Esto es lo que queda del Orient Express ( + FOTOS)

Brian es un fotógrafo urbano de Rotterdam que ha conseguido captar un trozo de historia que va desapareciendo en el olvido, como es el tren Grand Orient Express. Este tren definía el lujo en 1883, cuando fue lanzado por la Compagnie Internationale des Wagons-Lits (CIWL).

Solo quedan un par de estas bellezas en el mundo. Uno, por ejemplo, fue reconvertido en suites del hotel Venice-Simplon Orient Express. El otro, el que vas a ver en estas fotos, permanece abandonado en Bélgica, sin tocar desde su último viaje en Diciembre de 2009.

El Orient Express es solo uno de los geniales descubrimientos de este explorador urbano y fotógrafo: “Cuando entro en un sitio abandonado es como entrar en una máquina del tiempo. Intento sentir las emociones de su pasado y eso es lo que quiero mostrar en mis fotos,” escribe Brian en su web. “Cuando la gente mira mis obras y se preguntan por el qué, el cuándo, o el por qué, siento que he tenido éxito.”

(Tomado de http://www.boredpanda.es/ )

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Monos del Pleistoceno habitaron Cuba

Investigadores de varias provincias junto a miembros del grupo SAMA de Sancti Spíritus protagonizaron el descubrimiento de cinco cuevas y en algunas de ellas encontraron restos de animales del período pleistoceno.

Investigadores de varias provincias junto a miembros del grupo SAMA de Sancti Spíritus protagonizaron el descubrimiento de cinco cuevas y en algunas de ellas encontraron restos de animales del período pleistoceno.

En la ladera del Pico San Juan, en la cordillera de Guamuhaya perteneciente al territorio de Cienfuegos, integrantes del grupo SAMA de Sancti Spíritus e investigadores de varias provincias cubanas protagonizaron el descubrimiento de cinco cuevas y en algunas de ellas encontraron restos de monos perezosos, vinculados a dos de las cuatro especies que habitaron la isla en el período pleistoceno y que se extinguieron hace más de 3 000 años.

Dichos hallazgos corroboran, una vez más, la presencia de estos animales mamíferos en sitios montañosos del centro de la isla y refutan la tesis de la comunidad científica cubana, que le atribuye su hábitat solo a zonas llanas del país.

En declaraciones a Escambray Abel Hernández Muñoz, miembro del Grupo SAMA de la Sociedad Espeleológica de Cuba, dijo que, previo a este descubrimiento, en el 2007 tuvo lugar otro en la región central, aunque no con las características del actual, pues ahora es la primera vez que desentierran dos esqueletos completos del perezoso arborícola pequeño (Neocnus gliriformis), en perfecto estado de conservación, lo que evidencia también la condición virgen de la cueva, la cual fue bautizada con el nombre del reconocido espeleólogo Antonio Núñez Jiménez.

Los miembros de la expedición compuesta por unos 20 investigadores de las provincias de La Habana, Cienfuegos, Villa Clara y Sancti Spíritus fueron partícipes, igualmente, del descubrimiento de restos del mono perezoso gigante (Megalocnus Rodens) en el interior de otra de las cavernas sacadas del anonimato en la propia cordillera de Guamuhaya, situada a más de 1 000 metros de altura sobre el nivel del mar.

Hernández Muñoz, destacado profesor universitario espirituano, explicó: “Los restos encontrados se someten actualmente a un minucioso estudio por parte de los expertos, quienes los comparan con las colecciones existentes en el Museo de Ciencias Naturales del territorio para su validación y posterior utilización en futuras investigaciones o en la formación académica y cultural de estudiantes”.

( Tomado de Periódico Escambray )

Grupo de rock argentino “Mancha de Rolando” se va de gira a Cuba

Por: Jimena Riveros

UN POCO DE ARGENTINIDAD EN LOS ESCENARIOS CUBANOS

Mancha de Rolando inicia una gira por Cuba en mayo próximo que comienza, ni más ni menos, que en la provincia oriental de Holguín, en las tradicionales Romerías de Mayo.

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FOTO: Celeste Riveros

El grupo de rock argentino, oriundo del partido bonaerense de Avellaneda, volverá a Cuba con una gira que promete no dejar a nadie afuera. El objetivo esta vez es llegar al pueblo cubano y es por esto que se presentarán en provincias como Holguín, Camagüey, Santa Clara, Pinar de Rio y La Habana.

En una entrevista exclusiva los músicos hablaron con Cuba es otra Historia de las diferentes sensaciones que les produce ir y presentarse en la Mayor de las Antillas.

Para Manuel Quieto (voz y guitarra), Cuba es “un bastión de libertad y es el orgullo de toda América. Representa la lucha y el tesón, es espíritu de no rendirse jamás.” Mancha de Rolando viajó a Cuba en 2008 pero con una formación anterior así que para Aleco Willis (bateria), Gaby Laxo (bajo) y Matias Sobrado (teclados) será esta la primera vez. En aquel momento la gira tenía dos shows previstos y una vez allá terminaron siendo seis.  En este sentido, Quieto explica: “Quiero volver a caminar sus calles y cruzarme con su gente, que siempre me abrió los brazos y me enseñó el verdadero significado de la palabra dignidad; quiero tocar allá y escuchar también a los músicos cubanos. Poder tocar juntos y aprender de su cultura también y por supuesto disfrutar de su mar. Cuba es la perla del caribe y allí estaré para vivirla a pleno”.

El quinteto vive esta gira con especial emoción y los encuentra en un momento en el que brindan shows en prácticamente todas las provincias argentinas. Si hay una característica que tiene Mancha de Rolando es que desde siempre federalizan su música y esa impronta la quieren llevar a Latinoamérica. Por si fuera poco se preparan para un 2016 muy intenso dado que la banda cumple 25 años de vida.

Franchie Barreiro (guitarra) por su parte dijo que “ir a Cuba significa que existe otro mundo en un sentido literal. Cuba nos muestra a todos que se puede vivir de otra forma, que hay alternativas y llevar nuestra música allá es un gran orgullo”.

Aleco Willis, baterista del grupo, opina que para cualquier músico tocar en la Isla es algo muy importante porque “el nivel cultural musical es sumamente elevado”.  Habló con otros músicos que se presentaron allá y el comentario de todos era la tremenda cantidad de eventos culturales que existen.

El bajista Gaby Laxo está esperando que llegue el momento de verse allí, en Cuba y tocar para el pueblo cubano y Matías Bebote Sobrado que también es el más joven del grupo (si tomamos a la edad cronológica como referencia) piensa en esta gira y se detiene en una figura: El Che. Para él “ir como representantes de la cultura argentina a un país donde la figura de otro argentino como el Che es tan importante me genera mucho orgullo y también mucha responsabilidad”.

Es evidente el compromiso que detonan estos músicos. Para ellos tocar en Cuba no representa una gira más. Está atravesada por la propia historia como argentinos y latinos. En este sentido Aleco Willis insiste: “Pienso que será fascinante estar allá y poder mostrar la música que tocamos” y en la misma sintonía Matías Sobrado explica que le genera mucha expectativa ya que “siento que nuestro estilo de música puede gustar allí y además es una experiencia muy linda de vivir el poder ir a tocar a Cuba junto con mis amigos”.

Las fechas confirmadas hasta el momento son:

2/5: HOLGUIN Concierto en el Parque Calixto García
3/5: Inauguración de las Rockmería
5/5: Camagüey
6/5: Santa Clara

8/5: Casa de la Música
10/5: Maxim Rock (Sede Nacional de la Agencia de Rock)
12/5: Concierto en Pinar del Río con el Grupo Tendencia

La gira se realizará gracias al aporte logístico de: Ministerio de Cultura de la Nación Argentina – Havanatur – Instituto Cubano de Música – Meliá Hotels International – Embajada de Cuba en Argentina – Embajada Argentina en Cuba.

Raúl Castro: Los hechos demuestran que la historia no se puede ignorar (Discurso)

El General de Ejército Raúl Castro Ruz (I), Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, y Nicolás Maduro Moros (D), Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, durante la Cumbre Extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, convocada en solidaridad con el hermano pueblo suramericano, en el Palacio de Miraflores, en Caracas, el 17 de marzo de 2015. Foto: Omara GARCÍA MEDEROS/ AIN

El General de Ejército Raúl Castro Ruz (I), Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, y Nicolás Maduro Moros (D), Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, durante la Cumbre Extraordinaria de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, convocada en solidaridad con el hermano pueblo suramericano, en el Palacio de Miraflores, en Caracas, el 17 de marzo de 2015. Foto: Omara GARCÍA MEDEROS/ AIN

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la IX Cumbre Extraordinaria del ALBA-TCP, convocada en solidaridad con el hermano pueblo de Venezuela, efectuada en Caracas, República Bolivariana de Venezuela, el 17 de marzo de 2015. (Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Estimados Jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América;

Estimados Jefes de delegaciones e invitados;

Compañeras y compañeros:

El ALBA nos convoca hoy para ratificar nuestro más firme respaldo al pueblo y gobierno bolivarianos ante las últimas acciones injerencistas y amenazas del gobierno norteamericano contra Venezuela.

Los hechos demuestran que la historia no se puede ignorar. Las relaciones de Estados Unidos con América Latina y el Caribe han estado marcadas por la “Doctrina Monroe” y el objetivo de ejercer dominación y hegemonía sobre nuestras naciones.

Bolívar había anticipado que los Estados Unidos “parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias a nombre de la Libertad” y Martí había caído en combate sin concluir la carta en que explicaba el “deber de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

Después vinieron las intervenciones militares, los golpes de Estado, las maniobras para derrocar gobiernos nacionalistas o progresistas, el respaldo a sangrientas dictaduras militares, las operaciones encubiertas, el amparo al terrorismo y la subversión, así como la apropiación y el saqueo de nuestros recursos para perpetuar la dependencia y el subdesarrollo.

La osadía victoriosa de llevar adelante una Revolución Socialista a solo 90 millas de Estados Unidos, ha supuesto inmensos sacrificios, sufrimientos, pérdidas humanas y privaciones materiales para el pueblo cubano, sometido desde el mismo triunfo revolucionario, hace 56 años, a todo tipo de hostilidad, incluyendo el apoyo y la organización de bandas armadas en las montañas desde finales del propio año 1959 —o sea, desde el mismo año del triunfo de la Revolución—, la invasión de Playa Girón en 1961 y la oficialización del bloqueo en 1962, todo ello con la intención declarada de derrotar la Revolución y cambiar el orden político, económico y social que decidimos libremente y luego confirmamos en referendo constitucional.

El resultado ha sido el rotundo fracaso, el daño a nuestro pueblo y el completo aislamiento de Estados Unidos en sus propósitos, como ha reconocido recientemente el Presidente Barack Obama al anunciar una nueva política y proponerse abrir otro capítulo. Sin embargo, los voceros de su gobierno se empeñan en aclarar que los objetivos persisten y solo cambian los métodos.

El triunfo de la Revolución Bolivariana fue un extraordinario hito en la historia de Venezuela y de toda la región, que comenzó a despertar de la larga noche neoliberal. Una época de cambios se inició en el continente y otras naciones decidieron emprender el camino de la plena independencia e integración y retomar las banderas de nuestros próceres.

Nacieron el ALBA, UNASUR, la CELAC, que se unieron, en su diversidad, a anteriores agrupaciones e iniciativas de genuina vocación latinoamericanista y caribeña, fundadas en principios de solidaridad, cooperación, justicia social y defensa de su soberanía.

PETROCARIBE fue una extraordinaria, generosa y humanista contribución del Presidente Hugo Chávez Frías. Ahora se pretende destruir a PETROCARIBE para amenazar a sus Estados miembros, someterlos a las trasnacionales petroleras y separarlos de Venezuela.No se percatan de que nuestros pueblos han decidido, de manera irrevocable, continuar su indetenible avance y batallar por un mundo multipolar y justo, donde tengan voz, esperanza y dignidad los que fueron históricamente excluidos.

El imperialismo estadounidense ha ensayado, sin éxito, prácticamente todas las fórmulas de desestabilización y subversión contra la revolución bolivariana y chavista, para recuperar el control de la mayor reserva petrolera del planeta y asestar un golpe al proceso integrador y emancipador que tiene lugar en Nuestra América.

La arbitraria, agresiva e infundada Orden Ejecutiva emitida por el Presidente de Estados Unidos contra el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, calificándolo como una amenaza a su seguridad nacional, demuestra que Estados Unidos puede sacrificar la paz y el rumbo de las relaciones hemisféricas y con nuestra región por razones de dominación y de política doméstica.

Resulta insostenible la idea de que un país solidario como Venezuela, que jamás ha invadido ni agredido a ningún otro y que contribuye de manera sustancial y altruista a la seguridad energética y a la estabilidad económica de un considerable número de naciones del continente, pueda representar una amenaza para la seguridad de la potencia más poderosa de la historia.

Respaldamos la posición digna, valiente y constructiva del Presidente Nicolás Maduro (Aplausos), quien no obstante la gravedad de la amenaza ha tendido la mano al Presidente de Estados Unidos para iniciar un diálogo basado en el derecho internacional y el respeto mutuo, que conduzca a la derogación incondicional de la Orden Ejecutiva del Presidente Obama y a la normalización de sus relaciones (Aplausos). El ALBA y la CELAC deberían acompañar esa propuesta.

Hoy Venezuela no está sola, ni nuestra región es la misma de hace 20 años. No toleraremos que se vulnere la soberanía o se quebrante impunemente la paz en la región.

Como hemos afirmado, las amenazas contra la paz y la estabilidad en Venezuela representan también amenazas contra la estabilidad y la paz regionales.

La paz que hoy reclama Venezuela y necesitamos todos, una “paz con justicia, con igualdad, la paz de pie, no la paz de rodillas, es la paz con dignidad y desarrollo”, como dijo Maduro, es a la que nos comprometimos en la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, adoptada en la II Cumbre de la CELAC en La Habana.

La posición de nuestro país en estas circunstancias permanece invariable. Reitero la firme solidaridad de la Revolución Cubana con la Revolución Bolivariana, con el Presidente constitucional Nicolás Maduro y con la unión cívico-militar que este encabeza (Aplausos). Reitero la absoluta lealtad a la memoria del Comandante Hugo Chávez Frías, el mejor amigo de la Revolución Cubana (Aplausos).

Como se ha declarado, ratificamos “una vez más, que los colaboradores cubanos presentes en la hermana Nación, continuarán cumpliendo con su deber bajo cualquier circunstancia, en beneficio del hermano, solidario y noble pueblo venezolano”.

Estados Unidos debería entender de una vez que es imposible seducir o comprar a Cuba ni intimidar a Venezuela. Nuestra unidad es indestructible (Aplausos).

Tampoco cederemos ni un ápice en la defensa de la soberanía e independencia, ni toleraremos ningún tipo de injerencia, ni condicionamiento en nuestros asuntos internos.

No cejaremos en la defensa de las causas justas en Nuestra América y en el mundo, ni dejaremos nunca solos a nuestros hermanos de lucha. Hemos venido aquí a cerrar filas con Venezuela y con el ALBA y a ratificar que los principios no son negociables (Aplausos).

Para defender estas convicciones, asistiremos a la VII Cumbre de las Américas. Expondremos nuestras posiciones, con firmeza, claridad y respeto. Rechazaremos con determinación toda tentativa de aislar y amenazar a Venezuela y reclamaremos el cese definitivo del bloqueo a Cuba.

La sociedad civil cubana será la voz de los sin voz y desenmascarará a los mercenarios que presentarán allí como sociedad civil de Cuba y a sus patrones.

Debemos convocar a todos los pueblos y gobiernos de Nuestra América a movilizarnos y estar alertas en defensa de Venezuela. La solidaridad es el cimiento de la unidad y la integración regional.

Muchas gracias (Aplausos).

Eusebio Leal: “Ahora más que nunca hace falta la unidad de la nación”

(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)

Querido General Presidente Raúl Castro Ruz;

Queridos compañeros Gerardo, Antonio, Ramón, Fernando y René;

Queridos compañeras y compañeros;

Cubanas y cubanos:

Foto: Jorge Luis González

Foto: Jorge Luis González

Un día como hoy, como se ha dicho, hace 120 años comenzó el levantamiento del pueblo cubano para alcanzar su definitiva y total independencia. El amor a esa libertad, a esa soberanía, a esa esperanza, se inició mucho tiempo atrás, quizás desde el instante mismo en que empezó a formarse lo que llamamos comúnmente la identidad. Los que llegaron de distintas latitudes de Europa, ya de la España conquistadora o del África, o los vestigios de las comunidades indígenas, en trance de extinción pero sobrevivientes, unieron sus sangres para formar algo que José Martí llamaría en palabras emotivas “dulcísimo misterio”.

El concepto de cubano viene del nombre de nuestra isla, Cuba. Nunca pudo ser cambiado, prevaleció por sobre el intento de darle otros nombres, otras atribuciones. El nombre, sonoro y breve, quedó prendido en el corazón de los que lo escucharon por vez primera.  Más allá del mar azul del Caribe, que se descubre desde la orilla de nuestras playas o desde el aire, Cuba aparece con la forma tan hermosa con que a las puertas del golfo de México establece la isla su presencia y su naturaleza.

En realidad nunca nos llamamos isleños, a pesar de que no es una, sino muchas islas las que conforman nuestra realidad. En el seno de ellas fueron surgiendo, a lo largo de los años, percepciones donde todo lo anterior que traía el conquistador o el conquistado como memoria fue cediendo lugar a algo diferente, que surgió en la manera de construir, que siendo igual o pareciéndolo era distinta. Surgió en el horizonte de la poesía, del canto campesino, de la voz de los poetas de más vuelo. Surgió también, tempranamente, en el pensamiento de los más inquietos, entre los que comenzaron a llamarse criollos.

Entonces éramos solamente un país. El país es un espacio. La patria comenzó a ser un sueño, una aspiración, y la nación, un derecho por el que había que luchar, una nación con leyes, una nación que sería depositaria y respetuosa de su propia cultura, una na­ción que sabría ir al futuro desde el pasado.

Allá en su retiro, muy cerca de Cuba, adonde quiso ir a morir ante la imposibilidad de llegar a ella, el presbítero Félix Varela exclamaba: “No hay patria sin virtud ni virtud con impiedad”. Pero, además, los últimos que le vieron afirman que les dijo: “Ofrezco todos mis sufrimientos y sacrificios por Cuba”.

Ese mismo sentimiento llevó a Heredia, en el padecimiento de su destierro, a sembrar en el alma cubana el espíritu de una patria, y eso alentó a los primeros que se rebelaron y encontraron que no había fronteras que cruzar más que el océano, que la lucha en última instancia sería aquí; que contra el cepo, el látigo, la discriminación, la humillación y la negación propia de la humanidad surgiría un día de redención y de libertad.

José Martí, autor del intento y del fundamento de la unidad de la nación cubana, creyó firmemente que no venía nuestra América ni de Rousseau ni de Washington, venía de sí misma. Al mismo tiempo, en la medida en que aún muy joven fue madurando su pensamiento, se acercó más a esa sufriente raíz de los orígenes: a Guaicaipuro, a Hatuey, a Guarina, a Cao­nabo, a todos los que enfrentaron el saber, como ha afirmado un pensador latinoamericano, que un determinado día y en una determinada hora nos habíamos enterado de que, primero, éramos indios; segundo, que nuestras teologías y nuestras ideas del bien o del mal eran distintas; que debíamos soberanía a un rey distante y que todo debía ser cambiado.

Sin embargo, más allá del dolor y el sufrimiento de aquellas primeras comunidades, que soportaron la mordida de los lebreles, el hierro de las cadenas y el fuego, como Hatuey, en Yara, donde vivía por los siglos la tradición de que en tiempos de tribulación o de esperanza un fuego misterioso se encendía en la noche iluminando el monte, Cuba fue forjándose, fue haciéndose y fue, desde lo que Martí juzga “la inocencia culpable” de un patriciado que, obteniendo su riqueza de la esclavitud, comenzó sin embargo a dar­se cuenta de que ya sus hijos no necesariamente pensaban como ellos, que necesitaban ardorosamente un cambio y que ese cambio pasaba por una autentificación de su identidad.

Cada pueblo nombrado, o cada una de las siete primeras ciudades, excepto tres, llevaron la impronta del lar indígena.

Así, Santa María del Puerto del Príncipe sobre el Camagüey, San Salvador sobre el Bayamo, La Habana sobre las huellas de Habaguanex, y así cada uno de los rincones y lugares repetían en la toponimia del suelo una presencia más antigua que empezaba a convertirse ya solo en una arqueología. O confundida con la sangre del conquistador dio a luz, como ha señalado el que fuera ilustre diputado de nuestra Asamblea, Cintio Vitier, el primer maestro, Miguel Velázquez que allá en Santiago de Cuba, donde tiene un modesto monumento, hablaba de que era tierra dominada y como de señorío.  Un sentido de rebeldía antiguo vino desde abajo, y ese sentimiento rebelde se fue convirtiendo en más fuerte en la medida en que la esperanza de cualquier cambio político, fundado en la consideración del conquistador sobre el conquistado, era prácticamente imposible.

A la sublevación de los esclavos que primero llevaron los nombres de su lugar de origen:  Juan Congo, Antonio Carabalí, Miguel Fula; sucedió el apellido que en la pila recibieron de sus amos: Morales, Ar­menteros, Cárdenas y así de esa gran cofusión y amalgama indo-hispano-africana, fue surgiendo nuestra identidad orgullosamente mestiza de la sangre y de la cultura.

Se hizo pronto realidad en la música, como lo fue en la poesía; era diferente en el paisaje tan distinto a las áridas pero hermosas tierras de Castilla, o la brumosa Galicia o Asturias, o las Islas Canarias… era otra cosa.  Y para los propios africanos la tierra tenía sus misterios: ciertos árboles les recordaban los suyos, algunos que consideraban sagrados fueron objeto de sus cultos. Y muy pronto fue naciendo, lentamente, lentamente, lentamente, una aspiración que fue convirtiendo el país en el sueño de una patria.

A los grandes precursores, a los que murieron con la esperanza de construirla, debe Cuba todavía sentidos homenajes.
Y como decía hace unas horas un juicioso historiador: la historia de nuestras luchas todavía, a pesar de todo lo que está escrito, está por escribirse.  Faltan muchas biografías, muchos heroísmos, muchos silencios, muchas lágrimas que nadie enjugó que deben ser cantadas por los poetas, como pedía José Martí a José Joaquín Palma, cuando le decía a su ilustre amigo, biógrafo de Céspedes, bayamés de cuna:  “Lloren los trovadores republicanos sobre la cuna apuntalada de sus repúblicas de gérmenes podridos; lloren los bardos de los pueblos viejos sobre los cetros despedazados, los monumentos derruidos, la perdida virtud, el desaliento aterrador: el delito de haber sabido ser esclavo, se paga siéndolo mucho tiempo todavía”.

Y luego dirá: “Nosotros tenemos héroes que eternizar, heroínas que enaltecer, admirables pujanzas que encomiar:

tenemos agraviada a la legión gloriosa de nuestros mártires que nos pide, quejosa de nosotros, sus trenos y sus himnos”.

Y los que se anticiparon y se conjuraron, estuvieron dispuestos a perderlo todo, a sacrificarlo todo.

Ya a principios del siglo XIX la América parecía haber resuelto el problema y una inquietud profunda sacudía de una u otra parte el continente. Valientes pensadores explicaron los derechos de una América independiente, y algunos líderes se atrevieron a de-safiar el poder y a morir como Gual y España en una plaza de Caracas, siendo ejecutados antes de que llegara la hora.

Exactamente en Cuba, en el silencio de las logias, trabajaron “Frasquito” Agüero y otros para hacer un texto constitucional de una república ideal, utópica y futura. Los años pasaron y al parecer para muchos, unido a la trata esclavista, el destino de Cuba pasaba necesariamente por ser una estrella más de la unión del sur de Estados Unidos, algunos invocaban hasta la providencia divina para asegurarlo.  Sin embargo, otros creían todo lo contrario:  Cuba no debe esperar más que solidaridad; pero nuestro problema debemos resolverlo nosotros mismos, y esa solución, invocada ya por Varela y enseñada por Luz en su escuela, como educador y formador de una juventud rebelde, adquirió dimensión en lo que él llamó “el sol del mundo moral” que caerían reyes e imperios, pero que jamás caería del pecho humano.
Mucho debe Cuba a Luz, y Martí afirma que lloró dos ve­ces, por Luz y por Lincoln, dice, sin haber conocido a Luz ni a Lincoln. Luego, del segundo, dice que supo, y aconsejado por un mal político y por un mal hombre, quiso lanzar sobre Cuba toda la hez del Sur derrotado.

Sin embargo, venidos de allá?? de América, donde ha­­bían pre­senciado el gran debate en el Sur y el Norte, no pocos cubanos quisieron luchar también por la libertad de su patria.  En Cuba el movimiento de búsqueda de la anexión a la nación norteamericana se fue debilitando en la medida en que el Sur iba siendo derrotado. Otros creían que era posible un camino: reformas, reformas y solo reformas. La aspiración a una concesión política, más que a una conquista política.
De esa ardua batalla entre dos corrientes surgió una victoriosa que se empezó a manifestar en distintos puntos del occidente, el centro y el oriente.

Ya en 1851, en una plaza de Camagüey, Joaquín de Agüero era ejecutado. Se dice que un joven, un adolescente fue llevado al dramático escenario de su ejecución y que mojó en su sangre su pañuelo; sería el que algunos llamarían: Bayardo y otros El Mayor, el letrado, el poderoso defensor de las ideas políticas y sociales, el que sería Mayor General del Ejército Libertador y líder del pensamiento abolicionista en Camagüey.

Mientras, en Oriente, más allá de Jobabo se reunían una y otra vez, y así lo hicieron por penúltima vez en lo que llamaron la Convención de Tirsán, en un lugar nombrado San Miguel del Rompe. Allí se escuchó la voz del más inquieto, del hombre de pequeña estatura, de grande y variado talento, abogado que había recorrido el mundo, buen jinete, jugador, afortunado, amante del amor y los placeres de la vida, pero dispuesto a renunciar a todo clamó por un levantamiento sin esperar más.

Otros con más riqueza, pero con no menos determinación aspiraban a un nuevo periodo de zafra para reunir con qué hacer la batalla definitiva, y sin embargo un juramento surgió de todos los conjurados:  Si esta conspiración es descubierta, el primero al que intenten apresar, se levantará.

La madrugada del 9 al 10 de octubre Céspedes, en el patio de su ingenio La Demajagua, con apenas 37 hombres, a la vista del Golfo de Guacanayabo y contemplando en el horizonte la sierra magnífica, se dirigió a aquellos compañeros suyos proclamando no solamente la necesidad de luchar y arrebatar las armas del adversario, único camino posible, sino lanzando un tizón encendido sobre una isla esclavista.  Sus propios esclavos serían libres y tendrían el derecho a luchar por su libertad y por su patria.

El concepto de patria se había unido a la ambición por una nación y en una fecha venturosa tomaron la primera de las ciudades orientales. Esa primera ciudad fue Bayamo, que después entregaron a las llamas en el momento en que todo parecía perdido.  A las puertas de las casas de los conjurados o de los jóvenes más comprometidos llegaron los primeros guerrilleros solicitando pan y armas.  En San Luis uno tocó a la puerta de Marcos y de Mariana, la insigne Mariana —este año es el bicentenario de su nacimiento—. Poderosa madre de una nación que en ese momento pone a sus hijos de rodillas y les hace jurar, ante el Cristo que toma de la pared del aposento, que lucharán hasta morir por su patria, juramento que se cumplió para casi todos.

Años de lucha y de sacrificio.  Ninguna historia, ni española ni cubana, ha logrado hablar en toda su magnitud de lo que sufrió la familia, el niño, la mujer cubana, el campesino cubano.  Peleábamos contra un ejército aguerrido y batallador, que venía de vindicar sus querellas en la península, en las largas guerras carlistas y ahora, en Cuba, por decenas de miles enfrentaban el levantamiento de los cubanos.  Ya habían surgido entre nosotros guerrilleros temibles.  Ante el temor de la toma inexorable de Bayamo, esperó con un puñado de hombres escogidos, en un punto llamado las Ventas de Casanova, un guerrero dominicano acostumbrado a combatir en la guerra de restauración de su propia patria y contra el invasor extranjero; allí demostró que esa arma, usada hasta ahora para vindicaciones de honor o cortar caña, sería la más importante en la lucha.  Todavía se conserva en un museo en la península, una carabina cortada de un solo golpe por un machetazo fiero; tal fue el combate que duró segundos, que duró momentos, lo que permitió dar cuenta al enemigo de que había nacido un adversario, hijo de su sangre, que sería capaz de luchar por su libertad y alcanzarla.

Bayamo fue incendiada como una nueva Numancia y eso les anunció el futuro y el destino.  Ya en 1853, en una humilde casa de la calle Paula, hijo de español y de española, había nacido José Martí.  En ese mismo año muere el Padre Varela, en San Agustín de la Florida, y muere Domingo del Monte, en Bar­celona, dos poderosos pensadores se extinguen.  Pero más me interesa el primero; el segundo, hombre de gusto, literato, diseñador de vida social y pensador agudo.  El primero, revolucionario integral, que opta por la abolición de la esclavitud, por el reconocimiento de la independencia americana, que se convierte en defensor de los pobres, que publica su periódico y lo envía a Cuba.

Sus discípulos le lloraron, pero nadie sabía entonces que en la propia pila bautismal en que había sido bautizado José Julián, había sido también bautizado el Padre Varela.  Cuando desapareció uno, nació el otro.

Y ese joven llamado a un poderoso destino es el que hoy evocamos, al conmemorar la hazaña de la unidad de la nación que él hizo nacer de la desesperación por el fracaso del magno esfuerzo después de tanto sacrificio; él, que leyó con amargura lo que ocurrió en los Mangos de Baraguá y escribió al General Antonio que tenía ante sí una de las páginas más hermosas de la historia de Cuba; él, que sintió como propio el honor de todo el pueblo y las lágrimas de ese pueblo; él, que sufrió las reconvenciones en su hogar; él, que llegó a tener una relación tan intensa y profunda con un padre, que siendo soldado y español, alcanzó a entender, al verlo herido y llagado, prisionero y enflaquecido, que su destino era otro, quizás diseñado en su hermoso poema Abdala, cuando presenta el duelo entre el yugo y la estrella y pide lo uno y lo otro, y está convencido, como afirma, de que esa estrella ilumina y mata.

Exilio, Centroamérica, la América del Sur, los cubanos dispersos, las acusaciones recíprocas, finalmente España, los Estados Unidos. Allí vivió 14 años, y fue, como han afirmado sus cronistas, el cubano que más entendió en su tiempo aquella nación. Admiró las virtudes de Emerson, las del padre Flanagan. Admiró la obra colosal de la construcción del puente de Brooklyn. Asistió puntualmente a las conferencias de Oscar Wilde, a las exposiciones de teatro; enamorose candorosamente de la hermosa bailarina española Charito Otero. Pero más que todo, se dio cuenta del gran fenómeno que en aquella nación se forjaba y que, como había afirmado Bolívar en un momento de extraordinaria lucidez, parece llamada por la providencia a colmar a la América Latina de pobreza y miseria en nombre de la libertad.  Se dio cuenta de que si en 1868 nada pudieron esperar, de que, a pesar de que allí siempre existieron, existen y existirán amigos poderosos de Cuba, hubo una dicotomía entre el sentimiento de los amigos y la voluntad de un Estado que siempre quiso de una manera manifiesta impedir la realización de una independencia que creyó inoportuna. Creyó más bien en el cumplimiento de una doctrina trazada por uno de sus políticos, que planteaba que solamente extendiendo la mano en el momento de la madurez de la fruta, esta caería sencillamente en sus palmas.

No obstante todo ello, pasó de ser el orador de última fila, al primero. Cada acto del 10 de Octubre, cada conmemoración cubana, el horroroso recuerdo del 27 de Noviembre, terrible suceso que le sorprendió en España, vuelve todos los años a llevar al orador a la tribuna y a unir lo que estaba desunido.  Y de mil octavillas surgió un periódico, Patria, y de mil discursos surgió una orientación política, y de mil disposiciones y pequeñas organizaciones soñó con la creación de un partido político para dirigir una guerra de liberación nacional, anticipándose al concepto de que es imposible hacer una revolución sin una teoría revolucionaria.  Su teoría no era otra que nuestra historia, nuestro sacrificio, nuestro esfuerzo. Éramos una nación en ciernes, de derecho, pero no de hecho.

Llamado a poner empatía en la discordia, unió a Gómez y a Maceo. Es inocultable que después del fracaso de 1884 y del encontronazo de Nueva York, ya no había posibilidad de una amistad fecunda para iniciar un nuevo proceso.  Hoy diríamos:  no hay condiciones objetivas.  Sin embargo, Maceo, en Costa Rica, preparaba a su contingente. Preparaba Gómez, en la soledad de Montecristi, en República Do­minicana, o cuando antes se encontraron en la construcción del canal de Panamá amigos dispuestos a ayudar, a dar amparo, a ofrecer techo y pan a los emigrados que por todas partes soñaban y querían su patria. Y de esa forma surgió la organización un 10 de abril, que es un día crítico en la historia de Cuba, el día de la gloriosa Asamblea Constituyente de Guáimaro, donde nació la utopía democrática del pueblo cubano; pero donde también se le puso plomo a las alas de la revolución, donde se pensó que era posible hacer una república de leyes cuando no éramos dueños más que del espacio que pisaban los campamentos y los caballos de los libertadores. En medio de esa realidad, un 10 de abril hace nacer su creación más completa: el partido político, un partido unitario que convocaría al pueblo cubano a una guerra que él consideró inevitable y, después, necesaria.

Inevitable, porque en sus sentimientos nobles, generosos, en su íntima y profunda convicción él había reclamado en su famoso Manifiesto a la República Española, que no le pediría lo imposible, pero le pedía lo posible:  los derechos conculcados de Cuba, la representación de Cuba, el derecho de estudiar, de interpretar, de conocer que éramos diferentes.  Nada de esto fue escuchado, solamente muchos solidarios en España y en otras partes del mundo creían en la causa de Cuba.

Ahora todo sería más difícil: había un alto desarrollo de la tecnología militar, una situación nueva en el continente americano, las repúblicas sufrían los padecimientos de sus propias divisiones cuando habían dejado intactos trono y altar después del esfuerzo inmenso de la primera batalla.

Recordaban aún las dolorosas palabras de Bolívar en Santa Marta: “He arado en el mar”; la tristeza de San Martín al regresar y encontrar su país dividido; la pena de O’Higgins al morir en Lima, apartado de su tierra amada; el dolor tremendo de Francisco de Morazán al verse capturado y ejecutado por sus propios compañeros, y aún pesaba aquella maldición casi bíblica que había lanzado Miranda, cuando el gran precursor al ser entregado prisionero a las puertas de una nave española, que lo llevará a una prisión perpetua y definitiva, al reconocer los que cometen aquel parricidio, responde:  “Bochinche y solo bochinche es lo que saben hacer ustedes”.

Por sobre toda esa historia se levantó Martí, era  vasta y grande su cultura como ha señalado uno de sus biógrafos, subía y bajaba escaleras como quien no tenía pulmones, su voz era clara y nítida, su poder de convencimiento grande. Era, al mismo tiempo, un escritor incansable, cuya hermosa letra inicial se ha­bía transformado prácticamente en líneas inteligibles solo para los paleógrafos.  Faltaba tiempo, le faltaba tiempo.

Cuando todo estuvo preparado y dispuesto, cuando creyó que todo estaba organizado, cuando había logrado visitar a Mariana Grajales en Jamaica, que ya ciega le acaricia la cabeza y prácticamente con este gesto noble y de rodillas envía un abrazo fraterno al hijo que tanto amaba, a la madre que nunca pudo ver su patria libre; cuando ya separado de todo bien personal, lejos su esposa, apartado de su hijo, muerto su padre, dispersos sus amigos, se le vio pobre en Estados Unidos, trabajando en el invierno ganando el pan, fundando la Liga para educar a los negros cubanos, que bajo la orientación de Rafael Serra se reunían y le llamaban, con cariño y con devoción, Maestro y Apóstol. ¡Qué torpeza tratar de despojarlo de un título tan importante, Apóstol:  el que lleva la palabra, el que trasmite un mensaje nuevo y ese fue su mensaje!

Cuando en el puerto de Fernandina se perdieron las naves creyó enloquecer, pero transformándose de José Martí en Orestes, que fue siempre el seudónimo de sus escritos y su seudónimo político, viajó de inmediato a la República Dominicana para buscar al general Gómez en Montecristi, en aquella casa donde en breves días, el 25 de marzo, se cumplirán también 120 años de la firma del poderoso Manifiesto llamando a las armas al pueblo cubano, a los españoles que nada debían de temer si respetaban la patria que había de fundarse.  Hubo discordias, no se lograba entender qué estaba ocurriendo.  Hoy es fácil para nosotros hacerlo a través de un teléfono, de un mensaje; entonces solamente era el telégrafo con su lenguaje críptico el que anunciaba que la hora había llegado.

Maceo había estado años antes en Cuba y conocía el estado político del país, y en este momento, vacilaba en poder salir hacia Cuba, porque no sabía qué estaba pasando en Estados Unidos y el dinero que se ofrecía para fletar una nave y llegar sanos y salvos no aparecía.

Gómez estaba igualmente pobre en Santo Do­mingo, apenas unos centavos para poder tomar esa determinación, y otros patriotas esperando en distintos lugares, y en Cuba mucha gente avisada en Oriente, en el Occidente, en Matanzas.  De pronto el General dio la orden: “Es necesario el alzamiento”, y Martí no vaciló en enviar el telegrama, que su amigo recoge en la estación de la Western Union en la calle Obispo, en La Habana Vieja: “Giros agotados”, lo cual significaba que se había agotado el tiempo. Era la noche del 24 de febrero; el Capitán General tenía la convicción y las informaciones de que se tramaba realmente un movimiento.

Algunos dirigentes fueron capturados en La Ha­bana. Juan Gualberto Gómez, comprometido con su hermano y amigo José Martí, se fue a Matanzas, a Ibarra, en busca del ingenio Vellocino de Oro donde había nacido, para levantarse con un grupo de compañeros y cumplir su palabra.

En Santiago, Guillermo Moncada quiso morir cumpliendo su palabra, enfermo de tisis, pero en el campo de Cuba libre.
En Baire se levantaron, y en Bayate se alzó también Bartolomé Masó, y todo el mundo esperaba solamente la llegada de los líderes. Allá en España la conmoción fue grande, se había desmentido la propaganda autonomista, se había desmentido la propaganda anticubana de que todos eran sueños disparatados de un profeta enloquecido. Ahora solamente faltaba el arribo.

En admirable disciplina y en presencia de los generales y oficiales que estaban en Costa Rica, juraron Antonio y Flor aceptar las condiciones de viajar en las que el segundo le planteaba al primero, y así salieron hasta tomar la goleta Honor y arribar el 1ro. de abril a las costas de Cuba, en un punto del litoral baracoano: “Soy yo, Antonio Maceo, que he vuelto”, gritó en lo alto del camino, mientras fogoneaba con su arma a los guerrilleros de Baracoa. El 11 de abril, día glorioso y memorable, en Playitas de Cajobabo desembarcaban Máximo Gómez y José Martí.

Hace 20 años el Jefe de la Revolución me pidió contar esta historia. Con profunda emoción y como se sube a encender la llama en lo alto del cenotafio donde están los restos de los caídos, traté de cumplir mi deber. Confieso que ha sido un gran honor aquel y este que usted, General Presidente, hoy me ha conferido.

Pero algo más debo decir:  El hecho importante y trascendental es que entonces concluí mis palabras clamando porque se levantaran de las tumbas los muertos gloriosos del 10 de Octubre y del 24 de Febrero; clamé por los mártires, por las heroínas, por las cubanas que bordaron banderas pidiéndoles atravesarnos en el camino de un enemigo y adversario implacable que, todo parecía indicar, venía esta vez a cercenar de forma definitiva, jugando con los azares de la historia, el destino de Cuba; pero no fue posible.

Hoy, 20 años después, estamos aquí de pie, en una coyuntura diferente.  Nos hemos presentado con hidalguía bajo los mismos mangos orientales, para enfrentarnos con el caballeroso adversario que ofrece al menos detener por un tiempo la mano agresora y darnos la oportunidad de discutir lo que lógicamente será necesario debatir bastante.

Ahora más que nunca hace falta la unidad de la nación, ahora más que nunca la prenda más preciosa debe ser conservada.  La fortaleza que nos ha permitido llegar hasta aquí fue aquella que vi esa otra noche de abril en Playitas de Cajobabo cuando, convocados por el líder de la Revolución, llegamos a aquella hora oscura de la noche a la orilla de la playa.  Él llevaba la bandera cubana en el asta que le trajo uno de sus ayudantes, y entonces, entrando en el agua a la altura prácticamente del tobillo, se abrió de pronto en el cielo la luna blanca y movió la bandera de Cuba hacia el Sur, hacia el Norte, hacia el Este y hacia el Oeste, diciendo: ¡Aquí estamos!

Y aquí estamos hoy, ¡oh, patria amada!, ¡oh, bandera dulce, por la cual tantos lucharon! No importa que tú, Maestro generoso, te hayas ido tan pronto, aquel 19 de mayo, tuviste una profunda convicción, convicción profunda: “Yo sé desaparecer, pero mis ideas prevalecerán”.

Y esas ideas han prevalecido. Fueron las ideas que se defendieron en el proceso histórico del Moncada.  Fueron las que conquistaron a los muchachos que se reunían en la calle de Prado para escuchar la voz de aquel joven que había irrumpido en la universidad como un torbellino, y de quien me dijo una de sus hermanas: un día volvió a la casa y papá ya lo sabía:  “Vienes a buscar al chiquito”. El chiquito está aquí con nosotros, y el grande está con nosotros todavía.

¡Viva Cuba! (Ovación)

Encuentran restos del padre de Alejandro Magno

2016928Tras investigar 350 huesos y fragmentos hallados en una tumba real en Vergina, Grecia, arqueólogos han logrado confirmar que los restos se tratan de Filipo II, el padre de Alejandro Magno.

En los análisis realizados a esta tumba hallada a fines de los ’70, se hicieron tomografías computarizadas, de fluorescencia de rayox X y microscopia electrónica de barrido, hallando patologías y un trauma físico que ayudó a identificar al ocupante hombre de esta tumba.

Por ejemplo, y según indica Theodore Antikas, jefe del equipo de investigación, al sitio Discovery News, los análisis a los huesos del hombre indican que el individuo tenía un trauma facial, que coincide con una flecha que dejó ciego del ojo derecho a Filipo II, en el año 354 aC.

Además, el cuerpo estaba lleno de golpes y heridas, algo que también se relaciona con los relatos históricos del rey macedonio.

Junto a los restos del rey, estaban los restos cremados de un esqueleto de una mujer, que posiblemente pertenecen a la hija del Rey Skythian Athea, asegura uno de los investigadores.

Cuando fue descubierta esta tumba a fines de los ’70, se dividía en tres: La llamada Tumba I, que estaba completamente saqueada, la Tumba II, en buen estado y que es donde se encontraban los restos cremados de Filipo II en la cámara principal, y los de una mujer, en la antecámara; y la Tumba III, donde estaba el cuerpo de un adolescente, más vasijas de plata y piezas de marfil.

(Tomado de http://www.latercera.com/)

Cuba: Naufragio del remolcador “13 de Marzo”, hundido accidentalmente

La verdad no puede cambiarse, ni manipularse. La historia tampoco puede trastrocarse. El propósito de este trabajo es presentar a la joven generación de cubanos los sucesos acaecidos en relación con el penoso acontecimiento del naufragio del remolcador “13 de Marzo”, hundido accidentalmente en la madrugada del 13 de julio de 1994, como resultado de una colisión contra otra embarcación perteneciente a la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de Transporte, mientras se encontraba en su persecución cerca de 7 millas al norte de la Bahía de la Habana.

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Lo cierto de los hechos es que un grupo de delincuentes involucraron a numerosas personas, 72 en total, entre ellas a decenas de niños y mujeres en el secuestro de esta embarcación, la que se encontraba en el muelle, a sabiendas de que misma no estaba en condiciones para navegar largas travesías, además de presentar una vía de agua que auguraba su hundimiento. El secuestro de la nave se realizó de manera ilegal, inutilizando el sistema de comunicación de la misma con el fin de desoír los llamados de las autoridades cubanas exigiendo su retorno y la peligrosidad de la desafortunada incursión.

Algunas de las víctimas del accidente

Algunas de las víctimas del accidente

Los secuestradores pretendían llegar a los Estados Unidos en su obcecado empeño, aun conociendo el estado técnico de la nave raptada y el enorme riesgo en que ponían a las personas inocentes que sumaron a su alocada aventura.

Esta irresponsable conducta provocó la muerte de 41 personas, incluyendo a mujeres y niños, quienes perdieron la vida cuando la el remolcador se hundió. Fueron rescatados 31 supervivientes, 20 de ellos hombres, quienes fueron sometidos a un proceso investigativo para determinar la forma en que se produjo el secuestro de la embarcación y otras acciones ilegales cometidas, así como para determinar la responsabilidad legal de los involucrados. En el caso de los niños y mujeres, los mismos recibieron atención médica y fueron enviados a sus lugares de residencia.

La investigación determinó quiénes fueron responsables del delito cometido, siendo liberado el resto de las personas en el trascurso de los días siguientes.

Luego del penoso incidente, ha sido empeño de los enemigos de Cuba –a lo largo de décadas-, presentar a las autoridades cubanas como culpables de la muerte de innumerables víctimas, desvirtuando los sucesos y descontextualizándolos de manera engañosa y descarada. La verdad es que los propios trabajadores de los remolcadores, apenas conocieron el secuestro, se movilizaron a toda velocidad para impedir el hurto de la embarcación.  En realidad el accidente se produjo al chocar el 13 de Marzo con una de las embarcaciones que le impedían la huida, en medio de la oscuridad y en condiciones adversas de navegación. Las autoridades cubanas determinaron que no hubo la menor intencionalidad de hundir el barco.

La manipulación deliberada del trágico accidente por parte de los sostenedores de la más criminal guerra ideológica anticubana, sobre todo presionando a algunos de los sobrevivientes, es fabricar la versión de que el Remolcador 13 de Marzo fue embestido deliberadamente por otras dos embarcaciones -los también remolcadores Polargo2 y Polargo5-, a la par que fueron hostigados por mangueras de agua a presión, provocando su hundimiento.

Otra de las falsedades sostenidas es la negación de auxilio a las personas que se encontraban en el agua. Sin embargo, la verdad fue otra. Todos los miembros del personal de las embarcaciones presentes en el lugar realizaron esfuerzos heroicos para salvar las vidas de estas personas, aun cuando las condiciones de navegación y la fuerza del mar (Fuerza 3) hicieron dificultoso el rescate.

Una de las razones principales de este trabajo es presentar la verdad tal como fue, sin tapujo alguno, respetando la memoria histórica, la cual no permitiremos que nos tergiversen descaradamente. Los cubanos #TenemosMemoria y la verdad, por dolorosa que sea, nunca nos ha asustado.

Jamás podrá entenderse este penoso accidente sin ubicarlo en su correcto contexto histórico. Solo eso permitirá deducir y asumir las responsabilidades de cada quien en torno al mismo.

A Cuba le duelen estas víctimas pues eran parte de su propio pueblo. Fueron mujeres y niños inocentes, conducidos hacia la muerte por un grupo inescrupuloso de secuestradores violentos, e incitados por la política hostil de un gobierno creador de la Ley de Ajuste, la cual abrió las puertas para que se realizaran acciones de robo de embarcaciones y aeronaves, garantizando la impunidad de los secuestradores al arribar a territorio norteamericano.

Estados Unidos manipuló el tema migratorio, usando al mismo como factor de desestabilización interna y promotor de la indisciplina social, a partir de la teoría de “la olla de presión”, con lo que se estimulaban las salidas ilegales, el secuestro y la frustración de los ciudadanos cubanos –quienes por diversas razones-, optaban por vías seguras para emigrar.

Junto a esta política agresiva, EE UU mantuvo total indiferencia ante las acciones terroristas realizadas contra Cuba en ese período por parte de organizaciones violentas radicadas en La Florida. Solo en contadas ocasiones se detuvieron a aquellos que venían a agredirnos, pero la justicia norteamericana los liberaba de inmediato y sin cargo alguno.

No es el gobierno cubano quien acoge a los secuestradores de barcos y aviones, no es gobierno cubano quien manipula políticamente el tema migratorio. No es desde Cuba que salen aviones y comandos terroristas para atacar objetivos en EEUU.

Salvo los dos delincuentes que promovieron los penosos sucesos del secuestro del remolcador, Cuba mira con respeto y dolor a todos aquellos que –murieron o no-, llevan aún los lastres de aquel triste suceso.

 

La política USA y la incitación a las salidas ilegales violentas.

La historia de estos sucesos tiene lugar cuando la administración Clinton dedicó sus empeños a incentivar las salidas ilegales desde Cuba, alentando a sus ciudadanos por diversas vías, sobre todo usando a la falaz emisora Radio Martí y todo el tinglado de fonías anticubanas. A la par, la SINA incumplió –siguiendo las indicaciones del Departamento de Estado-, la concesión de visas para aquellas personas que apostaban por una manera legal para emigrar.

Esta política de incitación a la emigración ilegal provocó que en fecha cercana al incidente del Remolcador 13 de marzo, se produjera el ingreso a EE UU de alrededor de 5 000 personas que usaron el canal ilegal marítimo, en franca violación de los acuerdos migratorios establecidos con Cuba.

La siguiente tabla, sobre la base de informaciones del Servicio de Guardacostas norteamericano, establece cómo las autoridades de ese país, particularmente durante la administración del presidente Clinton, permitió la emigración ilegal, en comparación con momentos anteriores, caracterizada en su mayoría por robo violento de embarcaciones, asesinatos cometidos contra personal de seguridad y otras acciones ilegales:

1983/89 1990 1991 1992 1993 1994 hasta agosto 1
630 467 2,203 2,557 3,656 4,731

Casi un mes después de los hechos funestos del 13 de julio, se habían producido 5 435 ingresos de ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país. No obstante, la administración de Clinton mantuvo su política de permitir el flujo migratorio ilegal. Las declaraciones del entonces vocero del Departamento de Estado, David Johnson, emitidas ante estos hechos, mantiene el mismo patrón de política asociada a bendecir esta irracional conducta migratoria:Cualquier persona que abandone Cuba puede adquirir la ciudadanía estadounidense con rapidez, ya sea por motivos políticos o económicos.”

Por su parte, las autoridades cubanas se mantuvieron en franco respeto a los acuerdos migratorios con su contraparte norteamericana, impidiendo en 1993 la salida ilegal de 11, 564 personas, mientras en 1994 (hasta agosto) impidió que 10,975 ciudadanos usaran esta vía ilegal.

Como puede apreciarse, desde inicios de 1994 esta situación se agravó peligrosamente, provocando que en los meses anteriores al evento del 13 de julio de 1994, la opción de salidas ilegales marcara la principal forma de emigrar hacia los EE UU.

 

A partir de esas acciones provocadoras y el rejuego de la administración Clinton con el tema migratorio, se agudizaron las acciones ilegítimas contra nuestro país. Agosto de 1994 se inició con actos de violencia que provocaron el asesinato de dos oficiales cubanos –el 4 y el 8 de agosto-, durante secuestros de embarcaciones en forma violenta, siendo aceptados en EE UU, con total impunidad, los perpetradores de estos actos criminales.

 

La consecuencia de estas acciones fue la legítima decisión cubana de dejar de proteger sus fronteras, lo que provocó un descontrolado flujo migratorio a partir de ese momento. Esa fue una consecuencia de la actitud irresponsable de la Casa Blanca. El 5 de agosto de 1994, Fidel declaró públicamente: “Si Estados Unidos no toma medidas rápidas y eficientes para que cese el estímulo a las salidas ilegales del país, entonces nosotros nos sentiremos en el deber de darles instrucciones a los guardafronteras de que no obstaculicen ninguna embarcación que quiera salir de Cuba.”

 

Acciones terroristas bendecidas por Washington.

 

Diversas acciones terroristas promovidas por grupos criminales de la mafia cubano americana desde territorio norteamericano, se sucedieron en estos días precedentes al evento del 13 de julio. Cuba denunció reiteradamente en diversos foros estas acciones y mediante notas diplomáticas enviadas al gobierno norteamericano.

 

Algunas de estas acciones hostiles y provocadoras fueron:

 

• 2 de septiembre de 1993: Detención del ciudadano mexicano Marcelo García Rubalcava, residente en California, EE UU, al tratar de introducir propaganda y material explosivo, por indicaciones de la organización terrorista Alpha 66. Sus objetivos eran la colocación de bombas en instalaciones turísticas y realizar un plan de atentado contra Fidel Castro.

 

El MINREX cubano entregó a la SINA su nota 275 sobre la actividad terrorista del mexicano Rubalcava, quien sería excarcelado en mayo de 1994 y entregado a autoridades mexicanas, a causa de su deteriorado estado de salud y mientras purgaba una condena de 10 años de privación de libertad.

 

● Luego de haber reclutado a dos ciudadanos de origen cubano para realizar acciones terroristas contra instalaciones turísticas –Olfiris Pérez Cabrera y Manuel Inda Ramos, quienes fueron neutralizados por la seguridad cubana-, la terrorista Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) indicó a Percy Francisco Alvarado Godoy –agente de la seguridad cubana infiltrado en este grupo terrorista-, la colocación de bombas y otras acciones terroristas contra firmas extranjeras e instalaciones turísticas, así como la planeación de un posible atentado contra Fidel.

 

El agente Fraile de la seguridad cubana fue abastecido por Luis Posada Carriles y Gaspar Jiménez Escobedo con explosivo suficiente para provocar la voladura del cabaret Tropicana y otros objetivos turísticos en La Habana y Varadero.

 

● El 29 de noviembre de 1993 el MINREX de Cuba envió la nota 1194 a la SINA en relación con amenazas realizadas por el ya fallecido jefe de Alpha 66, Andrés Nazario Sargen, en la que amenazaba con secuestrar a extranjeros en Cuba.

 

● El 11 de marzo de 1994 se produjo un ataque por mar contra el hotel Guitart-Cayo Coco, perpetrado por una lancha con terroristas de Alpha 66.

 

Hay verdades que no pueden ser ocultadas y que apuntan a la directa responsabilidad del presidente Clinton y de su administración sobre los hechos que provocaron el accidente del Remolcador 13 de Marzo.

 

El propio Fidel fue un cronista de la situación existente alrededor de los sucesos que provocaron el secuestro y el accidente posterior que provocaron la actividad violenta e irresponsable de los secuestradores, así como la responsabilidad política de la administración Clinton por desarrollar una política migratoria errada, la cual aún se mantiene a partir de la bochornosa Ley de Ajuste Cubano. Todavía esa política propicia la deserción de médicos y deportistas cubanos, permitiendo la creación de instituciones, mecanismos y legislaciones que la fomentan inescrupulosamente.

 

Varios de sus discursos e intervenciones sirven para lograr una visión íntegra del contexto histórico alrededor de este incidente:

 

Intervención de Fidel el 5 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana..pdf

 

Intervención de Fidel el 11 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana-y.pdf

 

Intervención de Fidel castro el 24 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana-y….pdf

 

El próximo 13 de julio se cumplirán 20 años de este fatal incidente. Aún los inescrupulosos y jurados enemigos de la Revolución Cubana mantienen sus añejas e infundadas acusaciones contra nuestras autoridades, responsabilizándolas con la penosa muerte que nunca debió ocurrir. Son los propios responsables los que, paradójicamente, tratan de vendernos como culpables. Aún mantienen sus sucias campañas cargadas de hipócrita sensiblería y promueven condenas inmerecidas contra nosotros.

 

La inmensa mayoría de nuestro pueblo, la que no se encanta ni deslumbra con los cantos de sirena del capitalismo, se dedica este verano a disfrutar sanamente de su democracia verdadera, de su libertad conquistada con sacrificio y entrega. Ese pueblo ni odia ni guarda resquemores hacia el hermano que vive fuera de sus fronteras. Al contrario, le recibe y recibirá siempre como parte propia de él mismo.

 

Percy Francisco Alvarado Godoy

 

Cuba festejará los primeros 55 años de su revolución, con mucho por hacer

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El 1 de enero Cuba festejará los primeros 55 años de su revolución. Sus autoridades y gran parte de su población están convencidas de que habrá otros 55 años de socialismo. Y que luego habrá más. También saben que hay mucho por hacer y cambiar.
EMILIO MARIN
Los cubanos son originales. Mientras en gran parte del mundo se festeja el Año Nuevo el 1 de enero, ellos celebran el aniversario de su revolución contra la tiranía de Fulgencio Batista. Fue en las primeras horas de 1959, por eso se cumplen 55 años de esa epopeya que dejó un saldo también insólito: única revolución socialista en el Hemisferio Occidental.
Los clásicos del marxismo habían ideado otros escenarios para los trabajadores. Pensaron que el socialismo irrumpiría en París, Londres, Berlín, etc, con una buena base industrial, tecnológica y proletaria. Pero el socialismo echó raíces en las atrasadas San Petersburgo y Moscú, en soledad por veintiocho años. Luego se reprodujo en las democracias populares del este europeo y la semifeudal China.
Y esa característica se repitió en la victoria “poco probable” de Fidel Castro y sus barbudos que bajaron de Sierra Maestra el 1° de enero a Santiago de Cuba y unos días más tarde arribaron a La Habana. ¿Socialismo en una isla con poca industria, rodeada del Caribe, a 90 millas de la mayor potencia militar de la historia, con rebeldes que venían de ser masacrados en 1953 tras intentar asaltar el Cuartel Moncada? Y sí. Allí fue el epicentro de esa revolución socialista del siglo XX. Otra vez la historia desairó los pronósticos de quienes habrían apostado por el numeroso proletariado paulista o bonaerense, o por el campesinado mexicano o colombiano, muy combativos.
¿Podía ser el último país en independizarse de España, el primero en andar la vía del socialismo? Sí, pudo. Entre otras cosas porque esa ruptura con el colonialismo español, aunque luchada con heroísmo, no llegó a materializarse por la intervención yanqui. Una de las mayores semicolonias -en eso se convirtió la isla a partir de la Enmienda Platt de 1902- perfectamente podía ser el eslabón débil que se rompiera antes que otras.

Factor subjetivo.
Los norteamericanos eran dueños de todo, desde los ingenios y las plantaciones hasta los hoteles y las empresas de telecomunicaciones y eléctricas; desde una república con minúscula hasta la base de Guantánamo; desde los prostíbulos hasta su Ejército golpista. Eso era caldo de cultivo para que en algún momento ardiera como un cañaveral.
Pero además estaba el factor subjetivo, el de la conciencia, que se conserva a pesar de las derrotas y sobre todo cuando éstas son muy honrosas como la del Moncada o la sufrida por el apóstol José Martí o antes, cuando la primera guerra por la independencia, con Carlos M. de Céspedes.
Con ese sedimento patriótico y revolucionario, hay luchas que parecen que no se pueden ganar y sin embargo se ganan, si acompañan determinados factores. No es casual que la revolución cubana pudiera triunfar en 1949: ya existía el campo socialista, había habido una Segunda Guerra Mundial, estaba en marcha la descolonización, etc. Sin ese marco las cosas habrían mucho más difíciles, por no decir imposible, sobre todo para la continuidad de la revolución.
La revolución contó con Martí como autor intelectual, como lo llamó Fidel Castro en su Alegato “La historia me absolverá” (16 de octubre de 1953). Pero el discípulo no se quedó atrás como talentoso dirigente político y militar que trepó a Sierra Maestra curtido por sus lides estudiantiles en la Universidad de La Habana, su entrenamiento en 1947 en Cayo Confites para una fuerza que pretendía liberar a República Dominicana de la tiranía de Trujillo, su participación en grupos armados en el Bogotazo tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán y la dirección al asalto al Cuartel Moncada.
Esos líderes son excepcionales; ellos solos valen tanto o más como varias divisiones de ejércitos. Cuba lo tuvo. Y a diferencia de Vladimir Ilich Uliánov (Lenin), que murió en 1924, a sólo siete años de la insurrección bolchevique, el comandante en jefe nacido en Birán todavía sigue en las lides políticas y culturales. Tiene 87 años y superó 634 intentos de asesinatos de la CIA y los terroristas de la mafia de Miami. Es el “Guerrillero del tiempo”, como se titula el excelente libro de la cubana Katiuska Blanco, de imprescindible consulta para conocer a uno de los mayores personajes del siglo pasado y el actual.

El haber.
Al soplar 55 velitas el pueblo cubano y su gobierno harán su propio balance, mucho más correcto que el que pueda hacerse aquí.
Haber sobrevivido más de medio siglo a tan pocas millas de La Florida y con la parafernalia bélica que cubre esa distancia en minutos, es un logro excepcional. A la revolución no la pudieron derrocar invasiones como la de Bahía de Cochinos (1961), el bloqueo total desde 1962, atentados terroristas, campañas de mentiras, sanciones en la OEA ni la siembra del dengue hemorrágico. Ni pudieron ni la asfixia económica de afuera ni la raquítica quintacolumna de adentro, que se maquilla como “disidente” y cobra en dólares en la Sección de Intereses de Norteamérica (SINA).
En cambio, la URSS implosionó, víctima de Yeltsin y Gorbachov que la liquidaron, seducidos por las promesas y el dinero de Reagan, Thatcher y el Vaticano.
Hoy la mortalidad infantil en Cuba es del 4,2 por mil nacidos vivos y la mortalidad materna de 21 cada cien mil partos: el socialismo lo hizo. En tiempos de Batista otros eran los registros.
Las condiciones de vida han mejorado y la expectativa de vida es de 77,9 años. Tanta mejoría no deja de tener su doble aspecto. El viceministro del Consejo de Ministros, Marino Muriño, dijo en la reciente Asamblea Nacional que el envejecimiento “es uno de los problemas más serios que enfrentamos”.
Cuba no es angurrienta. El 16 de diciembre pasado se agasajó en el Salón Azul del Congreso a los jóvenes argentinos recibidos de médicos y otras profesiones en Cuba en 2012 y 2013. Se aplaudió a 445 médicos, 8 licenciados en educación física, un ingeniero civil, un licenciado en física y matemáticas y un ingeniero en biomedicina. Todos fueron becados por la isla y son jóvenes de origen humilde, y volvieron profesionales por la bondad del socialismo cubano. ¿Cómo no festejar sus 55 años en Argentina?

Los cambios.
¿Acaso ese socialismo permaneció igual en estas más de cinco décadas? Por supuesto que no. Nunca fue “copia ni calco” del que había triunfado en Petrogrado y Beijing, aunque a veces le costó ser “creación heroica”, como pedía el peruano Carlos Mariátegui.Claro que cambió muchas cosas la revolución cubana, como si se inspirara en la letra de “Todo cambia” que cantaba Mercedes Sosa.
A las camadas de revolucionarios más antiguos posiblemente les cueste entender algunas de esas transformaciones. Incluso si Ernesto Che Guevara hubiera revivido y asistido a la mencionada sesión de la Asamblea Nacional, le habrían resultado extrañas ciertas políticas detalladas por las ministras de Economía y de Finanzas, al comentar el Presupuesto 2014. ¿Cómo es que ahora se cobran impuestos sobre las utilidades, la utilización de fuerza de trabajo y los ingresos personales?
Posiblemente también al argentino-cubano le llamaran la atención de los Lineamientos Económicos y Sociales (1911) uno que plantea crear empresas cubanas en el exterior y otro que fomenta la inversión extranjera en Cuba. Más aún, en marzo próximo está prevista una ampliación de la ley de inversiones extranjeras, interesada como está la dirección del país para llevar adelante la Zona Especial de Desarrollo Mariel, como central marítima-comercial abierta a inversiones extranjeras, sobre todo chinas, rusas y brasileñas.
El presidente precisó en su mensaje a la Asamblea que el objetivo es “mejorar el funcionamiento de la economía y la edificación de un socialismo próspero y sostenible, menos igualitario y más justo, lo que en definitiva propiciará mayores beneficios a todos los cubanos”. ¿Socialismo próspero? Sí. ¿O hay que identificar a ese sistema con la pobreza? En eso sí se puede apoyar Raúl Castro en los clásicos, que proyectaban saltar “del reino de la necesidad al reino de la libertad”.
Nadie piense que las cosas están perfectas en Cuba. El PBI fue planeado en 2013 para aumentar 3,6 por ciento y sólo creció el 2,7; y para 2014 fue previsto en 2,2. Junto con esas limitaciones materiales está el costado social preocupante, de indisciplina laboral, desorden, ilícitos, fenómenos de corrupción en funcionarios y puntos de vista de enriquecerse a cualquier costo, en algunos sectores de la juventud que no trabajan en los rubros para los que estudió.
Este 1 de enero en el Parque Céspedes de Santiago y en las otras ciudades la parte más movilizada del pueblo festejará los 55 años de una revolución auténtica y que necesita seguir profundizándose. En este punto de su desarrollo su peligro no es la Zona de Mariel ni las cooperativas ni el cuentapropismo. Paradojalmente su meta clave es “el establecimiento y preservación de un clima de orden, disciplina y exigencia”, como planteó el presidente en su último mensaje. ¿No es que una revolución es la ruptura del orden social? Sí, rompe el orden terrateniente-burgués-semicolonial, pero busca un orden superior, ese que aún falta completar en la isla de la dignidad.

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Halladas en México dos esculturas mayas de 1.300 años de antigüedad

Los especialistas mexicanos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) en la zona de Toniná, en el municipio de Ocosingo (Chiapas) están de enhorabuena. Su búsqueda para conocer con mayor profundidad la forma de vida maya da un paso adelante con este nuevo hallazgo, gracias a estas dos esculturas de piedra caliza de 1,5 metros de altura, que revelan información sobre la época prehispánica, y que vienen a confirmar la alianza bélica existente entre los gobernantes de la zona mexicana de la excavación y los de Copán (Honduras). Junto a ellas, también hay dos tableros con la inscripción de una serpiente esculpida alrededor, y la talla de un cautivo sacrificado en el centro de cada uno de ellos.

«Todas las piezas se encontraron rotas; los dos tableros en más de 30 fragmentos, una de las esculturas en alrededor de 20 partes y sin cabeza, y la otra se encontró completa, aunque fracturada en tres partes», informó el responsable del Proyecto Arqueológico. Esto no ha impedido a los investigadores identificarlas como representaciones de guerreros mayas hechos prisioneros por antiguos habitantes de Popo (hoy Toniná), y que posteriormente fueron colocadas en piedra para comunicar permanentemente a los habitantes del lugar que su gobernante había ganado la guerra contra las ciudades mayas de Palenque y Copán, según lo revelan las diversas inscripciones encontradas en el transcurso de las excavaciones.

El arqueólogo del INAH informó de que la escultura del guerrero cautivo que fue encontrada casi completa, representa a un individuo semidesnudo que porta bandas de tela en las orejas, elemento característico de los prisioneros, que eran despojados de sus orejeras. «También se puede apreciar claramente que el cabello del cautivo fue recogido con fines rituales, pues era costumbre entre los mayas recoger el pelo del prisionero para llevar a cabo su decapitación; ambos prisioneros aparecen sentados con las piernas cruzadas y las manos atadas por detrás», explicó.

#Cuba: Revelan planes de la #CIA para fabricar “líderes” en Cuba (+ Video y Fotos)

El nuevo capítulo de la serie “Las Razones de Cuba”, devela la identidad de un agente de la Seguridad del Estado que prueba que la Agencia Centra de Inteligencia (CIA) en la Isla dirige un plan para fabricar “líderes” artificiales de la sociedad civil que apoyen planes de Washington para derrocar el gobierno cubano.

“Fabricando un líder”, el documental que transmitió esta noche la Televisión Cubana, se centra en el testimonio de Raúl Capote, escritor y profesor de Historia de Cuba de la Universidad de Ciencias Pedagógicas de La Habana, quien fue durante años el agente Daniel de los servicios de inteligencia cubanos.

Capote, ex vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz en Cienfuegos (provincia del centro de la Isla donde nació), es autor de El adversario, un libro con una visión crítica de la realidad del país durante el llamado Período Especial, de acuerdo con las revelaciones en este nuevo capítulo.

Oficiales de la Oficina de Intereses de los Estados Unidos en La Habana, contactaron a Capote en reuniones sociales, y lo convirtieron en el agente Pablo para la CIA. El ex corresponsal jefe de Reuters en Cuba, Anthony Boadle, fue el enlace entre el escritor y el oficial de la CIA Mark Sullivan. Otro de sus enlaces con la SINA resultó ser un promovido “disidente”: Dagoberto Valdés.

La USAID y la NED como pantallas de la CIA

El documental comenta el uso como pantallas de la CIA de la Agencia para el Desarrollo Internacional de EEUU (USAID por sus siglas en inglés) y al Fondo Nacional para la Democracia (NED), que dan un barniz legal a operaciones encubiertas para involucrar a oficiales de inteligencia norteamericanos en lugares de interés de su gobierno.

Desde el 2006, el oficial de la CIA Rene Greenwald, de vasta experiencia en América Latina, lo atendió directamente, haciéndole llegar los pedidos o “las ideas” que debía poner en práctica. Una de las primeras decisiones fue no asistir a las reuniones convocadas por diplomáticos norteamerianos en la Isla, para que pudiera tener un expediente “limpio”.

“¿Usted está dispuesto a trabajar para nosotros?”, le dijo el oficial norteamericano a Capote, según revela en el documental. Luego le mencionó a “la Organización”.

Entre las solicitudes que le hizo la CIA a Capote estaba la creación de una Agencia Literaria, con el fin de crear relaciones de influencia con escritores cubanos. Enhtre los más entusiastas de este proyecto estaba Marc Wachtenheim, colaborador de la CIA, y el hombre que hasta 2010 fue el director del programa Cuba en la Fundación Panamericana para el Desarrollo (FUPAD), una ONG fundada por mandato de la OEA que está entre las principales receptoras de fondos de la USAID.

Wachtenheim veía la cosa a escala mucho ma- yor. Su propósito era que Génesis fuera una fun- dación hacia la que Capote atraería, entre otros, a intelectuales descontentos.

Robert Balkin, un estadounidense que residía en México y trabajaba para una filial de la Universidad de Nueva York, sería igualmente un agente de contacto, que el suministraba equipos de última generación en materia de infocomunicaciones, cámaras fotográficas impresoras y otros medios, además de medicamentos.

En abril de 2008, un diplomático norteamericano acreditado en La Habana, James Benson, en ese momento, primer secreta- rio políticoeconómico de la SINA, le entregó un BGAN, un aparato de telecomunicaciones que permite conexión rápida con Internet al margen de las redes gubernamentales, para garantizar “comunicacines seguras” con sus oficiales CIA. “Mira, yo vengo a entregarte lo que tú estás esperando”, le dijo el diplomático.

El BGAN fue un medio de comunicación seguro hasta que apenas en diciembre pasado, en una breve conversación vía Internet por medio del chat, Wachtenheim enviaría a Capote un aviso urgente: deshacerse del “aparato” aquel. “Nunca lo uses más(…) Si te lo encuentran, se complicarían las cosas para ti, para nosotros, y para alguien más que está preso”, le advirtió en evidente alusión al contratista estadounidense Alan Gross, pocas semanas antes de que se iniciara su juicio en La Habana.

Uno de los medios entregados por la CIA a Raúl Capote es este BGAN, que permite enviar y recibir información sin ser detectado por las autoridades locales. Foto: Ismael Francisco

Este es parte del arsenal entregado por la CIA para que Raúl pudiera hacer su "trabajo" de inteligencia en Cuba. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

Raúl Capote, el agente Daniel durante la filmación del documental. Foto: Ismael Francisco

“Fabricando un líder”, en Las razones de Cuba 1/3

“Fabricando un líder”, en Las razones de Cuba 2/3

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