Fidel Castro: Dormir con los ojos abiertos

Observé bien a Obama en la famosa “reunión Cumbre”. El cansancio a veces lo vencía, cerraba involuntariamente los ojos, pero en ocasiones dormía con los ojos abiertos.

En Cartagena no se reunía un sindicato de Presidentes desinformados, sino los representantes oficiales de 33 países de este hemisferio, cuya amplia mayoría demandan respuestas a problemas económicos y sociales de gran trascendencia que golpean a la región del mundo con más desigualdad en la distribución de las riquezas.

No deseo adelantarme a las opiniones de millones de personas, capaces de analizar con profundidad y sangre fría los problemas de América Latina, el Caribe y el resto de un mundo globalizado, donde unos pocos lo tienen todo y los demás no poseen nada. Llámese como se llame, el sistema impuesto por el imperialismo en este hemisferio está agotado y no puede sostenerse.

En un futuro inmediato la humanidad tendrá que enfrentar, entre otros problemas, los relacionados con el cambio climático, la seguridad y la alimentación de la creciente población mundial.

Las lluvias excesivas están golpeando tanto a Colombia como a Venezuela. Un análisis reciente revela que, en marzo de este año, en Estados Unidos se produjeron calores 4,8 grados Celsius más altos que el promedio histórico registrado. Las consecuencias de esos cambios bien conocidos en las capitales de los principales países europeos, engendran problemas catastróficos para la humanidad.

Los pueblos esperan de los dirigentes políticos respuestas claras a esos problemas.

Los colombianos, donde tuvo lugar la desprestigiada Cumbre, constituyen un pueblo laborioso y sacrificado que necesita como los demás la colaboración de sus hermanos latinoamericanos, en este caso, venezolanos, brasileños, ecuatorianos, peruanos, y otros capaces de hacer lo que los yankis con sus armas sofisticadas, su expansionismo, y su insaciable apetencia material no harán jamás. Como en ningún otro momento de la historia será necesaria la fórmula previsora de José Martí: “¡Los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes.”

Muy lejos del brillante y lúcido pensamiento de Bolívar y Martí están las palabras masticadas, edulcoradas y machaconamente repetidas del ilustre premio Nobel, dichas en una ridícula gira por los campos de Colombia y que escuché ayer en horas de la tarde. Servían solo para rememorar los discursos de la Alianza para el Progreso, hace 51 años, cuando todavía no se habían cometido los monstruosos crímenes que azotaron este hemisferio, donde nuestro país luchó no solo por el derecho a la independencia, sino el de existir como nación.

Obama habló de entrega de tierras. No dice cuánta, ni cuándo, ni cómo.

Las transnacionales yankis jamás renunciarán al control de las tierras, las aguas, las minas, los recursos naturales de nuestros países. Sus soldados debieran abandonar las bases militares y retirar sus tropas de todos y cada uno de nuestros territorios; renunciar al intercambio desigual y el saqueo de nuestras naciones.

Tal vez la CELAC se convierta en lo que debe ser una organización política hemisférica, menos Estados Unidos y Canadá. Su decadente e insostenible imperio se ha ganado ya el derecho a descansar en paz.

Pienso que las imágenes de la Cumbre debieran conservarse bien, como ejemplo de un desastre.

Dejo a un lado los escándalos provocados por la conducta que se atribuye a los miembros del Servicio Secreto, encargados de la seguridad personal de Obama. Tengo la impresión de que el equipo que se ocupa de esa tarea se caracteriza por su profesionalidad. Fue lo que observé cuando visité la ONU y ellos atendían a los Jefes de Estado. Sin duda que lo han protegido de quienes no habrían vacilado en actuar contra él por prejuicios raciales.

Ojalá Obama pueda dormir con los ojos cerrados aunque sea unas horas sin que alguien le endilgue un discurso sobre la inmortalidad del cangrejo en una Cumbre irreal.


Fidel Castro Ruz
Abril 16 de 2012
7 y 40 p.m.

Las ilusiones de Stephen Harper

Creo, sin ánimo de ofender a nadie, que así se llama el Primer Ministro de Canadá. Lo deduzco de una declaración publicada el “Miércoles Santo” por un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país. Son casi 200 los Estados, supuestamente independientes, que integran la Organización de Naciones Unidas. Constantemente cambian o los cambian. Muchos son personas honorables y amigos de Cuba, pero no es posible recordar los detalles de cada uno de ellos.

En la segunda mitad del siglo XX tuve el privilegio de vivir años de intenso aprendizaje, y apreciar que los canadienses, ubicados en el extremo norte de este hemisferio, fueron siempre respetuosos de nuestro país. Invertían en esferas de su interés y comerciaban con Cuba, pero no intervenían en los asuntos internos de nuestro Estado.

El proceso revolucionario iniciado el 1º de Enero de 1959 no implicó medidas que afectaran sus intereses, los cuales fueron tomados en cuenta por la Revolución en el mantenimiento de relaciones normales y constructivas con las autoridades de aquel país donde se llevaba a cabo un intenso esfuerzo por su propio desarrollo. No fueron, por tanto, cómplices del bloqueo económico, la guerra, y la invasión mercenaria que Estados Unidos aplicó contra Cuba.

En mayo de 1948, año en que se creó la OEA, institución de bochornosa historia que dio al traste con lo poco que ya quedaba del sueño de los libertadores de América, Canadá estaba lejos de pertenecer a la misma. Ese status se mantuvo durante más de 40 años, hasta 1990. Algunos de sus líderes nos visitaron. Uno de ellos fue Pierre Elliott Trudeau, brillante y valiente político, muerto prematuramente, a cuyo sepelio asistimos en nombre de Cuba.

Se supone que la OEA sea una organización regional integrada por los Estados soberanos de este hemisferio. Tal afirmación, como otras muchas de consumo diario, encierra un gran número de mentiras. Lo menos que podemos hacer es estar conscientes de las mismas, si se preserva el espíritu de lucha y la esperanza de un mundo más digno.

Se supone que la OEA sea una organización panamericana. Un país cualquiera de Europa, África, Asia o de Oceanía, no podría pertenecer a la OEA por poseer una colonia, como Francia en Guadalupe; o los Países Bajos, en Curazao. Pero el colonialismo británico no podía definir el status de Canadá, y explicar si era una colonia, una república, o un reino.

El Jefe de Estado en Canadá es la Reina de Inglaterra Isabel II, aunque esta deposite sus facultades en un Gobernador General designado por ella. De ese modo cabe preguntar si el Reino Unido es también parte de la OEA.

A su vez, el honorable Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá no se atreve a decir si apoya o no a la Argentina en el espinoso tema de las Malvinas. Expresa solo beatíficos deseos de que reine la paz entre los dos países, pero allí Gran Bretaña posee la mayor base militar fuera de su territorio que viola la soberanía Argentina, no se excusó por haber hundido el Belgrano que estaba fuera de las aguas jurisdiccionales establecidas por ellos mismos y provocó el sacrificio inútil de cientos de jóvenes que cumplían su servicio militar. Hay que preguntarle a Obama y a Harper qué posición van a adoptar frente al justísimo reclamo de que se reintegre la soberanía de Argentina sobre las islas, y se deje de privarla de los recursos energéticos y pesqueros que tanto necesita para el desarrollo del país.

Me asombré realmente cuando profundicé en los datos de las actividades de las transnacionales canadienses en América Latina. Conocía el daño que los yanquis le imponían al pueblo de Canadá. Obligaban al país a buscar el petróleo extrayéndolo de grandes extensiones de arena impregnadas de ese líquido, ocasionando un daño irreparable al medio ambiente de ese hermoso y extenso país.

El daño increíble era el que las empresas canadienses especializadas en búsqueda de oro, metales preciosos y material radioactivo ocasionaban a millones de personas.

En un artículo publicado en el sitio web Alainet hace una semana, suscrito por una ingeniera en Calidad Ambiental,que nos introduce más detalladamente en la materia que incontables veces se ha mencionado como uno de los principales azotes que golpea a millones de personas.

“Las empresas mineras, el 60% de las cuales son de capital canadiense, trabajan bajo la lógica de aprovechamiento máximo, a bajo costo y corto tiempo, condiciones que son aún más ventajosas sí, en el sitio donde se instalan, se pagan mínimos ingresos tributarios y existen muy pocos compromisos ambientales y sociales…”

“Las leyes de minería de nuestros países […] no incluyen obligaciones y metodologías para el control de impactos ambientales y sociales.”

“…los ingresos tributarios que las empresas mineras pagan a los países de la región son en promedio no más del 1.5% de los ingresos obtenidos.”

“La lucha social en contra de la minería, especialmente la metálica, ha venido creciendo a medida que generaciones enteras han visualizado los impactos ambientales y sociales…”

“Guatemala tiene una fuerza de resistencia ante los proyectos mineros que es admirable, gracias a la apropiación que tienen los pueblos indígenas del valor de sus territorios y sus recursos naturales como herencias ancestrales invaluables. Sin embargo, en los últimos 10 años, las consecuencias de esa lucha se han visualizado en el asesinato de 120 activistas y defensores de los Derechos Humanos.”

En el mismo artículo se va señalando lo que ocurre en El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, con cifras que obligan a pensar profundamente en gravedad y el rigor del saqueo despiadado que se va cometiendo contra los recursos naturales de nuestros países e hipotecando el futuro de los latinoamericanos.

La presencia de Dilma Rousseff, de regreso a su país, con escala en Washington, servirá para que Obama se persuada de que aunque algunos se refocilan pronunciando melosos discursos, Latinoamérica está lejos de ser un coro de países demandando limosnas.

Las guayaberas que usará Obama en Cartagena es uno de los grandes temas de las agencias noticiosas: “Edgar Gómez […] ha diseñado una para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que la exhibirá durante la Cumbre de las Américas”, nos cuenta la hija del diseñador, y añade: “Se trata de una guayabera blanca, sobria y con un trabajo manual más notorio de lo habitual…”.

De inmediato la agencia de noticia agrega: “Esta camisa caribeña tiene su origen en las orillas del río Yayabo, en Cuba, por eso inicialmente se llamaban yayaberas…”.

Lo curioso, amables lectores, es que Cuba está prohibida en esa reunión; pero las guayaberas, no. ¿Quién puede aguantar la risa? Hay que correr para avisarle a Harper.

Fidel Castro Ruz

Abril 8 de 2012

8 y 24 p.m.

Congreso de EE.UU. analiza proyecto sobre prospección petrolera en Cuba

Washington, 21 mar (PL) El Congreso de Estados Unidos analiza hoy un nuevo proyecto legislativo que permitiría a empresas petroleras de ese país perforar en aguas de la Zona Económica Exclusiva de Cuba.

El legislador republicano por Arizona Jeff Flake presentó el 5 de marzo en la Cámara de Representantes la iniciativa HR 4135 denominada Ley de Seguridad Enérgica para el Hemisferio Occidental 2012.

La propuesta busca que empresas de su país “participen en la exploración y extracción de hidrocarburos en cualquier zona marítima contigua a la Zona Económica Exclusiva de Estados Unidos”.

Bajo esta medida las compañías petroleras podrían exportar a la isla caribeña los equipos necesarios para la prospección y extracción petrolera, tecnologías para la prevención y limpieza en caso de derrames, así como la importación de petróleo y gas.

Asimismo, solicita que los empleados de tales empresas que viajen a Cuba estén respaldados por una “Licencia general”, lo cual significa que no tendrían que solicitar un permiso especial.

El mantenimiento del bloqueo económico, comercial y financiero de Washington contra La Habana, desde hace más de medio siglo, constituye el principal obstáculo para el mantenimiento de relaciones comerciales normales entre ambos países.

Según estimados de expertos cubanos las restricciones durante ese período han costado a la isla más de 975 mil millones de dólares, cifra que tiene en cuenta la devaluación del dólar frente al oro en los últimos años.

La medida, condenada durante 20 años por casi la totalidad las naciones en la Asamblea General de la ONU, impide a empresas estadounidenses exportar a la isla caribeña productos con más de un 10 por ciento de componentes norteamericanos. De igual forma, prohíbe la importación a Estados Unidos de cualquier producto fabricado o con algún tipo de componente proveniente de Cuba.

La HR 4135 no es la primera iniciativa en el Congreso para tratar de eximir la extracción de petróleo en Cuba de las sanciones que impone el bloqueo.

En 2010, un proyecto de ley presentado por los senadores Lisa Murkowski (republicana por Arkansas) y María Landrieux (demócrata por Louisiana) se estancó después de pasar el Comité Senatorial de Energía y Recursos Naturales.

El otorgamiento de licencias a cerca de 10 compañías estadounidenses especializadas en limpieza y rescate para operar en aguas cubanas en caso de un desastre petrolero, a fines de 2011, generó expectativas de una colaboración bilateral en ese campo y fue calificado como un paso sustantivo en esa dirección, estimaron analistas del tema.

Sin embargo, los esfuerzos para impulsar la cooperación energética entre la Habana y Washington son torpedeados constantemente en el Capitolio por los congresistas de la denominada derecha anticubana.

La representante republicana por Florida Ileana Ros-Lehtinen exigió a la administración del presidente Barack Obama, en enero de este año, sancionar a compañías que colaboren con Cuba en materia de perforación petrolera.

Ros-Lehtinen se refirió en específico a la compañía española Repsol YPF, que actualmente opera en las aguas territoriales del archipiélago caribeño con una plataforma semisumergible, la Scarabeo-9.

Para evitar la colaboración de otras administraciones con Cuba, la también presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja presentó el proyecto de ley de Protección del Arrecife Coralino del Caribe, que promueve la imposición de sanciones a personas o entidades que cooperen con Cuba en actividades de perforación.

Junto a otros congresistas anticubanos como Marco Rubio, Mario Díaz-Balart, Bob Menéndez, David Rivera, Bob Graham y Bill Nelson, entre otros, Ros-Lehtinen incentiva el establecimiento de regulaciones para reforzar el cerco de Washington contra La Habana y frenar su desarrollo económico.

 

Cuba: Conferencia de prensa ofrecida por el canciller cubano

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Gustavo Machín (Moderador).-  Buenos días a todos los presentes.

El ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez Parrilla dará una conferencia de prensa, para lo cual le cedo la palabra.

Bruno Rodríguez.-  Buenos días.

¡Cálidas felicitaciones a todas las periodistas que se encuentran hoy con nosotros!
Es un placer estar aquí con ustedes. Me excuso por haberles avisado con tan poca antelación; pero seguramente ustedes siguieron las noticias del día de ayer y comprenden que estamos encontrándonos lo más temprano posible, una vez que los acontecimientos permiten sostener este intercambio.

Como ustedes conocen, ayer tuvimos el placer de recibir en nuestro país al presidente Santos, de Colombia, acompañado de su Canciller.  El Presidente nos ha dicho, de forma muy respetuosa y cordial, que no ha logrado el consenso del hemisferio para invitar a Cuba a la VI Cumbre de las Américas de Cartagena, que será el mes próximo.

Ha explicado que Colombia quiere que esta situación sea discutida en la Cumbre de Cartagena.  Expresó respeto por la posición de los países que consideran una necesidad que Cuba haga parte de estas cumbres. Señaló que es un tema que lleva muchos años sin solución e hizo votos para que esta incómoda situación no se repita.

Deseo agradecer la gestión de Colombia, para quien Cuba siempre desea y quiere lo mejor.

No ha habido ninguna sorpresa, ha sido “la crónica de una exclusión anunciada”.  Con un enorme irrespeto por Colombia y por América Latina y el Caribe, los voceros norteamericanos desde el primer día habían decretado la exclusión de Cuba.

El vicepresidente Biden, la secretaria de Estado Clinton, un subsecretario y otros voceros del Departamento de Estado expresaron su veto antes de que la anunciada consulta ocurriera.

Estados Unidos, con su desprecio y arrogancia, ofende la dignidad de la Patria Grande de Bolívar, de Nuestra América de Martí.

Expreso enérgica denuncia de que la exclusión de Cuba por parte del gobierno de los Estados Unidos de América es inaceptable e injustificable.  Es parte de una política de bloqueo económico, político y mediático que es genocida, ilegal, que viola los derechos humanos de los cubanos, y que quedó claro en aquel memorando infame del señor Mallory, de abril de 1960, que fue decretado para causar hambre, desesperación y enajenar el apoyo del pueblo a nuestro gobierno.

El bloqueo es un crimen y un error que dura ya más de 50 años.

Estimados colegas:

Cuba nunca pidió ser invitada a ninguna de las llamadas Cumbres de las Américas, nunca lo hizo en el pasado, a esta tampoco.  Se limitó a responder que, de ser invitada en igualdad de  condiciones y con plenos e iguales derechos, actuaría con apego a los principios y a la verdad, con todo respeto, como hace siempre.

La posición de los países de la Alianza Bolivariana de los Pueblos de nuestra América (ALBA), es unánime y firme, aunque algunos intriguen al respecto.  Es unánime y firme en la exigencia del cese del bloqueo a Cuba y del cese de la exclusión de Cuba de cualquier mecanismo hemisférico, como esta llamada Cumbre de las Américas.  Es sólida y unánime en demandar, de manera inequívoca, que cese esta exclusión y que este tema se trate a profundidad durante la VI Cumbre de Cartagena.  Es también unánime en la postura de continuar observando, como declaró públicamente en su reunión del 15 de febrero, el Consejo Político o la Reunión de Cancilleres del ALBA, el resultado que se produjo ayer de aquellas consultas entonces en curso.

Corresponde al Consejo Político del ALBA, como enfatizó en solidarias y valientes declaraciones el presidente Chávez, en el día de ayer, que por encargo de la Cumbre de Jefes de Estado del ALBA, los Cancilleres continúen analizando esta situación, coordinen sus acciones y reinicien sus consultas dentro del ALBA y con el resto de los gobiernos de América Latina y el Caribe, sin excepción.

La posición de Cuba es la que expresó el presidente Raúl Castro Ruz el 4 de febrero, en Caracas, en la Cumbre de Presidentes del ALBA.  Dijo allí que Cuba jamás lo habría reclamado, pero que apoya el planteamiento del presidente Correa, de Evo y de otros Presidentes de actuar para que cese la exclusión de Cuba, posición que consideramos muy justa.

Dijo él:  “Yo quiero agradecer a ustedes, presidente Correa, a Evo y a todos ustedes, estos planteamientos… de vital importancia. Tienen toda la razón.  Nosotros jamás hemos reclamado que se tome una medida como esa, pero no por eso vamos a dejar de apoyar esta, que consideramos muy justa”.

Estas cumbres, como se conoce, surgieron en Miami, en 1994. Era la plataforma política para el desarrollo del Área de Libre Comercio de las Américas, el ALCA, el proyecto de los Estados Unidos de América para la anexión económica de nuestra Patria Grande.

En el 2005, en Mar del Plata, los presidentes Chávez y Néstor Kirchner, con apoyo de otros y de toda Nuestra América, enterraron el ALCA.

En abril de 2009, en Puerto España, el presidente Obama prometió una nueva política hacia América Latina y el Caribe.  Sobre Cuba expresó su deseo de encaminar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba en una nueva dirección.  ¿Qué dirá el presidente Obama en la próxima reunión de Cartagena?

Estas cumbres, como la Organización de Estados Americanos (OEA), de triste fama, solo sirven para que Estados Unidos ejerza su dominación.  Los hechos más recientes lo demuestran.

Conviene, además, precisar que se ha hablado de la posibilidad de que durante la Cumbre de Cartagena los Jefes de Estado, en un segmento supuestamente privado, a puertas cerradas, traten este tema.

Debo decir que no es interés de Cuba.  Para Cuba no es aceptable que en una reunión privada entre el gobierno de Estados Unidos y América Latina y el Caribe se trate este tema en su ausencia.

América Latina ya no lo acepta y construye un proyecto de soberanía e integración regional, que Estados Unidos no puede impedir, aunque tratará de hacerlo.  La presencia de Cuba en Cartagena, desde la distancia, será inocultable, como ocurrió en el año 2009.

Ya Martí, refiriéndose a la I Conferencia Panamericana de Washington, que concluyó precisamente en 1890, por esos días de abril, el 19 de abril, había escrito:  “…después de ver con ojos judiciales los antecedentes, causas y factores del convite, urge decir, porque es la verdad, que ha llegado para la América española la hora de declarar su segunda independencia.”

Si esta exclusión sirve para ahondar la conciencia de los pueblos latinoamericanos y caribeños, para la acción firme y concertada de Nuestra América y para avanzar más resueltamente hacia nuestra completa y definitiva independencia, bienvenida sea.
Por esos días, los cubanos estaremos aquí, confiados y serenos, como un símbolo estaremos conmemorando la epopeya de Girón, que no sabemos por qué, los asesores del Presidente de Estados Unidos hacen coincidir otra vez con la “Cumbre de la América Incompleta”.

Muchas gracias.

Moderador.-  El Ministro accederá a responder algunas preguntas sobre el tema al cual se ha referido.  Les pediría a aquellos que quieran preguntar, que utilicen los micrófonos que están a los lados y se identifiquen por el medio que representan.

Andrea Rodríguez (AP).-  Buenos días, Ministro.

Bruno Rodríguez.-  Buenos días, Andrea.  ¡Felicidades!

Andrea Rodríguez.-  Gracias.

Señor, se ha hablado del consenso y se ha hablado de que no se llegó al consenso para que Cuba sea invitada, pero lo cierto es que parece demostrarse también que no hay consenso en los países del ALBA.  Esto es:  ¿Ustedes creen que el caso Cuba y esta situación especial que se ha presentado en Cartagena ha roto el consenso del ALBA, dejando en una posición distanciada al presidente Correa?  ¿En qué momento entonces los países del ALBA se encuentran frente a Cartagena?

Gracias.

Bruno Rodríguez.-  Yo no he hablado del consenso, yo he citado al Presidente de Colombia explicando su posición con relación a este asunto.  Pero he dicho, y reitero, que el ALBA tiene una posición sólida y unitaria en el reclamo del cese inmediato del bloqueo a Cuba, que es lo fundamental; en el reclamo del cese inmediato de la exclusión de Cuba de estos mecanismos, llamados hemisféricos, como la Cumbre de las Américas, y que el ALBA tiene una posición firme y unánime de concertar acciones y, como declaró —es pública la Declaración de la Reunión de Cancilleres del 15 de febrero—, que reanudaría su coordinación de acciones y sus contactos una vez que se conociera el resultado de aquella consulta que estaba en curso.

La postura del presidente Correa es totalmente apoyada por todos los presidentes del ALBA, por toda la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, en el reclamo del cese de esta exclusión inaceptable, y en lo que es más importante, en la exigencia de que pare ya, inmediata e incondicionalmente, el bloqueo político, económico y mediático a Cuba.  Y los cancilleres del ALBA en estos días continuaremos concertando posiciones en relación con la manera en que estos asuntos se aborden en la VI Cumbre de Cartagena.

Rosa Tania Valdés (REUTER).-  Buenos días.

Canciller, lo que quisiéramos saber:  Al principio, cuando comenzó toda esta reclamación del ALBA en relación con que Cuba debía participar, algunos países dijeron que hasta estarían dispuestos a ausentarse en caso de que Cuba fuera excluida, como finalmente ha ocurrido.

Lo que quiero saber:  ¿Pedirá Cuba a los países del ALBA alguna posición en relación con esto?  ¿Irán los países del ALBA a la Cumbre o no irán?

Bruno Rodríguez.-  Este tema no es nuevo, ni es nueva la posición de los países del ALBA.  Ustedes podrían buscar la Declaración de la Cumbre de Presidentes del ALBA, que se realizó en Cumaná en los días de abril del 2009, en vísperas de aquella V Cumbre que se efectuó en Puerto España.  La postura del ALBA de estos momentos es exactamente aquella, es sólida, es firme, es consistente en el tiempo.

Como dijo el Presidente Raúl Castro Ruz, el 4 de febrero, Cuba jamás habría reclamado una medida de esta naturaleza; pero la apoya firmemente porque considera que es justa y legítima la reclamación enérgica del presidente Correa, con apoyo de todos los Presidentes del ALBA, de que cese esta situación.

Néstor Pardiño.-  ¿Cómo se interpreta este nuevo fenómeno donde un grupo de países de América Latina están enfrentando a Estados Unidos por el tema Cuba?  ¿Qué comentarios puede hacer al respecto?

Bruno Rodríguez.-  Cuba se expresó ya en el año 2009.  Fidel, tan temprano como en los años noventa, alrededor de los anuncios con bombo y platillos de aquella Cumbre de 1994, en Miami, se preguntó para qué servirían estas cumbres.  Ya Cuba estaba siendo excluida.  Dijo entonces:  Si estas cumbres sirvieran para discutir los problemas reales de América Latina y el Caribe, los problemas de la paz, los problemas del desarrollo, los problemas de la deuda, los problemas de una relación justa y equitativa, los problemas del acceso a los mercados, los problemas del subsidio, que destruye las economías caribeñas, por ejemplo; si se discutieran los problemas reales del terrorismo, del narcotráfico; si se discutieran en un plano de igualdad entre Estados Unidos y América Latina y el Caribe, quizás esas Cumbres, aunque hubieran excluido a Cuba, servirían para algo; pero no si lo fueren para expandir la dominación de Estados Unidos, para extender esa presencia intervencionista, injerencista en nuestros Estados; si fueran para extender y profundizar esa relación de expoliación de nuestras economías y de nuestros recursos, habría que resistir.  Hoy ya, años después, la realidad está totalmente clara, todo el mundo sabe, nadie tiene dudas después de haber enterrado el ALCA, para qué sirve este tipo de cumbres, y la exclusión de Cuba es, probablemente, el símbolo más notorio, más evidente de que son cumbres hechas a imagen y semejanza del dueño, que es el gobierno de Estados Unidos, y que son su instrumento para ejercer dominación de una manera nada democrática y con mucho irrespeto por países que son iguales, soberanos, y que no aceptan ser tratados como traspatio.

Patrick Hoffman (CNN).-  Buenos días, ¿cómo está?

Si Cuba no quiere participar en la cumbre, ¿por qué están luchando algunos países del ALBA, algunos Presidentes para que ustedes estén allá?

Bruno Rodríguez.-  Cuba ha dicho desde el año 1994 que su exclusión de estas cumbres es injustificable y que es inaceptable.  A Cuba se le ha preguntado si, de ser invitada, asistiría a esta Cumbre; se le preguntó también en el 2009.  Cuba siempre ha respondido que, de ser invitada en igualdad de condiciones y pleno derecho, asistiría a la Cumbre desde sus posiciones de principio de política exterior, con apego a la verdad y con todo respeto.

Los países del ALBA están denunciando una exclusión arbitraria e insostenible, propia de la Guerra Fría, impropia de estos tiempos, impropia de la relación que supuestamente el gobierno de Estados Unidos quiere construir ahora con América Latina y el Caribe que es distinta a aquella de los años noventa.

Roberto Hernández (Prensa Latina).-  Buenos días, Canciller.

¿Existe fecha y lugar para una próxima reunión de cancilleres del ALBA?

Bruno Rodríguez.-  Todavía no, estamos en contacto, de hecho hemos estado ayer en contacto, y en los próximos días continuaremos intercambiando impresiones.

Sarah Rainsford (BBC).-  Hola. Quería preguntarle, ¿cuál es la probabilidad, cómo lo ve usted, de que Cuba sea incluida en la próxima Cumbre, de qué depende y cuáles son las condiciones?

Bruno Rodríguez.-  Creo que todos comprendemos que una eventual invitación a Cuba, tal como ha explicado el Presidente colombiano, depende del consenso.  Todos entendemos qué quiere decir “el consenso”.  El consenso para este tema quiere decir la autorización de Washington, y esa es una pregunta que podría dirigírsela al gobierno norteamericano.

No sé qué hará el gobierno norteamericano.  Se ha anunciado qué ha hecho hasta ayer mismo, que es reiterar una vieja política fracasada, que ha durado 50 años, que no funciona y que alguien debería pensar en revisar.

Les agradezco mucho su presencia esta mañana.

Muchas gracias.

(Tomado de Juventudrebelde.cu)

Cuba: La fruta que no cayó

Cuba se vio forzada a luchar por su existencia frente a una potencia expansionista, ubicada a pocas millas de sus costas, que proclamaba la anexión de nuestra isla, cuyo único destino era caer en su seno como fruta madura. Estábamos condenados a no existir como nación.

En la gloriosa legión de patriotas que durante la segunda mitad del siglo XIX luchó contra el aborrecible coloniaje impuesto por España a lo largo de 300 años, José Martí fue quien con más claridad percibió tan dramático destino. Así lo hizo constar en las últimas líneas que escribió cuando, víspera del rudo combate previsto contra una aguerrida y bien pertrechada columna española, declaró que el objetivo fundamental de sus luchas era: “… impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”

Sin comprender esta profunda verdad, hoy no se podría ser ni patriota, ni revolucionario.

Los medios de información masiva, el monopolio de muchos recursos técnicos, y los cuantiosos fondos destinados a engañar y embrutecer a las masas, constituyen sin duda obstáculos considerables, pero no invencibles.

Cuba demostró que -a partir de su condición de factoría colonial yanki, unida al analfabetismo y la pobreza generalizada de su pueblo-, era posible enfrentar al país que amenazaba con la absorción definitiva de la nación cubana. Nadie puede siquiera afirmar que existía una burguesía nacional opuesta al imperio, tan cercana a  este se desarrolló que incluso poco después del triunfo envió catorce mil niños sin protección alguna a Estados Unidos, aunque tal acción estuvo asociada a la pérfida mentira de que sería suprimida la Patria Potestad, que la historia registró como operación Peter Pan y fue calificada como la mayor maniobra de manipulación de niños con fines políticos que se recuerde en el hemisferio occidental.

El territorio nacional fue invadido, apenas dos años después del triunfo revolucionario, por fuerzas mercenarias, -integradas por antiguos soldados batistianos e hijos de terratenientes y burgueses- armadas y escoltadas por Estados Unidos con buques de su flota naval, incluidos portaaviones con equipos listos para entrar en acción, que acompañaron a los invasores hasta nuestra isla. La derrota y la captura de casi la totalidad de los mercenarios en menos de 72 horas y la destrucción de sus aviones que operaban desde bases en Nicaragua y sus medios de transporte naval, constituyó una derrota humillante para el imperio y sus aliados latinoamericanos que subestimaron la capacidad de lucha del pueblo cubano.

La URSS frente a la interrupción del suministro de petróleo por parte de Estados Unidos, la ulterior suspensión total de la cuota histórica de azúcar en el mercado de ese país, y la prohibición del comercio creado a lo largo de más de cien años, respondió a cada una de esas medidas abasteciendo combustible, adquiriendo nuestra azúcar, comerciando con nuestro país y finalmente suministrando las armas que Cuba no podía adquirir en otros mercados.

La idea de una campaña sistemática de ataques piratas organizados por la CIA, los sabotajes y las acciones militares de bandas creadas y armadas por ellos, antes y después del ataque mercenario, que culminarían en una invasión militar de Estados Unidos en Cuba, dieron origen a los acontecimientos que pusieron al mundo al borde de una guerra nuclear total, de la que ninguna de sus partes y ni la propia humanidad habría podido sobrevivir.

Aquellos acontecimientos sin dudas costaron el cargo a Nikita Jruschov, que subestimó al adversario, desoyó criterios que les fueron informados y no consultó su decisión final con los que estábamos en la primera línea. Lo que pudo ser una importante victoria moral se convirtió así en un costoso revés político para la URSS. Durante muchos años las peores fechorías continuaron realizándose contra Cuba y no pocas, como su criminal bloqueo, se cometen todavía.

Jruschov tuvo gestos extraordinarios con nuestro país. En aquella ocasión critiqué sin vacilación el acuerdo inconsulto con Estados Unidos, pero sería ingrato e injusto dejar de reconocer su extraordinaria solidaridad en momentos difíciles y decisivos para nuestro pueblo en su histórica batalla por la independencia y la revolución frente al poderoso imperio de Estados Unidos. Comprendo que la situación era sumamente tensa y él no deseaba perder un minuto cuando tomó la decisión de retirar los proyectiles y los yankis se comprometieron, muy secretamente, a renunciar a la invasión.

A pesar de las décadas transcurridas que suman ya medio siglo, la fruta cubana no ha caído en manos yankis.

Las noticias que en la actualidad llegan de España, Francia, Iraq, Afganistán, Pakistán, Irán, Siria, Inglaterra, las Malvinas y otros numerosos puntos del planeta, son serias, y todas auguran un desastre político y económico por la insensatez de Estados Unidos y sus aliados.

Me limitaré a unos pocos temas. Debo señalar según cuentan todos, que la selección de un candidato republicano para aspirar a la presidencia de ese globalizado y abarcador imperio, es a su vez, -lo digo en serio- la mayor competencia de idioteces e ignorancia que se ha escuchado nunca. Como tengo cosas que hacer, no puedo dedicarle tiempo al asunto. De sobra sabía que sería así.

Ilustran más algunos despachos cablegráficos que deseo analizar, porque muestran el increíble cinismo que genera la decadencia de Occidente. Uno de ellos, con pasmosa tranquilidad, habla de un preso político cubano que, según se afirma, murió tras huelga de hambre que duró 50 días. Un periodista de Granma, Juventud Rebelde, noticiero radial, o cualquier otro órgano revolucionario, se puede equivocar en cualquier apreciación sobre cualquier tema, pero jamás fabrica una noticia o inventa una mentira.

En la nota de Granmase afirma que no hubo tal huelga de hambre; era un recluido por delito común, sancionado a 4 años por agresión que provocó lesiones en el rostro a su esposa; que la propia suegra solicitó la intervención de las autoridades; los familiares más allegados estuvieron al tanto de todos los procedimientos que se emplearon en su atención médica y estaban agradecidos por el esfuerzo de los especialistas médicos que lo atendieron. Fue asistido, afirma la nota, en el mejor hospital de la región oriental como se hace con todos los ciudadanos. Había muerto a causa de fallo multi-orgánico secundario asociado a un proceso respiratorio séptico severo.

El paciente había recibido todas las atenciones que se aplican en un país que posee uno de los mejores servicios médicos del mundo, los cuales se brindan gratuitamente, a pesar del bloqueo impuesto por el imperialismo a nuestra Patria. Es sencillamente un deber que se cumple en un país donde la Revolución tiene el orgullo de haber respetado siempre, durante más de 50 años, los principios que le dieron su invencible fuerza.

Más valdría realmente que el Gobierno español, dadas sus excelentes relaciones con Washington, viaje a Estados Unidos y se informe de lo que ocurre en las cárceles yankis, la conducta despiadada que aplica a los millones de presos, la política que se practica con la silla eléctrica y  los horrores que se cometen con los detenidos en las cárceles y los que protestan en las calles.

Ayer lunes 23 de enero, un duro editorial de Granma titulado “Las verdades de Cuba” en una página completa de ese órgano explicó detalladamente la insólita desvergüenza de la campaña mentirosa desatada contra nuestra Revolución por algunos gobiernos “tradicionalmente comprometidos con la subversión contra Cuba”.

Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente.

Es bueno señalarlo con toda claridad y franqueza. El Gobierno español y la destartalada Unión Europea, sumida en una profunda crisis económica, deben saber a qué atenerse. Produce lástima leer en agencias de noticias las declaraciones de ambas cuando utilizan sus descaradas mentiras para atacar a Cuba. Ocúpense primero de salvar el euro si pueden, resuelvan el desempleo crónico que en número creciente padecen los jóvenes, y respondan a los indignados sobre los cuales la policía arremete y golpea constantemente.

No ignoramos que ahora en España gobiernan los admiradores de Franco, quien envió a miembros de la División Azul junto a las SS y las SA nazis para matar soviéticos. Casi 50 mil de ellos participaron en la cruenta agresión. En la operación más cruel y dolorosa de aquella guerra: el cerco de Leningrado, donde murieron un millón de ciudadanos rusos, la División Azul formó parte de las fuerzas que trataron de estrangular a la heroica ciudad. El pueblo ruso no perdonará nunca aquel horrendo crimen.

La derecha fascista de Aznar, Rajoy y otros servidores del imperio, debe conocer algo de las 16 mil bajas que tuvieron sus antecesores de la División Azul y las Cruces de Hierro con las que Hitler premió a los oficiales y soldados de esa división. Nada tiene de extraño lo que hace hoy la policía gestapo con los hombres y mujeres que demandan el derecho al trabajo y al pan en el país con más desempleo de Europa.

¿Por qué mienten tan descaradamente los medios de información masiva del imperio?

Los que manejan esos medios, se empeñan en engañar y embrutecer al mundo con sus groseras mentiras, pensando quizás que constituye el recurso principal para mantener el sistema global de dominación y saqueo impuesto, y de modo particular a las víctimas cercanas a la sede de la metrópolis, los casi seiscientos millones de latinoamericanos y caribeños que viven en este hemisferio.

La república hermana de Venezuela se ha convertido en el objetivo fundamental de esa política. La razón es obvia. Sin Venezuela, el imperio habría impuesto el Tratado de Libre Comercio a todos los pueblos del continente que lo habitan desde el Sur de Estados Unidos, donde se encuentran las mayores reservas de tierra, agua dulce y minerales del planeta, así como grandes recursos energéticos que, administrados con espíritu solidario hacia los demás pueblos del mundo, constituyen recursos que no pueden ni deben caer en manos de las transnacionales que le imponen un sistema suicida e infame.

Basta, por ejemplo, mirar el mapa para comprender el criminal despojo que significó para Argentina arrebatarle un pedazo de su territorio en el extremo sur del continente. Allí emplearon los británicos su decadente aparato militar para asesinar bisoños reclutas argentinos vestidos con ropas de verano cuando ya estaban en pleno invierno. Estados Unidos y su aliado Augusto Pinochet le dieron a Inglaterra un desvergonzado apoyo. Ahora, en víspera de las Olimpiadas de Londres, su Primer Ministro David Cameron también proclama, como ya lo hizo Margaret Thatcher, su derecho a usar los submarinos nucleares para matar argentinos. El gobierno de ese país desconoce que el mundo está cambiando, y el desprecio de nuestro hemisferio y de la mayoría de los pueblos hacia los opresores se incrementa cada día.

El caso de las Malvinas no es único. ¿Conoce acaso alguien cómo terminará el conflicto en Afganistán? Hace muy pocos días soldados norteamericanos ultrajaban los cadáveres de combatientes afganos, asesinados por los bombarderos sin pilotos de la OTAN.

Hace tres días una agencia europea publicó que “el presidente afgano Hamid Karzai, dio su aval a un negociado de paz con los talibanes, subrayando que esta cuestión debe ser resuelta por los ciudadanos de su país”, luego añadió: “…el proceso de paz y reconciliación pertenece a la nación afgana y ningún país u organización extranjera puede sacarles a los afganos este derecho.”

Por su parte, un despacho publicado por nuestra prensa comunicaba desde Paris que “Francia suspendió hoy todas sus operaciones de formación y ayuda al combate en Afganistán y amenazó con anticipar el retiro de sus tropas, luego de que un soldado afgano ultimara a cuatro militares franceses en el valle Taghab, de la provincia de Kapisa […] Sarkozy dio instrucciones al Ministro de Defensa Gérard Longuet para trasladarse inmediatamente a Kabul, y avizoró la posibilidad de un retiro anticipado del contingente.”

Desaparecida la URSS y el Campo Socialista, el Gobierno de Estados Unidos concebía que Cuba no podía sostenerse. George W. Bush tenía ya preparado un gobierno contrarrevolucionario para presidir nuestro país. El mismo día que Bush inició su criminal guerra contra Iraq, solicité a las autoridades de nuestro país el cese de la tolerancia que se aplicaba a los cabecillas contrarrevolucionarios que en esos días demandaban histéricamente la invasión a Cuba. En realidad, su actitud constituía un acto de traición a la Patria.

Bush y sus estupideces imperaron durante 8 años y la Revolución Cubana ha perdurado ya más de medio siglo. La fruta madura no ha caído en el seno del imperio. Cuba no será una fuerza más con la que el imperio se extienda sobre los pueblos de América. La sangre de Martí no se habrá derramado en vano.

Mañana publicaré otra Reflexión que complementa esta.

Fidel Castro Ruz

Enero 24 de 2012

7 y 12 p.m.

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