MARINE CUESTIONA VERSIÓN DE EEUU SOBRE MUERTE DE BIN LADEN

(AP) — Un relato de primera mano de la operación de la Infantería de Marina estadounidense que mató a Osama bin Laden contradice la versión oficial, planteando dudas en cuanto a si el jefe máximo de al-Qaida presentó resistencia durante el allanamiento de su casa y fue una amenaza tan clara que hizo que los militares le dispararan fatalmente.

Al parecer Bin Laden fue muerto de un disparo en la cabeza cuando se asomó hacia el pasillo de un piso superior de su casa mientras los infantes de Marina avanzaban hacia él a toda prisa por un cubo angosto de escalera, según el relato del ahora ex miembro de la fuerza de elite Matt Bissonnette, en su libro “No Easy Day” que escribió con el seudónimo de Mark Owen.

Bissonnette hace un relato de primera mano de la operación de 2011 en Pakistán en el libro que será publicado la próxima semana y que suscita dudas sobre si el líder terrorista representaba una verdadera amenaza cuando los infantes de Marina decidieron disparar primero. The Associated Press compró el martes un ejemplar del libro.

Bissonnette dice que estaba justo detrás de un “vigía” cuando subían por la escalara. “Menos de cinco pasos” del final de las escaleras, dijo que escuchó disparos “apagados”. El vigía había visto a un “hombre asomándose por la puerta”, del lado derecho del pasillo.

El ahora escritor narra que bin Laden volvió a su cuarto y los infantes de Marina siguieron adelante y luego vieron al terrorista estrujado en el piso en un charco de sangre con un agujero visible en el lado derecho de la cabeza, mientras dos mujeres sollozaban sobre su cuerpo.

Bissonnette dice que el vigía quitó a las dos mujeres y las empujó hacia una esquina. Luego, el vigía y otros marines apuntaron el rayo láser de sus armas hacia el cuerpo de bin Laden que todavía se movía y le dispararon varias veces hasta que quedó inmóvil.

Los marines encontraron después dos armas guardadas en la entrada del cuarto, las cuales no habían sido tocadas, afirmó el autor.

Según la versión ofrecida por funcionarios gubernamentales sobre la incursión, los infantes de Marina le dispararon a bin Laden cuando reingresó a su cuarto porque supusieron que estaría buscando un arma.

El relato podría volver a provocar interrogantes sobre si la operación tenía la intención de capturar o eliminar a bin Laden, aunque Bissonnette señala que a los miembros del grupo de elite, SEAL por sus siglas en inglés, se les dijo que debían capturarlo vivo si se rendía.

El portavoz de la Casa Blanca, Tommy Vietor, se abstuvo de pronunciarse de inmediato sobre las versiones aparentemente contradictorias.

Sin embargo, en un correo electrónico afirmó: “Como el presidente (Barack) Obama dijo en la noche en que la justicia se hizo sobre Osama bin Laden, ‘agradecemos a los hombres que realizaron esta operación, dado que ejemplifican el profesionalismo, patriotismo y valor incomparable de quienes sirven a nuestro país'”.

EEUU: Matar a inocentes no sale tan caro en el imperio

Frank Wuterich, 24 muertos en sus espaldas y sólo tres meses de prisión

Opinión, Randy Alonso Falcón

Matar a inocentes no sale tan caro en el imperio. No importa que las víctimas sumen dos docenas de seres indefensos.

El 19 de noviembre de 2005, como recuerdan las noticias, un pelotón de infantes de marina estadounidenses liderado por el sargento Frank Wuterich atacó el poblado de Hadita, en Irak, para vengarse de la muerte de uno de sus pares al explotar una mina antipersonal. La venganza se cobró 24 veces. Tal cantidad de iraquíes desarmados fueron ametrallados por los ocupantes.

A seis años del crimen, que incluyó a un número impreciso de civiles heridos, el sargento Wuterich compareció esta semana en el Tribunal Militar en la base naval de Camp Pedlenton, tras haber logrado un acuerdo con la Fiscalía. El castigo a su horrendo actuar fue imponerle tres meses de prisión, el descuento de dos tercios de su salario y la pérdida del grado de sargento.

Las familias de los ultimados no comparecieron al juicio. Los cargos de asesinatos fueron retirados. Los abogados de la defensa hablaron de limpiar el “nombre enlodado” del asesino múltiple.

La lógica Imperial funcionó a toda prueba. El poder que asesinó a cientos de miles y condenó a la muerte a otros tantos, no podría castigar el “modesto” palmarés de 24 asesinatos. Matar sin contemplaciones, es la filosofía de los soldados del imperio. Casi no habrá que expiar culpas.

Por eso los marines que orinaron sobre los cadáveres de afganos muertos; por eso, las loas a Chris Kyle, el francotirador que eliminó a 255 personas en Irak; por eso, los drones que matan a diestra y siniestra en la frontera de Pakistán y Afganistán.

Las guerras de conquista continúan siendo el gran escándalo de nuestros tiempos.

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