¿Dará la cara la llamada “oposición” cubana en las próximas elecciones en Cuba? Nada se lo impide

Edmundo García

El Consejo de Estado, siguiendo lo establecido en la Constitución de la República de Cuba y en la Ley Nº 72, del 29 de octubre de 1992, conocida como “Ley Electoral”, convocó ayer jueves 5 de julio a todos los cubanos capacitados para votar a participar en las elecciones generales a partir del próximo mes de octubre, para elegir a los delegados a las asambleas municipales y provinciales del Poder Popular y a los diputados a la Asamblea Nacional. Estas elecciones son de máxima importancia porque como dicen los artículos 69 y 70 de la Constitución,  “La Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado” y “es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República”.

Aunque el Partido Comunista es la fuerza política dirigente de la sociedad, no se han hecho distinciones ideológicas, ni religiosas, ni de otro tipo en la convocatoria. Una cosa está clara: El Partido no postula. En Cuba están aptos para ejercer el derecho al voto ocho millones de ciudadanos de un total de 11.2 millones de habitantes y todos están igualmente convocados.

Ni alborotos en los blogs, en Twitter o en Facebook, ni intervenciones ante la Cámara y el Senado de los Estados Unidos, ni quejas en los brindis con diplomáticos extranjeros enviados a La Habana, ni festivales disidentes en casas de Miramar, ni entrevistas en la radio y la televisión de Miami, ofrecen a la llamada “oposición” una oportunidad mejor que estas elecciones para mostrar si de verdad tienen el arrastre de pueblo que dicen tener. Para empezar una carrera política seria, nada más necesitan ser propuestos por un vecino. Y si nadie les propone, pueden proponerse ellos mismos, que también está dentro de lo que la ley admite. Yoani, Martha Beatriz, Elizardo, Antúnez, Biscet, Rodiles, Bertha Soler y otros, deben tener al menos un seguidor en su cuadra, en su edificio o en su barrio, que crea que ellos lo representan mejor que los 15 mil delegados locales que fueron electos en el año 2010.

La llamada “oposición” cubana tendría un reto por delante: salir a votar por alguien y salir a que alguien vote por ellos. Que sean honestos y se prueben en los comicios; que muestren, si lo tienen, su proyecto de país; que enseñen al mundo, a quienes en Washington y en Miami dicen que el pueblo cubano les apoya, que ese pueblo es capaz de elegirlos y que cree en sus soluciones. Que confirmen, por ejemplo, que ese pueblo confía en que Yoani con todo el dinero de sus premios es capaz de solucionar los mismos problemas que con tanto oportunismo ella denuncia; que con todo el dinero ganado, la acaudalada bloguera puede llevar el agua a los vecinos, apuntalar los edificios en peligro de derrumbe, arreglar los baches de las carreteras, mejorar la enseñanza escolar, brindar ayuda médica, bajar los precios de la canasta básica.

Vamos a ver en estas elecciones si es verdad que el pueblo cubano confía en los “opositores” cubanos para solucionar este tipo de problemas, y vota por ellos. Que se presenten y no mientan, que nadie les hará nada; que no se escondan, que nadie les va a impedir que hagan sus propuestas electorales. Si después de tantos lamentos la llamada “oposición” cubana permanece en sus casas mirando desde la ventana, habrá dejado pasar la gran oportunidad de demostrar lo que dicen de su respaldo popular. ¿O es que tienen miedo de que se descubra la verdad? La verdad de su incapacidad para trabajar en proyectos sociales; la verdad de que están presos en su propia palabrería mediática y que no tienen apoyo entre los cubanos de a pie; la verdad de que son una mercancía política inventada por los grandes intereses para consumo en el exterior; la verdad de que en Cuba nadie les conoce más allá de ellos mismos y de algunos diplomáticos.

No sería la primera vez que alguien comprende los estrechos límites de una “oposición” estancada en sí misma y se decide a probar suerte en el sistema electoral vigente en Cuba. En una entrevista que tuve oportunidad de realizarle al Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba Ricardo Alarcón en Montreal en septiembre del 2007, tratamos el caso de Indamiro Restano, quien luego salió hacia Miami y era uno de los llamados “periodistas independientes”, además cuñado del conocido “opositor” Elizardo Sánchez Santacruz. Todo el mundo sabía en San Miguel del Padrón que Indamiro era un crítico del gobierno cubano y así y todo fue propuesto y postulado por una asamblea de ese municipio de La Habana. En esa entrevista también le pregunté a Alarcón su opinión sobre Oswaldo Payá, quien quería cambiar el sistema electoral cubano, y Alarcón respondió que en lugar de proponerse metas políticas desajustadas de la realidad, lo que tenía que hacer Payá era buscar a alguien que lo propusiera y saberse buscar los votos como hace cualquier político inteligente para ganar con las reglas de juego establecidas; que a lo mejor no considera las mejores, pero son las reglas con las que tiene que jugar.

Luego de esa entrevista de septiembre del 2007 con Alarcón, logré entrevistar también al propio Indamiro Restano en mayo del 2008. Durante la conversación el entrevistado da su propia versión de los hechos y una valoración realista de lo que pudiera hacer un “opositor” en Cuba si es cierto que quiere participar positivamente en el desarrollo de la nación y no solo dedicarse al cuestionamiento o a la calumnia; estas fueron las palabras de Indamiro Restano aquel día: “¿qué hacen… disidentes llamando a Miami, a Radio Mambí y a Pérez Roura? ¿Cuál es el objetivo de eso? ¿Tú tienes vocación política? Postúlate en el barrio. Ahí está el mecanismo, y del barrio pasas al municipio y así consecutivamente.”

Lo más importante, y lo advertí en esa entrevista, continúa siendo lo siguiente: Estoy seguro de que el pueblo cubano no acogerá favorablemente a personas que no son más que piezas en la agenda de una potencia extranjera; que son financiadas por el gobierno de Estados Unidos, alentadas y supervisadas, premiadas o subvaloradas en su actuar desde Washington. Al pueblo cubano sí le importa, y sí rechaza, la política anexionista y entreguista de estos llamados “opositores”.

Como se dice en buen cubano, la mesa está servida. El Consejo de Estado ha convocado a elecciones generales en Cuba sin restricciones políticas ni ideológicas. La llamada “oposición” o disidencia cubana tiene la oportunidad de salir de la cueva y mostrarle al país y al mundo qué respaldo social tienen realmente. Claro que también les queda el otro camino: el de callar respetuosamente ante el pueblo que lleva adelante su proyecto nacionalista.

 

http://lapupilainsomne.wordpress.com/2012/07/07/dara-la-cara-la-llamada-oposicion-cubana-en-las-proximas-elecciones-en-cuba-nada-se-lo-impide/

Cuba: En busca de tumbas en las cunetas de España

Apuntes sobre un intento humanitario de rescate de la memoria histórica en tierras de España, para hacer justicia a los huesos de los abuelos

por LUIS HERNÁNDEZ SERRANO

Correo: luisoviejo2003@yahoo.es

FOTO: ENRIQUE CIRULES

Dos entusiastas tocayos y marxistas españoles, integran estos apuntes: Javier Moreno Díaz y Javier Ruiz Rico, nacidos el 13 de mayo y el 24 de junio, respectivamente, en 1972.

Ambos pertenecen ala Federación madrileña del Partido Comunista y nos hablan del trabajo común que realizan en lo que llaman la Recuperación de la Memoria Histórica.

Moreno Díaz nos dice que el Partido en España está multiplicado en 16 Federaciones y tiene representación en 51 provincias.

Y Ruiz Rico nos cuenta que en el campo de concentración de Mathausen murieron 7 000 republicanos españoles por el único delito de querer una vida libre y tranquila.

«La historia es un acicate. El exilio siempre es traumático. Los sobrevivientes de los campos de concentración en Europa nunca regresaron a España.La Alemania nazi capturó en tierra española a los republicanos y los mandó hacia los campos de exterminio», refiere Moreno Díaz.

«Franco murió en 1975, pero lo que hizo no se olvida: cuando él supo que los nazis habían capturado a nuestros hermanos, dijo que no eran españoles, no los reconoció. Y los alemanes los marcaban como a las reses, con un triángulo azul, que significaba que no tenían patria», explica Ruiz Rico.

Toma la palabra Moreno Díaz y argumenta: «Mi abuelo Joaquín Moreno Tormos, fue fusilado en Madrid el 31 de octubre de 1939. Se hicieron cosas terribles. Por ejemplo, hay una tapia en el Cementerio del Este, que así se llama, con más de 4 000 madrileños, entre ellos Las 13 Rosas, así recordadas por nuestro pueblo, una de ellas —¡la más vieja!—, tenía 29 años, ¿qué le parece?, fueron asesinadas por la tiranía franquista solo porque no supieron decir que sí a la traición».

Los dos Javieres explicaron que en los años 1970- 1980 se inició en España el intento de Rescate de la Memoria Histórica.

No obstante vino una etapa en que tal propósito decayó un poco, pero en 1990 surge un enorme impulso a este noble y humanitario empeño, por iniciativa de los nietos que quieren que se haga justicia con los huesos desaparecidos de sus abuelos.

«La Memoria Histórica—todo un programa de los comunistas y los revolucionarios españoles— se frenó en 1981 por un intento de Golpe de Estado que provocó el dolor de quince años inactivos», afirma Moreno Díaz.

«Las primeras fosas comunes se abren en los años 2000-2001 y es a partir de ahí que ya se puede hablar de un Movimiento integral de rescate. Este trabajo —hay que recalcarlo— lo emprenden los nietos y entidades privadas», apunta Ruiz Rico.

Por ellos sabemos que el Partido Comunista de España es el único que tiene una Secretaría de Memoria Histórica desde 2005 y Javier Ruiz Rico es el responsable, el Secretario de esa justiciera actividad partidista. El otro Javier es el responsable de ese frente en Madrid y trabaja en lo que se denomina El Foro por la Memoria, que no es otra cosa que «el brazo de lucha social del Partido».

Ambos comentan que el Partido no gobierna. No posee parlamentarios. Ahora es minoritario. No se presenta a elecciones y como en verdad no llega ni avanza, se buscaron otras vías de trabajo y crearon Fundaciones, una de ellas estatal: Fundación de Investigaciones Marxistas (FIM) y otras como Rey de Corral; la Fundación Pepe Díaz, de Andalucía; la Asociación Isidoro Acevedo, de Asturias, es decir, cuatro o cinco fundaciones y la Domingo Malagón, de Madrid, a la que pertenecen los dos Javieres.

«Somos capaces de ayudar a que de una vez por todas se demuestre que en el pasado franquista hubo un genocidio que golpeó a un amplio sector del pueblo español, o sea, los vencidos de la Guerra Civil Española que perseguía defender los valores universales de Libertad y Justicia», asegura Moreno Díaz.

«La represión franquista —cuenta Ruiz Rico— comenzó realmente en 1936. No se puede olvidar que, por ejemplo, en el pueblo Dos Hermanas, perteneciente a Sevilla, hay una ciudad-dormitorio donde fue tal la represión de la tiranía fascista en aquel año fatídico, que solo sobrevivió una persona. ¿Qué piensa usted de eso?».

Nuestros entrevistados argumentan que han aparecido más de 400 fosas, pero en total se calcula que desaparecieron más de 100 000 personas.

«Nosotros denunciamos con firmeza esas desapariciones. ¿Y sabe usted qué profesional fue el más perseguido por el fascismo en España? —El Maestro. Un montón de fosas se utilizaron para sepultar Maestros», acota Moreno Díaz.

Uno y otro confirman que buscan tumbas afanosamente, de día y de noche y encuentran tumbas sin nombres en las cunetas de España.

MUERTE DE MELGAR, EL PANADERO

En el poblado de Matallana de Torío, en la provincia de León, asesinaron a un republicano muy querido: el panadero del pueblo. Él le contó al amigo su lucha y el amigo lo delató. Se llamaba Melgar. Lo acusaron simplemente porque le puso a su hija el nombre de «República».

Una noche Melgar sintió un ruido y saltó por la ventana. Dijo que iba a orinar y le contestaron: «Ya tú no vas a orinar más» y lo asesinaron.

República era una niña. Logró irse con su mamá para la Argentina y se tuvo que cambiar el nombre, aunque con el tiempo recuperó el nombre original que le puso su padre.

El 18 de julio de 1936 fue el Golpe de Estado de Franco, la chispa dela Guerra Civil Española.

Al Secretario del Ayuntamiento de Valle de Manzanero, en Burgos, Rufino Balbás, lo hicieron sufrir amargamente unos tipos del Partido Falange. Lo metieron en la cárcel de Burgos, hasta el mes de agosto. Lo soltaron y enseguida se fue al pueblo. Tenía cierto poder adquisitivo. Al llegar no lo dejan bajar del ómnibus y lo retienen en la escuela de otro pueblo, donde lo fusilan al lado del Maestro de esa localidad.

«Estamos buscándolo en el paraje de El Crucero. Se supone que esté enterrado en una cueva y esperamos encontrar sus restos. Seguimos el testimonio de algunas personas y es posible que hallemos los restos de unos 20 republicanos», dice Moreno Díaz.

«Algo muy curioso: uno de los fusilados sobrevivió y pasó clandestinamente, en un viaje riesgoso, de León a la provincia de Asturias. Creemos que ya no vive. Él vio bien dónde fueron enterrados sus compañeros de lucha. Él tuvo una suerte enorme, lo hirieron a sedal en la cara. Todos estaban atados. Para robarle su chaquetón de cuero hubo que zafarle las manos y él, que se había hecho el muerto, se fugó enseguida que pudo», contó Ruiz Rico.

GUADALAJARA

En este lugar había un matrimonio. Ella estaba embarazada y acompañada también por su hermano. Los mataron a los cuatro, incluso a la criatura por venir. A la mujer la enterraron mal y estaba un hijo presente, Juan Pedro. En noviembre de 2007 allí en Guadalajara, exactamente en el poblado de Cinco Villas, el Juzgado se encargó de buscar esos restos, los encontraron, los reconocieron y el hecho macabro se publicó.

Reflexionan los Javieres que ya que el Gobierno de España en 2007 promulgó la Ley de Memoria, que se hubieran anulado aquellos juicios políticos del Franquismo, juicios y consejos de guerra donde se aplica la Ley Militar a los civiles desde 1936 y desde 1939 a 1960. Que por la Ley se inhabiliten tales juicios.

«Mi abuelo —dice Moreno Díaz— fue acusado de auxilio a la rebelión. Los llamados rebeldes eran entonces los militares franquistas. Acusaban de tal a los leales a la República.

RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA

Tras la muerte de Franco en 1975 surgió la idea de recuperar a los familiares perdidos y sus correspondientes memorias. 38 años duró la dictadura franquista que generó desolación.

Se entienden por desaparecidos a las personas no registradas como muertas en el Registro Civil: entre 30 y 40 000 personas, mucho más que los desaparecidos en la Argentina.Y no solo la represión provocó víctimas mortales. Hay que contar los condenados a muerte después de la guerra a través de juicios sumarísimos que consideramos ilegales. Esos también son muertos por la represión de la tiranía. Fueron condenados a muerte por tribunales fascistas.

La represión también significó la salida al exilio de muchos miles de españoles. Los que fueron hacia Suramérica tuvieron una situación mejor que los que partieron hacia Europa. Los españoles en Europa tuvieron un segundo proceso represivo: la II Guerra Mundial, pues fueron condenados a campos de concentración.

ARQUEOLOGÍA

Cuando ellos dicen que en tal localidad hubo un asesinato en 1936, entonces excavan. La prensa de derecha no los considera las fosas encontradas como víctimas del fascismo.

«Nosotros cambiamos la forma de trabajar y decidimos hacerlo con la participación de científicos para que quede la constancia, arqueólogos, antropólogos forenses que dicen que esa persona fue asesinada de forma violenta y se sigue un proceso judicial.

«Este trabajo que nosotros hacemos lo debía realizar el Estado, la administración pública, porque es una necesidad social. Lo normal sería que la gente fuera a un ventanillo o administración de un ministerio, y dijera: “Yo tengo desaparecidos a mi padre, a mi abuelo y quiero encontrar sus restos”, pero eso no existe. Es una labor científica y delicada que debía acometer el estado oficialmente. Pero como no se hace, lo realizamos nosotros como una tarea reivindicativa de justicia. Lo primero que denunciamos es que hay todavía muchas personas desparecidas. Iban por la noche, los sacaban de sus casas y los asesinaban.

Queremos que se revise la historia y se haga justicia, es algo sentimental, emocional, legal, justo, aunque queden hijos de los fascistas asesinos, no nos importa eso, nos importan los huesos desaparecidos de nuestros abuelos», dicen los dos Javieres.

Discurso de Raúl Castro: “El rumbo ya ha sido trazado”

Discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la clausura de la Primera Conferencia Nacional del Partido, en el Palacio de Convenciones, el 29 de enero de 2012, “Año 54 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

La Primera Conferencia Nacional del Partido que hoy concluye sus sesiones ha estado dedicada, en correspondencia con la convocatoria librada por el 6to Congreso, a evaluar con objetividad y sentido crítico el trabajo del Partido, así como determinar con voluntad renovadora las transformaciones necesarias para situarlo a la altura que demandan las actuales circunstancias.

No olvidemos que solo el Partido, como institución que agrupa a la vanguardia revolucionaria y garantía segura de la unidad de los cubanos en todos los tiempos, solo el Partido, repito, puede ser el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en el único Comandante en Jefe de la Revolución Cubana , el compañero Fidel Castro Ruz (Aplausos).

No me detendré a exponer los datos de los participantes en el proceso de discusión del proyecto de Documento Base ni las numerosas modificaciones que resultaron del mismo, considerando el informe presentado por el Segundo Secretario del Comité Central, compañero José Ramón Machado Ventura, en la inauguración de este evento, que como todos conocen no comenzó ayer, sino casi inmediatamente después de la clausura del Congreso del Partido.

Tras la elaboración del primer borrador del Documento y su posterior análisis en múltiples reuniones del Buró Político y del Secretariado antes de la discusión en las organizaciones de base del Partido y la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), durante los meses de octubre y noviembre del pasado año, sus resultados fueron analizados por el Tercer Pleno del Comité Central, celebrado el 21 de diciembre de 2011.

También en las primeras semanas de este mes, a nivel de provincia, se realizó el estudio y discusión por parte de los delegados a la Conferencia y otros cuadros. En total se elaboraron nueve versiones del Documento.

A diferencia del proyecto de Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución , cuyo debate incluyó, en uno u otro modo, a toda la población, el Documento Base de la Conferencia , dado su alcance menos abarcador y su enfoque más dirigido al funcionamiento interno del Partido fue analizado por toda la militancia, si bien nuestro pueblo conoció íntegramente su contenido a través de los medios de prensa.

Por otra parte, en el proceso preparatorio de la Conferencia fue debatido el papel de los militantes en interés del perfeccionamiento de las relaciones del Partido con la UJC , la Central de Trabajadores de Cuba y demás organizaciones de masas, de manera que las mismas incrementen, en las actuales condiciones, su protagonismo e influencia en la sociedad.

Como era de esperar, desde la publicación del Documento no han faltado las críticas y exhortaciones de quienes, confundiendo sus más íntimas aspiraciones con la realidad, se ilusionaron con que la Conferencia consagraría el inicio del desmontaje del sistema político y social conquistado por la Revolución , a lo largo de más de medio siglo, con el apoyo de la mayoría de los cubanos.

En este sentido, no fue nada casual que el primer objetivo del mismo exprese: “El Partido Comunista de Cuba, fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, es fruto legítimo de la Revolución , al propio tiempo su vanguardia organizada y quien garantiza, junto al pueblo, su continuidad histórica”. Este concepto, al que jamás renunciaremos, se encuentra en plena correspondencia con el artículo cinco de la Constitución de la República , aprobada en referendo por el 97,7 por ciento de los electores, mediante el voto libre, directo y secreto.

Nuestros adversarios y hasta algunos que simpatizan con nosotros, abstrayéndose de la historia de permanente agresión, bloqueo económico, injerencia y el cerco mediático, expresado en las incesantes campañas de la prensa supuestamente libre, subordinada en su mayoría a los intereses imperiales predominantes, todo lo cual ha debido enfrentar la Revolución Cubana , nos exigen, como si se tratara de un país en condiciones normales y no una plaza sitiada, la reinstauración del modelo multipartidista que existió en Cuba bajo el dominio neocolonial de los Estados Unidos.

Renunciar al principio de un solo partido equivaldría, sencillamente, a legalizar al partido o los partidos del imperialismo en suelo patrio y sacrificar el arma estratégica de la unidad de los cubanos, que ha hecho realidad los sueños de independencia y justicia social por los que han luchado tantas generaciones de patriotas, desde Hatuey hasta Céspedes, Martí y Fidel.

Con el fin de organizar la lucha por la independencia de Cuba y Puerto Rico concibió Martí la creación de un solo partido político, el Partido Revolucionario Cubano, según sus propias palabras: “Para fomentar la revolución de modo que puedan entrar en ella… todos los cubanos de buena voluntad:… Todos los que amen a Cuba, o la respeten”.

Cuando ya la victoria sobre España era inminente, después de treinta años de guerra, se produjo la intervención norteamericana y una de las primerasmedidas fue disolver ese partido, al igual que el glorioso Ejército Libertador, para dar paso a lo que vino después, el multipartidismo de la república burguesa y la creación de un nuevo ejército con su represiva guardia rural incluida, garantía del dominio absoluto de todas las riquezas de la nación, de las que se apropiaron en los cuatro años de la primera ocupación militar.

Ese fue el triste final de los dos pilares de la revolución independentista, el Partido y su Ejército Libertador, resurgidos exactamente al cabo de 60 años bajo la conducción de Fidel, inspirado en las enseñanzas de Martí.  No permitiremos jamás que esa historia se repita.

No es mi propósito, en esta intervención, hacer un recuento de la evolución histórica del término Democracia, desde su conceptualización en la antigua Grecia, como el “poder del pueblo”, aunque la mayoría esclava no contaba para nada. Tampoco pretendo filosofar sobre la vigencia y utilidad de la llamada democracia representativa, que en definitiva es harto conocido que ha devenido invariablemente en la concentración del poder político en la clase que detenta la hegemonía económica y financiera de cada nación, donde las mayorías tampoco cuentan y cuando se manifiestan, como sucede en estos precisos momentos en muchos países, son brutalmente reprimidas y silenciadas con la complicidad de la gran prensa a su servicio, también transnacionalizada.

El mejor argumento es el que nos ofrece la democracia norteamericana, la cual se pretende imponer como modelo a todo el mundo, en la que se alternan el poder los partidos Demócrata y Republicano defendiendo, sin mayores diferencias, los intereses del mismo gran capital, al cual ambos se subordinan.

Ahí están, por citar unos pocos ejemplos, la Base Naval de Guantánamo, territorio ocupado por Estados Unidos ilegalmente, contra la voluntad del pueblo cubano y que así ha permanecido por más de 100 años, con independencia del partido en el poder en ese país, que tanto proclama la defensa de los derechos humanos al tiempo que, a pesar de las promesas del actual presidente, mantiene allí, hace una década, una prisión, donde en un limbo legal en estos momentos más de 170 ciudadanos extranjeros son sometidos a torturas y vejaciones.

El segundo ejemplo, la invasión por Playa Girón, concebida y planificada por un presidente republicano, Eisenhower, y llevada a cabo por el presidente Kennedy, apenas tres meses después de tomar posesión, que era del Partido Demócrata; y por último, el bloqueo económico, que ha perdurado medio siglo, sin importar si es republicano o demócrata quien ocupa la Casa Blanca.

Sin el menor menosprecio a ningún otro país por tener sistemas pluripartidistas y en estricto apego al principio del respeto a la libre determinación y la no injerencia en los asuntos internos de otros estados, consagrado en la carta de las Naciones Unidas, en Cuba, partiendo de sus experiencias en la larga historia de luchas por la independencia y soberanía nacional, defendemos el sistema del partido único frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política.

Si hemos escogido soberanamente, con la participación y respaldo del pueblo, la opción martiana del partido único, lo que nos corresponde es promover la mayor democracia en nuestra sociedad, empezando por dar el ejemplo dentro de las filas del Partido, lo que presupone fomentar un clima de máxima confianza y la creación de las condiciones requeridas en todos los niveles para el más amplio y sincero intercambio de opiniones, tanto en el seno de la organización, como en sus vínculos con los trabajadores y la población, favoreciendo que las discrepancias sean asumidas con naturalidad y respeto, incluyendo a los medios de comunicación masiva, mencionados varias veces en los Objetivos aprobados en esta Conferencia, los que deberán involucrarse con responsabilidad y la más estricta veracidad en este empeño, no al estilo burgués, lleno de sensacionalismo y mentiras, sino con comprobada objetividad y sin el secretismo inútil.

A este fin es necesario incentivar una mayor profesionalidad entre los trabajadores de la prensa, tarea en la que estamos seguros  contaremos con el apoyo de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), los medios de comunicación y de los organismos e instituciones que deben tributarles información fidedigna y oportuna para, entre todos, con paciencia y unidad de criterio, perfeccionar y elevar continuamente la efectividad de los mensajes y la orientación a los compatriotas.

Al propio tiempo, la conformación de una sociedad más democrática contribuirá también a superar actitudes simuladoras y oportunistas surgidas, al amparo de la falsa unanimidad y el formalismo en el tratamiento de diferentes situaciones de la vida nacional.

Es preciso acostumbrarnos todos a decirnos las verdades de frente, mirándonos a los ojos, discrepar y discutir, discrepar incluso de lo que digan los jefes, cuando consideramos que nos asiste la razón, como es lógico, en el lugar adecuado, en el momento oportuno y de forma correcta, o sea, en las reuniones, no en los pasillos. Hay que estar dispuestos a buscarnos problemas defendiendo nuestras ideas y enfrentando con firmeza lo mal hecho.

Ya hemos dicho en otras ocasiones y así también se recogió en el Informe Central al 6to Congreso, que lo único que puede conducir a la derrota de la Revolución y el Socialismo en Cuba, sería nuestra incapacidad para erradicar los errores cometidos en los más de 50 años transcurridos desde el primero de enero de 1959 y los nuevos en que pudiéramos incurrir en el futuro.

No ha existido ni existirá una revolución sin errores, porque son obra de la actuación de hombres y pueblos que no son perfectos, enfrentados además, por primera vez, a nuevos y descomunales retos.  Por eso creo que no hay que avergonzarse de los errores, lo grave y bochornoso sería no contar con el valor de profundizar en ellos y analizarlos para extraerles las enseñanzas a cada uno y corregirlos a tiempo.

En este sentido, por su permanente vigencia, es oportuno recordar las palabras del compañero Fidel el 28 de septiembre de 1986 al clausurar el Tercer Congreso de los CDR, cuando señaló: “La lucha contra las tendencias negativas y la lucha contra los errores cometidos continuarán indefectiblemente, porque tenemos el deber sagrado de perfeccionar todo lo que hacemos, perfeccionar la Revolución, tenemos el deber sagrado de no estar satisfechos jamás, ni siquiera cuando creamos que estamos haciendo las cosas bien hechas, mucho menos vamos a estar satisfechos cuando sabemos que no están haciéndose todas las cosas lo bien hechas que tienen que hacerse”.

La generación que hizo la Revolución ha tenido el privilegio histórico, pocas veces visto, de poder conducir la rectificación de los errores cometidos por ella misma, muestra elocuente de que no tuvieron una repercusión estratégica, de lo contrario, no estaríamos hoy aquí. No pensamos, a pesar de que ya no somos tan jóvenes, desaprovechar esta última oportunidad.

Al referirme a este asunto, me siento en el deber de alertar, una vez más, que no caigamos en la ilusión de creer que las decisiones adoptadas en esta Conferencia Nacional y ni tan siquiera los acuerdos de alcance estratégico adoptados por el 6to Congreso, constituyen la solución mágica a todos nuestros problemas.

Para impedir que nuevamente caigan en saco roto las instrucciones del Partido, el Buró Político decidió, al igual que como se indicó en su momento con respecto a la marcha de la actualización del modelo económico y el cumplimiento de los planes anuales y el presupuesto, que los plenos del Comité Central analicen dos veces al año la aplicación de los Objetivos de trabajo del Partido aprobados por esta Conferencia.  Del mismo modo procederán los comités provinciales y municipales del Partido, en la forma y frecuencia que establezca el Comité Central.

La experiencia nos ha enseñado que aquello que no se controla con efectividad, no se cumple o se ejecuta superficialmente.

Se impone trabajar y perseverar con Orden, Disciplina y Exigencia por hacer realidad los Lineamientos de la Política Económica y Social, igual que los Objetivos aprobados en este evento, dejar atrás el lastre de la vieja mentalidad y forjar con intencionalidad transformadora y mucha sensibilidad política la visión hacia el presente y el futuro de la Patria , sin abandonar, ni por un instante, el legado martiano y la doctrina del marxismo leninismo que constituyen el principal fundamento ideológico de nuestro proceso revolucionario.

Para lograr el éxito en este empeño es imprescindible, como se expresa en el objetivo número 37, “fortalecer la unidad nacional en torno al Partido y la Revolución, estrechar el vínculo permanente con las masas y consolidar la convicción de preservar la nación cubana y las conquistas económico-sociales, sobre la base de que Patria, Revolución y Socialismo, están fusionados indisolublemente”.

Ahora bien, el meollo del asunto no está en haber formulado adecuadamente ese objetivo o cualquier otro, sino en determinar las vías y formas en que lo llevamos a la práctica, con la máxima firmeza, de manera que podamos evaluar con integralidad cuánto y cómo avanzamos, detectar a tiempo las tendencias negativas y ser capaces de movilizar a la militancia y al pueblo en la consecución del objetivo en cuestión.

Esto mismo es aplicable a los enunciados relacionados con la Política de Cuadros, área que como también expresa el Informe Central del 6to Congreso, sufrió los efectos de la improvisación y la falta de previsión y sistematicidad, trayendo como secuela que no contemos todavía con una reserva de sustitutos experimentados y maduros, con preparación suficiente para asumir las complejas funciones de dirección en el Partido, el Estado y el Gobierno, tarea que por razones obvias, como todos comprenderán, reviste una importancia estratégica para la Revolución y en la cual trabajamos sin precipitación, pero sin pausa, en el cumplimiento de los acuerdos del Congreso.

Aprovecho la ocasión para ratificar que en la medida en que avancemos en la definición de todos los ajustes que será necesario introducir a la Constitución de la República y al marco legislativo complementario, entre otros asuntos, implementaremos la decisión de limitar a un máximo de dos períodos consecutivos de cinco años, el desempeño de los cargos políticos y estatales principales.  Al respecto, considero que una vez definidas y acordadas las políticas por las instancias pertinentes podemos iniciar su aplicación paulatina sin esperar por la reforma constitucional, recurso al que no debemos estar acudiendo a cada rato, o sea, ir a modificar algo de la Constitución, aunque sea por el propio Parlamento, sin necesidad de referendo.  Igualmente deberán modificarse en ese sentido los Estatutos y otros documentos rectores del Partido.

Al hablar de estos temas, no puede dejar de mencionarse la importancia de asegurar que la autoridad moral del Partido, de sus militantes y en especial de los dirigentes, en todos los niveles, se fundamente en el ejemplo personal, a partir de demostradas cualidades éticas, políticas e ideológicas y el permanente contacto con las masas.

La Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, que tanta sangre costó a nuestro valeroso pueblo, dejaría de existir sin efectuarse un solo disparo por el enemigo, si su dirección llegara algún día a caer en manos de individuos corruptos y cobardes.

Estos conceptos, que no son nada nuevos, bien vale la pena tenerlos siempre presentes por el daño real y potencial que para el presente y futuro de la nación significa el fenómeno de la corrupción.

En las últimas semanas los diputados de la Asamblea Nacional y numerosos cuadros y funcionarios de todo el país, han recibido copiosa información acerca de algunos procesos investigativos, que en esta materia desarrollan los órganos especializados del Ministerio del Interior, en estrecha armonía con la Fiscalía y la Contraloría General de la República.  A su debido tiempo, luego del pronunciamiento de los tribunales correspondientes, toda nuestra población conocerá con amplitud estos hechos.

No hace mucho, al intervenir en la clausura de las sesiones del Parlamento el pasado mes de diciembre, me referí a la convicción de que la corrupción es, en la etapa actual, uno de los principales enemigos de la Revolución, mucho más perjudicial que el multimillonario programa subversivo e injerencista del gobierno de Estados Unidos y sus aliados dentro y fuera del país.  También dije que en lo adelante no permitiríamos que las acciones de enfrentamiento al delito fueran efímeras, como ciertamente nos ha sucedido en otras ocasiones.

Afortunadamente, sin el menor ánimo de restarle gravedad a este mal bastante generalizado en el planeta, considero que nuestro país puede ganarle la batalla a la corrupción, primero frenarla y luego liquidarla sin contemplaciones de ningún tipo. Ya advertimos que en el marco de la ley seremos implacables con el fenómeno de la corrupción.

Con frecuencia, varios de los implicados en los casos detectados ostentaban la militancia del Partido, demostrando fehacientemente su doble moral y el empleo de esa condición para agenciarse posiciones en las estructuras de dirección, violando de manera flagrante los deberes de un militante comunista, establecidos en los Estatutos.

Por ello, sin esperar a la revisión que se ejecuta en el marco de la actualización de los documentos rectores del Partido, el Tercer Pleno del Comité Central, celebrado en diciembre pasado, precisó que la sanción a aplicar a quienes participen en hechos de corrupción no puede ser otra que la expulsión de las filas del Partido, sin menoscabo de la responsabilidad administrativa o penal que corresponda, pues hasta ahora, como práctica, esta medidala de expulsión era excepcional y se reservaba a casos de traición a la Patria y delitos graves.

No nos cabe la menor duda de que la enorme mayoría de los ciudadanos y los cuadros de dirección son personas honestas, pero sabemos que eso no es suficiente, no basta con ser honrados y parecerlo, hay que pelear y enfrentarse, pasar de las palabras a la acción.

Es cierto que el Partido desde hace años venía librando el combate contra este flagelo; sin embargo, este andaba por un lado y el Gobierno por otro. Para asegurar el éxito es preciso que el Partido asuma definitivamente la conducción del proceso, lo cual no significa en lo más mínimo que suplantará las funciones que a cada institución le pertenecen.

El Partido, en primer lugar, exigirá a todos responsabilidades por el cumplimiento de sus obligaciones, sin intervenir en la administración, pero sí llamar la atención, alertar y luchar allí, desde el núcleo, el municipio, hurgar, pensar y volver a pensar en cómo movilizar al conjunto de las fuerzas en ese empeño. Cada vez que hagamos eso, vamos a comprobar que la correlación de fuerzas en todos los sentidos nos favorece en este empeño de derrotar la corrupción.  La importancia hay que dársela a la organización y constancia de esa lucha.

Además, esta no es función exclusiva de los militantes, es también un deber de cada ciudadano y ciudadana, militante o no, que se preocupe por su país.

Vale en este contexto retomar, por su actualidad, conceptos definidos desde 1973, hace casi 40 años, como parte del proceso preparatorio del Primer Congreso.

El Partido debe estar en capacidad de dirigir al Estado y al Gobierno, controlar su funcionamiento y el cumplimiento por ellos de las orientaciones trazadas, estimular, impulsar, coadyuvar al mejor trabajo de los órganos de gobierno, pero en ningún caso sustituirlos.  Los dirige mediante el control, y este término debe entenderse en la acepción de comprobar, examinar y revisar, nunca en el sentido de intervenir o mandar.

Aunque no está en el texto, está en el pensamiento de todos, de toda la masa de militantes, que en el Partido debe acabarse definitivamente el “mandonismo” su fuerza es moral, no jurídica, por eso hay que tener moral para dirigir el Partido y llevar a la masa de militantes ese espíritu, ¡es la fuerza moral!

El Partido dirige controlando que sus directivas, junto a las del Estado y el Gobierno, se ejecuten apropiadamente por quienes corresponda.

La organización partidista controla por intermedio de sus estructuras y de todos sus militantes, de arriba a abajo y viceversa, lo cual no niega el papel de control que el Gobierno realiza sobre la actividad administrativa a su cargo.

El control es simultáneo, pero no presupone interferencias. En una empresa de la producción o los servicios, este se ejerce por la administración de la entidad, por sus niveles superiores y por organismos estatales o gubernamentales, según competa, ya sea la Contraloría , la Fiscalía , los bancos, las oficinas de la administración tributaria, etcétera.

Las organizaciones del Partido en la base llevan a cabo el control mediante el accionar de sus militantes, ya sean simples trabajadores o dirigentes, apremiando con el ejemplo, del que emana su autoridad, que la administración se atenga estrictamente al cumplimiento de las normativas jurídicas vigentes, sin dejar de trasmitir a los organismos políticos superiores la información pertinente.  El Partido controla que los planes económicos y el presupuesto se elaboren de manera correcta y luego de aprobados por el Gobierno y el Parlamento se cumplan con rigurosidad.

Estos conceptos están bien claros hace bastante tiempo, desde el Primer Congreso, pero después nos olvidamos de aquellas resoluciones, de aquellos acuerdos, de aquel magnífico congreso y los engavetamos, y por eso casi medio siglo después tenemos que estarles quitando el polvo a los papeles de lo que hicimos hace 40 años, porque nos dedicamos a otras cosas, por una razón o por otra.  Por eso defendemos tanto la institucionalidad y que cada cual haga lo que le corresponda, sin interferir a los demás, más bien apoyándonos. Estos conceptos, además, han sido actualizados, por lo que se hace imprescindible desde la base, o sea, en el propio núcleo del Partido y el Comité de Base de la Juventud , educar a los militantes en esos principios y en cómo se hace esa tarea:  cada uno en el marco donde desenvuelve sus actividades; cómo se hace eso que hemos orientado en los diferentes congresos o Conferencia, como en este caso, o sea, educar a los militantes en los mismos para incorporarlos a su accionar diario.  No hay que hacerse filósofo, ¡no hay que hacerse filósofo!

Eso es lo que les debemos enseñar, sencillo y poco a poco irlos educando en las reuniones correspondientes, en cursillos o en lo que sea, que sepan cuál es su función, cuál es su papel; pero para desempeñar ese papel hay que tener moral en todos los sentidos.  Y les decía que ese es, en mi modesta opinión -y este fue un tema bastante discutido en algunas de las comisiones ayer-, el aspecto esencial del llamado trabajo político ideológico y no las consignas vacías y las frases prefabricadas.

Antes de concluir estas palabras considero necesario denunciar, una vez más, las brutales campañas anticubanas instigadas por el gobierno de Estados Unidos y algunos otros tradicionalmente comprometidos con la subversión contra nuestro país, con el concurso de la gran prensa occidental y la colaboración de sus asalariados dentro de la isla en el propósito de desacreditar a la Revolución, justificar la hostilidad y el bloqueo contra la población cubana y crear una quinta columna que facilite la aspiración de privarnos de la independencia y soberanía nacional.

Como expresa el editorial del periódico Granma del pasado lunes 23, los hechos hablan más que las palabras.  Las campañas anticubanas no harán mella en la Revolución ni en el pueblo, que continuará perfeccionando su socialismo.  Quedará nuevamente demostrado que la mentira, por muchas veces que se repita, no necesariamente se convierte en verdad, porque “un principio justo, desde el fondo de una cueva, puede más que un ejército”.

Compañeras y compañeros:

En menos de un año hemos efectuado dos eventos del Partido, esta Primera Conferencia Nacional y sobre todo el 6to Congreso, con acuerdos trascendentales para el presente y el futuro de la Revolución y el Socialismo en Cuba.  El rumbo ya ha sido trazado, avancemos pues con la misma decisión, la firmeza ideológica, el valor y la serenidad demostrada en más de 13 años de injusta prisión por nuestros Cinco Héroes, por cuya libertad nunca dejaremos de luchar y a quienes hacemos llegar el saludo fraternal de los comunistas y de todo el pueblo cubano.

Muchas gracias (Aplausos).

Cuba: Que cada quien opine lo que piense y desee, dice Raúl en Pleno del Comité Central

El segundo pleno del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) sesionó en La Habana presidido por su primer secretario, Raúl Castro.

De acuerdo con el Noticiero Nacional de Televisión, la cita se inició el pasado 30 de julio, Día de los Mártires de la Revolución, con un minuto de silencio en homenaje a los revolucionarios Frank País y Raúl Pujols, así como a los que cayeron a lo largo de las luchas del país.

A continuación, José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del PCC, dio lectura a un informe en el cual se explican las acciones realizadas por la organización en cada provincia para dar continuidad al análisis de los temas debatidos en el VI Congreso del Partido.

Además, crear las bases para la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social y preparar la Conferencia Nacional que se celebrará el próximo 28 de enero.

Machado Ventura explicó que se han trabajado manteniendo el principio de que el Partido no debe asumir otras funciones y misiones que las establecidas en sus estatutos y documentos normativos.

Enfatizó en que esta organización tiene el deber de llevar un control efectivo de la actividad económica en primer lugar para alertar a tiempo y con argumentos sólidos lo que pueda estar afectando el cumplimiento del plan o cualquier otra tarea de importancia social desde la base hasta el más alto nivel.

Igualmente, particularizó en la necesidad de exigir por que cada uno -sea o no militante- haga lo que realmente le corresponde.

En este sentido, fue preciso al señalar que no se aceptarán autocríticas cuando estas sean no más que puras justificaciones; tampoco se admitirán compromisos que pasan de un año a otro y no se cumplen, ni por la administración ni por el Partido.

Por ello insistió en la urgencia de demandar con firmeza que se conozca por qué no se hizo lo necesario cuando correspondía, quiénes son los responsables y qué se ha concebido para rectificar.

Además, cuáles son los resultados hasta el momento y en qué tiempo se resuelve la situación, para acto seguido ejercer el verdadero papel de control que corresponde.

El segundo secretario informó también acerca de la realización de las asambleas provinciales del Partido, los plenos ampliados de los comités municipales, las reuniones de secretarios generales de las organizaciones de base y el proceso que se desarrolla en los núcleos de los diferentes centros de trabajo.

En todas estas reuniones, dijo, han sido abordados oportuna y críticamente los diferentes problemas que, teniendo en cuenta las particularidades de los territorios, afectan la marcha de la economía.

Del mismo modo en estos encuentros se ha coincidido en la necesidad de ajustar la captación y atención de los dirigentes a las circunstancias actuales para incrementar su vínculo con las masas y con ello eliminar los métodos burocráticos y la falta de creatividad.

También la tendencia al reunionismo, la pasividad y el conformismo que caracterizan a muchos dirigentes y solo los conduce a ser simples ejecutores de lo dicho por el organismo superior.

Para enmendar los problemas que hoy se suscitan en la base urge en primer lugar cambiar la forma de razonar y actuar de los dirigentes, sean del Partido, el Estado o el gobierno, dijo.

Finalmente, llamó la atención sobre la necesidad de consolidar cada paso y medida que se adopte, lo cual permitirá ser consecuentes con las decisiones tomadas por el VI Congreso.

De igual forma, el miembro del Buró Político Marino Murillo, jefe de la Comisión Permanente de Implementación y Desarrollo, presentó al pleno un resumen sobre el proceso de aplicación de los Lineamientos aprobados en el VI Congreso.

Además, la marcha del perfeccionamiento funcional y estructural del gobierno y la administración central del Estado en sus distintas instancias.

En este sentido, el también vicepresidente del Consejo de Ministros explicó sobre los principios en los que estará basada la proyección quinquenal de trabajo de la Comisión y las tareas actualmente en desarrollo.

Igualmente, las decisiones económicas adoptadas que no implican nuevas normativas jurídicas y las políticas cuyas bases están en estudio y elaboración.

Murillo enfatizó que el trabajo de la Comisión no sustituye la responsabilidad institucional de ningún organismo ni entidad, y aseguró que como principio la Comisión escuchará todas las opiniones que se emitan sobre un tema con el objetivo de llegar al consenso.

Al respecto, Raúl Castro fue enfático al señalar que cualquier discrepancia existente será analizada sin desecharla de golpe y con ello garantizar la libre discusión para que cada quien opine lo que piense y desee.

El pleno del Comité Central también fue informado por el miembro del Buró Político y Ministro de Economía y Planificación, Adel Yzquierdo, sobre la marcha de la economía en el primer semestre, aspecto en el cual fueron repasados los tópicos y expuestos en la pasada reunión del Consejo de Ministros.

Acerca de la confección del Plan, Raúl Castro reiteró la necesidad de preparar a quienes están encargados de elaborarlo, pues como se ha demostrado en estos últimos tiempos todavía persisten deficiencias que en muchos casos están provocadas por desconocimiento.

Una vez más el primer secretario del Partido insistió en la importancia de cambiar métodos y estilo de trabajo que, al no estar acordes con los momentos actuales, impiden en muchos casos superar errores.

No podemos permitir que incomprensiones de ningún tipo obstaculicen la gigantesca tarea que tenemos por delante, precisó.

(Con información de Prensa Latina)

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