Noam Chomsky: doctrina exterior de EEUU es la de la mafia

noam-chomskyEl célebre filósofo y lingüista Noam Chomsky concedió al canal de noticias independiente Democracy Now una emblemática entrevista en la que comparó la política exterior de Estados Unidos con la de la mafia, poniendo como ejemplo su hostilidad hacia Irán.

Para explicar su firme postura hacia Washington en su entrevista, Chomsky se dirige a la historia contemporánea de Irán, cuando su desarrollo tanto económico como político fue contenido por los británicos, quienes junto a sus aliados estadounidenses se enriquecían con los enormes recursos energéticos del país. No obstante, la situación cambió cuando en 1951 el primer ministro iraní, Mohamad Mosadeq, nacionalizó la industria petrolera de Irán.

“En 1953, cuando Gran Bretaña estaba demasiado débil para derrocar a Mosadeq, Estados Unidos se hizo cargo y llevó a cabo un golpe de Estado (derrocó al primer ministro iraní el 19 de agosto de 1953) e instaló a Mohamad Reza Pahlevi, también llamado el sha (el rey) de Persia”, recuerda Chomsky.

En 1979 el pueblo iraní pudo recuperar su poder tras la victoria de la Revolución Islámica de Irán, que derrocó al dictador impuesto por EEUU e impuso sus propias órdenes. No obstante, la nueva pérdida de poder en la región solo aumentó la hostilidad de Washington, que decidió utilizar como instrumento al régimen del exlíder iraquí Saddam Hussein para atacar a Irán en el período entre 1980 y 1988.

“La doctrina de EEUU en los asuntos internacionales es la de la mafia. El padrino no acepta la desobediencia”, explica Chomsky la razón principal de la creciente y duradera agresión de Washington hacia Irán. “Es demasiado peligroso. Así que, si algún pequeño vendedor, en algún lugar, por ejemplo, no paga dinero por su protección, el don no lo acepta. Usted envía sus matones a pegarle hasta hacerlo papilla, incluso si usted no necesita el dinero, porque otros podrían tener la idea, entonces las cosas podrían empezar a erosionarse. Ese es un principio dominante de los asuntos internacionales”, especifica el analista.

NOAM CHOMSKY: EEUU ha estado en guerra con Cuba desde finales de 1959

noam-chomsky-siriaLos Estados Unidos y Cuba han celebrado una segunda ronda de conversaciones como parte del esfuerzo por restablecer las relaciones diplomáticas por primera vez en más de medio siglo. Las dos partes podrían reabrir embajadas en La Habana y Washington a tiempo para una reunión regional el próximo mes.

Analista político y lingüista de renombre mundial Noam Chomsky da la bienvenida a la decisión del presidente Obama para comenzar normalizar las relaciones con Cuba, pero advierte que después de más de medio siglo de injerencia de Estados Unidos en la isla, es el paso mínimo que podía tomar.

AMY GOODMAN: A medida que continuamos nuestra conversación con Noam Chomsky, pasamos ahora a América Latina. Le preguntamos sobre el deshielo de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba y la intromisión estadounidense en Cuba.

NOAM CHOMSKY: Estados Unidos ha estado en guerra con Cuba desde finales de 1959. Cuba había sido, esencialmente, una colonia de los Estados Unidos, una colonia virtual. En enero de 1959, las fuerzas de la guerrilla de Castro se hizo cargo.

A finales de ese año, alrededor de octubre, aviones estadounidenses ya estaban bombardeando Cuba desde la Florida. Eso, creo que fue, marzo de 1960, hubo una decisión formal internamente para derrocar al gobierno. John F. Kennedy llegó poco después, llegó a la Bahía de Cochinos. Después de la Bahía de Cochinos, no había casi histeria en Washington sobre cómo castigar a los cubanos para esto.

Kennedy hizo algunos discursos increíbles acerca de cómo, ya sabes, el futuro del mundo está en juego en el trato con Cuba y así sucesivamente. Los EE.UU. lanzaron una gran guerra terrorista contra Cuba. La mayor guerra terrorista es parte de los antecedentes de la crisis de los misiles, que casi llevó a una guerra nuclear . Justo después de la crisis, la guerra terrorista volvió a repuntar.

Mientras tanto, las sanciones han sido muy duras contra Cuba, desde el régimen de Eisenhower, extendida por Kennedy, y ampliado aún más con Clinton. El mundo ha sido totalmente opuesto a esto. Los votos en la Asamblea General, que no pueden hacerlo en el Consejo de Seguridad porque los EE.UU. veta de todo, pero en la Asamblea General, los votos son abrumadoras.

Creo que la última fue 182 a dos, ya sabes, Estados Unidos e Israel, ya veces recojo Papua o algo por el estilo. Esto ha estado sucediendo año tras año. Los EE.UU. están totalmente aislados, no sólo en este tema, muchos otros.
Por último, observe que Obama no terminó las sanciones. De hecho, ni siquiera terminar las restricciones, muchas de las restricciones a los viajes y así sucesivamente. Ellos hicieron un gesto leve hacia avanzar hacia la normalización de las relaciones.

Las sanciones son realmente increíbles. Por lo tanto, si, por ejemplo, Suecia estaba enviando equipos médicos en algún lugar que tenía níquel cubano en él, que tuvo que ser prohibida, ya sabes, cosas como esas.

AMY GOODMAN: ¿Y el terrorismo, quieres decir?

NOAM CHOMSKY: Terrorismo que duró hasta los años 90. La peor parte fue bajo Kennedy, luego volvieron a aumentar durante los últimos años 70 y así sucesivamente. A los principales terroristas se les proporcionan refugio en Florida. El fallecido Bosch es uno, Orlando Bosch. Posada es otro.

¿Te acuerdas de que había algo llamado la Doctrina Bush, Bush II: Un país que alberga terroristas es lo mismo que los propios terroristas. Eso es para los demás, no para nosotros.

Ahora que nuestra vieja política de llevar la libertad y la democracia no funcionó, así que teníamos que intentar una nueva política. Quiero decir, la ironía de esto es casi indescriptible. El hecho de que estas palabras se puede decir que es chocante. Es una señal de, una vez más, un fracaso en alcanzar un nivel mínimo de la conciencia y el comportamiento civilizado. Pero los pasos, quiero decir, es bueno que hay pequeños pasos que está dando.

(Tomado de Realcuba’s Blog)

Pesadilla en Gaza

pensadores

Por: Noam Chomsky

Entre todos los horrores desplegados en la más reciente ofensiva israelí en Gaza, el objetivo de Tel Aviv es simple: volver, a la chita callando, a la norma.
En Cisjordania, la norma es que Israel continúe su construcción ilegal de colonias e infraestructura para poder integrar a su territorio cualquier cosa que pueda ser de valor, mientras confina a los palestinos en cantones inviables y los sujeta a represión y violencia.
En Gaza, la norma es una existencia miserable bajo un sitio cruel y destructivo, que Israel administra para permitir apenas la subsistencia, pero nada más.

La más reciente escalada israelí fue disparada por el brutal asesinato de tres muchachos de una comunidad de colonos en Cisjordania ocupada. Un mes antes, dos chicos palestinos fueron muertos a tiros en la ciudad de Ramalá, en esa misma zona. Ese hecho despertó poca atención, lo cual es entendible, puesto que es rutina.

“El desdén institucionalizado por la vida de los palestinos en Cisjordania explica no sólo por qué recurren a la violencia –escribe Mouin Rabbani, analista de Medio Oriente–, sino también el más reciente ataque israelí a la franja de Gaza.”

En una entrevista, el defensor de derechos humanos Raji Sourani, que ha permanecido en Gaza durante los años de brutalidad y terror israelí, señaló: “La frase que con más frecuencia escuchaba cuando la gente empezaba a hablar de un cese el fuego era: ‘todos dicen que es mejor para nosotros morir y no regresar a la situación que teníamos antes de esta guerra. No queremos eso de nuevo. No tenemos dignidad ni orgullo; sólo somos blancos fáciles, y muy baratos. Si la situación no mejora en verdad, es mejor morir’. Hablo de intelectuales, académicos, personas comunes y corrientes. Todos lo dicen”.

En enero de 2006, los palestinos cometieron un crimen grave: votaron por quien no debían en una elección libre cuidadosamente vigilada, y entregaron el control del parlamento a Hamas.

Los medios proclaman constantemente que Hamas está dedicado a la destrucción de Israel. En realidad, los líderes de Hamas han dejado en claro en repetidas ocasiones que aceptarían una solución de dos estados, de conformidad con el consenso internacional que ha sido bloqueado por Estados Unidos e Israel durante 40 años.

En contraste, Israel, fuera de unas cuantas palabras vanas, está dedicado a la destrucción de Palestina, y se aplica en ese cometido.

El crimen de los palestinos en enero de 2006 fue castigado de inmediato. Estados Unidos e Israel, con la vergonzosa adhesión de Europa, impusieron severas sanciones a la población errante e Israel incrementó su violencia.

Rápidamente, Estados Unidos e Israel empezaron planes para un golpe militar que derrocara al gobierno electo. Cuando Hamas tuvo el descaro de revelar los planes, los ataques israelíes y el sitio se volvieron mucho más severos.

No debería haber necesidad de revisar el deplorable historial de lo ocurrido desde entonces. El sitio implacable y los salvajes ataques son acentuados por episodios de cortar el césped, para tomar prestada la alegre expresión con que designa Israel sus periódicos ejercicios de tirotear a los peces en el estanque como parte de lo que llama guerra de defensa.

Una vez que cortan el césped y los desesperados pobladores buscan reconstruir algo después de la devastación y los asesinatos, se acuerda un cese del fuego. El más reciente se estableció después del asalto israelí de octubre de 2012, llamada operación Pilar de Defensa.

Aunque Israel mantuvo el sitio, Hamas observó la tregua, como concede Tel Aviv. Las cosas cambiaron en abril de este año, cuando Fatah y Hamas forjaron un acuerdo de unidad que instauró un nuevo gobierno de tecnócratas, sin afiliación a ninguno de los dos partidos. Naturalmente, Israel estaba furioso, y más aún cuando hasta el gobierno de Obama se unió a Occidente en indicar aprobación. El acuerdo de unidad no sólo socava la aseveración de Israel de que no puede negociar con una Palestina dividida, sino también amenaza el objetivo de largo plazo de separar Gaza de Cisjordania y proseguir sus políticas destructivas en ambas regiones.

Algo tenía que hacerse, y la ocasión se presentó el 12 de junio, cuando los tres jóvenes israelíes fueron asesinados en Cisjordania. En un principio el gobierno de Netanyahu sabía que estaban muertos, pero fingió que lo ignoraba, lo cual dio la oportunidad de lanzar una incursión en Cisjordania, con Hamas por objetivo.

El primer ministro Benjamín Netanyahu afirmó tener cierto conocimiento de que Hamas era el culpable. También resultó mentira.

Una de las principales autoridades sobre Hamas, Shlomi Eldar, informó casi de inmediato que muy probablemente los asesinos procedían de un clan disidente de Hebrón que desde hace mucho tiempo ha sido una espina en el costado de Hamas. Eldar añadió: Estoy seguro de que no recibieron luz verde de la dirigencia de Hamas; sólo les pareció que era momento de actuar.

Sin embargo, la escalada de 18 días después del secuestro logró minar el temido gobierno de unidad, e incrementó drásticamente la represión israelí. Israel también llevó a cabo docenas de ataques en Gaza, y el 7 de julio dio muerte a cinco miembros de Hamas.
Al final Hamas reaccionó disparando sus primeros cohetes en 19 meses, lo cual dio pretexto a Israel para lanzar su operación Borde Protector el 8 de julio.

Al 31 de julio se había dado muerte a unos mil 400 palestinos, en su mayoría civiles, entre ellos cientos de mujeres y niños. Y a tres civiles israelíes. Grandes áreas de Gaza habían quedado reducidas a escombros. Cuatro hospitales habían sido atacados; cada ataque fue un crimen de guerra más.

Funcionarios israelíes exaltan la humanidad del que llaman el ejército más ético del mundo, que informa a los habitantes de que sus hogares serán bombardeados, práctica que es sadismo disfrazado santurronamente de piedad, en palabras de la periodista israelí Amira Hass: Un mensaje grabado demanda a cientos de miles de personas que dejen sus hogares ya elegidos como blancos, por otro lugar igualmente peligroso ubicado a 10 kilómetros de distancia.

De hecho, no hay lugar en la prisión de Gaza que esté a buen resguardo del sadismo israelí, que puede incluso exceder los terribles crímenes de la operación Plomo Fundido de 2008-09. Las terribles revelaciones suscitaron la reacción acostumbrada del presidente más moral del mundo, Barack Obama: gran simpatía por los israelíes, acerba condena de Hamas y llamados a la moderación a ambas partes.

Cuando los ataques actuales se detengan, Israel espera quedar libre para continuar sin interferencia sus políticas criminales en los territorios ocupados, con el apoyo estadunidense que ha disfrutado en el pasado. Y los pobladores de Gaza quedarán en libertad de regresar a la norma en su prisión gobernada por Israel, en tanto en Cisjordania los palestinos podrán observar en paz cómo Israel desmantela lo que quede de sus posesiones.

Tal es el desenlace probable si Estados Unidos mantiene su apoyo decisivo y virtualmente unilateral a los crímenes israelíes y su rechazo al consenso internacional que desde hace tanto tiempo existe en torno a un acuerdo diplomático.

Pero el futuro sería muy distinto si Washington retirara ese apoyo. En ese caso sería posible avanzar hacia la solución duradera en Gaza a la que ha convocado el secretario de Estado John Kerry, la cual ha suscitado condena histérica en Israel porque la frase podría interpretarse como un llamado a poner fin al sitio y a los ataques constantes israelíes. Y –horror de horrores– la frase podría incluso interpretarse como un exhorto a aplicar el derecho internacional en el resto de los territorios ocupados.

Hace 40 años Israel tomó la fatídica decisión de elegir la expansión sobre la seguridad, rechazando un tratado total de paz ofrecido por Egipto a cambio de la evacuación del Sinaí egipcio ocupado, donde Israel emprendía proyectos intensivos de colonización y desarrollo. Desde entonces Tel Aviv se ha adherido a esa política.
Si Estados Unidos decidiera unirse al mundo, el impacto sería grande. Una y otra vez Israel ha abandonado planes anhelados si Washington se lo demanda. Así son las relaciones de poder entre los dos gobiernos.

¿Podría cambiar la política estadunidense? No es imposible. La opinión pública ha tenido un giro considerable en años recientes, en particular entre los jóvenes, y no puede ignorarse por completo.

Durante algunos años ha habido buen fundamento para las demandas públicas de que Washington observe sus propias leyes y reduzca la ayuda militar a Israel. La ley estadunidense estipula que no se puede brindar asistencia en seguridad a ningún país cuyo gobierno siga una pauta consistente de graves violaciones de los derechos humanos reconocidos internacionalmente.

Israel, sin duda, es culpable de esa pauta consistente, y lo ha sido por muchos años. El senador Patrick Leahy, de Vermont, autor de esa disposición legal, ha mencionado su aplicabilidad potencial a Israel en casos específicos, y con un bien dirigido esfuerzo educativo, de organización y de activismo, es posible impulsar con éxito tales iniciativas.
Eso podría tener un impacto muy significativo por sí mismo, y a la vez daría una plataforma para acciones ulteriores con el fin de obligar a Washington a volverse parte de la comunidad internacional y observar las normas del derecho internacional.

Nada podría ser más significativo para las trágicas víctimas de tantos años de violencia y represión en Palestina.

EE.UU. es el líder mundial en hacer guerras de agresión

Noam Chomsky. Foto: Archivo.

Noam Chomsky. Foto: Archivo.

EE.UU. es el líder mundial en hacer guerras de agresión, el mayor crimen internacional según los Juicios de Núremberg, y ha utilizado su “martillo” en América Latina y Oriente Próximo, escribió el politólogo Noam Chomsky en el sitio electrónico AlterNet.

Los Juicios de Nuremberg que siguieron a la Segunda Guerra Mundial sentenciaron que “iniciar una guerra de agresión (…) no es solo un crimen internacional, es el mayor crimen internacional, diferenciándose de los otros crímenes en que contiene en sí mismo la perversidad acumulada de los otros”. Pero hoy en día “la agresión ya no es el mayor crimen internacional”, “no se puede comparar con la destrucción de las vidas de las generaciones futuras para garantizar mayores bonos mañana”, escribe Chomsky.

Recuerda que la invasión británico-estadounidense de Iraq fue un ejemplo clásico de agresión. “Los agresores destruyeron “la identidad nacional iraquí y la reemplazaron con identidades sectarias y étnicas” cuando EE.UU. instaló un Consejo de Administración sobre la base de la identidad sectaria, “una novedad para Iraq”, recuerda el experto, citado por el portal AlterNet.

El politólogo subraya que ahora los chiíes y los suníes en Iraq son los peores enemigos “gracias al martillo manejado por Donald Rumsfeld y Dick Cheney [respectivamente secretario de Defensa de EE.UU. y vicepresidente durante el gobierno de George W. Bush] y otros como ellos que no entienden nada más allá de la violencia y el terror y que han ayudado a crear conflictos que ahora están destrozando la región”.

“El martillo fue luego recogido por el presidente Obama para destruir Libia. El resultado es que Libia está ahora desgarrada por la guerra entre milicias, mientras que el terror yihadista se ha desatado en gran parte de África, junto con una avalancha de armas que llega también a Siria”, afirma Chomsky.

El académico recuerda que las consecuencias del “terrorismo de Estado de EE.UU.” se sienten en todo el mundo, pero “más cerca de casa es más difícil hacerles caso omiso”.

El politólogo menciona la avalancha de menores que huyen a EE.UU. desde América Central:

“‘The Washington Post’ informa de que fluyen ‘en su mayoría de Guatemala, El Salvador y Honduras’, pero no de Nicaragua. ¿Por qué? ¿Podría ser porque cuando el martillo de Washington azotaba la región en la década de 1980, Nicaragua fue el único país que tenía un Ejército para defender a la población contra los terroristas dirigidos por Estados Unidos, mientras que en los otros tres países los terroristas que devastaban estos países eran grupos equipados y entrenados por Washington?”.

Para leer todo el artículo:  Noam Chomsky: America Is the World Leader at Committing ‘Supreme International Crimes’

( Tomado de Cubadebate )

Noam Chomsky declaró que se está produciendo “un cambio histórico en América Latina”

Chomsky

En una entrevista con un diario estadounidense, el profesor Noam Chomsky declaró que se está produciendo “un cambio histórico en América Latina”, la cual se “ha liberado a sí misma” de EE.UU., cuyo poder está en pleno proceso de declive.

“En los últimos años, por primera vez en su historia, América Latina se ha liberado sustancialmente a sí misma de la influencia extranjera. [..] Por ejemplo, no queda una sola base militar de EE.UU. en América Latina”, lo que indica, entre otras razones, un “cambio histórico” en la región, según recoge el diario estadounidense ‘The Washington Times’. 

El escritor explica que durante todo el período durante el que Latinoamérica estuvo bajo la dominación de EE.UU., “la estructura típica que ha guiado América Latina ha sido una pequeña élite europeizada, a menudo blanca, enormemente rica, y orientada hacia el Oeste, no hacia su propio país”. 

Los países de América Latina también “se están moviendo hacia un tipo de integración”, añade. Para Chomsky, en el pasado, bajo el dominio exterior, los países de la región estaban bastante alejados entre sí. “Las interacciones de las pequeñas élites que les gobernaban eran con Occidente, y no con otros países de América Latina. Eso está cambiando”, insiste el profesor.

El declive de EE.UU. 

En su opinión, con la “liberación” de América Latina y la primavera árabe, que ha “barrido Oriente Medio”, muchos han especulado que estamos ante el principio del fin del imperio americano. Sin embargo Chomsky señala que más que al fin, “estamos asistiendo al declive del poder estadounidense”. 

Para Chomsky, el poder de EE.UU. sigue siendo abrumador pues continúa siendo “una fuerza aterradora muy intimidante en los asuntos internacionales”, pero [su poder] está disminuyendo”, aclara.

El profesor estadounidense continuó exponiendo que tal disminución era de esperar, dada la historia del ascenso de EE.UU. a su condición de superpotencia: “El poder estadounidense llegó a su cima en 1945, el fin de la II Guerra Mundial […]. La guerra fue muy beneficiosa para la economía estadounidense”, llegando a poseer tras la contienda el 50% de toda la riqueza del mundo. 

Sin embargo, desde los años 1970, cuando el mundo se volvió tripolar (con tres grandes centros de poder: EE.UU., Europa y Japón), tuvo que compartir su poderío económico descendiendo esta hasta el 25% de la riqueza del mundo. Y “ese proceso continúa en descenso desde entonces”, asevera el profesor.

Chomsky, de 84 años de edad, ha sido citado más veces que Platón o que el fundador del psicoanálisis, Sigmund Freud. En las encuestas de opinión, es a menudo considerado uno de los principales intelectuales públicos del mundo, a pesar de estar en gran medida ausente de los medios de comunicación. 

Fuente: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/109105-chomsky-cambio-historico-americalatina-eeuu

(VIDEO) Cuba es el cuarto país en el espionaje de EEUU

objetivofalsimedia268

6 de septiembre de 2013.- El ex-analista de inteligencia de EEUU Edward Snowden ha filtrado documentos que prueban que el presupuesto de las 16 agencias de inteligencia y espionaje de EEUU, con 107.000 personas empleadas, es de 52.600 millones de dólares al año.

La Agencia Central de Inteligencia (la CIA) es la principal beneficiaria de fondos, con 14.700 millones, seguida de la Agencia de Seguridad Nacional, con 10.500.

Los documentos demuestran también que Washington lanzó 231 ciberataques en un solo año, 2011, principalmente contra intereses de Irán, Rusia, China y Corea del Norte. Recordemos que el virus informático Stuxnet llegó a afectar gravemente el programa nuclear iraní.

Además, el proyecto denominado GENIE, con un presupuesto de 652 millones de dólares, ha conseguido la implantación de programas espía en decenas de miles de ordenadores de todo el mundo.

Y un detalle curioso. Los documentos prueban que Cuba es el cuarto país en importancia en el mapa del espionaje de EEUU, tras China, Rusia e Irán. Cuba, una pequeña isla del Caribe, sin recursos naturales valiosos… Y es que, como dice Noam Chomsky, el ejemplo de Cuba y su capacidad de contagio son un peligro para los intereses del Gobierno de EEUU –y para los grandes medios de comunicación a su servicio- mucho mayor que todos los programas nucleares del mundo.

Texto original

Mantener la vigilancia sobre Cuba entre los fines del “presupuesto negro” de EE.UU. según Snowden

Blog “Isla mía” (Cuba).- Edward Snowden ha filtrado nuevos documentos, y esta vez ha sido el The Washington Post el encargado de liberar dicha información confidencial. El ex-analista de la NSA detalla todo el llamado “presupuesto negro” que manejan las agencias de inteligencia y espionaje de los Estados Unidos, tales como la CIA y, por supuesto, la NSA.

El presupuesto es de nada menos que 52.6 mil millones de dólares, y en esta filtración a través de un documento de 178 páginas menciona todos los objetivos de estas agencias de inteligencia, los cuales incluyen tareas como investigación de tecnología especializada, reclutamiento de agentes y más.

Entre los fines de estos más de 50 mil millones de dólares se encuentra el financiar toda la investigación relacionada a los aviones de combate de China y el programa nuclear de Pakistán, además de siempre mantener vigilancia sobre Cuba, Irán, Israel e incluso Rusia.

Pero los detalles más alarmantes de estos documentos son aquellos relacionados a la tecnología de espionaje que utiliza la NSA para vigilar territorios “sensibles”. Por ejemplo, hablan de misiones para interceptar ondas de radio en territorios “hostiles” en Siria, fotos aéreas en Corea del Norte, y lo más curioso e interesante es cuando se mencionan drones con sensores biométricos.

 

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Europa y la puta de Babilonia

Por: Atilio Boron

atilio_boron_dosLa detención y, en los hechos, el secuestro sufrido por Evo Morales durante 14 horas en Viena en su accidentado viaje de regreso desde Moscú demuestra claramente que los gobiernos europeos, y las clases dominantes a las cuales estos representan y en cuyos intereses actúan, son simples sirvientes del imperio. Toda su hueca fraseología sobre democracia, derechos humanos y libertades se derrumba como un castillo de naipes ante la contundencia de la prohibición que le impedía al presidente boliviano sobrevolar el espacio aéreo de algunos países europeos. Por supuesto, nada de esto debiera sorprendernos porque si de algo han dado prueba los sucesivos gobiernos de Europa desde finales de la Segunda Guerra Mundial ha sido su irresistible vocación por arrodillarse ante el nuevo amo imperial y satisfacer sus menores deseos, aún a costa de su dignidad y su vergüenza. No todos los gobiernos ni todo el tiempo, es cierto, porque hubo algunas excepciones: De Gaulle en Francia, Olof Palme en Suecia, entre los más notables, pero sí la gran mayoría de ellos.

Obedecen ciegamente las órdenes de la Casa Blanca para condenar a Cuba y participar en el criminal bloqueo a que han sometido a la isla por más de cincuenta años; consintieron que Estados Unidos y la OTAN, la mayor organización terrorista internacional, bombardease impunemente el propio territorio europeo, la ex Yugoslavia, sin contar siquiera con el paraguas legal de una decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas autorizando esa operación; autorizaron y fueron también cómplices de los vuelos “secretos” de la CIA, en los que trasladaban “detenidos fantasma” (o desaparecidos) de numerosas nacionalidades hacia las cárceles clandestinas donde se podía torturar y asesinar con total impunidad a esto supuestos sospechosos de terrorismo; gobernantes, por último, cómplices de los innumerables crímenes de guerra perpetrados por Washington en locaciones tan diversas como la ex Yugoslavia, Irak, Irán, Afganistán, Libia y Siria, entre los más recientes.

Gobiernos genuflexos, sin dignidad alguna, que aceptan resignadamente que su amo y señor los espíe y que monitoree las comunicaciones de sus órganos regionales como la Comisión Europea mientras persiguen a Julian Assange y Edward Snowden por el “delito” de haber hecho públicas las masivas violaciones de Estados Unidos a los derechos individuales. En una palabra: la Casa Blanca actúa con esos gobiernos europeos como un siniestro e inescrupuloso patrón lo hace con sus indefensos subordinados. Y los gobiernos de Francia, España, Portugal e Italia, a su vez, actúan como la puta de Babilonia, que según narra la Biblia en el Apocalipsis (2. 17) “con ella fornicaron los reyes de la tierra –léase los “capos” de Washington- y los habitantes de la tierra se embriagaron con el vino de su prostitución.” Por enésima vez esos gobiernos volvieron a prostituirse violando las normas internacionales consuetudinarias que otorgan inmunidad a los jefes de Estado y de Gobierno y a las aeronaves (o cualquier otro vehículo) que los transporte. La Convención de Naciones Unidas sobre Inmunidades de los Estados y sus bienes de 2004 recoge estas normas y las amplía, pero desgraciadamente aún no está en vigencia.

Sería por ello importante que la Argentina y demás Estados de Unasur la ratifiquen cuanto antes e impulsen su entrada en vigencia, dado que protege las inmunidades soberanas, cada vez más amenazadas por la desenfrenada contraofensiva lanzada por el imperialismo para regresar América Latina y el Caribe a la situación existente antes de la Revolución Cubana. Aunque, ya se sabe, si hay algo que el imperialismo jamás respeta, como lo prueba la historia y lo teoriza Noam Chomsky, es la legalidad internacional, sea esta codificada o no. Los presidentes de Argentina, Cuba, Ecuador, Venezuela, el Secretario General de la Unasur, Alí Rodríguez y, ¡stupor mundi !, el mismísimo Secretario General de la OEA José Miguel Insulza manifestaron su repudio ante la actitud de los gobiernos europeos. El presidente Correa sintetizó la opinión prevaleciente en toda la región cuando tuiteó que “¡Todos somos Bolivia!” Sorprende, en cambio, el mutismo de otros países de la región, empezando por Brasil, siguiendo por Uruguay y, luego, comprensiblemente, por los gobiernos que son los “proxis” regionales del imperio en Sudamérica como Colombia, Perú y Chile.

En el caso del Perú, país que ejerce la Presidencia pro-témpore de la Unasur, sorprende aún más la pasividad de su gobierno que ante la gravedad de los hechos acaecidos en Europa debió haber convocado una reunión de urgencia para adoptar una política común en defensa del presidente boliviano. La lección que se desprende de este escandaloso incidente es que no tiene sentido alguno avanzar en un tratado de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, habida cuenta de la complicidad de los gobiernos del Viejo Continente para quebrar las normas más elementales del derecho internacional. ¿O es que vamos a creer que si violan sin chistar reglas fundamentales ante la menor señal de Washington van a respetar las otras, mucho menos importantes, que regulan el comercio internacional? Habría que ser muy ingenuos para creer en algo así.

La verdad: ni en Estados Unidos ni en la Unión Europea existe la “seguridad jurídica” que con tanta vehemencia reclaman de nuestros países. Por lo tanto, reforcemos la unidad de los países de Nuestra América porque si no nos unimos, si no nos defendemos entre nosotros la Roma americana y sus compinches europeos harán cada vez más estragos en esta parte del mundo.

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No hay una razón legítima para usar la arbitraria lista de terrorismo como arma política contra Cuba

Politólogos como el estadounidense Noam Chomsky y medios de prensa de diversos países concuerdan en que no hay una razón legítima para usar la arbitraria lista de terrorismo como arma política contra Cuba.

La lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo la confecciona el Departamento de Estado con aquellas naciones que Washington considera como colaboradoras de organizaciones terroristas.

La inclusión en el informe supone enfrentarse a estrictas sanciones y, en el caso de Cuba, responde a consideraciones unilaterales basadas en la hipocresía y la manipulación, según analistas.

A esa conclusión llegan muchos estudiosos sobre esa parte de la política de la Casa Blanca contra la isla, que lejos de cesar se reitera años tras año desde 1982, pese a la falta de argumentos creíbles que puedan justificarla.

En la lista, que se creó el 29 de diciembre de 1979 y entonces situó a naciones soberanas como a Libia, Irak, Yemen del Sur y Siria, se incluye a La Habana por el hecho, según Wikipedia, la enciclopedia libre en internet, de que el gobierno cubano proporcionó atención médica y asistencia política a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y a que miembros actuales y anteriores de Patria Vasca y Libertad (ETA) siguen viviendo en Cuba.

Esa misma publicación señala que las autoridades cubanas no proporcionaron “ni armas ni entrenamiento paramilitar, ya sea a ETA o las FARC”, mientras que otras publicaciones plantean que estas relaciones respondieron en su momento a solicitudes de las autoridades de esos países para avanzar en procesos de diálogo o por razones humanitarias.

Politólogos como el estadounidense Noam Chomsky y medios de prensa de diversos países concuerdan en que no hay una razón legítima para usar la arbitraria lista de terrorismo como arma política contra Cuba.

A raíz de la publicación del informe el 30 de mayo de 2013, algunas voces críticas estiman que al continuar haciéndolo el Departamento de Estado se basa tan solo en diferencias ideológicas.

Llama la atención que en meses próximos a la fecha para dar a conocer su enfoque unilateral del problema y carentes de argumentos para tal política, sectores contrarios comenzaron a crear un ambiente hostil a fin de reiterar una decisión que para muchos es indefendible.

El informe de 2013 sostiene que “el gobierno cubano sigue protegiendo a fugitivos buscados en Estados Unidos. El gobierno cubano también proporciona apoyos como viviendas, bonos alimentarios y atención médica a esos individuos” y descubre, por primera vez, la presencia de separatistas vascos en Cuba.

Al Departamento de Estado no le quedó más alternativa, además, de reconocer que Cuba “acoge un diálogo de paz” entre la guerrilla y el Estado colombiano, y señala que no hay “ningún indicio de que el gobierno cubano proporcione armas o entrenamiento paramilitar a grupos terroristas” .

Según el exjefe de la Oficina de Intereses de Washington en La Habana, Wayne S. Smith, el gobierno colombiano, lejos de acusar a Cuba de albergar a guerrilleros, saludó varias veces la contribución de La Habana al proceso de paz.

En el caso de los miembros de ETA, el Departamento de Estado no habla de que la presencia de los vascos en la isla respondió a una petición del gobierno español de Felipe González de acoger a unos dirigentes, en el marco de negociaciones de paz con la organización separatista.

Durante el segundo trimestre del año, grupos afines a la ultraderecha de Miami y voceros del propio gobierno comenzaron a inflar acusaciones contra La Habana basadas en que las autoridades permiten a perseguidos por la justicia norteamericana encontrar refugio en la isla.

Con una precisión sorprendente, retomaron el caso de la luchadora estadounidense Assata Shakur, quien no aparece en la lista de terroristas buscados en el país.

Fue acusada de matar a un policía estatal de Nueva Jersey hace 49 años, y súbitamente resultó calificada como una de las terroristas más buscadas por el Buró Federal de Investigación (FBI), con una recompensa de dos millones por su cabeza.

Shakur, quien huyó a Cuba en 1979 y recibió asilo político, ha declarado constantemente su inocencia. Según expertos, categorizar a Shakur como terrorista podría poner en peligro su vida a manos de los que querrían cobrar la recompensa, y ha llevado a funcionarios del Departamento de Estado a utilizar su cambio de estatus como una justificación para mantener a Cuba en la lista.

Los que siguen el tema estiman que la reiteración del caso de Cuba es un movimiento de sectores conservadores con influencia en el gobierno ante posibles movimientos del secretario de Estado, John Kerry, de propiciar cambios en la política hacia la isla del Caribe.

El énfasis puesto en que el gobierno cubano sigue protegiendo a fugitivos buscados en Estados Unidos puede convertirse en un arma de doble filo para Washington pues hay abundantes evidencias y hechos palpables de que ese país le brinda refugio a terroristas internacionales, no solo cubanos como Luis Posada Carriles.

En los últimos años, destaca la relación de autoridades estadounidense con el terrorista checheno Ilyas Akhmadov, con un abultado prontuario de acciones criminales por lo que es uno de los hombres más buscados por Rusia.

Akhmadov fue subalterno del islamista radical Shamil Basayev, quien encabezó una acción de separatistas contra Moscú, cuando tomaron más de mil rehenes en un hospital en Budyonnovsk, en 1995.

Reside Akhmadov en territorio estadounidense gracias al apoyo de importantes figuras como la exsecretaria de Estado Madeleine Albright y el senador republicano John McCain, entre otros, que justifican estas relaciones y otras con grupos como al-Nusra, presente en la lista de organizaciones terroristas, porque sirven a los intereses de la política de Washington.

Ante este doble rasero político, una declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba expresa que “nuevamente, esta decisión bochornosa ha sido tomada faltando de manera deliberada a la verdad e ignorando el amplio consenso y el reclamo explícito de numerosos sectores de la sociedad estadounidense y de la comunidad internacional para que se ponga fin a esa injusticia”.

El Gobierno de los Estados Unidos insiste en mantener esta designación arbitraria y unilateral, a pesar del desplome total de las acusaciones ridículas y de los argumentos endebles que tradicionalmente ha utilizado en los últimos años como excusas para ello, señalan los cubanos.

Asimismo agregan que la Casa Blanca emplea el terrorismo de Estado como un arma contra países que desafían sus intereses, causando muertes en la población civil. Ha usado aviones no tripulados para perpetrar ejecuciones extrajudiciales de supuestos terroristas, incluso estadounidenses, resultado de lo cual han muerto cientos de civiles inocentes, subraya.

El gobierno de la isla también acusa a Washington de albergar a terroristas de origen cubano responsables de varias centenas de asesinatos, algo que Estados Unidos no niega. Desde 1959, el terrorismo procedente de Estados Unidos costó la vida a tres mil 478 cubanos.

El caso más emblemático es el de Luis Posada Carriles, reclutado por la CIA en 1961 y responsable de más de un centenar de asesinatos, entre ellos el atentado del 6 de octubre de 1976 que provocó la explosión en pleno vuelo de un avión civil en Barbados, ocasionando la muerte de 73 personas.

Muchos hoy se preguntan qué razón tenían las autoridades de la isla, a no ser su disposición a luchar contra el flagelo, para alertar a Washington con informes sobre 64 personas implicadas en actos de terrorismo contra el país y que fueron entregados al FBI, el que lejos de actuar contra estos, lo hizo contra un grupo de cinco jóvenes cubanos que ayudaron a modelar y recopilar la información.

Hoy ese grupo representa la prueba indiscutible de que lejos de propiciar y apoyar el terrorismo, las autoridades cubanas lo combaten, según expresa en un análisis Salim Lamrani, especialista de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Chomsky: EE.UU. tiene la intención de ganar la carrera hacia el desastre

Desde la Crisis de los Misiles de Cuba hasta el frenesí de los combustibles fósiles, EE.UU. tiene la intención de ganar la carrera hacia el desastre. Esa es la opinión del filósofo, lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky.

Desde la Crisis de los Misiles de Cuba hasta el frenesí de los combustibles fósiles, EE.UU. tiene la intención de ganar la carrera hacia el desastre. Esa es la opinión del filósofo, lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky.

 

“Por primera vez en la historia de la especie humana, hemos desarrollado claramente la capacidad de destruirnos a nosotros mismos. Esto ha sido así desde 1945. Ahora, finalmente, se reconoce que hay procesos a largo plazo como la destrucción ambiental que lleva en la misma dirección”, asegura Chomsky en su más reciente ensayo, publicado en Tomdispatch.com.

Según el lingüista, las sociedades menos desarrolladas están tratando de mitigar o de superar estas amenazas. “No están hablando de guerra nuclear o desastre ambiental, y realmente están tratando de hacer algo al respecto”, dice.

El filósofo resalta las políticas de países como Bolivia, que tiene “una mayoría indígena y requerimientos constitucionales que protegen los derechos de la naturaleza”, y Ecuador, que también tiene una gran población indígena “y es el único exportador de petróleo que conozco donde el Gobierno busca ayudar a que ese petróleo permanezca en el suelo en lugar de producirlo y exportarlo, y es en el suelo donde debe estar”.

Según Chomsky, en el otro extremo las sociedades “más ricas y poderosas de la historia del mundo, como Estados Unidos y Canadá, corren a toda velocidad para destruir el medio ambiente lo más rápidamente posible. A diferencia de Ecuador y las sociedades indígenas en todo el mundo, quieren extraer hasta la última gota de hidrocarburo de la tierra a la mayor velocidad posible”.

El otro asunto que analiza Chomsky es la guerra nuclear. “Acabamos de pasar el 50 aniversario de la Crisis de los Misiles, que fue considerado el momento más peligroso de la historia por el historiador Arthur Schlesinger, asesor del presidente John F. Kennedy. Sin embargo, lo peor de estos eventos nefastos es que no se ha aprendido la lección” afirmó.

“En estos momentos el tema nuclear está frecuentemente en las primeras planas, como es el caso de Corea del Norte e Irán”, apunta el activista.

Los recientes ejercicios militares de Corea del Sur y EE.UU. en la península coreana que han dado paso a las amenazas de Pyongyang de realizar un ataque nuclear, desde el punto de vista del Norte debieron lucir amenazadores. “Nosotros los veríamos como amenazadores si ocurrieran en Canadá y nos tuvieran como blanco”, agregó.

“Esto, sin duda, despierta alarmas del pasado. Ellos recuerdan ese pasado, así que reaccionan de una forma muy agresiva y extrema. No es que no haya alternativas, sino que las alternativas no se implementan. Eso es peligroso. Así que si uno se pregunta a qué se va a parecer el mundo, no es una bonita imagen. A menos que la gente haga algo al respecto”, concluye Chomsky.

 

Noam Chomsky: “Obama pudo provocar una guerra nuclear por matar a Bin Laden”

El intelectual estadounidense criticó a Washington por sus acciones emprendidas para acabar con el terrorista

El intelectual estadounidense criticó a Washington por sus acciones emprendidas para acabar con el terrorista

22/05/13.-“Estábamos muy cerca de una guerra con Pakistán, que fácilmente podría haberse convertido en una guerra nuclear, que nos podría haber destruido a todos”, declaró el académico estadounidense en una entrevista a ‘Global Peace Radio’.

“El Gobierno de Obama estaba dispuesto a correr ese riesgo, aunque había otras maneras de encontrar y capturar a Bin Laden”, agregó.

El también lingüista norteamericano, Noam Chomsky, explicó que los soldados de la Fuerza de Operaciones Especiales de la Marina (SEALS) fueron enviados en secreto a una mansión fortificada en Pakistán, con la orden de “luchar para salir” del complejo en caso de que aparecieran las fuerzas pakistaníes.

Chomsky también criticó el uso de una campaña de vacunación falsa para localizar a Bin Laden, diciendo que la operación de la CIA sembró dudas sobre los vacunadores legítimos, dificultando la lucha contra otras enfermedades peligrosas, como la poliomielitis.

Como se recuerda, la muerte de Osama Bin Laden tuvo lugar el 2 de mayo de 2011 en la ciudad pakistaní de Abbottabad, donde fue tiroteado en su propia casa en el transcurso de la operación ‘Gerónimo’, llevada a cabo por 24 combatientes de la Infantería de Marina de EEUU.

http://www.aporrea.org/tiburon/n229320.html

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