ARTÍCULO DE FIDEL: Mandela ha muerto ¿Por qué ocultar la verdad sobre el Apartheid?

Por: Fidel Castro

Quizás el imperio creyó que nuestro pueblo no haría honor a su palabra cuando, en días inciertos del pasado siglo, afirmamos que si incluso la URSS desaparecía Cuba seguiría luchando.

La Segunda Guerra Mundial estalló cuando, el 1ro. de septiembre de 1939, el nazi-fascismo invadió Polonia y cayó como un rayo sobre el pueblo heroico de la URSS, que aportó 27 millones de vidas para preservar a la humanidad de aquella brutal matanza que puso fin a la vida de más de 50 millones de personas.

La guerra es, por otro lado, la única actividad a lo largo de la historia que el género humano nunca ha sido capaz de evitar; lo que llevó a Einstein a responder que no sabía cómo sería la Tercera Guerra Mundial, pero la Cuarta sería con palos y piedras.

Sumados los medios disponibles por las dos más poderosas potencias, Estados Unidos y Rusia, disponen de más de 20 000 —veinte mil— ojivas nucleares. La humanidad debiera conocer bien que, tres días después de la asunción de John F. Kennedy a la presidencia de su país, el 20 de enero de 1961, un bombardero B-52 de Estados Unidos, en vuelo de rutina, que transportaba dos bombas atómicas con una capacidad destructiva 260 veces superior a la utilizada en Hiroshima, sufrió un accidente que precipitó el aparato hacia tierra. En tales casos, equipos automáticos sofisticados aplican medidas que impiden el estallido de las bombas. La primera cayó a tierra sin riesgo alguno; la segunda, de los 4 mecanismos, tres fallaron, y el cuarto, en estado crítico, apenas funcionó; la bomba por puro azar no estalló.

Ningún acontecimiento presente o pasado que yo recuerde o haya oído mencionar, como la muerte de Mandela, impactó tanto a la opinión pública mundial; y no por sus riquezas, sino por la calidad humana y la nobleza de sus sentimientos e ideas.

A lo largo de la historia, hasta hace apenas un siglo y medio y antes de que las máquinas y robots, a un costo mínimo de energías, se ocuparan de nuestras modestas tareas, no existían ninguno de los fenómenos que hoy conmueven a la humanidad y rigen inexorablemente a cada una de las personas: hombres o mujeres, niños y ancianos, jóvenes y adultos, agricultores y obreros fabriles, manuales o intelectuales. La tendencia dominante es la de instalarse en las ciudades, donde la creación de empleos, transporte y condiciones elementales de vida, demandan enormes inversiones en detrimento de la producción alimentaria y otras formas de vida más razonables.

Tres potencias han hecho descender artefactos en la Luna de nuestro planeta. El mismo día en queNelson Mandela, envuelto en la bandera de su patria, fue inhumado en el patio de la humilde casa donde nació hace 95 años, un módulo sofisticado de la República Popular China descendía en un espacio iluminado de nuestra Luna. La coincidencia de ambos hechos fue absolutamente casual.

Millones de científicos investigan materias y radiaciones en la Tierra y el espacio; por ellos se conoce que Titán, una de las lunas de Saturno, acumuló 40 —cuarenta— veces más petróleo que el existente en nuestro planeta cuando comenzó la explotación de este hace apenas 125 años, y al ritmo actual de consumo durará apenas un siglo más.

Los fraternales sentimientos de hermandad profunda entre el pueblo cubano y la patria de Nelson Mandela nacieron de un hecho que ni siquiera ha sido mencionado, y de lo cual no habíamos dicho una palabra a lo largo de muchos años; Mandela, porque era un apóstol de la paz y no deseaba lastimar a nadie. Cuba, porque jamás realizó acción alguna en busca de gloria o prestigio.

Cuando la Revolución triunfó en Cuba fuimos solidarios con las colonias portuguesas en África, desde los primeros años; los Movimientos de Liberación en ese continente ponían en jaque al colonialismo y el imperialismo, luego de la Segunda Guerra Mundial y la liberación de la República Popular China —el país más poblado del mundo—, tras el triunfo glorioso de la Revolución Socialista Rusa.

Las revoluciones sociales conmovían los cimientos del viejo orden. Los pobladores del planeta, en 1960, alcanzaban ya los 3 mil millones de habitantes. Parejamente creció el poder de las grandes empresas transnacionales, casi todas en manos de Estados Unidos, cuya moneda, apoyada en el monopolio del oro y la industria intacta por la lejanía de los frentes de batalla, se hizo dueña de la economía mundial. Richard Nixon derogó unilateralmente el respaldo de su moneda en oro, y las empresas de su país se apoderaron de los principales recursos y materias primas del planeta, que adquirieron con papeles.

Hasta aquí no hay nada que no se conozca.

Pero, ¿por qué se pretende ocultar que el régimen del Apartheid, que tanto hizo sufrir al África e indignó a la inmensa mayoría de las naciones del mundo, era fruto de la Europa colonial y fue convertido en potencia nuclear por Estados Unidos e Israel, lo cual Cuba, un país que apoyaba las colonias portuguesas en África que luchaban por su independencia, condenó abiertamente?

Nuestro pueblo, que había sido cedido por España a Estados Unidos tras la heroica lucha durante más de 30 años, nunca se resignó al régimen esclavista que le impusieron durante casi 500 años.

De Namibia, ocupada por Sudáfrica, partieron en 1975 las tropas racistas apoyadas por tanques ligeros con cañones de 90 milímetros que penetraron más de mil kilómetros hasta las proximidades de Luanda, donde un Batallón de Tropas Especiales cubanas —enviadas por aire— y varias tripulaciones también cubanas de tanques soviéticos que estaban allí sin personal, las pudo contener. Eso ocurrió en noviembre de 1975, 13 años antes de la Batalla de Cuito Cuanavale.

Ya dije que nada hacíamos en busca de prestigio o beneficio alguno. Pero constituye un hecho muy real que Mandela fue un hombre íntegro, revolucionario profundo y radicalmente socialista, que con gran estoicismo soportó 27 años de encarcelamiento solitario. Yo no dejaba de admirar su honradez, su modestia y su enorme mérito.

Cuba cumplía sus deberes internacionalistas rigurosamente. Defendía puntos claves y entrenaba cada año a miles de combatientes angolanos en el manejo de las armas. La URSS suministraba el armamento. Sin embargo, en aquella época la idea del asesor principal por parte de los suministradores del equipo militar no la compartíamos. Miles de angolanos jóvenes y saludables ingresaban constantemente en las unidades de su incipiente ejército. El asesor principal no era, sin embargo, un Zhúkov, Rokossovski, Malinovsky u otros muchos que llenaron de gloria la estrategia militar soviética. Su idea obsesiva era enviar brigadas angolanas con las mejores armas al territorio donde supuestamente residía el gobierno tribal de Savimbi, un mercenario al servicio de Estados Unidos y Sudáfrica, que era como enviar las fuerzas que combatían en Stalingrado a la frontera de la España falangista que había enviado más de cien mil soldados a luchar contra la URSS. Ese año se estaba produciendo una operación de ese tipo.

El enemigo avanzaba tras las fuerzas de varias brigadas angolanas, golpeadas en las proximidades del objetivo adonde eran enviadas, a 1 500 kilómetros aproximadamente de Luanda. De allí venían perseguidas por las fuerzas sudafricanas en dirección a Cuito Cuanavale, antigua base militar de la OTAN, a unos 100 kilómetros de la primera Brigada de Tanques cubana.

En ese instante crítico el Presidente de Angola solicitó el apoyo de las tropas cubanas. El Jefe de nuestras fuerzas en el Sur, General Leopoldo Cintra Frías,  nos comunicó la solicitud, algo que solía ser habitual. Nuestra respuesta firme fue que prestaríamos ese apoyo si todas las fuerzas y equipos angolanos de ese frente se subordinaban al mando cubano en el Sur de Angola. Todo el mundo comprendía que nuestra solicitud era un requisito para convertir la antigua base en el campo ideal para golpear a las fuerzas racistas de Sudáfrica.

En menos de 24 horas llegó de Angola la respuesta positiva.

Se decidió el envío inmediato de una Brigada de Tanques cubana hacia ese punto. Varias más estaban en la misma línea hacia el Oeste. El obstáculo principal era el fango y la humedad de la tierra en época de lluvia, que había que revisar metro a metro contra minas antipersonales. A Cuito, fue enviado igualmente el personal para operar los tanques sin tripulación y los cañones que carecían de ellas.

La base estaba separada del territorio que se ubica al Este por el caudaloso y rápido río Cuito, sobre el que se sostenía un sólido puente. El ejército racista lo atacaba desesperadamente; un avión teleguiado repleto de explosivos lograron impactarlo sobre el puente e inutilizarlo. A los tanques angolanos en retirada que podían moverse se les cruzó por un punto más al Norte. Los que no estaban en condiciones adecuadas fueron enterrados, con sus armas apuntando hacia el Este; una densa faja de minas antipersonales y antitanques convirtieron la línea en una mortal trampa al otro lado del río. Cuando las fuerzas racistas reiniciaron el avance y chocaron contra aquella muralla, todas las piezas de artillería y los tanques de las brigadas revolucionarias disparaban desde sus puntos de ubicación en la zona de Cuito.

Un papel especial se reservó para los cazas Mig-23 que, a velocidad cercana a mil kilómetros por hora y a 100  —cien— metros de altura, eran capaces de distinguir si el personal artillero era negro o blanco, y disparaban incesantemente contra ellos.

Cuando el enemigo desgastado e inmovilizado inició la retirada, las fuerzas revolucionarias se prepararon para los combates finales.

Numerosas brigadas angolanas y cubanas se movieron a ritmo rápido y a distancia adecuada hacia el Oeste, donde estaban las únicas vías amplias por donde siempre los sudafricanos iniciaban sus acciones contra Angola. El aeropuerto sin embargo estaba aproximadamente a 300 —trescientos— kilómetros de la frontera con Namibia, ocupada totalmente por el ejército del Apartheid.

Mientras las tropas se reorganizaban y reequipaban se decidió con toda urgencia construir una pista de aterrizaje para los Mig-23. Nuestros pilotos estaban utilizando los equipos aéreos entregados por la URSS a Angola, cuyos pilotos no habían dispuesto del tiempo necesario para su adecuada instrucción. Varios equipos aéreos estaban descontados por bajas que a veces eran ocasionadas por nuestros propios artilleros u operadores de medios antiaéreos. Los sudafricanos ocupaban todavía una parte de la carretera principal que conduce desde el borde de la meseta angolana a Namibia. En los puentes sobre el caudaloso río Cunene, entre el Sur de Angola y el Norte de Namibia, comenzaron en ese lapso con el jueguito de sus disparos con cañones de 140 milímetros  que le daba a sus proyectiles un alcance cercano a los 40 kilómetros. El problema principal radicaba en el hecho de que los racistas sudafricanos poseían, según nuestros cálculos, entre 10 y 12 armas nucleares. Habían realizado pruebas incluso en los mares o en las áreas congeladas del Sur. El presidente Ronald Reagan lo había autorizado, y entre los equipos entregados por Israel estaba el dispositivo necesario para hacer estallar la carga nuclear. Nuestra respuesta fue organizar el personal en grupos de combate de no más de 1 000 —mil— hombres, que debían marchar de noche en una amplia extensión de terreno y dotados de carros de combate antiaéreos.

Las armas nucleares de Sudáfrica, según informes fidedignos, no podían ser cargadas por aviones Mirage, necesitaban bombarderos pesados tipo Canberra. Pero en cualquier caso la defensa antiaérea de nuestras fuerzas disponía de numerosos tipos de cohetes que podían golpear y destruir objetivos aéreos hasta decenas de kilómetros de nuestras tropas. Adicionalmente, una presa de 80 millones de metros cúbicos de agua situada en territorio angolano había sido ocupada y minada por combatientes cubanos y angolanos. El estallido de aquella presa hubiese sido equivalente a varias armas nucleares.

No obstante, una hidroeléctrica que usaba las fuertes corrientes del río Cunene, antes de llegar a la frontera con Namibia, estaba siendo utilizada por un destacamento del ejército sudafricano.

Cuando en el nuevo teatro de operaciones los racistas comenzaron a disparar los cañones de 140 milímetros, los Mig-23 golpearon fuertemente aquel destacamento de soldados blancos, y los sobrevivientes abandonaron el lugar dejando incluso algunos carteles críticos contra su propio mando. Tal era la situación cuando las fuerzas cubanas y angolanas avanzaban hacia las líneas enemigas.

Supe que Katiuska Blanco, autora de varios relatos históricos, junto a otros periodistas y reporteros gráficos, estaban allí. La situación era tensa pero nadie perdió la calma.

Fue entonces que llegaron noticias de que el enemigo estaba dispuesto a negociar. Se había logrado poner fin a la aventura imperialista y racista; en un continente que en 30 años tendrá una población superior a la de China e India juntas.

El papel de la delegación de Cuba, con motivo del fallecimiento de nuestro hermano y amigo Nelson Mandela, será inolvidable.

Felicito al compañero Raúl por su brillante desempeño y, en especial, por la firmeza y dignidad cuando con gesto amable pero firme saludó al jefe del gobierno de Estados Unidos y le dijo en inglés: “Señor presidente, yo soy Castro”.

Cuando mi propia salud puso límite a mi capacidad física, no vacilé un minuto en expresar mi criterio sobre quien a mi juicio podía asumir la responsabilidad. Una vida es un minuto en la historia de los pueblos, y pienso que quien asuma hoy tal responsabilidad requiere la experiencia y autoridad necesaria para optar ante un número creciente, casi infinito, de variantes.

El imperialismo siempre reservará varias cartas para doblegar a nuestra isla aunque tenga que despoblarla, privándola de hombres y mujeres jóvenes, ofreciéndole migajas de los bienes y recursos naturales que saquea al mundo.

Que hablen ahora los voceros del imperio sobre cómo y por qué surgió el Apartheid.

 

 

 

 

 

 

Fidel Castro Ruz
Diciembre 18 de 2013
8 y 35 p.m.

La ultraderechista Ileana Ross-Lehtinen arremete contra Obama

1470142_688053194562751_1827857201_nLa congresista republicana, Ileana Ross-Lehtinen, conocida en Cuba como la loba feroz, arremetió este martes contra el presidente Barack Obama, por saludar al mandatario cubano Raúl Castro.
La legisladora, tristemente célebre por sus posiciones extremistas hacia Cuba, interrumpió al secretario de Estado, John Kerry, durante una audiencia sobre Irán en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, para reprocharle al diplomático la actitud de Obama.
Según Ross-Lehtinen, el saludo es un “golpe de propaganda” para el gobierno cubano.
Kerry, por su parte, alegó que “Hoy era un día para homenajear a Nelson Mandela. El presidente estuvo en un funeral internacional y no eligió quién asistía”.
(Con información de agencias)

Llegó Raúl a Sudáfrica para asistir a funeral de Nelson Mandela

El Presidente cubano Raúl Castro llegó a Sudáfrica para asistir a los funerales de Nelson Mandela, informó el estelar Noticiero Nacional de Televisión (NTV) en la noche de este lunes.

A la 1:30 am de este martes hora local -6:30 pm del lunes en Cuba- fue recibido en el aeropuerto internacional de Johannesburgo por el Ministro de Seguridad y Estado de Sudáfrica, aseguró vía telefónica el corresponsal del NTV Boris Fuentes.

Al arribar a tierra sudafricana, Raúl dijo que lamentaba que la visita a este país fuera en tal circunstancia. Sin embargo, añadió, “me siento muy honrado de estar aquí”.

La comitiva está integrada además por Bruno Rodríguez Parrilla y Carlos Fernández de Cossío Domínguez, ministro de Relaciones Exteriores y Embajador de Cuba en la República de Sudáfrica, respectivamente.

“Tenemos hasta ahora a 91 jefes de Estado y de Gobierno confirmados, más otros 10 antiguos jefes de Estado”, anunció en su cuenta de la red social Twitter el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores sudafricano, Clayson Monyela.

“Todo el mundo está viniendo a Sudáfrica”, dijo Monyela al diario Daily Maverick, de Sudádrica.
Raúl entre los principales oradores

El presidente cubano figura entre los principales oradores que intervendrán mañana en el servicio religioso en memoria de Nelson Mandela previsto para las 11:00 horas locales (04:00 am en Cuba), informó hoy el Gobierno de Sudáfrica.

De acuerdo con el programa oficial divulgado este lunes, solo seis altos gobernantes extranjeros intervendrán en la ceremonia: los presidentes Barack Obama (EEUU), Dilma Rousseff (Brasil), Hifikepunye Pohamba (Namibia) y Pranab Mukherjee (India), y el vicepresidente Li Yuanchao (China). Las palabras que cerrarán este bloque serán las de Raúl.

Después de la intervención del Presidente cubano, hará una breve alocución el mandatario sudafricano Jacob Zuma. La ceremonia tendrá lugar en el Estadio de Soweto, en Johannesburgo.

También intervendrán el Secretario General de la ONU, Ban Ki-Moon, y la Presidenta de la Comisión de la Unión Africana, Nkosazana Clarice Dlamini-Zuma. Hablará, además, un amigo personal del líder sudafricano y cuatro miembros de la familia Mandela, a quien le sobreviven su esposa Graça, tres hijas, 18 nietos y 12 bisnietos.

Tres estadios para seguir en directo la ceremonia

Ante la imposibilidad de dar acceso a todos los interesados, el Gobierno ha puesto a la disposición de los habitantes de Johannesburgo tres estadios más para seguir en directo la ceremonia.

Los estadios de Dobsonville y Orlando en Soweto, donde Mandela vivió más de 15 años, y el de Ellis Park, en el centro de Johannesburgo, han sido los escenarios elegidos para ello.

Además, serán habilitadas 90 pantallas gigantes en parques y espacios públicos de todo el país, para que el servicio religioso por Mandela, que murió el pasado jueves a los 95 años, llegue a todos los rincones de Sudáfrica.

Líderes de todo el mundo han comenzado a llegar hoy a Johannesburgo, en cuyas calles se palpa el incremento de la presencia policial y de las medidas de seguridad.

Entretanto, los millares de periodistas llegados de todo el mundo que quieran asistir a los actos oficiales de despedida a Mandela tienen hoy la última oportunidad de acreditarse en el centro de conferencias contiguo al estadio FNB, que se vio ayer desbordado por la masiva afluencia de peticiones y la caótica organización.
El féretro de Mandela desfilará por las calles de Pretoria

Los sudafricanos tendrán el próximo miércoles una nueva oportunidad de decir adiós a su líder en las calles de Pretoria, por las que desfilará, hasta el 13 de diciembre, el féretro del antiguo activista contra el régimen racista del “Apartheid”.

También en Pretoria se instalará durante ese período la capilla ardiente de Madiba, como se conoce a Mandela en su país, antes de que sus restos viajen el sábado al pequeño pueblo de Qunu (sureste de Sudáfrica), donde el ex presidente creció y pidió ser enterrado.

En esa aldea y sus alrededores, donde se oficiará el domingo el funeral de Estado por Mandela, los hoteles y pensiones hacen su agosto, con precios por noche que se acercan a los 200 euros.

Prácticamente todos los hoteles están completos, como lo está también el vuelo diario entre Johannesburgo y Mthatha, capital de la región donde se encuentra Qunu.

La compañía aérea sudafricana, South African Airways (SAA), sólo ha dispuesto vuelos suplementarios a la zona para los jefes de Estado que vayan también al funeral de Estado de Qunu.

SAA ha pedido a los periodistas y a los ciudadanos que utilicen como alternativa los aeropuertos de East London y Port Elizabeth, ciudades situadas, como Qunu, en la provincia del Cabo Oriental. (Fuente: AP)

Presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Brasil, Dilma Rousseff, hablarán por Latinoamérica y el Caribe en el homenaje póstumo al líder sudafricano Nelson Mandela

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Los presidentes de Cuba, Raúl Castro, y de Brasil, Dilma Rousseff, hablarán por Latinoamérica y el Caribe en el homenaje póstumo al líder sudafricano Nelson Mandela, al que asistirán unas 90 delegaciones foráneas, se anunció hoy.

Organizadores del memorial que se prepara para este martes en honor al primer presidente negro de Sudáfrica, fallecido el 5 de diciembre, divulgaron la lista de oradores en la cual aparecen sólo la mandataria suramericana y su par antillano por América Latina y el Caribe.

El oficio fúnebre, previsto para que dure cuatro horas en el estadio FNB de Soccer City, empezará a las 11:00, hora local, (13:00 GMT) y contará con decenas de jefes de Estado, de Gobierno, líderes mundiales y regionales, pero únicamente intervendrán seis mandatarios.

Rousseff estará antecedida del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y después de ella hablarán el vicepresidente de China, Li Yuanchao, y los gobernantes de Namibia y la India, Hifikepunye Pohamba y Pranab Mukherjee, respectivamente, tras lo cual lo hará Raúl Castro.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y la presidenta de la Comisión de la Unión Africana, la sudafricana Nkosazana Dlamini Zuma, tendrán su turno en la tribuna seguidos de las palabras de tributo de Andrew Mlangeni y el General Thanduxolo Mandela.

Mlangeni se pronunciará en calidad de amigo de la familia y Mandela lo hará a nombre de la extensa parentela del Premio Nobel de la Paz 1993, cuyo deceso ha conmocionado a todo el mundo, en particular a los sudafricanos que afectuosamente lo llamaban “Tata Madiba”.

También hablarán cuatro nietos del hombre que lideró la lucha para desmantelar el sistema de segregación racial (apartheid) en Sudáfrica y que ocupó la primera magistratura de esta nación austral.

Los jefes de Estado de Venezuela, Nicolás Maduro; de México, Enrique Peña Nieto; de Guyana, Donald Ramotar, y la primera ministra de Jamaica, Portia Simpson Miller, también destacan entre los latinoamericanos y caribeños que rendirán aquí honores a Mandela.

El príncipe de Asturias, Felipe de Borbón, y el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, igualmente asistirán a las honras a las que ya confirmaron más de 30 personalidades africanas y más de una veintena de líderes europeos y asiáticos.

Jacob Zuma, presidente de la también llamada Nación Arcoiris, tendrá a su cargo las palabras de cierre y agradecimiento del servicio fúnebre que dirá adiós a quien es considerado “Padre de la reconciliación sudafricana”.(PL)

Cuba: Preside Raúl delegación a lo funerales de Nelson Mandela

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, encabeza la delegación cubana que asistirá a los funerales del líder histórico sudafricano Nelson Mandela.

La delegación está integrada además, por los compañeros Bruno Rodríguez Parrilla y Carlos Fernández de Cossío Domínguez, ministro de Relaciones Exteriores y Embajador de Cuba en la República de Sudáfrica, respectivamente.

Declara Cuba Duelo Oficial y Duelo Nacional

05ya-bandera-media-astaCon motivo del fallecimiento del entrañable amigo y ex Presidente de la República de Sudáfrica, Nelson Mandela, el Consejo de Estado de la República de Cuba ha decidido decretar Duelo Oficial a partir de las 6:00 a.m. del día 6 de diciembre hasta las 12:00 de la noche del 7 de diciembre, y Duelo Nacional durante el día 8.

Mientras estén vigentes el Duelo Nacional y el Oficial, la bandera cubana será izada a media asta en los edificios públicos e instituciones militares.

Durante la vigencia del Duelo Nacional quedan suspendidos todos los espectáculos públicos y actividades festivas. (AIN)

Envía Raúl mensaje de condolencias por el fallecimiento de Mandela

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Mensaje de Raúl Castro, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba al Excelentísimo Señor Jacob Gedleyihlekisa Zuma, Presidente de la República de Sudáfrica

La Habana, 5 de diciembre de 2013

Excelencia:

Con profundo dolor, le trasmito las más sentidas condolencias por el fallecimiento del querido compañero Nelson Mandela, en nombre del pueblo y el Gobierno cubanos, que hago extensivas a sus familiares, al Congreso Nacional Africano y a toda la Nación.

Mandela será recordado por la altura de su ejemplo, la grandeza de su obra y la firmeza de sus convicciones en la lucha contra el apartheid, y por su invaluable aporte a la construcción de una nueva Sudáfrica.

Le profesamos profundo respeto y admiración, no solo por lo que hizo por su pueblo, sino por su amistad probada hacia nuestro país.

De Mandela nunca podremos hablar en pasado.

Reciba, estimado Presidente, el testimonio de mi más alta consideración y estima.

 Raúl Castro Ruz

 Presidente de los Consejos de Estado

  y de Ministros de la República de Cuba

Nelson Mandela murió a la edad de 95 años

Nelson Mandela, el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente y Premio Nobel de la Paz murió a la edad de 95 años

Nelson Mandela, el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente y Premio Nobel de la Paz murió a la edad de 95 años

Nelson Mandela, el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente y Premio Nobel de la Paz murió a la edad de 95 años.

Tras permanecer varios días internado en un hospital de Pretoria por la recaída de una infección pulmonar, finalmente se informó sobre su deceso.

Nacido el 18 de julio de 1918 en Umtata, entonces capital del llamado territorio de Transkei, fue el primer presidente de Sudáfrica elegido democráticamente mediante sufragio universal, además de haber recibido más de 250 premios y reconocimientos internacionales durante cuatro décadas, incluido en 1993 el Premio Nobel de la Paz.

Su carrera como abogado y político comenzó con sus estudios en derecho, carrera de la cual se graduó en 1942. Diez años después abrió el primer bufete de abogados negros uniéndose así a la lucha por la liberación de la mayoría negra y al partido que un dia presidiría, el Congreso Nacional Africano (ANC).

Antes de llegar a ser presidente de Sudáfrica, Mandela encabezó diversos movimientos y huelgas en contra del apartheid, e incluso una lucha armada por la que fue llevado a la cárcel de Robben Island, donde permaneció durante 18 de sus veintisiete años de encarcelamiento.

Posteriormente fue trasladado a la prisión de Pollsmoor (Ciudad de El Cabo) en 1982, fecha en la que se inició una campaña internacional en favor de su liberación.

El gobierno del presidente Frederik Willem de Klerk liberó a Mandela en febrero de 1990, después de legalizar el ANC y otros partidos políticos.

Mandela asumió el liderazgo del ANC y dirigió las negociaciones para conseguir una democracia multirracial en Sudáfrica, cosa que se consiguió en 1994 con las primeras elecciones democráticas por sufragio universal. Mandela ganó las elecciones y fue presidente desde 1994 hasta 1999.

Al asumir su cargo de presidente renunció a una tercera parte del salario y creó el Fondo Nelson Mandela para la Infancia.

Durante su mandato, y también con posterioridad al mismo, Mandela ejerció una suprema autoridad moral en los diversos conflictos bélicos que asolaban el continente negro, presentándose como mediador.

Dentro de la presidencia, la última mediación destacada de Mandela fue en marzo de 1999, en las negociaciones entre el régimen libio de Muammar al-Gaddafi y los gobiernos de Estados Unidos y el Reino Unido para la suspensión de las sanciones de la ONU al país norteafricano, a cambio de la entrega a la justicia escocesa para su juicio en los Países Bajos de los dos ciudadanos libios acusados de perpetrar el atentado contra el avión de la Pan Am que en 1988 fue destruido en pleno vuelo sobre la localidad de Lockerbie.

Desde que abandonó la presidencia asumió diversas responsabilidades de liderazgo en varias esferas, entre ellas las negociaciones relativas al conflicto de la región de los Grandes Lagos.

Sin embargo el deterioro de su salud poco a poco lo fue alejando de dichas actividades.

Mandela estuvo particularmente vulnerable a problemas respiratorios debido a la tuberculosis que contrajo durante su encarcelamiento, lo que lo llevó al hospital en varias ocasiones.

 

Mi libro sobre Ileana Ros-Lehtinen

Ileana Ros-Lehtinen

Ileana Ros-Lehtinen

Escrito por  Nicanor León Cotayo

En la nota introductoria de este libro hice notar, y lo subrayo, que luego de publicar Bush W. (Editorial José Martí, 2008), recibí sugerencias de escribir algo parecido sobre Ileana Ros-Lehtinen.

Y aquí está. Dada mi larga dedicación periodística al tema de las relaciones Cuba-Estados Unidos, pensaba conocer, al menos en cierta medida, a la señora Lehtinen.

Pero esta obra me demostró crudamente que no era así, en realidad se trata de un caso que oscila entre la paranoia, la ambición, lo grotesco y la vehemente afición al mundo del hampa.

Algunos ejemplos, extraídos de las páginas del libro, lo demuestran amplia y rotundamente.

Podría empezar, dada la actualidad del asunto, con el odio exhibido por Ros-Lehtinen hacia el líder surafricano Nelson Mandela, figura por la que siente devoción casi todo el planeta.

El suceso aconteció en 1990, cuando se habló de una posible visita de este a ocho territorios de Estados Unidos, eventualidad a la que Ileana se opuso tenazmente.

Su pretexto la caracterizó muy bien: «los cubanoamericanos —dijo— que anhelaban un retorno a la democracia en Cuba, no podían olvidar que miembros del Congreso Nacional Africano, de Mandela, habían recibido entrenamiento militar en la isla».

El profundo desprecio de Ileana por Mandela se transformó en dulce ternura cuando, horas después del golpe de Estado del 28 de junio de 2009 en Honduras, que afrontó un impresionante repudio mundial, ella se trasladó a Tegucigalpa y se solidarizó con los golpistas.

Uno de los rasgos que más definen a esta parlamentaria norteamericana es su pública y diversa relación con jefes de peligrosos grupos terroristas.

El ocho de julio de 1996, ella envió una carta a Rodolfo Frómeta Caballero, máximo jerarca de la famosa pandilla Comandos F-4, a quien estimuló a mantener sus actos violentos contra La Habana.

Diez años más tarde, en el transcurso de una entrevista realizada en su oficina del Congreso, declaró: «apruebo la posibilidad de ver a alguien asesinar a Fidel Castro».

Tal expresión figuró en el documental británico 638 Ways to Kill Castro. Después la legisladora, entonces vicepresidenta del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, añadió: «Hace años que digo esto y no tengo ninguna vergüenza de mis palabras».

Durante una concentración ultraderechista, realizada a fines de noviembre de 2010 frente al restaurante Versalles, en Miami, fundaron un comité para asistir financieramente al terrorista Posada Carriles y nombraron a Ileana para encabezarlo.

Nadie se asombró, pues ella organizó allí homenajes públicos en honor a la obra de sus vidas a Posada y a Orlando Bosch Ávila, acontecimientos muy divulgados en la Florida.

Una de las fotos incluidas en la obra lo dice todo: En ella aparecen, sentados y muy unidos, el terrorista Bosch y su legisladora, bajo una dedicatoria: «Orlando, con mucho cariño, Ileana».

Con esos párrafos trato de incentivar la lectura de Caen los velos, Ileana Ros-Lehtinen, una de las voces más altas y primitivas de lo peor de la comunidad cubana en Estados Unidos.

http://lasantamambisa.wordpress.com/

Ex presidente sudafricano Nelson Mandela continúa en estado crítico

El expresidente sudafricano Nelson Mandela, en el funeral de una nieta, en el año 2010. (AFP/Archivo, Siphiwe Sibeko)

El expresidente sudafricano Nelson Mandela, en el funeral de una nieta, en el año 2010. (AFP/Archivo, Siphiwe Sibeko)

(AFP) JOHANNESBURGO — El ex presidente sudafricano Nelson Mandela, de 94 años, “sigue en estado crítico” en el hospital donde fue internado hace 17 días por una infección pulmonar, informó este lunes el actual mandatario de Sudáfrica, Jacob Zuma.

“El ex presidente Mandela sigue en estado crítico en el hospital. Los médicos hacen todo lo posible para asegurarle bienestar y confort”, dijo Zuma a la prensa extranjera. “Fui al hospital anoche. Mandela dormía, lo vimos y luego conversamos un poco con los médicos y con su esposa, Graça Machel”, agregó el presidente sudafricano. “No estoy en condiciones de darles más detalles, no soy médico”, agregó Zuma durante una conferencia sobre las elecciones del año próximo.

El domingo por la noche, la presidencia sudafricana había anunciado que Mandela se encontraba en estado “crítico” desde hacía 24 horas. “El estado del ex presidente Nelson Mandela, quien sigue en el hospital en Pretoria, ha pasado a ser crítico”, revelaba el comunicado de la presidencia, que hizo un llamamiento a “la nación y al mundo a rezar por él”. El presidente Zuma, el vicepresidente del ANC -el partido en el poder- Cyril Ramaphosa y la esposa de Mandela se reunieron en el hospital el domingo por la noche para analizar la situación.

En Pretoria, ante el hospital Mediclinic Heart Hospital, numerosas personas se acercaban para depositar mensajes, globos o flores. “Mi deseo más profundo era que se restableciera para que las próximas generaciones pudieran ver a ese hombre que luchó por nosotros”, dijo a la AFP Phathani Mbatha delante del hospital. “Lamentablemente no se puede hacer nada, salvo rezar por él”, agregó.

En Washington, la Casa Blanca declaró el domingo que sus “pensamientos y oraciones” estaban dirigidos a Nelson Mandela, su familia y su pueblo, en momentos en que el presidente Barack Obama prepara su viaje a Sudáfrica. “Hemos tomado conocimiento de las últimas declaraciones del gobierno sudafricano sobre el crítico estado de salud del expresidente Mandela”, declaró la portavoz del Consejo Nacional de Seguridad Caitlin Hayden.

Después de una semana de silencio, la presidencia sudafricana había indicado el sábado que Mandela estaba “en estado grave pero estable”, después de que la televisión estadounidense CBS informara que la situación era sin duda más grave que lo que daban a entender los pocos comunicados oficiales. Las últimas noticias dadas por Zuma, que se remontaban al 16 de junio, se hacían eco de una “evolución” de su estado.

Pero según CBS, que repite que tuvo que ser “resucitado” a su llegada al hospital, su hígado y sus riñones solo funcionan al 50%, Mandela “no responde” y “no ha abierto los ojos en días”. La presidencia repitió también el domingo que la avería sufrida por la ambulancia que llevaba al héroe de la lucha anti-apartheid al hospital, en la madrugada del 8 de junio, que retrasó en 40 minutos su hospitalización, no había agravado su estado.

Mandela, icono de la lucha contra el apartheid y primer presidente negro de Sudáfrica en 1994, cumplirá los 95 el 18 de julio. Ha sido ingresado cuatro veces desde diciembre, la mayoría de las veces por infecciones pulmonares que sufre desde hace años. Las últimas imágenes emitidas de Mandela se remontan a finales de abril, durante una visita de responsables del ANC a su domicilio, y le mostraban totalmente ausente.

Sus problemas pulmonares que arrastra desde hace años están probablemente relaciones a las secuelas de una tuberculosis desarrollada durante su estancia en la isla-cárcel de Robben Island, junto a Ciudad del Cabo, donde estuvo 18 de los 20 años de detención en las cárceles del régimen racista del apartheid.

Liberado en 1990, Mandela fue entre 1994 y 1999 el primer presidente negro de su país, un dirigente de consenso que supo ganarse el corazón de la minoría blanca cuya opresión había combatido. Retirado de la vida política apareció en público por última vez durante la final de la Copa del Mundo, en julio de 2010 en Johannesburgo.

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