Actualizaciones en Cuba del Código Penal

25ypc-justicia-penalLa Habana, 25 jun (AIN) Cuba actualizó su Código Penal y Ley de Procedimiento Penal, con lo cual procura mayor efectividad y eficacia en la prevención y el enfrentamiento al delito, según destacó hoy una emisión extraordinaria de la Gaceta Oficial de la República.

El texto refiere entre los cambios en el Código Penal, que entrará en vigor el primero de octubre venidero, la facultad de imponer al infractor una multa administrativa, siempre que en la comisión del hecho se evidencie escasa peligrosidad social y la sanción por un delito no exceda los tres años o multa de hasta mil cuotas, o ambas.

Aclara que para ello siempre se requerirá la aprobación del Fiscal.

Otra modificación indica que cuando el tribunal considere la sanción “excesivamente severa”, aunque esté en el límite mínimo fijado por la ley, “podrá excepcionalmente adecuarla dentro del marco previsto para la modalidad básica del propio delito”.

También contempla que quienes sufran repentinamente de enajenación mental, se le suspenderá la ejecución de la sanción, y se decretará su internamiento en un hospital psiquiátrico.

Agrega que cuando una persona se halle extinguiendo dos o más sanciones de privación de libertad, por no habérsele impuesto oportunamente una sanción única por cualquier circunstancia, el Tribunal Provincial Popular del territorio donde se encuentre cumpliendo reclamará los antecedentes pertinentes de las causas por las que fue sancionada y procederá a aplicar la sanción conjunta.

Con el número 310 este Decreto-ley, modificativo del Código Penal y de la Ley de Procedimiento Penal, aparece firmado por Raúl Castro Ruz, Presidente del Consejo de Estado.

Según lo publicado en la Gaceta Oficial, esta actualización impostergable contribuye a la aplicación más coherente de la política trazada por el Estado, y responde a la situación actual de las manifestaciones delictivas y a los cambios que han tenido lugar en el ámbito económico y social del país.

Los odiosos, Díaz Balart y Ileana Ros-Lehtinen

Beyoncé y Jay-Z en la Habana, Cuba

Beyoncé y Jay-Z en la Habana, Cuba

La alharaca formada por la Loba feroz y uno de los retoños del batistiano Díaz Balart cuando se enteraron del viaje de dos cantantes norteamericanos, Beyoncé y Jay-Z a la Isla, mueve a risa. Hicieron tremendo ridículo en su afán de defender con uñas y dientes la discriminatoria ley que rige desde hace cincuenta años, y que prohíbe a  los habitantes de Estados Unidos visitar Cuba a menos que tengan permiso para intercambios religiosos, de estudiante, o culturales. Los reyes de la “democracia”, la pisotean sin ruborizarse. Enviaron una carta al departamento del Tesoro pidiendo explicaciones.

Pero resultó que los artistas tenían licencia para visitar La Habana y en vista de los ataques de los dos congresistas miamenses, el rapero les compuso una canción que los deja muy mal parados. Como dijera mi padre alguna vez parafraseando a Mark Twain: para un yanqui de Connecticut sería más fácil visitar la corte del Rey Arturo que pasearse por las calles habaneras.

En esa constante política de hostilidad está enmarcada también  las fiestas que le prepararon a la bloguera de la Generación Y, para  la cual han recabado tanto premios internacionales otorgados por organizaciones de las derechas más reaccionarias, que ya la Yoani es millonaria y no hay dudas de que quiere seguir recaudando “chavitos” que seguro no empleará en nada bueno.

La ancestral gusanera miamense –muchos  han muerto, otros se han puesto viejos en el empeño– no se cansan de atacar al gobierno de La Habana, aunque con todo el empuje que puedan tener en el lobby anticubano, al final no han logrado nada, pero tiene que seguir en ese empeño para conservar sus sucios negocios, sus millones mal habidos.

Según pasa el tiempo, Estados Unidos está más aislado en su política contra el pueblo cubano. La Ley Helms Burton trata de obligar a todos los países a sumarse al bloqueo económico, financiero y comercial impidiendo el flujo de inversiones extranjeras entre muchos otros esfuerzos agresivos. Pero no caben dudas de que han sido tremendamente constantes.

Ya han pasado muchos años y no logran lo que se han propuesto desde 1959, ni lo lograrán. Antes fue la Ley Torricelli que prohíbe el comercio con Cuba a subsidiarias de compañías estadounidenses en terceros países. De nada les ha servido todos sus esfuerzos, la Revolución está más fuerte que nunca.

El colmo es el caso omiso que hace Washington de los reclamos de casi la totalidad de países representados en Naciones Unidas que año tras año votan a favor de Cuba y en contra del bloqueo, lo cual indica que se burlan impunemente  del mundo entero.

La ONU está pintada en la pared, también en lo que se refiere al conflicto del Oriente Medio, y a las guerras genocidas promovidas por el gobierno norteamericano, injustificadas y criminales.

Pero volviendo al caso de los artistas estadounidenses, ahora resulta que un vocero de la Casa Blanca asegura que nadie allí ni Barack Obama ni nadie  de los que allí laboran tuvo nada que ver con ese permiso. Eso es competencia –dijo– del Departamento del Tesoro. Nada, que se lavan las manos como Poncio Pilatos y vuelven a justificarse para complacer a los republicanos. La verdad es que esta acción, como otras, deja muy mal parado al presidente.

Tomado de Cubadebate.cu

Cuba: Los viajes de los “disidentes” tienen fines politiqueros ¿Quién los costea?

Reynaldo Escobar y Yoani Sánchez paseando por el aereopuerto cubano

Reynaldo Escobar y Yoani Sánchez paseando por el aereopuerto cubano

Los difamadores y enemigos de Cuba están metidos en un mal “báun” (bound) con la reforma migratoria cubana. No saben qué hacer y les siguen anotando carreras.

Los difamadores y enemigos de Cuba están metidos en un mal “báun” (bound) con la reforma migratoria cubana. No saben qué hacer y les siguen anotando carreras. Primero dijeron que la reforma migratoria iba a ser selectiva políticamente y no ha sido así: todos los llamados opositores y disidentes que cumplen los requisitos generales establecidos en la ley, que es sumamente amplia, pueden viajar. Después pretextaron que aunque les dejaran salir los iban a presionar para que no hicieran críticas a la revolución y no ha sucedido nada de eso. Eliecer Ávila se ha despachado a su gusto contra su país y desde Suecia ha posado como especialista en internet cubana para Radio Martí, una emisora del gobierno norteamericano en Miami, haciendo supuestas “revelaciones” y descaracterizando blogs como los de Manuel Lagarde, Yohandry Fontana y Percy Alvarado. Anoche salió con una gran sonrisa por el aeropuerto de La Habana Rosa María Payá, hija del fallecido Oswaldo Payá, hacia Suiza y España donde ha anunciado que hablará sobre los “derechos humanos” en Cuba. Ya podemos imaginar lo que va a decir, ya se ven venir sus calumnias y sin embargo nadie le impidió que viajara. Bertha Soler, coronela jefa de las Damas de Blanco encargada de reportarle a la SINA quienes van o no van a sus marchas para recibir lo que todos saben, también viajará a Panamá a hablar de “derechos humanos” y recoger premios, que no son motivos personales sino claramente políticos, y tampoco nadie le ha puesto trabas en su tramitación. Casualmente andan circulando en la red unas declaraciones de Bertha Soler donde dice que si su sangre tiene que correr pues sin dudas correrá; en verdad, lo único que se ha visto correr por su lado son rollos de dólares norteamericanos que ella misma reparte. Y ni hablemos del caso de Yoani Sánchez, a quien le han preparado un tour propio de un canciller o un jefe de estado que incluye más de una decena de países; sin que se aclare quién paga todo esto, aunque cualquiera lo imagina. Tampoco se le han puesto trabas a Yoani, así que nadie puede hablar de discriminación política en la aplicación de la reforma migratoria. En el caso de Yoani, ella que habla tanto de “deberes y derechos ciudadanos”, cabe esperar que a su regreso pague voluntariamente los impuestos que debe sobre el medio millón de euros recibidos por premios y otras actividades, como se haría en cualquier país del mundo.

Luego aseguraron que no les iban a dejar regresar y la verdad que ninguno de los potenciales viajeros se ha quejado al respecto. La mayoría de ellos regresará sin dudas porque saben que fuera de Cuba serían desechados en el primer mes como les sucedió a la madre y familiares de Orlando Zapata Tamayo. Fuera de Cuba el dinero está muy bien repartido, así que tienen que regresar para luchar lo que llega. También auguraron que una vez puesta en vigor la reforma se iba a producir una avalancha de cubanos en las embajadas, oficinas migratorias y agencias de viaje para escaparse de Cuba. También les salió el tiro por la culata. Ha sido un proceso normal que depende ahora de los recursos del viajero, de la carta de invitación cuando sea necesaria y de la visa del país receptor. Como dice un colega de Cuba Información, ya en Cuba es más fácil sacar un pasaporte para montarse a un avión que una licencia para manejar un carro.

La reforma migratoria cubana ha producido un reajuste del comportamiento de estos llamados disidentes ante las sedes diplomáticas que les patrocinan y del que no se ha hablado mucho. Ya no se trata solamente de jabas de fin de año, elecciones imaginarias o el logro de una visa de refugiado político para salir y radicarse en el extranjero. Con las nuevas disposiciones migratorias cubanas y la crisis que existe en los países receptores como Estados Unidos, España y el resto de la Comunidad Europea ya no se busca tanto la salida definitiva como el ofrecimiento de la participación en congresos, conferencias en universidades, asignación de premios, etc., como parte de una programación de salidas temporales que les permita la doble ganancia de la seguridad que ofrece una sociedad como Cuba y el acceso al consumo de las sociedades capitalistas. Para eso hay que seguir permaneciendo en el país y hacer huelgas de aguacate, inventar falsas noticias, fingir enfrentamientos con la policía y hacer declaraciones para Radio Martí desde un sillón. En ese dame para darte sí no ha habido un cambio y estos llamados opositores siguen comportándose como siempre; como les manda su amo. Si obedecen, tienen garantizada una visa expedita, sin chequeos ni molestias burocráticas; los demás tendrán que seguir haciendo sus colas y afrontando las negativas.

Tan desprevenidos les ha tomado la reforma migratoria que algunos “cubanólogos” han empezado a decir que tanto el gobierno cubano como los legisladores cubanoamericanos coinciden en que hay que eliminar la Ley de Ajuste Cubano. Pero aquí hay que llamar la atención y los convoco a que sean honestos. Primeramente, las motivaciones no son las mismas y están muy pero muy distantes unas de otras. Y segundo, porque históricamente esta aparente coincidencia es una falsedad. Desde su firma el 2 de noviembre de 1966 la llamada Ley de Ajuste Cubano ha sido un instrumento de agresión contra la revolución, denunciada como “Ley Asesina” por el Comandante en Jefe Fidel Castro, el Presidente Raúl Castro y el resto de las autoridades cubanas. La parte cubana siempre ha sido crítica de esa legislación; quienes vienen a coincidir ahora con Cuba son los mismos que la instrumentaron para su beneficio político y quieren eliminarla una vez que se les ha revertido en su contra. Quién lo iba a decir: personajes como Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart y Marco Rubio consideran hoy la eliminación o adaptación de la Ley de Ajuste Cubano como una necesidad. ¿Lo hacen para que no mueran más cubanos en el mar como ha dicho Cuba? ¿Lo hacen para que otros cubanos no se enrolen en viajes furtivos y tratos con delincuentes que les quitan sus vidas, los torturan, los prostituyen y chantajean a sus familiares por dinero? No, lo hacen por cobardes y oportunistas, porque se han dado cuenta que la llamada Ley de Ajuste Cubano está dando al traste con sus intereses y consolidando un cambio demográfico en la comunidad cubana residente en los Estados Unidos. Cambio en el sentido de más juventud y cambio en el sentido de más cubanos formados por la revolución y sus valores; cubanos con un patrón cultural diferente, que conservan el amor por la música, los equipos deportivos, el cine y la literatura que conocieron en todos estos años.

Cubanos que respetan, aunque no lo digan públicamente en Miami, el legado de Fidel. Cubanos que cuando tengan derecho a votar no lo harán por políticos empeñados en impedir una libre relación con sus familiares y con sus antiguos vecinos de barrio. Porque como decía el amigo Eddy Levy, colaborador regular de La Tarde se Mueve (Miami 14.50 AM), no se trata de suplicar a esos legisladores cubanoamericanos que mantengan el permiso de viajar tantos días al año o en varios años para ir a Cuba cuando un familiar se enferma. No, de lo que se trata es de defender el derecho de los cubanos a viajar a su país cuando lo deseen en ejercicio pleno de su libertad; no por misericordia, cuando enfermen, sino estando sanos ellos y sus familiares para que se encuentren juntos en la casa de familia o si les da la gana en un restaurante, un hotel o una playa. En resumen, estos legisladores quieren seguir buscando pretextos para obstruir los intercambios y viajes a Cuba para mantener el discurso demagógico de sus campañas electorales domésticas.

Ahora le llaman comunista al pelotero José Ariel Contreras y lo condenan por haber ido a Pinar del Río a reencontrarse con sus raíces familiares, vecinos y compañeros de equipo. Algunos perdonavidas lo justifican diciendo que fue solo a ver a su madre que estaba enferma. Nadie tiene que justificar a José Ariel Contreras, nadie tiene que esperar a que su madre u otro familiar enfermen para justificar ante una horda de fiscales insaciables un viaje a Cuba. Contreras y cualquier cubano residente en los Estados Unidos viajan a Cuba porque pueden y porque quieren; no cuando lo consideren esos candidatos a guardias fronterizos que aparecen por las cafeterías y los canales de televisión de Miami.

Ahora les molesta la ley de ajuste cubano. Ahora les preocupa su maléfico engendro y dicen que hay que ser más selectivos para recibir cubanos; que ese cubano que ha crecido en la revolución no vale tanto como el cubano que vino al principio con sueños de rescatar la “república”. Ya no pueden esconder el racismo y el clasismo; ya no tienen ni siquiera el pudor de guardar las normas mínimas de cualquier sociedad civilizada.

http://www.cubasi.cu/

Cuba: ¿Puede tener cambio La Ley electoral actual?

De acuerdo a las transformaciones que se están realizando en el país, ¿Puede tener cambio La Ley electoral actual?

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