Cuba: Apertura de 35 zonas de navegación por Internet con tecnología wifi

Zonas como La Rampa, en el Vedado, se convertirán en una de las 35 nuevas «salas» públicas de navegación con el servicio Nauta. Autor: Calixto N. Llanes/Juventud Rebelde

Zonas como La Rampa, en el Vedado, se convertirán en una de las 35 nuevas «salas» públicas de navegación con el servicio Nauta.
Autor: Calixto N. Llanes/Juventud Rebelde

Por: Yurisander Guevara

En las próximas semanas la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (Etecsa) abrirá 35 salas de navegación de Internet con tecnología wifi en espacios públicos de todo el país, informó en exclusiva para Juventud Rebelde el director de Comunicación de la entidad, Luis Manuel Díaz Naranjo.

Y digo a principios del mes de julio, porque Etecsa se encuentra en trabajos de ajustes al corazón del centro que operará este tipo de tecnología de red inalámbrica para garantizar calidad en el servicio, según aseveró Díaz Naranjo.

El nombre que se utilizará para estas redes es WIFI_ETECSA, y a ellas podrán acceder todas aquellas personas que tengan una cuenta de acceso Nauta, temporal o permanente, utilizando sus dispositivos móviles, ordenadores personales o tabletas que posean funcionalidades wifi.

Esta es una primera etapa de puesta en marcha de una vía de acceso más al servicio Nauta, modalidad largamente anhelada que viene con buenas nuevas: el precio de la hora de navegación por Internet sufre una rebaja significativa hasta 2.00 CUC a partir del 1ro. de julio, que favorecerá tanto a las cuentas permanentes como a las temporales.

Consideró Díaz Naranjo que esto incrementará la cantidad de accesos de forma efectiva entre la población cubana, aunque reconoció que todavía no es el precio deseado.

Al mismo tiempo aclaró que no es un nuevo servicio, sino una nueva vía de acceso para los servicios que hoy se usan desde las salas públicas de navegación de Etecsa y los Joven Club de Computación y Electrónica.

Una pausa momentánea

Antes de la puesta en marcha de la nueva vía de acceso, Etecsa tiene que realizar algunos ajustes sobre las plataformas de correo electrónico Enet y Nauta, esta última con un crecimiento vertiginoso y que hoy suma más de 800 000 usuarios.

Por eso el próximo 23 de junio, en el horario comprendido desde las seis de la mañana hasta la una de la tarde, se realizarán trabajos técnicos que impedirán acceder a esos correos.

Explicó Díaz Naranjo que el 22 de junio los usuarios no podrán cambiar su contraseña. Sin embargo, una vez restablecida la conexión el día 23 de junio, podrán recuperar los mensajes que les fueron enviados.

Solicita Etecsa en este caso que ante cualquier dificultad con los servicios de     correos electrónicos después del 23 de junio, los usuarios de enet.cu llamen al teléfono 0 800 43434, Asistencia a los servicios de datos, y los usuarios de nauta.cu llamarán al 118, Información Comercial.

Con motivo de la migración de las plataformas de correo para los centros de datos, agregó Díaz Naranjo, la comercialización de las cuentas de acceso Nauta y Enet en la red comercial de Etecsa también estará limitada los días 22 y 23 de junio.

Respuestas necesarias

En el diálogo con Juventud Rebelde, Díaz Naranjo aclaró posibles dudas sobre la nueva modalidad de acceso a Internet que compartimos con nuestros lectores.

—¿Dónde se abrirán las nuevas áreas de navegación wifi?

—Bajo el nombre de WIFI_ETECSA se encontrará la conexión para navegar en una primera etapa en 35 sitios a nivel nacional. Estos son, La Habana: La Rampa, desde el Malecón hasta el cine Yara; el parque ubicado en avenida 51, La Lisa; el parque Fe del Valle, en Galiano y San Rafael; el Anfiteatro de Marianao y el Paseo de la Villa Panamericana. Pinar del Río: parques Independencia y Roberto Amarán. Artemisa: bulevar y parque de la Iglesia. Mayabeque: parque de Güines y bulevar de San José. Matanzas: parques La Libertad y Peñas Altas. Villa Clara: parques Leoncio Vidal y Remedios. Cienfuegos: parque Martí y el Rápido Punta Gorda. Sancti Spíritus: parques Céspedes, de Trinidad, y Serafín Sánchez. Ciego de Ávila: parques Martí y Morón. Camagüey: parque Agramonte y plaza del Gallo. Las Tunas: Plaza Martiana y Tanque de Buena Vista. Holguín: parques Calixto García y Julio Grave de Peralta. Granma: bulevares Bayamo y Manzanillo. Santiago de Cuba: parques Céspedes, Ferreiro y Plaza de Marte. Guantánamo: parque Martí y parque central Baracoa. Isla de la Juventud: bulevar Nueva Gerona.

—¿Qué se necesita para acceder a WIFI_ETECSA?

—El usuario debe tener un dispositivo (ordenador portátil, teléfono móvil inteligente, tableta) que tenga conexión wifi y una cuenta de acceso Nauta, ya sea permanente o temporal.

—¿Qué es una cuenta Nauta? ¿Dónde se contrata y se adquieren luego los cupones de recarga?

—Una cuenta Nauta es la modalidad de acceso a Internet que puede ser temporal o permanente; esta última significa que es recargable. Se contrata en las unidades comerciales de Etecsa, donde también se comercializan los cupones de recarga. Al mismo tiempo, estos cupones ya pueden ser adquiridos con los agentes de telecomunicaciones que han suscrito contratos con Etecsa para la comercialización de los mismos.

—¿Cómo conectarse a la red WIFI_ETECSA?

—Se debe activar la señal inalámbrica (wifi) en su dispositivo. En las zonas de cobertura, el terminal detectará la señal inalámbrica mostrando los puntos de acceso presentes. Se selecciona la red o punto de acceso nombrada WIFI_ETECSA.

—¿Cómo se accede a la navegación (iniciar sesión)?

—Al utilizar el navegador web, automáticamente se muestra la ventana de autenticación del portal Nauta. Se introducen entonces los datos de la cuenta de acceso (nombre de usuario y contraseña). Se abrirá una ventana o nueva pestaña donde se visualiza el «tiempo consumido», el «tiempo disponible» y la opción «Cerrar sesión».

—¿Qué datos se introducen para acceder a la navegación (iniciar sesión)?

—Los datos que se introducen son usuario y contraseña de la cuenta de acceso Nauta (temporal o permanente). Para el caso de las cuentas permanentes es necesario escribir el usuario@dominio de la cuenta de acceso.

—¿Cómo desconectarse de la red WIFI_ETECSA?

—Para desconectarse de la red los usuarios deben  desactivar la señal wifi del dispositivo.

—¿Cómo consultar de manera rápida la información de la cuenta de acceso?

—En la ventana de autenticación Nauta se introducen los datos de la cuenta de acceso (usuario y contraseña) y se va al link (vínculo) de Información de usuario, disponible en esa ventana. Automáticamente se muestra, entre otros datos de interés, el «saldo disponible» que tiene el usuario en su cuenta de acceso; esta consulta es libre de costo.

—¿Qué pasa si no me puedo conectar al punto WIFI_ETECSA?

—El usuario debe comprobar varias cuestiones: que se seleccionó y habilitó la red WIFI_ETECSA, que en los Ajustes Avanzados de la red WIFI_ETECSA se encuentre activado el DHCP y esté sin proxy.

—¿Qué pasa si no se puede navegar?

—También el usuario debe comprobar otros aspectos: que en el navegador estén habilitadas las cookies; comprobar que se introduce el usuario y la contraseña de la cuenta de acceso Nauta correctamente y que esta tenga saldo.

—¿Qué es DHCP y cómo se activa?

—Son las siglas en inglés de Dynamic Host Configuration Protocol. Es un protocolo de red que permite asignación de direcciones IP dinámicas. Se activa en la opción Ajustes Avanzados de la red WIFI_ETECSA.

—¿Dónde se deshabilita el proxy?

—Entrando en los Ajustes Avanzados de la red WIFI_ETECSA.

—¿Qué son las cookies?

—Las cookies son pequeños archivos usados por los sitios web para almacenar información en el dispositivo (como información para iniciar sesión y las preferencias de un sitio). Es por ello que para iniciar sesión en la ventana de autenticación del portal Nauta se necesita tener habilitadas las cookies.

—¿Cómo activar las cookies?

—Las cookies se activan entrando en los Ajustes del navegador de su dispositivo, en muchos navegadores esto se encuentra en la opción de Seguridad y privacidad.

—¿El uso de la cuenta de acceso Nauta desde esta modalidad de acceso (wifi), descuenta del saldo del móvil?

—No, se descuenta del saldo de la cuenta de acceso de Nauta, nunca del saldo del móvil.

—¿Cuál es la velocidad de conexión a través de wifi?

—Hasta 1 MB por usuario.

—¿Cuántas personas pueden conectarse en un sitio WIFI_ETECSA?

—Depende de la configuración del área; en las más pequeñas, hasta 50 usuarios, y las más grandes, cien usuarios simultáneamente.

—¿Se puede utilizar la cuenta Nauta en otro sitio que no sea WIFI_ETECSA?

—Sí, en todos aquellos sitios que la autentificación del servicio sea mediante la plataforma Nauta y donde el punto de acceso no tenga una restricción a solicitud del tercero que la utiliza.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Cuba y la Internet ¿Quién bloquea a quién?

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El nerviosismo que se ha apoderado de la derecha latinoamericana con la “normalización” de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba ha desatado una serie de manifestaciones que asombran por la impunidad con que se desfigura la realidad. Un ejemplo lo ofrece la columna de Andrés Oppenheimer [1] en La Nación del Martes 2 de Febrero cuyo título lo dice todo: “La clave de la libertad en Cuba es el acceso a Internet” [2].
El articulista, conocido por su visceral rechazo a toda la obra de la Revolución Cubana, se pregunta si “el régimen cubano aceptará la ayuda estadounidense para expandir el acceso a Internet.” Poco más adelante recuerda que en su discurso del 17 de Diciembre del 2014 Obama dijo que “Washington eliminará varias regulaciones que impedían a las empresas estadounidenses exportar teléfonos inteligentes, software de Internet y otros equipos de telecomunicaciones, pero a juzgar por lo que me dicen varios visitantes que acaban de regresar de la isla, hay buenas razones para ser escépticos respecto de que el régimen cubano lo permita.”
El remate de su artículo es de antología: “Washington debería centrarse en Internet. Y si Cuba no quiere hablar del tema, Estados Unidos y los países latinoamericanos deberían denunciar al régimen cubano por lo que es: una dictadura militar a la que ya se le acabaron las excusas para seguir prohibiendo el acceso a Internet en la isla.”

Prefiero no perder tiempo en rebatir la inaudita caracterización de Cuba como una dictadura militar, que en un examen de Introducción a la Ciencia Política merecería el fulminante aplazo del estudiante que osara manifestar una ocurrencia (que no es lo mismo que una idea, más respeto a Hegel, ¡por favor!) de ese tipo. Oppenheimer no es uno de los energúmenos que pululan en la televisión norteamericana, violadores seriales de las más elementales normas del oficio periodístico. Pero el nerviosismo y la desesperación que se ha apoderado de los grupos anticastristas de Miami -cada vez más reducidos y desprestigiados- lo deben haber contagiado e impulsado a escribir una nota pletórica de falsedades. Me limitaré a señalar tres.Primero, no puede ignorar que a causa del bloqueo Cuba ingresó parcial y tardíamente al ciberespacio, y cuando se produjo la vertiginosa expansión de la banda ancha y de la Internet la Casa Blanca presionó brutalmente a quienes le ofrecían esos servicios a la isla para que los interrumpieran de inmediato, orden que por supuesto no pudo ser desobedecida por los pequeños países de la cuenca del Caribe.

Por eso, hasta la llegada del cable submarino procedente de Venezuela, hace poco más de un año, la conexión de Internet en Cuba se hacía exclusivamente por satélite. Ahora existe ese enlace físico, pero desgraciadamente el grueso del creciente tráfico cubano todavía debe transitar a través de lentos y muy costosos enlaces satelitales, y con un ancho de banda absolutamente insuficiente. Problemas que no se deben a una decisión de La Habana sino a la obcecación de Washington.Segundo, antes de preguntarse si La Habana aceptará la ayuda que promete Obama convendría que Oppenheimer averiguase si Washington aceptará poner fin al cerco informático dispuesto en contra de Cuba. Su argumento parece salido de una canción para niños de María E. Walsh: “El reino del revés”. No fue Cuba quien ante el advenimiento de la revolución de las comunicaciones decidió hacerse un harakiri informático sino que fue el imperio quien, consciente de la importancia de esas nuevas tecnologías, extendió los alcances de su criminal bloqueo para incluir también a la Internet. Cualquiera que haya visitado ese país sabe que no se puede acceder a muchísimos sitios de la red ni disponer de los principales instrumentos de navegación en el ciberespacio.

Si lo intenta casi invariablemente aparecerá un fatídico mensaje de “Error 403” diciendo algo así como “Desde el lugar en que se encuentra no podrá acceder a este URL” u otro más elocuente: “El país en el que se encuentra tiene prohibido acceder a esta página”. No se puede utilizar el Skype, el Google Earth, o las plataformas de desarrollo colaborativo Google Code y Source Force, o descargar libremente las aplicaciones del Android.
Y cuando se puede, el reducido ancho de banda hace prácticamente imposible trabajar con un mínimo de rapidez y eficiencia. Todo esto, ¿por culpa del gobierno cubano? A mediados del año pasado el CEO de Google, Eric Schmidt, encabezó una delegación que visitó a Cuba como respuesta a las acusaciones de que el gigante informático bloqueaba el acceso a sus servicios. Después de comprobar que varios productos de Google no estaban disponibles Schmidt señaló oblicuamente al responsable al decir que “las sanciones estadounidenses en contra de Cuba desafiaban a la razón.”Tercero, tal vez Oppenheimer tiene razón en su escepticismo, pero no por causa de Cuba sino de Estados Unidos. Porque, ¿cómo olvidar que a comienzos de su primer mandato Obama ya había prometido lo que volvió a prometer hace poco más de un mes: “suavizar” algunas sanciones contempladas para las empresas informáticas que tengan negocios con Cuba? ¿Qué fue lo que ocurrió? Poco y nada. Ojalá que ahora sea diferente. La Ley Torricelli, de 1992, había permitido la conexión a Internet por vía satelital pero con una decisiva restricción: que cada prestación fuese contratada con empresas norteamericanas o sus subsidiarias previa aprobación del Departamento del Tesoro. Este impuso estrictos límites y estableció sanciones extraordinarias –por ejemplo, multas de 50 000 dólares por cada violación- para quienes favorecieran, dentro o fuera de los Estados Unidos, el acceso de los cubanos a la red.

Lo que hizo Obama, en Marzo del 2010, fue eliminar algunas de estas sanciones, especialmente para las empresas que faciliten gratuitamente aplicaciones de correo electrónico, chat y similares. Pese a ello, en 2012, la sucursal en Panamá de la compañía Ericsson tuvo que pagar una multa de casi dos millones de dólares al Departamento de Comercio de Estados Unidos por violar las restricciones de exportación de equipos de comunicación a Cuba. Como siempre: una de cal, otra de arena. Por eso la accesibilidad sin restricciones a la red continúa tropezando con los grilletes del bloqueo. La “ciberguerra” que Washington le ha declarado a Cuba, un país que sigue estando escandalosamente incluido en la lista de los “patrocinadores del terrorismo”, continúa su curso. ¿Cumplirá esta vez Obama con su promesa? ¿Quién es el que “prohíbe” el acceso a la Internet en Cuba?Atilio A. Boron. Investigador Superior del Conicet y Director del PLED (Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales)

Notas del blog Isla Mía

[1] Autor del libro “La Hora Final de Castro” publicado en Marzo, 2001 y va a cumplir sus ¡15 años! desde el revuelo mediático que produjo sin que cayese la Revolución Cubana. No querrá que se lo recuerden seguramente.
[2] http://www.lanacion.com.ar/1765195-la-clave-de-la-libertad-en-cuba-es-el-acceso-a-internet

Tomado del Blog Isla Mía
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