Lavrov: “Rusia no entiende qué hace EE.UU. en Siria”

Moscú no entiende qué hace exactamente EE.UU. en Siria y por qué los resultados de su actividad son tan insignificantes, ha admitido el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov.

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov / RIA NOVOSTI / Kiril Kallinikov

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov / RIA NOVOSTI / Kiril Kallinikov

“Vemos muy pocos detalles que expliquen qué están haciendo exactamente los estadounidenses en Siria y por qué los resultados de tantos vuelos militares son tan poco significativos (…) En mi opinión, con 25.000 incursiones se puede destruir toda Siria”, ha indicado el canciller en una entrevista a la cadena rusa NTV.

El Derecho internacional permite el uso de la fuerza en un Estado extranjero si existe una decisión del Consejo de Seguridad de la ONU, en defensa propia o a petición de las autoridades de dicho Estado. Desde septiembre de 2014, la coalición liderada por EE.UU. ataca las posiciones del Estado Islámico en Siria sin un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU y sin coordinar sus actividades con el Gobierno sirio.

Rusia, dispuesta a dialogar

Lavrov indicó que EE.UU. se niega a formar una coalición en contra del Estado Islámico con la ayuda de las Naciones Unidas por razones políticas, pero que su decisión traerá consecuencias negativas. Por su parte, Rusia está dispuesta a coordinar sus acciones con los norteamericanos a través del centro de Bagdad o en cualquier otro país de la región.

“Si [a EE.UU.] no le conviene que colaboremos desde Bagdad, podemos reunirnos en cualquier otra ciudad o país de la región. Nosotros estamos dispuestos a trabajar con todos los miembros de la coalición occidental”, recordó el ministro ruso.

El Gobierno ruso ya ofreció a EE.UU. coordinar sus respectivos ataques aéreos contra el grupo terrorista en Siria, pero hasta el momento Wasington ha descartado esta idea.

“Hemos ofrecido a los colegas estadounidenses no solo interactuar a través del Pentágono y el Ministerio ruso de Defensa con el fin de evitar incidentes en el aire, sino que también hemos propuesto cooperar en la coordinación de nuestras acciones”, ha anunciado Lavrov.

Sin respuesta de Washington

“Los estadounidenses sólo critican nuestra postura y, cuando les solicitamos que nos proporcionen datos sobre ‘los objetivos correctos’ en Siria, no nos responden”, añadió el ministro.

“EE.UU. critica nuestra operación militar y declara que nuestros ataques no pretenden derrotar a los terroristas, sino debilitar a la denominada ‘oposición moderada’ siria, pero se olvida de que le pedimos que compartiera sus estimaciones sobre cuáles son los objetivos que causarían el mayor daño a los terroristas en Siria y no nos respondió”, indicó Lavrov.

“El problema de la propagación del terrorismo en Oriente Medio es que está vinculada con la destrucción de la noción de Estado”, destacó el canciller ruso, quien opina que la posible causa de que los países no se quieran asociar con Rusia consiste en que los objetivos de la coalición internacional en Siria “no fueron anunciados de manera muy honesta. ¿Es que el objetivo final es el derrocamiento de Al Assad?”.

“Razones políticas”

Lavrov aduce que los países occidentales se niegan a cooperar con Rusia para crear una coalición contra el Estado Islámico por razones políticas. El canciller indicó que a finales de septiembre Rusia celebró una reunión entre ministros de Relaciones Exteriores en el marco del Consejo de Seguridad, en la que se debatió la lucha contra la amenaza terrorista.

“Durante ese encuentro presentamos un proyecto de resolución que, precisamente, busca crear una coalición bajo los auspicios del Consejo de Seguridad, se base en la Carta de las Naciones Unidas y funcione con el consentimiento de los países en cuyo territorio se tomarían medidas de carácter militar”, continuó el ministro.

“Aunque dan a entender que en el documento todo está escrito correctamente, nuestros socios occidentales están evitando cooperar en este asunto por razones políticas. Estos países piensan que la coalición existente está legitimada para combatir a los terroristas en Irak debido a que el Gobierno del país lo había solicitado, pero que sus actividades resultan ilegítimas en Siria. De este modo, estiman que no necesitan al Consejo de Seguridad, porque allí están Rusia, China, Venezuela y otros países que no siempre saludan sus ideas. Esta tendencia es muy peligrosa y va a terminar mal”, concluyó Lavrov.

(Tomado de https://actualidad.rt.com/)

EE.UU: Un sargento será dado de baja por criticar al presidente Barack Obama en Facebook

San Diego, EUA.- Un sargento será dado de baja por criticar al presidente Barack Obama en Facebook, en un caso que pone en entredicho las políticas del Pentágono sobre los medios de redes sociales y sus límites sobre la libertad de expresión de personal militar en activo, dijo la Infantería de Marina de los Estados Unidos.

El sargento Gary Stein será dado de baja sin honores y perderá la mayor parte de sus prestaciones por violar las políticas, señaló la corporación militar. El marine apostado en el área de San Diego, Gary Stein, quien ha prestado servicios durante casi 10 años, dijo que estaba decepcionado por la decisión. El ha argumentado que estaba haciendo uso de sus derechos de libertad de expresión.

“Amo la Infantería de Marina. Amo mi trabajo. Desearía que no hubiera tomado este curso. La estoy pasando mal viendo como 15 palabras en Facebook podrían haber arruinado mi carrera de 9 años”, comentó.

Gary Kreep, un abogado de Stein, dijo que recurriría a apelaciones administrativas internas, pero prevé que el esfuerzo será rechazado. Señaló que planea presentar una queja modificada en una corte federal.

Gary Stein escribió el 1 de marzo en una página de Facebook utilizada por meteorólogos de la Marina: “Al diablo con Obama y no voy a seguir todas sus órdenes”. Stein clarificó más tarde esa declaración diciendo que no seguiría órdenes ilícitas.

Un grupo de cadáveres del 11-S en EEUU, terminaron en la basura

Los restos de varias víctimas de la tragedia del 11 de septiembre de 2001 en EE. UU. acabaron en un vertedero de basura, segun un informe publicado por el Pentágono. La revelación es fruto de la investigación del Departamento de Defensa norteamericano sobre la supuesta negligencia en la morgue militar de la base de las Fuerzas Aéreas de EE. UU. en Delaware.

El año pasado el Departamento de Defensa reconoció que los restos de al menos 274 soldados muertos fueron enviados a un basurero situado cerca de Washington, y en 2012 salió a la luz otra historia parecida.

El informe aclara que en el vertedero, que se encuentra en los suburbio de Virginia, fueron a parar restos de las víctimas de dos aviones: el que cayó en Pensilvania, presuntamente como resultado de la lucha entre los terroristas y los pasajeros que intentaron hacerse con el control del aparato, y el avión que chocó contra el edificio de Pentágono. En aquellos dos accidentes fallecieron 223 personas.

El Departamento no precisa en su informe los restos de cuántas víctimas acabaron en basurero, refiriéndose a ‘varias porciones’. Los restos no pueden ser identificados, añaden las autoridades, debido a los efectos de la incineración y a los efectos destructivos de la propia tragedia.

El informe aclara que inicialmente los funcionarios de la morgue creían que “después de la incineración final, nada quedó” de las víctimas. Sin embargo, en realidad existían restos que fueron a parar a un contratante encargado de la utilización de residuos biomédicos y que finalmente acabaron en el vertedero.

Fuente: RT Noticias

Cuba: Investigación de agencia AP ofrece nuevas pruebas de acciones ilegales de Alan Gross en Cuba

Alan P. Gross en Afganistán.

Pieza por pieza, en mochilas y maletines, el estadounidense Alan Gross se aseguró de introducir computadoras, teléfonos celulares, discos duros y equipos de telecomunicaciones en Cuba. El artículo más sensible, según los reportes oficiales de los viajes del contratista estadounidense, fue el último: un “chip” informático para teléfonos móviles que, según expertos, suele ser usado por la CIA y el Pentágono para evitar la detección electrónica de señales telefónicas.

El objetivo, según un análisis hecho por la AP de los reportes de Gross, era supuestamente darle a la pequeña comunidad judía de Cuba acceso irrestricto a la internet.

El operativo fue financiado por la Agencia de Desarrollo Internacional, conocida como USAID por sus siglas en inglés, la entidad del gobierno estadounidense fundada en 1961 para proveer asistencia económica, humanitaria y de desarrollo alrededor del mundo en apoyo a los objetivos de la política exterior estadounidense.

La compañía de Maryland que contrató a Alan Gross, Development Alternatives Inc., o DAI, ganó más de 2 700 millones en contratos con la USAID desde el año 2000 hasta el año 2009, según muestran las estadísticas oficiales del gobierno de los Estados Unidos.

Gross, sin embargo, se identificó como miembro de un grupo judío humanitario y no como un representante del gobierno de Washington, asegura el informe de la agencia de prensa.

El estadounidense fue sentenciado en marzo a 15 años de cárcel, por violar las leyes cubanas. Funcionarios norteamericanos insisten en que no hizo nada ilegal y que sólo llevaba a cabo las funciones regulares de USAID, destinas a subvertir al gobierno cubano..

Durante el juicio, Gross se declaró un “tonto inocente” que fue engañado. Pero los reportes de su viaje -recalca AP- indican que él sabía que sus actividades eran ilegales y que temía las consecuencias, incluyendo la posible expulsión del país.

Uno de los documentos afirma que uno de los líderes comunitarios “dejó absolutamente claro que estamos ‘jugando con fuego”’.

En otra ocasión Gross comentó: “No cabe duda, esto es un asunto muy riesgoso”.

Y, finalmente: “La detección de señales de satélite sería algo catastrófico”.

Según AP, el caso ha agravado las tensiones entre Estados Unidos y Cuba, que ya llevan cinco décadas, ha suscitado inquietudes en Washington sobre esos programas de asistencia para el desarrollo, y sobre si las actividades encubiertas deben ser territorio exclusivo de los agentes de inteligencia.

La empresa de Gross, JBDC Inc., que se especializa en establecer conexiones de internet en lugares remotos como Iraq y Afganistán, había sido contratada por Development Associates International Inc. (DAI) de Bethesda, Maryland, que había logrado un contrato multimillonario con USAID para crear una red ilegal, mediante “innovaciones tecnológicas como conexiones telefónicas, internet por satélite y telefonía celular”.

Funcionarios de USAID revisaron los reportes oficiales de los viajes de Gross y fueron enterados periódicamente sobre el proceso, dijo a AP el portavoz de DAI Steven O’Connor. Los reportes fueron suministrados a la agencia de prensa por una persona enterada del caso que pidió no ser identificada debido a la sensibilidad de la información.

Los reportes abarcan cuatro visitas en un período de cinco meses en 2009. Otro reporte, redactado por un representante de la empresa de Gross, cubría su quinto y último viaje, que culminó con su arresto el 3 de diciembre de 2009.

En su conjunto, los documentos revelan todos los esfuerzos de Gross para evadir la detección de las autoridades cubanas.

A fin de evitar los registros aeroportuarios, Gross reclutó la ayuda de otros judíos estadounidenses para poder traer los equipos electrónicos, pieza por pieza. Dio instrucciones a sus ayudantes para que metieran los equipos, algunos de los cuales están prohibidos en Cuba, en el equipaje de mano en vez del equipaje de carga.

En una oportunidad, viajó en automóvil siete horas para no tener que pasar por la seguridad del aeropuerto.

En su último viaje, trajo una “discreta” tarjeta SIM – tarjeta electrónica de identificación de subscriptor – diseñada para evitar que una transmisión por teléfono satelital sea detectada.

El tipo de tarjeta SIM que llevaba Gross no se vende en el mercado y se facilita sólo a gobiernos, según un funcionario de una compañía de telefonía satelital y un ex funcionario de inteligencia estadounidense que ha utilizado ese tipo de chip. Los funcionarios, que hablaron a condición de anonimato debido a la sensibilidad de la información, dijeron que los chips usualmente son suministrados al Departamento de Defensa y a la CIA, pero pueden también ser obtenidos por el Departamento de Estado, que supervisa a USAID.

Preguntado sobre cómo Gross obtuvo la tarjeta, el vocero de USAID Drew Bailey solamente dijo que la agencia no desempeñó rol alguno en ayudar a Gross a obtener sus equipos. “Somos una agencia de desarrollo, no una agencia de inteligencia”, dijo.

El abogado estadounidense de Gross, Peter J. Kahn, se negó a formular comentarios pero en el pasado ha dicho que las actividades de Gross de ninguna manera buscaban socavar al gobierno cubano.

Los críticos de este programa afirman que ello no sólo pone en peligro a contratistas como Gross sino a todos los trabajadores de asistencia de Estados Unidos, inclusive aquellos que no están involucrados en actividades secretas.

“Ocurre con demasiada frecuencia que la gente de USAID es percibida como agentes de inteligencia”, comentó Philip Giraldi, un ex oficial de la CIA. “Eso perjudica a USAID, perjudica a la CIA y perjudica a cualquier otra agencia de inteligencia que debe operar debajo del radar”.

Aun antes de entregar la tarjeta SIM, Gross reconoció en su reporte que el uso de teléfonos con conexión satelital de internet sería “problemático si se llegase a descubrir”. Estaba consciente de que las autoridades estaban usando sofisticados equipos de detección y relató haber visto a empleados de la empresa estatal cubana de telecomunicaciones realizando un registro el día anterior al que debía establecer una operación inalámbrica Wi-Fi.

Aunque el gobierno estadounidense delinea en términos generales los objetivos de sus programas de asistencia en documentos públicamente disponibles, los programas no podrían funcionar en Cuba de una manera que no sea secreta, pues allí son considerados ilegales. Por razones de seguridad, las agencias estadounidenses se han negado a suministrar detalles operativos, incluso a comités del Congreso que monitorean esos programas.

USAID rechaza la idea de que sus empleados realizan tareas clandestinas.

“Nada de los programas que USAID realiza en Cuba es clandestino o reservado en manera alguna”, dijo Mark Lopes, un viceadministrador de la agencia. “Simplemente llevamos a cabo nuestras actividades de una manera discreta a fin de resguardar la seguridad de todos los involucrados”.

La Ley de Seguridad Nacional de Estados Unidos define “encubierto” como toda actividad del gobierno destinada a influenciar las condiciones en otro país “de tal manera que la participación del Gobierno de los Estados Unidos no sea aparente o públicamente reconocida”.

La actividad de USAID para “la promoción de la democracia en Cuba” -eufemismo de subversión- fue estimulada por un fuerte aumento de la financiación bajo la administración Bush, y en una nueva estrategia que busca facilitarle tecnología de comunicaciones a cubanos que respondan a los intereses de Washington. El financiamiento estadounidense para programas relativos a Cuba aumentó de 3,5 millones de dólares en 2000 a 45 millones en el 2008.

Actualmente ascienden a 20 millones de dólares al año.

Gross recibió medio millón de dólares como subcontratista de USAID, según fuentes estadounidenses conocedoras del contrato y que pidieron permanecer en el anonimato porque no tenían autorización para hablar del caso.

El director de USAID, Raj Shah, dijo que el fomento de la “democracia” es “absolutamente central” para el trabajo de su agencia.

Funcionarios estadounidenses insisten en que el trabajo de Gross no era subversivo porque sólo buscaba dar acceso a la internet a la comunidad judía. Los líderes judíos dicen que no estaban al tanto de los vínculos de Gross con el gobierno estadounidense y que ya tenían acceso a la internet. USAID no ha aclarado por qué creía que la comunidad judía cubana necesitaba una tecnología tan sofisticada.

Preguntado sobre si tales programas tenían la intención de derrocar al gobierno cubano, Lopes dijo “para USAID, nuestros programas de fomento a la democracia en Cuba no son sobre cambiar un régimen en particular. Eso es decisión del pueblo cubano, y creemos que ellos merecen tener esa opción”.

Otros discrepan.

“Por supuesto, esto es una actividad encubierta”, dijo Robert Pastor, asesor de asuntos latinoamericanos durante el gobierno de Jimmy Carter y actualmente director de Centro para la Democracia y Elecciones de la American University en Washington. “Se trata de buscar un cambio de régimen”.

Oriundo de Potomac, Maryland, Gross era un hombre sociable de 62 años, unos dos metros (seis pies) de alto y de 113 kilos (250 libras). Era inconfundible. Había comprado un programa Rosetta Stone de aprendizaje de idiomas para mejorar su español y poseía escasos conocimientos sobre Cuba. Pero sabía mucho sobre tecnología. Su empresa se especializaba en instalar equipos de comunicación en lugares remotos del mundo.

El primer viaje de Gross para DAI, que concluyó en abril del 2009, se centró en introducir equipos en la isla y establecer el primero de tres centros con acceso irrestricto a la internet para la diminuta comunidad judía de Cuba, que suma unas 1.500 personas.

Para introducir los equipos, Gross recurrió a grupos humanitarios norteamericanos que cumplían misiones en la isla. Viajó con esos grupos y le pidió a distintos individuos que llevaran las piezas, según los reportes de viajes.

Tres personas conocedoras de las tareas de Gross dicen que él le dijo a sus contactos en Cuba que estaba ahí representando a una organización judía, no al gobierno estadounidense. USAID dice que ahora le pide a la gente que realiza sus misiones que revele su financiamiento por parte del gobierno estadounidense a la gente que recibe la ayuda, si le preguntan.

Uno de los reportes de Gross parece indicar que él se presentó como miembro de uno de esos grupos y que viajó con ellos de tal manera que pueda interceder con las autoridades cubanas si surgían suspicacias.

Sus ayudantes debían llevar artefactos separados en su equipaje de mano. De esa manera, escribió Gross, cualquier pregunta podría ser respondida en el proceso de rayos X en el puesto de seguridad, y no en la casilla de aduanas. El material era luego entregado a Gross en su hotel en La Habana, según los reportes de viajes.

Desde hace tiempo USAID ha pedido de los visitantes a Cuba que introduzcan material prohibido en la isla, dijeron funcionarios estadounidenses enterados del programa. Y funcionarios de USAID han admitido en interpelaciones legislativas que han empleado a contratistas para llevar programas computacionales que permitan enviar material codificado por internet, según participantes de las reuniones.

Una alarma sonó en uno de los viajes de Gross cuando uno de sus acompañantes intentó salir del terminal aéreo; el acompañante había colocado el artículo – un artefacto que puede extender el rango de una red inalámbrica – en su equipaje de carga.

Gross intervino, asegurando que el artefacto era para su uso personal y que no era un disco duro de computadora ni un radio.

Según los reportes de viajes, los agentes de aduana intentaron cobrar 100% del valor del objeto como arancel, pero Gross logró regatear un poco y se le permitió salir del aeropuerto con el equipo.

“Ese día, más valió ser afortunado que inteligente”, escribió Gross.

Gran parte del equipo que Gross traía es legal en Cuba, pero el volumen de la carga podría darle a las autoridades cubanas una pista de cuál era la intención del estadounidense.

En la lista de su cuarto viaje, bajo “Equipo total”, dice que había 12 iPods, 11 teléfonos BlackBerry Curve, tres MacBooks, seis discos externos de 500 gigabytes, tres teléfonos satélites vía internet conocidos como BGANs, tres enrutadores, tres controles, 18 módulos inalámbricos, 13 barras de memoria, tres teléfonos para hacer llamadas por internet y varios interruptores.

Algunas piezas, como los equipos para redes y para comunicaciones satelitales, están expresamente prohibidos en Cuba.

Gross escribió que metió los BGANs en una mochila. Había aspirado a engañar a los agentes de aduana colocando cinta adhesiva encima de las marcas de los equipos: “Hughes”, el fabricante e “Inmarsat”, la empresa que provee el servicio de comunicación satelital vía internet.

Los BGANs eran cruciales porque no solamente facilitan acceso a la internet por satélite sino además una señal que puede servir a varios usuarios de manera inalámbrica. La ventaja de ello es que la comunicación va directamente al satélite, sin pasar por los servidores de la empresa de telecomunicaciones cubanas.

Siempre había la posibilidad de ser descubierto.

El año pasado, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado preguntó sobre la posibilidad de que misiones clandestinas estén siendo usadas en algunos de los programas humanitarios estadounidenses, y de que las autoridades cubanas hayan infiltrado algunos de ellos.

“La posible infiltración por parte de los servicios de contraespionaje es un riesgo conocido en Cuba”, dijo el Departamento de Estado en una respuesta por escrito a preguntas de la AP.

“Quienes desempeñan nuestras labores están conscientes de ese riesgo”.

El primer viaje de Gross a Cuba culminó a comienzos de abril de 2009 con el establecimiento de un centro de comunicaciones en La Habana.

Regresó poco tiempo después, se quedó unos 10 días mientras se establecía otro centro en Santiago, la segunda ciudad más grande de Cuba.

En su tercer viaje, de dos semanas y ocurrido en junio de 2009, Gross viajó a una ciudad en el centro de la isla, Camagüey, según un funcionario del gobierno estadounidense. Alquiló un automóvil en La Habana y manejó por siete horas, en lugar de tener que someterse a revisiones en el aeropuerto.

Gross escribió que los BGANs no debían ser usados fuera de La Habana, donde existen suficientes radios y ondas radiales como para ocultar las emisiones.

El reporte para el cuarto viaje de Gross, que concluyó ese agosto, fue catalogado como el final y resumía sus éxitos: el establecimiento de redes inalámbricas en tres comunidades; unos 325 usuarios; “las comunicaciones desde y hacia Estados Unidos han mejorado y se están usando de una manera regular”. Nuevamente se llega a la conclusión de que “es una misión sumamente riesgosa”.

A Gross no le hubiera ocurrido nada si hubiese parado allí.

Pero a fines de noviembre de 2009, regresó a Cuba por quinta vez. Esta vez no volvió. Fue arrestado 11 días después.

Un reporte adicional fue redactado posteriormente, con membrete de la empresa de Gross. Fue preparado con la asistencia de DAI, la empresa que mandó a Gross a Cuba, con el objetivo de cumplir con el requisito contractual de suministrar un resumen de su trabajo, a fin de cancelar todas las facturas relevantes, de acuerdo con funcionarios conocedores del documento.

El reporte afirma que Gross deseaba mejorar la seguridad en el centro de comunicaciones instalado en La Habana mediante la instalación de “una tarjeta sin alternativa” en el equipo satelital.

La tarjeta permitiría que la señal del BGAN pasara desapercibida al transmitirse al satélite, dificultando la detección del artefacto.

El documento concluye que la seguridad en el lugar fue afianzada.

No queda claro cómo DAI logró confirmar el trabajo de Gross para el reporte final aunque un documento, que también presenta el membrete de la compañía de Gross, establece que un representante de Gross contactó a la comunidad judía cubana cinco veces después de su arresto.

En una declaración durante su juicio, Gross se declaró inocente y ofreció disculpas.

“Nunca he hecho algo, ni lo haría ni lo haré, en lo personal o en lo profesional, para socavar a un gobierno”, dijo. “Me arrepiento profundamente por ser un tonto inocente, fui engañado, me usaron”.

En una entrevista con la AP, su esposa, Judy, culpó a DAI, la empresa que envió a Gross a Cuba, por no decirle a él toda la verdad sobre los riesgos. El vocero de DAI O’Connor dijo en una declaración que Gross “diseñó, propuso e implementó esta tarea” para la compañía.

( Tomado de cubadebate.cu)

‘Marines’ de EE. UU. posan ante el símbolo de la SS nazi

La fotografía de una unidad de francotiradores de la infantería de marina de EE. UU. posando en Afganistán junto a la bandera nacional con un símbolo de la SS nazi ha causado un gran escándalo en el Pentágono.

La imagen con el símbolo de la SS, la unidad especial nazi que asesinó a millones de judíos, gitanos y miembros de otras minorías, fue tomada en septiembre del 2010 en la localidad afgana de Sangin.

Publicada en un blog de la institución, la foto fue descubierta por un inspector en noviembre del 2011, por lo que un portavoz del Pentágono aseguró que los responsables ya habían sido identificados y recibirán una sanción adecuada. Sin embargo, no especificó el castigo que se les aplicará.

Además, el Pentágono indicó que el símbolo era inaceptable, por lo que fue retirado de la página web y cambiado por otra sin el estandarte nazi. No obstante, el portavoz proclamó que los responsables pecaron de inocencia y no de maldad, ya que su intención no era reproducir el símbolo nazi, sino simbolizar las letras ‘SS’ por las iniciales de ‘Sniper Scouts’, tal y como se conoce a la unidad.

Se trata de una segunda polémica en menos de dos meses para el Ejército norteamericano después de la aparición de un vídeo a mediados de enero en el que figuraban cuatro ‘Marines’ estadounidenses orinando sobre cadáveres de talibanes que yacían en el suelo, hecho que conmocionó a la opinión pública.

Articulo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/ee_uu/issue_35998.html

¿Cuánto gasta el Pentágono en ‘ayudar’ a otros países?

El Pentágono suministra más apoyo financiero a países extranjeros que el Departamento de Estado. Durante los dos últimos años de la administración del presidente Barack Obama, el organismo militar ofreció unos 10.000 millones de dólares más para proyectos foráneos.

Pero, ¿qué clase de apoyo ofrece? Siendo una institución castrense, no facilita dinero para fines pacíficos. Las enormes sumas asignadas son dirigidas principalmente a entrenamiento militar en el extranjero, lo que genera controversias entre analistas políticos de Washington.

Más influencia y control

Varios expertos opinan que es una contribución más a su objetivo de liderazgo y dominio mundial. “Con estas donaciones, EE. UU. busca tener más influencia en otros países y controlarlos”, asegura la activista Medea Benjamin. “Tiene la intención de mantener a sus socios militares, no a la democracia en otros países”, agrega.

Y hay cifras para confirmar este punto de vista: 115.000 millones del presupuesto militar para el año 2012, aprobado por el Senado estadounidense, estarán destinados a financiar operaciones militares en el extranjero. El total del presupuesto asciende a 662.000 millones de dólares; es decir, 5.000 millones menos que en 2011.

Este recorte se debe al plan de la administración Obama de reducir los gastos militares en 100.000 millones de dólares durante los próximos 10 años. Pero la cantidad de dinero que el país destina a operaciones militares en otros estados sigue siendo amenazante.

¿Habrá mejores maneras de gastar este dinero?

El año que viene, unos 300 millones de dólares serán dirigidos al apoyo de la lucha contra el terrorismo en África oriental y del Ejército de Resistencia en Uganda. Cabe destacar también que el nuevo presupuesto garantiza a EE. UU. el derecho a bloquear la ayuda de 700 millones de dólares prometida a Pakistán, en caso de que su colaboración en la lucha contra el terrorismo no sea considerada suficientemente eficaz.

Articulo completo en: http://actualidad.rt.com/actualidad/ee_uu/issue_34200.html

 

EEUU: Declaración de Ana Belén Montes en la corte Federal

El 16 de octubre de 2002 Ana Belén Montes leyó la siguiente declaración en la corte Federal de Estados Unidos. Ella recibió una condena de 25 años de prisión por entregarle a Cuba “información clasificada para que pudiera defenderse”. Antes de su arresto, en Septiembre del 2001, Ana Belén era analista de primera categoría en la Agencia de Inteligencia para la Defensa, en el Pentágono. Su especialidad era Cuba.

“Existe un proverbio italiano que quizás sea el que describe de la mejor forma en lo que yo creo: Todo el Mundo es un solo país. En ese “país mundial” el principio de amar al prójimo tanto como se ama a uno mismo resulta una guía esencial para las relaciones armoniosas entre todos nuestros “países vecinos”.

“Este principio implica tolerancia y entendimiento para las diferentes formas de actuar de los otros. El establece que nosotros tratemos a otras naciones en la forma en que deseamos ser tratados- con respeto y consideración. Es un principio que, desgraciadamente, yo considero nunca hemos aplicado a Cuba.
“Honorable, Yo me involucré en la actividad que me ha traído ante usted porque obedecí mi conciencia más que obedecer la ley. Yo considero que la política de nuestro gobierno hacia Cuba es cruel e injusta, profundamente inamistosa, me consideré moralmente obligada de ayudar a la isla a defenderse de nuestros esfuerzos de imponer en ella nuestros valores y nuestro sistema político.
“Nosotros hemos hecho gala de intolerancia y desprecio hacia Cuba durante las últimas cuatro décadas. Nosotros nunca hemos respetado el derecho de Cuba a definir su propio destino, sus propios ideales de igualdad y justicia. Yo no entiendo como nosotros continuamos tratando de dictar como Cuba debe seleccionar sus líderes, quienes no deben ser sus dirigentes y qué leyes son las más adecuadas para dicha nación. ¿Por qué no los dejamos decidir la forma en que desean conducir sus asuntos internos, como Estados Unidos ha estado haciendo durante más de dos siglos?
“Mi forma de responder a nuestra política hacia Cuba quizás no fue la más adecuada moralmente. Es posible que el derecho a existir de Cuba, libre de la coerción política y económica, no justifique el haber entregado a la isla información clasificada para que pudiera defenderse. Yo solamente puedo decir que hice lo que consideré más adecuado para contrarrestar una gran injusticia.
“Mi mayor deseo sería ver que surja una relación amistosa entre Estados Unidos y Cuba. Espero que mi caso, en alguna manera, estimule a nuestro gobierno para que abandone su hostilidad en relación con Cuba y trabaje conjuntamente con La Habana, imbuido de un espíritu de tolerancia, respeto mutuo y entendimiento.
“Hoy vemos más claro que nunca que la intolerancia y el odio – por individuos o gobiernos- lo único que disemina es dolor y sufrimiento. Yo espero que Estados Unidos desarrolle una política con Cuba fundamentada en el amor al vecino, una política que reconozca que Cuba, como cualquier otra nación quiere ser tratada con dignidad y no con desprecio.
“Una política como esa llevaría nuevamente a nuestro gobierno a estar en armonía con la compasión y la generosidad del pueblo estadounidense. Ella permitiría a los cubanos y estadounidenses el aprender como compartir unos con los otros. Esto permitiría que Cuba abandone sus medidas defensivas y experimente cambios más fácilmente. Y esto permitiría que los dos vecinos trabajen conjuntamente y con otras naciones para promover la amistad y cooperación en nuestro “país mundial” y en nuestra única “patria mundial”.
UN TRATO HUMANO PARA ANA BELEN MONTES

Obama ignoró opinión del Pentágono sobre los ataques contra Libia

Obama se amparó en las opiniones dentro de la Casa Blanca y el Departamento de Estado que indicaban que las misiones de bombardeo no suponían “hostilidades” y que podían continuar sin la luz verde del Congreso

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ignoró la opinión de varios abogados del Pentágono y el Departamento de Justicia que afirmaron que no tenía la autoridad legal para continuar con los ataques aéreos contra el país africano sin la aprobación del Congreso, colocándose del lado de los que aseguraron que sí contaba con ella, según informó el diario The New York Times.

Los abogados argumentaron que los bombardeos estadounidenses sobre Libia, bajo el mando de la OTAN, suponían hostilidades.

A consecuencia de ello, Obama debería haber puesto fin a las actividades militares el pasado 20 de mayo, tras no contar con el respaldo del Congreso bajo la Resolución de Poderes de Guerra del año 1973.

El diario estadounidense señala que Obama se amparó en las opiniones dentro de la Casa Blanca y el Departamento de Estado que indicaban que las misiones de bombardeo no suponían “hostilidades” y que podían continuar sin la luz verde del Congreso.

T/ Europa Press
F/ EFE-Archivo
Washington

#Wikileaks divulga información secreta de la base militar de Guantánamo

El Departamento de Estado norteamericano y el Pentágono denuncian con rotundidad la filtración

Foto tomada de la base de Guantánamo el 15 de marzo de 2002

Wikileaks ha comenzado a divulgar en la madrugada del lunes parte de los 779 documentos secretos que posee sobre la prisión estadounidense ubicada en la base militar de Guantánamo (Cuba), cuya totalidad dará a conocer a lo largo del próximo mes, según recoge el comunicado publicado en la página web del portal.

Los papeles –unos 4.759 folios– recogen las fichas de 758 de los 779 presos que han pasado por el penal. Este material fue elaborado entre 2002 y 2008 por la Fuerza Conjunta de Guantánamo y dirigido al Comando Sur del Departamento de Defensa, en Miami.

Los presos

Dicho material aporta información inédita sobre los primeros 201 reos excarcelados, liberados entre 2002 y 2004, muchos de los cuales eran inocentes “detenidos por error o porque Estados Unidos ofrecía sustanciosas recompensas a sus aliados por la entrega de miembros talibán y de Al Qaeda”. Además, incluye los casos de los otros 397 que han abandonado el penal desde 2004 hasta la actualidad y de los siete que han muerto en sus instalaciones.

Entre los reos de “alto valor” más mencionados en estos papeles se encuentran, Abu Zubaydah, detenido en marzo de 2002 en Pakistán y trasladado a Guantánamo en septiembre de 2006 tras pasar cuatro años y medio en varias cárceles secretas de la CIA; así como Ahmed Jalfan Ghailani y Walid bin Attash, quienes fueron internados en la misma fecha, después de haber estado también en otros centros de detención clandestinos. Otro de los más mencionados en estos papeles es Sharqawi Abdu Alí al Hajj, un yemení detenido en febrero de 2002 en Pakistán, considerado un “facilitador de Al Qaeda”.

(Tomado de aABC)

WikiLeaks difundió 759 documentos secretos del Pentágono sobre Guantánamo

WikiLeaks difundió 759 documentos secretos del Pentágono que revelan que el Gobierno de los Estados Unidos utilizó la prisión de Guantánamo de forma ilegal para obtener información de sus reclusos, muchos de ellos claramente inocentes, según informa el diario español El País.
De acuerdo a los documentos oficiales filtrados por el sitio web, en la prisión de Guatánamo, Estados Unidos “creó un sistema policial y penal sin garantías en el que sólo importaban dos cuestiones: cuánta información se obtendría de los presos, aunque fueran inocentes, y si podían ser peligrosos en el futuro”.
El País señala que ha tenido acceso junto con otros medios internacionales, a través de Wikileaks, “a las fichas militares secretas de 759 de los 779 presos que han pasado por la prisión, de los cuales unos 170 siguen recluidos”.
Según el diario, los documentos revelan que el principal propósito de la prisión era “explotar” toda la información de los reclusos a pesar de la reconocida inocencia de muchos de ellos.
El 60% fue conducido a la base militar sin ser una amenaza “probable”, afirma y subraya que “ancianos con demencia senil, adolescentes, enfermos psiquiátricos graves y maestros de escuela o granjeros sin ningún vínculo con la yihad fueron conducidos al presidio y mezclados con verdaderos terroristas como los responsables del 11-S”.
Los informes están fechados entre 2002 y 2009 y en ellos se revela el sistema que seguía los Estados Unidos para valorar a los presos, de tal manera que determinase si el recluso debía quedar libre, ser trasladado a otro país o continuar en la cárcel situada en la isla de Cuba.
Ese sistema establece tres niveles de riesgo: el más alto, cuando la persona “probablemente” supone “una amenaza para los Estados Unidos, sus intereses y aliados”; el medio, relativo a que “quizá” lo suponga; y el más bajo, aquel en el que aparecen los presos que han estado ocho o nueve años en Guantánamo y cuyo riesgo es “improbable” para la seguridad del país.
“Los Estados Unidos determinó que 83 presos no suponían ningún riesgo para la seguridad de la nación, y de otros 77 se reconoce que es ‘improbable’ que sean una amenaza para el país o sus aliados”, señala el diario español.
Sobre aquellos que “quizá” podrían suponer un peligro para la seguridad del país, los documentos revelan que “Estados Unidos no ha creído seriamente en la culpabilidad o amenaza de casi el 60 por ciento de sus prisioneros”.
En este sentido, agrega el diario, que el principal objetivo de la cárcel era “explotar” toda la información que pudieran ofrecer los detenidos aún sabiendo que muchas de ellos eran inocentes.
Y ofrece un dato relativo a ello al afirmar que tan solo siete reclusos han sido juzgados y condenados hasta el momento, de los 779 que han pasado por Guantánamo.
“La prisión funciona como una inmensa comisaría de policía sin límite de estancia y en la que la duración del castigo no es proporcional al supuesto hecho cometido”, indica El País.
Aunque sólo el 22 por ciento de los presos han aportado información para los servicios de inteligencia frente al 78 por ciento restante, cuyo valor informativo era medio o bajo, según han reconocido los propios militares en los documentos difundidos por WikiLeaks.

(Tomado del Blog: Cambios en Cuba)

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