Cuba: Consejo de Estado acordó acceder a la renuncia presentada por el General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra

General de Cuerpo de Ejercito, Ministro del Interior y Mienbro del Buro Politico del Comite Central del Partido Comunista de Cuba. Abelardo Colome Ibarra. Fecha:17 Marzo 2007 Foto: Roberto Suarez

General de Cuerpo de Ejercito, Ministro del Interior y Mienbro del Buro Politico del Comite Central del Partido Comunista de Cuba. Abelardo Colome Ibarra.
Fecha:17 Marzo 2007
Foto: Roberto Suarez

El Consejo de Estado, a propuesta de su Presidente, acordó acceder a la renuncia presentada por el General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, Héroe de la República de Cuba, de su condición de miembro del Consejo de Estado y del cargo de Ministro del Interior, así como su paso al Servicio Militar de Reserva.

Igualmente y en consideración a su extensa trayectoria revolucionaria, el Consejo de Estado acordó condecorarlo con la Orden Por el Servicio a la Patria de Primer Grado.

Como muestra de desapego a cargo alguno y su proverbial modestia y lealtad a la Revolución, en febrero de 2013, previo a la elección por la Asamblea Nacional del Consejo de Estado, ofreció su condición de Vicepresidente de ese órgano a favor de la promoción de la nueva generación.

Ahora, cuando ha percibido que la salud lo limita para el cumplimiento de sus importantes responsabilidades, no dudó en presentar la renuncia, demostrando su confianza en el futuro de la Revolución Cubana y el Socialismo, como lo expresa en carta que se da a conocer públicamente.

El Consejo de Estado, al propio tiempo, acordó promover al cargo de Ministro del Interior al General de División Carlos Fernández Gondín, miembro del Comité Central del Partido, Diputado a la Asamblea Nacional y Viceministro Primero de ese organismo, quien acumula una larga hoja de servicios a la Patria.

Por otra parte, se promovió al cargo de Viceministro Primero del MININT al Vicealmirante Julio Cesar Gandarilla Bermejo, actual Jefe de la Contrainteligencia Militar, también miembro del Comité Central del Partido y Diputado a la Asamblea Nacional.

Carta de Abelardo Colomé Ibarra a Raúl Castro Ruz:

Querido Raúl:

De mis 76 años de vida, he dedicado 60 a la Revolución y mientras viva seguiré siendo un soldado más a su servicio y militante del Partido Comunista que me educó.

Sin embargo, en los últimos tiempos he venido percibiendo que mi salud ya no es la misma y me siento en el deber de presentar formal renuncia a los altos cargos políticos, estatales, gubernamentales y militares que me han honrado con desempeñar bajo tu conducción y la del invencible Fidel.

Sin pecar de inmodestia, adopto esta necesaria decisión con la satisfacción del deber cumplido y sobre todo con plena confianza en la justeza de la Revolución, el Socialismo y su victorioso futuro,

Un fuerte abrazo,

Abelardo Colomé Ibarra, 21 de octubre de 2015

Firma de Abelardo Colomé Ibarra

Lavrov: “Rusia no entiende qué hace EE.UU. en Siria”

Moscú no entiende qué hace exactamente EE.UU. en Siria y por qué los resultados de su actividad son tan insignificantes, ha admitido el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov / RIA NOVOSTI / Kiril Kallinikov

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov / RIA NOVOSTI / Kiril Kallinikov

“Vemos muy pocos detalles que expliquen qué están haciendo exactamente los estadounidenses en Siria y por qué los resultados de tantos vuelos militares son tan poco significativos (…) En mi opinión, con 25.000 incursiones se puede destruir toda Siria”, ha indicado el canciller en una entrevista a la cadena rusa NTV.

El Derecho internacional permite el uso de la fuerza en un Estado extranjero si existe una decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, en defensa propia o a petición de las autoridades de dicho Estado. Desde septiembre de 2014, la coalición liderada por EE.UU. ataca las posiciones del Estado Islámico en Siria sin un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU y sin coordinar sus actividades con el Gobierno sirio.

Rusia, dispuesta a dialogar

Lavrov indicó que EE.UU. se niega a formar una coalición en contra del Estado Islámico con la ayuda de las Naciones Unidas por razones políticas, pero que su decisión traerá consecuencias negativas. Por su parte, Rusia está dispuesta a coordinar sus acciones con los norteamericanos a través del centro de Bagdad o en cualquier otro país de la región.

“Si [a EE.UU.] no le conviene que colaboremos desde Bagdad, podemos reunirnos en cualquier otra ciudad o país de la región. Nosotros estamos dispuestos a trabajar con todos los miembros de la coalición occidental”, recordó el ministro ruso.

El Gobierno ruso ya ofreció a EE.UU. coordinar sus respectivos ataques aéreos contra el grupo terrorista en Siria, pero hasta el momento Wasington ha descartado esta idea.

“Hemos ofrecido a los colegas estadounidenses no solo interactuar a través del Pentágono y el Ministerio ruso de Defensa con el fin de evitar incidentes en el aire, sino que también hemos propuesto cooperar en la coordinación de nuestras acciones”, ha anunciado Lavrov.

Sin respuesta de Washington

“Los estadounidenses sólo critican nuestra postura y, cuando les solicitamos que nos proporcionen datos sobre ‘los objetivos correctos’ en Siria, no nos responden”, añadió el ministro.

“EE.UU. critica nuestra operación militar y declara que nuestros ataques no pretenden derrotar a los terroristas, sino debilitar a la denominada ‘oposición moderada’ siria, pero se olvida de que le pedimos que compartiera sus estimaciones sobre cuáles son los objetivos que causarían el mayor daño a los terroristas en Siria y no nos respondió”, indicó Lavrov.

“El problema de la propagación del terrorismo en Oriente Medio es que está vinculada con la destrucción de la noción de Estado”, destacó el canciller ruso, quien opina que la posible causa de que los países no se quieran asociar con Rusia consiste en que los objetivos de la coalición internacional en Siria “no fueron anunciados de manera muy honesta. ¿Es que el objetivo final es el derrocamiento de Al Assad?”.

“Razones políticas”

Lavrov aduce que los países occidentales se niegan a cooperar con Rusia para crear una coalición contra el Estado Islámico por razones políticas. El canciller indicó que a finales de septiembre Rusia celebró una reunión entre ministros de Relaciones Exteriores en el marco del Consejo de Seguridad, en la que se debatió la lucha contra la amenaza terrorista.

“Durante ese encuentro presentamos un proyecto de resolución que, precisamente, busca crear una coalición bajo los auspicios del Consejo de Seguridad, se base en la Carta de las Naciones Unidas y funcione con el consentimiento de los países en cuyo territorio se tomarían medidas de carácter militar”, continuó el ministro.

“Aunque dan a entender que en el documento todo está escrito correctamente, nuestros socios occidentales están evitando cooperar en este asunto por razones políticas. Estos países piensan que la coalición existente está legitimada para combatir a los terroristas en Irak debido a que el Gobierno del país lo había solicitado, pero que sus actividades resultan ilegítimas en Siria. De este modo, estiman que no necesitan al Consejo de Seguridad, porque allí están Rusia, China, Venezuela y otros países que no siempre saludan sus ideas. Esta tendencia es muy peligrosa y va a terminar mal”, concluyó Lavrov.

(Tomado de https://actualidad.rt.com/)

Declaración del Gobierno Revolucionario: Será imprescindible el levantamiento del bloqueo

Restablecidos los vínculos diplomáticos con Estados Unidos, será imprescindible el levantamiento del bloqueo, entre otros aspectos, para la normalización de las relaciones

f0030977El 1 de julio de 2015, el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama intercambiaron cartas mediante las cuales confirmaron la decisión de restablecer relaciones diplomáticas entre los dos países y abrir misiones diplomáticas permanentes en las respectivas capitales, a partir del 20 de julio de 2015.

Ese mismo día, se realizará la ceremonia oficial de apertura de la Embajada de Cuba en Washington, en presencia de una delegación cubana presidida por el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla e integrada por destacados representantes de la sociedad cubana.

Al formalizar este paso, Cuba y los Estados Unidos ratificaron la intención de desarrollar relaciones respetuosas y de cooperación entre ambos pueblos y gobiernos, basadas en los principios y propósitos consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, en particular, las Convenciones de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y Consulares.

El Gobierno de Cuba ha tomado la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas con los Estados Unidos en pleno ejercicio de su soberanía, invariablemente comprometido con sus ideales de independencia y justicia social, y de solidaridad con las causas justas del mundo, y en reafirmación de cada uno de los principios por los que nuestro pueblo ha derramado su sangre y corrido todos los riesgos, encabezado por el Líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz.

Con el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas, concluye la primera etapa de lo que será un largo y complejo proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales, como parte del cual habrá que solucionar un grupo de asuntos derivados de políticas del pasado, aún vigentes, que afectan al pueblo y a la nación cubana.

No podrá haber relaciones normales entre Cuba y los Estados Unidos mientras se mantenga el bloqueo económico, comercial y financiero que se aplica con todo rigor, provoca daños y carencias al pueblo cubano, es el obstáculo principal al desarrollo de nuestra economía, constituye una violación del Derecho Internacional y afecta los intereses de todos los países, incluyendo los de los Estados Unidos.

Para alcanzar la normalización será indispensable también que se devuelva el territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo, cesen las transmisiones radiales y televisivas hacia Cuba que son violatorias de las normas internacionales y lesivas a nuestra soberanía, se eliminen los programas dirigidos a promover la subversión y la desestabilización internas, y se compense al pueblo cubano por los daños humanos y económicos provocados por las políticas de los Estados Unidos.

Al recordar los temas pendientes de solución entre los dos países, el gobierno cubano reconoce las decisiones adoptadas hasta el momento por el presidente Obama, de excluir a Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, de instar al Congreso de su país a levantar el bloqueo y de comenzar a adoptar medidas para modificar la aplicación de aspectos de esta política en uso de sus prerrogativas ejecutivas.

Como parte del proceso hacia la normalización de las relaciones, a su vez, habrá que construir las bases de unos vínculos que no han existido entre nuestros países en toda su historia, en particular, desde la intervención militar de los Estados Unidos, hace 117 años, en la guerra de independencia que Cuba libró por cerca de tres décadas contra el colonialismo español.

Estas relaciones deberán cimentarse en el respeto absoluto a nuestra independencia y soberanía; el derecho inalienable de todo Estado a elegir el sistema político, económico, social y cultural, sin injerencia de ninguna forma; y la igualdad soberana y la reciprocidad, que constituyen principios irrenunciables del Derecho Internacional.

El Gobierno de Cuba reitera la disposición a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno de los Estados Unidos y a desarrollar relaciones de convivencia civilizada, basadas en el respeto a las diferencias entre ambos gobiernos y en la cooperación en temas de beneficio mutuo.

Cuba continuará enfrascada en el proceso de actualización de su modelo económico y social, para construir un socialismo próspero y sostenible, avanzar en el desarrollo del país y consolidar los logros de la Revolución.

La Habana, 1 de julio de 2015

Se reúnen por más de tres horas Canciller cubano y Secretario de Estado de los EE.UU.

Encuentro entre el canciller cubano Bruno Rodríguez y John Kerry en Panamá

Encuentro entre el canciller cubano Bruno Rodríguez y John Kerry en Panamá

El 9 de abril el Ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla y el Secretario de Estado, John Kerry, sostuvieron un encuentro por cerca de tres horas para intercambiar sobre asuntos referidos al restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas. Como resultado de la reunión, que se desarrolló en un clima respetuoso y constructivo, se acordó continuar conversando sobre otros temas.

Robert Kennedy Jr le canta las cuarenta al gobierno de Obama en torno a Cuba

ROBERT KENNEDY JR

ROBERT KENNEDY JR

Washington, marzo 6 – El sobrino del presidente John F. Kennedy e hijo de su ministro de Justicia Robert F. Kennedy recuerda a la actual administración estadounidense algunas verdades sobre el conflicto entre Cuba y Estados Unidos.

  1. El presidente Obama decidió restablecer las relaciones diplomáticas con Cuba “tras cinco décadas de una política errada de la cual mi tío John F. Kennedy y mi padre Robert F. Kennedy son responsables y que reforzaron después del establecimiento de un embargo americano por la administración Eisenhower en 1960”.
  2. El pretexto de la democracia y de los derechos humanos para justificar la hostilidad hacia Cuba no es creíble. En efecto, “hay verdaderos tiranos en el mundo y numerosos países con una situación de los derechos humanos peor que la de Cuba […] donde la tortura, las desapariciones forzadas, la intolerancia religiosa, la supresión de la libertad de expresión y de asamblea, la opresión medieval de las mujeres, las elecciones fraudulentas y las ejecuciones extrajudiciales son prácticas gubernamentales, y que sin embargo son aliados de Estados Unidos”.

  3. “Mientras acusamos a Cuba de encarcelar y maltratar a presos políticos, hemos sometido a la tortura a presos –muchos de los cuales eran inocentes según las propias confesiones del Pentágono–, incluidos el ‘submarino’, las detenciones ilegales y el encarcelamiento sin juicio en las celdas de Guantánamo”.

  4. “Resulta irónico ver que los responsables políticos que pretenden que debemos castigar a Castro por violaciones de los derechos humanos y malos tratos en las prisiones cubanas afirman por otra parte que Estados Unidos tiene razón para maltratar a nuestros propios presos en las cárceles cubanas”, en Guantánamo.

  5. “Mientras acusamos a Cuba de no permitir que sus ciudadanos viajen libremente a Estados Unidos, impedimos que nuestros propios ciudadanos viajen libremente a Cuba”.

  6. “Parece absurdo perseguir una política exterior repitiendo una estrategia que ha sido un fracaso monumental durante seis décadas”.

  7. “La definición de la locura es repetir la misma acción una y otra vez y esperar resultados diferentes. En este sentido, el embargo es una locura”.

  8. “Resulta claro para todo el mundo que el embargo […] castiga injustamente a los cubanos ordinarios”.

  9. Las sanciones contra Cuba constituyen el principal obstáculo “al desarrollo económico al hacer que toda mercancía y todo tipo de equipamiento son a la vez astronómicamente caros y difíciles de conseguir”.

  10. Las sanciones económicas son responsables de la situación actual en Cuba.

  11. Las sanciones económicas “recuerdan constantemente al valiente pueblo cubano que nuestra nación poderosa, que organizó una invasión de su isla, que conspiró durante décadas para asesinar a sus líderes, que saboteó su industria, mantiene su campaña agresiva para arruinar su economía”.

  12. La política de sanciones, cuyo objetivo es derrocar el orden establecido en Cuba, es un fracaso total. Se trata de “la más larga de la historia y el régimen de Castro aún está en el poder”.

  13. “El embargo desprestigia claramente la política exterior de Estados Unidos, no sólo en América Latina, sino también en Europa y en otras regiones”.

  14. La comunidad internacional condenó unánimemente el estado de sitio contra Cuba, como lo hizo la Comisión Interamericano de Derechos Humanos y la Unión Africana.

  15. Las sanciones contra Cuba dañan “nuestro prestigio mundial y nuestra autoridad moral” y hacen que “el resto del mundo considere hipócrita a Estados Unidos”.

  16. Si el Presidente Kennedy no hubiera sido asesinado, habría acabado con las sanciones contra Cuba.

  17. “El Presidente Kennedy dijo a Castro, a través de intermediarios, que Estados Unidos pondría fin al embargo” si Cuba dejaba de exportar la revolución en América Latina.

  18. Los soviéticos abandonaron Cuba en 1991 “pero el embargo americano sigue golpeando todavía la economía cubana”.

  19. “Si el objetivo de nuestra política exterior en Cuba es promover la libertad para los ciudadanos oprimidos, deberíamos abrirnos a ellos y no encerrarlos”.

  20. Las sanciones económicas contra el pueblo cubano están condenadas a “desaparecer”.

  21. “Imagínense que un presidente de Estados Unidos, como fue el caso de Castro, hubiera tenido que afrontar más de 400 intentos de asesinato, miles de actos de sabotaje organizados por una potencia extranjera contra nuestro pueblo, nuestras fábricas, nuestros puentes, una invasión armada apoyada por el extranjero y cincuenta años de guerra económica que hubieran privado a nuestros ciudadanos de los suministros más básicos y hubiera estrangulado nuestra economía”.

  22. A pesar de sus recursos limitados y del estado de sitio económico que impone Washington, Cuba ha conseguido “resultados impresionantes” con la tasa de alfabetización más elevada del continente, acceso universal y gratuito a la salud y “más doctores por habitantes que cualquier otra nación de las Américas”.

  23. Los médicos cubanos poseen un excelente nivel de formación.

  24. “Contrariamente a las demás islas del Caribe donde la pobreza es sinónimo de hambruna, todos los cubanos reciben una libreta alimentaria que les permite cubrir sus necesidades”.

  25. “Tenemos tanto que aprender de Cuba”.

*Doctor en Estudios Ibéricos y Latinoamericanos de la Universidad Paris Sorbonne-Paris IV, SalimLamrani es profesor titular de la Universidad de La Reunión y periodista, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Su último libro se titula Cuba, the Media, and the Challenge of Impartiality, New York, Monthly Review Press, 2014, con un prólogo de Eduardo Galeano.

http://monthlyreview.org/books/pb4710/

( Tomado de Aporrea )

Bruno Rodriguez :El bloqueo daña a Cuba pero daña también a los EE.UU.

 

DISCURSO DEL MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA, BRUNO RODRIGUEZ PARRILLA BAJO EL TEMA 40, TITULADO “NECESIDAD DE PONER FIN AL BLOQUEO ECONÓMICO, COMERCIAL Y FINANCIERO IMPUESTO POR LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA CONTRA CUBA”, DEL SEXAGÉSIMO NOVENO PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU. NUEVA YORK, 28 DE OCTUBRE DE 2014.

 

Señor Presidente:

 

Distinguidos Representantes Permanentes:

Señores Delegados:

bruno.jpg_1718483346La Asamblea General de las Naciones Unidas considera hoy por vigésima tercera ocasión este tema tan importante para la comunidad mundial porque atañe al Derecho Internacional que protege a los Estados grandes y pequeños, ricos y pobres y es la garantía de la independencia de todos, así como al ejercicio de la soberanía nacional que es la base de la igualdad soberana.

También tiene una relación directa con el disfrute de los derechos humanos por todas las personas  y por todos los pueblos.

Este asunto concierne  a la libertad de comercio y navegación que protege los intereses de los Estados, las compañías y los ciudadanos.

Sin embargo, nos reunimos en una coyuntura internacional muy peculiar caracterizada por graves amenazas a la paz y seguridad internacionales, guerras atroces y actos terroristas de extraordinaria crueldad, por el peligro que significa la existencia de enormes arsenales nucleares, por los insólitos gastos en armamentos, inútiles para resolver ninguno de los grandes problemas de la población mundial que rápidamente se acerca a los 8 mil millones.

Es un momento crucial en el impacto del cambio climático que, entre otras  circunstancias catastróficas, puede provocar inéditas hambrunas, pobreza extrema generalizada en regiones enteras y masivas oleadas migratorias.

Vivimos en una época marcada por la crisis global sistémica y la superposición de sus componentes económico, alimentario, energético e hídrico.

Junto a la pobreza, que cobra más vidas que la guerra, aumenta el riesgo de graves enfermedades como la del ébola, que si no se detiene y resuelve en las hermanas naciones afectadas de África Occidental, con la cooperación urgente y eficaz de todos, podría convertirse en una de las peores pandemias de la historia.

Como declaró recientemente el presidente Raúl Castro Ruz, “ese noble y urgente objetivo reclama el esfuerzo y el compromiso indispensables de todas las naciones del mundo, según las posibilidades de cada una. Consideramos que debe evitarse cualquier politización de este grave problema que nos desvíe del objetivo fundamental, que es la ayuda en el enfrentamiento a esta epidemia en África y en la prevención en otras regiones”.

Se trata de un conjunto sin precedentes de problemas nuevos y viejos que tienden a hacer insostenible la vida humana. Ninguno de ellos puede resolverse si no cambia nuestra actitud, nuestra manera de encarar y transformar la realidad, para cooperar genuinamente en aras de la supervivencia de la Humanidad.

Como escribió en días recientes el compañero Fidel Castro, “cualquier persona consciente sabe que las decisiones políticas que entrañan riesgos para el personal, altamente calificado, implican un alto nivel de responsabilidad por parte de quienes los exhortan a cumplir una peligrosa tarea. Es incluso más duro todavía que la de enviar soldados a combatir e incluso morir por una causa política justa, quienes también lo hicieron siempre como un deber.

“El personal médico que marcha a cualquier punto para salvar vidas, aun a riesgo de perder la suya, es el mayor ejemplo de solidaridad que puede ofrecer el ser humano…”

 

Señor Presidente:

Es un hecho que, en el último período se ha recrudecido el bloqueo económico, comercial y financiero de  los Estados Unidos contra Cuba  y también, que se ha intensificado su aplicación extraterritorial en todas las regiones, especialmente mediante la imposición de enormes e insólitas multas por 11 mil millones de dólares contra 38 bancos, como el francés  BNP Paribás, que realizan transacciones con Cuba y otros países.

Los daños económicos acumulados, enormes para una economía pequeña, alcanzan 1 billón 112 mil 534 millones de dólares, calculados al valor del oro, el cual está siendo manipulado por los creadores del nefasto sistema monetario imperante que sufre ya los efectos de una crisis insuperable que golpea a los países más pobres.

Los daños humanos del bloqueo crecen. Son ya el 77% de los cubanos los que nacieron bajo estas circunstancias. El sufrimiento de nuestras familias no puede contabilizarse. Son muchas las convenciones internacionales que lo prohíben, incluida la de Ginebra de 1948 contra el genocidio. Se afecta el ejercicio de los derechos humanos de un pueblo entero. Se obstaculiza seriamente el desarrollo económico del país.

Aunque  nuestros sistemas de atención social y salud logran impedir las pérdidas de vidas, ninguna persona honesta, en el mundo ni en los Estados Unidos, podría apoyar sus devastadoras consecuencias.

Pese a todo, nuestra cultura nacional, la educación y la garantía de derechos e iguales oportunidades nos permiten ser una sociedad instruida y solidaria.

 

Señor Presidente:

A ambos lados del Estrecho de la Florida, los pueblos de Estados Unidos y Cuba han tenido siempre profundos vínculos.

A pesar de las sistemáticas campañas de mentiras, contra nuestro país, a lo largo de medio siglo, el pueblo estadounidense apoyó la devolución a su familia del niño cubano secuestrado en 1999.

Cuba ofreció toda la ayuda a su alcance, desde las primeras horas, ante los terribles actos terroristas del 11 de septiembre del 2001, cuando miles de aviones no tenían dónde aterrizar y luego para paliar la falta de antibióticos cuando se produjeron ataques con ántrax en los Estados Unidos.

Sinceramente preocupados por los daños que estaba provocando el huracán Katrina, en 2005, ofrecimos cooperación médica al pueblo de Nueva Orleans y de allí, surgió el Contingente Médico Especializado en Desastres y Epidemias Henry Reeve, un heroico joven norteamericano que luchó en el siglo XIX por la independencia de Cuba, el cual está ahora desplegado en Sierra Leona, Liberia y Guinea. Su prestigioso nombre identificó aquel destacamento que en el 2005 asistió a Paquistán a raíz del terremoto, y continuó una fructífera cooperación con los médicos militares estadounidenses, iniciada en El Salvador después del sismo de 2001 y en Guatemala, en los años 2002 y 2003 durante el tratamiento de la oncocercosis o “ceguera de los ríos”.

En el 2010, a raíz del sismo en Haití, Estados Unidos y Cuba cooperaron igualmente a favor de esa sufrida nación.

El Gobierno cubano, invariablemente, compartió con el de Estados Unidos informaciones sobre planes de actos terroristas o atentados dirigidos contra este.

Pese a las viejas tensiones y los intentos de extremistas violentos y grupos terroristas de provocarla, no ha habido una guerra, ni han muerto jóvenes norteamericanos en Cuba. Aunque se le ha calumniado, Cuba jamás ha sido una amenaza para la seguridad nacional de los Estados Unidos.

No hay hostilidad entre nuestros pueblos. Cuba acoge hospitalariamente a los pocos norteamericanos a los que su gobierno permite visitarla o que asumen los riesgos legales de hacerlo, y a quienes vienen a brindarnos ayuda humanitaria, como los “Pastores por la Paz” o a estudiar medicina en nuestro país.

Son conocidos los sondeos de opinión que muestran el apoyo creciente y mayoritario de absolutamente todos los sectores de la sociedad norteamericana al levantamiento del bloqueo y a la normalización de las relaciones bilaterales. Es particularmente notorio que ello ocurre aun más marcadamente en la Florida, donde también lo confirma la tendencia del voto electoral en las últimas elecciones presidenciales.

Figuras políticas de las más diversas tendencias y académicos relevantes reconocen que esta política ha fracasado en sus propósitos y no responde a los intereses nacionales de esa potencia. Basta leer los editoriales del New York Times de las últimas semanas.

Líderes religiosos plantean legítimas e inobjetables razones éticas y humanitarias para pedir el cambio.

Los norteamericanos reclaman la libertad de viajar al único lugar del planeta al que se les prohíbe hacerlo y el derecho a recibir información directa y personal de la realidad cubana.

Organizaciones empresariales y hombres de negocios consideran que el bloqueo perjudica sus intereses económicos. La mayoría de la opinión pública se opone a mantener el rumbo actual y lo expresa de forma cada vez más crítica.

La emigración cubana, ha sufrido medidas discriminatorias y numerosos obstáculos a la reunificación familiar, los viajes en ambas direcciones,  los costos excesivos que se le imponen, la manipulación política e incluso, violencia terrorista, y desea mayoritariamente paz y bienestar para sus familias y su pueblo y vínculos normales con su nación de origen.

¿Por qué alentar el uso ilegal de las tecnologías de la información en vez de autorizar negocios en materia de telecomunicaciones mutuamente provechosos? ¿Por qué impedir la conexión de Cuba a los cables submarinos cercanos lo que limita y dificulta nuestra conectividad?

El bloqueo daña a Cuba pero daña también a los Estados Unidos.

La absurda y ridícula inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional, que sirve para justificar sanciones financieras adicionales, desprestigia a los Estados Unidos.

Los 16 años de injusta y fraudulenta prisión impuesta a los tres luchadores antiterroristas cubanos no los han debilitado. Por el contrario, los han convertido en héroes y ejemplo para las futuras generaciones de cubanos y motivo de orgullo para los que con sus sacrificios, forjaron el camino de la nueva Cuba.

La decisión de eliminar el bloqueo sería bienvenida a escala mundial y resultaría una influencia unitaria, a favor de la paz y la solución pacífica de los conflictos y las diferencias.

Después de las medidas limitadas pero positivas del 2009 y 2011 sobre las visitas familiares, las remesas de los cubanos asentados en su territorio y los viajes de determinadas categorías de ciudadanos estadounidenses para intercambios de diversa índole,  se ha ampliado a otros temas el diálogo a nivel técnico y se ha incrementado la cooperación en áreas como el enfrentamiento al narcotráfico, al delito trasnacional, al tráfico de personas, en la prevención de derrames de petróleo, en la búsqueda y salvamento de personas, en la seguridad aérea y de la aviación o ante hechos específicos.

La reacción de la sociedad norteamericana e internacional a estos modestos progresos ha sido de apoyo y aliento.

El Presidente Barack Obama tiene todas las prerrogativas constitucionales, sin ir al Congreso, para modificar aspectos determinantes del bloqueo e introducir una dinámica nueva y decisiva en la relación bilateral.

 

Señor Presidente:

Invitamos al gobierno de los Estados Unidos a una relación mutuamente respetuosa, sobre bases recíprocas, basada en la igualdad soberana, los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.

Podemos intentar encontrar solución a las diferencias, mediante el diálogo respetuoso y la cooperación en aspectos de común interés. Podemos vivir y relacionarnos, de forma civilizada,  dentro de nuestras diferencias.

Cuba nunca renunciará a su soberanía ni al camino libremente escogido por su pueblo para construir un socialismo más justo y eficiente, próspero y sostenible. Tampoco desistirá en la búsqueda de un orden internacional distinto ni dejará de luchar por “el equilibrio del mundo”.

 

Señor Presidente:

Distinguidos Representantes Permanentes:

Señores Delegados:

Debo pedirles en esta difícil y especial coyuntura internacional, votar a favor del proyecto de Resolución A/69/L.4 titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, para apoyar la idea de que los graves problemas de este momento plantean a la Humanidad el imperativo de cambiar nuestra forma de relacionarnos para poder resolverlos, para preservar la paz, para preservar la vida humana.

Muchas gracias.

Cuba: Nuevo Ministro de Cultura

El Consejo de Estado, a propuesta de su Presidente, acordó liberar por renovación del cargo de Ministro de Cultura al compañero Rafael Bernal Alemany y en su lugar promover al compañero Julián González Toledo, actual viceministro de ese organismo.

Julián González, nuevo Ministro de Cultura

Julián González, nuevo Ministro de Cultura

El compañero González Toledo, de 52 años de edad, es graduado universitario, ha transitado por diferentes responsabilidades desde la base hasta el Ministerio. Acumula más de 20 años de experiencia en el sector. Cursó satisfactoriamente el Diplomado de Administración Pública en la Escuela Superior de Cuadros del Estado y del Gobierno.

De igual forma se decidió promover a la compañera María Elena Salgado Cabrera como Viceministra Primera de este organismo.

La compañera Salgado Cabrera, también con nivel superior de educación y 24 años de experiencia laboral, ha desempeñado importantes responsabilidades dentro del Ministerio de Cultura.

Al compañero Rafael Bernal Alemany le serán asignadas otras tareas.

Cuba: Designado Salvador Pardo Cruz como Ministro de Industrias

El Consejo de Estado, a propuesta de su Presidente, acordó designar Ministro de Industrias al compañero Salvador Pardo Cruz, quien hasta el presente desempeñaba esa responsabilidad en el Ministerio de la Industria Sideromecánica.

Como se conoce, recientemente fue publicado el Decreto Ley 299 del año en curso, el cual dispuso la creación del Ministerio de Industrias, órgano rector de la política industrial del país, con lo que se extinguen los ministerios de la Industria Sideromecánica y de la Industria Ligera.

Esta decisión se inserta en el cumplimiento de los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, referidos a separar las funciones estatales de las empresariales, contar con una estructura gubernamental más racional, y lograr una mejor distribución de las funciones que desarrollan los organismos de la Administración Central del Estado.

El Ministerio de Industrias atenderá las organizaciones superiores de dirección empresarial (OSDE) de la Industria Ligera, la Industria Sideromecánica y la Industria Química.

Las ilusiones de Stephen Harper

Creo, sin ánimo de ofender a nadie, que así se llama el Primer Ministro de Canadá. Lo deduzco de una declaración publicada el “Miércoles Santo” por un vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país. Son casi 200 los Estados, supuestamente independientes, que integran la Organización de Naciones Unidas. Constantemente cambian o los cambian. Muchos son personas honorables y amigos de Cuba, pero no es posible recordar los detalles de cada uno de ellos.

En la segunda mitad del siglo XX tuve el privilegio de vivir años de intenso aprendizaje, y apreciar que los canadienses, ubicados en el extremo norte de este hemisferio, fueron siempre respetuosos de nuestro país. Invertían en esferas de su interés y comerciaban con Cuba, pero no intervenían en los asuntos internos de nuestro Estado.

El proceso revolucionario iniciado el 1º de Enero de 1959 no implicó medidas que afectaran sus intereses, los cuales fueron tomados en cuenta por la Revolución en el mantenimiento de relaciones normales y constructivas con las autoridades de aquel país donde se llevaba a cabo un intenso esfuerzo por su propio desarrollo. No fueron, por tanto, cómplices del bloqueo económico, la guerra, y la invasión mercenaria que Estados Unidos aplicó contra Cuba.

En mayo de 1948, año en que se creó la OEA, institución de bochornosa historia que dio al traste con lo poco que ya quedaba del sueño de los libertadores de América, Canadá estaba lejos de pertenecer a la misma. Ese status se mantuvo durante más de 40 años, hasta 1990. Algunos de sus líderes nos visitaron. Uno de ellos fue Pierre Elliott Trudeau, brillante y valiente político, muerto prematuramente, a cuyo sepelio asistimos en nombre de Cuba.

Se supone que la OEA sea una organización regional integrada por los Estados soberanos de este hemisferio. Tal afirmación, como otras muchas de consumo diario, encierra un gran número de mentiras. Lo menos que podemos hacer es estar conscientes de las mismas, si se preserva el espíritu de lucha y la esperanza de un mundo más digno.

Se supone que la OEA sea una organización panamericana. Un país cualquiera de Europa, África, Asia o de Oceanía, no podría pertenecer a la OEA por poseer una colonia, como Francia en Guadalupe; o los Países Bajos, en Curazao. Pero el colonialismo británico no podía definir el status de Canadá, y explicar si era una colonia, una república, o un reino.

El Jefe de Estado en Canadá es la Reina de Inglaterra Isabel II, aunque esta deposite sus facultades en un Gobernador General designado por ella. De ese modo cabe preguntar si el Reino Unido es también parte de la OEA.

A su vez, el honorable Ministro de Relaciones Exteriores de Canadá no se atreve a decir si apoya o no a la Argentina en el espinoso tema de las Malvinas. Expresa solo beatíficos deseos de que reine la paz entre los dos países, pero allí Gran Bretaña posee la mayor base militar fuera de su territorio que viola la soberanía Argentina, no se excusó por haber hundido el Belgrano que estaba fuera de las aguas jurisdiccionales establecidas por ellos mismos y provocó el sacrificio inútil de cientos de jóvenes que cumplían su servicio militar. Hay que preguntarle a Obama y a Harper qué posición van a adoptar frente al justísimo reclamo de que se reintegre la soberanía de Argentina sobre las islas, y se deje de privarla de los recursos energéticos y pesqueros que tanto necesita para el desarrollo del país.

Me asombré realmente cuando profundicé en los datos de las actividades de las transnacionales canadienses en América Latina. Conocía el daño que los yanquis le imponían al pueblo de Canadá. Obligaban al país a buscar el petróleo extrayéndolo de grandes extensiones de arena impregnadas de ese líquido, ocasionando un daño irreparable al medio ambiente de ese hermoso y extenso país.

El daño increíble era el que las empresas canadienses especializadas en búsqueda de oro, metales preciosos y material radioactivo ocasionaban a millones de personas.

En un artículo publicado en el sitio web Alainet hace una semana, suscrito por una ingeniera en Calidad Ambiental,que nos introduce más detalladamente en la materia que incontables veces se ha mencionado como uno de los principales azotes que golpea a millones de personas.

“Las empresas mineras, el 60% de las cuales son de capital canadiense, trabajan bajo la lógica de aprovechamiento máximo, a bajo costo y corto tiempo, condiciones que son aún más ventajosas sí, en el sitio donde se instalan, se pagan mínimos ingresos tributarios y existen muy pocos compromisos ambientales y sociales…”

“Las leyes de minería de nuestros países […] no incluyen obligaciones y metodologías para el control de impactos ambientales y sociales.”

“…los ingresos tributarios que las empresas mineras pagan a los países de la región son en promedio no más del 1.5% de los ingresos obtenidos.”

“La lucha social en contra de la minería, especialmente la metálica, ha venido creciendo a medida que generaciones enteras han visualizado los impactos ambientales y sociales…”

“Guatemala tiene una fuerza de resistencia ante los proyectos mineros que es admirable, gracias a la apropiación que tienen los pueblos indígenas del valor de sus territorios y sus recursos naturales como herencias ancestrales invaluables. Sin embargo, en los últimos 10 años, las consecuencias de esa lucha se han visualizado en el asesinato de 120 activistas y defensores de los Derechos Humanos.”

En el mismo artículo se va señalando lo que ocurre en El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, con cifras que obligan a pensar profundamente en gravedad y el rigor del saqueo despiadado que se va cometiendo contra los recursos naturales de nuestros países e hipotecando el futuro de los latinoamericanos.

La presencia de Dilma Rousseff, de regreso a su país, con escala en Washington, servirá para que Obama se persuada de que aunque algunos se refocilan pronunciando melosos discursos, Latinoamérica está lejos de ser un coro de países demandando limosnas.

Las guayaberas que usará Obama en Cartagena es uno de los grandes temas de las agencias noticiosas: “Edgar Gómez […] ha diseñado una para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que la exhibirá durante la Cumbre de las Américas”, nos cuenta la hija del diseñador, y añade: “Se trata de una guayabera blanca, sobria y con un trabajo manual más notorio de lo habitual…”.

De inmediato la agencia de noticia agrega: “Esta camisa caribeña tiene su origen en las orillas del río Yayabo, en Cuba, por eso inicialmente se llamaban yayaberas…”.

Lo curioso, amables lectores, es que Cuba está prohibida en esa reunión; pero las guayaberas, no. ¿Quién puede aguantar la risa? Hay que correr para avisarle a Harper.

Fidel Castro Ruz

Abril 8 de 2012

8 y 24 p.m.

Rafael Bernal, nuevo Ministro de Cultura de Cuba

Rafael Bernal, Ministro de Cultura de Cuba. Foto: Cubarte

Rafael Bernal, Ministro de Cultura de Cuba. Foto: Cubarte

El Consejo de Estado, a propuesta de su Presidente, acordó liberar del cargo de ministro de Cultura al compañero Abel Prieto Jiménez, quien durante 15 años ha ocupado esta responsabilidad, según una nota divulgada hoy por el diario Granma.

Atendiendo a su experiencia y los resultados positivos obtenidos en el ejercicio de su cargo, el compañero Abel Prieto Jiménez ha sido designado asesor del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Igualmente se aprobó promover a ministro de Cultura al compañero Rafael Bernal Alemany, actual viceministro primero de este organismo, cargo que ocupa desde 1997.

Tomado de cubadebate

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