Establece Roger Klüh récord de velocidad y tiempo sobre el agua entre Cayo Hueso y la Habana

FOTO: AP

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Deficiencias técnicas, altas olas y el sofocante sol que los hostigó durante la travesía no apabullaron a los tripulantes de la lancha Apache Star, quienes, liderados por el corredor alemán Roger Klüh, marcaron hoy récord de velocidad sobre agua entre Cayo Hueso y La Habana.
Aunque el tiempo no fue lo más importante para Klüh y sus navegantes, sino el haber llevado la ya legendaria embarcación hasta costas cubanas, lo cierto es que el equipo logró atravesar las 90 millas (145 kilómetros) que separan a ambas comunidades en una hora y 45 minutos.
Con ese registro, la tripulación a bordo de la Apache Star superó este  sábado primero de agosto la marca impuesta en 1958 por Forest Johnson, quien encabezó la carrera de lanchas rápidas entre Miami y La Habana con una marca de seis horas y 23 minutos.

Foto: Claudia Camps.

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Una multitud de habaneros se aproximaron al Malecón de la capital para recibir al osado exjugador de hockey sobre hielo, quien en la misma fecha de su cumpleaños 50, decidió acometer esta hazaña, como un símbolo de amistad entre las comunidades náuticas y los pueblos de Estados Unidos y Cuba.
“Estoy feliz por haber convertido en realidad este proyecto luego de tres años en espera de los permisos legales pertinentes”, manifestó el corredor alemán, en breve intercambio con la prensa que aguardó su llegada en el Club Náutico Internacional Hemingway de Cuba para conocer detalles de la aventura.
Acalorado aún por el ajetreado viaje, pero sobre todo, profundamente conmovido por haberlo logrado, Klüh explicó que muchos fueron los desvanes sufridos durante la travesía; a pocas millas de salir de Cayo Hueso perdieron la comunicación entre ellos, lo que impidió por ejemplo que el navegante Damien Sauvage pudiera darle las orientaciones correctas hacia dónde dirigir la nave.
También el sistema de navegación estuvo inestable, al parecer por las altas olas que debieron enfrentar, y a 40 millas fuera de las costas cubanas tuvieron que hacer una parada de cerca de 15 minutos por desperfectos técnicos de la lancha, señaló Klüh.
“He tenido la oportunidad de participar en varias carreras de lanchas en distintas partes del mundo, pero nunca en esos años disfruté tanto como divisar la línea de costa de la Isla y recibir el aprecio de su gente; realmente el de hoy, ha sido un hito”, significó el estadounidense Mark Mcmanus, creador de la Apache Star y dueño del astillero Apache donde se construyó la nave.

Foto: Reno Massola.

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Navegar por el mar no es cómo manejar por una autopista, aseveró Mcmanus y agregó: “las condiciones, el viento, cambian de un metro a otro, y de repente nos encontramos con olas de tres metros de altura; pero conté con un piloto, un navegante y un ingeniero muy talentosos”.
Este ha sido el proyecto más grande de mi vida, y agradezco al pueblo cubano el caluroso recibimiento, dijo el francés Sauvage, al tiempo que el ingeniero mecánico John Pompi, aseguraba que había sido una jornada extraordinariamente emocionante.
Minutos antes de la rueda de prensa, José Miguel Díaz Escrich, Comodoro del Club Náutico, comentaba a la AIN que ya en aguas cubanas, la lancha a motor, habilitada con tecnologías de avanzada para navegar a más de 60 millas por hora, sufrió roturas, por lo cual fue transportada desde la bahía habanera hasta el Residencial Marina Hemingway.
Detalló que Klüh y su tripulación no pudieron cumplir con el tiempo que esperaban inicialmente -una hora aproximadamente-, no obstante sí lograron romper el récord de velocidad y traer a territorio cubano la embarcación.
Esta hazaña muestra una vez más el respeto y, sobre todo, el cariño que existe entre las comunidades de Cayo Hueso y La Habana, consideró.

Foto: Reno Massola.

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Anunció para noviembre una regata de unas 20 lanchas rápidas, que competirán previamente en el Campeonato Mundial de Cayo Hueso, un evento que retomará el espíritu de los tradicionales topes que se realizaban entre Miami y la capital cubana en las primeras décadas del siglo XX.
Apache Star, única de su tipo, está propulsada por dos motores Mercury Racer con una potencia de tres mil caballos de fuerza y fue construida con los últimos adelantos tecnológicos, para atravesar la distancia prevista en menos de dos horas.
Esa lancha de motor es la reencarnación de la más rápida de Estados Unidos, la Apache Heritage No. 50, que ganó dos Campeonatos Mundiales de Súper Lanchas de Cayo Hueso (1922 y 1923).
El éxito de esa poderosa embarcación cambió el futuro del deporte en alta mar, al fabricarse con un material de alta resistencia -Kevlar 149-, que la hacía ideal para carreras de larga distancia por mar e incluso con fuerte oleaje.
Roger Klüh decidió dar nueva vida a esa leyenda en el astillero de Apache Power-Boat.

FOTO: Reno Massola

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(Tomado de la AIN)

Fuerte terremoto en Indonesia descartan alerta de tsunami

Esta imagen de satélite fue obtenida por DigitalGlobe y muestra una visión general del sur de Banda Aceh, Sumatra. Aquí se produjo un terremoto de 8,7 grados de magnitud cuyo su epicentro fue localizado a 20 millas (33 kilómetros) debajo del suelo marino, a unas 269 millas (434 kilómetros) de la capital de la provincia de Aceh. Foto: AP/ Digital Globe

Un sismo de magnitud 8,7 se produjo este miércoles frente a la costa occidental de la isla indonesia de Sumatra, provocando un alerta de tsunami y evacuaciones masivas en las costas del Océano Índico.

El sismo tuvo lugar a las 08H38 GMT, a 33 km de profundidad y a 450 km al suroeste de Banda Aceh, la capital de la provincia de Aceh, precisó el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS).

Según un periodista de la AFP en Banda Aceh, el sismo se prolongó durante unos cinco minutos.

“Todo empezó con una fuerte sacudida que luego se fue fortaleciendo. Algunas personas tratan de huir de la costa, otras están orando y los niños empezaron a gritar cuando los maestros les dijeron de salir de la escuela”, explicó el reportero.

“Hay un caos en el tránsito porque la gente trata de alejarse de la costa”, añadió.

En una primera declaración, el presidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, trató de lanzar un mensaje de tranquilidad. “De momento, no hay amenaza de tsunami”, dijo ante la televisión.

Dos horas después, una violenta réplica de magnitud 8,2 se produjo, a las 10H43 GMT, a sólo 16 kilómetros de profundidad y a 615 km de Banda Aceh.

El primer terremoto se sintió muy lejos en el interior de otros países como India y Tailandia. Algunos edificios temblaron en Bangkok.

El Centro estadounidense de Vigilancia de Tsunamis en el Pacífico decretó el estado de alerta para todo el Océano Indico.

“Los sismos de esta magnitud pueden potencialmente provocar tsunamis devastadores capaces de alcanzar el conjunto de la región del Océano Indico”, advirtió el centro en un comunicado.

India decretó primero alerta de tsunami para las islas de Andamán y Nicobar, donde el tsunami de 2004 había dejado 450 muertos, y la extendió luego a varios Estados costeros situados sobre Océano Índico.

Tailandia ordenó la evacuación de las costas del mar de Andamán. “Las personas que viven en la costa de Andamán deben desplazarse a puntos elevados y permanecer lo más lejos posible del mar”, recomendó el Centro Nacional de Gestión de Catástrofes de Tailandia.

Según una turista australiana, Bonnie Muddle, que se encuentra de vacaciones el popular balneario tailandés de Phuket, arrasado en 2004 por un tsunami, se iniciaron las evacuaciones de la población y de los turistas en Krabi y en la bahía de Phang nag.

“Todo el mundo empieza a estar preocupado aquí”, explicó la turista por teléfono a la AFP.

Sri Lanka, donde murieron 30.000 personas en 2004, también decretó el alerta en sus costas. “Existe una fuerte posibilidad que el tsunami alcance nuestra isla después del sismo en Indonesia”, dijo el director adjunto del Departamento de Meteorología, M.D. Dayananda.

El temblor se sintió durante cerca de 5 minutos, explicó un periodista de la AFP situado en Banda Aceh.

La isla de Sumatra, situado al noroeste del archipiélago indonesio, ya había registrado un sismo de magnitud 9,3 que provocó un tsunami que dejó más de 220.000 muertos en una decena de países del sureste de Asia.

Cuba: La fruta que no cayó

Cuba se vio forzada a luchar por su existencia frente a una potencia expansionista, ubicada a pocas millas de sus costas, que proclamaba la anexión de nuestra isla, cuyo único destino era caer en su seno como fruta madura. Estábamos condenados a no existir como nación.

En la gloriosa legión de patriotas que durante la segunda mitad del siglo XIX luchó contra el aborrecible coloniaje impuesto por España a lo largo de 300 años, José Martí fue quien con más claridad percibió tan dramático destino. Así lo hizo constar en las últimas líneas que escribió cuando, víspera del rudo combate previsto contra una aguerrida y bien pertrechada columna española, declaró que el objetivo fundamental de sus luchas era: “… impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”

Sin comprender esta profunda verdad, hoy no se podría ser ni patriota, ni revolucionario.

Los medios de información masiva, el monopolio de muchos recursos técnicos, y los cuantiosos fondos destinados a engañar y embrutecer a las masas, constituyen sin duda obstáculos considerables, pero no invencibles.

Cuba demostró que -a partir de su condición de factoría colonial yanki, unida al analfabetismo y la pobreza generalizada de su pueblo-, era posible enfrentar al país que amenazaba con la absorción definitiva de la nación cubana. Nadie puede siquiera afirmar que existía una burguesía nacional opuesta al imperio, tan cercana a  este se desarrolló que incluso poco después del triunfo envió catorce mil niños sin protección alguna a Estados Unidos, aunque tal acción estuvo asociada a la pérfida mentira de que sería suprimida la Patria Potestad, que la historia registró como operación Peter Pan y fue calificada como la mayor maniobra de manipulación de niños con fines políticos que se recuerde en el hemisferio occidental.

El territorio nacional fue invadido, apenas dos años después del triunfo revolucionario, por fuerzas mercenarias, -integradas por antiguos soldados batistianos e hijos de terratenientes y burgueses- armadas y escoltadas por Estados Unidos con buques de su flota naval, incluidos portaaviones con equipos listos para entrar en acción, que acompañaron a los invasores hasta nuestra isla. La derrota y la captura de casi la totalidad de los mercenarios en menos de 72 horas y la destrucción de sus aviones que operaban desde bases en Nicaragua y sus medios de transporte naval, constituyó una derrota humillante para el imperio y sus aliados latinoamericanos que subestimaron la capacidad de lucha del pueblo cubano.

La URSS frente a la interrupción del suministro de petróleo por parte de Estados Unidos, la ulterior suspensión total de la cuota histórica de azúcar en el mercado de ese país, y la prohibición del comercio creado a lo largo de más de cien años, respondió a cada una de esas medidas abasteciendo combustible, adquiriendo nuestra azúcar, comerciando con nuestro país y finalmente suministrando las armas que Cuba no podía adquirir en otros mercados.

La idea de una campaña sistemática de ataques piratas organizados por la CIA, los sabotajes y las acciones militares de bandas creadas y armadas por ellos, antes y después del ataque mercenario, que culminarían en una invasión militar de Estados Unidos en Cuba, dieron origen a los acontecimientos que pusieron al mundo al borde de una guerra nuclear total, de la que ninguna de sus partes y ni la propia humanidad habría podido sobrevivir.

Aquellos acontecimientos sin dudas costaron el cargo a Nikita Jruschov, que subestimó al adversario, desoyó criterios que les fueron informados y no consultó su decisión final con los que estábamos en la primera línea. Lo que pudo ser una importante victoria moral se convirtió así en un costoso revés político para la URSS. Durante muchos años las peores fechorías continuaron realizándose contra Cuba y no pocas, como su criminal bloqueo, se cometen todavía.

Jruschov tuvo gestos extraordinarios con nuestro país. En aquella ocasión critiqué sin vacilación el acuerdo inconsulto con Estados Unidos, pero sería ingrato e injusto dejar de reconocer su extraordinaria solidaridad en momentos difíciles y decisivos para nuestro pueblo en su histórica batalla por la independencia y la revolución frente al poderoso imperio de Estados Unidos. Comprendo que la situación era sumamente tensa y él no deseaba perder un minuto cuando tomó la decisión de retirar los proyectiles y los yankis se comprometieron, muy secretamente, a renunciar a la invasión.

A pesar de las décadas transcurridas que suman ya medio siglo, la fruta cubana no ha caído en manos yankis.

Las noticias que en la actualidad llegan de España, Francia, Iraq, Afganistán, Pakistán, Irán, Siria, Inglaterra, las Malvinas y otros numerosos puntos del planeta, son serias, y todas auguran un desastre político y económico por la insensatez de Estados Unidos y sus aliados.

Me limitaré a unos pocos temas. Debo señalar según cuentan todos, que la selección de un candidato republicano para aspirar a la presidencia de ese globalizado y abarcador imperio, es a su vez, -lo digo en serio- la mayor competencia de idioteces e ignorancia que se ha escuchado nunca. Como tengo cosas que hacer, no puedo dedicarle tiempo al asunto. De sobra sabía que sería así.

Ilustran más algunos despachos cablegráficos que deseo analizar, porque muestran el increíble cinismo que genera la decadencia de Occidente. Uno de ellos, con pasmosa tranquilidad, habla de un preso político cubano que, según se afirma, murió tras huelga de hambre que duró 50 días. Un periodista de Granma, Juventud Rebelde, noticiero radial, o cualquier otro órgano revolucionario, se puede equivocar en cualquier apreciación sobre cualquier tema, pero jamás fabrica una noticia o inventa una mentira.

En la nota de Granmase afirma que no hubo tal huelga de hambre; era un recluido por delito común, sancionado a 4 años por agresión que provocó lesiones en el rostro a su esposa; que la propia suegra solicitó la intervención de las autoridades; los familiares más allegados estuvieron al tanto de todos los procedimientos que se emplearon en su atención médica y estaban agradecidos por el esfuerzo de los especialistas médicos que lo atendieron. Fue asistido, afirma la nota, en el mejor hospital de la región oriental como se hace con todos los ciudadanos. Había muerto a causa de fallo multi-orgánico secundario asociado a un proceso respiratorio séptico severo.

El paciente había recibido todas las atenciones que se aplican en un país que posee uno de los mejores servicios médicos del mundo, los cuales se brindan gratuitamente, a pesar del bloqueo impuesto por el imperialismo a nuestra Patria. Es sencillamente un deber que se cumple en un país donde la Revolución tiene el orgullo de haber respetado siempre, durante más de 50 años, los principios que le dieron su invencible fuerza.

Más valdría realmente que el Gobierno español, dadas sus excelentes relaciones con Washington, viaje a Estados Unidos y se informe de lo que ocurre en las cárceles yankis, la conducta despiadada que aplica a los millones de presos, la política que se practica con la silla eléctrica y  los horrores que se cometen con los detenidos en las cárceles y los que protestan en las calles.

Ayer lunes 23 de enero, un duro editorial de Granma titulado “Las verdades de Cuba” en una página completa de ese órgano explicó detalladamente la insólita desvergüenza de la campaña mentirosa desatada contra nuestra Revolución por algunos gobiernos “tradicionalmente comprometidos con la subversión contra Cuba”.

Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente.

Es bueno señalarlo con toda claridad y franqueza. El Gobierno español y la destartalada Unión Europea, sumida en una profunda crisis económica, deben saber a qué atenerse. Produce lástima leer en agencias de noticias las declaraciones de ambas cuando utilizan sus descaradas mentiras para atacar a Cuba. Ocúpense primero de salvar el euro si pueden, resuelvan el desempleo crónico que en número creciente padecen los jóvenes, y respondan a los indignados sobre los cuales la policía arremete y golpea constantemente.

No ignoramos que ahora en España gobiernan los admiradores de Franco, quien envió a miembros de la División Azul junto a las SS y las SA nazis para matar soviéticos. Casi 50 mil de ellos participaron en la cruenta agresión. En la operación más cruel y dolorosa de aquella guerra: el cerco de Leningrado, donde murieron un millón de ciudadanos rusos, la División Azul formó parte de las fuerzas que trataron de estrangular a la heroica ciudad. El pueblo ruso no perdonará nunca aquel horrendo crimen.

La derecha fascista de Aznar, Rajoy y otros servidores del imperio, debe conocer algo de las 16 mil bajas que tuvieron sus antecesores de la División Azul y las Cruces de Hierro con las que Hitler premió a los oficiales y soldados de esa división. Nada tiene de extraño lo que hace hoy la policía gestapo con los hombres y mujeres que demandan el derecho al trabajo y al pan en el país con más desempleo de Europa.

¿Por qué mienten tan descaradamente los medios de información masiva del imperio?

Los que manejan esos medios, se empeñan en engañar y embrutecer al mundo con sus groseras mentiras, pensando quizás que constituye el recurso principal para mantener el sistema global de dominación y saqueo impuesto, y de modo particular a las víctimas cercanas a la sede de la metrópolis, los casi seiscientos millones de latinoamericanos y caribeños que viven en este hemisferio.

La república hermana de Venezuela se ha convertido en el objetivo fundamental de esa política. La razón es obvia. Sin Venezuela, el imperio habría impuesto el Tratado de Libre Comercio a todos los pueblos del continente que lo habitan desde el Sur de Estados Unidos, donde se encuentran las mayores reservas de tierra, agua dulce y minerales del planeta, así como grandes recursos energéticos que, administrados con espíritu solidario hacia los demás pueblos del mundo, constituyen recursos que no pueden ni deben caer en manos de las transnacionales que le imponen un sistema suicida e infame.

Basta, por ejemplo, mirar el mapa para comprender el criminal despojo que significó para Argentina arrebatarle un pedazo de su territorio en el extremo sur del continente. Allí emplearon los británicos su decadente aparato militar para asesinar bisoños reclutas argentinos vestidos con ropas de verano cuando ya estaban en pleno invierno. Estados Unidos y su aliado Augusto Pinochet le dieron a Inglaterra un desvergonzado apoyo. Ahora, en víspera de las Olimpiadas de Londres, su Primer Ministro David Cameron también proclama, como ya lo hizo Margaret Thatcher, su derecho a usar los submarinos nucleares para matar argentinos. El gobierno de ese país desconoce que el mundo está cambiando, y el desprecio de nuestro hemisferio y de la mayoría de los pueblos hacia los opresores se incrementa cada día.

El caso de las Malvinas no es único. ¿Conoce acaso alguien cómo terminará el conflicto en Afganistán? Hace muy pocos días soldados norteamericanos ultrajaban los cadáveres de combatientes afganos, asesinados por los bombarderos sin pilotos de la OTAN.

Hace tres días una agencia europea publicó que “el presidente afgano Hamid Karzai, dio su aval a un negociado de paz con los talibanes, subrayando que esta cuestión debe ser resuelta por los ciudadanos de su país”, luego añadió: “…el proceso de paz y reconciliación pertenece a la nación afgana y ningún país u organización extranjera puede sacarles a los afganos este derecho.”

Por su parte, un despacho publicado por nuestra prensa comunicaba desde Paris que “Francia suspendió hoy todas sus operaciones de formación y ayuda al combate en Afganistán y amenazó con anticipar el retiro de sus tropas, luego de que un soldado afgano ultimara a cuatro militares franceses en el valle Taghab, de la provincia de Kapisa […] Sarkozy dio instrucciones al Ministro de Defensa Gérard Longuet para trasladarse inmediatamente a Kabul, y avizoró la posibilidad de un retiro anticipado del contingente.”

Desaparecida la URSS y el Campo Socialista, el Gobierno de Estados Unidos concebía que Cuba no podía sostenerse. George W. Bush tenía ya preparado un gobierno contrarrevolucionario para presidir nuestro país. El mismo día que Bush inició su criminal guerra contra Iraq, solicité a las autoridades de nuestro país el cese de la tolerancia que se aplicaba a los cabecillas contrarrevolucionarios que en esos días demandaban histéricamente la invasión a Cuba. En realidad, su actitud constituía un acto de traición a la Patria.

Bush y sus estupideces imperaron durante 8 años y la Revolución Cubana ha perdurado ya más de medio siglo. La fruta madura no ha caído en el seno del imperio. Cuba no será una fuerza más con la que el imperio se extienda sobre los pueblos de América. La sangre de Martí no se habrá derramado en vano.

Mañana publicaré otra Reflexión que complementa esta.

Fidel Castro Ruz

Enero 24 de 2012

7 y 12 p.m.

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