Papa declara “venerable” a sacerdote y filósofo cubano Félix Varela

El papa Juan Pablo II ante la tumba de Varela en La Habana en 1998 (AFP/Archivo, arturo mari)

El papa Benedicto XVI declaró “venerable” al sacerdote y filósofo independentista cubano Félix Varela (1788-1853), “un paso (…) en el proceso de beatificación”, que fue acogido con complacencia por los obispos católicos de Cuba, según expresaron este miércoles en un comunicado.

La Conferencia de Obispos Católicos de Cuba anunció en su sitio de internet la decisión papal, que era esperada desde antes de la visita de Benedicto XVI a la isla, del 26 al 28 de marzo.

La Conferencia “hace pública su complacencia por la reciente declaración del Santo Padre Benedicto XVI proclamando Venerable al Siervo de Dios Padre Félix Varela Morales”, dijo el texto.

“La referida proclamación representa un paso de avance en el proceso de beatificación del benemérito sacerdote cubano, ejemplar en sus virtudes cristianas y sacerdotales y eminente en su patriotismo”, añadieron los obispos.

Varela, cuyo proceso de beatificación partió en 1996, es considerado por los cubanos como “el hombre que nos enseñó a pensar”, debido a su fuerte incidencia sobre la formación de una cultura nacional y sus ideas independentistas, en una isla que fue colonia española hasta 1898.

Ordenado sacerdote a los 23 años, fue profesor de Filosofía, Física y Ética en el seminario de San Carlos y San Ambrosio de La Habana.

En 1821, con 34 años, fue elegido diputado a las Cortes de Madrid, donde abogó infructuosamente por leyes a favor de la autonomía e independencia de las colonias y por la abolición de la esclavitud.

Tras la restauración del absolutismo real en 1823, tuvo que escapar de España y no pudiendo volver a Cuba, se exilió en Estados Unidos. En Nueva York, donde continuó su sacerdocio, fundó el primer periódico independentista, El Habanero, editado entre 1824 y 1826.

Aquejado de varios problemas de salud, se mudó a San Agustín en la Florida, donde murió el 25 de febrero de 1853. Sus restos fueron trasladados a Cuba en 1911 y depositados en una urna en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, donde recibió el tributo de Juan Pablo II, en su histórica visita de 1998.

(Con información de AFP)

La necesidad de enriquecer nuestros conocimientos

Las escenas fílmicas de la matanza en Libia, que comienzan a conocerse, indignan por la ausencia total de humanismo y las groseras mentiras que sirvieron de pretexto para invadir y apoderarse de los recursos naturales de aquel país.

Con más de 25 mil misiones de combate la aviación militar de la OTAN apoyó el monstruoso crimen.

Afirmaron que el Gobierno de Libia poseía fondos en el exterior que superaban los 200 mil millones de dólares. Nadie sabe en este instante dónde está y qué se ha hecho con ese dinero.

Un proceso electoral fraudulento garantizó el despojo de la presidencia del país más poderoso a favor de George W. Bush, un alcohólico sin tratamiento médico ni los más elementales principios éticos, quien ordenó a los graduados de West Point estar listos para atacar sorpresivamente y sin previo aviso a 60 o más oscuros rincones del mundo.

Semejante enajenado, a través de una maletica, podía decidir el uso de miles de armas nucleares; con un porcentaje mínimo de las mismas podía poner fin a la vida humana en el planeta.

Es triste recordar que en el lado opuesto de la superpotencia yanqui, otro enajenado, con tres botellas de Vodka en el estómago, proclamó la desintegración de la URSS y el desmantelamiento de más de 400 emplazamientos nucleares a cuyo alcance estaban todas las bases militares que amenazaban a ese país.

Aquellos acontecimientos no constituyeron una sorpresa.  A lo largo de muchos años de lucha, la experiencia adquirida, el contacto con los acontecimientos, las ideas y los procesos históricos no daban lugar a sorpresa alguna.

Hoy los dirigentes rusos tratan de reconstruir aquel poderoso Estado que tanto esfuerzo y sacrificio costó crear.

Cuando el Papa Juan Pablo II visitó nuestro país en 1998, más de una vez antes de su llegada conversé sobre variados temas con algún enviado suyo. Recuerdo particularmente la ocasión en que nos sentamos a cenar en una pequeña sala del Palacio de la Revolución con Joaquín Navarro Valls, Vocero del Papa, sentado frente a mí. A la derecha estaba un sacerdote amable e inteligente que venía con el Vocero y acompañaba a Juan Pablo II en las misas.

Curioso por los detalles, le pregunto a Navarro Valls ¿Usted cree que el inmenso cielo con millones de estrellas se hizo para placer de los habitantes de la tierra cuando nos dignamos a mirar hacia arriba alguna noche?  “Absolutamente” -me respondió. “Es  el único planeta habitado del Universo”.

Me dirijo entonces al sacerdote y le digo ¿Qué piensa usted de eso padre? Me responde: “A mi juicio hay un 99,9 por ciento de posibilidades de que exista la vida inteligente en algún otro planeta”. La respuesta no violaba ningún principio religioso. Mentalmente multipliqué no se sabe cuántas veces la cifra. Era el tipo de respuesta que yo consideraba correcta y seria.

Después aquel noble sacerdote fue siempre amistoso con nuestro país. Para compartir la amistad no hay que compartir las creencias.

Hoy jueves, como ocurre con frecuencia creciente, una entidad europea de conocida solvencia sobre el tema expresa textualmente:

“Podría haber miles de millones de planetas no mucho más grandes que la Tierra orbitando débiles estrellas en nuestra galaxia, de acuerdo con un equipo internacional de astrónomos.

“Este número estimado de ’súper-Tierras’ -planetas con hasta diez veces la masa de la Tierra- se basa en detecciones ya realizadas y luego extrapoladas para incluir la población de las llamadas ‘estrellas enanas’ de la Vía Láctea.

“‘Nuestras nuevas observaciones con Harps arrojan que alrededor del 40% de las estrellas enanas rojas tienen una ’súper-Tierra’ orbitándola en su zona habitable, donde puede existir agua en estado líquido en la superficie del planeta’, dijo Xabier Bonfills, jefe del equipo del Observatorio de Ciencias del Universo de Grenoble, Francia.

“‘Debido a que las enanas rojas son tan comunes -hay como 160.000 millones de ellas en la Vía Láctea- esto nos lleva a los sorprendentes resultados de que hay decenas de millones de esos planetas solo en nuestra galaxia’.”

“Sus estudios sugieren que hay ’súper-Tierras’ en zonas habitables en el 41% de los casos, con un rango del 28 al 95%.

“‘40% de las estrellas enanas rojas tienen una  ’súper-Tierra’ orbitándola en su zona habitable, donde puede existir agua en estado líquido’.”

“Eso lleva a la pregunta obvia, sobre si alguno de esos planetas no solamente es habitable sino que tiene vida.”

“Pero estas estrellas son dadas a las erupciones estelares, que pueden bañar a los planetas cercanos con rayos X o radiación ultravioleta, lo que puede hacer menos probable la existencia de vida.

“‘Tenemos idea de cómo encontrar rasgos de vida en esos planetas’, dijo el investigador del Observatorio de Génova, Stephane Udry.”

“‘Si podemos ver trazas de elementos relacionados con vida como oxígeno en esa luz, entonces podríamos obtener indicios sobre si hay vida en ese planeta’.”

La simple lectura de estas noticias demuestran la posibilidad y la necesidad de enriquecer nuestros conocimientos, hoy fragmentados y dispersos.

Quizás nos lleve a posiciones más críticas acerca de la superficialidad con que abordamos problemas tanto culturales como materiales. A mí no me cabe la menor duda de que nuestro mundo cambia mucho más aceleradamente de lo que somos capaces de imaginar.

Fidel Castro Ruz

Marzo 29 de 2012

8 y 15 p.m.

Y según el Papa, ¿qué será lo que funciona?

Autor: RAFAEL CUEVAS MOLINA

Desde hace tiempo, la Iglesia Católica le muestra al mundo que es una institución indigna de presentarse como la heredera y propaladora de los valores predicados por el humilde carpintero que fue Jesús de Nazaret. Y es el jefe de esta Iglesia el que, habiendo sido invitado a visitar un país asediado como lo es Cuba, se atreve a ver la paja en el ojo ajeno olvidando la viga en el propio.Habiéndose instaurado la costumbre de la peregrinación constante instaurada por el Papa Juan Pablo II, Benedicto XVI visita México y Cuba en estos días. Conociéndose su pasado de juvenil simpatizante nazi, de jefe de la Sagrada Congregación de la Doctrina de la Fe (la antigua y temida Inquisición de tan triste memoria), de posible encubridor de las vejaciones sexuales a las que sus congéneres han sometido a miles de niños en todo el mundo, lo menos que podía esperarse de él eran declaraciones como las que hizo la víspera de su partida hacia México el jueves 23 de marzo: “el comunismo en Cuba –dijo- no funciona”.

A nadie extraña que este señor diga este tipo de cosas. Tal vez lo que molesta es que, teniendo tanta cola que majar, se dé el tupé de preconizar a los cuatro vientos sobre lo bueno y lo malo como si tuviera alguna autoridad moral. A estas alturas de la historia sería más conveniente, para él y la Iglesia que dirige, abocarse a pensar en cómo hacer para recomponer la deteriorada imagen que tienen ante propios y extraños.

En efecto, si algo ha mostrado en este mundo contemporáneo que ya no funciona y necesita un aggiornamento radical es la Iglesia Católica. Bastión de las posiciones más retrógradas, a contramano de las necesidades sociales más perentorias, el Vaticano rompe lanzas contra el uso del preservativo, el control de la natalidad, el aborto y la educación sexual de los jóvenes. Asimismo, aboga por la conservación del papel tradicional de la mujer como ama de casa que se realiza con la crianza de los hijos y el servicio al marido.

Pero, por si eso fuera poco, las huestes de los pastores de la Iglesia se han visto envueltas en una serie de verdaderos escándalos de pederastia que ha dejado una estela de vejados por todo el mundo. Además, la estela de desviaciones de las normas que ella misma establece se ha visto enriquecida con revelaciones como las formuladas por el padre German Robledo en Cali, Colombia, quien recientemente renunció al tribunal eclesiástico, y quien aseguro que durante mas de diez años el sacerdote Fred Potes, párroco de la Catedral, había cometido grandes aberraciones en ese templo al convertirlo “en un antro más bien de sodomía”.

El padre Robledo afirmó que estas situaciones ocurren desde hace diez años y fueron reveladas el año pasado, pero “no se tomaron los correctivos a las irregularidades”. Algunas de las situaciones denunciadas son la utilización de las limosnas para pago de servicios de homosexuales y fiestas de reinados travestis en los que participaban sacerdotes y seminaristas.

Mientras tanto, en España, monjas que trabajaban en clínicas médicas, robaron por años niños recién nacidos para darlos en adopción mientras engañaban a los padres haciéndoles creer que sus hijos habían muerto.

Es decir, un rosario de aberraciones en los que la Iglesia Católica muestra al mundo que es una institución indigna de presentarse como la heredera y propaladora de los valores predicados por el humilde carpintero que fue Jesús de Nazaret.

Y es el jefe de esta Iglesia el que, habiendo sido invitado a visitar un país asediado como lo es Cuba, se atreve a ver la paja en el ojo ajeno olvidando la viga en el propio.

Un poco de humildad le hace falta al alemán Ratzinger, esa humildad que sus apologetas latinoamericanos han tratado de mostrar que posee en estos días previos a su visita. Un prelado de primer orden del clero mexicano, en mesa de discusión organizada por la Deutsche Welle, desgranaba anécdotas en las que comentaba cómo, quien después sería Papa, comía con todos sus congéneres obispos en la misma mesa y la misma comida.

Quien viene a América Latina es un Papa torpe que, así como ayer metió la pata con el mundo islámico al citar tendenciosamente a Mahoma en Ratisbona, hoy se atreve a dar lecciones a quienes le han invitado y lo reciben en su casa.

El corazón de un santo de 900 años desaparece de una catedral en Irlanda

El corazón de un santo de 900 años desapareció de la Catedral de la Iglesia de Cristo, en Dublín, Irlanda, dijeron la policía y el personal de la Catedral.

El corazón de San Laurence O’Toole estaba guardado en una caja de madera con forma de corazón, dentro de una jaula atornillada a una pared en la Capilla de San Laudes, dijo la policía irlandesa.

Desapareció entre la noche del viernes y el mediodía del sábado, comentó la policía.

Y lo que es todavía más misterioso es que no había indicios de robo o de daños, dijo la policía a CNN.

Nada se llevaron de la capilla excepto el corazón, aunque los medios de comunicación irlandeses informaron que ahí había candeleros de oro y otros objetos de valor.

El personal de la Catedral llamó a la desaparición de la reliquia algo “verdaderamente horrible y extraño” y dijo que estaban “impactados y tristes”.

San Laurence O’Toole nació en el 1128, vivió hasta el 1180, y fue canonizado en el 1225, según la Enciclopedia Católica.

Los católicos a menudo conservan partes del cuerpo de los santos, con la creencia de que estas deben ser veneradas. Cuando el Papa Juan Pablo II fue declarado el año pasado “beato” –un escalón por debajo de la santidad-, un frasco de su sangre fue exhibido como una reliquia.

(Fuente CNN)

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