Papa declara “venerable” a sacerdote y filósofo cubano Félix Varela

El papa Juan Pablo II ante la tumba de Varela en La Habana en 1998 (AFP/Archivo, arturo mari)

El papa Benedicto XVI declaró “venerable” al sacerdote y filósofo independentista cubano Félix Varela (1788-1853), “un paso (…) en el proceso de beatificación”, que fue acogido con complacencia por los obispos católicos de Cuba, según expresaron este miércoles en un comunicado.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba anunció en su sitio de internet la decisión papal, que era esperada desde antes de la visita de Benedicto XVI a la isla, del 26 al 28 de marzo.

La Conferencia “hace pública su complacencia por la reciente declaración del Santo Padre Benedicto XVI proclamando Venerable al Siervo de Dios Padre Félix Varela Morales”, dijo el texto.

“La referida proclamación representa un paso de avance en el proceso de beatificación del benemérito sacerdote cubano, ejemplar en sus virtudes cristianas y sacerdotales y eminente en su patriotismo”, añadieron los obispos.

Varela, cuyo proceso de beatificación partió en 1996, es considerado por los cubanos como “el hombre que nos enseñó a pensar”, debido a su fuerte incidencia sobre la formación de una cultura nacional y sus ideas independentistas, en una isla que fue colonia española hasta 1898.

Ordenado sacerdote a los 23 años, fue profesor de Filosofía, Física y Ética en el seminario de San Carlos y San Ambrosio de La Habana.

En 1821, con 34 años, fue elegido diputado a las Cortes de Madrid, donde abogó infructuosamente por leyes a favor de la autonomía e independencia de las colonias y por la abolición de la esclavitud.

Tras la restauración del absolutismo real en 1823, tuvo que escapar de España y no pudiendo volver a Cuba, se exilió en Estados Unidos. En Nueva York, donde continuó su sacerdocio, fundó el primer periódico independentista, El Habanero, editado entre 1824 y 1826.

Aquejado de varios problemas de salud, se mudó a San Agustín en la Florida, donde murió el 25 de febrero de 1853. Sus restos fueron trasladados a Cuba en 1911 y depositados en una urna en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, donde recibió el tributo de Juan Pablo II, en su histórica visita de 1998.

(Con información de AFP)

La necesidad de enriquecer nuestros conocimientos

Las escenas fílmicas de la matanza en Libia, que comienzan a conocerse, indignan por la ausencia total de humanismo y las groseras mentiras que sirvieron de pretexto para invadir y apoderarse de los recursos naturales de aquel país.

Con más de 25 mil misiones de combate la aviación militar de la OTAN apoyó el monstruoso crimen.

Afirmaron que el Gobierno de Libia poseía fondos en el exterior que superaban los 200 mil millones de dólares. Nadie sabe en este instante dónde está y qué se ha hecho con ese dinero.

Un proceso electoral fraudulento garantizó el despojo de la presidencia del país más poderoso a favor de George W. Bush, un alcohólico sin tratamiento médico ni los más elementales principios éticos, quien ordenó a los graduados de West Point estar listos para atacar sorpresivamente y sin previo aviso a 60 o más oscuros rincones del mundo.

Semejante enajenado, a través de una maletica, podía decidir el uso de miles de armas nucleares; con un porcentaje mínimo de las mismas podía poner fin a la vida humana en el planeta.

Es triste recordar que en el lado opuesto de la superpotencia yanqui, otro enajenado, con tres botellas de Vodka en el estómago, proclamó la desintegración de la URSS y el desmantelamiento de más de 400 emplazamientos nucleares a cuyo alcance estaban todas las bases militares que amenazaban a ese país.

Aquellos acontecimientos no constituyeron una sorpresa.  A lo largo de muchos años de lucha, la experiencia adquirida, el contacto con los acontecimientos, las ideas y los procesos históricos no daban lugar a sorpresa alguna.

Hoy los dirigentes rusos tratan de reconstruir aquel poderoso Estado que tanto esfuerzo y sacrificio costó crear.

Cuando el Papa Juan Pablo II visitó nuestro país en 1998, más de una vez antes de su llegada conversé sobre variados temas con algún enviado suyo. Recuerdo particularmente la ocasión en que nos sentamos a cenar en una pequeña sala del Palacio de la Revolución con Joaquín Navarro Valls, Vocero del Papa, sentado frente a mí. A la derecha estaba un sacerdote amable e inteligente que venía con el Vocero y acompañaba a Juan Pablo II en las misas.

Curioso por los detalles, le pregunto a Navarro Valls ¿Usted cree que el inmenso cielo con millones de estrellas se hizo para placer de los habitantes de la tierra cuando nos dignamos a mirar hacia arriba alguna noche?  “Absolutamente” -me respondió. “Es  el único planeta habitado del Universo”.

Me dirijo entonces al sacerdote y le digo ¿Qué piensa usted de eso padre? Me responde: “A mi juicio hay un 99,9 por ciento de posibilidades de que exista la vida inteligente en algún otro planeta”. La respuesta no violaba ningún principio religioso. Mentalmente multipliqué no se sabe cuántas veces la cifra. Era el tipo de respuesta que yo consideraba correcta y seria.

Después aquel noble sacerdote fue siempre amistoso con nuestro país. Para compartir la amistad no hay que compartir las creencias.

Hoy jueves, como ocurre con frecuencia creciente, una entidad europea de conocida solvencia sobre el tema expresa textualmente:

“Podría haber miles de millones de planetas no mucho más grandes que la Tierra orbitando débiles estrellas en nuestra galaxia, de acuerdo con un equipo internacional de astrónomos.

“Este número estimado de ’súper-Tierras’ -planetas con hasta diez veces la masa de la Tierra- se basa en detecciones ya realizadas y luego extrapoladas para incluir la población de las llamadas ‘estrellas enanas’ de la Vía Láctea.

“‘Nuestras nuevas observaciones con Harps arrojan que alrededor del 40% de las estrellas enanas rojas tienen una ’súper-Tierra’ orbitándola en su zona habitable, donde puede existir agua en estado líquido en la superficie del planeta’, dijo Xabier Bonfills, jefe del equipo del Observatorio de Ciencias del Universo de Grenoble, Francia.

“‘Debido a que las enanas rojas son tan comunes -hay como 160.000 millones de ellas en la Vía Láctea- esto nos lleva a los sorprendentes resultados de que hay decenas de millones de esos planetas solo en nuestra galaxia’.”

“Sus estudios sugieren que hay ’súper-Tierras’ en zonas habitables en el 41% de los casos, con un rango del 28 al 95%.

“‘40% de las estrellas enanas rojas tienen una  ’súper-Tierra’ orbitándola en su zona habitable, donde puede existir agua en estado líquido’.”

“Eso lleva a la pregunta obvia, sobre si alguno de esos planetas no solamente es habitable sino que tiene vida.”

“Pero estas estrellas son dadas a las erupciones estelares, que pueden bañar a los planetas cercanos con rayos X o radiación ultravioleta, lo que puede hacer menos probable la existencia de vida.

“‘Tenemos idea de cómo encontrar rasgos de vida en esos planetas’, dijo el investigador del Observatorio de Génova, Stephane Udry.”

“‘Si podemos ver trazas de elementos relacionados con vida como oxígeno en esa luz, entonces podríamos obtener indicios sobre si hay vida en ese planeta’.”

La simple lectura de estas noticias demuestran la posibilidad y la necesidad de enriquecer nuestros conocimientos, hoy fragmentados y dispersos.

Quizás nos lleve a posiciones más críticas acerca de la superficialidad con que abordamos problemas tanto culturales como materiales. A mí no me cabe la menor duda de que nuestro mundo cambia mucho más aceleradamente de lo que somos capaces de imaginar.

Fidel Castro Ruz

Marzo 29 de 2012

8 y 15 p.m.

De cómo en #Miami se reportó la visita de Benedicto XVI a #Cuba

Edmundo García

Desde que a finales del pasado año se informó oficialmente que el papa Benedicto XVI visitaría Cuba en la primavera del 2012, la derecha cubanoamericana politizó la noticia y empezó a ejercer presión. Primero, para que Su Santidad suspendiera el viaje pastoral a la isla. Cuando comprobaron que un absurdo de esta magnitud no se les iba a dar, entonces empezaron a presionar para que su visita incluyera el recibimiento a disidentes como si fueran representantes de grandes sectores de la nación cubana. Al quedar claro que tampoco se les iba a conceder eso, siguieron con el juego de que los recibiera aunque fuera de manera informal, y metieron mano a la campaña “un minuto del Papa para las Damas de Blanco” y Berta Soler, quien ni siquiera es una figura de gran trayectoria dentro de la llamada disidencia cubana.
No obstante, el propio Mons. Ramón Suárez Porcari, Canciller del Arzobispado de La Habana, explicó que no quedaban espacios vacíos en la agenda cubana de Su Santidad; les recalcó que se trataba de una visita pastoral y que tampoco en México Benedicto XVI tenía previstas reuniones especiales con la oposición política. Por lo cargada y breve de la visita, el Papa ni siquiera pudo encontrarse en Cuba con grupos y órdenes católicas, con sacerdotes y laicos destacados, que durante años han trabajado meritoriamente por la Iglesia en Cuba. Pero los derechistas tampoco se dieron por vencidos y exigieron que el Papa se convirtiera en una suerte de embajador o vocero de esa disidencia, para que abogara por ella en público y si era posible regañara al Presidente Raúl Castro por no entregar el gobierno.
Cuando chocaron contra la sólida realidad de que el Vaticano no se dejaría presionar y que el Papa cumpliría su programa rigurosamente, entonces declararon a Benedicto XVI su enemigo, lo empezaron a comparar desfavorablemente con Juan Pablo II (cuyo papado y visita a Cuba ellos también repudiaron y sabotearon, a pesar de lo que dicen ahora) y lanzaron una escalada de provocaciones que tuvo sus puntos más altos en la ocupación de un templo diocesano en La Habana por 13 miembros del hasta ese momento desconocido (lo dijo el propio Antúnez) Partido Republicano de Cuba, y la violación de un límite de seguridad por un individuo también desconocido, ya durante la presencia del Papa en Santiago de Cuba el lunes 26 de marzo.
Tanto la ocupación el 13 de marzo por 48 horas del Santuario Diocesano y Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad en La Habana, como la violación por un individuo de los límites de la seguridad en Santiago de Cuba, tuvieron dos características comunes. Ambas acciones fueron realizadas por personas desconocidas, no afiliadas a los grupos disidentes más promovidos por los intereses anticubanos; además de que con mucha certeza los dos actos fueron preparados desde Miami. Al menos en el caso que involucra al susodicho Partido Republicano de Cuba, está demostrado que este tiene dirección en Miami y fue fundado también en esta ciudad.
Si esto es así, como ya he dicho otras veces, yo tengo el derecho de suponer que aquel transgresor en Santiago de Cuba también fue instrumentado desde Miami. Máxime cuando se pudo ver que en Miami se montaron al menos dos cuarteles “informativos” para seguir y manipular la visita de Benedicto XVI a Cuba. Porque hay una tercera característica común a los hechos referidos, que se suma al bajo perfil de los protagonistas y la instigación desde el exterior, que es la desproporcionada cobertura de prensa que sobre todo desde Estados Unidos (particularmente en Miami) y España, tuvieron estos shows. Porque en resumidas cuentas yo pregunto: ¿Qué peso real, como para aparecer en titulares de prensa y horarios estelares de televisión, radio e internet tiene la fugaz aparición de un individuo aislado, comparado con los centenares de miles de santiagueros e invitados nacionales y extranjeros que aclamaron a Benedicto XVI en la Ciudad Héroe? ¿Qué significaban realmente 13 personas sentadas en el banco de una iglesia ante un pueblo que en ese momento se preparaba para la visita papal? Ustedes saben la respuesta: significaban muy poco, o nada.
Así y todo, el primero de los cuarteles anticubanos montados en Miami para difamar la visita del papa Benedicto XVI a Cuba, el del Directorio Democrático Cubano dirigido por Orlando Gutiérrez, se dio gusto manipulando las noticias. Ni siquiera manipulando, mejor diría que mintiendo, porque no exageraban o disminuían la verdad, sino que sustituían la realidad de los hechos por su propia ficción. Ese llamado Directorio ha recibido millones de dólares del gobierno norteamericano para realizar actos de subversión en Cuba; y lo ha implementado.
El Directorio Democrático Cubano, que dice ser parte de una llamada Asamblea de la Resistencia Cubana, pero es quien manda, anunció con fanfarria el 26 de marzo que montaba un autoproclamado “Centro de Apoyo e Información” con motivo de la visita de Su Santidad a Cuba. Yo pregunto: Apoyar, ¿en qué? Informar, ¿cómo? ¿Apoyar instigando acciones como la del desconocido que violó la seguridad en Santiago de Cuba? ¿Informar reportando una “Cuba militarizada” cuando todo el mundo vio las imágenes de las misas y los paseos con agasajos multitudinarios a Benedicto XVI por las principales ciudades de Cuba?
Solo pregunto; pero si quieren debatir, también les respondo. Porque les voy a ser honesto, yo tengo la opinión de que esa mesa era para monitorear por televisión lo que sucedía en Cuba, y dar instrucciones a cierta gente sobre qué hacer en las misas.
Con conexión a este, también destacó otro cuartel anticubano en Miami para tergiversar e inducir acciones vinculadas a la visita del Papa a la isla. Este segundo se conformó alrededor del llamado Presidio Político Histórico Cubano (Casa del Preso) y tuvo como vocero muy activo al señor Rodolfo Rodríguez San Román. Hay que decir que este grupo está muy ligado a la organización “Plantados hasta la Libertad (y la Democracia)”, presidida por Ángel de Fana, la cual también ha recibido fondos para promover un cambio de gobierno en Cuba. El llamado Presidio Político Histórico Cubano (Casa del Preso) escribió una carta a Benedicto XVI oponiéndose a su viaje a Cuba y ha sido uno de los mayores entusiastas en promover la mentira de que la acción de controlar al individuo que violó la seguridad en Santiago de Cuba durante la visita del Papa, sería una prueba de que la Cruz Roja cubana participa en una campaña de represión.
Y todavía hay quien se pregunta por qué Cuba es exigente a la hora de otorgar visas de periodistas a determinadas personas y grupos informativos. Cuba es exigente por cosas como estas; porque más que a hacer periodismo van a Cuba con el objetivo claro de difamar sobre la realidad, para promover campañas negativas que alimenten el que un día puedan justificar acciones intervencionistas contra la revolución. Es por eso que esta vez Cuba no expidió permisos para que la prensa hispana de Miami cubriera la visita del Papa. Lo que de ningún modo significa que a la isla no viajaran y se acreditaran periodistas para este acontecimiento. Según Gustavo Machín, director del Centro de Prensa Internacional dependiente de la Cancillería cubana, 797 periodistas procedentes de 33 países se acreditaron oficialmente; representando unos 300 medios de comunicación nacionales y extranjeros.
 Algunos periodistas de Miami con quienes he conversado al respecto han tenido que aceptar que incluso en el caso de que ellos hicieran despachos objetivos desde la isla, esas mismas informaciones serían groseramente manipuladas por redactores y presentadores (ahora convertidos de repente en creadores de opinión). Solo María Antonieta Collins, quien reportó para Univisión (Miami), estuvo en Cuba durante la visita del papa Benedicto XVI. A pesar de que María Antonieta Collins ha ayudado a escribir y promover libros donde se difama a Fidel y Raúl, y que sostiene estrechos vínculos con la derecha cubanoamericana de Miami, Cuba no le negó la visa por haber sido incluida en la comitiva del Vaticano, gracias a sus buenas relaciones con su oficina de prensa. El “servicio” de María Antonieta Collins empezó en el mismo avión en que el Papa volaba hacia Guanajuato, cuando le presentó ese manido tema sobre la actualidad del marxismo.
No hay que ser un Papa con el conocimiento de Benedicto XVI para saber que el marxismo de la época de  Lenin o de la época de Mao ya no es aplicable dogmática y mecánicamente en ningún sitio; y en el caso de Cuba, se aplica con la intención de actualizar su socialismo de acuerdo a sus propias circunstancias. No obstante, la obvia respuesta del Papa sobre que el marxismo había caducado sirvió para formar la algarabía mediática sobre el supuesto anti marxismo del Papa y la crítica a Cuba. Ciertamente le quiero desear a María Antonieta Collins que conserve sus buenas relaciones con la oficina de prensa del Vaticano, para que en la próxima visita del Papa a Cuba lo pueda acompañar.
He postergado para la recta final de este artículo, por lo ridícula, mediocre y risible que resultó, la cobertura de la visita papal a Cuba que se hizo en los medios informativos de Miami.
Lo primero que quisiera advertir es que muchas de estas impertinencias y comentarios erráticos tuvieron lugar sobre el audio, bajo o sencillamente anulado, del acontecimiento que se estaba desarrollando. En una reunión paralela que se organizó en la Ermita de la Caridad, con el absurdo propósito de equiparar el grupo de unas treinta personas con el magno evento realizado en Cuba, el Rector de la Ermita, Juan Rumin Domínguez, censuró el discurso de bienvenida al país que ofrecía el Presidente Raúl Castro. Sencilla y arbitrariamente lo quitó, en un gesto impropio para el director de un centro docente y religioso.
Hay que decir además que comparada con la transmisión que se hizo de la visita del Papa a Guanajuato, México, la transmisión de su visita a Cuba por parte de las cadenas hispanas Telemundo y Univisión fue discriminatoria. La cobertura de la visita de Benedicto XVI a México fue a nivel nacional; participaron sus “anchor” o presentadores a ese nivel y no se permitieron los comentarios parásitos. En el caso de Cuba, Telemundo y Univisión hicieron cobertura para Miami y solo dieron noticias parciales a nivel nacional. Incluso la misa en Santiago de Cuba fue cortada para dar paso a las telenovelas. En el caso de México la programación habitual se supeditó a la cobertura de la visita del Papa.
Fue así que en Miami apenas se pudo disfrutar con tranquilidad de los cantos de la unión de corales parroquiales de Santiago de Cuba; y de la fantástica coral habanera, dirigida por la prestigiosa artista cubana Alina Orraca y acompañada por la Orquesta Sinfónica Nacional.
En lugar de lo anterior, la teleaudiencia de Miami tuvo que seguir la visita papal bajo comentarios políticos superficiales, obviando hechos importantes como el pedido del Papa del cese de las restricciones económicas impuestas a Cuba desde fuera. El cese del bloqueo, para decirlo claramente.
Recuerdo que en medio de la visita de Benedicto XVI a Santiago de Cuba la administradora de una de las páginas web de Univisión, Chuny Montaner, pasó un email colectivo informando sobre miles de cubanos detenidos.
El mismo lunes 26 de marzo, luego de que el Presidente cubano Raúl Castro y Su Santidad Benedicto XVI pronunciaron las palabras previstas en la ceremonia de bienvenida, la presentadora de Telemundo María Montoya empezó a hablar del marxismo y el comunismo, y que si Raúl Castro era marxista y el Papa antimarxista y entonces que cómo era eso de que se dieran saludos pensando lo contrario. Momento en que su colega Ambrosio Hernández, en lugar de corresponderle, se molestó diciendo que ese no era el momento de hablar del bloqueo a Cuba y que el Presidente cubano se había equivocado y faltado el respeto al Papa.
Luego, como ya les dije, vino el incidente con el violador de la línea de seguridad. Se habló de sanguinaria represión, que si uno de la pareja que le detuvo llevaba una camiseta de la Cruz Roja, que si el otro un pullover a rayas, que si tenían que intervenir los organismos internacionales, que si el detenido era un valiente que luchaba por la libertad de Cuba; empezando a tratar como héroe a una persona que ni siquiera conocían. Si una cosa como esta hubiera pasado en Estados Unidos, si alguien hubiera traspasado la barrera de seguridad en un acto donde se encontraran el Presidente Obama y el Papa, el infractor sería reducido sin contemplaciones ni explicaciones.
Pero la rima sigue el día 27 de marzo con la llegada del Papa a La Habana. La periodista Mercedes Soler, cercana a los círculos de derecha de Miami y ahora parte de la cubanización de CNN en español, quien comentaba el suceso para esa cadena, en lugar de hilvanar frases exactas y simples como “Benedicto XVI baja la escalerilla”, “El Papa saluda a los presentes”, “El Cardenal Ortega lo recibe”, etc., de pronto se puso a hablar de Yoani Sánchez y de otras cosas ajenas a lo que estaba sucediendo.
Fue todavía más espectacular lo sucedido en Univisión. Tengo que decir que José Alfonso Almora empezó muy bien.
Comentaba la visita habanera de Su Santidad con rigor, compartiendo impresiones con el Padre José Santiago Matheu que es un conocedor de la liturgia y los protocolos de la Iglesia. Hay un momento en que al Padre Matheu le llama la atención la presencia de niños vestidos de guayabera en la comitiva de recibimiento, y Almora recuerda que Cuba había declarado oficialmente a la guayabera prenda protocolar.
Y es ahí donde entra el presentador Guillermo Benítez (al parecer con libertad para generar opiniones), un argentino que en el tema de Cuba a cada rato descubre el río Cauto, y dice que lo de la guayabera es raro porque el gobierno cubano obliga a los niños a ponerse uniforme dondequiera que van; Almora replica que no es correcto, y Benítez insiste en que sí, que el gobierno impone uniforme y pañoleta a toda hora. Entretanto el Padre Matheu con un silencio total. Pero la tensión entre los periodistas de Univisión continuó: Benítez decía que había hecho investigaciones y descubrió que la Arquidiócesis de La Habana se llamaba en verdad de San Cristóbal de La Habana, y que fue la primera diócesis de Cuba. Y Almora que no, que la primada fue la de Santiago de Cuba. Y Benítez que La Habana, y Almora que Santiago.
No sé si fue solo para ganar la discusión, pero el periodista José Alfonso Almora acabó presentando unas imágenes de las casas de residencia en El Cobre que según él le había pasado confidencialmente el Servicio Secreto del Vaticano, bajo requisito de que no las publicara hasta que el Papa no se fuera de Santiago de Cuba, para evitar un posible atentado. Hasta ese momento yo pensaba que a los servicios secretos se les llamaba secretos precisamente por manejar con secretismo información secreta; y no por pasarla a un reportero de televisión en Miami.
No paró aquí el carnaval noticioso, donde hasta Lincoln Diaz-Balart reportó para Radio Mambí un acontecimiento que no había visto porque sencillamente no se había producido: Lincoln comentó para Radio Mambí la visita del Papa a Cuba el lunes 26 de marzo a las 8 y media de la mañana; y el Papa llegaba a Cuba pasadas las 2 de la tarde. El circo de los medios de Miami cubriendo la visita del Papa guardaba una función más. Fue en Mega TV a las 8 de la noche del martes 27, en el programa  “Las 3 caras de la moneda”. Este es un programa “estelar” de reciente creación en Mega, que conducen las periodistas Leticia Callava, Canela Ferro y Olga Dager; es el programa que vino a sustituir el que hacía María Elvira Salazar.
La promoción oficial de “Las 3 caras de la moneda” promete a los televidentes “un recorrido de temas de actualidad con análisis y perspectivas inteligentes, entrevistas audaces”. Hay que reconocer que lo de la audacia es una verdad. Porque para cubrir la visita del Papa a La Habana, Mega invitó a la activista venezolana Marjorie Farías que cada vez que decía un disparate, añadía: “Esto lo dijo Rafael Poleo, y si lo dijo Poleo a lo mejor es verdad”. Rafael Poleo, que es a los venezolanos de Miami lo que Carlos Alberto Montaner al Miami cubano, había sostenido la absurda idea de que en su entrevista con el Papa, Raúl le iba a pedir garantías internacionales para los dirigentes de Cuba y sus familias cuando abandonaran el país.
El tema de la noche era el de la presencia o ausencia de la prensa miamense en Cuba para la visita papal; Marjorie Farías subió la parada y aseguró que “los canales de televisión están sitiados en Cuba, como los disidentes”. Una residente en Miami que se identificó como Dama de Blanco, María Elena Alpízar, habló de un llamado “Plan Maestro de la Dictadura” para reprimir a la “oposición fuera de Cuba”, de la cual ella formaría parte. Que la señora le pregunte en Miami a Reina Luisa Tamayo si la represión económica que ahora padece se la provoca el gobierno cubano o quienes le prometieron villas y castillas.
María Elena Alpízar, después de confesarse católica, dijo que tras la visita de Benedicto XVI a Cuba no iba a tomar más la hostia en una iglesia y que se la iba a administrar ella misma en su casa. En ese mismo programa, personas que llevan tiempo en los medios de Miami, mostraron que todavía no pueden siquiera identificar correctamente a personajes del costumbrismo político de la ciudad, y llamaron Miriam Iriondo a Silvia Iriondo; y son incapaces de reconocer al famoso personaje Elizardo Sánchez Santacruz (El Camaján), a quien describieron como un cubano sencillo, de a pie, listo para hacer un comentario espontáneo.
Entre todas estas cosas que les he contado, unas bochornosas, otras ridículas y algunas  simpáticas en su absurdo, permanecerá en la historia el hecho de que la visita a Cuba de Su Santidad Benedicto XVI fue un éxito; un suceso que mostró una vez más la organización y hospitalidad del pueblo cubano en general, y de los santiagueros y habaneros en particular, que evidenció la autoridad de los gobernantes y el respeto que le guardan los dignatarios extranjeros; y la voluntad real que existe en la isla de mejorar relaciones con todos los cubanos de buena fe, incluyendo a su emigración, como dijo el Presidente de Cuba Raúl Castro en la ceremonia de despedida a Su Santidad Benedicto XVI.

Discurso de despedida de S.S. Benedicto XVI en Cuba

Señor Presidente,
Señores Cardenales y queridos Hermanos en el Episcopado,
Excelentísimas Autoridades,
Señoras y Señores,
Amigos todos,

Doy gracias a Dios, que me ha permitido visitar esta hermosa Isla, que tan profunda huella dejó en el corazón de mi amado Predecesor, el Beato Juan Pablo II, cuando estuvo en estas tierras como mensajero de la verdad y la esperanza. También yo he deseado ardientemente venir entre ustedes como peregrino de la caridad, para agradecer a la Virgen María la presencia de su venerada imagen en el Santuario del Cobre, desde donde acompaña el camino de la Iglesia en esta Nación e infunde ánimo a todos los cubanos para que, de la mano de Cristo, descubran el genuino sentido de los afanes y anhelos que anidan en el corazón humano y alcancen la fuerza necesaria para construir una sociedad solidaria, en la que nadie se sienta excluido. «Cristo, resucitado de entre los muertos, brilla en el mundo, y lo hace de la forma más clara, precisamente allí donde según el juicio humano todo parece sombrío y sin esperanza. Él ha vencido a la muerte – Él vive – y la fe en Él penetra como una pequeña luz todo lo que es oscuridad y amenaza» (Vigilia de oración con los jóvenes. Feria de Friburgo de Brisgovia, 24 septiembre 2011).

Agradezco al Señor Presidente y a las demás Autoridades del País el interés y la generosa colaboración dispensada para el buen desarrollo de este viaje. Vaya también mi viva gratitud a los miembros de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, que no han escatimado esfuerzos ni sacrificios para este mismo fin, y a cuantos han contribuido a él de diversas maneras, en particular con la plegaria.

Me llevo en lo más profundo de mi ser a todos y cada uno de los cubanos, que me han rodeado con su oración y afecto, brindándome una cordial hospitalidad y haciéndome partícipe de sus más hondas y justas aspiraciones.

Vine aquí como testigo de Jesucristo, convencido de que, donde él llega, el desaliento deja paso a la esperanza, la bondad despeja incertidumbres y una fuerza vigorosa abre el horizonte a inusitadas y beneficiosas perspectivas. En su nombre, y como Sucesor del apóstol Pedro, he querido recordar su mensaje de salvación, que fortalezca el entusiasmo y solicitud de los Obispos cubanos, así como de sus presbíteros, de los religiosos y de quienes se preparan con ilusión al ministerio sacerdotal y la vida consagrada. Que sirva también de nuevo impulso a cuantos cooperan con constancia y abnegación en la tarea de la evangelización, especialmente a los fieles laicos, para que, intensificando su entrega a Dios en medio de sus hogares y trabajos, no se cansen de ofrecer responsablemente su aportación al bien y al progreso integral de la patria.

El camino que Cristo propone a la humanidad, y a cada persona y pueblo en particular, en nada la coarta, antes bien es el factor primero y principal para su auténtico desarrollo. Que la luz del Señor, que ha brillado con fulgor en estos días, no se apague en quienes la han acogido y ayude a todos a estrechar la concordia y a hacer fructificar lo mejor del alma cubana, sus valores más nobles, sobre los que es posible cimentar una sociedad de amplios horizontes, renovada y reconciliada. Que nadie se vea impedido de sumarse a esta apasionante tarea por la limitación de sus libertades fundamentales, ni eximido de ella por desidia o carencia de recursos materiales. Situación que se ve agravada cuando medidas económicas restrictivas impuestas desde fuera del País pesan negativamente sobre la población.

Concluyo aquí mi peregrinación, pero continuaré rezando fervientemente para que ustedes sigan adelante y Cuba sea la casa de todos y para todos los cubanos, donde convivan la justicia y la libertad, en un clima de serena fraternidad. El respeto y cultivo de la libertad que late en el corazón de todo hombre es imprescindible para responder adecuadamente a las exigencias fundamentales de su dignidad, y construir así una sociedad en la que cada uno se sienta protagonista indispensable del futuro de su vida, su familia y su patria.

La hora presente reclama de forma apremiante que en la convivencia humana, nacional e internacional, se destierren posiciones inamovibles y los puntos de vista unilaterales que tienden a hacer más arduo el entendimiento e ineficaz el esfuerzo de colaboración. Las eventuales discrepancias y dificultades se han de solucionar buscando incansablemente lo que une a todos, con diálogo paciente y sincero, comprensión recíproca y una leal voluntad de escucha que acepte metas portadoras de nuevas esperanzas.

Cuba, reaviva en ti la fe de tus mayores, saca de ella la fuerza para edificar un porvenir mejor, confía en las promesas del Señor, abre tu corazón a su evangelio para renovar auténticamente la vida personal y social.

A la vez que les digo mi emocionado adiós, pido a Nuestra Señora de la Caridad del Cobre que proteja con su manto a todos los cubanos, los sostenga en medio de las pruebas y les obtenga del Omnipotente la gracia que más anhelan.

¡Hasta siempre, Cuba, tierra embellecida por la presencia materna de María! Que Dios bendiga tus destinos. Muchas gracias.

Y según el Papa, ¿qué será lo que funciona?

Autor: RAFAEL CUEVAS MOLINA

Desde hace tiempo, la Iglesia Católica le muestra al mundo que es una institución indigna de presentarse como la heredera y propaladora de los valores predicados por el humilde carpintero que fue Jesús de Nazaret. Y es el jefe de esta Iglesia el que, habiendo sido invitado a visitar un país asediado como lo es Cuba, se atreve a ver la paja en el ojo ajeno olvidando la viga en el propio.Habiéndose instaurado la costumbre de la peregrinación constante instaurada por el Papa Juan Pablo II, Benedicto XVI visita México y Cuba en estos días. Conociéndose su pasado de juvenil simpatizante nazi, de jefe de la Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe (la antigua y temida Inquisición de tan triste memoria), de posible encubridor de las vejaciones sexuales a las que sus congéneres han sometido a miles de niños en todo el mundo, lo menos que podía esperarse de él eran declaraciones como las que hizo la víspera de su partida hacia México el jueves 23 de marzo: “el comunismo en Cuba –dijo- no funciona”.

A nadie extraña que este señor diga este tipo de cosas. Tal vez lo que molesta es que, teniendo tanta cola que majar, se dé el tupé de preconizar a los cuatro vientos sobre lo bueno y lo malo como si tuviera alguna autoridad moral. A estas alturas de la historia sería más conveniente, para él y la Iglesia que dirige, abocarse a pensar en cómo hacer para recomponer la deteriorada imagen que tienen ante propios y extraños.

En efecto, si algo ha mostrado en este mundo contemporáneo que ya no funciona y necesita un aggiornamento radical es la Iglesia Católica. Bastión de las posiciones más retrógradas, a contramano de las necesidades sociales más perentorias, el Vaticano rompe lanzas contra el uso del preservativo, el control de la natalidad, el aborto y la educación sexual de los jóvenes. Asimismo, aboga por la conservación del papel tradicional de la mujer como ama de casa que se realiza con la crianza de los hijos y el servicio al marido.

Pero, por si eso fuera poco, las huestes de los pastores de la Iglesia se han visto envueltas en una serie de verdaderos escándalos de pederastia que ha dejado una estela de vejados por todo el mundo. Además, la estela de desviaciones de las normas que ella misma establece se ha visto enriquecida con revelaciones como las formuladas por el padre German Robledo en Cali, Colombia, quien recientemente renunció al tribunal eclesiástico, y quien aseguro que durante mas de diez años el sacerdote Fred Potes, párroco de la Catedral, había cometido grandes aberraciones en ese templo al convertirlo “en un antro más bien de sodomía”.

El padre Robledo afirmó que estas situaciones ocurren desde hace diez años y fueron reveladas el año pasado, pero “no se tomaron los correctivos a las irregularidades”. Algunas de las situaciones denunciadas son la utilización de las limosnas para pago de servicios de homosexuales y fiestas de reinados travestis en los que participaban sacerdotes y seminaristas.

Mientras tanto, en España, monjas que trabajaban en clínicas médicas, robaron por años niños recién nacidos para darlos en adopción mientras engañaban a los padres haciéndoles creer que sus hijos habían muerto.

Es decir, un rosario de aberraciones en los que la Iglesia Católica muestra al mundo que es una institución indigna de presentarse como la heredera y propaladora de los valores predicados por el humilde carpintero que fue Jesús de Nazaret.

Y es el jefe de esta Iglesia el que, habiendo sido invitado a visitar un país asediado como lo es Cuba, se atreve a ver la paja en el ojo ajeno olvidando la viga en el propio.

Un poco de humildad le hace falta al alemán Ratzinger, esa humildad que sus apologetas latinoamericanos han tratado de mostrar que posee en estos días previos a su visita. Un prelado de primer orden del clero mexicano, en mesa de discusión organizada por la Deutsche Welle, desgranaba anécdotas en las que comentaba cómo, quien después sería Papa, comía con todos sus congéneres obispos en la misma mesa y la misma comida.

Quien viene a América Latina es un Papa torpe que, así como ayer metió la pata con el mundo islámico al citar tendenciosamente a Mahoma en Ratisbona, hoy se atreve a dar lecciones a quienes le han invitado y lo reciben en su casa.

El corazón de un santo de 900 años desaparece de una catedral en Irlanda

El corazón de un santo de 900 años desapareció de la Catedral de la Iglesia de Cristo, en Dublín, Irlanda, dijeron la policía y el personal de la Catedral.

El corazón de San Laurence O’Toole estaba guardado en una caja de madera con forma de corazón, dentro de una jaula atornillada a una pared en la Capilla de San Laudes, dijo la policía irlandesa.

Desapareció entre la noche del viernes y el mediodía del sábado, comentó la policía.

Y lo que es todavía más misterioso es que no había indicios de robo o de daños, dijo la policía a CNN.

Nada se llevaron de la capilla excepto el corazón, aunque los medios de comunicación irlandeses informaron que ahí había candeleros de oro y otros objetos de valor.

El personal de la Catedral llamó a la desaparición de la reliquia algo “verdaderamente horrible y extraño” y dijo que estaban “impactados y tristes”.

San Laurence O’Toole nació en el 1128, vivió hasta el 1180, y fue canonizado en el 1225, según la Enciclopedia Católica.

Los católicos a menudo conservan partes del cuerpo de los santos, con la creencia de que estas deben ser veneradas. Cuando el Papa Juan Pablo II fue declarado el año pasado “beato” –un escalón por debajo de la santidad-, un frasco de su sangre fue exhibido como una reliquia.

(Fuente CNN)

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