¿Quiénes son los extranjeros accidentados en Cuba?

Por: Iroel Sánchez

Ángel Carromero

Una nota de Cubadebate informa del accidente automovilístico en que falleció Oswaldo Payá. Se reporta que en el lamentable evento murió además el ciudadano cubano Harold Cepero Escalante y que resultaron lesionados levemente el español Ángel Carromero Barrios y el sueco Jens Aron Modig que acompañaban a los cubanos en un “auto turístico rentado”,  cuando el conductor de éste “perdió el control y se impactó contra un árbol”.

Sobre Aron Moig en la versión en sueco de Wikipedia se dice que es Presidente de la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana (KDU) y miembro de la junta del  Partido Demócrata Cristiano sueco, al que ingresó en 2006, y que ha reclamado un equivalente en su país del Tea Party estadounidense.

Carromero se identifica en su cuenta en Twitter -desde la que ha enviado varios mensajes apoyando los recortes que por estos días estremecen a España- como  Vicesecretario General de Nuevas Generaciones del gubernamental Partido Popular en Madrid y su presidente en  Salamanca, así como Consejero Técnico del Ayuntamiento de Madrid.

Hasta medios muy hostiles con el gobierno cubano tomaron distancia de la contrarrevolución vinculada a Estados Unidos para informar del fallecimiento de Payá. Los constantes papelones protagonizados por miembros de la llamada disidencia han llevado a varios medios de comunicación acreditados en Cuba a evitar citarlos como fuente. Incluso el diario El País dejó de lado las especulaciones de su fraterna Yoani Sánchez y abordó el tema con una nota de su ex corresponsal en la Isla, Mauricio Vicent. El especialista en temas cubanos del grupo PRISA equivoca el nombre de la provincia donde sucedió el accidente pero identifica al funcionario español que mientras su Partido recorta los derechos de sus compatriotas realizaba turismo injerencista en Cuba y dice que “se encuentra bien”.

Yoani Sánchez ha sido nombrada corresponsal de „EL País“ en Cuba.

Yoani Sánchez ha sido nombrada corresponsal de „EL País“ en Cuba. Algo tenían que inventar para seguir con la transferencia de dinero pactada. Y la nombran a raíz de la visita del Papa a Cuba, para que reporte.
La cuenta del Grupo Prisa (donde El País es su diario principal) no va a cuadrar. A Yoani no la pueden botar como a Mauricio Vincent por hablar cáscara de piña, pero el gobierno cubano jamás le dará una acreditación, pues ni es periodista, ni es española. Quizás si la hubieran nombrado corresponsal de la Timba, la Corea, el Fanguito y Palo Cagao le hubieran dado las credenciales.
Por otra parte, si EL País quiere recibir de Cuba noticas que sólo existen en la imaginación de Yoani Sánchez, va a perder aún más reputación. El otro día leía en la prensa alemana, en “Die Welt”, sobre la visita del Papa y una frase me llamó la atención: “la internacionalmente conocida bloguera Yoani Sánchez ha reportado detenciones de disidentes para que no asistan a la misa del Papa”. Las agencias de noticas EFE, DPA, la BBC, la CNN y hasta el gato Garfield tenían sus reporteros en Cuba, pero la única que reportaba detenciones, carreras de velocidad con agentes de la seguridad persiguiéndola, fue Yoani Sánchez.
EL País publica además la limpieza de La Habana de limosneros, poniendo el grito en el cielo hipócritamente. Se olvida EL País de la tremenda limpieza, y esa sí fue de marca mayor, que hicieron en Barcelona cuando los Juegos Olímpicos del 1992, que motivó a Trudi Canavan a escribir su trilogía “El Gremio de los Magos”. Además, ¿qué mendigo anda por las calles por las que pasó el Papa?
El periodismo es uno de los oficios que requieren más responsabilidad por parte de quienes lo ejercen. Y es que el hombre de prensa no vende frituras ni dulces, sino que es un formador de opinión y un comunicador de hechos noticiables, los cuales deben estar desprovistos de toda subjetividad e intencionalidad posible.  Hay un debate interminable acerca del “periodismo independiente” y la “libertad de prensa”, dos de los tópicos en los cuales nadie se pone de acuerdo No es algo menor ya que, se suele decir, nunca hay total independencia para trabajar y la libertad de prensa depende de la “libertad de empresa”. Más allá de este debate concreto, hay ciertas cuestiones que no suelen discutirse en el gremio periodístico y que atañen a los valores éticos del oficio, uno de los elementos más importantes del trabajo de prensa. Y es que, como en todo ámbito, hay ciertas cuestiones que ensucian la reputación de no pocos periodistas, una de ellas es el cobro subrepticio de dinero. EL País debiera pensar un poco más sobre eso.
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