“Con poco dinero, lograr mucho”, el plan del diario Taz para Cuba.

Hace algunos días publiqué un artículo bajo el título “Periodismo de Barrio”: Una idea muy buena y fructifera, a primera vista”, con la intención de dar mi opinión acerca de una actividad pública realizada en Berlín con diez periodistas cubanos que habían participado en un Workshop organizado por la Fundación Panter del periódico TAZ.

Antes de hacerlo público se lo envié a la responsable del proyecto “Periodismo de Barrio”,Elaine Díaz Rodriguez, que había participado en el panel en representación de ese grupo de cubanos, y a quien había conocido en Berlín. Mi objetivo era intercambiar opiniones y esclarecer algunos puntos. En mi intervención en la actividad había manifestado mi preocupación por el hecho de que los jóvenes periodistas regresaran a Cuba con una idea edulcorada de lo que es el periodismo no solo en Alemania sino también en Europa. Quería evitar al mismo tiempo cualquier tipo de mal entendido.

No fue jamás mi intención trasmitir una una imagen negativa del trabajo realizado en Berlín por parte de esos cubanos. No obstante, me daba la impresión de que no tenían idea de las verdaderas intenciones de ese Workshop, al que sus anfritiones habían difrazado de “intercambio”.

Elaine no respondió a mi llamado. Esperé cuatro días antes de publicarlo. Lo que vino después es ya conocido. A través de su perfil de Facebook y otros sitios se desató una campana de injurias y calumnias, contra mí persona por haber escrito el artículo y contra Iroel Sanchez por haberlo publicado en su blog. Elaine me acusó practicamente de mentiroso, tergiversador y calumniador.

No me explico cómo fue capáz de hacerlo si ella sabía que yo no había mentido, sobre todo lo que respecta a la entrevista que ella había dado al periódico Taz. Como se lo demostré en detalle en uno de mis mensajes a Elaine que ella no ha publicado.

Tanto Elaine como sus anfritiones en Berlín han tratado de negar desde un inicio todo tipo de vínculo entre Reporteros Sin Fronteras y el Workshop.

Por esta razón pongo a consideración de ustedes el Informe de rendición de cuentas de la Fundación Panter a sus miembros que se puede ver en internet en formato PDF. En el mismo se aclaran en detalles las verdaderas intenciones de la Fundación Panter y el periódico TAZ.

Bajo el título “Con poco dinero, lograr mucho: Ahora Cuba” la señora Konny Gellenbeck, miembro de la directiva de la Fundación nos explica claramente cuál es el objetivo de ese tipo de Workshop y cuáles instituciones cooperan para lograr los mismos.

“…si el presidente de Cuba y el de Estados Unidos se dan la mano, eso constituye para los periodistas cubanos, una señal para arrancar” escribe la señora Konny Gellenbeck, miembro de la directiva de la Fundación Panter a sus miembros.

“…si el presidente de Cuba y el de Estados Unidos se dan la mano, eso constituye para los periodistas cubanos, una señal para arrancar” escribe la señora Konny Gellenbeck, miembro de la directiva de la Fundación Panter a sus miembros.

Fíjense, por favor, en los países a los que están dirigidos este tipo de proyectos. El texto se puede encontrar en la página 37 y 38 de dicho documento:

http://download.taz.de/Mitgliederinfo25_web.pdf

Con poco dinero, lograr mucho-ahora Cuba”

En la la foto que lo acompaña se puede ver al presidente Raúl Castro y Barack Obama dándose la mano en la VII Cumbre de las Américas en Panamá.

El texto dice:

Una foto recorre el mundo y a nosotros nos electrificó, porque la Fundación Panter está por el diálogo y el entendimiento, y si el presidente de Cuba y el de Estados Unidos se dan la mano, eso constituye para los periodistas cubanos, una señal para arrancar.

Para dar inicio a un proyecto en ese sentido la Fundación Panter invitó a diez periodistas cubanos para participar en un Worshop en Berlín.

Además de representantes de los medios tradicionales pudimos lograr invitar a representantes del “periodismo emergente. Periodistas que con sus proyectos sociales lograron desarrollarse dentro del marco político de las las leyes que controlan los medios de comunicación en Cuba.

Desde el 2013 nuestra fundación ha desarrollado este tipo de proyecto con mucho éxito. Cerca de 150 periodistas de Rusia, Ucrania, República de Moldavia, Georgia,Armenia, Azherbaizhan y Mianmar han participado como invitados.

“El objetivo del Workshop es el de trasmitirles a los invitados, que provienen de países donde la diversidad periodística y la libertad de prensa se encuentran amenazadas, los conocimientos acerca del funcionamiento de los medios de difusión y las condiciones de trabajo del periodismo en Alemania”.

Después la señora Gellenbeck se refiere a Reporteros sin Fronteras: “En Reporteros Sin Fronteras tenemos un socio de gran experiencia”. Luego hace un llamado para recaudar fondos.

En la página 38 de ese informe se detallan los proyectos que han sido financiados por la Fundación Panter: Dos Workshops de ONGs, tres Workshops para jóvenes interesados en el periodismo, una pasantía, un Club de los miércoles mensual, un Workshop Armenia/Turquía, dos Workshops con países de Europa del Este, el Premio Taz, un Cuba Workshop y el proyecto Refugium.

Según este documento los proyectos internacionales se realizan en cooperación con: “El Ministerio de Relaciones Exteriores (Auswärtigen Amt), la Fundación Zeit, la Fundación Marion Dönhoff, el German Marshall Fond y Reporteros Sin Fronteras.”

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Resulta increíble que un periódico que se presenta a sí mismo como de izquierda liberal coopere con Reporteros Sin Fronteras, una organización de difusa reputación a la que diversos medios y organizaciones acusan de estar a sueldo de la CIA. Uno de sus fundadores, Robert Menard, acusado de ser agente de la CIA, es actualmente el alcalde de la localidad de Béziers por el partido nacionalista conservador Frente Nacional, comandado por Jean Marine Le Pen.

Saque usted sus propias conclusiones.

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Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto

Por Koldo Campos

Dedicado a Mey.

El Malecón de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

El Malecón de La Habana. Foto: Desmond Boylan/ AP

Y sí, Fidel es una de las más luminosas referencias de la historia, de las más dignas, como es Cuba un ejemplo, un gigantesco ejemplo de un pueblo diminuto, de una isla flotando en el Caribe en las mismas narices del Imperio. Y saberlo y decirlo es para mí, también, una manera de agradecérselo.

Nadie en este manicomio en que han convertido al mundo quienes dictan su destino, disfruta de la cordura de Cuba, de su sensatez y de su juicio, de su capacidad de lucha, de su vergüenza.

Y todo ello cuando aún sin haber terminado de nacer, ya caían sobre ella agresiones, calumnias, sabotajes, pestes, invasiones… Y también el embargo, el aislamiento, el bloqueo… Y también la necesidad de transformar, solo con el empeño, aquel Casino-Hotel Club en un país, después de haber sido, en mala hora, descubierta, convertida a la fe y a la colonia y condenada al monocultivo de un azúcar amargo.

Y Cuba, sin más ayuda que el comercio que durante algunos años tuvo con la URSS en mejores condiciones que la usura habitual del llamado mundo libre, reciclando, reutilizando, apelando al ingenio, cuidando lo que había, cuando andar en Cuba en bicicleta era mofa habitual de quienes han arruinado el planeta y hoy hasta es impresentable una gran capital que se tenga por modelo y no estimule el uso de las dos ruedas sin motor, sin combustible, sin humos, sin ruidos, así es que sigue Cuba.

Apenas ha pasado poco más de medio siglo sin que se desarmaran contra Cuba ni amenazas ni agresiones y, cualquiera que sea honesto convendrá conmigo, en que bastaría cotejar la sociedad cubana con el resto de islas caribeñas después de más de un siglo de progreso y desarrollo capitalista en ellas, para apreciar la diferencia.

Todavía mueren en Cuba recién nacidos, pero en mucha menor medida que en cualquier otro país americano, incluyendo Estados Unidos. Y es verdad, sí, es verdad, muchos edificios en La Habana, para no hablar de Santiago, necesitan capas de pintura para sus fachadas, pero cuando llega la noche no hay indigentes en las calles cubanas buscando un portal donde pasar la noche, como tampoco hay una niña sin escuela o un niño sin atención médica.

A diferencia de la democracia mexicana, en Cuba estudiar magisterio y ejercerlo no cuesta la vida; ni el periodismo, como en Honduras, provoca la muerte; ni el sindicalismo mata como en Colombia. En Cuba no se muere de colesterol ni de hambre. En Cuba las artes, la danza, la pintura, no son malas palabras y el teatro tampoco un acertijo. La cultura respira, aunque a veces haya que procurársela asistida.

Cuba nunca es noticia porque sus estudiantes protagonicen matanzas en las escuelas o porque perturbados que siempre actúan solos y al servicio de nadie le pongan la nota de sangre al día. En Cuba no se tortura ni se practica ninguno de los tantos eufemismos y proporciones al uso en Europa y los Estados Unidos, ni aparecen fosas comunes con cientos de cadáveres, ni sería concebible Guantánamo. Tampoco sus policías semejan fantasmas cubiertos de escafandras y armados de armas largas, de perros y caballos. Hasta me atrevería a asegurar que en Cuba la policía parece gente, ni siquiera llevan pistola.

Durante todos estos años en Cuba se ha ido minando, se sigue en ello, la xenofobia, el racismo, el machismo, todos las ancestrales mentiras que nos impiden reconocernos como iguales, y en todas esas luchas de largo recorrido los progresos de Cuba son notables. Las comparaciones también ayudarían a entenderlo.

Y, a pesar de las limitaciones, de sus pocos recursos, Cuba ha impulsado proyectos tan hermosos, (casi iba a decir “cristianos”) como una universidad de medicina en la que formar gratuitamente a miles de estudiantes latinoamericanos sin recursos, y escuelas de arte, de cine, gestionadas con los mismos fines. Y ha tenido arrestos para hacerse presente en África respaldando los legítimos sueños de pueblos sojuzgados por regímenes racistas o combatiendo el Ébola, o enseñando a leer en muchas patrias americanas, contribuyendo a la salud de pueblos vecinos.

Y ahí sigue trabajando, estudiando, investigando, haciendo importantes aportes a la salud y educación del mundo y, sobre todo, a los conceptos más imprescindibles para la humanidad: la solidaridad por ejemplo. Cuba ha contribuido más que nadie, lo sigue haciendo, al cuidado de miles de niñas y niños afectados en Chernobil. En el Sahara, aquella colonia que el Estado español vendió a Marruecos con todo y su gente a pesar de haber empeñado su palabra y su compromiso con Naciones Unidas de dejar la República Árabe Saharaui en manos de sus ciudadanos, pues hay miles de saharauis que son conocidos popularmente como “los cubanos”, porque fue en Cuba que pudieron crecer, vivir y formarse como profesionales. Es más el castellano de esos saharauis que estudiaron en Cuba que el que sobrevivió a la colonia y la traición española.

Buena parte del sistema de salud de Haití ha estado en manos cubanas mientras el pueblo haitiano espera que le llegue la ayuda económica prometida de la “comunidad internacional”. La misma que ayer estranguló a Haití y que hoy extorsiona a Grecia.

Y si, también es verdad, Fidel dijo una vez que no se hace un paraíso en la falda de un volcán. Yo, más prosaico, agregaría que alguna vez se rompe un plato, pero que lo sepan los necios a los que cantara Silvio, yo no voy de una fábula a llorar un responso, ni acepto un desenlace por una controversia, ni voy por un pecado a ignorar el Infierno, ni por un desatino transijo una condena, que un funeral descargue de culpa al cementerio o que una discrepancia culmine en anatema. Yo no voy de una lágrima a invitar a un sepelio, ni intercambio aspavientos por pagados aplausos ni divinos naufragios por humanas tormentas. No voy de un eslabón a hacer una cadena ni me duele una cruz más que sangra un calvario, ni un rescoldo me inquieta como alarma un incendio o me aflige una cuenta tanto como un rosario y un disparo me aturde más que un parte de guerra.

En fin que, gracias Cuba. Te debo mis mejores sueños.

(Tomado de Rebelión)

EEUU bloquea a becaria cubana en Harvard

La cancelación de la cuenta bancaria en una sucursal del Bank of América a una estudiante cubana en la Universidad de Harvard, reafirma hoy la crueldad del bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba

La cancelación de la cuenta bancaria en una sucursal del Bank of América a una estudiante cubana en la Universidad de Harvard, reafirma hoy la crueldad del bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba

La cancelación de la cuenta bancaria en una sucursal del Bank of América a una estudiante cubana en la Universidad de Harvard, reafirma hoy la crueldad del bloqueo económico que Estados Unidos impone a Cuba desde hace más de medio siglo.

La más reciente medida discriminatoria, adoptada contra Elaine Díaz, profesora de periodismo en la Universidad de La Habana y la primera cubana en obtener una beca Nieman, de la Universidad de Harvard, fue destacada hoy por el diario The New York Times, en un editorial firmado por Ernesto Londoño.

Según el diario neoyorquino, Díaz abrió una cuenta bancaria en Bank of América -que incluía tarjetas de débito y crédito- al arribar a Cambridge en agosto pasado, donde depositaba el dinero necesario para cubrir los gastos universitarios

El Times destaca que este mes, el banco estadounidense notificó a la becaria que no podía hacer negocios con ella, salvo que presentara documentos que la acreditaran como una ciudadana cubana que emigró definitivamente a Estados Unidos.

“Nuestros registros indican que usted es un ciudadano de Cuba, un país que es objeto de sanciones económicas generales”, dice el texto de la carta enviada por el Bank of América a Elaine Díaz, confirmando que no podían mantener cuentas bancarias con cubanos poseedores de visas temporales.

El editorial de The New York Times subraya que, aunque el gobierno estadounidense autoriza las transacciones financieras relacionadas con los intercambios profesionales entre ambos países, muchos bancos optaron por renunciar a negociar con cubanos residentes en la isla, considerándola una responsabilidad innecesaria.

Otros profesores cubanos que han participado en los intercambios profesionales y culturales, han tenido sus cuentas bancarias congeladas, lo que les impide acceder a los pagos de sus estipendios.

El Times cita el caso de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, que enfrenta un problema similar, después que el M & T Bank dejó de operar este año con las finanzas de la misión diplomática cubana.

Destaca el Times que la becaria cubana Elaine Díaz está tratando de encontrar una manera de recibir el pago por cheque durante el resto de su beca de un año, en lugar del prohibitivo depósito directo, que ahora le niega el Bak of América.

Un conocido de Díaz -agrega el periódico- le sugirió a la joven profesora de la Facultad de Comunicación Social en La Habana que solicitara asilo político en Estados Unidos para “solucionar” el problema en cuestión.

“Tu vida será más fácil”, dijo la persona que insinuó que abandonara su país de origen, de acuerdo con un intercambio que transmitió en la red social de Twitter.

Pero Elaine, segura de sí, respondió: “No en esta vida, y ciertamente no en la siguiente”.

publicado en el sitio digital de Prensa Latina

( Tomado del blog  Cuba la Isla Infinita )

Miguel Díaz Canel: Sigue existiendo el autosecretismo y la autocensura

Con la participación de Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político y primer vicepresidente de los Consejos de Estado y Ministros, se efectuó este sábado el III Pleno del Comité Nacional de la UPEC.

Amplio y transparente debate sobre los desafíos del periodismo de hoy. Presidió Díaz-Canel el Pleno, y llamó a fortalecer la calidad de nuestros medios.

Amplio y transparente debate sobre los desafíos del periodismo de hoy. Presidió Díaz-Canel el Pleno, y llamó a fortalecer la calidad de nuestros medios.

Al resumir el Pleno, caracterizado por una amplia discusión y debate sobre los problemas que enfrentan hoy los periodistas y la prensa, Díaz-Canel llamó a trabajar por una mayor calidad, pues es lo que va a resolver los desafíos que tiene el periodismo hoy.

En un primer momento, la Presidencia rindió cuentas del trabajo al Comité Nacional, pues “lo que es constante para nosotros es cumplir con los objetivos del IX Congreso y la Primera Conferencia del Partido”, aseguró Antonio Moltó, presidente de la UPEC.

Comentó que el análisis será útil, si luego del Pleno, al reencontrarnos con los afiliados, les traslademos las señales sobre lo más urgente que se defina en nuestro debate.

Recordó las palabras de Fidel Castro cuando dijo que “no saldríamos del Periodo Especial sin la prensa”. Hoy no podremos vencer esta nueva etapa sin la contribución activa de una prensa de alta competencia profesional, liderazgo y capaz de generar unidad y confianza en torno a las instituciones del Estado y del Partido.

“Nuestro gran reto como periodista y trabajadores de la comunicación es cumplir con ese principio y lograr que otros actores decisivos de la sociedad lo comprendan y lo asuman”. “Hay un contexto favorable”, aseguró.

En un segundo momento, Rosa Miriam Elizalde, miembro de la Presidencia de la UPEC y quien encabezó un grupo de trabajo de la organización, presentó los resultados de una Encuesta Nacional de Medios en la que participaron 140 publicaciones, y adelantó detalles de los debates que concluyeron con un grupo de principios para actualizar el modelo de la prensa en Cuba.

El estudio, que incluye al 97% de los medios tradicionales en el país -radio, televisión y prensa escrita- y se debatió por regiones con los afiliados, demostró que nuestros medios tienen graves problemas de gestión económica, de plantilla y de atención a las audiencias.

Además de identificar el presupuesto de los medios en el 2013, la Encuesta ofreció una panorámica sobre la correlación entre población y tenencia de medios (receptores) en el país, sobre la base de los resultados del Censo Nacional de Población y Viviendas del 2012.

Rosa Miriam Elizalde explicó que nuestro sistema de medios tiene limitaciones para intervenir con eficacia en el escenario de la convergencia de la cultura analógica y la digital, mientras se está produciendo un crecimiento exponencial de contenidos culturales e informativos generados por el sector emergente de la economía. Este comienza a gestionar un grupo de medios, que posee una notable presencia en el espacio público digital del país.

“Sin embargo, las potencialidades son enormes para el sistema institucional de medios públicos de la Revolución, que cuenta con infraestructura, estructuras organizativas y profesionales preparados para generar propuestas de calidad, diversas y más cercanas a las necesidades informativas de la población, que aquellas subordinadas exclusivamente al mercado”, aseguró.

Ariel Terrero, miembro de la Presidencia y también integrante del grupo de trabajo, presentó un informe con aspectos concretos sobre la propuesta de principios económicos para la gestión de la prensa, debatidos en encuentros previos efectuados en todo la Isla.

Terrero aseguró que en el sector existe la percepción de que resulta necesaria una transformación simultánea de la gestión mediática y de la gestión económica en el sistema de comunicación. “Parece muy difícil avanzar hacia una manera eficiente de concebir y ejecutar las políticas informativas en un medio, mientras la prensa siga atada a una administración presupuestaria ineficiente, rígida e incapaz de cumplir los objetivos económicos que se propone”, aseguró.

Diferenciar la gestión y la propiedad de los medios 

En el debate sobre este asunto, Isabel Moya subrayó que es preciso diferenciar la gestión y la tenencia de los medios. Además de los medios nacionales hay un sistema de publicaciones del Ministerio de Cultura, por ejemplo, que plantean debates políticos e ideológicos muy ricos que deberían tener resonancia en los medios de mayores tiradas, explicó.

Igualmente se refirió a la necesidad de pensar en las inversiones en la prensa y en ver tanto los asuntos globales, como locales para articular los discursos de tal manera que conduzcan al cambio que necesitamos para mejorar la eficacia informativa.

También trató el tema de los calificadores de cargos, que no reconocen las nuevas especialidades que han surgido en los últimos años y las gente termina ocupando plazas que no se corresponden con su verdadero trabajo.

Por otro lado, Adalys Ray, presidenta de la UPEC en Las Tunas, enfatizó en la importancia de que cada territorio tenga la información de la provincia y pueda discutir estos temas teniendo en cuanta las particularidades de cada región. Además, “tenemos que formar habilitadores de medios, porque estamos necesitando esas competencias”, dijo. Si queremos el cambio, tenemos que demostrar que podemos hacerlo. Tenemos que ser ingenieros de nuestro proceso, sentenció.

“La vida nos está pasando por el lado, mientras, y nosotros estamos estancados”, reflexionó Ricardo Ronquillo. Lo primero es asumir la urgencia del cambio de modelo de gestión para fortalecer la credibilidad de los medios y las instituciones que estos representan. Aseguró que tenemos una visión a veces estrecha del sistema de medios, que no está integrado exclusivamente por aquellos que representan las instituciones estatales y sociales del país.

Autonomía para el trabajo periodístico

Por ello, necesitamos principios comunes y una directiva sobre cómo actuar frente a cada tema, aseguró Maribel Acosta. Tenemos que tener autonomía para trabajar sobre la base de normas comunes, que se puedan ir reconstruyendo de acuerdo con las experiencias y necesidades que vayan surgiendo.

Explicó que hoy menos del 50 % de nuestros graduados de periodismo están en los medios. Los estudiantes llegan y al poco tiempo viene un proceso de desencanto con el modelo de producción y las rutinas que encuentran en las redacciones.

Aspiraciones de los jóvenes 

Por ello, hay que mirar de manera particular cuáles son las aspiraciones de los jóvenes, afirmó Yosley Carrero. Generalmente, y reconoció que estos no encuentran temas atractivos para ejecutar sus competencias en el sistema de medios. Por ello, a veces tienen un discurso en los medios tradicionales donde trabajo y otro distinto en espacios alternativos a estos, donde también participan o gestionan, como los blogs.

No se puede construir un cambio solo con el aporte de los jóvenes, ni sin ellos, y reclamó estrategias para atraer a los jóvenes que se han alejado de los medios tradicionales. “Para eso tenemos que ser competitivos en este escenario, intencionando nuestro discurso en otros canales y rescatar a las audiencias que hemos perdido”, añadió

“Yo creo que estamos cambiando en la prensa”, aseguró Raúl Garcés, miembro de la Presidencia y decano de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Reconoció que los periodistas cubanos suelen ser disciplinados con respecto a la defensa de la Revolución, pero indisciplinados en el pensamiento; indisciplina que se expresa en la diversidad de ideas y propuestas para mejorar la prensa. Defendió la necesidad de que se genere el debate público y la posibilidad, incluso, que este se exprese la equivocación o el error. “En Cuba no podemos aspirar al discurso público perfecto, porque no existe. Eso sería simulación”.

“Los cambios en la gestión económica no debe seguir esperando; mientras no contemos con una política de comunicación del Estado y el gobierno, y sus correspondientes reglamentos, habría que implementar iniciativas que no deberían esperar”, afirmó.

Dijo que la prensa es imprescindible para que Cuba mantenga su autoestima y recordó que el discurso de Fidel Castro durante todos estos años de Revolución, ha sido el de convertir a una isla perdida en el mapa en un gran país.

Por eso, como dijo Arleen Rodríguez, miembro de la Presidencia, el brazo fundamental del Partido tiene que ser la prensa. Somos una potencia política que hay que salvar y a veces, por decisiones economicistas, aparecen ciertas confusiones y la prensa no ofrece la orientación que las audiencias reclaman.

Solo el deseo no va a cambiar la realidad, aseguró Randy Alonso, director de CubaDebate y de la Mesa Redonda. Podemos seguir trabajando en el ámbito de un cambio económico, pero si no va acompañado por acciones en el orden estratégico nuestros medios corren el riesgo de perder credibilidad.

En consonancia, Ariel Terrero retomó una frase que por manida no deja de ser cierta, “lo más difícil es el cambio de mentalidad”. Estamos hablando de hacer y no pedir, pero tenemos que pedir que nos dejen hacer, sentenció.

Por ello, dijo Gladys Egües, el momento no es de prohibir sino de conducir. “Un pueblo formidable necesita una prensa a la altura de la Revolución”.

Este debate demuestra que hoy no solo se genera un discurso desde lo profesional, sino que hay una vanguardia que nos acompaña y que mantiene la certeza de que es posible mejorar lo que tenemos, aseguró Rosa Miriam. Estamos parados sobre un polvorín, porque lo que discutimos no es solo la sobrevivencia del Sistema de Comunicación de la Revolución, sino de su Sistema Político, pero también estamos parados sobre una mina de oro. Hoy la producción de contenidos genera ingresos que impactan en el PIB de cualquier país, y Cuba, con profesionales altamente preparados, no tendría por qué ser la excepción.

Palabras de Díaz Canel

En las conclusiones del Pleno, Díaz-Canel convocó a generar de conjunto los cambios que necesita la prensa para mejorar sus propuestas informativas.

Aseguró que uno de los retos es lograr que nuestros medios sean los preferidos de las audiencias cubanas, por ser mejores y por brindar contenidos de mayor calidad, que aquellos que circulan por otros canales. ¿Qué hacer para que nuestros medios sean política y culturalmente más atractivo?, es una pregunta que debemos hacernos, enfatizó.

Más adelante, se refirió los cambios que percibe en el trabajo de la UPEC. Destacó la preocupación, la dinámica de trabajo, los vínculos con los medios provinciales y las delegaciones y las relaciones con la Academia.

Aseguró que “el secretismo ha disminuido”, pero sigue existiendo el autosecretismo y la autocensura, y aseguró que falta cultura comunicacional que hay que terminar de construir.

Particularmente me preocupa más la desprofesionalización que hay en el sector, pues si no tenemos la gente capacitada no logramos nada, dijo. “La premisa es la calidad”, que va a resolver los desafíos que tenemos por delante.

“No creamos que tenemos la peor prensa del mundo”, afirmó. No podemos vivir con clichés sobre la gran prensa extranjera. Esa no es la referencia, sino que tenemos que construir una propuesta nuestra sobre la base de nuestra cultura y nuestra historia, concluyó.

Despedida y bienvenida

Al comienzo del Pleno, el presidente de la UPEC, Antonio Moltó, rindió homenaje a Yudaisis Moreno designada recientemente directora del periódico El artemiseño, y dio la bienvenida de Odalys Acosta, quien recientemente fue electa presidenta de la delegación provincial de la Upec en Artemisa.

(Con información de Cubaperiodistas)

De Padura y otras herejías

padura1bDeclaraciones de este escritor a un diario argentino motivan críticas en el sitio web Rebelión por el olvido de realidades de Cuba. El premiado novelista comete además el pecado de generalizar sus puntos de vista sobre el periodismo cubano, sin mucha humildad ni respeto hacia sus antiguos colegas

Tengo dos alternativas: o me deprimo porque Leonardo Padura dice que no se hizo más periodismo de calidad en nuestro país después de los años 80, o sea, después de retirarse él de la prensa cubana, o me rebelo por la arrogancia con que nos ha negado al gremio, total y tajantemente, oficio y credibilidad para enfrentar el acontecer cotidiano.

Justo cuando conocía del Premio Internacional de Novela Histórica que nuestro compatriota ganó hace unos días en Zaragoza, con otra creación del detective Mario Conde, tropecé en el sitio webRebelión con un comentario del sociólogo argentino Atilio Borón. Rezumaba ira por la parcialidad y los olvidos de Padura al hablar de Cuba en una entrevista concedida al diario La Nación, de Argentina.

Busqué la entrevista y la leí. No le falta razón a Atilio cuando critica la ausencia, en el discurso padurense, de verdades elementales sobre la nación y la Revolución Cubana. Pero para evitar reiteraciones de mi parte, simplemente reproduzco el texto del argentino en Rebelión. Me tomo tiempo, eso sí, para rechazar el tono y las imprecisiones con que Padura habla de nosotros, de sus antiguos colegas de la prensa.

Los conflictos y las pifias de calidad en nuestra labor las juzgamos permanentemente los periodistas cubanos. Las insatisfacciones abundan. Pero generalizar los pecados de unos, solo amplía los pecados del inquisidor. Cualquier extremo es desacertado, tanto el de edulcorar una realidad, conflictiva siempre por naturaleza propia de revoluciones, como negar totalmente virtudes amasadas en el pasado y defendidas en el presente.

Uno de los dirigentes más radicales y polémicos de la Revolución de Octubre, León Trotsky, inspiración de una novela del propio Padura, “El hombre que amaba los perros”, alertó una vez que “aquellos que no sean capaces de defender antiguas posiciones, nunca lograrán conquistar las nuevas”.

Basta con hojear periódicos y revistas –no solo de perfil cultural, como dice Padura, quizás aludiendo a algún espacio donde colabora o trabajó-, oír emisoras de radio y seguir los canales televisivos, para encontrar reportajes y comentarios que analizan con hondura, reproducen con elegancia literaria o juzgan con buen tino los sucesos de esta Cuba cotidiana, en transformación profunda por voluntad de los propios cubanos. Y en la búsqueda recomiendo revisar también los medios provinciales. Desde el centro del país, por ejemplo, colegas de radioemisoras como la villaclareña CMHW o periódicos como el espirituano Escambray y el Invasor, de Ciego de Ávila, aparecen año tras año entre los premios de concursos nacionales.

Desconocer esa obra, si no ofensa, revela al menos mirada corta o manipulación sospechosa de la realidad.

Mientras más leo la entrevista de marras, más dudo de la intención oculta en el pentagrama que sigue. Cuando enuncia la posibilidad de ser rechazado por sus posturas o textos, honestamente me pasma. ¿Será un recurso de marketing literario? ¿O ansias por calzar ropas de Solzhenitsyn?

Lo digo sin resentimientos. Padura reconoce en la entrevista que ha podido hacer su trabajo en Cuba “sin que nadie me moleste”, pero siembra la duda: “No sé si soy tolerado”. ¿No lo sabe? ¿Entonces, por qué diablos la Unión de Escritores y Artistas de Cuba le otorgó en 2012 el Premio Nacional de Literatura? ¿Por qué olvidó mencionarlo él en el diálogo con el periódico argentino?

En fin, cuando consiga la novela premiada en Zaragoza, “Herejes”, trataré de disfrutar una vez más de las andanzas del detective Mario Conde, sin romperme mucho la cabeza para descifrar el alma, la psicología o las herejías de su creador. (Ariel Terrero)

Nota: 

Mientras le daba los toques finales a esta reflexión sobre los avatares y herejías del premiado autor de Mario Conde, encontré un agudo comentario publicado el sábado, en el blog Segunda Cita, por un literato cubano, Guillermo Rodríguez Rivera.

Me confirma que no somos los creadores de Cubaprofunda, o el argentino Atilio Borón, los únicos en desacuerdo con puntos de vistas manifestados por Padura al diario La Nación. Les dejo el enlace a “Padura, la literatura, el compromiso”.


 

Padura en Buenos Aires

Por Atilio Borón

¿Cómo es posible que los fracasos o distorsiones de la revolución, que según Padura provocan “la nostalgia, el desencanto, las esperanzas perdidas” de una sociedad puedan ser señaladas sin decir una palabra sobre el imperialismo norteamericano y su criminal bloqueo de 55 años a Cuba?

Tengo un gran respeto por Leonardo Padura, que ha escrito algunos textos notables (y polémicos) como “El hombre que amaba a los perros.” En los próximos días presentará en la Feria del Libro de Buenos Aires su más reciente obra: “El viaje más largo”, una crónica sobre la Cuba de los años ochenta y noventa del siglo pasado. Hoy, Domingo 4 de Mayo, el diario La Nación de Buenos Aires publica una larga entrevista con este autor y en la cual ofrece un balance muy negativo sobre la Revolución Cubana. Obviamente, cualquier proceso histórico tiene aciertos y errores, logros y fracasos. El problema con Padura es que los primeros no aparecen en su diagnóstico sobre aquellos años, durísimos sin duda, del “período especial”. ¿Pero será que no hubo ninguno en la Cuba revolucionaria, que todo estuvo mal? ¿Es posible olvidarse de conquistas históricas tales como la alfabetización universal y la enorme expansión del sistema educacional, los avances en materia de salud, la tasa de mortalidad infantil más reducida de las Américas, el acceso universal a la cultura en todas sus expresiones, la seguridad social, el internacionalismo como expresión de la solidaridad a escala mundial, para no citar sino las más evidentes?

Se podría decir que estos logros ya no bastan pero, ¿cómo es posible que los fracasos o distorsiones de la revolución, que según Padura provocan “la nostalgia, el desencanto, las esperanzas perdidas” de una sociedad puedan ser señaladas sin decir una palabra sobre el imperialismo norteamericano y su criminal bloqueo de 55 años a Cuba? Sin esa imprescindible referencia cualquier crítica a un proceso político concreto se desliza al terreno de la denuncia abstracta y, por lo tanto, insanablemente equivocada producto de su miope unilateralismo. Así la Revolución habría fracasado por la ineptitud de su dirigencia, a Allende lo derrocaron por los errores de su política económica, a Arbenz por su imprudencia al pretender atacar el saqueo que perpetraba la United Fruit, Juan Bosch fue depuesto por su terca intransigencia frente al imperio, la Revolución Bolivariana está amenazada por su incompetencia y así sucesivamente. Desaparecen el proceso histórico y el entramado internacional en el cual éste se desenvuelve y que, en el caso de Cuba, revela la antiquísima obsesión norteamericana por apoderarse de la Isla; se esfuma la lucha de clases en el plano internacional y el sobresaliente papel que le tocó jugar a Cuba para, por ejemplo, hacer posible la derrota del apartheid en Sudáfrica y de los imperialistas en Angola; y se hace caso omiso del hecho de que la mayor potencia económica y militar de la historia se ha empecinado, hasta el día de hoy y con todas sus fuerzas, en hostigar y sabotear a la Revolución Cubana. Va de suyo que no se puede ni se deben ignorar los factores endógenos causantes -en parte y sólo en parte- de los problemas denunciados por Padura. Pero un diagnóstico riguroso debe recrear, en el plano del análisis, la totalidad del momento histórico en donde los factores internos y externos se encuentran dialécticamente entrelazados. El inventario de los errores y las insuficiencias de la Revolución es incomprensible, un galimatías infernal, en ausencia de una adecuada contextualización. Creo, modestamente, que quien no esté dispuesto a hablar del imperialismo norteamericano debería llamarse a un prudente silencio a la hora de emitir una opinión sobre la realidad cubana. (Publicado en www.rebelion.org)

http://www.cubaprofunda.org/

Cuba: El que llama paga… y el que recibe también (+ Video y Podcast)

 

Descargue el podscast para escuchar la presentación de este trabajo, en voz de Laura Piñera MP3 (264kb)

Por Laura Piñera, Gabriela Menéndez y Marycet Díaz, estudiantes de Periodismo de la Universidad de La Habana

El 1 de febrero de 2012 nos encontramos temprano en una solitaria parada de la ruta 174. La noticia del día era la nueva modalidad en los servicios móviles: el mensaje nacional (SMS por sus siglas en inglés) costaba ahora 0.09 centavos de CUC -en vez del abrumador precio de 0.16- y (¡al fin!) a partir de ese momento las personas que realizaran una llamada desde su móvil a otro serían las que pagarían únicamente.

Expectantes ante el anuncio, nos dispusimos a sacar nuestros teléfonos para probar el nuevo y más justo servicio que, por la hora, ya debía estar implementado. Una de nosotras se ofreció, en una suerte de sacrificio, a efectuar la comunicación. Esperando ver en la pantalla, como siempre, el nombre del contacto reflejado, lo que recibimos fue un número precedido de dos ceros y terminado en 88. Aunque un poco desanimadas, estábamos convencidas de que era un error que no tardaría en solucionarse…

Y aquí estamos, cinco meses después, una con la agenda de contactos duplicada, otra presta a contestar a todos sin saber quién es, y la tercera colgando cada vez que la llaman para luego hurgar número a número en la agenda e identificar a la persona.

En busca de respuestas a este infortunio colectivo y con el fin de compartir con ustedes nuestros hallazgos, nos propusimos localizar a Hilda Arias, vicepresidenta de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA). Lamentablemente, y a pesar de lo mucho que insistimos, la apretada agenda de la funcionaria no permitió que se efectuara el encuentro, pues al decir de su secretaria, la entrevista no iba a poder ser “ni hoy, ni mañana, ni nunca”.

Pero como el periodista no ha de rendirse, llamamos al *666 y preguntamos a la amable operadora las razones por las que, cuando se reciben llamadas desde un móvil nacional, el número aparece con 00…88. Y he aquí lo que nos contestó:

La única manera de que el usuario que recibe la llamada sepa que quien lo está llamando es el que paga, es que aparezca el 00 delante y el 88 al final. Hay otras dos posibilidades en las que una persona puede recibir una llamada y pagar: que te llamen de un teléfono fijo o te marquen con el *99. Entonces para poder identificar si pagas tú o no, esta es la única vía.

Si realmente el problema radica solo en este aspecto, es difícil imaginar que no exista posibilidad de resolverlo, sobre todo con el desarrollo alcanzado en el campo de las telecomunicaciones en los últimos tiempos. Resultaría polémico y triste que Cuba no contara con especialistas capacitados para darle solución a este inconveniente.

Justo por tratarse de un servicio tan costoso, los que disponen de él deben contar con todas las prestaciones que este sea capaz de proporcionar. Verse obligado a duplicar la agenda de contactos, tener que contestar sin saber a quién, o incluso pasar el trabajo de colgarle a alguien para buscar el número en la libreta de contactos es, sencillamente, inadmisible.

El celular, de hecho, está diseñado para ser un equipo que le facilite la vida a las personas y no para dificultársela; pero tal y como opera hoy la telefonía móvil en nuestro país, no resulta ni por asomo, un servicio funcional.

Parece que va a ser verdad aquello de que la felicidad no es completa; bajaron los precios de las llamadas, de los mensajes, incluso de las líneas y, aunque ahora el que llama paga, desafortunadamente permanece en el anonimato.

 

(Tomado de Cubadebate.cu)

¿Las redes sociales han reemplazado al periodismo tradicional como fuente de noticias?

Basta una rápida revisión de nuestras redes sociales para enterarnos de las principales noticias de nuestro país y del mundo. Por ello, los especialistas consideran que los Social Media han modificado la manera de hacer periodismo y han sustituido -en ocasiones- al periodismo tradicional como fuente principal de noticias.

En Schools.com realizaron una interesante infografía para explicar cómo es la nueva distribución de noticias desde que los Social Media llegaron a nuestras vidas. Desde la recepción de ‘primicias’ en smartphones hasta la sustitución de la radio como principal fuente inmediata.

Cuba: “HAY QUE CORRERLE A LAS GUAGUAS”

FOTO: Raúl Pupo/Juventud Rebelde

FOTO: Raúl Pupo/Juventud Rebelde

Por: YOSVANI GAÍNZA ÁLVAREZ/estudiante de Periodismo

Fueron estas las palabras de una señora que llevaba en sus hombros como en su semblante, unas seis décadas de vida. La seguramente ya jubilada no vaciló para echar una corrida tras el asomo del ómnibus, pues lo más probable era que debía llegar temprano a la consulta del médico, o al encuentro con un familiar, y por qué no al centro de trabajo que había dejado tras su retiro hace algún tiempo.

“Estoy algo arrugada, pero aún tengo fuerzas para correr”, murmuraba mientras subían los transeúntes entre el dime que te diré y el roce con las personas en aquella calurosa guagua.

Mientras acomodaba su cuerpo entre tanta congregación, abreviaba que ya era costumbre y le parecía normal. Así somos. No cabe duda que nosotros los cubanos estamos contentos hasta en los momentos más fatigosos de nuestra vida cotidiana.

Además de este episodio mañanero, otro fue el motivo para coger en mis manos lápiz y papel y escribir este comentario. Tuve la percepción, una vez más, que en Cuba –al menos en la  órbita en que me desplazo- a pesar de los ajetreos y las espinosas circunstancias por la que atravesamos, siempre hacemos lo posible por estar a tiempo en el lugar donde necesitan de nosotros o necesitamos estar. Desde los más jóvenes hasta aquellos que aún peinan canas.

Nunca he viajado al extranjero, mas puedo ver en películas, novelas y demás, que en otros países las personas  no tienen que correr  tras un ómnibus, luego lidiar con los pasajeros del mismo, intercambiar algunas palabras con el chofer, unas veces agradables pero otras desabridas, en fin, llegar arriba y tratar de acomodar el cuerpo entre tantos.

¿Esto? En Cuba. Y es que la misma vida tan agitada que llevamos permite que tales aventura sean costumbres y se afinquen en  nuestra idiosincrasia cada día más como el buchito de café que se toma el buen cubano. Después de cerrar la puerta de casa, sabemos que tendremos una mañana como la anterior: alegre, pero agitada. Otro “hay Dios mío”, CUARENTA centavos más y otra sonrisa calurosa para animarse. Pero…, para esto –entre otras cosas- “hay que correrle a las guaguas”.

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