable, y acepté venir a hacerla. Antes de esta ocasión, ya había venido varias veces a ver a mi familia. Aquí nunca he tenido el menor conflicto.

-Hábleme de las cosas curiosas que le suceden por las calles durante sus visitas a La Habana.

-Mira, te voy a contar una cosa que es excesivamente poco común. Rolando Díaz me está haciendo un documental larguísimo, hablando yo toda la bobería que he hecho. Entonces nos dio a la familia 5 papeletas para que fuéramos al Teatro Carlos Marx a ver el fabuloso espectáculo “Amigas”, de Lizt Alfonso. Ok. Entonces me dijo: “Siéntate ahí. Vamos a esperar a que la gente salga un poco”. Cuando empezaron a salir él comenzó a hacerme fotografías. Al inicio, la gente no sabía quién era el que estaban fotografiando. Pero según fue saliendo, el público me fue conociendo. Y se empezó a hacer un escándalo emotivo. La gente cogía a sus niños para que me abrazaran. Y había una señora gruesa que me vio y me dijo: ¡Miravalles, tú estás vivo! ¡Já, já, já! Y yo le dije: “vieja, como no voy a estar vivo”. ¡Já, já, já! Y empecé a salir del teatro, y montones de personas gritándome, saludándome, dándome la mano, por la emoción de verme.

Yo nací en El Callejón del Chorro, en la Plaza de la Catedral. Ahí viví hasta los 3 o 4 años. Yo fui a decirle a la gente que yo había nacido ahí. Y se me aparecieron más de 60 personas a preguntarme, a hacer chistes conmigo. Yo hice chistes con ellos. Este país me recuerda. Simplemente me siento un hombre feliz porque el trabajo que yo hice la gente lo reconoce, y la amistad que la gente me brinda me alegra. Y no ha sido una sola vez. Me aplauden con afecto. Cada vez que vengo aquí soy feliz. Esta es mi patria. Dondequiera que viva, esta es mi patria.

-A los 89 años, debió ser un reto para usted interpretar este importante rol en Esther

-El que hizo el guión es muy astuto. Molina (intérprete de la contraparte del rol de Miravalles) es un hombre joven. Y cuando Molina era más joven yo cogía una biblia y me aprendía 15 páginas. Ahora me cuesta más trabajo una página. Entonces el diálogo mío en esta película no es un discurso, sino algo más corto. De lo contrario no podría haberlo hecho, porque mi cabeza ya no está tan bien. Este es un diálogo conversacional que se aprende mucho más fácil. ¿Pero retos? Yo no tengo retos. Lo que tengo que ver es que el guión esté bien escrito, que la historia sea interesante, que el director sea bueno, que el fotógrafo sea bueno, que los compañeros que trabajen sean intelectuales y brillantes actrices y actores. Con eso yo hago mi trabajo.

-Prestigiosas figuras de las artes escénicas cubanas, que completaron el elenco de Esther…, han declarado sentirse complacidas de compartir créditos con usted en este filme.

-Eso sí. Son todos amigos míos. Sentí el mismo afecto de cuando vivía aquí. Yo no tengo conflictos con nadie.

-Durante el rodaje del filme, Chijona expresaba constantemente que junto a ud sentía que estaba trabajando con su papá, que también fue muy longevo. ¿Llegó usted a sentir esto?

-Claro. Yo tengo edad para ser su papá. Pero yo, cuando estoy trabajando, no creo en la edad, ni en la de él ni en la mía. ¡Já, já! Solo en la edad del personaje que estoy haciendo. ¿Eh? Chijona es una persona muy estudiosa. Es muy amable. Sabe lo que quiere. Y lo que quiere está correcto. Por eso lo he seguido.

-¿Qué espera de Esther en alguna parte?

-Espero que la película sea exitosa. Pero quien tiene que decirlo es el público. O sea, si no lo cree así el público, nos vamos a ir de cabeza… por emoción más que otra cosa -aclara-. ¡Coño, nos salió mal este pastel! Claro, este es un argumento que es interesante. Pero todo el mundo que va al cine no va a ver argumentos interesantes. Va a ver cine, a lo mejor, entretenido, y dice: “¿qué coño hacen estos par de viejos aquí?” ¡Já, já! Y tienen su razón. Podemos tener éxito o no. Pero estamos viendo una película que tiene valores buenos. Vamos a ver cómo salimos.

-¿Interpretar un papel con su edad podría ser un récord Guinnes?

-Es récord Guinnes. No lo comprobé. Pero no conozco a ningún actor que con 89 años haya hecho una película como protagonista.

-¿Seguirá actuando Reynaldo Miravalles?

-No es fácil. El cine para los viejos, ya te lo he dicho, no existe. Y si sale un viejo, sale un cachito. No se escribe la historia de los viejos, sino la de los jóvenes, en casi todas las películas. Si me lo ofrecen… La oportunidad, para mi criterio, es muy difícil que aparezca. Yo voy a cumplir noventa años -subraya-.

-Muchos artistas son recordados por obras que ellos no consideran como las mejores dentro de su trayectoria. En su caso, es evidente que los personajes por los que más lo recuerdan son el guajiro Melesio, muy popular en la Televisión Cubana, y el Cheíto León del filme El hombre de Maisinicú. Está usted en la situación descrita o se puede decir que en su caso coincide el gusto popular con su gusto personal.

-Todos los personajes que hago, son hijos míos. Y el amor hacia ellos es tan valioso en un lugar como en otro. El público es el que escoge los personajes y las historias. Están estos, pero hay otros que no tienen la calidad… o sí la calidad, pero no el caudal de estos. Pero también son buenos, y se ven con agrado. No todo tiene que ser exitosísimo. Yo creo que estos están buenos y otros también. Está el de Las 12 sillas, y otros. Cada uno tiene su razón de ser, su valor. Hay algunos más populares. En Miami voy en mi carro o a pie y la gente me grita: ¡Melesio! ¡Todos los días! Son muchos los cubanos que se han ido de aquí hacia Miami y han visto eso.

-¿Qué siente al saber que muchos cubanos que viven en Cuba, y también muchos que viven fuera, lo consideran, merecidamente, como uno de los mejores actores cubanos de todos los tiempos?

-No creo que yo sea mejor que nadie. Lo que he tenido más suerte a lo mejor que algunos. He podido conseguir historia y trabajar en películas con directores que tienen más conocimiento, que a lo mejor otros. Pero hay otros que tienen las virtudes que pueda tener yo. Esas son facultades que me han brindado.

-Háblenos de la familia que tiene en Cuba, que funciona además como una especie de oficina de trabajo aquí.

-Ellos me quieren como una parte más de la familia. Como si fuera albañil, como si… lo que yo fuera. Nadie es tan virtuoso aquí. Aquí la gente es tranquila. Aquí están mis dos hijas, mis nietos y bisnietos. Tengo una tonga de familia. En EEUU tengo un hijo y una nieta. Nietos tengo aquí un… no paran de… ¡la magua! ¡Já, já!

-¿Qué nos puede decir de Nena, una persona muy pendiente de usted y que, precisamente, nos ha atendido con mucha amabilidad durante la entrevista, aun sin estar del todo bien de salud?

-Nena es mi esposa. Llevamos casados 50 años. Nos llevamos bien. Con nuestros conflictos, pero somos esposos y amigos. Ella es totalmente indispensable en mi vida.

-Además de actuar, ¿qué otras cosas disfruta hacer?

-Cuando no tengo que trabajar como actor, hago cualquier otra tontería fabricada a mano. He hecho collares. Esa lámpara la hice yo. Muchas cosas de ese tipo. Las hago, por deleite. He hecho collares como loco. Pero, ¡cantidad! A ti no te regalo uno porque no te los vas a poder poner. Son de mujer, oíste. ¡Já, já, já!

-Su vinculación con el arte no comenzó por la actuación, sino por la pintura. ¿Por qué no le dio continuidad a esa inquietud?

-Porque no se podía. Yo era jovencito y me gustaba mucho dibujar. Y cuando tenía 17 años me matriculé en la escuela de pintura, en Reina y Gervasio, y estudié allí los dos primeros años por la noche. Cuando hubo que estudiar los dos años siguientes, que era en Dragones, tenía que ser por el día. Y por el día yo tenía que vender cositas, lo que hubiera, pa’ poder vivir, ayudar a mi mamá. Y no pude seguir estudiando. Conseguí un poquito de dinero, ciento y pico de pesos, con un compañero, y entre los dos compramos un cafecito que no tenía nada adentro, por allá por San Rafael. Empezamos a vender leche, poquito a poquito.

Al año de estar allí, había un muchacho que hacía radio en Cadena Azul, pero dos o tres líneas, y por eso le daban una monedita. Yo le regalaba café con leche, porque él no tenía dinero. Un día le pregunté qué hacía y me dijo: “¡yo soy artista!” Yo le dije: “¡coño, que bonito eso! ¿Tú sabes que a mí me gustaría?” A mí me gustaba todo lo que fuera arte. Entonces otro tipo armó un grupo y él me dijo: “¿tú quieres ir?”. Yo le dije: “¡me gustaría?”. Me dieron un papel, con bocadillos, e hice tres programas que salieron al aire. No duraron más. Pero ya yo había hecho tres. Y me dije: “¡coño, yo quisiera ser actor, chico!”.

Había una actriz famosa de radio, Enriqueta Sierra, que daba clases. No a mucha gente, pero ella me aceptó. A mí y a una muchacha. Pero a los 20 o 25 días se enfermó un poco y nos dijo que ya no podía dar sus clases. Me puse muy triste pero ella me mandó a otra señora que tenía un grupo de actores que hacían radio. Empecé a trabajar allí, en Cadena Azul, allá en Prado. No me pagaban nada. ¡Nada, nada! Yo hacía dos programas todos los días. Ahí iba aprendiendo. Tuve que vender el café. Vivía en Prado, en un cuarto de tres pesos. Se me acabó el dinero. ¡Se me acabó todo! ¡No trabajaba en nada! Empecé a ir a la emisora y sentarme ahí desde las 7 de la mañana hasta las 8 de la noche. A oír. A aprender. Todos los días. A coger de todo el mundo. Y así fui aprendiendo poquito a poquito, poquito a poquito, hasta que fui evolucionando. Después de eso vino esto.

Siempre era, mi voluntad de aprender, que es lo más importante. Si tú quieres ser profesional de algo tienes que fajarte con todo, para poder llegar. Yo parto de cero, hasta alguna celebridad que he conseguido después de los años. Yo se lo recomiendo a los jóvenes. Los que quieran… no sean orgullosos, no sean ellos más intelectuales que nadie. A lo mejor al principio no te darán mucho dinero, pero poco a poco irás subiendo. Yo he vivido después de esto. Y continúo siempre y cuando… ya yo leo esto, lo hago si me interesa, y si no lo devuelvo. Antes no devolvía nada. Nada. Nada. Pero fui aprendiendo. Fui buscando.

-Me gustaría hacerle una pregunta bastante común: ¿cómo le gustaría ser recordado cuando no exista?

-Como quieran. Que digan lo que consideran que me han visto a mí. Pero más nada. Eso no tiene… Después que me muera, ¡se acabó la ola! ¡Já, já, já, já! ¡Já, já, já!

*Carlos Eduardo Maristany Castro (La Habana, 1984). Graduado en la Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana, ha cursado también estudios profesionales de actuación y realización cinematográfica. Miembro de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), ha recibido varios premios nacionales de periodismo. Pertenece a la Asociación Hermanos Saíz (AHS), que nuclea a los jóvenes artistas cubanos. Dirige además diferentes géneros audiovisuales.

(Tomado de CubanArtNews)

Jueza Lenard suave y conciliadora con persona vinculada al narcotráfico, dura y cruel con los cinco antiterroristas cubanos

Por Edmundo García

A mi regreso este martes de un viaje a La Habana, como es costumbre, me puse a revisar la prensa que tenía acumulada para ponerme al día. Fue así que encontré un artículo del periodista Jay Weaver aparecido este mismo martes 15 de mayo, tanto en The Miami Herald como en El Nuevo Herald, titulado en este último “Jueza anula condena de cadena perpetua”. Dicho artículo trata sobre uno de los tantos hechos delictivos vinculados al tráfico de drogas, particularmente de cocaína, que hizo ola en Miami en décadas pasadas; pero me permitirá hacer una analogía o comparación que creo importante y reveladora de los desiguales estándares con que puede impartirse la justicia en los Estados Unidos y mucho más en una ciudad como Miami.

En el mencionado artículo Jay Weaver cuenta la historia de Yuby Ramírez, una ciudadana colombiana de 41 años condenada a cadena perpetua en el 2001 por el delito de “conspiración para cometer asesinato”. El objetivo de esta conspiración era eliminar a un testigo del gobierno que iba a declarar contra los narcotraficantes Willie Falcón y Sal Magluta, connotados narcotraficantes de la llamada era de los “cocaine cowboys”, condenados a largas condenas por ese delito. Todo parecía indicar que Yuby Ramírez iba a estar encerrada el resto de sus días, pero una jueza federal admitió que había sido mal asesorada por sus antiguos abogados y, acompañándose de nuevos defensores, logró hacer un trato judicial que le bajó la condena a 10 años; saliendo inmediatamente en libertad, pues al estar presa desde el 2001 el tiempo pasado en prisión le cubría la nueva sentencia. A Yuby Ramírez no solo se le probó el cargo de “conspiración para cometer asesinato”, sino que además ella misma acabó confesando su culpabilidad.

Les decía que esta historia me iba a permitir manejar una comparación, porque precisamente ese cargo de “conspirar para cometer asesinato” que se le imputó a la ciudadana colombiana Yuby Ramírez, y del que acaba de salir en libertad, es el mismo que se le imputa al luchador antiterrorista Gerardo Hernández Nordelo, y por el que se le condenó no a una sino a dos cadenas perpetuas, más quince años. Solo que a Gerardo no se le pudo probar en corte y mucho menos reconoció o confesó haber tenido algo que ver con el intento de actuar contra la vida de alguna persona.

El cargo de “conspirar para cometer asesinato” era tan insostenible en el caso de Gerardo Hernández Nordelo que la misma fiscalía, o sea el gobierno de los Estados Unidos, quiso desestimarlo porque temía que junto a él se le cayera el caso completo. Como se supo después por documentos desclasificados, el FBI monitoreaba a Gerardo Hernández desde años antes de su detención y precisamente por eso el gobierno norteamericano sabía perfectamente que Gerardo era inocente del cargo de conspirar para derribar las avionetas de Hermanos al Rescate. Sabían lo que hacía Gerardo, escuchaban lo que hablaba Gerardo, así que nadie mejor que ellos mismos para saber que el cargo de “conspiración para asesinar” era improcedente en su contra. ¿Cómo fue que de todas formas esa acusación persistió contra Gerardo? ¿Cómo fue que la jueza la mantuvo aún pidiendo la fiscalía su eliminación para no quedarse con nada? Es algo que todavía nadie puede explicar.

Se suele afirmar que en el sistema judicial norteamericano los jueces pueden impartir justicia según criterio y autoridad propia. Aunque la historia está llena de ejemplos que demuestran lo contrario, cualquiera pude pensar que juezas distintas pudieron llegar también a distintas conclusiones; pero: ¿Cómo se llama la jueza que condenó a Gerardo Hernández Nordelo a dos cadenas perpetuas y quince años por supuestamente “conspirar para cometer asesinato”, sin que se hubiera probado en corte o él lo hubiera confesado? Pues esa jueza se llama Joan Lenard. ¿Y quién es la jueza que acaba de anular la cadena perpetua a Yuby Ramírez por el delito probado, declarado y confeso de “conspirar para cometer asesinato”? Pues es la jueza Joan Lenard. Es decir, la misma jueza federal en ambos casos, anula la sentencia por un lado y la multiplica por el otro.

No hacía falta otra evidencia para concluir lo que todo el mundo sabe: que el juicio en Miami contra los cinco luchadores antiterroristas cubanos fue un juicio político, parcializado por la influencia de los grupos de la derecha cubanoamericana y la presión de una prensa rendida a sus intereses. Aquí está otra prueba de los diferentes estándares con que se aplica la justicia en los Estados Unidos y, a la vez, un antecedente para que la misma jueza Joan Lenard reconsidere las injustas condenas dictadas contra nuestros cinco héroes. 

Los 5: Y las trampas en el camino…

Jóvenes de la Universidad de Matanzas durante una de sus actividades por la liberación de Los Cinco

Por Edmundo García

Quiero comenzar este artículo hablando alto y claro: Si el gobierno de Cuba accediera a permitir que Alan Gross viajara a Estados Unidos, por el tiempo y la razón que fuera, creo que ni los huesos del luchador antiterrorista Gerardo Hernández Nordelo, con doble cadena perpetua más quince años de condena, volverían a ver el sol de Cuba jamás. Es lo que pienso, ahora me explico.

El pasado 27 de febrero la prensa cubana e internacional circularon la noticia de que Phil Horowitz, abogado del luchador antiterrorista René González Sehwerert, había presentado una moción de emergencia ante la Corte pidiendo permiso para que su representado, ahora en libertad condicional en Miami, pudiera regresar a Cuba por dos semanas para visitar a su hermano Roberto González Sehwerert, quien se encuentra seriamente enfermo.

El 12 de marzo se supo que la Fiscalía reconocía el carácter humanitario de la solicitud, pero se oponía a la misma argumentando preocupaciones de seguridad del FBI. El 15 de marzo, más de dos semanas después de que se conociera la petición del abogado de René, los medios daban a conocer una declaración de Peter Khan, abogado de Alan Gross, acerca de que él había enviado una solicitud similar al gobierno cubano a través de la Sección de Intereses en Washington, pidiendo que permitiera a Gross viajar dos semanas a los EEUU para visitar a su madre de 88 años y a su hija, ambas con problemas de salud.

No hay que ser adivino para darse cuenta de que el abogado Peter Khan está forzando una equivalencia entre el pedido de René y el pedido de Alan Gross. Ni tampoco hay que ser un mago para concluir que con la declaración se quiere condicionar la solicitud de René, y de paso, contrarrestar la creciente simpatía internacional por su causa. Pareciera que más que lograr la petición de Gross, lo que su abogado desea es que se niegue la que anteriormente se hizo para el héroe cubano.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que René es un hombre libre. Y que el régimen de libertad condicional lejos de su familia se le aplica por dos situaciones especiales:

1-La causalidad determinante de que René González nació en los Estados Unidos, en Chicago; por lo que debe hacer la probatoria en el territorio de este país. La misma situación aplicaría para el caso de Antonio Guerrero Rodríguez, que nació en Miami; pero no para Gerardo Hernández Nordelo, Fernando González Llort o Ramón Labañino Salazar, nacidos en Cuba, quienes serían deportados al salir de prisión.

2-La otra situación especial es que el caso de René, como el de los otros héroes prisioneros, es indiscutiblemente político. Si este caso no estuviera politizado, la visita humanitaria de René dependería solo de una entrevista de su Oficial de Probatoria con la Jueza Joan Lenar, para comprobar cómo ha sido su comportamiento desde que salió de prisión. Comportamiento que como todos saben ha sido intachable; por lo que la Jueza Joan Lenar seguramente aprobaría el pedido.

Si alguien dudara de la politización de este caso, no tiene más que revisar las recientes declaraciones hechas por la Congresista Ileana Ros-Lehtinen cuando se enteró de la solicitud presentada por el abogado de René. La legisladora Republicana y jefa del Comité de Relaciones Exteriores del Congreso dijo con mucho disgusto: “de ninguna manera, de ninguna forma, de ningún modo”. Incluso llegó a criticar al Departamento de Justicia por dejar una puerta abierta y admitir que efectivamente en la legislación estaban previstas ciertas condiciones bajo las que un pedido como el de René podía concederse.

La mal diseñada estratagema, la inaceptable trampa de equiparar la condición de Gross con la libertad condicional de René no viene de ahora; pertenece a una agenda que empezó antes de que saliera de la cárcel el pasado 7 de octubre. Varios hechos me hacen creer que esta fue la base de la rechazada propuesta que adelantó Bill Richardson, ex Gobernador de Nuevo México, en su último viaje a La Habana.

Quiero ser concluyente y poner sobre la mesa las verdades que definen la situación a que nos enfrentamos: René es un hombre libre que cumplió su condena. Alan Gross es un prisionero que recién empieza a cumplir la suya. Para que la equivalencia entre un caso y otro fuera posible tendría Alan Gross que haber cumplido su sentencia en prisión en Cuba y permanecer en libertad supervisada en la isla como permanece René en los Estados Unidos. Entonces sí. Pero por ahora es evidente que no se trata de situaciones similares.

Equivalente podría ser también, por ejemplo, que se le permitiera viajar dos semanas a Cuba a alguno de los héroes todavía en prisión, a cambio de similar permiso a Gross. Por otra parte hay que recordar que la madre de Gerardo Hernández Nordelo falleció estando él en prisión y no se le ocurrió pedir un permiso para asistir a su funeral. Como a René tampoco se le hubiera ocurrido pedir el permiso para viajar a Cuba si aun estuviera en la cárcel y no en libertad condicional.

El intercambio de prisioneros y la correspondencia de gesto por gesto no es un capítulo nuevo en la historia de las tensas relaciones entre Cuba  y los Estados Unidos. Se hizo en época del Presidente Carter, cuando este solicitó a Cuba la liberación de presos en la isla y el Comandante Fidel Castro pidió a cambio la libertad de los presos políticos puertorriqueños, los llamados “Macheteros”, entre los que se encontraba Lolita Lebrón. Al más alto nivel, de la forma más discreta y sin rejuegos mediáticos, estos tratos pudieron lograrse. Se sabe que el Presidente Carter tuvo fuerte oposición de políticos Republicanos en este intercambio, pero al final la razón se impuso y la fórmula de Fidel de gesto por gesto se abrió paso.

Esta parte de la historia debe serle contada a Alan P. Gross, a su esposa Judy Gross y a los demás familiares y abogados para que sepan que la solución es posible. Ellos podrían probar incluso con pedir permiso a Cuba para que la madre y la hija enferma de Alan Gross le visiten; como ya ha hecho más de una vez su esposa Judy; sin que todavía Olga Salanueva y Adriana Pérez hayan conseguido visas norteamericanas para visitar a sus esposos René González y Gerardo Hernández Nordelo. A Alan Gross también le han visitado en la prisión los Senadores Patrick Leahy y Richard Shelby, el Reverendo Michael Kinnamon, el Rabino Reb David, la estratega en políticas Donna Brazile, la ex Congresista Jane Harman, entre otros. Y Cuba no ha pedido ninguna reciprocidad a la hora de autorizar esas visitas; por ejemplo, no ha exigido que a cambio se le permita visitar a los héroes cubanos a funcionarios como Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, o al Canciller Bruno Rodríguez, ni siquiera al Embajador Jorge Bolaños; solo lo han hecho los cónsules en visitas reglamentarias.

Estoy seguro de que si René consigue el permiso para viajar dos semanas a Cuba, cumplirá su compromiso y regresará a los Estados Unidos en el tiempo y la forma indicados. Lo sé porque conozco sus principios. Y también porque él está consciente de que su comportamiento influiría en el destino de sus hermanos que permanecen en prisión.

No quiero terminar este artículo sin contarles que estas impresiones se convirtieron en ideas, y luego esas ideas en palabras escritas, gracias a la confianza que me dio el propio héroe cubano René González al decirme anoche en una conversación telefónica que coincidía con esta perspectiva que yo le mostraba.

Tomado de http://lajovencuba.wordpress.com/

Uno de los cinco héroes cubanos: Trasladado Antonio Guerrero a la prisión de Marianna, Florida

Antonio Guerrero Rodríguez, uno de los cinco cubanos, preso injustamente en Estados Unidos

Caracas, enero 13 – El Comité Internacional por la Libertad de los 5 antiterroristas cubanos  informó que recibió mensaje de Antonio Guerrero, (uno de los cinco), en el que da cuenta de su traslado.

“Esta mañana recibimos un mensaje de Antonio con su nueva dirección carcelaria. Finalmente ha sido transferido desde Florence – Colorado a la prisión Federal de Marianna, Florida. Antonio quiere hacer saber a todos los amigos que en estos días de aislamiento y largos trayectos por avión y carretera, siempre estuvo acompañado por la solidaridad de ustedes. La lucha por la libertad de Antonio y sus cuatro hermanos de causa continuará hasta el único destino que aceptaremos: el regreso de los Cinco a Cuba”.

A continuación el mensaje de Antonio 

Queridos amigos:

Ya estoy en la prisión de mi destino, en la que aun está muy latente el paso de paz, respeto, amistad, dedicación al estudio y al ejercicio físico de René por ella. Si, se trata de la prisión de mediana seguridad de Mariana, en la Florida.

Un breve resumen de mi viaje:

Salí jueves 5, en la mañana, de Florence con destino al aeropuerto de Pueblo. Allí, para nuestra sorpresa ya nos esperaba el avión que venía de Oklahoma para el primer intercambio de reclusos que se quedaban en esa zona de Colorado y los que llevaríamos viaje hacia el Centro de Transito.

Volamos rumbo a California. Nunca había volado tan lejos al oeste. Estuve “cerca” de Gerardo, porque allí recogimos los que salían de Victorville.

Luego fue un vuelo directo de varias horas regresando al centro de este extenso país, es decir, a Oklahoma.

Nada nuevo me esperaba allí. Estaba en la lista de los primeros que bajaban del avión: los que vamos para el “hueco”.

Ya me tenían reservada la misma celda de mi última estancia allí. Si, el mismo “lugar de retiro” donde nacieron hace dos años varios poemas.

Esta vez, las “muchachas” que repartían las medicinas no me hicieron recordar a nadie. No hubo tiempo ni musas para versos. Salí de Oklahoma este pasado martes 10.
Volamos, en otra larga travesía, con destino a Jacksonville. Allí nos recogió un autobús que nos llevo a una prisión en Tallahassee, donde apenas pasamos unas horas “durmiendo”.

A las 3 de la madrugada del 11 ya nos estábamos alistando para viajar por carretera a nuestro destino final. Me pareció un viaje interminable en una mañana oscura de lluvia intensa.

No hemos tenido comunicación hasta hoy día 12 (siempre tarda 24 horas cuando llegas a una nueva prisión).

Ah, casi lo olvidaba: esta vez ya, por fin, no hubo “caja negra”.
Les he echado de menos, aunque como les dije, me han acompañado y me acompañan siempre.

Más adelante les iré contando las primeras impresiones aquí.
Cinco abrazos.

!Venceremos!

Tony Guerrero Rodríguez

12 de enero de 2012
FUI Marianna
6:35 a.m.
Nueva dirección para escribir a Antonio

Antonio Guerrero
Reg. No: 58741-004
Quarters: APACHE A
Federal Correctional Institution
P.O. Box 7007
Marianna, FL 32447-7007

Pide el Gobierno de EEUU que sea rechazada la solicitud de Habeas Corpus de Gerardo

Pide el Gobierno de Estados Unidos que sea rechazada la solicitud de Habeas Corpus de Gerardo Hernández Nordelo y que no se le conceda una audiencia para analizar sus argumentos y las supuestas pruebas presentadas contra él.

La posición oficial está contenida en un documento de 123 páginas más tres anexos entregado hoy al tribunal federal de Miami por la fiscal Caroline Heck Miller, quien es la principal acusadora contra nuestro compatriota y fue también la que se negó a encausar al terrorista Luis Posada Carriles en el 2005.

Próximamente el equipo de defensa de Gerardo dará su respuesta y la Jueza Joan Lenard tomará su decisión.

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