¿Qué le pasa a Twitter con Cuba?

En condiciones ideales, la red social Twitter ofrece sus servicios a todos los usuarios, acompañándolos “estén donde estén”, según reza su slogan; pero ello no se hace efectivo para cubanas y cubanos. Foto: Jorge Luis Baños

En condiciones ideales, la red social Twitter ofrece sus servicios a todos los usuarios, acompañándolos “estén donde estén”, según reza su slogan; pero ello no se hace efectivo para cubanas y cubanos.
Foto: Jorge Luis Baños

Twitter se erige como un genuino espacio de participación ciudadana, pero varios usuarios cubanos han constatado que la red social Twitter no les permite crearse un perfil desde este país…

Twitter es, luego de Facebook, una de las redes sociales más populares en Cuba. Posibilita, sobre todo, que las y los usuarios desarrollen competencias profesionales y encuentren un espacio para la expresión ciudadana y el activismo político, entre otros.

En la tesis de Paola Cabrera, en opción al título de Licenciada en Periodismo, “Lo posible cabe en 140 caracteres. Acercamiento a las prácticas de participación ciudadana expresadas por un grupo de usuarios cubanos en Twitter”, de 2014, se evidencia que los contenidos cubanos publicados en Twitter se caracterizan por su variedad de estilos y temáticas. Sin embargo, los temas más abordados –en el período analizado para la tesis– fueron los relacionados con la política y la cultura.

La joven periodista opina, además, que “en un escenario caracterizado por la ineficiencia de los canales tradicionales de debate, los usuarios atribuyen a la plataforma la posibilidad de construir una identidad asociada a la discusión, la difusión de y el acceso a los contenidos, que contribuyen a su patrimonio informacional, condición imprescindible para su efectivo desempeño como ciudadanos, toda vez que la sola capacidad de acceder a la información sin que medien los canales tradicionales provoca un crecimiento de la perspectiva global y la calidad de la potencialidad ciudadana”.

Las principales prácticas de participación ciudadana identificadas por esta investigación en Twitter están relacionadas con las posibilidades para el debate, la denuncia, la convocatoria, la construcción de agendas propias, las aproximaciones respetuosas al otro, la conformación de comunidades de acuerdo a intereses, entre otras.

¿Pero cómo puede esto ser completamente favorable, si desde Cuba no pueden crearse nuevas cuentas en esta red?
En condiciones ideales, la red social Twitter ofrece sus servicios a todos los usuarios, acompañándolos “estén donde estén”, según reza su slogan; pero ello no se hace efectivo para cubanas y cubanos.

Desde hace un tiempo Twitter cambió el modo de registrarse para acceder a su red, pues como más del 76 por ciento de los usuarios acceden a Twitter desde sus dispositivos móviles, “facilitó” algunas acciones para los amantes de esta plataforma.

Ahora resulta imprescindible brindar un número telefónico, para que lleguen los códigos de confirmación a través de un mensaje instantáneo y también a través de SMS se podría acceder a la red social, aunque se carezca del servicio de Internet en su dispositivo.

“A través de comandos enviados en mensajes de texto desde el teléfono, se pueden realizar algunas acciones en Twitter. Para realizar esto satisfactoriamente, es necesario añadir el número de teléfono a una cuenta existente en Twitter”, comenta en un post de CubaxDentro, Odelkis Rodríguez Irsula.

Estas nuevas medidas no se aplican para Cuba, pues el país no aparece en el listado de países a seleccionar para luego insertar el número telefónico y “no porque Cuba sea uno de los países que bloquea Twitter, ni porque el gobierno cubano controle constantemente la publicación de información crítica que se publica en esta red social, como falsamente se divulga en Internet”.

La bloguera también explica que, desde Cuba, es muy costoso utilizar Twitter vía SMS, pues el país no se encuentra en la lista de portadores móviles compatibles de Twitter –los cuales usan códigos cortos-. Los cubanos solo puede usar Twitter vía SMS utilizando los códigos largos –más caros-, los cuales son unidireccionales, es decir, “se podrán enviar mensajes que se publicarán en el perfil pero no se recibirán notificaciones de Twitter.

Además, al utilizar estos códigos se cobran tarifas de mensajes internacionales establecidas por el proveedor. La tarifa internacional de envío de mensajes desde Cuba, establecidas por ETECSA, es de 1 CUC; siendo este el precio del mensaje enviado al código largo”.

Lo más grave resulta la creación de cuentas desde Cuba, pues para hacerlo Twitter solicita nuevamente un número de teléfono en vías de garantizar mayor seguridad, pero no contempla a Cuba en la lista de países.

Sin lugar a dudas, la participación en redes sociales en estos tiempos resulta imprescindible, a través de la calidad y responsabilidad de los contenidos compartidos se respira un ambiente de participación y representación de la imagen país en esos espacios. ¿Cuál es entonces la imagen de Cuba en Twitter, acaso quien no pudo “entrar” antes que el número telefónico y localización geográfica fueran imprescindibles no tiene derecho a pertenecer al grupo de actores que pueden contar una realidad a través de 140 caracteres?

(Tomado de http://www.ipscuba.net/)

Sobre las elecciones en Cuba (+ Infografías)

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El próximo 19 de abril unos 8 millones de cubanos irán a las mesas electorales para elegir los delegados a las asambleas municipales del Poder Popular. Esta votación forma parte de un proceso que lleva por nombre Elecciones Parciales y se realiza cada dos años y medio.

Aunque los niveles de abstención en Cuba son bastante bajos (menos del 10 por ciento) y la mayoría votamos puntualmente, la verdad es que cuando marcamos con una X junto al futuro delegado es más bien un acto reflejo y no el producto consciente de nuestro poder ciudadano. Porque, con honestidad ¿qué tanto sabemos de las elecciones en Cuba?

Discover Cuba-US ha realizado este dossier con el objetivo de describir el no muy conocido -y en ocasiones complicado- proceso electoral del Poder Popular en Cuba. Partimos de la premisa de que comprenderlo es una de las garantías para votar con sentido, es decir, un acto político que va mucho más allá de la asistencia a la urna.

Un tema como el de las elecciones está estrechamente relacionado con conceptos como los de participación y democracia, pero no es objetivo de este trabajo un análisis que incluya estas cuestiones. Nuestro reto es explicar de la forma más comprensible posible cómo se elige en Cuba y cuál es el contexto de dicho proceso.

Para ello nos apoyamos en materiales infográficos que exponen el diseño del sistema político cubano, la composición de la actual legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el proceso electoral en sí mismo, un esbozo histórico de las elecciones en Cuba luego de 1959, así como una compilación de documentos (leyes, artículos periodísticos, ensayos) en los que el lector interesado puede hallar más información sobre los temas aquí tratados.

Sistema Político Cubano

Para empezar, qué son los delegados municipales del Poder Popular. O mejor, vayamos más atrás, qué cosa es el Poder Popular (PP). De acuerdo al investigador cubano Jesús García Brigos, “el Poder Popular es un sistema de órganos, organismos y dependencias estatales intervinculados entre sí. Es la forma concreta que ha adoptado la organización del Estado cubano. Y lo integran los órganos de poder (algunos de los cuales ejercen a la vez Gobierno), el Consejo de Ministros- órgano de Gobierno de la Nación-, los órganos de administración locales (Consejos de la Administración provinciales y municipales), las instituciones judiciales y las fiscalías y los institutos armados del país.”

En esta infografía mostramos cómo está estructurado dicho sistema (se han omitido algunas instituciones como el Partido Comunista de Cuba y el Consejo de Defensa Nacional, en aras de facilitar la compresión del sistema).

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Proceso Electoral

En Cuba, cada dos años y medio, se realizan las elecciones parciales para elegir a los candidatos a delegados de las asambleas municipales del Poder Popular -como ocurrirá el próximo 19 de abril-. La importancia de este órgano está dada no solo por ser la forma de gobierno a nivel local sino por el papel estratégico que ocupa en las elecciones de los delegados de las Asambleas Provinciales y la Nacional, al ser quien aprueba las candidaturas de estas instancias.

Y la Asamblea Municipal la componen los delegados de circunscripción del Poder Popular (sí, son importantes). Estos, que no reciben salario por esa función, son la primera y más cercana representación de la ciudadanía en el Poder Popular. Entre sus obligaciones están transmitir a la Asamblea y a la administración municipal los problemas de sus electores, así como dar cuenta periódicamente de las medidas adoptadas para su solución o de las dificultades que se presentan para resolverlas (cualquier cubano ha vivido alguna reunión de rendición de cuentas en las que esta escena es recurrente).

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Un pequeño recorrido histórico

El 1ro. de enero de 1959, la Revolución sacudió hasta sus cimientos la vida de los cubanos. El nuevo poder provisional que se comenzó a construir tenía también la misión de deconstruir el sistema político y de gobierno de la República anterior. Hizo falta además organizar la economía y fortalecer las fuerzas militares ante las amenazas concretas de los Estados Unidos.

Por tanto, entre 1959 y 1976 no se desarrollaron elecciones y el poder legislativo recayó en el Consejo de Ministros y en su Primer Ministro (Fidel Castro, desde febrero de 1959). Sin embargo, en esos años varias leyes fueron consultadas y aprobadas en referendo popular. El poder ejecutivo estuvo en manos del Presidente del país (Osvaldo Dorticós, desde julio de 1959). Sobre esta etapa, conocida en la historia como Período de Provisionalidad, Fidel Castro dijo: “La Revolución no se apresuró en dotar al país de formas estatales definitivas. No se trataba simplemente de cubrir un expediente sino de crear instituciones sólidas, bien meditadas y duraderas que respondieran a las realidades del país.”

En 1974 el Gobierno decidió llevar a cabo un experimento sobre el establecimiento de los Órganos del Poder Popular en la provincia de Matanzas. El 3 de mayo, la ley No. 1268 del Consejo de Ministros aprobó constituir esta experiencia a través de elecciones.

En febrero de 1976 fue aprobada en referendo popular la Constitución de la República de Cuba. En ella quedó definida la nueva forma de Gobierno y el sistema eleccionario, a partir de los resultados del experimento de 1974. Así, la Asamblea Nacional del Poder Popular es el órgano supremo del poder del Estado, y el único con potestad constituyente y legislativa en la República.

Además, designa a los miembros y presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros, que tiene el poder ejecutivo. En la Constitución se definen también las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular como órganos locales.

Sobre el sistema eleccionario la Constitución norma principios generales:

todos los ciudadanos, con capacidad legal para ello, tienen derecho a intervenir en la dirección del Estado, bien directamente o por intermedio de sus representantes elegidos para integrar los órganos del Poder Popular, y a participar, con este propósito, en la forma prevista en la ley, en elecciones periódicas y referendos populares, que serán de voto libre, igual y secreto.

Pero los métodos y las formas de funcionamiento debían ser recogidos en una Ley Eleccionaria. En octubre de 1976, el Consejo de Ministros aún en funciones aprobó la ley 1305 para legitimar el proceso que conformaría los primeros Órganos del Poder Popular. Dicha ley rigió las elecciones hasta 1982, año en que aprobada por la II legislatura de la Asamblea Nacional entró en vigor la ley 37.

Estas leyes son muy similares, las diferencia sobre todo la forma en que están estructuradas. Ambas regulan la elección de los delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular; la elección, por las Asambleas Municipales, de los delegados a las Asambleas Provinciales y de los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular; la constitución de las Asambleas Municipales y Provinciales del Poder Popular y la elección por éstas de sus Comités Ejecutivos; la constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular y la elección por ésta de su Presidente, Vicepresidente y Secretario, así como del Consejo de Estado; la revocación del mandato de los elegidos por sus electores; las elecciones para cubrir cargos vacantes y la votación popular en los Referendos convocados por la Asamblea Nacional del Poder Popular.

Sin embargo, en la aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular en 1982 también se definen por escrito los tipos de elecciones que se realizarán:

-Elecciones generales, en las que se renuevan todos los órganos del Poder Popular y se celebran cada cinco años.

-Elecciones de órganos locales, en que se elige a los delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular y sus Comités Ejecutivos y se celebran cada dos años y seis meses.

-Elecciones especiales, para cubrir los cargos vacantes por cesar en sus funciones los Diputados a la Asamblea Nacional y los delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del Poder Popular.

Entre 1976 y 1992 hubo tres elecciones generales y por tanto tres legislaturas de la Asamblea Nacional del Poder Popular: la I (1976 -1981) tuvo como presidente a Blas Roca Calderío; la II (1981 -1986), a Flavio Bravo Pardo, y la III (1986 -1993), a Flavio Bravo Pardo, Severo Aguirre del Cristo y Juan Escalona Reguera. Para las dos primeras se siguieron los pasos recogidos en la ley 1305 de 1976 y luego, para la conformación de la III, lo aprobado en la Ley 37 de 1982. Durante esos años hubo además tres elecciones locales.

El 29 de octubre de 1992 la ANPP aprobó la Ley electoral No.72. Con esta ley todos los cubanos comenzaron a votar en las elecciones para los delegados a la Asamblea Provincial y los diputados a la Nacional. Antes sólo votaban los delegados a la Asamblea Municipal.Además, introdujo otros cambios en el sistema eleccionario del país y es la que ha regido los procesos eleccionarios hasta hoy.

En ella se establece que los procesos electorales son de dos tipos:

a) Elecciones generales, en las que se elige a los Diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, su Presidente, Vicepresidente y Secretario al Presidente, Primer Vicepresidente, Vicepresidentes, Secretario y demás miembros del Consejo de Estado a los Delegados a las Asambleas Provinciales y Municipales del poder Popular y a su vez Presidentes y Vicepresidentes. Cada cinco años.

b) Elecciones parciales, en las que se elige a los Delegados a las Asambleas Municipales del Poder Popular y sus Presidentes y Vicepresidentes. Cada dos años y medio.

Otros cambios importantes fueron:

-La creación de los Consejos Populares, conformados por los delegados del grupo de circunscripciones que integre, las instituciones económicas y sociales y los líderes de la sociedad civil.

-La sustitución de los Comités Ejecutivos por los Consejos de Administración, que a diferencia de los anteriores no tienen que estar integrados exclusivamente por delegados de circunscripciones.

-La Asamblea Nacional y las Asambleas provinciales deben estar conformadas por delegados de base hasta el 50 por ciento. Antes de 1992, más del 50 por ciento debían ser delegados de circunscripciones.

De 1992 hasta la fecha han ocurrido cinco elecciones generales y por tanto se han sucedido cinco legislaturas, todas bajos los principios establecidos por la Ley No. 72. De la IV a la VII (1993 – 2013) el presidente fue Ricardo Alarcón de Quesada. La VIII legislatura, constituida en febrero del 2013, aún está vigente. Su presidentes es Esteban Lazo Hernández. Durante estos años también se efectuaron cinco elecciones parciales.

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Documentos para descargar

(Tomado de Discover Cuba-US)

Felipe González: la impudicia de un político indecente

Felipe González tiene en su debe político urdir parte del proceso desestabilizador que culminó en el fallido golpe de Estado del 23-F en España, para crear un gobierno cívico-militar. Para muchos, Felipe González es un ícono de la democracia española. Sin embargo, nada más alejado de la realidad. Su pasado es otro. Hoy se presenta […]

Felipe González

Felipe González

Felipe González tiene en su debe político urdir parte del proceso desestabilizador que culminó en el fallido golpe de Estado del 23-F en España, para crear un gobierno cívico-militar.

Para muchos, Felipe González es un ícono de la democracia española. Sin embargo, nada más alejado de la realidad. Su pasado es otro. Hoy se presenta al mundo como el abogado defensor de Leopoldo López, dirigente del partido Voluntad Popular, y del alcalde de Caracas, Antonio Ledezma, elegido por la Mesa de Unidad Democrática (MUD). Ambos políticos venezolanos, imputados por participar y urdir la trama de golpe de Estado para derrocar al gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro.
Felipe González tiene una cara oculta. Tiene en su debe político urdir parte del proceso desestabilizador que culminó en el fallido golpe de Estado del 23-F en España, para crear un gobierno cívico-militar. También gestar la guerra sucia contra la izquierda abertzale y ETA. Siendo presidente de gobierno, entre 1983 y 1985 dio luz verde a la actuación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). El resultado: 27 personas asesinadas y cientos de damnificados colaterales.
La historia de Felipe González está ligada indisolublemente a la evolución del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) desde los años 70 del siglo XX. La modernización política había desplazado a los viejos camisas azules y una generación de nuevos políticos tecnócratas asaltaban el poder. En este contexto, Franco nombraría en 1969 a su sucesor. El régimen tendría continuidad bajo la restauración monárquica. El elegido no sería el hijo de Alfonso XIII, don Juan, sino su nieto, Juan Carlos, saltándose la cadena sucesoria. El 20 de noviembre de 1975, Franco, tras 40 años de dictadura, moría en la cama. Su régimen sobrevivía. El 22 de noviembre de 1975 Juan Carlos I es coronado rey.
En noviembre de 1976 las cortes franquistas aprueban convocar un referendo para la reforma política, a celebrarse el 15 de diciembre. Los actores de la modernización están en el poder. Adolfo Suárez preside el gobierno y una oposición tolerada se legitima. En febrero de 1977 se legaliza al PSOE y en abril del mismo año el Partido Comunista. Los interlocutores se reconocían, pero el itinerario había sido diseñado con el caudillo en vida. El objetivo, encontrar una salida negociada, redactar una ley de amnistía y punto final para salvaguardar a los dirigentes del régimen. Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, valedores de Franco, agradecidos por su papel en la lucha anticomunista, requerían una organización opositora fiable, capaz de negociar una vez muerto el dictador. Sus ojos se ponen en el PSOE. Partido con poca actividad durante la dictadura y considerado pro occidental.
En esta estrategia, el Departamento de Estado estadunidense entra en contacto con un hombre oscuro, abogado laboralista y militante del partido: Felipe González. En poco tiempo pasaría a transformarse en una figura destacada de la transición. La operación contó con fondos y aval de los países señalados y la socialdemocracia internacional. Previamente, Felipe González y su equipo debía tomar las riendas del PSOE, en manos de la vieja guardia desde 1944. El momento idóneo, el 26 congreso, a celebrarse en la localidad francesa de Suresnes, en 1974. En dicho evento, Felipe González será nombrado secretario general, desplazando a Rodolfo Llopis. Dos años más tarde, en diciembre de 1976, el PSOE celebrará, en la clandestinidad, su 27 congreso en Madrid; radiado y televisado nadie será detenido. En ese instante, Felipe González, aclamado por el partido, se convierte en el hombre de Estados Unidos en España y el interlocutor de la socialdemocracia europea para América Latina.
En 1982 su partido obtendrá mayoría absoluta, siendo elegido presidente de gobierno. Allí se quita su careta. En medio de la guerra contrainsurgente en Centroamérica, declara: Habría que ayudar a Estados Unidos a encontrar la dimensión positiva de su liderazgo en América Latina. Y de paso no sorprender nunca a la administración Reagan en las decisiones que tomara el Ejecutivo.
Su periplo por América Latina no tiene desperdicio. En su currículum debemos destacar la relación con el entonces miembro de la Junta Militar Argentina, almirante Eduardo Massera, para crear el partido Democracia Social, integrado a la Internacional Socialista. Maniobra que fracasó estrepitosamente, no sin antes González presentar a Massera como socialdemócrata. Dichos datos salieron a la luz en la causa instruida por el juez Garzón contra la dictadura Argentina. Publicitados por el equipo Nizkor y el periódico argentino La Nación.
Durante la dictadura de Videla, Felipe González condecoró a varios militares. Entre otros, al almirante Rubén Franco, condenado posteriormente a 25 años de cárcel por participar en el secuestro y apropiación de hijos de desaparecidos, con la Gran Cruz de la orden del merito aeronáutico. Asimismo, no tuvo escrúpulos en convertirse en fiador para la venta de armas a las dictaduras latinoamericanas.
Sólo en el Chile de Pinochet, entre morteros, lanzacohetes, ametralladoras, aviones de entrenamiento, helicópteros, en el año 1983, los beneficios superaron los 80 millones de dólares. No es de extrañar que pidiera la libertad de Pinochet con tanto ahínco tras su detención en Londres, sin olvidar que en los años 80 recomendó a Ricardo Lagos que fuese Pinochet el timonel de la transición. La visita de ministros de Pinochet a España para asesorar las privatizaciones, la reforma laboral y abrir las puertas a Telefónica, Iberdrola, Endesa, Repsol, Santander, BBVA, en Chile fue una constante.
Financió la contra nicaragüense, apoyó el informe Kissinger y negó apoyo al FDR-FMLN en El Salvador. Tras su salida de la política se transformó en asesor de lobbys y empresas trasnacionales españolas, estadunidenses y europeas, entre otras de venta de armamento, obteniendo pingües beneficios. Además de asesorar empresarios latinoamericanos para esquilmar sus riquezas, entre los que destaca Carlos Slim. Ahora se presenta como un demócrata comprometido con las libertades en América Latina. Nunca lo estuvo ni lo estará. Mientras cultiva su hobby, comprar y diseñar joyas, alienta la desestabilización de golpistas. No puede ser de otra forma. Siempre revoloteó en su nido. Estados Unidos se lo agradece. Su impudicia no tiene límite.Este contenido ha sido publicado originalmente por teleSUR bajo la siguiente dirección:
http://www.telesurtv.net/opinion/Felipe-Gonzalez-la-impudicia-de-un-politico-indecente-20150328-0051.html.

¿Qué sucedió cuando Kennedy trató de levantar el bloqueo contra Cuba?

Por: Carlos Lechuga Hevia

jfk1Es sorprendente el paso que dio (John F.) Kennedy  para explorar un entendimiento con Cuba, si se toma en cuenta la situación que imperaba en esos momentos de persistencia de las acciones agresivas, pero ofreció muestras de que de alguna manera deseaba quebrar esa sólida muralla de intransigencia con la Cuba revolucionaria. Asumía un gran riesgo político y por eso las gestiones que inició estuvieron confinadas al conocimiento de un reducido grupo de sus más íntimos colaboradores, lo que indica la desconfianza que tenía…

Un elemento que quizás estuvo presente en la decisión que tomó -y todo está en el terreno de la especulación- es que superada la crisis (de Octubre) y abierto el camino para la distensión con la URSS, la situación internacional adquiriría otro colorido, aunque siempre la cuestión cubana para los EEUU presentaba características distintas a las del resto del mundo.

En la sala de la casa de Lisa Howard, entre cocteles y bocaditos, diplomáticos y periodistas, me fue presentado el embajador norteamericano (William Attwood), quien no perdió tiempo en exponer el objetivo que tenía el encuentro conmigo.

Dijo que había sido autorizado por Adlai Stevenson (Embajador de EEUU en ONU) para que me hablara, y que en pocas horas volaría a Washington para pedirle autorización al Presidente, para ir a Cuba a entrevistarse con Fidel Castro e indagar la viabilidad de un acercamiento entre La Habana y Washington. Iría de incógnito y advirtió que estaba hablando a título personal, pendiente de las instrucciones que recibiera. La situación existente es anormal, dijo, y en algún momento hay que romper el hielo. Fue muy locuaz y se notaba que deseaba establecer un ambiente de franqueza para dar la certidumbre de la sinceridad de sus propósitos.

Por nuestra parte, le dijimos que también hablábamos a título personal, y que informaría a mi gobierno para conocer la decisión que tomaba con respecto a su planteamiento. Agregué que, teniendo en cuenta la situación que existía entre su país  y el mío y la política agresiva que no se abatía, era sorprendente lo que me decía, y que lo escucharía con mucho interés.

Kennedy quería negociar con Cuba, para eliminar el bloqueo. William Attwood me explicó que estaba autorizado a hablar conmigo, pues el Presidente deseaba un acercamiento con nuestro país, aunque dentro del gobierno existían sectores contrarios a un acuerdo con Cuba. Kennedy había apoyado la invasión de Playa Girón y respaldado a los terroristas, pero llegó un momento en que decidió cambiar de política.

Me pareció muy extraño, pues nos atacaba muy seguido. Por aquellos días, hizo un discurso bastante neutral en la American University, pero después fue a Berlín y pronunció uno muy agresivo mencionando a nuestro país.

En la segunda entrevista, me dijo que Robert (hermano del Presidente) estaba de acuerdo también y quedamos en confeccionar una agenda de trabajo. Eso fue en noviembre de 1963, el mes en que asesinaron a Kennedy. Después, se publicó un libro, en el cual se asegura que había dejado escrito en su mesa de trabajo que, cuando regresara de Dallas conversaría con Atwood sobre el desarrollo de las entrevistas conmigo.

Un ayudante de Kennedy -Arthur Schlezinger – que ha venido a Cuba en varias ocasiones, para reuniones sobre la Crisis de Octubre dice en uno de sus libros: “… las conversaciones de Atwood con Lechuga eran vigiladas por la CIA, pues los veían hablar a los dos en Naciones Unidas y, seguramente, no hablaban de bebidas”.

(Fragmentos tomados del libro de Carlos Lechuga, En el ojo de la tormenta –

Ocean Press, 1995)

*Carlos Lechuga Hevia. Periodista y diplomático cubano. Fundador de la diplomacia revolucionaria cubana. Último Embajador de Cuba en la Organización de Estados Americanos (OEA). Representante de la Isla en la Organización de Naciones Unidas (ONU) durante la Crisis de Octubre. En 1963 fue el enlace de los contactos que Kennedy inició con el gobierno cubano, una política que tenía como objetivo la apertura de canales de comunicación entre ambos países.

( Tomado del blog Guajirita Soy )

Teófilo Stevenson y el rídiculo ‘obituario político’ de los medios internacionales

El absurdo no encuentra limitaciones. La ridiculez no conoce vergüenza. La muerte del boxeador cubano Teófilo Stevenson -el sencillo y eterno deportista amateur que rechazó ricas ofertas profesionales- acogida con mucho pésame por la comunidad deportiva internacional, se ha convertito en un pretexto, para los periodistas de muchos medios, para llevar adelante su habitual campaña anticubana.
Muchos insípidos artículos internacionales representan un triste, mezquino y estéril intento de los periodistas de sacar política donde no hay, con un resultado evidentemente insignificante.
El extremo absurdo lo llegaba a tocar el diario conservador español ABC que titulaba: “Teófilo Stevenson, la leyenda del boxeo cubano que prefirió ser «rojo que rico»” y añadía que “muere el hombre que pudo retar a Alí y Frazier a cambio de una millonaria bolsa de dólares y eligió ser fiel al régimen de Castro”. Otro diario español, El País, subrayaba que “su excepcional carrera deportiva corrió en paralelo a su adscripción incondicional al régimen cubano de Fidel Castro” y calificaba al boxeador como “consecuente con sus ideas y proselitista del régimen cubano toda su vida”.
Escribía ABC que “El «enemigo americano» le puso muchos cheques en blanco a lo largo de su vida” pero “cualquiera de las ofertas que recibió exigía abandonar Cuba” y el hecho de que Teófilo no quiso emigrar por amor a su patria, rechazando ofertas millonarias en Estados Unidos y afirmando “Prefiero el cariño de 8 millones de cubanos” se convertía para el diario español en “Stevenson se quedó con el régimen, con su «amigo» Fidel Castro, con su familia. «Antes rojo que rico»”.
El diario digial anticubano Cubanet, enseñando su tradicional incapacidad analítica, escribía: “Su extracción humilde fue manipulada sentimentalmente para utilizarlo a fin de justificar la política del gobierno cubano de impedir a los deportistas contratarse en el extranjero. Su declaración de que “no cambiaría un pedazo de la tierra de Cuba por todo el dinero que podrían darme”, ha sido enarbolada como ejemplo de dignidad patriótica y desinterés material. Seguramente, él habría tenido una vida más plena, si no hubiera llevado esas pesadas cargas” y concluía afirmando que “no vale encumbrar a los muertos, que fueron relegados en vida. Probablemente, a partir de ahora, Stevenson será mentado mucho más, pero otras glorias del deporte cubano aun continuarán siendo excluidas injustamente en su Patria”.
Así ABC comentaba esta foto de Stevenson con Fidel Castro: “Teófilo Stevenson tenía en su casa una foto. Fidel Castro levantaba la mano enguantada del boxeador triunfante. El dictador se apropiaba de su éxito”.

Concluía el mismo artículo: “El mejor boxeador amateur de la historia forma parte de una escuela prolífica y mimada por el régimen. La dictadura castrista ha cuidado mucho que los boxeadores no escaparan a Estados Unidos, al olor de las bolsas del deporte profesional. Con Stevenson lo tuvo fácil. Siempre decía que su religión era Cuba”. Como siempre la repetición de los tópicos es el telón de fondo de esos medios que convierten a una decisión humana y entrañable de un deportivo en una patraña de un ‘régimen’.
En esos casos los comentarios son innecesarios. La ironía sería fuera de lugar. La simple reproducción de unas pocas líneas, de unos cuantos textos, es suficientes para entender -una vez más- la completa falta de ética periodística de esos diarios y el continuo intento manipulativo que los acompaña.
Tomado de http://capitulocubano.blogspot.it/

#BlogazoxCuba: Un twitter de 5 300 caracteres

Ponencia leída en el Encuentro de  Blogueros Cubanos en Revolución, efectuada en la Universidad de Matanzas

Por: Aday del Sol Reyes 
A pesar de mi esfuerzo por potenciar en mi blog (latidosdecuba.blogspot.com)  las temáticas de índole político-social, las estadísticas arrojan que lo más leído son algunos post sobre sexo que nada tienen que ver, por cierto, con la encomiable labor del CENESEX. Por tal motivo consideré mucho más útil para este encuentro escribir acerca de mi experiencia en Twitter, calificado por muchos como un microblog.
Como todos sabemos, Twitter fue creada por Jack Dorsey como una herramienta de interacción social y comunicación online. Con seis años recién cumplidos  ya concentra más de 500 millones de perfiles registrados,  que la convierten en una red de gran popularidad a nivel mundial.
Al  surgir la posibilidad de tuitear desde los móviles nace también el concepto de  noticias en tiempo real. Ya no hace falta una computadora para publicar qué está pasando. Hoy, cualquier persona con un celular puede hacer que una noticia, una imagen o un video recorra el mundo mucho antes que la televisión, la radio y hasta los medios digitales.
El actual gobierno de Estados Unidos y las grandes transnacionales del poder y la información no tardaron en aprovechar esas ventajas de la tecnología en pos de sus intereses hegemónicos. Exageraron disimuladamente las bondades de twitter para hacerla ver ante la opinión pública mundial como una potente herramienta de convocatoria y desestabilización, productora de movimientos sociales y primaveras árabes como si la tecnología,  por sí sola, fuera capaz de desatar revoluciones y derrocar dictaduras.
Esta situación política generada en gran medida por la crisis internacional del capitalismo en el mundo la han querido transpolar a Cuba, donde no existe dictadura ni mucho menos un elevado por ciento de cubanos conectados a internet, que se puedan convocar por esa vía ni para bailar en la Plaza de la Revolución.
En twitter #Cuba se podría decir que existen dos grupos claramente definidos: Los tuiteros que están en contra de la revolución cubana y su proyecto socialista,  que en su mayoría viven en Estados Unidos o España y los que defendemos el sistema que los propios  cubanos elegimos, que si bien no es perfecto,  sí nos toca a los que vivimos en esta Isla,  y no a otros,  transformarlo.
El primer grupo ya se sabe se dedica a difamar sobre la realidad cubana, a desacreditar logros reconocidos mundialmente como es el caso de la educación y la salud, a “reportar” sobre las actividades de los mercenarios cubanos en la Isla y a atacar al segundo grupo, sus argumentos más contundentes resultan ser el insulto y la blasfemia.
Todo parece indicar que los cientos de millones que, primero la administración Bush y luego la de Obama, le han arrebatado al contribuyente norteamericano se malgastan en amamantar a personajes faltos de ingenio que repiten ahora en 140 caracteres los titulares que hasta hace poco se deslizaban desapercibidos en el cartel de la Oficina de Intereses durante la era del cabo Cason.
No resulta muy sorprendente entonces que en twitter #cuba se haya pretendido convertir a un delincuente suicida en mártir, a un preso común en disidente huelguista, a una bloguera oficialista de la SINA en un personaje multipremiado e influyente y a un grupo de mujeres vestidas de blanco en “damas”, todos, supuestos defensores de los derechos humanos y cuyo único real objetivo es el de crear provocaciones y enfrentamientos que justifiquen la añorada masacre humanitaria de la Isla que después los cronistas de las agencias de prensa posiblemente se las adjudiquen a los superpoderes de las redes sociales y no a las armas inteligentes de la OTAN.
Del otro lado del campo de batalla #Cuba está ese por ciento mínimo que, por ahora, tiene internet en la Isla, dentro de los que me incluyo con mi usuario @tinamodotti71, que tiene 2 700 y tantos seguidores, ninguno, por cierto, fantasma. Este último bando se encuentra en desventaja, no solo por las limitaciones de conexión que nos impiden ser muchos más sino, sobre todo, porque nunca seremos capaces de transmitir la inmensa obra de la Revolución nada menos que en 140 caracteres.
A pesar de que en esta nueva invasión muchas veces nos encontramos a la defensiva o que, en ocasiones, empeñados en desmentir las interminables campañas mediáticas, nos desgastamos en la repetición de un solo mensaje, para un observador ajeno a la contienda de infundios en que la Isla vive permanentemente sometida, queda claro, aún teniendo en cuenta nuestros errores, de qué lado está la verdad y la razón.
No obstante podemos decir que la “moda” Twitter en Cuba, en vez de alentar revueltas y primaveras financiadas desde Washington, ha servido para aglutinar a los revolucionarios cubanos. Ahí están como prueba el #Twitthab, #Twittsaneo, #twitbeach, el encuentro de Redes Sociales y Medios Alternativos o este mismo encuentro.  Ahora sé quiénes son @cubanadecorazon,  @AlondraM, @laeconomista, @cubamar, @Laguantanamera, @ifroilan,  @Eltaburete, @Cuba1erPlano, @chiringadecuba, @CubaenFotos, @salvatore300, @K1000G, @KOKACUB, @islabril, @Monstruoplayero, @velizcuba, @LaPolillaCubana, @CubanitobenCuba, MaiteLpez, @bitk, @rafauniversidad, @chaguito, @mujerde44, @vladiarubio, @norelysmorales, @61Capote, @leruizm, @lajovencuba, @Yohandry8787 y  muchos otros, compartimos y sabemos que estamos juntos, cada uno desde diferentes puntos de vista, en esta, la última trinchera.
Y como este twitter ya ha llegado a los 5 300 caracteres, no digo más.

Ileana Ross y su odio visceral a todo lo que huela a Cuba y Revolución

Por: Yusvel Nieves Machado

Aristóteles afirmó una vez que “el hombre es un animal político por naturaleza”, no que los políticos sean animales por naturaleza. Significa desde la perspectiva del filósofo que el hombre organiza la ciudad políticamente de acuerdo a un patrón donde todos sean felices.

A veces leemos y vemos cosas de políticos que rozan lo animal, de instintos devoradores y sin ningún sentimiento con su propia especie. Y no es tomar compasión sino sentido común, o entender que se vive en una comunidad de miles de millones de habitantes con distintas preferencias religiosas, políticas, y que a mi criterio ninguna es mejor que otra, solo distinta en sus intereses y metas. Si fueran todo lo que se proponen hoy estaríamos mejor posicionados en temas de paz y alegría a nivel de planeta.

La congresista estadounidense por el partido republicano Ileana Ros- Lehtinen en ocasiones muestra este lado bestial y oscuro del alma humana.

Sucede que René González, un cubano recién liberado de una cárcel norteamericana por ser acusado de espionaje (El gobierno cubano demuestra con pruebas fehacientes que su trabajo estaba encaminado a delatar el terrorismo que promueven organizaciones en Miami) solicitó al Departamento de Justicia de Estados Unidos viajar a Cuba para encontrarse con su hermano gravemente enfermo de un tumor en el cerebro y cáncer de pulmón y le fue denegado su permiso.

René González a pesar de que  cumplió la condena de trece años en prisión está sometido a tres años más de libertad supervisada en Miami y no puede viajar a Cuba. Y ante esta nueva limitación de su libertad acudió a la justicia norteamericana para ver qué posibilidad existía de ir a ver a Roberto González, su hermano, quien durante sus años en prisión fue su abogado e impulsor de la libertad de él y de cuatro cubanos antiterroristas más, juzgados severamente también como espías.

Para ponerle la tapa al pomo sobre la petición denegada Ileana Ros-Lehtinen instó esta semana al Gobierno de su país a no permitir que el cubano René González viaje a Cuba a ver a su familiar enfermo, “de ninguna manera, de ninguna forma, de ningún modo”.

Aunque el Departamento de Justicia se ha opuesto a la petición de González de viajar a Cuba, ha dado un paso en la dirección errónea al especificar las condiciones bajo las que podría permitírsele hacerlo”, dijo en un comunicado la legisladora, que preside el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja.

“No hay ningún conjunto de condiciones bajo las que podríamos permitir a González volver a Cuba sin poner en peligro la seguridad de Estados Unidos”, advirtió Ros-Lehtinen.

“Urjo al Departamento de Justicia a proteger la seguridad de EE.UU…” declaró la loba feroz, como se le conoce de este lado del bloqueo, en el archipiélago cubano.

¿Qué seguridad de Estados Unidos va a poner en peligro René, si en sus sentimientos solo hay deseos de ver a su hermano y darle apoyo?

Una carta del cubano retenido en Miami define esos sentimientos: “Aunque no puedes verme sabes que estoy ahí, junto a los tuyos que son los míos. Sabes que este hermano, desde su insólito destierro, desde la angustia de la separación forzada, en las condiciones de libertad supervisada más absurdas, desde la dignidad de su condición de patriota cubano como lo eres tú y desde el cariño sembrado por la sangre y las vivencias que nos unen, está y estará siempre contigo. Cada vez que asomes la cabeza podrás sentir mi clamor junto al de mis sobrinos”…

Ante estas líneas la política se presenta como ineficaz, que no sabe organizar la vida de los seres humanos. Se comporta como animal y no como reconociera su necesidad hace miles de años un hombre: Aristóteles

¿Será que el ser humano está involucionando por su egoísmo desmedido y sin razón?

¿Será que la política de unos pocos divide la vida de muchos y las convierte en miseria cuando somos ilimitados con el regalo de la vida dada?

¿Cuándo nos pondremos de acuerdo a jugar políticamente más limpio y más organizados, fair play?

Tomado de http://www.radioguaimaro.icrt.cu/

Cuba: Declaración de la Directora de América Latina y el Caribe

Marielena Ruíz Capote, directora de América Latina y el Caribe de la Cancillería cubana.

La Directora de América Latina y el Caribe de la Cancillería cubana, Marielena Ruíz Capote,  rechazó categóricamente las injerencistas y mendaces declaraciones del vocero del gobierno chileno, Andrés Chadwick, quien afirmó que  Wilman Villar era un disidente político que murió a causa de una huelga de hambre de 50 días.

Haría mejor el vocero del gobierno chileno en ocuparse en abolir la represiva ley antiterrorista, cesar la extrema brutalidad policial contra los estudiantes que defienden el derecho humano a la educación universal y gratuita y dejar de oprimir a los mapuches, cuyas huelgas de hambre se sabe que ocurrieron y son legítimas.  Dudo que un gobierno que tiene un apoyo del 23% gane popularidad tratando de inventar una huelga de hambre y un disidente de un delincuente común sancionado por golpear y lesionar a su esposa y fallecido por enfermedad bajo los mejores cuidados médicos.

La manipulación mediática contra #Libia

Immanuel Wallerstein



El conflicto libio de este último mes mirado en su totalidad -la guerra civil en Libia, la acción militar contra Gadafi liderada por los Estados Unidos- no tiene que ver con cuestiones humanitarias ni tampoco con el suministro mundial de petroleo en la actualidad. Lo que de hecho constituye es una gran maniobra de distracción -una distracción deliberada- que tiene como objetivo dejar en la penumbra la principal batalla política que se está llevando a cabo en el mundo árabe. Hay algo en lo que tanto Gadafi como los líderes occidentales, independientemente de sus puntos de vista políticos, están totalmente de acuerdo. Todos quieren ralentizar, canalizar, cooptar, limitar la segunda ola revolucionaria árabe y evitar que cambien las realidades políticas fundamentales del mundo árabe y su papel actual en el teatro geopolítico del sistema-mundo.
Para apreciar esto, se tiene que seguir la secuencia cronológica de los acontecimientos. Aunque los rumores políticos en los Estados árabes y los intentos por parte de diversas fuerzas externas de apoyar a unos u otros elementos dentro de ciertos Estados han sido una constante durante largo tiempo, el suicidio de Mohamed Bouazizi el 17 de diciembre de 2010 marcó el inicio de un proceso bien diferente.
Para mí este proceso es la continuación del espíritu de la revolución mundial de 1968. En 1968, al igual que en el mundo árabe durante estos últimos meses el grupo que ha tenido el valor y la voluntad para iniciar las protestas contra los poderes establecidos ha sido la gente joven. Les motivaban muchas cosas: la arbitrariedad, la crueldad, la corrupción de los que están en el poder, su depauperada situación económica, y sobre todo la persecución de su derecho, moral y político, a ser los actores principales que determinen su propio destino cultural y político. Además han protestado contra la estructura general del sistema-mundo y el modo en que sus líderes se han plegado a las presiones exteriores de las grandes potencias.
Estos jóvenes no estaban organizados, al menos al principio. Y no siempre han sido completamente conscientes de su entorno político. Pero le han echado valor. Y, como en 1968, sus acciones se han contagiado. En muy poco tiempo han amenazado el orden establecido de casi todos los países árabes independientemente de criterios de política exterior. Cuando mostraron su fuerza en Egipto, el principal pais árabe aun, todo el mundo empezó a tomárselos en serio. Hay dos maneras de tomar estas revueltas en serio: Una es unirse a ellas y desde dentro tratar de controlarlas; y la otra es tomar las medidas que sean necesarias para aplastarlas. Se han intentado las dos.
Han habido tres grupos que se han unido a las revueltas, tal como subraya Samir Amin en su análisis sobre Egipto: la resucitada izquierda tradicional, los profesionales de clase media y los islamistas. La fuerza y el carácter de estos grupos han variado dependiendo del país. Amín considera a la izquierda y a la clase media profesional (en tanto que son nacionalistas y no neoliberales trasnacionales) como elementos positivos, y a los islamistas, los últimos en subirse al tren, como elementos negativos. Y después nos encontramos con el ejército, el bastión permanente del orden, que se unió a la revuelta en el último momento, precisamente para limitar sus efectos.
Así, cuando el levantamiento se inició en Libia, éste ha sido consecuencia directa del éxito de las revueltas en los dos países vecinos, Túnez y Egipto. Gaddafi es un líder particularmente despiadado y ha estado haciendo declaraciones terribles sobre lo que le iba a hacer a los traidores. Si muy pronto se han dejado oír con fuerza voces en Francia, Gran Bretaña y los Estados Unidos que propugnaban una intervención militar, no era porque Gaddafi fuese un anti-imperialista infiltrado. Ha vendido el petróleo libio a Occidente de buena gana y se jactaba de haber ayudado a Italia a contener la marea de la inmigración ilegal. Además ha posibilitado acuerdos lucrativos para las empresas occidentales.
En el campo de los partidarios de la intervención se podían ver dos tipos de actitudes: aquellos para quienes todas y cada una de las intervenciones militares de Occidente son irresistibles, y los que trataban el asunto como un caso de intervención humanitaria. Hubo una fuerte oposición a la intervención por parte del ejército estadounidense, que veía que la guerra en Libia era imposible de ganar además de suponer una enorme tensión militar para los Estados Unidos. El último grupo parecía que estaba ganando, cuando de repente la resolución de la Liga Árabe cambió el equilibrio de fuerzas.
¿Cómo sucedió esto? El gobierno saudí se movió con decisión y eficacia para obtener una resolución favorable al establecimiento de una zona de exclusión aérea. Con el fin de obtener la unanimidad entre los estados árabes, los saudíes hicieron dos concesiones. La intervención se limitaría solamente al establecimiento de una zona de exclusión aérea y en una segunda resolución se acordó la oposición unánime a la intervención de fuerzas terrestres occidentales.
¿Qué llevó a los saudíes a impulsar dichas resoluciones? ¿Alguien desde Estados Unidos telefoneó a alguien en Arabia Saudí para solicitar este movimiento? Creo que fue todo lo contrario. Fueron los saudíes los que trataron de influir en la posición estadounidense, en vez de al revés. Y funcionó. La balanza se inclinó.
Lo que querían, y obtuvieron, los saudíes, ha sido una maniobra maestra que distrajera la atención de aquello que los propios saudíes consideraban como algo prioritario, algo en lo que ya estaban trabajando – la represión de la revuelta árabe, en cuanto que esta afectando a Arabia Saudí en primer lugar, en segundo lugar a los países del golfo, y por último al mundo árabe en su conjunto.
Al igual que en 1968, este tipo de rebelión contra la autoridad crea extrañas divisiones en los países afectados, y crea alianzas inesperadas. Particularmente los llamamientos en pro de las intervenciones humanitarias provocan divisiones. El problema que tengo con las intervenciones humanitarias es que nunca estoy seguro de que sean humanitarias. Los defensores siempre señalan los casos en donde la intervención no se produjo, como en Ruanda. Pero nunca toman en consideración las ocasiones en que sí se produjo. Sí, a corto plazo, se puede evitar lo que de otro modo sería una masacre. Pero a la larga, ¿es realmente efectiva? Para evitar matanzas inminentes de Saddam Hussein, Estados Unidos invadió Irak. ¿Se ha masacrado a menos gente en los diez años transcurridos desde la ocupación? Parece que no.
Los defensores de la intervención humanitaria parecen tener un criterio cuantitativo. Si un gobierno mata a diez manifestantes, esto es “normal” o en todo caso sólo es algo digno de una declaración de condena. Si se mata a 10.000, esto ya es criminal, y requiere de una intervención humanitaria. ¿Cuántas personas tienen que morir antes de que lo normal se convierte en criminal? ¿100, 1000?
Ahora las potencias occidentales se están lanzando a una guerra en Libia cuyo resultado es incierto. Es probable que se convierta en una ciénaga. ¿Ha tenido la intervención éxito en distraer al mundo de la revuelta árabe en curso? Tal vez. No lo sabemos todavía. ¿Va a tener éxito en derrocar a Gadafi? Tal vez. No lo sabemos todavía. Si Gadafi se va, ¿que pasará después? Incluso los portavoces estadounidenses están preocupados ante la posibilidad de sea sustituido bien por alguno de sus viejos camaradas de armas, por al-Qaida, o por ambos.
La acción militar de Estados Unidos en Libia es un error, incluso desde el estrecho punto de vista de los Estados Unidos, e incluso desde el punto de vista humanitario. No va a terminar pronto. El presidente Obama ha explicado sus acciones de una manera complicada y sutil. Lo que ha dicho en esencia es que si el presidente de los Estados Unidos, tras una evaluación minuciosa de la situación, considera que la intervención sirve a los intereses de los Estados Unidos y del mundo, puede y debe llevarla a cabo. No pongo en duda que sea una decisión dura para él. Pero eso no es suficiente. Es una decisión terrible y ominosa, y en última instancia, contraproducente.
Mientras tanto, la mejor esperanza para todos es que la segunda ola de revueltas en el mundo árabe recupere bríos -quizás ahora una posibilidad muy remota- y se lleve por delante en primer lugar a los saudíes.
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