Récords sobre el Pacífico en un globo lleno de helio

Los pilotos Troy Bradley, de Albuquerque, Nuevo México, a la izquierda, y Leonid Tiukhtyaev, de Rusia, conversan con la prensa y admiradores en el aeropuerto internacional Sunport de Albuquerque, el domingo 1 de febrero de 2015, un día después de que rompieran dos marcas en travesía en globo. Cruzaron el océano Pacífico en un recorrido de 10.695 kilómetros (6.646 millas) en seis días, 16 horas y 38 minutos. Este vuelo en globo se convirtió en el de mayor distancia y duración en la historia. (AP Foto/Russell Contreras)

Los pilotos Troy Bradley, de Albuquerque, Nuevo México, a la izquierda, y Leonid Tiukhtyaev, de Rusia, conversan con la prensa y admiradores en el aeropuerto internacional Sunport de Albuquerque, el domingo 1 de febrero de 2015, un día después de que rompieran dos marcas en travesía en globo. Cruzaron el océano Pacífico en un recorrido de 10.695 kilómetros (6.646 millas) en seis días, 16 horas y 38 minutos. Este vuelo en globo se convirtió en el de mayor distancia y duración en la historia. (AP Foto/Russell Contreras)

Los dos pilotos que completaron un vuelo en el que establecieron récords sobre el Pacífico en un globo lleno de helio regresaron a Nuevo México, donde recibieron una entusiasta y emotiva bienvenida entre música de mariachi.

Una multitud acogió el domingo en el aeropuerto a Troy Bradley, de Albuquerque, y a Leonid Tiukhtyaev, de Rusia, después de que terminaron su histórico viaje un día antes. La conferencia de prensa estuvo adornada con globos de colores para marcar la ocasión, y el evento incluyó un brindis con champán.

Bradley había estado planeando el vuelo a través de ese océano durante 15 años, y su esposa dijo que fue motivado por el objetivo de realizar algo mejor que nadie más en el mundo.

“Nuestro vuelo fue totalmente increíble”, declaró Bradley a la prensa y admiradores.

El experimentado piloto estadounidense se había propuesto hace mucho tiempo efectuar una travesía histórica que fuera la de mayor distancia y más tiempo a bordo de un globo lleno de gas. Él y Tiukhtyaev rebasaron ambas marcas en su travesía en el globo lleno de helio con el que cruzaron el Pacífico durante casi siete días.

Los pilotos Troy Bradley, de Albuquerque, Nuevo México, y Leonid Tiukhtyaev, de Rusia, vuelan en globo lleno de helio sobre el monte Fuji después de su despegue de Saga, Japón, el 26 de enero de 2015. Ambos pilotos amarizaron frente a costas del noroeste de México, el sábado 31 de enero de 2015, en lo que fue la travesía en globo de mayor distancia y duración en la historia. Cruzaron el océano Pacífico en un viaje en globo de 10.695 kilómetros (6.646 millas) en seis días, 16 horas y 38 minutos. (AP Foto/Russell Contreras)

Los pilotos Troy Bradley, de Albuquerque, Nuevo México, y Leonid Tiukhtyaev, de Rusia, vuelan en globo lleno de helio sobre el monte Fuji después de su despegue de Saga, Japón, el 26 de enero de 2015. Ambos pilotos amarizaron frente a costas del noroeste de México, el sábado 31 de enero de 2015, en lo que fue la travesía en globo de mayor distancia y duración en la historia. Cruzaron el océano Pacífico en un viaje en globo de 10.695 kilómetros (6.646 millas) en seis días, 16 horas y 38 minutos. (AP Foto/Russell Contreras)

La aventura de ambos pilotos llegó a su fin poco después de que saliera el sol el sábado, cuando descendieron en el mar a pocos kilómetros de la costa de la península mexicana de Baja California, a unos 483 kilómetros (300 millas) al norte del popular destino turístico de Cabo San Lucas.

Según el plan original, ambos pilotos harían un aterrizaje perfecto en la playa, pero debido a los vientos que soplaban en dirección paralela a la costa tuvieron que arrojar cuerdas colgantes para que su fricción con el océano disminuyera la velocidad del globo y lograran un amarizaje controlado.

“Esa fue la parte más difícil de la travesía”, declaró Bradley.

A cientos de kilómetros de distancia, en el centro de control de la misión en Albuquerque, el júbilo se apoderó de los presentes y se escuchó el descorche de una botella de champán.

El equipo declaró que la travesía fue un éxito cuando supo que una embarcación pesquera había recogido a los pilotos. Las autoridades mexicanas ayudaron a resguardar el globo y la cápsula con el equipo a bordo utilizado para documentar este vuelo histórico.

De vuelta en Albuquerque el domingo, fue descorchada otra botella de champán, esta vez con la presencia de los dos pilotos y el alcalde Richard Berry, que viajó a México para recibir personalmente a los dos aventureros.

“Ambos han contribuido a hacer que Albuquerque destaque”, declaró Berry.

Bradley y Tiukhtyaev despegaron de Japón el domingo pasado en la mañana. Para el viernes lograron batir la que se consideraba “el santo grial” de las hazañas en travesías en globo: las 137 horas de vuelo establecidas en 1978 por la tripulación del Double Eagle formada por Ben Abruzzo, Maxie Anderson y Larry Newman en el primer recorrido de este tipo a través del Atlántico.

Superaron también ampliamente el récord de distancia, de 8.382 kilómetros (5.209 millas), establecido por el equipo del Double Eagle V durante el primer vuelo a través del Pacífico en 1981.

Para cuando amarizaron, los pilotos del Two Eagle habían recorrido 10.695 kilómetros (6.646 millas) en seis días, 16 horas y 38 minutos.

Cuando se le preguntó a Tiukhtyaev si él y Bradley continuaban siendo amigos después de una travesía tan larga, respondió que no. “Seguimos siendo hermanos”, declaró el piloto ruso, quien tiene sus propias marcas y ha participado en muchas carreras de larga distancia a bordo de globos llenos de gas en Estados Unidos y Europa.

Tiukhtyaev, quien creció en la desaparecida Unión Soviética, dijo que jamás imaginó romper marca alguna con un piloto estadounidense.

“Sin embargo, siempre soñé con hacerlo desde que era niño”, declaró el piloto en ruso.

La ruta original llevó a los hombres desde Japón y hacia la región noroeste en el Pacífico de Estados Unidos, antes de que encontraran un muro de alta presión atmosférica. Entonces giraron con fuerza hacia la derecha y se dirigieron al sur a lo largo de la costa de California para el aterrizaje en México.

“Disfrutamos vistas magníficas”, afirmó Bradley. “Tomamos algunas fotos excelentes”.

(Información de AP)

Un globo aerostático voló hacia abajo dentro de la Tierra en la Cueva Mamet ( + Vídeo )

Un globo que desciende es casi un oxímoron: lo imaginamos acaso perdiéndose en el cielo por todo lo alto, pero los globos aerostáticos pueden modular su navegación, como ocurre en este espectacular video.

Por primera vez, un globo aerostático voló hacia abajo dentro de la Tierra en la Cueva Mamet, en Croacia. Por si esto fuera poco, la hazaña fue realizada por un hombre de 70 años que piloteó este globo de aire caliente internándose en la Tierra casi 400 metros.

Ivan Trifonov sumó otro récord Guinness a su haber al tocar el fondo de esta cueva, para lo cual necesitó de un globo especial, más pequeño, con dos tanques de gas unidos a unas pipas de acero en lugar de la tradicional canasta. El viaje de  Trifonov al interior de la Tierra en un globo seguramente sería uno de los mejores paseos de turismo extremo que se puedan realizar.

Meteorito de 100 kilogramos cae en Canadá

El cuerpo celeste cayó en la provincia de Saskatchewan, Canadá, a una velocidad de 20 kilómetros por segundo, 60 veces más rápido que la del sonido.

Un meteorito de 100 kilogramos cayó aparentemente en la provincia de Saskatchewan, Canadá. El cuerpo celeste llegó a la tierra a una velocidad de 20 kilómetros por segundo, 60 veces más rápido que la del sonido.

El astrónomo del Centro Científico de Calgary, Don Hladek, logró filmar parte de la trayectoria del meteorito con una cámara especial. Por su parte, algunos testigos describen el suceso como un globo de color amarillo y naranja, que después se transformó en verde y rojo.

“Era más brillante que la Luna. Algunos testigos afirman que han oído un estruendo. Posiblemente, fuera el momento en el que el meteorito se desintegró durante la caída”, comentó el científico Don Hladek.

Cabe indicar que, según la legislación de Canadá, los dueños del terreno en el que se estrelló el meteorito tienen derecho a la propiedad del mismo.

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