Cuba: Error de la “disidencia” cubana desmantela su show por el Día de los Reyes Magos

8E5D4919-159Volker Hermsdorf – Cubainformación.- La llamada “disidencia“ cubana había proyectado una nueva campaña de desprestigio contra el gobierno de la Isla para este lunes 6 de enero, Día de los Reyes Magos. Pero un error periodístico de sus medios afines ha desmantelado la campaña.

Martí Noticias, portal de Internet financiado por el Gobierno de EEUU,  publicaba este fin de semana, por equivocación, un trabajo, fechado el día 6 de enero, en el que relataba los sucesos que iban a ocurrir ese lunes próximo, entre ellos varios arrestos de “disidentes” que trataban de repartir juguetes a niños y niñas de la Isla.

¿Cómo se produjo el error? Repasemos los hechos. Todo parece indicar que dicho portal  tenía en sus manos un texto, enviado desde los grupos de la “disidencia”, con el relato de lo que iba a ocurrir el próximo lunes. Recordemos que las Damas de Blanco y otros grupos “disidentes” sostenidos por Washington, iban a distribuir, ante las cámaras de la prensa internacional, 700 juguetes a menores de familias previamente seleccionadas, comprados con dinero –según reconoció el “disidente” Guillermo Fariñas- procedente de la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA), organización terrorista de Miami que financió durante los años 90 varios atentados contra hoteles de la Isla perpetrados por el criminal Luis Posada Carriles (1). La policía cubana se adelantó y el jueves 2 confiscó el material de procedencia ilegal, entre ordenadores, teléfonos móviles y una suma de dinero en efectivo. Igualmente, detuvo a José Daniel Ferrer, líder de la llamada Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), grupo “disidente” financiado por el Gobierno de EEUU y con vínculos directos con la FNCA, quien fue puesto en libertad posteriormente (2).

Al informar de este operativo, Martí Noticias, el viernes 3 de enero, publicaba, sin cambiar la fecha prevista del lunes 6 de enero, la noticia que ya tenía redactada previamente, con un titular elocuente: “Cuba: Operación militar contra la inocencia infantil” (3). Posteriormente la web rectificó la fecha, tratando de ocultar su error (4).

Este es una muestra más del modus operandi de la “disidencia” cubana que apadrina Washington y los medios y organizaciones que le sirven de pantalla de propaganda en todo el mundo.

Por cierto, en Cuba se celebran con total normalidad actos y fiestas infantiles relacionados con la festividad de los Reyes Magos, como se puede comprobar en blogs como El Heraldo Cubano (5).

(1) http://islamiacu.blogspot.com.es/2014/01/confirma-farinas-operacion-de-la.html#more

(2) http://www.infobae.com/2014/01/04/1534974-fue-liberado-jose-daniel-ferrer-lider-disidente-cuba

(3) http://www.cubainformacion.tv/images/revistas/Operacionmilitar-infantil.pdf

(4) http://www.martinoticias.com/content/cuba-dia-reyes-magos-juguetes-decomisados-pnr-opositores-/30720.html

(5) http://heraldocubano.wordpress.com/2014/01/03/cuba-fiesta-infantil-en-el-parque-trillo-por-el-dia-de-los-reyesmagos/

  • Periodista de Junge Welt (Alemania)

http://www.cubainformacion.tv/

Vice presidente de los EEUU recibe a su empleada en Cuba

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden

Como para que no queden más dudas de quién es el verdadero “padre de la criatura” el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, recibió hoy en la Casa Blanca a Berta Soler, la líder de la organización mercenaria Damas de Blanco.

Según medios de prensa, Biden recibió a su empleada en La Habana en privado ya que el encuentro no había sido incluido en su agenda oficial, aunque otras fuentes aseguran que en estos casos las instrucciones del amo no suelen hacerse públicas.

El encuentro de la mercenaria con el segundo hombre del gobierno que subvenciona a las también conocidas como  Damas del Verde tuvo lugar  luego de que Soler fuese galardonada con el Premio Batalla de Creta, que otorga la Fundación Oxi Day de Washington a personalidades que protegen y promueven la libertad y la democracia.

El senador cubano americano Bob Menéndez, principal impulsor del encuentro, y quien tiene previsto reunirse con Soler la próxima semana en el Congreso, agradeció a Biden el gesto de reunirse con la “activista” cubana.

“Es verdaderamente un acto histórico”, comentó en relación al encuentro el senador demócrata.

Y no le falta razón al senador de New Jersey, quien es por cierto uno de los principales beneficiarios de la industria  anticubana en Estados Unidos, de cuyo engranaje forman parte las llamadas Damas de Blanco.

El encuentro entre la Soler y el vicepresidente estadounidense Joe Biden pasará a  la historia como la confirmación de lo que ya todo el mundo sabía: el caracter mercenario de la organización que la supuesta activista dirige y el apoyo que  recibe por parte de las más altas instancias de la actual administración de Washington.

Hasta ahora los mercenarios cubanos que han visitado recientemente Estados Unidos se habían limitado a reunirse con miembros de la mafia anticubana o con connotados terroristas como el verdugo de Barbados, Luis Posada Carriles.

http://www.cubasi.cu/

The Washington Post “Los Cinco Cubanos estaban combatiendo el terrorismo. ¿Por qué los encarcelamos?”

La imagen que publica The Washington Post. Foto: Orlando Sierra/AFP/Getty Images

La imagen que publica The Washington Post. Foto: Orlando Sierra/AFP/Getty Images

El diario norteamericano The Washington Post publicó este viernes en su página de opinión un artículo deStephen Kimber, titulado “Los Cinco Cubanos estaban combatiendo el terrorismo. ¿Por qué los encarcelamos?”, donde el investigador canadiense reconoce que “estos agentes serían héroes norteamericanos hoy”.

Kimber es el autor  Lo que hay del otro lado del mar- La verdadera historia de los Cinco Cubanos, resultado de un extenso trabajo de investigación que incluyó la revisión por parte del autor de más de 20 mil páginas de registros judiciales del caso más largo en la historia de Estados Unidos.

“Los Cinco Cubanos estaban combatiendo el terrorismo. ¿Por qué los encarcelamos?”

Por Stephen Kimber*

4 de octubre de 2013
The Washington Post/ Opinión

Considere por un momento lo que sucedería si agentes de la inteligencia norteamericana en el terreno, en un país extranjero, descubrieran un grave complot terrorista, con tiempo suficiente para prevenirlo. Luego considere cómo los norteamericanos reaccionarían si las autoridades de ese país, en vez de cooperar con nosotros, arrestaran y encarcelaran a los agentes estadounidenses por operar en su tierra.

Esos agentes serian héroes norteamericanos hoy. El gobierno de EE.UU movería cielo y tierra para traerlos de regreso.

Este tipo de escenario ha tenido lugar en la vida real y del hecho se cumplieron 15 años el mes pasado, solo que los norteamericanos juegan en el rol del gobierno extranjero y Cuba –sí, la Cuba de Fidel Castro- juega el papel de los agraviados EE.UU.

A principios de los años 90, cuando la desaparición de la Unión Soviética suponía que el  colapso del gobierno comunista de Cuba sería inevitable, grupos militantes del exilio cubano en Miami incrementaron sus esfuerzos para derribar a Castro por cualquier vía posible, incluyendo ataques terroristas. En 1994, por ejemplo, Rodolfo Frómeta, líder de un grupo del exilio, fue capturado en una redada del Buró Federal de Investigaciones (FBI) intentando comprar un misil Stinger, un lanzagranadas y cohetes antitanque que dijo planeaba usar para atacar a Cuba. En 1995, la policía cubana arrestó a dos cubanoamericanos luego de que intentaran poner una bomba en un hotel en Varadero.

Esas acciones claramente violaban las leyes de neutralidad de EE.UU, pero el sistema de Justicia norteamericano mayormente miró hacia el otro lado. Aunque Frómeta fue acusado, juzgado y sentenciado a casi cuatro años en la cárcel, las agencias de seguridad raramente investigaron acusaciones que involucraban a militantes exiliados, y si lo hicieron, los fiscales pocas veces aplicaron sanciones. Muy a menudo, políticos de la Florida sirvieron como defensores a elementos de línea dura del exilio.

Pero los cubanos tenían sus propios agentes en la Florida. Una red de inteligencia conocida como La Red Avispa fue despachada a principios de los ´90 para infiltrarse en los grupos del exilio. Tuvieron algunos éxitos. Los agentes frustraron en 1994  un plan para poner bombas en el icónico club nocturno Tropicana, un conocido sitio turístico en La Habana. También interrumpieron un plan para enviar una lancha con explosivos desde Miami River a la República Dominicana para iban a emplearse en un intento de asesinato contra Castro.

En la primavera de 1998, agentes cubanos develaron un complot para explotar un avión con turistas de Europa o América Latina (el complot tuvo resonancia: antes de 2001, el acto de terrorismo aéreo más letal en Latinoamérica había sido la explosión en pleno vuelo del vuelo 455 de Cubana de Aviación en 1976, que ocasionó la muerte de los 73 pasajeros a bordo y los miembros de la tripulación).

Castro envió a su amigo, el ganador del Premio Nobel y novelista Gabriel García Márquez, con un mensaje secreto sobre un complot contra el presidente Bill Clinton. La Casa Blanca tomó la amenaza lo suficientemente en serio como para que la Administración de la Aviación Federal advirtiera a las aerolíneas.

En junio de ese año, agentes del FBI volaron a La Habana para reunirse con sus contrapartes cubanas. Durante tres días en un lugar seguro, los cubanos proveyeron al FBI de evidencia que sus agentes habían reunido de varios complots, incluyendo el ataque planeado al avión y una campaña para poner bombas en hoteles de La Habana que tenía lugar en ese momento y que había causado la muerte de un empresario ítalo-canadiense.

Pero el FBI nunca arrestó a nadie en conexión con el complot del avión o los ataques a hoteles –incluso luego de que el militante exiliado Luis Posada Carriles se jactara al diario The New York Times, en julio de 1998, del papel que jugó en relación con las bombas puestas en La Habana. Al contrario, el 12 de septiembre de 1998, un equipo SWAT del FBI fuertemente armado arrestó a los miembros de la red de inteligencia cubana en Miami.

Los cinco agentes fueron juzgados en aquella ciudad hostil a todo lo cubano, condenados con cargos de “conspiración para cometer” todo desde espionaje hasta asesinato y sentenciados a condenas imposiblemente largas, incluyendo dos cadenas perpetuas más quince años.

Quince años más tarde, cuatro cubanos todavía languidecen en prisiones norteamericanas.

Ahora ustedes comienzan a entender por qué los Cinco Cubanos – como son conocidos- son héroes nacionales en su país, por qué retratos de ellos más jóvenes permanecen en carteles a lo largo del país, por qué cada estudiante cubano los conoce por sus nombres: Gerardo, René, Ramón, Fernando y Antonio.

La vocera del Departamento de Estado, Victoria Nuland, ha declarado que los Cinco Cubanos “fueron condenados en cortes estadounidenses por cometer crímenes contra los Estados Unidos, incluyendo espionaje y traición”.

Es cierto que tres de los cinco hombres – Antonio Guerrero, Ramón Labañino y Fernando González- sí tuvieron, en parte, misiones militares que iban más allá de la simple infiltración y el reporte de las actividades de los grupos exiliados de Miami. Pero su propósito no era robar los secretos militares de EE.UU o comprometer la seguridad de ese país.

Durante los años ´90, las autoridades cubanas creyeron que su país podría ser el próximo del Caribe en sufrir una invasión militar norteamericana. No era una exageración cuando se considera a Granada (1983), Panamá (1989) y Haití (1994). Luego, también estaba la creciente influencia de activos grupos de presión anti-Castro como la Fundación Nacional Cubano Americana, que estaba presionando a Washington para derribar a Castro y a su hermano.

Basados en sus evaluaciones de esas invasiones previas, la inteligencia cubana había desarrollado una lista de comprobación de señales de que una invasión podría ser inminente: una afluencia repentina de aviación de combate y reconocimiento a una base militar en el sur, por ejemplo, o visitas inesperadas o sin explicación de altos mandos militares a las instalaciones de la sede del Comando Meridional de EE.UU en Miami.

Agentes como Antonio Guerrero –quien trabajó como conserje en la Estación Aeronaval de Boca Chica en Cayo Hueso desde 1993 hasta su arresto en 1998 y está cumpliendo 22 años en prisión- fueron los equivalentes de los satélites espía estadounidenses, contando los aviones en las pistas y reportando a La Habana.

Por supuesto, las autoridades cubanas estaban ansiosas por conocer todo lo que sus agentes pudieran averiguar y La Habana ocasionalmente presionó a Guerrero al máximo; él respondió enviando recortes de periódicos de la base. No es de extrañar. Guerrero hablaba poco inglés y  no tenía acceso de seguridad; los secretos militares estaban bien por encima de su nivel. Y los secretos militares de EE.UU nunca fueron prioridad real de Cuba –solo quería saber si los yanquis iban a invadirla.

Siete meses después de que el FBI acusara a los Cinco con cargos relativamente insignificantes –no declararse agentes extranjeros, uso de identidades falsas y más seriamente pero menos específico, conspiración para cometer espionaje- los fiscales impusieron un cargo que movilizaría a la comunidad cubana en el exilio.

Acusaron a Gerardo Hernández, el líder de la red, de conspiración para cometer asesinato en conexión con el derribo tres años antes de dos avionetas de Hermanos al Rescate.

Hermanos al Rescate, un grupo anticastrista que había rescatado balseros en el Estrecho de la Florida pero que había perdido su razón de ser tras un acuerdo migratorio de 1994 entre Washington y La Habana, había estado violando el espacio aéreo cubano durante más de un año, arrojando ocasionalmente panfletos contra el gobierno en La Habana. El gobierno estadounidense hizo lo que pudo para prevenir posteriores incursiones, pero las ruedas de la burocracia en la Administración de la Aviación Federal se movieron lentamente.

En los primeros meses de 1996, los cubanos enviaron mensajes a Washington a través de varios intermediarios, advirtiendo que si EE.UU no detenía otros vuelos de los Hermanos, ellos lo harían.

Washington no lo hizo.

Pero los cubanos sí. En la tarde del 24 de febrero de 1996, aviones caza cubanos derribaron dos avionetas pequeñas no armadas de Hermanos al Rescate, ocasionando la muerte de los cuatro hombres que iban a bordo.

Cuba reclama que las avionetas estaban dentro de su territorio. El gobierno estadounidense reclama – y la Organización de la Aviación Civil Internacional coincidió- que estaban en espacio aéreo internacional cuando fueron atacadas.

¿Pero sabía Hernández realmente con anterioridad que el gobierno de Cuba planeaba derribar las avionetas? ¿Estaba él implicado en la planificación?

Mi respuesta es que no. Durante mi investigación para el libro sobre los Cinco Cubanos, revisé las más de 20 000 páginas de la transcripción del juicio y revisé miles de comunicaciones decodificadas entre La Habana y sus agentes. No encontré evidencia de que Hernández tuviera conocimiento o influencia en los eventos de ese día.

Por el contrario, la evidencia ofrece la imagen de una burocracia de la inteligencia cubana obsesionada con la compartimentación y control de la información. Hernández, un oficial de inteligencia ilegal de nivel de campo, no tenía necesidad de conocer lo que planeaban las fuerzas cubanas. Los mensajes e instrucciones desde La Habana eran ambiguos, la evidencia no era contundente, particularmente para un cargo de conspiración para cometer asesinato.

En un mensaje, por ejemplo, los jefes de Hernández se refieren a un plan para “perfeccionar la confrontación” con Hermanos al Rescate, lo cual los fiscales insistieron que significaba derribar las avionetas.

Pero como la jueza Phyllis A. Kravitch señaló – en  su desacuerdo con una decisión de la Corte de Apelaciones de EE.UU por 11no Circuito sobre el cargo de asesinato contra Hernández- “Existen muchas vías en las que un país podría confrontar aviación extranjera. Aterrizajes forzados, disparos de advertencia y viajes con escolta fuera del espacio aéreo territorial de un país están entre ellos – como también están los derribos”. La jueza dijo que los fiscales “no presentaron evidencia” que vinculara a Hernández con el derribo. “No puedo decir que un jurado razonable – dada toda la evidencia- podría concluir más allá de la duda razonable, de que Hernández accediera a un derribo,” escribió Kravitch.

Un “jurado razonable.” Ahí está el problema.

A fines de los `90, los jurados de Miami se habían vuelto tan notorios en casos que involucraban a exiliados cubanos que los fiscales federales en un caso diferente se opusieron a una moción de la defensa para un cambio de sede de Puerto Rico a Miami para algunos exiliados cubanos acusados participar en un complot para asesinar a Castro.

Miami “es una sede muy difícil para asegurar una condena para los llamados luchadores por la libertad”, explicó el abogado Kendall Coffey al diario The Miami Herald en ese momento. “Tuve algunas condenas, pero algunas absoluciones que desafiaban toda lógica”.

Los militantes anticubanos, de hecho, eran considerados héroes. En 2008, más de 500 agitadores del exilio en Miami se reunieron en honor a la contribución de Posada a la causa – como se conoce en la comunidad el esfuerzo por sacar a Castro del gobierno – en la cena de gala.

¿Sus contribuciones? Además de los ataques a hoteles de La Habana (“Duermo como un bebé”, dijo al diario The New York Times, comentando sobre el turista que murió), Posada es el presunto autor intelectual del bombardeo del vuelo 455 de Cubana. Cuba y Venezuela han pedido su extradición. Estados Unidos se ha negado a la misma.

En el 2000, Posada fue arrestado en Panamá en conexión con un complot para asesinar a Castro; fue condenado y estuvo cuatro años en la cárcel antes de recibir un perdón aún controversial. Ese perdón fue revocado en 2008.

Lo más cerca que el gobierno de EE.UU ha estado de procesar a Posada fue en 2009, cuando la administración de Obama lo acusó – no por su papel en las bombas puestas en La Habana sino por mentir en un formulario de inmigración. Fue absuelto.

Hoy, Posada, de 85 años, camina por las calles de Miami, una contradicción viviente de la guerra norteamericana contra el terrorismo. ¿Cómo ajustar su libertad con la declaración del presidente George W. Bush tras el 11 de Septiembre de que “cualquier nación que continúe albergando o apoyando el terrorismo será considerada como un gobierno hostil por los EE.UU?” ¿Cómo ajustar la libertad de Posada con el sostenido encarcelamiento de los Cinco Cubanos, cuyo principal objetivo era prevenir ataques terroristas?

Es una contradicción que los norteamericanos deberían considerar.

* Stephen Kimber imparte clases de Periodismo en la Universidad de King’s College en Halifax, Canadá, y es el autor del libro Lo que hay del otro lado del Mar- La Verdadera Historia de los Cinco Cubanos.

Traducción: Danay Portal Vigoa/ Cubadebate

Ningún otro grupo en el Congreso de los Estados Unidos ha sido tan señalado por prácticas corruptas y anti éticas como el cubanoamericano

‘Senador Roberto Menendez. Foto: red
'Senador Roberto Menendez. Foto: red

‘Senador Roberto Menendez. Foto: red

Por: Alberto Buitre*

Ningún otro grupo en el Congreso de los Estados Unidos ha sido tan señalado por prácticas corruptas y anti éticas como el cubanoamericano. Sus actuaciones han merecido investigaciones por parte del FBI y de hecho, la organización Citizens for Responsability and Etics in Washington (CREW) tiene en su lista de los más corruptos del capitolio a tres ex congresistas de tal bancada: David Rivera y Mel Martínez, además de Robert ‘Bob’ Menéndez, actual senador demócrata por New Jersey. No es que el resto de los legisladores se salve. Todos, de alguna forma, han sido tocados por escándalos sobre su conducta pública y política.
Pero el caso del senador Menéndez es paradigmático. Un político contaminado por casos denunciados en medios de comunicación los cuales incluyen tráfico de influencias en la compra y renta irregular de terrenos de su propiedad en New Jersey, uso de prestanombres para operaciones portuarias, fraude mediante el programa Medicare y una acusación de trata sexual de menores de edad en República Dominicana.
Apenas en enero de este año, el periódico digital The Daily Caller informó que el FBI inició investigaciones en agosto de 2012 contra el senador Robert Menéndez por su presunta participación en la trata sexual de menores de hasta 16 años de edad, en un resort de lujo de siete mil hectáreas en República Dominicana llamada Casa de Campo, gracias a los favores de un amigo suyo y donante de sus campañas, un oftalmólogo de la Florida de nombre Salomon Mengel, de quien habría usado un avión privado para sus viajes a aquel país sin declararlo, lo cual viola las reglas de financiamiento de campañas políticas de Estados Unidos.
El informe de The Daily Caller incluye varias notas donde se da cuenta de la participación de Menéndez en la trata sexual de menores de edad en Dominicana,incluyendo una investigación de CREW donde la organización anti corrupción alerta sobre los “habitos sexuales” del senador cubanoamericano, en un trabajo que fue recopilado por medios como ABC News o The Philadelphia Inquirer. De hecho, el director ejecutivo del Comité Nacional Senatorial Republicano, Rob Jesmer, reconoció que las actividades de Bob Menendez merecerían un análisis del Comité de Eitca del Senado, sobre todo, luego de la recopilación de testimonios de dos de las presuntas participantes en las orgías por las cuales el político habría ofrecido pagar entre 100 y 500 dólares.
El escándalo mereció en enero de este año una redada del FBI a una clínica de Salomon Mengel en West Palm Beach, Florida para recopilar pruebas del caso que lo señalan como responsable de suministrar viajes gratuitos y prostitutas menores de edad a su viejo amigo, Bob Menéndez, además de perseguir evidencia sobre un caso de fraude al programa federal Medicare. Enseguida, el equipo del senador salió a decir que los viajes del político cubanoamericano en el avión del oftalmólogo han sido “debidamente informados” y que las acusaciones sexuales en su contra “son fabricados por un blog de derechas” en presunta alusión de The Daily Caller. Sin embargo, llama la atención que el caso también fuera retomado por el diario Miami Herald, un medio históricamente aliado al grupúsculo anticubano en Miami y que ahora da cobertura a los escándalos de uno de sus más destacados miembros.
¿Signo de detrimento? Sobre todo cuando los escándalos de complicidad entre Menéndez y Mengel no se quedan en la corrupción de menores para trata sexual.
En febrero de este año, The New York Times dio cuenta de las presiones ejercidas por Bob Menendez hacia el Departamento de Estado y Comercio del Gobierno estadounidense, para que se obligara a cumplir un lucrativo contrato de una empresa de su benefactor, Salomon Mengel para brindar seguridad portuaria a la República Dominicana, a pesar que empresarios y autoridades de ese país alertaron que el oftalmólogo no tiene experiencia alguna en el ramo. El prestigioso diario llamó la atención sobre que en dicha operación está involucrado el ex subsecretario adjunto de Defensa para Asuntos Interamericanos durante la administración Clinton y alto asesor legislativo del senador y amigo suyo por al menos 20 años, Pedro Pablo Permuy, hijo de Jesús Permuy, líder de la organización anexionista Junta Patriótica Cubana , conformada por socios del terrorista Luis Posada Carriles, autor de la explosión en pleno vuelo de un avión de Cubana de Aviación ocurrido en 1976 que mató a 73 personas.
Por si fuera poco, el pasado mes de junio, los periódicos New York Post y el británico Daily Mail informaron que Bob Menéndez sostuvo encuentros sexuales extramaritales en el año 2007 con la editora puertorriqueña, Cecilia Reynolds, casada con un hombre llamado Matt Reynolds. La información publicada se basa en fotografías de la pareja desnuda entregadas al medio por un “informante anónimo” y detalla que estas citas ocurrieron ni más ni menos que en una casa de playa propiedad del ex gobernador de la isla, Anibal Acevedo Vila, por cierto, quien ya ha sido investigado por el Gobierno de Estados Unidos por cargos criminales imputados a irregularidades en sus finanzas electorales.
¿Coincidencia? Muy poca. Y aunque políticos corruptos hay en todo el mundo, sólo algunos como el caso de Bob Menéndez quien en medio de sus escándalos de corrupción política y sexual, se da tiempo para decidir el presente y futuro de la comunidad cubanoamericana, representada por prácticamente un millón de seres humanos. Personas, sin duda, con una moral mucho más firme que la del senador por New Jersey.

*Periodista y analista mexicano.

http://www.losangelespress.org/

Cuba: Respuesta al sitio Café Fuerte

 Fragmento de la portada del libro Caen los velos Ileana Ros-Lehtinen de Nicanor León Cotayo

Fragmento de la portada del libro Caen los velos Ileana Ros-Lehtinen de Nicanor León Cotayo

Leía este domingo diversos materiales periodísticos cuando me llegó, procedente de Miami, un artículo del sitio Café Fuerte, de conocido sello ultraderechista, firmado por Daniel Benitez.
Al parecer, en un sector de Miami duele mi libro Caen los velos, Ileana Ros-Lehtinen.Leía este domingo diversos materiales periodísticos cuando me llegó, procedente de esa ciudad, un artículo del sitio Café Fuerte, de conocido sello ultraderechista, firmado por Daniel Benitez.

Su título: “Cuba lanza libro de insultos contra la congresista Ileana Ros-Lehtinen”.

Así, por hábito, interpretan y venden a su manera los hechos, pues ningún verdadero profesional del ramo, al margen de nóminas oficiales, negaría la gran carga de objetividad que flota en sus páginas.

Con ello, más que ofender al autor, lo hacen a los muchos que con sus criterios ayudaron a conformar una obra en la que, a pesar de todo, no olvidé que desenmascaraba a una mujer.

Entre las opiniones que incluí está la de Hillary Clinton, entonces Secretaria de Estado, y cuya carta a Ileana, aún en medio del lenguaje diplomático, la desnuda como una persona fanática y primitiva.

Esto me hace comprender aún mejor el caso de periodistas de Miami que vendieron su alma al Diablo para tergiversar el proceder de los cinco antiterroristas cubanos juzgados allí.

La defensa a su Ileana del sitio Café Fuerte esta poblada de lugares vulnerables, pero baste citar algunos que también demuestran la cruda orfandad de sus argumentos.

Uno de ellos, que el libro de la “propaganda oficial” está destinado a desacreditar a la primera mujer hispana que llegó al Congreso de Estados Unidos.

Les faltó un detalle. Recordar que en su campaña electoral de 1989, para ocupar ese escaño, ella incluyó en su programa político lograr  la liberación del terrorista Orlando Bosch Avila, preso y amenazado con la expulsión del suelo estadounidense por ser un bandido de esa catadura.

La agencia británica Reuters dijo que Ileana era uno de los escudos de Bosch, y el 4 de agosto de aquel año un cable de UPI afirmó que las acusaciones formuladas en su contra incluían 1700 páginas entregadas por la CIA a juristas que participaban en el juicio.

Unos meses después, el 17 de julio de 1990, el gobierno republicano de George Bush (padre) le concedió libertad y abrigo a quien, junto a otras iniquidades, fue coautor de la voladura en pleno vuelo de un avión civil cubano con 73 personas a bordo, todas destrozadas.

El 8 de mayo de 2003, Ileana defendió a otro terrorista igualmente muy próximo a su círculo familiar, Luis Posada Carriles, implicado junto a Bosch en el sabotaje a la aeronave de pasajeros frente a la isla de Barbados.

Más tarde autoridades de Panamá le descubrieron la intención, y  por ello le detuvieron, de volar en pedazos un local de la universidad nacional  donde hablaría Fidel Castro y le escucharían miles de alumnos.

Fue entonces cuando Ros-Lehtinen le hizo llegar una carta a la presidenta panameña, Mireya Moscoso, donde escribió: “le pedimos con respeto que perdone a Luis Posada Carriles”.

El 21 de abril de 2010, The Miami Herald reveló que ella pedía dinero a cambio de favores que brindaba a través de sus gestiones en la Cámara de Representantes.

Sarah Dufendach, vicepresidenta de asuntos legislativos de Common Cause (un lobby independiente del Congreso para vigilar la ética) declaró al Herald: “Ileana está usando su acceso e influencia como una forma de recaudar dinero…”

El 13 de marzo de 2006, la publicación Roll Call reveló que esa congresista fue investigada por el Departamento de Justicia sobre el famoso caso Abramoff, porque ese cabildero-estafador, muy ligado a ella, había arrastrado a varios legisladores a participar en sus corruptas maquinaciones.

Por ahora basta, aunque tengo en archivo mucho más. No escribí, como dijo Café Fuerte, un libro de insultos hacia la congresista Ileana Ros-Lehtinen,, prefiero, como regla, más que calificar, demostrar.

http://www.cubasi.cu/

¿Con qué moral?

Estados Unidos ha reaccionado airadamente frente a la decisión rusa de otorgar asilo a Edward Snowden. Sin embargo, varios analistas políticos norteamericanos señalan que Estados Unidos ha dado y da protección y asilo a numerosos genocidas y criminales de diversas partes del mundo.

Se menciona por ejemplo, a Gonzalo (“Goni”) Sánchez de Losada, acusado de masacrar a manifestantes en 2003 en Bolivia (67 muertos, más de 400 heridos). Sánchez de Losada vive en Chevy Chase, Maryland, es miembro “emeritus” del “Inter-American Dialogue” y asesora a Washington en política exterior. El gobierno de Estados Unidos no sólo rehusa la extradición de este bandido sino que le rinde honores.

Otro ejemplo que no podía dejar de mencionarse es el de Luis Posada Carriles, reclamada reiteradamente su extradición por Venezuela, terrorista que, entre otras innumerables fechorías, hizo estallar en el aire una nave de CUBANA de Aviación con 73 personas a bordo. Posada Carriles vive libre y confortablemente en Miami y aporta su larga experiencia a conspiraciones, en las que intervienen golpistas venezolanos (protegidos también por Estados Unidos), como la que tiene lugar actualmente para asesinar al presidente Maduro.

Otro caso que se menciona es el de Emmanuel “Toto” Constant, líder de escuadrones de la muerte haitianos y agente de la CIA, autor de incontables torturas y asesinatos. “Toto” vive plácidamente en la ciudad de Nueva York.

Ocupan también un lugar importante en el “ranking” de bandidos bajo la protección de Estados Unidos, los banqueros William y Roberto Isaías, con orden de prisión en Ecuador por malversación de fondos públicos y estafa masiva a los clientes del Filanbanco. Estados Unidos niega a Ecuador la extradición de los hermanos Isaías y la posibilidad de recuperar los millones de dólares robados al pueblo ecuatoriano y que disfrutan ahora en Estados Unidos estos banqueros ladrones.

Estos son, sin embargo, sólo unos pocos de los casos más conspícuos. Durante décadas, Estados Unidos ha dado abrigo a toda la escoria internacional, principalmente de América Latina. Esbirros, torturadores, asesinos, miembros de sangrientas dictaduras militares, políticos ladrones… han encontrado un paraíso en Estados Unidos. Solamente en Miami, y sólo tieniendo en cuenta a los que Cuba legítimamente reclama, se calcula en más de un centenar los criminales batistianos y terroristas que pasean por sus calles.

¿Con qué moral?.

https://www.facebook.com/notes/salvador-capote/con-qu%C3%A9-moral/10201402332115872

Luis Posada Carriles se involucra en planes de asesinato contra Nicolás Maduro

Posada Carriles está detrás de planes de magnicidio contra Maduro

Posada Carriles está detrás de planes de magnicidio contra Maduro

El presidente de la Asamblea Nacional (AN), Diosdado Cabello, denunció que los presuntos planes para eliminar físicamente al presidente de la República, Nicolás Maduro siguen en marcha.

La información la dio a conocer a través de un encuentro con los medios de comunicación, desde el Palacio Legislativo, en Caracas, y señaló que el ataque se está gestando desde Miami (EE.UU.) por el exagente de la CIA, Luis Posada Carriles junto al empresario de bienes raíces Eduardo Macaya Álvarez, (ambos de origen cubano) en colaboración con un grupo de venezolanos y colombianos, entre ellos el expresidente Álvaro Uribe Velez.

En este sentido, expuso que el ministro de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, develará este miércoles el resto de los nombres de los integrantes del plan de magnicidio.

“Va a dar una declaración en TeleSur donde aportará nuevos nombres. Con esto quiero alertar al país, escuchen lo que va a decir Miguel Rodríguez Torres porque los planes para eliminar físicamente a Maduro están en marcha”, resaltó.

Asimismo, señaló que el pasado 24 de julio había una operación para ejecutar el atentado contra el jefe de Estada. “Se habla de más de la incursión de más de 400 hombres a Venezuela por el estado Zulia. Tenían planes para hacer una operación el día 24 de julio y cayó por algunas medidas que nosotros tomamos”, aclaró el parlamentario.

NO VAMOS A CAER EN CHANTAJES

En relación con el allanamiento de la inmunidad parlamentaria del diputado opositor, Richard Mardo, por hechos de corrupción, Cabello sostuvo que la AN se apegó al artículo 200 de la Constitución, “nosotros estamos en la Asamblea Nacional para que se haga justicia. Fuimos claros en la integración del artículo 200 de la Constitución, no como en la Cuarta República.”, aseveró.

Finalmente, criticó la marcha convocada para este sábado por la oposición venezolana para apoyar a Mardo. “Los corruptos marcharán el día sábado para protegerse entre ellos. No vamos a caer en chantajes, nos sentimos tranquilos con nuestra conciencia”, puntualizó.

 

Philip Agee, el agente CIA que espió a Ecuador y lo contó todo

Philip Agee

Philip Agee

Tuvo el valor, en 1967, de abandonar una agencia que se caracterizaba por su apoyo criminal a dictaduras sanguinarias. Contaba que tomó esa decisión de manera definitiva cuando, estando en un restaurante de México, vio a una amiga estallar en lágrimas al conocer la noticia de la muerte del Che.

Ahí está representada, en una sola imagen, toda la nobleza del personaje que falleció a los 73 años de edad, el 7 de enero en 2008, en  La Habana, en esta tierra de Cuba desde donde seguía denunciando las actividades terroristas y subversivas desarrolladas por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos contra gobiernos y líderes progresistas del continente.

Phillip B. Agee, ciudadano estadounidense, fue oficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en América Latina durante doce años hasta que abandonó sus filas en 1969 por motivos de conciencia. Ocupaba entonces un puesto de fachada en la embajada norteamericana de México, como agregado olímpico, con el pretexto de la preparación de los Juegos de 1968. Anteriormente, había sido ubicado en Ecuador y en Uruguay.

”Millones de personas en el mundo entero han sido matadas o, por lo menos, han visto sus vidas destruidas por la CIA y las instituciones que soporta”, declaró Agee en una entrevista concedida en 1975.

”Yo no podía quedarme sentando, haciendo nada”, añadió.

Al salir de la Compañía, mientras sufría amenazas y una constante persecución que puso su vida en peligro en más de una oportunidad, se dedicaba a redactar su libro “Inside the Company: CIA Diary” ( Dentro de la Compañía: Diario de la CIA).

La obra, verdadera síntesis de las actividades criminales de la CIA en América, fue publicada en 1974, acompañada de un anexo con 22 páginas de nombres de agentes infiltrados en todo el continente. Constituyó una verdadera bomba que estremeció a todos los sectores de los servicios norteamericanos de inteligencia.

Determinada a eliminarlo, la CIA encargo al ex jefe de la estación CIA de Miami, Ted Shackley, conocido como el Fantasma Rubio, la misión de capturarlo. Agee tuvo que salir de Francia donde se encontraba para refugiarse en Cambridge, Gran Bretaña, Agee fue entonces expulsado por los británicos a solicitud de Washington.

Impedido de radicarse, sucesivamente, en Italia y en los Países Bajos, donde las autoridades fueron constantemente presionadas para negarle algún estatuto migratorio, privado de pasaporte norteamericano por ser una “amenaza a la seguridad nacional”, se exiló en 1980 en la isla caribeña de Granada, bajo el gobierno revolucionario de Maurice Bishop.

Con la invasión estadunidense contra ese pequeño país, en 1983, se refugió en Nicaragua, para luego de la llegada al poder de la contrarrevolución sostenida por Washington, instalarse en Cuba que le ofreció su hospitalidad.

A pesar de todos los peligros y dificultades, Agee publicó Trabajo sucio: la CIA en Europa occidental, con Louis Wolf y varios artículos de prensa además de conceder entrevistas y asistir a reporteros en búsqueda de información.

En cinco oportunidades, el gobierno estadounidense intento llevarlo a juicio por la revelación de secretos, pero sin éxito, sus ex jefes temiendo, en última instancia, el uso que pudiera hacerse de la enorme cantidad de informaciones que conservaba.

Rabioso, George Bush padre, el ex jefe de la CIA reciclado en presidente que apadrinó la fundación de la CORU terrorista anticubana y la operación Condor, lo calificó de traidor y lo calumnió en numerosas oportunidades. Su esposa, Barbara, fue condenada a retractarse cuando lanzó el mismo insulto por escrito, en una autobiografía redactada a cuatro manos.

Amigo fiel de Cuba, Agee demostró como la Isla se encontraba víctima de un nuevo programa mundial desarrollado por la CIA para financiar y desarrollar organizaciones llamadas disidentes bajo la fachada de la Agencia para el Desarrollo Internacional (AID) y un fondo expresamente establecido en 1983 con este objetivo, The National Endowment for Democracy (NED).

Mientras el New York Times se interrogaba, al anunciar su muerte, sobre la dimensión de los “daños” causados por Agee a los servicios de inteligencia de EE.UU., los medios progresistas del mundo reconocieron, al contrario, los servicios que rindió a la humanidad, como verdadero patriota norteamericano, al haber desenmascarado una organización que llevo hasta extremos nunca vistos el uso de la violencia por una gran potencia contemporánea.

Una potencia que protege a un terrorista como el cubanoamericano Luis Posada Carriles mientras mantiene encarcelados en condiciones infrahumanas a los antiterroristas cubanos que intentaban contrarrestar sus planes.

Cuando el mundo entero se escandaliza con las torturas infligidas en Guantánamo y en toda una red de centros de interrogatorio conformada por la CIA en el mundo entero, cuando descubre, ¿qué pensará el agente de la CIA que se sumó a la organización con la ilusión de defender a su país?

Contratado por la CIA como analista de las informaciones robadas en el mundo entero con su maquinaria infernal de ciberespionaje construida, Edward Snowden, se habrá dado cuenta, como Philip Agee, que debía renunciar a las ventajas que procura un empleo de funcionario federal norteamericano, para sumarse a la lucha de los miles de millones de seres humanos que, armados con la sola fuerza de sus convicciones, creen que un mundo mejor es posible.

 

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No hay una razón legítima para usar la arbitraria lista de terrorismo como arma política contra Cuba

Politólogos como el estadounidense Noam Chomsky y medios de prensa de diversos países concuerdan en que no hay una razón legítima para usar la arbitraria lista de terrorismo como arma política contra Cuba.

La lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo la confecciona el Departamento de Estado con aquellas naciones que Washington considera como colaboradoras de organizaciones terroristas.

La inclusión en el informe supone enfrentarse a estrictas sanciones y, en el caso de Cuba, responde a consideraciones unilaterales basadas en la hipocresía y la manipulación, según analistas.

A esa conclusión llegan muchos estudiosos sobre esa parte de la política de la Casa Blanca contra la isla, que lejos de cesar se reitera años tras año desde 1982, pese a la falta de argumentos creíbles que puedan justificarla.

En la lista, que se creó el 29 de diciembre de 1979 y entonces situó a naciones soberanas como a Libia, Irak, Yemen del Sur y Siria, se incluye a La Habana por el hecho, según Wikipedia, la enciclopedia libre en internet, de que el gobierno cubano proporcionó atención médica y asistencia política a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a que miembros actuales y anteriores de Patria Vasca y Libertad (ETA) siguen viviendo en Cuba.

Esa misma publicación señala que las autoridades cubanas no proporcionaron “ni armas ni entrenamiento paramilitar, ya sea a ETA o las FARC”, mientras que otras publicaciones plantean que estas relaciones respondieron en su momento a solicitudes de las autoridades de esos países para avanzar en procesos de diálogo o por razones humanitarias.

Politólogos como el estadounidense Noam Chomsky y medios de prensa de diversos países concuerdan en que no hay una razón legítima para usar la arbitraria lista de terrorismo como arma política contra Cuba.

A raíz de la publicación del informe el 30 de mayo de 2013, algunas voces críticas estiman que al continuar haciéndolo el Departamento de Estado se basa tan solo en diferencias ideológicas.

Llama la atención que en meses próximos a la fecha para dar a conocer su enfoque unilateral del problema y carentes de argumentos para tal política, sectores contrarios comenzaron a crear un ambiente hostil a fin de reiterar una decisión que para muchos es indefendible.

El informe de 2013 sostiene que “el gobierno cubano sigue protegiendo a fugitivos buscados en Estados Unidos. El gobierno cubano también proporciona apoyos como viviendas, bonos alimentarios y atención médica a esos individuos” y descubre, por primera vez, la presencia de separatistas vascos en Cuba.

Al Departamento de Estado no le quedó más alternativa, además, de reconocer que Cuba “acoge un diálogo de paz” entre la guerrilla y el Estado colombiano, y señala que no hay “ningún indicio de que el gobierno cubano proporcione armas o entrenamiento paramilitar a grupos terroristas” .

Según el exjefe de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, Wayne S. Smith, el gobierno colombiano, lejos de acusar a Cuba de albergar a guerrilleros, saludó varias veces la contribución de La Habana al proceso de paz.

En el caso de los miembros de ETA, el Departamento de Estado no habla de que la presencia de los vascos en la isla respondió a una petición del gobierno español de Felipe González de acoger a unos dirigentes, en el marco de negociaciones de paz con la organización separatista.

Durante el segundo trimestre del año, grupos afines a la ultraderecha de Miami y voceros del propio gobierno comenzaron a inflar acusaciones contra La Habana basadas en que las autoridades permiten a perseguidos por la justicia norteamericana encontrar refugio en la isla.

Con una precisión sorprendente, retomaron el caso de la luchadora estadounidense Assata Shakur, quien no aparece en la lista de terroristas buscados en el país.

Fue acusada de matar a un policía estatal de Nueva Jersey hace 49 años, y súbitamente resultó calificada como una de las terroristas más buscadas por el Buró Federal de Investigación (FBI), con una recompensa de dos millones por su cabeza.

Shakur, quien huyó a Cuba en 1979 y recibió asilo político, ha declarado constantemente su inocencia. Según expertos, categorizar a Shakur como terrorista podría poner en peligro su vida a manos de los que querrían cobrar la recompensa, y ha llevado a funcionarios del Departamento de Estado a utilizar su cambio de estatus como una justificación para mantener a Cuba en la lista.

Los que siguen el tema estiman que la reiteración del caso de Cuba es un movimiento de sectores conservadores con influencia en el gobierno ante posibles movimientos del secretario de Estado, John Kerry, de propiciar cambios en la política hacia la isla del Caribe.

El énfasis puesto en que el gobierno cubano sigue protegiendo a fugitivos buscados en Estados Unidos puede convertirse en un arma de doble filo para Washington pues hay abundantes evidencias y hechos palpables de que ese país le brinda refugio a terroristas internacionales, no solo cubanos como Luis Posada Carriles.

En los últimos años, destaca la relación de autoridades estadounidense con el terrorista checheno Ilyas Akhmadov, con un abultado prontuario de acciones criminales por lo que es uno de los hombres más buscados por Rusia.

Akhmadov fue subalterno del islamista radical Shamil Basayev, quien encabezó una acción de separatistas contra Moscú, cuando tomaron más de mil rehenes en un hospital en Budyonnovsk, en 1995.

Reside Akhmadov en territorio estadounidense gracias al apoyo de importantes figuras como la exsecretaria de Estado Madeleine Albright y el senador republicano John McCain, entre otros, que justifican estas relaciones y otras con grupos como al-Nusra, presente en la lista de organizaciones terroristas, porque sirven a los intereses de la política de Washington.

Ante este doble rasero político, una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba expresa que “nuevamente, esta decisión bochornosa ha sido tomada faltando de manera deliberada a la verdad e ignorando el amplio consenso y el reclamo explícito de numerosos sectores de la sociedad estadounidense y de la comunidad internacional para que se ponga fin a esa injusticia”.

El Gobierno de los Estados Unidos insiste en mantener esta designación arbitraria y unilateral, a pesar del desplome total de las acusaciones ridículas y de los argumentos endebles que tradicionalmente ha utilizado en los últimos años como excusas para ello, señalan los cubanos.

Asimismo agregan que la Casa Blanca emplea el terrorismo de Estado como un arma contra países que desafían sus intereses, causando muertes en la población civil. Ha usado aviones no tripulados para perpetrar ejecuciones extrajudiciales de supuestos terroristas, incluso estadounidenses, resultado de lo cual han muerto cientos de civiles inocentes, subraya.

El gobierno de la isla también acusa a Washington de albergar a terroristas de origen cubano responsables de varias centenas de asesinatos, algo que Estados Unidos no niega. Desde 1959, el terrorismo procedente de Estados Unidos costó la vida a tres mil 478 cubanos.

El caso más emblemático es el de Luis Posada Carriles, reclutado por la CIA en 1961 y responsable de más de un centenar de asesinatos, entre ellos el atentado del 6 de octubre de 1976 que provocó la explosión en pleno vuelo de un avión civil en Barbados, ocasionando la muerte de 73 personas.

Muchos hoy se preguntan qué razón tenían las autoridades de la isla, a no ser su disposición a luchar contra el flagelo, para alertar a Washington con informes sobre 64 personas implicadas en actos de terrorismo contra el país y que fueron entregados al FBI, el que lejos de actuar contra estos, lo hizo contra un grupo de cinco jóvenes cubanos que ayudaron a modelar y recopilar la información.

Hoy ese grupo representa la prueba indiscutible de que lejos de propiciar y apoyar el terrorismo, las autoridades cubanas lo combaten, según expresa en un análisis Salim Lamrani, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba

El 30 de mayo, el Departamento de Estado de los Estados Unidos repitió la insólita acusación de que Cuba es un “Estado Patrocinador del Terrorismo Internacional”.

Nuevamente, esta decisión bochornosa ha sido tomada faltando de manera deliberada a la verdad e ignorando el amplio consenso y el reclamo explícito de numerosos sectores de la sociedad estadounidense y de la comunidad internacional para que se ponga fin a esa injusticia.

El único propósito de este ejercicio desprestigiado contra Cuba es intentar justificar el mantenimiento del bloqueo, una política fracasada que el mundo entero condena. También pretende complacer a un grupo anticubano, cada vez más pequeño, que se aferra a apuntalar una política que ya no tiene sustento y que ni siquiera representa los intereses nacionales de los Estados Unidos, de la mayoría de la población estadounidense y de la emigración cubana residente en ese país.
El Gobierno de los Estados Unidos insiste en mantener esta designación arbitraria y unilateral, a pesar del desplome total de las acusaciones ridículas y de los argumentos endebles que tradicionalmente ha utilizado en los últimos años como excusas para ello, como la presencia en nuestro país de fugitivos de la justicia estadounidense, ninguno de los cuales, por cierto, ha sido acusado de terrorismo. También alega que Cuba acoge a militantes vascos de ETA, desconociendo que esto respondió a una solicitud de los gobiernos concernidos en el tema. Señala, además, que miembros de la guerrilla de Colombia viven en nuestro país, lo cual constituye una acusación absurda pues desde  el  2011, Cuba acompaña, como garante, el proceso de paz en Colombia.

El territorio de Cuba nunca ha sido utilizado y nunca se usará para cobijar a terroristas de ningún origen, ni para organizar, financiar o perpetrar actos de terrorismo contra ningún país del mundo, incluyendo los Estados Unidos. El Gobierno cubano rechaza y condena inequívocamente todo acto de terrorismo, en cualquier lugar, bajo cualquier circunstancia y cualesquiera que sean las motivaciones que se aleguen.

Por el contrario, el Gobierno de los Estados Unidos emplea el terrorismo de Estado como un arma contra países que desafían sus intereses, causando muertes en la población civil. Ha usado aviones no tripulados para perpetrar ejecuciones extrajudiciales de supuestos terroristas, incluso estadounidenses, resultado de lo cual han muerto cientos de civiles inocentes.

Los Estados Unidos han sido históricamente refugio de terroristas y asesinos confesos de origen cubano y hasta el día de hoy cobija a Luis Posada Carriles, autor intelectual del primer atentado terrorista contra la aviación civil en el Hemisferio Occidental, que provocó la explosión en pleno vuelo, frente a las costas de Barbados, de un avión de Cubana de Aviación, el 6 de octubre de 1976 y el fallecimiento de sus 73 pasajeros, incluyendo a los integrantes del equipo nacional juvenil de esgrima. Posada vive libre y tranquilamente en Miami, mientras Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González permanecen encarcelados injustamente por luchar contra el terrorismo en los Estados Unidos, acusados de delitos que no cometieron.
Cuba ha sufrido durante décadas las consecuencias de actos terroristas organizados, financiados y ejecutados desde el territorio de los Estados Unidos, con un saldo de 3 478 muertos y 2 099 discapacitados. El Gobierno cubano no reconoce al Gobierno de los Estados Unidos la más mínima autoridad moral para juzgarlo.

Desde el año 2002, el Gobierno de Cuba propuso al de los Estados Unidos adoptar un acuerdo bilateral para enfrentar el terrorismo, oferta que reiteró en el 2012, sin haber recibido respuesta.

El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza enérgicamente la utilización con fines políticos de un asunto tan sensible como el terrorismo internacional, demanda que se ponga fin a esta designación vergonzosa que ofende al pueblo cubano, tiene como único objetivo intentar justificar a como dé lugar el bloqueo anacrónico y cruel contra Cuba y desacredita al propio Gobierno de los Estados Unidos.

La Habana, 30 de mayo de 2013

http://www.juventudrebelde.cu/

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