Bolivia: vinculan a exautoridades resentidas con violentos marchistas.

Tensión en Bolivia (AFP, aizar raldes)

La Paz, 24 sep (PL) El gobierno boliviano acusó hoy a exautoridades resentidas como el exviceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, con un brote de violencia en la marcha indígena en protesta por una vía interdepartamental.

El ministro de Comunicación, Iván Canelas, precisó a la estatal Radio Patria Nueva, que sospechosamente tras la llegada de Almaraz y otros políticos a la caminata, se produjeron los exabruptos, entre ellos el secuestro del canciller, David Choquehuanca, quien intentaba negociar con líderes de la caminata.

Tras reiterar la disposición del Ejecutivo de avanzar en esas pláticas y la esperanza de que vuelva la paz y la coherencia necesarias para las conversaciones, Canelas manifestó la solidaridad del gabinete con el jefe de la diplomacia, ahora en medio de un tenso momento.

Canelas señaló que hay algunas exigencias de los marchistas que atentan contra la economía nacional como paralizar todas las actividades hidrocarburíferas, porque sería negar ayuda económica a sectores humildes o renunciar a recursos que benefician a regiones, municipios y universidades.

Choquehuanca, escoltado por mujeres y forzado a caminar por los originarios amazónicos opuestos a la construcción de la carretera que unirá a Villa Tunari(Cochabamba) -San Ignacio de Moxos(Beni), es usado como escudo para romper un bloqueo de otros indígenas en Yucumo que si piden la construcción del camino.

Por su parte, el director de Régimen Interior, Boris Villegas, confirmó que el coronel de la policía Alex Machaca fue herido con una flecha en el labio, que motivó fuese evacuado en una ambulancia.

Los manifestantes afirmaron que portan algunas armas blancas para la caza a fin de conseguir alimento durante su trayecto hacia la ciudad de La Paz y también para hacer lo que llaman vigilancia sindical a la marcha.

En declaraciones a la radio desde el lugar de los hechos, también el viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, denunció la violencia de los marchistas y dijo que siente preocupación por la integridad física del canciller y del vicetitular de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, ambos tomados como rehenes.

Asimismo precisó que una de las demandas es la entrega a los indígenas de todas las tierras fiscales, lo cual es incompatible con las actuales políticas de distribución de hectáreas productivas.

“Esperamos que los hermanos indígenas no sigan con violencia y no se dejen manipular por exautoridades arrepentidas del proceso de cambio”, remarcó.

Por su parte, Rodolfo Machaca, de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, estimó que la agresividad de los marchistas podría ser una provocación a otros sectores y solo conducirá a enfrentamientos entre bolivianos.

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