Ébola: Cubanos y estadounidenses se enfrentan a un enemigo común en Liberia

Una mujer se lava las manos con agua clorada, una medida de prevención ante el ébola, en Sierra Leona / AHMED JALLANZO (EFE)

Una mujer se lava las manos con agua clorada, una medida de prevención ante el ébola, en Sierra Leona / AHMED JALLANZO (EFE)

“Hemos venido a ayudar a nuestros hermanos liberianos, pero también a impedir que esto se convierta en pandemia global”, asegura Junior Diéguez, un joven epidemiólogo cubano. Este experto trabaja en el centro de tratamiento de ébola MOD1, en la capital liberiana. Cinco médicos cubanos de los 53 que llegaron el pasado 22 de octubre a este país supervisan desde hace unos días la ubicación de los tanques de agua clorada y que los protocolos de seguridad se cumplan a rajatabla. En total, el país caribeño ha enviado a 256 profesionales sanitarios a Guinea-Conakry, Liberia y Sierra Leona para combatir la epidemia de ébola, la mayor respuesta en personal sanitario frente a esta amenaza. Estados Unidos y Reino Unido también han reaccionado en las últimas semanas, aunque con el acento puesto en personal militar. Médicos chinos, suecos, alemanes y africanos empiezan a dejarse ver. El reto ahora es conseguir que esta ayuda, “positiva, pero tardía”, según Médicos sin Fronteras, se canalice a donde realmente hace falta.

Cuando en verano Naciones Unidas hizo un llamamiento internacional para el envío de personal sanitario a los países golpeados por el ébola, la reacción cubana no se hizo esperar. Hasta ese momento, eran los más de 3.300 trabajadores de MSF y los médicos y enfermeros de las estructuras de salud locales los que, prácticamente en solitario, se enfrentaban a los estragos causados por el virus. “Se presentaron voluntarios más de 20.000 profesionales de la salud”, asegura Carlos Dupuy, coordinador de la Brigada Médica Cubana en Liberia. “Esto solo se explica por la política de internacionalismo que puso en marcha en nuestro país desde el inicio del proceso revolucionario”. Los médicos y enfermeros seleccionados, todos hombres, tenían experiencia previa en países africanos de habla inglesa, aunque no en ébola. Por eso, han recibido una formación intensiva a cargo de la Organización Mundial de la Salud, primero en La Habana y luego en los países donde han sido desplegados: 53 en Liberia, 165 en Sierra Leona y 38 en Guinea-Conakry.

En Monrovia, los profesionales cubanos han sido asignados al centro de Ébola MOD1, recientemente inaugurado y que el pasado jueves acogió a sus primeros pacientes. Allí lideran la atención médica junto a sanitarios liberianos y de la Unión Africana (Ruanda, Uganda, Etiopía, Namibia, Angola), todos contratados temporalmente por la OMS. “Es un centro excelente, muy bien construido, los americanos lo han hecho muy bien”, asegura Adrián Benítez, epidemiólogo cubano. Y es que esta infraestructura ha sido levantada en unas pocas semanas por soldados estadounidenses como parte de su inmenso y visible despliegue en la zona. Con una larga historia de hostilidad en el último medio siglo, hoy cubanos y estadounidenses se enfrentan a un enemigo común en Liberia.

En total, EE UU ha enviado a 170 profesionales sanitarios a los tres países, así como un millar de soldados solo a Liberia, país con el que mantiene enormes vínculos en materia de cooperación. Los militares fueron desplegados para la construcción de nuevos centros y, además del MOD1, para estos días se espera la inauguración de una unidad con 25 camas destinada a trabajadores de la salud y situada cerca del aeropuerto, así como otro centro en el interior del país. Además de estadounidenses y cubanos, decenas de militares y técnicos británicos trabajan también en Sierra Leona para la construcción de seis centros, uno de los cuales acaba de ser inaugurado en Freetown donde también trabajará personal sanitario cubano. Igualmente, los chinos empiezan a dejarse notar con la llegada de un puñado de profesionales sobre el terreno, así como la avanzadilla de equipos suecos, alemanes y de otros países africanos.

“Ahora sí estamos viendo una respuesta, aunque desgraciadamente ha llegado tarde”, asegura Natacha Reyes, coordinadora médica de Médicos sin Fronteras en Liberia. Hace dos meses, los enfermos morían en las calles de Monrovia porque no había centros suficientes, pero ahora hay camas de sobra, sobre todo tras la acusada ralentización del ritmo de contagios. En este momento el problema que se presenta es “ajustar la respuesta a los cambios de la epidemia y hacerlo en el momento adecuado”, según Reyes. Es decir, que los actores que ya están en el terreno y los que vendrán se orienten no a construir nuevas camas, sino al seguimiento de contactos, la gestión de entierros y el trabajo con las comunidades, así como al reforzamiento de los colapsados sistemas de salud. De hecho, la cantidad de camas para pacientes de ébola se ha multiplicado por tres en Guinea-Conakry, Liberia y Sierra Leona desde agosto, pasando de 284 a 1.047, según cifras de la OMS. En Liberia, en concreto, hay 600.

El dinero, por su parte, también empieza a llegar. Como grandes donantes se encuentran Estados Unidos (240 millones de euros), la Unión Europea (200 millones) y el Banco Mundial (150 millones), aún lejos de las necesidades de 1.000 millones calculadas por Naciones Unidas y a falta de que se concreten las promesas de muchos países que han prometido fondos.

Tomado de http://internacional.elpais.com/

La Ruta de la Ayuda Humanitaria a Cuba

El sector educacional santiaguero es uno de los priorizados en cuanto a la entrega de alimentos enviados desde países amigos, que se solidarizaron con nuestro territorio tras los estragos causados por “Sandy”.

Más de 80 toneladas de alimentos secos han sido repartidas en la provincia entre las escuelas y el Centro de Elaboración 26 de Julio, el cual tiene a su cargo la preparación del almuerzo para nueve escuelas especiales, cuatro
seminternados y seis unidades administrativas de Educación en esta ciudad.

Único de su tipo en el territorio, el centro ha recibido hasta el momento más de 13 toneladas de alimentos secos (arroz, frijoles negros, chícharo, lentejas, pasta alimenticia, entre otros) enviados desde Venezuela y Bolivia, cantidad que según su administrador, Manuel Núñez Morales, les asegura casi tres meses de cobertura.

La producción de más de 4000 almuerzos diarios, es la principal tarea de los 30 trabajadores que laboran en este lugar; el cual tiene a su cargo también la transportación de los mismos hacia las escuelas y unidades.

Núñez Morales dijo además que “los alimentos están teniendo bastante aceptación por parte de los niños, principalmente la lenteja y la carne
enlatada. Tenemos que variar el menú diariamente; un día elaboramos los productos donados y otro los que tenemos almacenados desde antes del ciclón, porque no podemos permitir que se nos echen a perder”.

En la provincia Santiago de Cuba, se han beneficiado de estos suministros más de 42 mil niños que estudian en seminternados, más de 12 mil en los círculos infantiles y más de ocho mil en centros internos.

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Carta no publicada de la Sección de Intereses de Cuba al Washington Post

CUBA, 16  de enero de 2012. Se anexa carta (versión íntegra) enviada al Washington Post en respuesta al editorial del 31 de diciembre. La carta, firmada por nuestro Segundo Jefe de Misión y enviada en versión sumarizada, nunca fue publicada por este diario.

Versión íntegra de la Carta no publicada de la Sección de Intereses de Cuba en Washington

En conexión con el editorial del Washington Post publicado este sábado, 31 de diciembre, a  la Sección de Intereses de Cuba le gustaría aclarar que Alan Gross no fue juzgado y sentenciado en Cuba por  realizar “trabajo humanitario”associado a la ayuda a la comunidad judía  para conectarse a Internet. Las sinagogas cubanas tenían acceso a Internet desde mucho antes de la llegada de Gross a Cuba.

El señor Gross violó las leyes cubanas y se involucró en actividades encubiertas para desestabilizar a Cuba. El gobierno de los Estados Unidos había contratado al señor Gross para implementar programas federales que atentaban contra el orden constitucional de Cuba. Esto es considerado illegal tanto en Cuba como en muchos otros países, incluidos los Estados Unidos.

Durante sus múltiples visitas a Cuba, el señor Gross nunca le comunicó a las personas que contactó que estaba trabajando bajo un contrato del gobierno estadounidense.

Es justo aclarar que el gobierno cubano le ha participado al gobierno estadounidemnse su volunta de encontrar una solución humanitaria al caso del señor Ala Gross bajo una base humanitaria recíproca.

La Sección de Intereses de Cuba nota que a los lectores se les desinforma cuando a los Cinco cubanos encarcelados en los Estados Unidos  por tratar de evitar ataques terroristas contra Cuba se les describen como “espías (…) que infiltraban instalaciones militares en el sur de la Florida”.

Los Cinco cubanos ya han soportado 13 dolorosos años en la cárcel, alejados de sus esposas, hijos y familiars. Ellos no infiltraron instalaciones militares estadounidenses. Ellos monitoreaban la actividad terrorista de los grupos extremistas radicados en Nueva Jersey y Florida, tratando anticipar sus futuras acciones terroristas y reunir evidencia sobre estos que pudieran ser utilizados para arrestar a aquellos terroristas que operaban desde territorio estadounidense.

Gracias al trabajo de los Cinco, Cuba fue capaz de compartir con el FBI, con el debido conocimiento y aprobación del entonces Presidente Bill Clinton, decenas de grabaciones, videos y detalles sobre la campaña de terror que estos individuos  planeaban y ejectuban. Esa evidencia aunque no fue utilizada para arrestar a los terroristas, fue empleada contra los Cinco, en un proceso legal corrompido por motivos políticos.

Entre otras violaciones, el Gobierno de los Estados Unidos pagó de forma secreta a periodistas para que escribieran artículos acusadores durante el period en que transcurrió el juicio, afectando de esta manera el derecho de los acusados a un juicio justo.

Su liberación ha sido demandada por, entre otros, once Premios Nobel. En su reporte  del 2011, Amnistía Internacional incluyó el caso de los Cinco en un segment de Juicios Injustos  en los Estados Unidos. La misma decisión fue adoptada por el Grupo de Trabajo de Detenciones Arbitrarias de la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en el 2005 y por el 11no Circuito de la Corte de Apelaciones de Atlanta.

Insto al Washington Post a tener en consideración los argumentos aquí planteados cada vez que se pronuncie sobre estos temas

 

Juan Lamigueiro León
Segundo Jefe de Misión
Sección de Intereses de Cuba
2630 16TH Street NW
Washington DC 20009
(Cubaminrex)

 

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