12 PUNTOS SOBRE LOS CUBANOS EN COSTA RICA

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Por Miranda Tejeda

  1. El acercamiento entre Cuba y Estados Unidos ha puesto en entredicho la permanencia de la Ley de Ajuste Cubano. Los medios buscan alimentar una situación de incertidumbre respecto a su eliminación, con el propósito de fomentar una crisis migratoria.
  2. La Ley de Ajuste cubano tiene un carácter de excepcionalidad para beneficiar a inmigrantes ilegales. Esta presión, y no una conspiración cubana, es una de las causas fundamentales del incidente en Costa Rica.

  3. El gobierno cubano ha explicitado que estos ciudadanos tienen pleno derecho de regresar a su país, si así lo desean.

4. Ninguno de los varados en Costa Rica aplica para ser considerado como “refugiado político”, según los parámetros establecidos por la ACNUR y la ONU.

5. Los cubanos pueden viajar a cualquier parte del mundo, siempre y cuando dispongan de autorización del país receptor, y por supuesto, cuenten con la suficiente solvencia económica para ello.

  1. Cuando Cuba decidió liberar la posibilidad de emigrar, se restó importancia al país de destino. El asunto es mantener el tema migratorio como un factor de descrédito para la política del gobierno cubano.
  • Si los legisladores cubanoamericanos aspiran a resolver esta situación, deberían dejar de promover la emigración ilegal y, consecuentemente, impulsar y apoyar conversaciones en pos de regularizar una emigración legal y ordenada.

  • Personas inescrupulosas han aprovechado el estímulo que crea la Ley de Ajuste Cubano, para montar un negocio de tráfico de personas, que conduce a todos los viajeros ilegalmente desde Ecuador hacia Estados Unidos.

  • Los medios de ultraderecha se empeñan en presentar este incidente solamente como una “crisis humanitaria”, cuando emerge, con mucha fuerza, la cuestión de la soberanía territorial de cada país incluido en la ruta de viaje ilegal hacia Estados Unidos.

  • La ultraderecha busca convertir esta lamentable situación en un problema internacional que perjudique lasrelaciones entre Cuba y Estados Unidos, y entre las propias naciones latinoamericanas.

  • El canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, manifestó que esta coyuntura no aplica para un corredor humanitario, pues no se trata de un conflicto bélico.

  • 12. Estados Unidos ha capturado en su frontera con México a 2 millones 824 mil inmigrantes en los últimos cuatro años… ¿Por qué tanto alboroto mediático con los cubanos?

    Mientras haya bloqueo, Cuba emitirán una resolución anual y la enviarán a Nueva York

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    Por: Javier Ortiz

    En el Departamento de Estado, el corresponsal Matthew Lee siempre hace una pregunta sobre la votación en Naciones Unidas acerca del bloqueo a Cuba. En años anteriores, el portavoz de turno escuchaba y respondía “nuestra política sigue en pie” o cualquiera otra frase cortante.

    En 2012, la situación se alteró un poco. Lee, un tan apasionado, quiso saber cuándo iban a comprender que el resto del mundo veía esa política es “un bodrio.” El incidente queda registrado para la posteridad en YouTube.

    Este año, se ahorraron la reprimenda y le adelantaron la respuesta. Matthew Lee es uno de los dos periodistas de Associated Press a quienes un funcionario estadounidense confirmó en anonimato por qué su gobierno votará mañana contra la resolución presentada por Cuba a la Asamblea General de la ONU sobre la necesidad de levantar las sanciones y restricciones a su economía que Estados Unidos mantiene en vigor.

    “El proyecto [se refiere al proyecto de Resolución presentado por Cuba] en su forma actual no refleja completamente el nuevo espíritu del compromiso entre los antiguos enemigos de la Guerra Fría” explica la nota publicada por AP. El oficial gubernamental citado sugiere que están abiertos a una negociación en el tema y que la primera opción considerada era la abstención.

    La gran novedad contenida en el documento preparado por los diplomáticos de La Habana es el análisis crítico de las medidas adoptadas desde Washington respecto al bloqueo durante el 2015 y una lista con trece prerrogativas que el presidente de Estados Unidos puede tomar por su cuenta para modificar esa política sin recurrir al Congreso.

    ¿Por qué otra vez la ONU?

    Josefina Vidal, la funcionaria que encabeza por Cuba la comisión bilateral, lo advirtió al principio de las negociaciones: mientras haya bloqueo, emitirán una resolución anual y la enviarán a Nueva York. Desde el punto de vista de la Directora General de EE.UU. de la cancillería cubana, el muro de sanciones y restricciones económicos contra su país permanece casi intacto: a lo largo de 2015, el presidente Barack Obama y las agencias federales de su administración solo decretaron ligeras modificaciones que no alteran la esencia de la guerra económica que la Oficina de Control de Activos Extranjeros libra desde las oficinas del Departamento del Tesoro.

    Quien no se lo crea, puede consultar las 183 páginas del informe trilingüe que el Ministerio cubano de Relaciones Exteriores (MINREX) entregado al despacho del Secretario General de las Naciones Unidas, como es costumbre desde hace casi un cuarto de siglo.

    Por primera vez, la política internacional de Cuba y Estados Unidos coinciden, ¿por qué los diplomáticos estadounidenses no votarán a favor de una resolución que, en apariencia, repite las mismas directrices que ha enviado de su Presidente? Un estudio de la versión 2015 del documento enviado a la ONU explicaría en parte la resistencia de Washington y su cambio de opinión (originalmente, planeaban abstenerse, repito).

    El problema no sería votar contra el bloqueo mismo, sino a favor de una resolución que considera insuficientes las medidas adoptadas hasta ahora y pide a la Administración Obama el uso de acción ejecutiva para levantar parcialmente la mayor parte de las sanciones y restricciones contra el país caribeño. Una solicitud que coincide con las propias palabras del inquilino de la Casa Blanca.

    “Por ahora,  hemos dicho que iremos paso por paso en busca de áreas y oportunidades dentro de nuestra autoridad”, admitió el Presidente estadounidense acerca de sus prerrogativas para modificar la mayor parte de los aspectos del bloqueo durante una ronda empresarial en septiembre pasado. “Mientras el Congreso mantenga el embargo, hay ciertas cosas que no podemos hacer. Pero hay algunas que sí, por ejemplo, en las telecomunicaciones y vamos a buscar oportunidades allí.”

    Tanto Obama como Raúl Castro aclararon desde el principio que la normalización estaría cargada de diferencias. Las contradicciones están a la orden del día, y mantienen algunos de los hábitos anteriores a la reconciliación. Con su voto negativo, el gobierno de Estados Unidos expresaría al mundo su criterio acerca de las demandas  inmediatas por parte de las autoridades de Cuba, interesadas en saltarse el Congreso y obtener los primeros capítulos del posbloqueo por decreto.

    (Tomado de OnCuba)

    Discurso de Bruno Rodríguez en Asamblea General de la ONU

    Señor Presidente:

    Distinguidos Representantes Permanentes:

    Estimados Delegados:

    18-bruno-onuEl 17 de diciembre pasado, el Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama reconoció que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba ha fracasado, es obsoleto, no ha cumplido los objetivos que se previeron, y provoca daños al pueblo cubano y aislamiento al gobierno norteamericano.

    Desde entonces, el Presidente ha reiterado que el bloqueo debe ser levantado. Ha pedido al Congreso de su país proceder así, en vez de actuar contra la voluntad de los ciudadanos estadounidenses que apoyan claramente su terminación. Se ha comprometido a involucrarse en el debate con ese fin y a utilizar sus prerrogativas ejecutivas para modificar su aplicación.

    Durante la Cumbre sobre la Agenda de Desarrollo 2030 y en el Debate General recientes, más de 60 Jefes de Estado, de Gobierno y de Delegaciones expresaron beneplácito y congratulación ante el anuncio del nuevo curso en las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, incluido el restablecimiento de relaciones diplomáticas y embajadas, y muchos de ellos reclamaron que el bloqueo sea finalmente abolido.

    Es comprensible entonces el interés y expectativas que concitan estas deliberaciones y la subsiguiente votación que transcurren en circunstancias nuevas.

    Ante el reclamo casi unánime de la comunidad internacional, simbolizado en el voto de 188 Estados miembros y en la participación de Cuba en la Cumbre de las Américas de Panamá; y el reclamo de la clara mayoría de la sociedad estadounidense y de la clara mayoría de la emigración cubana aquí asentada, el gobierno de los Estados Unidos ha anunciado una nueva política hacia nuestro país.

    Pero, las medidas adoptadas por el Ejecutivo norteamericano, que entraron en vigor el pasado 16 de enero y luego fueron ampliadas el 18 de septiembre, aunque positivas, solo modifican de forma muy limitada algunos elementos de la aplicación del bloqueo.

    Muchas de ellas no podrán implementarse a menos que se adopten otras que finalmente permitan a Cuba exportar e importar libremente productos y servicios hacia o desde Estados Unidos; utilizar el dólar estadounidense en sus transacciones financieras internacionales y operar cuentas en esa moneda en bancos de terceros países; así como tener acceso a créditos y financiamientos de entidades privadas y de las instituciones financieras internacionales.

    El problema no es que el ordenamiento cubano dificulte la aplicación de estas medidas y tenga que ser modificado para facilitarlo, como algunos funcionarios estadounidenses han declarado. El problema es la existencia implacable y sistémica del bloqueo.

    No debemos confundir la realidad con los deseos ni las expresiones de buena voluntad. En asuntos como estos, solo puede juzgarse a partir de los hechos.

    Y los hechos demuestran, con toda claridad, que el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto contra Cuba está en plena y completa aplicación.

    Diez meses después de los anuncios del 17 de diciembre, no se ha producido ninguna modificación tangible, sustancial, en la práctica del bloqueo.

    La eliminación de Cuba de la espuria lista de Estados patrocinadores del terrorismo internacional fue la inevitable rectificación de un absurdo, pero apenas ha tenido consecuencias en la implementación del bloqueo, sustentado en sanciones y leyes previas mucho más abarcadoras.

    Hace apenas una semana, se aplicó una multa de 1 116 millones de dólares al banco francés Credit Agricole que se suma a la de $1 710 millones al alemán Commerzbank el pasado mes de marzo, por realizar transacciones con Cuba y otros Estados.

    Solo en las últimas semanas, el sistema de mensajería segura Swit canceló un contrato de servicios, fue retenido el primer pago de la compañía norteamericana Sprint para iniciar las llamadas telefónicas directas, y se retuvieron varias transferencias bancarias a Cuba por la operación de vuelos chárter entre ambos países.

    Las exiguas compras cubanas de alimentos en los Estados Unidos, que es una de las pocas excepciones al bloqueo aprobadas en el año 2000 por el Congreso, han disminuido significativamente en el último año, debido a que están sujetas a condiciones discriminatorias y onerosas: cada compra tiene que ser autorizada por una licencia, se prohíben los créditos, Cuba está obligada a pagar en efectivo y por adelantado, a través de entidades bancarias de terceros países, y no puede utilizar barcos propios para transportar estos productos.

    Las importaciones de medicamentos y equipos médicos necesarios para el país, están también condicionadas desde 1992 por la ley de los Estados Unidos. Cuba debe dar cuenta sobre el destinatario final de las medicinas adquiridas y no puede hacer los pagos directamente, sino a través de terceros y en una moneda distinta al dólar, lo cual implica dificultades, demoras y costos adicionales.

    Podrían mencionarse numerosos ejemplos, como el de la compañía Elekta que confirmó el pasado 2 de septiembre que no podrá suministrar al Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología, ni a otros hospitales, el isótopo radioactivo Iridio-192 que garantiza el normal funcionamiento de los equipos de braquiterapia, imprescindibles para impartir tratamientos de mayor calidad y precisión contra el cáncer, dado que su suministrador, la compañía estadounidense Mallinckrodt Pharmaceuticals, se negó a venderlo con destino a Cuba.

    La compañía norteamericana Small Bone Innovation, Inc. ha rehusado suministrar al Complejo Ortopédico “Frank País” prótesis para las articulaciones de la muñeca y mano para pacientes con artritis reumatoide.

    En junio pasado, la compañía estadounidense SIGMA Aldrich se negó a proporcionar a la compañía Quimimpex productos, servicios e información técnica indispensables para la industria química; y la empresa norteamericana Columbiana Boiler Company dijo a la citada empresa estar impedida de exportar los cilindros necesarios para envasar el cloro destinado a la potabilización del agua.

    El bloqueo constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de todos los cubanos, es contrario al Derecho Internacional, califica como acto de genocidio a tenor de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948 y es el principal obstáculo para el desarrollo económico y social de nuestro pueblo.

    Los daños humanos que ha producido son incalculables. El 77% de los cubanos lo han sufrido desde su nacimiento. Las carencias y privaciones que provoca a todas las familias cubanas no pueden contabilizarse.

    Calculados conservadora y rigurosamente, los daños económicos que ha ocasionado, en más de medio siglo, ascienden a 833 755 millones de dólares, según el valor del oro. A precios corrientes, suman 121 192 millones de dólares, cifra de enorme magnitud para una economía pequeña como la nuestra. Espero que el representante de los Estados Unidos no venga ahora a decirnos que el proyecto de resolución no refleja completamente el espíritu de diálogo ni la actitud bondadosa de su gobierno, ni asuma la manida pose de que Estados Unidos es el socio benefactor del pueblo cubano que únicamente pretende su empoderamiento; ni infle la cifra de 900 mil dólares de donaciones de la sociedad civil recibidas en 2015 que el bloqueo dificulta y nuestro pueblo aprecia; ni mencione como si fueran fondos gubernamentales, las remesas familiares que los cubanos aquí asentados ahorran con esfuerzo; ni cuente como intercambio comercial, las licencias otorgadas pero que no se materializan en exportaciones.

    Si bien corresponde al Congreso de los Estados Unidos la decisión de ponerle fin al bloqueo, el Presidente tiene amplias prerrogativas ejecutivas para modificar sustancialmente su aplicación práctica y su impacto humanitario y económico.

    Compartimos la esperanza de que el Congreso de los Estados Unidos avance hacia el cambio de una política ineficaz, anclada en el pasado, cruel e injusta, y adopte las mejores decisiones basadas en los valores y sentimientos de sus ciudadanos.

    Señor Presidente:

    Históricamente, Estados Unidos ha pretendido establecer dominación y hegemonía sobre nuestra Patria y, desde 1959, cambiar el sistema político, económico y social que, en ejercicio de plena autodeterminación, nuestro pueblo libremente ha decidido.

    Algunos voceros del gobierno de los Estados Unidos han declarado que la anunciada política hacia Cuba significa un cambio en los métodos, pero no en los objetivos.

    De ser así, el proceso hacia la normalización de las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba enfrentará muy serios obstáculos.

    El levantamiento del bloqueo será el elemento esencial que dará sentido a lo avanzado en estos meses en las relaciones entre ambos países y determinará el ritmo hacia la normalización.

    Como ha reconocido el Presidente Barack Obama, la eliminación del bloqueo conviene al interés nacional de los Estados Unidos y es la voluntad de sus ciudadanas y ciudadanos.

    No podría aceptarse de ninguna manera, ni sería productivo, pretender condicionar las medidas de levantamiento o modificación del bloqueo a que nuestro país realice cambios internos.

    Cuba está dispuesta a aceptar las oportunidades y también los desafíos de una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, pero jamás negociará su sistema socialista, ni sus asuntos internos, ni permitirá mancha alguna en la independencia conquistada al precio de la sangre de sus mejores hijos y de enormes sacrificios de muchas generaciones desde el inicio de nuestras guerras de independencia en 1868.

    Como ha reiterado el Presidente Raúl Castro Ruz, ambos gobiernos han de encontrar la manera de convivir de forma civilizada con sus profundas diferencias y avanzar en todo lo posible, en beneficio de los pueblos norteamericano y cubano, mediante el diálogo y la cooperación basados en el respeto mutuo y la igualdad soberana.

    Entre los pueblos de Cuba y los Estados Unidos no hay enemistad. El pueblo cubano fue solidario cuando se produjeron los terribles actos terroristas del 11 de septiembre de 2001 o el devastador impacto del huracán  Katrina.

    Apreciamos y reconocemos los progresos alcanzados en el último período con la reapertura de Embajadas, las visitas del Secretario de Estado y de la Secretaria de Comercio y el intercambio de delegaciones; el funcionamiento de una Comisión Bilateral, la ampliación de las áreas de diálogo y cooperación, principalmente en materia de seguridad aérea y de la aviación, enfrentamiento al narcotráfico, la emigración ilegal y la trata de personas, aplicación y cumplimiento de la ley, la protección del medio ambiente y la salud, entre otros.

    Estamos sinceramente interesados en ampliar provechosos vínculos, ofrecer cálida hospitalidad a las ciudadanas y ciudadanos norteamericanos que disfruten de la libertad de viajar a Cuba, profundizar los intercambios culturales, deportivos, científicos y académicos, la cooperación multifacética en áreas de interés común, el comercio y la inversión.

    Partiendo de grandes diferencias y con carácter estrictamente recíproco, hemos iniciado un diálogo sobre derechos humanos.

    Nos guían para todo ello los principios de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños en enero de 2014, en La Habana, así como los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

    Esto podría ser también una modesta contribución a la búsqueda de otra forma de relacionarnos los seres humanos y las naciones en esta época de crisis global,  inevitable impacto del cambio climático, guerras no convencionales que desatan conflictos atroces, nuevas formas de terrorismo, la existencia de enormes arsenales nucleares, insólitos gastos en armamento y el riesgo de pandemias.

    Como expresó en esta sala, hace ya 15 años, el líder histórico de la Revolución Fidel Castro Ruz, “La humanidad debe tomar conciencia de lo que hemos sido y de lo que no podemos seguir siendo. Hoy nuestra especie ha adquirido conocimientos, valores éticos y recursos científicos suficientes para marchar hacia una etapa histórica de verdadera justicia y humanismo. Nada de lo que existe hoy en el orden económico y político sirve a los intereses de la humanidad. No puede sostenerse. Hay que cambiarlo”.

    Señor Presidente:

    Veintitrés años después de adoptada por primera vez esta resolución, hemos alcanzado en el 2015 un notable progreso.

    Ha sido el premio a la denodada resistencia, el abnegado esfuerzo, la firmeza de convicciones de nuestro pueblo y el liderazgo de la generación histórica de la Revolución encabezada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el Presidente Raúl Castro.

    Agradecemos profundamente a todos los gobiernos y pueblos, parlamentos, fuerzas políticas y movimientos sociales, representantes de la sociedad civil, organizaciones internacionales y regionales que, en particular en esta Asamblea General de las Naciones Unidas, han contribuido con su voz y su voto, año tras año, a fundamentar la justeza y la urgencia de la eliminación del bloqueo.

    Hemos llegado aquí también gracias al mayoritario y creciente apoyo del pueblo estadounidense a este loable propósito, a quien expresamos nuestra gratitud.

    Sabemos que es largo y difícil el camino que tenemos por delante. Mientras el bloqueo persista, seguiremos presentando el proyecto de resolución en esta Asamblea General.

    El pueblo cubano no renunciará jamás a su soberanía ni al camino que libremente ha escogido para construir un socialismo más justo, eficiente, próspero y sostenible. Tampoco desistirá en la búsqueda de un orden internacional más equitativo y democrático.

    Señor Presidente:

    Distinguidos Representantes Permanentes:

    Estimados Delegados:

    Hemos presentado un proyecto de resolución que refleja la realidad de la estricta y opresiva aplicación del bloqueo contra Cuba y que también saluda y reconoce, en nuevos párrafos preambulares, los progresos alcanzados en el último año.

    En nombre del heroico, abnegado y solidario pueblo cubano, les pido votar a favor del proyecto de resolución contenido en el documento A/70/L.2 “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

    Muchas gracias.

    Lavrov: “Rusia no entiende qué hace EE.UU. en Siria”

    Moscú no entiende qué hace exactamente EE.UU. en Siria y por qué los resultados de su actividad son tan insignificantes, ha admitido el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

    El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov / RIA NOVOSTI / Kiril Kallinikov

    El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov / RIA NOVOSTI / Kiril Kallinikov

    “Vemos muy pocos detalles que expliquen qué están haciendo exactamente los estadounidenses en Siria y por qué los resultados de tantos vuelos militares son tan poco significativos (…) En mi opinión, con 25.000 incursiones se puede destruir toda Siria”, ha indicado el canciller en una entrevista a la cadena rusa NTV.

    El Derecho internacional permite el uso de la fuerza en un Estado extranjero si existe una decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, en defensa propia o a petición de las autoridades de dicho Estado. Desde septiembre de 2014, la coalición liderada por EE.UU. ataca las posiciones del Estado Islámico en Siria sin un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU y sin coordinar sus actividades con el Gobierno sirio.

    Rusia, dispuesta a dialogar

    Lavrov indicó que EE.UU. se niega a formar una coalición en contra del Estado Islámico con la ayuda de las Naciones Unidas por razones políticas, pero que su decisión traerá consecuencias negativas. Por su parte, Rusia está dispuesta a coordinar sus acciones con los norteamericanos a través del centro de Bagdad o en cualquier otro país de la región.

    “Si [a EE.UU.] no le conviene que colaboremos desde Bagdad, podemos reunirnos en cualquier otra ciudad o país de la región. Nosotros estamos dispuestos a trabajar con todos los miembros de la coalición occidental”, recordó el ministro ruso.

    El Gobierno ruso ya ofreció a EE.UU. coordinar sus respectivos ataques aéreos contra el grupo terrorista en Siria, pero hasta el momento Wasington ha descartado esta idea.

    “Hemos ofrecido a los colegas estadounidenses no solo interactuar a través del Pentágono y el Ministerio ruso de Defensa con el fin de evitar incidentes en el aire, sino que también hemos propuesto cooperar en la coordinación de nuestras acciones”, ha anunciado Lavrov.

    Sin respuesta de Washington

    “Los estadounidenses sólo critican nuestra postura y, cuando les solicitamos que nos proporcionen datos sobre ‘los objetivos correctos’ en Siria, no nos responden”, añadió el ministro.

    “EE.UU. critica nuestra operación militar y declara que nuestros ataques no pretenden derrotar a los terroristas, sino debilitar a la denominada ‘oposición moderada’ siria, pero se olvida de que le pedimos que compartiera sus estimaciones sobre cuáles son los objetivos que causarían el mayor daño a los terroristas en Siria y no nos respondió”, indicó Lavrov.

    “El problema de la propagación del terrorismo en Oriente Medio es que está vinculada con la destrucción de la noción de Estado”, destacó el canciller ruso, quien opina que la posible causa de que los países no se quieran asociar con Rusia consiste en que los objetivos de la coalición internacional en Siria “no fueron anunciados de manera muy honesta. ¿Es que el objetivo final es el derrocamiento de Al Assad?”.

    “Razones políticas”

    Lavrov aduce que los países occidentales se niegan a cooperar con Rusia para crear una coalición contra el Estado Islámico por razones políticas. El canciller indicó que a finales de septiembre Rusia celebró una reunión entre ministros de Relaciones Exteriores en el marco del Consejo de Seguridad, en la que se debatió la lucha contra la amenaza terrorista.

    “Durante ese encuentro presentamos un proyecto de resolución que, precisamente, busca crear una coalición bajo los auspicios del Consejo de Seguridad, se base en la Carta de las Naciones Unidas y funcione con el consentimiento de los países en cuyo territorio se tomarían medidas de carácter militar”, continuó el ministro.

    “Aunque dan a entender que en el documento todo está escrito correctamente, nuestros socios occidentales están evitando cooperar en este asunto por razones políticas. Estos países piensan que la coalición existente está legitimada para combatir a los terroristas en Irak debido a que el Gobierno del país lo había solicitado, pero que sus actividades resultan ilegítimas en Siria. De este modo, estiman que no necesitan al Consejo de Seguridad, porque allí están Rusia, China, Venezuela y otros países que no siempre saludan sus ideas. Esta tendencia es muy peligrosa y va a terminar mal”, concluyó Lavrov.

    (Tomado de https://actualidad.rt.com/)

    Discurso del Presidente de Cuba en la Asamblea General de la ONU

    Estimados jefes y jefas de Estado y de Gobierno:
    Distinguidos Jefes y Jefas de Delegaciones:
    Señor Secretario General de las Naciones Unidas:
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    Señor Presidente:

    Hace setenta años, en nombre de los pueblos, los miembros de esta organización suscribimos la Carta de las Naciones Unidas. Nos comprometimos a preservar las generaciones venideras del flagelo de la guerra y a edificar una nueva forma de relacionarnos bajo la guía de un conjunto de propósitos y principios, que debían augurar una época de paz, justicia y desarrollo para toda la humanidad.

    Sin embargo, a partir de entonces, han sido constantes las guerras de agresión, la intervención en los asuntos internos de los Estados, el derrocamiento por la fuerza de gobiernos soberanos, los denominados “golpes suaves” y la recolonización de territorios, que han sido perfeccionados con formas de actuar no convencionales, con el empleo de nuevas tecnologías y esgrimiendo supuestas violaciones de los derechos humanos.

    Es inaceptable la militarización del ciberespacio y el empleo encubierto e ilegal de las tecnologías de la información y las comunicaciones para agredir a otros Estados, como también lo es que se distorsione la promoción y protección de los derechos humanos, utilizándolos de forma selectiva y discriminatoria para validar e imponer decisiones políticas.

    A pesar de que la Carta nos llama a “reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana”, el disfrute de los derechos humanos continúa siendo una utopía para millones de personas.

    Se niega a la humanidad el derecho a vivir en paz y su derecho al desarrollo. Es en la pobreza y la desigualdad donde deben buscarse las causas de los conflictos, generados por el colonialismo y el despojo de las poblaciones autóctonas, primero, y más tarde por el imperialismo y el reparto de esferas de influencia.

    El compromiso asumido en 1945 de “promover el progreso social y elevar el nivel de vida” de los pueblos y su desarrollo económico y social, sigue siendo una quimera, cuando 795 millones de personas sufren hambre, 781 millones de adultos son analfabetos y 17 mil niños mueren cada día de enfermedades curables, mientras que los gastos militares anuales en todo el mundo ascienden a más de 1,7 millones de millones de dólares.

    Con sólo una fracción de ese monto podrían solucionarse los problemas más acuciantes que azotan a la humanidad.
    Incluso, en los países industrializados ya prácticamente desaparecieron las “sociedades de bienestar”, que se nos presentaban como el modelo a seguir. Los sistemas electorales y los partidos tradicionales, que dependen del dinero y la publicidad, son cada vez más ajenos y distantes de las aspiraciones de sus pueblos.

    El cambio climático pone en peligro la existencia de la especie humana, y los Estados deben asumir responsabilidades comunes pero diferenciadas, ante la inobjetable realidad de que no todos los países somos responsables por igual de lo ocurrido,  ni despilfarramos los recursos naturales y humanos en un consumismo irracional e insostenible.

    Las consecuencias del cambio climático son especialmente devastadoras en los pequeños países insulares en desarrollo e imponen una tensión adicional a sus frágiles economías. Lo mismo sucede en África, con el incremento inexorable de la desertificación.

    Nos solidarizamos con nuestros hermanos caribeños y demandamos que se les dé un trato especial y diferenciado. Apoyamos a los países africanos y reclamamos para ellos un tratamiento justo, transferencia de tecnología y recursos financieros.

    Señor Presidente:

    Con la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y, particularmente, con la firma por los jefes de Estado y de Gobierno, en enero del 2014, de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, ha quedado demostrado que, por encima de nuestras diferencias, podemos avanzar hacia la unidad y la consecución de objetivos comunes en el marco de nuestra diversidad.

    En la Proclama, reafirmamos el compromiso inquebrantable con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional y de resolver las diferencias de forma pacífica, así como la convicción de que el pleno respeto al derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, constituye una condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones. Reclamamos que estos principios sirvan de base a las relaciones de otros Estados con nuestra región.

    La República Bolivariana de Venezuela contará siempre con la solidaridad de Cuba frente a los intentos de desestabilizar y subvertir el ordenamiento constitucional,  y destruir la obra iniciada por el compañero  Hugo Chávez Frías y continuada por el presidente Nicolás Maduro Moros a favor del pueblo venezolano.

    De igual manera, va nuestra firme e irrestricta solidaridad a la República del Ecuador, a su Revolución Ciudadana y a su líder, Rafael Correa Delgado, que se ha convertido en el blanco del mismo guión de desestabilización aplicado contra otros gobiernos progresistas de la región.

    Nos solidarizamos con las naciones del Caribe que solicitan justas reparaciones por los horrores de la esclavitud y la trata de esclavos, sobre todo en un mundo en el que la discriminación racial y la represión de las comunidades afrodescendientes han ido en ascenso.

    Ratificamos nuestra convicción de que el pueblo de Puerto Rico merece ser libre e independiente, luego de más de una centuria sometido a la dominación colonial.

    Nos solidarizamos con la República Argentina en su legítimo reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, Sandwich del Sur y Georgias del Sur.

    Reiteramos nuestro apoyo solidario a la Presidenta Dilma Rousseff y al pueblo de Brasil en la defensa de sus importantes logros sociales y de la estabilidad del país.

    Reafirmamos nuestro rechazo a la intención de extender la presencia de la OTAN hasta las fronteras de Rusia y a la imposición de sanciones unilaterales e injustas contra esa nación.

    Saludamos el denominado acuerdo nuclear con la República Islámica de Irán, que demuestra que el diálogo y la negociación son la única herramienta efectiva para solventar las diferencias entre los Estados.

    Renovamos nuestra confianza en que el pueblo sirio es capaz de resolver por sí mismo sus diferencias y demandamos que cese la injerencia externa.

    Una solución justa y duradera al conflicto del Medio Oriente exige, inexorablemente, el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967 y con su capital en Jerusalén oriental, lo que enérgicamente apoyamos.

    Durante las últimas semanas nos han impactado las imágenes de las oleadas migratorias hacia Europa, que constituyen una consecuencia directa de las acciones de desestabilización que la OTAN promovió y ejecuta en países del Medio Oriente y África del Norte, y del subdesarrollo y la pobreza imperante en países del continente africano. La Unión Europea debe asumir, de manera plena e inmediata, sus responsabilidades con la crisis humanitaria que ayudó a generar.

    Señor Presidente:

    Tras 56 años de heroica y abnegada resistencia del pueblo cubano, quedaron restablecidas las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos.

    Ahora se inicia un largo y complejo proceso hacia la normalización, que se alcanzará cuando se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero; se devuelva a nuestro país el territorio ocupado ilegalmente por la Base Naval de Guantánamo; cesen las transmisiones radiales y televisivas y los programas de subversión y desestabilización contra la isla, y se compense a nuestro pueblo por los daños humanos y económicos que aún sufre.

    Mientras persista, continuaremos presentando el proyecto de resolución titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.

    A los 188 gobiernos y pueblos que han apoyado aquí y en diversos foros internacionales y regionales nuestra justa demanda, les reitero el eterno agradecimiento del pueblo y el gobierno cubanos por su sostenido respaldo.

    Sr. Presidente:

    Cuba celebra, con profundo compromiso, el 70 aniversario de la Organización de las Naciones Unidas. Reconocemos que en estos años se ha intentado, pero no se ha hecho lo suficiente, para proteger a las generaciones presentes y futuras del flagelo de la guerra y su derecho a un desarrollo sostenible, sin exclusión. La ONU ha de ser defendida del unilateralismo y profundamente reformada para democratizarla y  acercarla a los pueblos.

    Como señalara en esta misma sala hace 15 años el compañero Fidel Castro Ruz, Líder Histórico de la Revolución cubana- y cito: “Cualquiera comprende que el objetivo fundamental de las Naciones Unidas, en el siglo apremiante que comienza, es el de salvar al mundo no solo de la guerra sino también del subdesarrollo, el hambre, las enfermedades, la pobreza y la destrucción de los medios naturales indispensables para la existencia humana, ¡Y debe hacerlo con premura antes de que sea demasiado tarde!”- fin de la cita.

    Podrá contar siempre la comunidad internacional con la sincera voz de Cuba frente a la injusticia, la desigualdad, el subdesarrollo, la discriminación y la manipulación;  y por el establecimiento de un orden internacional más justo y equitativo, en cuyo centro se ubique, realmente, el ser humano, su dignidad y bienestar.

    Muchas gracias

    Aboga Raúl Castro en ONU por igualdad de género y el empoderamiento de la mujer

    Discurso del presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, Raúl Castro Ruz, en la “Conferencia de líderes globales sobre igualdad de género y empoderamiento de las mujeres: un compromiso de acción”.

    Nueva York, 27 de septiembre de 2015

    Señor Presidente:

    Crac3bal-en-onu-en-conferencia-sobre-igualdad-de-gc3a9nero_2uarenta años después de la Primera Conferencia Mundial sobre la Mujer y a veinte años de aprobada la Declaración y Programa de Acción de Beijing, una de cada tres féminas experimenta violencia física y sexual; el 90% de los 2,5 millones de víctimas de la trata de personas pertenecen al sexo femenino; sus niveles de desempleo son más elevados y reciben, como promedio, solo entre el 60 y el 75% del salario de los hombres por trabajo de igual valor.

    Millones de ellas no disfrutan de igualdad de derechos en materia de herencia y propiedad; y su representación en los parlamentos a nivel mundial solo alcanza el 22%.

    Cerca del 90% de las víctimas de las guerras en la actualidad son civiles, la mayoría mujeres, ancianos, niñas y niños. También lo son más del 75% de las personas refugiadas y desplazadas por los conflictos.

    Ellas constituyen el 70% de los 2 mil 700 millones de pobres en el mundo y dos tercios de los casi 800 millones de personas adultas analfabetas. Más de 300 mil mueren cada año por complicaciones evitables durante el parto, el 99% en los países del Sur.

    Señor Presidente:

    La esperanza de vida al nacer de las cubanas es de 80,45 años; la tasa de mortalidad materna directa es solo de 21,4 por cada cien mil nacidos vivos, una de las más bajas del mundo; representan el 48% del total de las personas ocupadas en el sector estatal civil y el 46% de los altos cargos de dirección; el 78,5% del personal de salud, el 48% de los investigadores científicos y el 66,8% de la fuerza de mayor calificación técnica y profesional. Cursan, como promedio, 10,2 grados y son el 65,2% de los graduados en la educación superior.

    El 48,86% de nuestro Parlamento está formado por mujeres, lo que nos ubica como el segundo país del hemisferio americano, solo superado por Bolivia, y el cuarto en el mundo.

    Sin embargo, aún nos queda mucho por hacer. Trabajamos para seguir cambiando los patrones culturales, de forma que se comparta entre hombres y mujeres el cuidado de la familia y se continúe incrementando su presencia en los cargos decisorios a nivel gubernamental, por solo mencionar algunos aspectos.

    Señor Presidente:

    No negamos que existan logros en las últimas décadas, pero resultan frágiles e insuficientes. Para avanzar hacia la plena realización de la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer es preciso, ante todo, el logro de un orden internacional justo y equitativo, que erradique la pobreza y el hambre, ponga fin a los conflictos bélicos, privilegie al ser humano por encima del capital y preserve el medio ambiente.

    Muchas gracias.

    Raúl Castro habla de negocios con el gobernador de NY

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    NUEVA YORK (AP) — Fue tal vez un encuentro de negocios de rutina, de tantos que buscan los dignatarios visitantes aprovechando su presencia en Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Excepto que el dignatario que se entrevistó con el gobernador de Nueva York era Raúl Castro.

    En un signo de los tiempos cambiantes, Castro recibió al gobernador Andrew Cuomo en la misión de Cuba para hablar de las perspectivas comerciales entre ese estado y la isla, según un vocero de la gobernación que habló bajo la condición de no ser identificado ya que no estaba autorizado a informar sobre el tema.

    Cuba y Estados Unidos no tenían relaciones comerciales hasta hace poco, pero eso podría cambiar pronto a la luz de la reanudación de los lazos diplomáticos entre las dos naciones mediada por el papa Francisco. Cuomo visitó Cuba en abril.

    Castro hablará el lunes ante la Asamblea General y es posible que exhorte a Estados Unidos a levantar el embargo económico que rige sobre la isla desde hace más de medio siglo. El presidente Barack Obama, que impulsa el acercamiento con Cuba, no puede levantar el embargo ya que esa es facultad del Congreso, el cual está dominado por los republicanos que se oponen a dejar la sanción sin efecto.

    ( Tomado de https://es-us.noticias.yahoo.com/ )

    Raúl Castro viajará a NY para Asamblea General de la ONU

    Raúl Castro en la Cumbre del ALBA-TCP en Caracas. Foto: Prensa Presidencial Miraflores

    El presidente cubano ofrecerá un mensaje a la Asamblea General de la ONU el próximo 28 de septiembre, el mismo día que Barack Obama y los líderes de Rusia, China e Irán. Será la primera visita de Raúl como presidente de Cuba a los Estados Unidos. 

    NACIONES UNIDAS. El presidente de Cuba,Raúl Castro, se dirigirá a la Asamblea General de Naciones Unidas este mes, anunció el organismo internacional y será la primera vez que visitará Estados Unidos como jefe de Estado de la isla caribeña.

    El programa más reciente sobre la reunión anual de líderes mundiales de la ONU, el llamado Debate General, incluye a Castro como uno de los participantes en la tarde del 28 de septiembre.

    El presidente estadounidense, Barack Obama, y los líderes de Rusia, China e Irán también ofrecerán un discurso ese día.

    Castro como uno de los participantes en la tarde del 28 de septiembre.

    El presidente estadounidense, Barack Obama, y los líderes de Rusia, China e Irán también ofrecerán un discurso ese día.

    (Tomado de http://www.elfinanciero.com.mx/)

    Cuba extiende por tres meses renovación de pasaportes en EEUU

    La Sección de Intereses de Cuba en Washington anunció este viernes que extendió por tres meses, hasta el 30 de junio, sus operaciones de renovación de pasaportes. PATRICK FARRELL ARCHIVO/MIAMI HERALD

    La Sección de Intereses de Cuba en Washington anunció este viernes que extendió por tres meses, hasta el 30 de junio, sus operaciones de renovación de pasaportes. PATRICK FARRELL ARCHIVO/MIAMI HERALD

    La Sección de Intereses de Cuba en Washington anunció este viernes que extendió por tres meses, hasta el 30 de junio, sus operaciones de renovación de pasaportes, al no contar con servicios bancarios en Estados Unidos para normalizar ese servicio de forma permanente.

    Se trata de la cuarta prórroga trimestral consecutiva anunciada por la representación cubana en Estados Unidos ante la negativa de los bancos locales o con actividad en el país de asumir las cuentas bancarias de esa oficina.

    En una nota oficial, la representación diplomática lamentó que la negativa de los bancos para asumir las cuentas de la entidad ocurran “pese al tiempo transcurrido y a las conversaciones sostenidas con las autoridades estadounidenses”.

    Por no contar con servicios bancarios desde hace poco más de un año, la Sección no puede “garantizar su normal funcionamiento” ni “brindar servicios consulares plenos”, aseguró.

    En febrero del año pasado, la oficina había tenido que suspender todas sus operaciones consulares, exceptuando operaciones humanitarias, por la misma causa.

    En noviembre de 2013, el banco que mantenía las cuentas de la oficina cubana en Washington y en la ONU anunció que no continuaría prestando esos servicios.

    Desde entonces, la representación cubana no ha encontrado un banco que acepte asumir esas cuentas bancarias, ante la existencia de normativas que sancionan pesadamente a entidades bancarias que tengan relaciones con Cuba.

    En diciembre del año pasado, los dos países iniciaron un proceso de reaproximación diplomática, pero ese diálogo no ha logrado hallar una salida a la cuestión de los servicios bancarios a la representación cubana en Washington y la ONU.

    (Tomado del http://www.elnuevoherald.com/ )

    ¿Qué sucedió cuando Kennedy trató de levantar el bloqueo contra Cuba?

    Por: Carlos Lechuga Hevia

    jfk1Es sorprendente el paso que dio (John F.) Kennedy  para explorar un entendimiento con Cuba, si se toma en cuenta la situación que imperaba en esos momentos de persistencia de las acciones agresivas, pero ofreció muestras de que de alguna manera deseaba quebrar esa sólida muralla de intransigencia con la Cuba revolucionaria. Asumía un gran riesgo político y por eso las gestiones que inició estuvieron confinadas al conocimiento de un reducido grupo de sus más íntimos colaboradores, lo que indica la desconfianza que tenía…

    Un elemento que quizás estuvo presente en la decisión que tomó -y todo está en el terreno de la especulación- es que superada la crisis (de Octubre) y abierto el camino para la distensión con la URSS, la situación internacional adquiriría otro colorido, aunque siempre la cuestión cubana para los EEUU presentaba características distintas a las del resto del mundo.

    En la sala de la casa de Lisa Howard, entre cocteles y bocaditos, diplomáticos y periodistas, me fue presentado el embajador norteamericano (William Attwood), quien no perdió tiempo en exponer el objetivo que tenía el encuentro conmigo.

    Dijo que había sido autorizado por Adlai Stevenson (Embajador de EEUU en ONU) para que me hablara, y que en pocas horas volaría a Washington para pedirle autorización al Presidente, para ir a Cuba a entrevistarse con Fidel Castro e indagar la viabilidad de un acercamiento entre La Habana y Washington. Iría de incógnito y advirtió que estaba hablando a título personal, pendiente de las instrucciones que recibiera. La situación existente es anormal, dijo, y en algún momento hay que romper el hielo. Fue muy locuaz y se notaba que deseaba establecer un ambiente de franqueza para dar la certidumbre de la sinceridad de sus propósitos.

    Por nuestra parte, le dijimos que también hablábamos a título personal, y que informaría a mi gobierno para conocer la decisión que tomaba con respecto a su planteamiento. Agregué que, teniendo en cuenta la situación que existía entre su país  y el mío y la política agresiva que no se abatía, era sorprendente lo que me decía, y que lo escucharía con mucho interés.

    Kennedy quería negociar con Cuba, para eliminar el bloqueo. William Attwood me explicó que estaba autorizado a hablar conmigo, pues el Presidente deseaba un acercamiento con nuestro país, aunque dentro del gobierno existían sectores contrarios a un acuerdo con Cuba. Kennedy había apoyado la invasión de Playa Girón y respaldado a los terroristas, pero llegó un momento en que decidió cambiar de política.

    Me pareció muy extraño, pues nos atacaba muy seguido. Por aquellos días, hizo un discurso bastante neutral en la American University, pero después fue a Berlín y pronunció uno muy agresivo mencionando a nuestro país.

    En la segunda entrevista, me dijo que Robert (hermano del Presidente) estaba de acuerdo también y quedamos en confeccionar una agenda de trabajo. Eso fue en noviembre de 1963, el mes en que asesinaron a Kennedy. Después, se publicó un libro, en el cual se asegura que había dejado escrito en su mesa de trabajo que, cuando regresara de Dallas conversaría con Atwood sobre el desarrollo de las entrevistas conmigo.

    Un ayudante de Kennedy -Arthur Schlezinger – que ha venido a Cuba en varias ocasiones, para reuniones sobre la Crisis de Octubre dice en uno de sus libros: “… las conversaciones de Atwood con Lechuga eran vigiladas por la CIA, pues los veían hablar a los dos en Naciones Unidas y, seguramente, no hablaban de bebidas”.

    (Fragmentos tomados del libro de Carlos Lechuga, En el ojo de la tormenta –

    Ocean Press, 1995)

    *Carlos Lechuga Hevia. Periodista y diplomático cubano. Fundador de la diplomacia revolucionaria cubana. Último Embajador de Cuba en la Organización de Estados Americanos (OEA). Representante de la Isla en la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la Crisis de Octubre. En 1963 fue el enlace de los contactos que Kennedy inició con el gobierno cubano, una política que tenía como objetivo la apertura de canales de comunicación entre ambos países.

    ( Tomado del blog Guajirita Soy )

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